Los
misterios de Dios están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno de
ellos es un capítulo necesario a la totalidad. No debemos olvidar ninguno de
ellos, a la vez que no debemos considerar a ninguno de ellos aislado de los
demás, ni sobredimensionarlo en detrimento de la armonía del cuadro completo.
Claro está que no se puede tratar de todo al mismo tiempo, pero debemos prever
que al considerar uno de los capítulos, al mismo tiempo se tengan también en
cuenta los demás. La razón de este preámbulo es para que podamos considerar el
misterio de Israel dentro del amplio contexto de los misterios de Dios. Éstos
comienzan y terminan con Dios mismo: el misterio de Dios a consumarse, el
misterio de Dios: Cristo, el misterio de la voluntad divina, el misterio de la
economía divina, el misterio de la piedad, el misterio del evangelio, el
misterio de la fe, el misterio de Cristo: la Iglesia, el misterio del matrimonio, el misterio
de las siete estrellas en la diestra del Hijo del Hombre y de los siete
candeleros, el misterio de la sabiduría divina oculta predestinada para la Iglesia, el misterio del
reino de Dios, el misterio de Israel, el misterio de las naciones, el misterio
de la mujer y de la bestia que la trae, el misterio de Babilonia, el misterio
de la iniquidad, el misterio de la final trompeta.
En
trabajos anteriores hemos dedicado tiempo a todos estos respectos,
especialmente en los libros: “La Administración Apostólica de los Misterios de Dios” y “Los
Misterios del Reino de los Cielos en las Parábolas del Señor Jesucristo”,
además de consideraciones, exhaustivas o no, de varios de los aspectos
fundamentales de la economía divina, y del lugar central de Cristo y la Iglesia en ella, que se
pueden ver en los escritos exegéticos, teológicos, antropológicos, cristológicos,
pneumatológicos, soteriológicos, eclesiológicos, escatológicos, filosóficos y
poéticos de este autor. Por eso, al tratar ahora un poco más acerca del
necesariamente contemporáneo misterio de Israel, remito a los lectores a la
ambientación complementaria de todo lo que ya antes de esto se ha tratado. No
consideraremos este misterio in vacuo
ni aisladamente, sino como algo que tiene necesariamente un apropiado lugar en
la revelación divina y que no debe ser ignorado. El apóstol Pablo, en su
sobresaliente epístola a los romanos, después de tratar de asuntos de primera
magnitud acerca del evangelio, y un poco antes de considerar aspectos prácticos
de la vida del cuerpo de Cristo, se ocupó del misterio de Israel escribiendo: “Porque
no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en
cuanto a vosotros mismos:…” (Rom.11:25a). Si, pues, alguno piensa y
siente que puede seguir ignorando esto, permítame decirle que yo personalmente,
en conciencia y comisión[1],
no puedo hacerlo. No quiero dejar de
anunciar todo el consejo de Dios que me ha sido encomendado.
Así
que pasaré inmediatamente, para esta hora coyuntural presente, a considerar el
divino tema revelado de la elección de Israel, de su lugar en la estrategia
divina, de su endurecimiento parcial en relación a la primera venida del Mesías
en aras de la inclusión de los gentiles en el misterio de Cristo, y entonces,
principalmente, por causa de la coyuntura presente, pasaremos a considerar de
su restauración tras la trasgresión y defección, de su admisión tras la
exclusión, y de su reinserción tras el desgajamiento. Ante el contexto complejo
y completo del misterio de Israel en todas las Sagradas Escrituras del Antiguo
y Nuevo Testamentos, no podemos, basados en una interpretación in vacuo de la parábola mesiánica de los
labradores malvados, pretender cerrar definitivamente el caso con una teología
del reemplazo absoluto de Israel. Ciertamente el Mesías dijo: “Por
tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a
gente que produzca los frutos de él” (Mt.21:43); pero, por el contexto
íntegro de las Escrituras, y por la sujeción del Mesías a ellas, debemos
comprender también el status
transitorio de tal declaración, y su objetivo aleccionador para Israel: para
despertarlos a celos. Tal despertamiento es el objetivo de la declaración
mesiánica, y no su exclusión definitiva de las irrevocables promesas divinas.
Tales promesas es necesario considerar atentamente. Todas ellas eran las que el
apóstol Pablo tenía presentes al escribir acerca del misterio de Israel a los
gentiles en su carta a los romanos.
Escribía
allí (Rom.11) Pablo: “Digo, pues…”, (ya que en el capítulo
10 había hablado de la contradicción parcial y temporal de Israel frente al
evangelio); “¿Ha desechado Dios a Su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo
soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín”.
(Es decir, las iglesias de Judea, Samaria y Galilea, y los convertidos
cristianos regenerados de entre los judíos por toda la tierra y la historia,
demuestran que el endurecimiento de Israel es apenas parcial y temporal). “No ha
desechado Dios a Su pueblo, al cual desde antes conoció”. (Y aquí
emplea Pablo la misma expresión que usa en relación a la presciencia divina, a
Su conocimiento anticipado, para la elección y predestinación de la Iglesia). “¿O no
sabéis qué dice de Elías la
Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor,
a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he
quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he
reservado 7000 hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así
también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si
por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si
por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo
que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado,
y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de
estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Y
David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en
retribución; sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda
para siempre”. (Tal pasaje proviene de un Salmo mesiánico, donde se
profetiza que pondrían hiel por Su comida y que en Su sed le darían a beber
vinagre, como aconteció con Jesucristo, Hijo de David. El Salmo 69:23b decía: “Y haz
temblar continuamente sus lomos”; lo que Reina y Valera (1960) en
Rom.11:10b traducen inconsecuentemente: “…para
siempre”; pero debiera ser, como allá, apenas “continuamente”. Aunque claro
está que los rechazadores del Mesías, en cuanto personas, perecen para siempre;
mas Israel, como nación, tiene por gracia un remanente constante que
desembocará, por fin, en la conversión de la nación). Sigue Pablo: “Digo,
pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero
por su trasgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos”.
(El tropiezo de la nación de Israel no es para caída definitiva de la nación,
pues un remanente suyo ha recibido al Mesías; pero la trasgresión de rechazar
al Mesías en Su primera venida, dio lugar a que Dios también los provocara a
celos, abriendo la puerta de la salvación a los gentiles, tal como lo había
prometido por medio del Cántico de Moisés en Deuteronomio 32:21: “Ellos
me movieron a celos con lo que no es Dios; me provocaron a ira con sus ídolos;
Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, los provocaré a
ira con una nación insensata”; y muchas más cosas dice el Cántico de
Moisés al respecto, añadiendo también allí que se retendría de
raerlos por completo, para que sus enemigos no se vanagloriaran, y entonces se
arrepentiría y haría expiación por ellos y los vengaría de sus enemigos,
mandando a las naciones alabar aIsrael). Por eso continúa Pablo enseñando que la trasgresión de Israel
resultó en la riqueza del mundo, y su defección en la riqueza de las naciones. Y
evangelizaba también para provocar a Israel a celos para salvación. Y entonces
exclama: “¿Cuánto más su plena restauración?” Si la trasgresión y la
defección de Israel resultaron en riqueza para las naciones insensatas en su
idolatría, ¡qué mejor será la plena restauración de Israel! Pablo, pues, espera
la plena restauración de Israel, conforme al cuadro profético completo. Y
añade: “Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su
admisión, sino vida de entre los muertos?” Y asocia Pablo aquí la
admisión de vuelta de Israel con el lenguaje profético de Ezequiel cuando Dios
proclamó: “Así ha dicho Yahveh Adonai: He aquí Yo abro vuestros sepulcros, pueblo
mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel.
Y sabréis que Yo soy Yahveh, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de
vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis,
y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que Yo Yahveh hablé, y lo
hice, dice Yahveh” (Ezq.37:12-14), en el contexto de la Visión del valle de los huesos secos.
Vemos,
pues, que Pablo hasta aquí ya ha hablado inspiradamente, y sobre la base de los
profetas, de la admisión de Israel y su plena restauración. Por lo tanto, la
teoría del reemplazo absoluto de Israel, no es consecuente con el tenor general
de las Escrituras inspiradas. Continúa entonces Pablo hablando de la santidad
de la masa restante de donde se tomaron las primicias, y de la santidad de las
ramas, gracias a la raíz. No todas las ramas fueron desgajadas, pues debemos
recordar el remanente constante; por lo tanto, mediante la fe, y por eso
hablamos abiertamente delante de Israel, habrá una reinserción nacional,
conforme a las promesas y al pacto de Dios para con Israel. El misterio de
Israel tiene, pues, en su final, tres partes principales: (1) Por sus pecados,
el pueblo escogido, Israel, sería endurecido en parte, y entonces corregido y
esparcido; (2) Serían entonces provocados a celos cuando Dios tomase un pueblo
para sí de entre los gentiles; (3) Israel sería entonces plenamente restaurado
como nación, volviendo de la dispersión, admitido al recibir la vida que viene
del Mesías por Su Espíritu, y reinsertado en el reino de Dios. Todo esto debido
al llamamiento y don irrevocables de Dios, por causa de la promesa a los
patriarcas, y del celo de Dios por Su propio Nombre.
En
cuanto al actual retorno de Israel, que es la coyuntura presente, y lo que a
esto sigue, debemos recordar varias profecías que atañen a la tercera parte del
misterio referido. Por Isaías dice Dios claramente: “En
aquel tiempo el renuevo de Yahveh será para hermosura y gloria, y el fruto de
la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel. Y
acontecerá que el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, será
llamado santo; todos los que en Jerusalén estén registrados entre los
vivientes, cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie
la sangre de Jerusalén en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu
de devastación…/…Acontecerá
en aquel tiempo que la Raíz
de Isaí, estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y
Su habitación será gloriosa. Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Yahveh
alzará otra vez Su mano para recobrar el remanente de Su pueblo que aún quede
en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del
mar. Y levantará pendón a las naciones, y juntará
los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro
confines de la tierra. Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos
de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a
Efraín; sino que volarán sobre los hombros de los palestinos al occidente,
saquearán también a los de oriente; Edom y Moab le servirán, y los hijos de
Amón los obedecerán. Y secará Yahveh la lengua del mar de Egipto; y levantará
Su mano con el poder de Su Espíritu sobre el río, y lo herirá en sus 7 brazos,
y hará que pasen por él con sandalias. Y habrá camino para el remanente de
Su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel
el día que subió de la tierra de Egipto…/… Días
vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la
faz del mundo llenará de fruto. ¿Acaso ha sido herido como el que lo hirió, o
ha sido muerto como los que lo mataron? Con medida lo castigarás en sus
vástagos. Él los remueve con Su recio viento en el día del aire solano. De esta
manera, pues, será perdonada la iniquidad de Jacob, y este será todo el
fruto, la remoción de su pecado; cuando haga todas las piedras del altar
como piedras de cal desmenuzadas, y no se levanten los símbolos de Asera ni las
imágenes del sol. Porque la ciudad fortificada será desolada, la ciudad
habitada será abandonada y dejada como un desierto; allí pastará el becerro,
allí tendrá su majada, y acabará sus ramas. Cuando sus ramas se sequen, serán
quebradas; mujeres vendrán a encenderlas; porque aquel no es pueblo de
entendimiento; por tanto, su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se
compadecerá de él el que lo formó. Acontecerá en aquel día que trillará Yahveh
desde el río Eufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de
Israel, seréis reunidos uno a uno. Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los
esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a
Egipto, y adorarán a Yahveh en el monte santo, en Jerusalén…/…Y los redimidos de Yahveh volverán, y vendrán a
Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y
alegría, y huirán la tristeza y el gemido…/…Del
oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. Diré al norte: Da
acá; y al sur: no detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los
confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los
he creado, los formé y los hice…/…He aquí
éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y éstos de
la tierra de Sinim…tus edificadores vendrán
aprisa…Alza tus ojos alrededor, y mira: todos
éstos se han reunido, han venido a ti. Vivo Yo, dice Yahveh, que de todos, como
de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia.
Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la
multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos. Y
dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de
hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí
que yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban éstos? Así dijo Yahveh Adonai:
He aquí, Yo tenderé mis manos a las naciones, y a los pueblos levantaré mi
bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros.
Reyes serán tus ayos, y sus reinas sus nodrizas; con el rostro inclinado a
tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que Yo soy Yahveh,
que no se avergonzarán los que esperan en Mi…/…Ciertamente
volverán los redimidos de Yahveh; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo
habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán…/…De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin
dinero seréis rescatados…/…Dice Yahveh
Adonai, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él sus
congregados…/…Alza tus ojos alrededor y
mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos,
y tus hijas serán llevadas en brazos…¿Quiénes
son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas? Ciertamente
a Mi esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para
traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Yahveh
tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado. Y extranjeros edificarán
tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te castigué, mas en mi
buena voluntad tendré de ti misericordia…/…Reedificarán
las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las
ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones…/…Sacarédescendencia
de Jacob, y de Judá heredero de mis montes; y mis escogidos poseerán por
heredad la tierra, y mis siervos habitarán allí…/…¿Concebirála tierra en un día? ¿Nacerá una nación de
una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos. Yo que hago
dar a luz, ¿no haré nacer? Dijo Yahveh. Yo que hago engendrar, ¿impediré el
nacimiento? Dice tu Dios…Y pondré entre ellos
señal, y enviaré a
los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan
arco, a Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de Mí, ni vieron mi
gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones.
Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a
Yahveh…” (Is.4:2-4; 11:10-16; 27:6-13; 35:10; 43:5b-7; 49:12,17a,18-23;
51:11; 52:3b; 56:8; 60:4,8-10; 61:4; 65:9; 66:8b,9,19-20a).
La
Raíz de Isaí, Jesucristo, el León de la tribu de Judá, Heredero de todas las
cosas, ya ha sido puesta por Dios como pendón a todos los gentiles, y por eso
Su Iglesia se encuentra en todas las naciones. Una vez castigado Israel por sus
pecados e incredulidad, el Mesías, cual pendón a las naciones, envía apóstoles
a Occidente, al Norte de África, al Asia Menor, a Siberia, a Grecia, y a las
costas lejanas, a publicar la gloria divina, y a portar la señal divina que indique
que es la hora para que se recoja a los dispersos de Israel de nuevo a su
tierra. Incluso los gobiernos de las naciones, amigos de Israel, han de colaborar
en este asunto, para que los israelitas regresen a Israel desde Irak, Egipto,
Eritrea, Etiopía, Asia Central, Kuwait, Siria, Líbano y ultramar, etc.. Los
entendidos del plan divino deben cooperar para que las legislaciones contemplen
el ayudar y apoyar al retorno de los israelitas a su tierra. Y no solo desde
los ámbitos gubernamentales, sino también desde la filantropía civil. Entonces
vuelven los dispersos de Israel a su tierra desde el Oriente, el Occidente, el
Norte y el Sur, desde Sefarad y los principados de Tarsis, y desde la China y sus países vecinos,
desde el Aquilón y desde el Austro. Las ciudades de Israel ya han sido
reedificadas, y lo seguirán siendo. Palestina estará bajo la sombra de Israel,
Jordania cederá, los gentiles ayudarán. La nación ya ha nacido, y no está más
dividida en dos reinos, sino que es una sola, y acoge a sus hijos que vuelven
desde todas las procedencias, circunstancias y mezclas. Dios corrige entonces a
sus enemigos y opresores. Todo esto lo podemos comprobar de Isaías.
Ahora
bien, en pleno tiempo de cautiverio y dispersión babilónica, también por Jeremías
profetizó Yahveh: "…Yo mismo recogeré el remanente de mis
ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas;
y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las
apacienten; y no temerán más, ni serán menoscabadas, dice Yahveh. He aquí que vienen días, dice Yahveh, en que levantaré a
David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y
justicia en la tierra. En Sus días será salvo Judá, e Israel habitará
confiado; y éste será Su nombre con el cual le
llamarán: Yahveh, justicia nuestra. Por tanto, he aquí que vienen días,
dice Yahveh, en que no dirán más: Vive Yahveh que hizo subir a los hijos de
Israel de la tierra de Egipto, sino: Vive Yahveh que hizo subir y trajo la
descendencia de Israel de la tierra del norte, y de todas las tierras adonde Yo
los había echado; y habitarán en su tierra…/…Porque he aquí que vienen días, dice Yahveh, en que haré
volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Yahveh, y los traeré
a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán. Estas, pues, son las palabras que habló Yahveh acerca de
Israel y de Judá. Porque así ha dicho Yahveh: Hemos oído voz de temblor; de
espanto, y no de paz. Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he
visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de
parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel
día! Tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo
de angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice Yahveh sabaot, Yo quebraré su yugo de
tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en
servidumbre, sino que servirán a Yahveh su Dios
y a David su Rey, a quien yo les levantaré.
Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Yahveh, ni te atemorices, Israel;
porque he aquí Yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de
la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no
habrá quien le espante. Porque Yo estoy contigo para salvarte, dice Yahveh,
y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te
destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin
castigo. Porque así ha dicho Yahveh: incurable es tu quebrantamiento, y
dolorosa tu llaga. No hay quien juzgue tu causa para sanarte; no hay para ti
medicamentos eficaces. Todos tus enamorados te olvidaron; no te buscan; porque
como hiere un enemigo te herí, con azote de adversario cruel, a causa de la
magnitud de tu maldad y de la multitud de tus pecados. ¿Por qué gritas a causa
de tu quebrantamiento? Incurable es tu dolor, porque por la grandeza de tu
iniquidad y por tus muchos pecados te he hecho esto. Pero serán confundidos
todos los que te consumen; y todos tus adversarios, todos irán en cautiverio;
hollados serán los que te hoyaron, y a todos los que hicieron presa de ti daré
en presa. Mas Yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice
Yahveh; porque desechada te llamaron, diciendo; Esta es Sion, de la que nadie
se acuerda. Así ha dicho Yahveh: he aquí Yo hago volver los cautivos de las
tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia, y la ciudad será
edificada sobre su colina, y el templo
será asentado según su forma. Y saldrá de
ellos acción de gracias, y voz de nación que está en regocijo, y los
multiplicaré, y no serán disminuidos; los multiplicaré, y no serán
menoscabados. Y serán sus hijos como antes, y su congregación delante de Mí
será confirmada; y castigaré a todos sus opresores. De allí saldrá su príncipe, y de en medio de ella su
señoreador; y le haré llegar delante cerca, y él se acercará a Mi; porque
¿quién es aquel que se atreve a acercarse a Mi? Dice Yahveh. Y me seréis por pueblo, y Yo seré vuestro Dios. He aquí
que la tempestad de Yahveh sale con furor; la tempestad que se prepara, sobre
la cabeza de los impíos reposará. No se calmará el ardor de la ira de Yahveh,
hasta que haya hecho y cumplido los pensamientos de Su corazón; en el fin de los días entenderéis esto. En aquel tiempo, dice Yahveh, Yo seré por Dios a todas las
familias de Israel, y ellas me serán a Mí por pueblo. Así ha dicho Yahveh: el
pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando Israel iba
en busca de reposo. Yahveh se manifestó a mi hace ya mucho tiempo, diciendo:
Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Aún te
edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada
con tus panderos, y saldrás en alegres danzas. Aún plantarás viñas en los
montes de Samaria; plantarán los que plantan, y disfrutarán de ellas. Porque habrá día en que clamarán los guardas en el Monte de
Efraín: Levantaos y subamos a Sion, a Yahveh nuestro Dios. Porque así ha dicho Yahveh: regocijaos en Jacob con
alegría, y dad voces de júbilo a la
cabeza de naciones; haced oir, alabad, y decid:oh Yahveh,
salva a Tu pueblo, el remanente de
Israel. He aquí Yo los hago volver de
la tierra del norte, y los reuniré de los fines de la tierra, y entre ellos
ciegos y cojos, la mujer que está encinta y la que dio a luz juntamente; en
gran compañía volverán acá. Irán con lloro, mas con misericordia los
haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por Padre, y Efraín es mi
primogénito. Oíd palabra de Yahveh, oh
naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid:El que esparció a Israel lo reunirá y lo guardará, como
el pastor a su rebaño. Porque Yahveh redimió a Jacob, lo redimió de mano
del más fuerte que él. Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y
correrán al bien de Yahveh, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las
ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán
dolor. Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos
juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su
dolor. Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y Mi pueblo será
saciado de Mi bien, dice Yahveh. Así ha dicho Yahveh: Voz fue oída en Ramá,
llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser
consolada acerca de sus hijos, porque perecieron. Así ha dicho Yahveh: reprime
del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu
trabajo, dice Yahveh, y volverán de la tierra del enemigo.Esperanza hay también para tu porvenir, dice
Yahveh, y los hijos volverán a su propia tierra. Escuchando, he oído a
Efraín que se lamentaba: - me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme,
y seré convertido, porque Tú eres Yahveh mi Dios. Porque después que me
aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me
avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud.- ¿No es
Efraín hijo precioso para Mí? ¿No es niño en quien me deleito? Pues desde que
hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso Mis entrañas se
conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Yahveh.Establécete señales, ponte majanos altos, nota atentamente
la calzada; vuélvete por el camino por donde fuiste, virgen de Israel, vuelve a
estas tus ciudades. ¿Hasta cuándo andarás
errante, oh hija contumaz? Porque Yahveh creará una cosa nueva sobre la tierra:
la mujer rodeará al varón. Así ha dicho Yahveh sabaot, Dios de Israel: Aún
dirán esta palabra en tierra de Judá y en sus ciudades, cuando Yo haga
volver sus cautivos: Yahveh te bendiga, oh morada de justicia, oh monte
santo. Y habitará allí Judá, y también en todas sus ciudades labradores, y los
que van con rebaño. Porque satisfaré el alma cansada, y saciaré a toda alma
entristecida. En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fue agradable. He aquí
vienen días, dice Yahveh, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá
de simiente de hombre y de simiente de animal. Y así como tuve cuidado de ellos
para arrancar y derribar, y trastornar y perder y afligir, tendré cuidado de
ellos para edificar y plantar, dice Yahveh. En aquellos días no dirán más:
los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la
dentera, sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo
hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera. He aquí que viene días, dice Yahveh, en los cuales haré nuevo
pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice
con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto;
porque ellos invalidaron Mi pacto, aunque Yo fui como un marido para ellos,
dice Yahveh. Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de
aquellos días, dice Yahveh: Daré Mi ley en su mente, y la escribiré en su
corazón; y Yo seré a ellos por Dios, y ellos Me serán por pueblo. Y no enseñará
más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: conoce a Yahveh;
porque todos Me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande,
dice Yahveh; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su
pecado. Así ha dicho Yahveh, que da el sol
para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche,
que parte el mar, y braman sus ondas; Yahveh sabaot es Su nombre: Si
faltaren estas leyes delante de Mi, dice Yahveh, también la descendencia de
Israel faltará para no ser nación delante de Mi eternamente. Así ha dicho
Yahveh: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los
fundamentos de la tierra, también Yo desecharé toda la descendencia de Israel
por todo lo que hicieron, dice Yahveh. He aquí que vienen días, dice
Yahveh, en que la ciudad será edificada a Yahveh, desde la torre de Hananeel
hasta la puerta del Ángulo. Y saldrá más allá el cordel de la medida delante de
él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa. Y todo el valle de los cuerpos
muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo de Cedrón, hasta
la esquina de la puerta de los caballos al oriente, será santo a Yahveh; no
será arrancada ni destruida más para siempre…He aquí que Yo los reuniré de
todas las tierras a las cuales los eché con Mi furor, y con Mi enojo e
indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar
seguramente; y Me serán por pueblo, y Yo seré a ellos por Dios.Y les daré un corazón, y un camino, para que Me teman
perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré
con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi
temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de Mí. Y me alegraré con
ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo Mi
corazón y de toda Mi alma. Porque así ha dicho
Yahveh: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre
ellos todo el bien que acerca de ellos hablo. Y poseerán heredad en esta tierra
de la cual vosotros decís: está desierta, sin hombres y sin animales, es
entregada en manos de los caldeos. Heredades comprarán por dinero, y harán
escritura y la sellarán y pondrán testigos, en tierra de Benjamín y en los
contornos de Jerusalén, y en las ciudades de Judá; y en las ciudades de las
montañas, y en las ciudades de la
Sefela, y en las ciudades del Neguev; porque Yo haré
regresar sus cautivos, dice Yahveh.
[1] La
segunda noche de la Conferencia de Contagem del año 2007, el Señor
Jesús me visitó en sueños y me entregó una caja de herramientas sobre las que
sobresalía una llave inglesa, y me dijo: - el retorno de Israel.- Entonces
desperté. Pero, además, el ministerio del cuerpo de Cristo no puede ignorar el
neotestamentario misterio de Israel (Rom.11:25), sino que debe anunciar todo el
consejo de Dios (Hchs.20:27; .Is.66:19,20;Jer.31:7-10).
Los Misterios del Reino de los Cielos en las parábolas del Señor Jesucristo (49)
EL SEÑOR Y SUS SIERVOS
Por:
Gino Iafrancesco V.
Del Pequeño Apocalipsis Sinóptico.-
Hermanos,
buenas noches. Que la paz del Señor Jesús sea con todos. Con la ayuda del Señor,
llegamos hoy al penúltimo capítulo de la serie de los misterios del reino de
los cielos en las parábolas del Señor Jesús. Hoy estaremos considerando la
última parábola incluida en el llamado Pequeño
Apocalipsis Sinóptico, que es aquel discurso escatológico del Señor Jesús,
saliendo del templo de Jerusalén, descendiendo al torrente de Cedrón, y
subiendo hacia el monte de los Olivos, donde se sentó y continuó respondiendo a
sus discípulos.Ese Pequeño Apocalipsis Sinóptico es llamado así porque se encuentra en
los tres evangelios sinópticos: está en el capítulo 24 de Mateo, es también
registrado en el capítulo 13 de Marcos, y como Lucas a veces organiza las cosas
con un criterio más temático que cronológico, él tiene porciones en los
capítulos 12, 17 y 21 de su evangelio. Lo que vamos a ver hoy, se encuentra
solamente en Marcos; Mateo no lo menciona de la misma manera que Marcos, ni
tampoco Lucas, sino que esta parábola se encuentra solamente en Marcos; pero
fue pronunciada, como estamos diciendo, en la ocasión de este discurso
escatológico llamado el Pequeño
Apocalipsis Sinóptico, dos días antes de la pascua. Nos queda después una
parábola, ya hacia el día mismo de la pascua; pero ésta que veremos, Dios
mediante, hoy, fue dicha dos días antes, en el contexto que estamos diciendo.
Vamos
al capítulo 13 del evangelio de Marcos, y vamos a leer los últimos versos de
este capítulo; voy a leer, para tomar el contexto, desde el versículo 31, y
vamos a seguir hasta el versículo 37; podríamos llamarle: la parábola del Señor y sus siervos, para resumir; realmente
merecería un título más largo, pero basta con éste. Leo primero de corrido, y
con la ayuda del Señor después volvemos sobre nuestros pasos para comentar un
poquito, para meditar un poquito en lo que leímos.
Marcos
13, desde el 31 hasta el 37, leyendo el inmediato contexto: “El cielo y la
tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero de aquel día (porque eso era lo que El venía
diciendo durante todo el discurso escatológico; eso era lo que le habían
preguntado sus discípulos, y ese era el tema, cuando sería su venida, qué
señales habría de ella, etc.; y El estuvo explicándolo; entonces dice:) de
aquel día y de la hora nadie sabe, ni aún los ángeles que están en el cielo, ni
el Hijo”. El Hijo, en Su
divinidad es omnisciente, sabe todas las cosas; pero debemos recordar que El se
vació a Sí mismo, tomó forma de siervo, se hizo hombre, y se sometió a la
condición de hombre, a la condición de siervo; entonces, El está hablando en
este momento antes de Su glorificación, y está hablando en Su humillación.
Por
eso también, en el libro de Hechos de los Apóstoles, en el primer capítulo,
cuando los discípulos le preguntan: Señor,
¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? El respondió: No os toca a vosotros saber los tiempos y
las sazones, o sea los kronos y los kayrós, que el Padre puso en su sola potestad.
Entonces
dice aquí en Marcos: “ni aún los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo,
sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuando será el tiempo. Es
como (o sea, en este
contexto, ya terminando, según el testimonio de Marcos, este Pequeño
Apocalipsis Sinóptico, El empieza con esta parábola: Es como, o sea, es semejante a, como El suele comenzar sus parábolas)
Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus
siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. Velad, pues,
porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la
medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de
repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo:
Velad”.
Comenzando la parábola.-
Aquí
el Señor da unos datos que no recordaron bien Mateo ni Lucas, aunque ellos
recordaron otros aspectos; al leer esto, nos recuerda aquellos aspectos que
recordaron Mateo y Lucas; pero aquí hay unos detalles que no aparecen en Mateo
ni en Lucas, lo mismo que, viceversa, hay cosas que no aparecen en Marcos que sí
aparecen en los otros; pero valdría la pena tomar éstos que aparecen en Marcos
en este contexto.
Vamos
a comenzar de nuevo a masticar un poquito desde el verso 34, porque realmente
allí es donde comienza la parábola; quise leer desde el 31, para tomar el
contexto inmediato; pero la parábola propiamente, aunque aquí no es llamada
parábola, por el hecho de decir: es como,
ahí nos damos cuenta de que es una parábola.
Hombre yéndose lejos.-
“Es
como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa”; lógicamente que este hombre es el Hijo
del Hombre; es el Señor Jesús. La vez pasada recordábamos, viendo la profecía
de Miqueas en el capítulo 5, especialmente en el versículo 3, que se nos habla
de dos venidas del Mesías: una primera venida, pero que nos dejaría, ¿verdad?,
hasta que diera a luz la que tenía que dar a luz; no nos dejaría para siempre,
sino hasta que…; o sea, El volvería; está implícita la segunda venida del Señor
allí. Es lo mismo que dice acá: “Es como el hombre que yéndose lejos”; realmente
esta palabra “lejos”, es bien lejos,
porque, en el caso del Señor Jesús, se fue a la diestra del Padre, a donde
nadie puede llegar sino El mismo, y los que El mismo lleve y siente con El
en Su trono, los vencedores; el lugar más lejos.
Dejando su casa.-
“Es
como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa”; lógicamente que esta casa
aquí se refiere a la Iglesia; la Iglesia es la casa del Señor; entonces, El
dejó Su casa; cuando El ascendió a la diestra el Padre, en la tierra quedó la Iglesia;
y la Iglesia quedó en la tierra con una misión. El dijo: Padre, no pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal;
¿por qué que no los saques del mundo?
porque Yo los he enviado al mundo,
los he enviado al mundo; el Señor podría, tan pronto recibiéramos al Señor,
inmediatamente llevarnos; y así lo ha hecho con algunas personas que a última
hora lo reciben, y el Señor se las lleva; gracias a Dios son salvas,
eternamente salvas, porque la salvación depende de la gracia del Señor, y no de
las obras de ellos; ahí es la salvación la que está en el asunto.
Cuando
se trata del reino, ya es algo diferente; ahí sí tienen lugar las obras de los
salvos; los salvos no obran para salvarse, sino que porque son salvos, obran; y
esas obras tendrán una recompensa adicional a la salvación. Y entonces aquí, al
dejar Su casa, El dejó Su casa con una misión, que será recompensada; pero El
aquí quiere llamarnos la atención a la vigilancia; y dice algunas cosas que
tienen que ir juntas con la vigilancia; o sea, debemos vigilar haciendo ciertas
cosas. Son varias las parábolas que nos hablan de la vigilancia. Vimos la parábola de los siervos vigilantes,
que está en Lucas 12, la parábola que continúa, la del mayordomo fiel o infiel, la
parábola de las diez vírgenes, la
parábola de los talentos, y como
ladrón en la noche, que aquí está también relacionada; y ésta del Señor y
sus siervos.
Dando autoridad.-
Entonces
dice: “dejó su casa y dio autoridad…”; es interesante que aquí mencionó
la palabra “dejar” y luego “dar autoridad”; hubiera podido decir: dio autoridad
a sus siervos y dejó su casa, ¿verdad? Pero realmente es como dijo el Señor
Jesús; dice así: “yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus
siervos”. El, cuando estaba aquí, le dijo a la Iglesia: he aquí os doy potestad de hollar serpientes
y escorpiones; id y predicad el
evangelio a toda criatura, y todas esas cosas; pero les dijo: Esperad en Jerusalén hasta que seáis
investidos de poder de lo Alto. Este orden que aparece aquí en la parábola
es el mismo orden que aparece en Efesios capítulo 4; me gustaría que lo
miráramos, porque se trata exactamente de lo mismo; lo que se habla en Efesios
4, y lo que habla esta parábola en Marcos 13, es exactamente lo mismo.
Dice
el capítulo 4 de Efesios, desde el verso 10: “El que descendió…”, ese
es el Verbo que se hizo carne y vino, descendió del cielo, de la gloria,
a la tierra, y de la tierra bajó a las partes más bajas de la tierra, a
las partes inferiores; o sea, al Seol, que es el Hades, y al Tártaro; y luego
resucitó, apareció y ascendió a lo más alto, por encima de todos los cielos. Entonces
dice: “El que descendió es el mismo que también subió por encima de todos
los cielos…”; ese es el hombre que se fue lejos, “subió por encima de
todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo (aquí en esta versión de
Reina y Valera dice la palabra: constituyó;
la palabra griega es edoken, o sea,
dio, Dios dio, Cristo dio siervos a la Iglesia, y también dio autoridad a los
siervos; entonces, la palabra es dar) él mismo dio a unos apóstoles; a
otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de
perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del
cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del
conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la media de la estatura
de la plenitud de Cristo”. Esto
que dice Pablo aquí, se relaciona con lo que acabamos de leer del Señor Jesús: “Es
como un hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos”;
el Señor Jesús dio autoridad a sus siervos.
Cuando
apareció resucitado, nos cuenta Mateo en el capítulo 28, al final de su
evangelio, y dice que El se apareció, aunque algunos dudaban; se los encontró El
en Galilea, y les dijo: Toda potestad me
es dada en los cielos y en la tierra. Id, por tanto, y haced discípulos a todas
las naciones; o sea, toda potestad me es dada; ahora id, y por tanto, haced discípulos, bautizándolos en el nombre
de Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; o sea, cuando el Señor nos da Su
Nombre, quiere decir que nos da Su autoridad. Hay una distinción entre
autoridad y poder. Autoridad es la representación del poder; el Señor tiene el
poder, pero El nos delegó la autoridad, o sea Su Nombre.
Autoridad y poder.-
Voy
a darles un ejemplo: Un policía de tránsito se para en una esquina de una
avenida; él no tiene poder para frenar una tremenda tractomula que llega al
semáforo; pero él tiene la autoridad; es decir que él, por causa del
uniforme,está representando a la nación;
y la nación sí tiene el poder; si esa tractomula pasa por encima del policía,
ya no se va a enfrentar meramente a un solo policía, sino a muchos policías, y
no solamente con un pito, sino con ametralladoras, con helicópteros; es decir,
con todo lo que se haga necesario lo van a agarrar, y lo van a someter. Entonces
aquel policía actúa con autoridad; él no tiene el poder, pero él tiene la
autoridad; quien tiene el poder es aquel que le delegó la autoridad, ¿ven? El
que le delegó la autoridad es el que tiene el poder; entonces el policía le
dice al camión: pare, y el conductor del camión obedece a la autoridad, porque
sabe que si desconoce a la autoridad, se encontrará con el poder; ¿se dan cuenta?
Y
el poder no necesita aparecer todavía; el poder aparecerá después. Dios tiene
poder para echar en el infierno, con cuerpo y con alma. Hoy casi todo el mundo
rechaza a la autoridad, y se burla, y dice cualquier cosa; pero el Señor juró por
Sí Mismo que delante de Él se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará Su
Nombre; ahora ellos pueden hacer lo que quieren, burlarse, hacer sus señales
diabólicas, etc.; pero, porque no han conocido el poder, están desconociendo la
autoridad; un día se encontrarán con el poder; la mano dura del Señor vendrá;
como dice, por ejemplo, que acontecerá con aquellos de la sinagoga de Satanás
que menosprecian a la iglesia en Filadelfia; y el Señor dice: Yo haré que vengan y se postren delante de
ti y reconozcan que yo te he amado; o sea, cuando la iglesia estaba dando
testimonio, la iglesia en Filadelfia, aquella sinagoga de Satanás desconocía
ese testimonio, desconocía la autoridad, y se burlaban; es porque Dios está
callado, y en otros pasajes proféticos dice Dios: Hasta ahora he estado callado, pero gritaré como la que está de parto;
o sea que Dios deja que los hombres hagan, pero no para siempre; un día El
actuará. Entonces le dice a la iglesia en Filadelfia al respecto de la sinagoga
de Satanás: Yo haré que vengan y se
postren delante de ti y reconozcan que yo te he amado; ahí ahora el
enfrentamiento será con el poder; o sea, cuando la mano de Dios viene sobre la
cerviz de las personas. El sabe como doblegar nuestra cerviz, como quebrantarla;
viene con poder y nos somete, y nos hace reconocer, y confesar lo que no
queríamos; porque Dios juró, y juró por Sí Mismo que toda lengua confesará Su
Nombre y toda rodilla se doblará delante de Él. Ese es el poder; pero antes de
venir el poder, que es la palabra “dinamis”,
viene la palabra “exousía”, que
quiere decir en griego: autoridad; o sea, la delegación de autoridad.
Entonces
dice aquí el Espíritu Santo, que el Señor envió a Sus siervos; o sea, a toda la
Iglesia; porque no hay ningún miembro de la Iglesia que no sea siervo de Dios;
los siervos de Dios no son sólo algunos; no son sólo los apóstoles, o los
pastores, o los profetas; ¡no!; todos los hijos de Dios son siervos de Dios, y
a todos Dios les dio autoridad; les dio, como decir, el uniforme de la policía
para que represente el orden en la nación. Una cosa es el poder; a veces usted
dice: pero es que no siento poder; es que usted tiene que entender que el poder
es del Señor; a usted se le ha dado autoridad; usted tiene que tener fe, y
hablar con autoridad que el Señor es el que tiene el poder; no es usted el que
va a amarrar a los demonios; es el Señor el que lo va a hacer; pero El está
esperando que usted lo diga.
Un
hermano, que se llama Roland Buck, escribió un libro llamado “Angeles en
misiones especiales”; él escribe un testimonio, porque a él se le aparecieron
ángeles, y dos ángeles que se le aparecieron a él, le contaron la anécdota de cuando
ellos estuvieron en tiempos de Moisés; que Dios les había dado la orden a
ellos, de que cuando Moisés dijera: Levántate
Yahveh, y sean esparcidos tus enemigos, ellos entraran. Entonces, la clave
era la palabra de Moisés; la palabra de Moisés era una palabra de autoridad; él
decía: Levántate oh Yahveh, y sean
esparcidos tus enemigos; y allí, detrás de la autoridad, entraba el poder;
venían los ángeles y actuaban. Entonces, con Dios está el poder, y con nosotros
está la autoridad.
Cuando
tú hablas en el nombre del Señor, tú no tienes que gritar, o hacer fuerza, a
menos que el mismo Espíritu te haga levantar, a veces, la voz; pero no es
necesario forzarla, sino hablar en el mismo tono que te dé el Espíritu; el que
respalda esa palabra es el poder de Dios; la autoridad es respaldada por el
poder; inclusive por señales y maravillas que Dios hace; nosotros no hacemos
milagros. ¿Quién les dio este poder?preguntaba aquel Simón mago; y también los
otros pensaban así; pero los apóstoles decían: ¿acaso piensan que fue con nuestro poder que hemos hecho algo?
No, no fuimos nosotros; el Nombre del Señor fue el que lo hizo; el que
tiene el poder es el Señor; Suyo es el poder; pero El dio autoridad; la
autoridad es la representación.
El
dijo: el que a vosotros recibe, a Mi me
recibe; y el que me recibe a Mi, recibe al que me envió; o sea, al Padre; y
a la vez también dijo: el que a vosotros
rechaza, a mi me rechaza; por eso es delicado rechazar a los hermanos, y
rechazar la función del ministerio de los hermanos. A veces nosotros decimos:
Este hermano no me gusta; ¡ay! Si Dios le dio algo a él, entonces hay algo de Cristo
que no me gusta entonces; nosotros, a veces, tenemos nuestros favoritos; pero
nuestro favorita debe ser la plenitud de Cristo, Cristo en plenitud en todo Su
cuerpo; y recibir, y no menospreciar a ningún pequeñito. El Señor dijo: el que recibe un pequeñito en mi nombre, a
mi me recibe; y El dijo: Y el que a
vosotros rechaza, a mí me rechaza, y el que me rechaza a mí, rechaza al que me
envió; entonces, el Señor dio autoridad a Sus siervos.
En Su Nombre.-
Cuando
El dijo: id y haced discípulos
bautizándolos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, eso no
es meramente una fórmula. Algunas personas se ponen a discutir; bueno, parece
que Mateo 28 se contradice con Hechos 2:38, porque Mateo 28 dice que hay que
bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y Hechos 2:38
dice que es en el nombre del Señor Jesucristo. No es una contradicción; Mateo
28 le habla a los que van a bautizar, a la iglesia; hacer discípulos y
bautizarlos; o sea, está hablando de la autoridad que tiene la Iglesia; el
Padre envió al Hijo en Su Nombre; el que recibe al Hijo, recibe al Padre; y
luego el Hijo envió al Espíritu Santo, y a la Iglesia en su Nombre. El Espíritu
Santo y la Iglesia, porque el Espíritu Santo está en el vehículo de la Iglesia;
viene en el nombre de Jesucristo.
Entonces,
el Padre tiene autoridad y poder, y envió al Hijo que lo represente; y el
Hijo es la exacta representación del Padre, es la hipóstasis, el carácter de Su
hipóstasis, como dice Hebreos 1:3, la exacta reproducción de Su hipóstasis o
subsistencia; y luego el Hijo a la vez dice: Padre, la gloria que me diste, yo les he dado; como tú me enviaste al
mundo, así yo los he enviado al mundo;el
que a vosotros recibe, a mi me recibe. Entonces, ahora, la Iglesia, por el
Espíritu Santo, no viene en su propio nombre; la Iglesia viene en el nombre del
Espíritu Santo, porque el Espíritu es el que mueve a la Iglesia, el Espíritu es
el que arregló las circunstancias para que usted testifique; no es solamente
usted el que está testificando; recuerde que usted lo está haciendo en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; no es usted solo; es el Padre
actuando a través del Hijo, y el Hijo actuando a través del Espíritu, y el
Padre, el Hijo y el Espíritu, actuando a través de usted, a través de la Iglesia,
en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
En
Hechos dice: Arrepentíos y bautícese cada
uno de vosotros en el nombre del Señor Jesucristo…; no hay contradicción; ahí
ya no le está hablando a la Iglesia que va a bautizar, sino a los que van a
bautizarse; los que se van a bautizar van a ser identificados en la muerte y
resurrección de Jesucristo; van a ser bautizados en el nombre del Señor
Jesucristo, para morir con Cristo y resucitar con Cristo; pero ¿quién tiene
autoridad de hacer eso con la gente, presentarles el evangelio, el ministerio
de la reconciliación? La Iglesia. Está escrito que nos fue confiado el
ministerio de la reconciliación, como si Dios rogase por medio de nosotros: Os
rogamos, en nombre de Cristo, reconciliaos con Dios.
La
iglesia nunca debe olvidar que le fue dada autoridad, que le fue dado el Nombre
del Señor, y que el Señor, cuando se compromete con algo, El está pendiente y
El está atento a lo que usted está diciendo; y lo que usted está diciendo se le
va a contabilizar en el día del juicio a esa persona; ¡Ay de esa persona que no
se da cuenta de que Dios está hablando a través de usted! Ese fue el error que
cometió Josías. El rey Josías fue un gran rey; y los reyes buenos duraron mucho
tiempo, según la Biblia; pero Josías duró poco tiempo por un error; él no se
dio cuenta de que Dios le estaba hablando por medio del faraón Necao. El faraón
Necao le dijo a Josías, que salió aliado de Babilonia, a defenderla de Egipto;
y le dice Necao de Egipto: ¿Qué problema tengo contigo Josías? Yo no vengo a
pelear contigo; yo vengo a pelear contra Babilonia. Pero Josías no entendió que
Dios le estaba hablando por medio de un pagano; porque a veces Dios usa a los
paganos para reprender a los creyentes; porque los paganos, los incrédulos,
esperan que los creyentes sí vivan como dicen; pero ellos no; los paganos
quieren vivir como se les da la gana. A mí no me vengan con eso de no robar, no
fornicar, no matar, no mentir; eso es para los creyentes; pero los paganos, los
incrédulos, esperan que por lo menos los creyentes sí obedezcan eso; ellos
saben que los creyentes tienen un testimonio que por lo menos ellos debieran
obedecer; porque su conciencia les dice que si uno da un testimonio, debe ser
consecuente con él.
Entonces,
los creyentes tienen autoridad, tienen una representación. No es necesario que
usted sienta algo raro, sienta que se le paran los pelos; a veces se le paran a
uno los pelos; sí, a veces uno siente corrientazos y todo; pero eso no es
necesario; eso, a veces, sucede; sí, pero es por la fe; usted, cuando hable,
tiene que hablar en el Nombre del Señor; no es usted solo: Jesús dice: Os envío como ovejas en medio de lobos;
vayan y hagan discípulos en las naciones, y bautícenlos en el Nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo. O sea, no son ustedes solos los que lo están
haciendo; es el Padre el que está haciendo eso; pero ¿cómo lo está haciendo el
Padre? Por medio del Hijo; y ¿cómo lo está haciendo el Hijo? Por medio del
Espíritu Santo: y ¿cómo lo está haciendo el Espíritu Santo? Por medio de la Iglesia,
por medio de usted.
Imagínese
a un policía todo flaquito, al que una tractomula de esas lo dejaría como una
estampilla; pero él sabe quién es, y lleva un uniforme, y cuando pita,
cualquier chorrera de tractomulas tiene que parar; ¿se dan cuenta? Y la gente
que tiene respeto a la autoridad, aunque sea flaquito el policía, ve que no se
trata solo del policía, sino que es el orden del país el que está representado en
ese policía. ¿Se dan cuenta de por qué es que hay que respetar al policía de
tránsito y a todos? hay que respetar a la autoridad porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios
han sido constituidas. Entonces uno no debe confundirse con lo flaquito y
bajito que es el policía; él está representando el orden en tu Patria. Y lo
mismo acontece con la Iglesia; no eres tú solo, no importa cuán flaquito seas;
lo que importa es en nombre de quien estás ahí; ¿acaso no dijo Jesús: el que reciba a un niño en mi Nombre, a mi
me recibe?, y no quedará sin recompensa; y a la vez, el que lo rechaza, no
sabe a Quien está rechazando.
Cuando
Dios envió a Samuel, y la gente rechazó a Samuel, ¿qué le dijo Dios a Samuel? Samuel, no te han rechazado a ti, sino a mi
es a quien han rechazado; rechazar a Samuel era rechazar a Dios; eso quiere
decir que Dios dio autoridad a Sus siervos; cada hermano debe comprender que,
al nacer de nuevo, y ser un hijo de Dios, tiene la autoridad del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo para testificar lo que sabe, aquello que creyó, que
lo hizo salvo, que Jesús es el Hijo de Dios, que vino del cielo, y vivió una
vida perfecta como hombre, y murió por nuestros pecados, resucitó, ascendió y
va a volver; y por la fe en El, se es perdonado de los pecados. Algo que se
dice en medio minuto, sin embargo es lo más valioso que se puede decir en la
tierra. Eso es lo que todo el mundo necesita para ser salvo; y si no se reciben
esas palabritas de 40 segundos, se van para el infierno eternamente. Usted
puede ser la persona más simple, pero puede decir la verdad más grande en un
minuto; y a veces no es necesario dar tantas vueltas, sino ir directo al grano.
Ese paso que la persona va a dar parece el más pequeño, pero a la vez es el más
grande. Creyó, aceptó, recibió al Señor, y casi no se dio cuenta; pero algún
día va a comprender qué paso dio; a aquella vera del camino estaba hundido, pero
aquí está salvo; aquella mitad se hunde, pero esta mitad está firme. Quien está
en Cristo, fue trasladado al reino del Amado Hijo de Dios, y está firme; pero el
que continúa en sí mismo, en sus pecados, está perdido para siempre.
Entonces,
la Iglesia, hermanos, tiene autoridad; Dios le dio autoridad; esa es una
primera parte; pero dice la parábola algo más: “dio autoridad a su siervo”; no
hay siervo de Dios que no tenga autoridad; es un miembro de autoridad; y por lo
tanto, tiene autoridad; lo que ataréis en la tierra, será atado en el
cielo; lo que desataréis en la tierra, será desatado en el cielo. Si dos de
vosotros se ponen de acuerdo acerca de algo, eso que ustedes aten, Dios lo
considera atado en los cielos; lo que ustedes desaten, Dios lo considera
desatado en los cielos; eso es autoridad.
Ilustraciones.-
Recuerdo
una vez, y el Señor me pone a contarlo, que eran tiempos antiguos aquí mismo en
Colombia; antiguos de mi vida, no de Colombia; estábamos por ahí por los años 1985
u ’86; orábamos un grupito de cuatro o cinco hermanos; nos reuníamos a orar por
distintas cosas los sábados a la tarde; y a las tres de la tarde orábamos por
ahí hasta las cinco o seis, pidiendo cosas. Hermanos, lo que pedíamos ese sábado,
no necesitábamos esperar al otro sábado; ya en esa semana el Señor contestaba.
Por ahí una vez le dijimos: Señor, no queremos que haya programas de brujos en
la radio; atamos en el Nombre del Señor Jesucristo los programas de brujos; éramos
solo como cuatro hermanos; el jueves siguiente a la oración, antes del otro
sábado, la Alcaldía Distrital prohibió los programas de brujos en la radio;
pero nosotros lo prohibimos primero orando, y después obedeció el Alcalde;
nosotros tenemos la autoridad, el Señor tiene el poder y sucedió. Lastimosamente
dejamos de orar por eso, y volvieron a aparecer después; así que hay que seguir
cerrando muchas cosas. Por eso las reuniones de oración, ya sean de dos o tres,
son importantes, porque la Iglesia tiene la autoridad.
Recuerdo
que una vez, no voy a decir el nombre, para no deshonrar a la persona, porque
no es mi deseo deshonrar a nadie; pero había un político que era de esos
terribles, de esos que hablan y encienden, queman, y destilan veneno de aquí
para allá; una situación muy difícil; y nosotros dijimos: Señor, derribamos a
este hombre; pero no pensamos que se iba a caer del helicóptero; nosotros
pensábamos que lo íbamos a tumbar de la política, pero esa semana se cayó su
helicóptero y murió; decíamos: Señor, te pedimos que pongas personas que teman
a Dios allí, personas que tengan temor de Dios y amor de patria; pon a esos y
quita a los otros; y el Señor fue respondiendo y haciendo cosas; la Iglesia
tiene autoridad; en lo que dos o tres de vosotros se pongan de acuerdo en la
tierra, en el cielo eso queda atado; y si se desata, queda desatado; eso es
autoridad.
La obra del ministerio.-
Ahora,
hay otra cosa que también nos fue encomendada, además de autoridad; dice: “y
dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra”; esa es otra frase importante:
“a cada uno su obra”. Hay la obra en general, o sea la obra del Señor en
general, y la obra de cada uno; la obra de cada uno es parte de la obra en
general. Acabamos de leer Efesios 4 donde decía que el que descendió, que es el
Señor en Su encarnación, sepultura, viaje a ultratumba, El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los
cielos para llenarlo todo, y El mismo dio a unos apóstoles; a otros profetas; a
otros evangelistas; a otros pastores y maestros; ¿para qué los dio? Para perfeccionar a los santos; y ¿para
qué? ¿Perfeccionarlos para sus negocios, para su vida familiar, para su vida
devocional? Sí, eso está incluido, pero no es sólo eso. Hoy muchos santos
piensan que solamente los predicadores tienen que trabajar para Dios, y que les
enseñen a ellos como ser buenos maridos, como ser buenas esposas, como ser
buenos hijos, buenos ciudadanos; claro, eso está bien, eso también está
incluido; tenemos que ser buenos ciudadanos, esposos, padres o hijos, patronos
o trabajadores; tenemos que ser buenas personas; la palabra nos enseña eso;
pero dice que el ministerio del Nuevo Pacto ha sido dado a la Iglesia para
perfeccionar a los santos para la obra
del ministerio. Los santos para la obra del ministerio; todos los santos,
todos los hijos de Dios, están involucrados en la obra del ministerio; la obra
del ministerio es una obra en singular, es la obra macro del Señor, que es la
edificación de un cuerpo para Cristo; edificar el cuerpo de Cristo hasta la
plenitud de Él; esa es la obra del ministerio; todos los hijos de Dios, todos
los santos, estamos involucrados en esa macro obra; esa es la obra macro de
Dios; por eso se habla en singular, la obra del ministerio; el Señor es uno
solo, entonces el plano es uno solo, el Espíritu de Dios, el agente, es
uno solo, y por lo tanto, como el Señor es uno solo, y el Espíritu es uno solo,
el cuerpo de Cristo es uno solo, y la obra del ministerio es una sola; no hay
muchas obras en lo general; en lo general, la obra del ministerio es una sola.
Cualquier persona que esté en Espíritu, y que esté en el ministerio del Nuevo Pacto,
de la Nueva Alianza, en el ministerio del Espíritu, es una persona que va a
colaborar con el propósito eterno de Dios, y con la edificación del cuerpo de Cristo,
y no va a estar haciendo obras aisladas, desvinculadas del objetivo,
desvinculadas de la comunión del cuerpo, y aisladas en división; ¡No!, sino
vinculadas en Espíritu, edificando un solo cuerpo, velando para que ese cuerpo
único sea edificado en todo lugar; todos los santos somos llamados a eso; y el
trabajo de los apóstoles, de los profetas, de los evangelistas, de los pastores
y maestros, es perfeccionar a los santos para hacer la obra del
ministerio, de edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos, que
no pare, hay que seguir en esa obra, la obra en singular, la única obra que
Dios está haciendo en la tierra; la obra de Dios, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del
Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de
Cristo; o sea, la obra de Dios consiste en llevar a todo el cuerpo de
Cristo a la plenitud de Cristo; esa es la obra, y todos estamos involucrados en
la misma obra, todos tenemos el mismo Señor, el mismo Espíritu, pertenecemos al
mismo cuerpo, y hacemos la misma obra en lo macro; pero esa obra grande tiene
obras pequeñas subordinadas a la grande.
Digamos,
si la obra de un arquitecto es construir una casa para alguien que lo
contrató para construirle una casa, un arquitecto, un ingeniero,
bueno, esa es la obra; hay que construir esta casa para este dueño; pero uno se
encarga de sacar la tierra y poner los cimientos, otros se encargan de poner
las piedras, otro se encarga de levantar los muros, las principales vigas, las
principales planchas, otro se encarga de las paredes, otro se encarga de
revocar, otros se encargan de pintar, otro se encarga de limpiar, otro se
encarga de hacer las instalaciones eléctricas, poner los bombillos; es decir,
la obra es una sola, pero uno es el electricista, otro es el plomero, otro es
el maestro albañil, otro es el pintor, etc. etc. Entonces, así como la Biblia
habla del reino de Dios, y el misterio del reino está compuesto por capítulos,
el misterio el reino se compone de los misterios del reino, el misterio de Dios
se forma de los misterios de Dios, y la obra de Dios, la obra del ministerio,
de edificar el cuerpo hasta la plenitud de Cristo, está distribuida en la obra
de cada uno; cada uno de los hijos de Dios, de las hijas de Dios, de los
miembros del cuerpo, tiene una obra micro que está relacionada con la obra
macro de Dios; cada cosa pequeña que yo hago tiene que hacerse en el Espíritu y
en la trascendencia, vinculada con la obra macro; no debo hacer nada micro que
contradiga o estorbe lo macro; lo micro que hago debe ser en virtud de lo macro;
a cada uno le dio su obra.
La obra de cada uno.-
Entonces
hice este preámbulo de la obra del ministerio, para que sirva de fundamento de
la obra de cada uno; entonces la parábola lo que dice es: a cada uno dio su obra; esa palabra “dio”, ya la había dicho antes:
“dio autoridad”; y está implícita; a cada uno su obra, a cada uno dio su obra.
Entonces, hermanos, a cada uno dio su obra; puedes ponerte tu nombre, tu
apellido, si quieres el segundo nombre, el segundo apellido, y la cédula; ese
eres tú; tú particularmente tienes de Dios una obra que hacer.
Dice
la Escritura, y ustedes lo recuerdan, pero a los que no lo recuerdan, podemos
leerlo en Efesios capítulo 2, por los más nuevos, y voy más despacio. Efesios,
capítulo 2; vamos a leer desde los versos 8 al 10: “Porque por gracia…”, no
es por obras, es sólo por gracia, “por gracia sois salvos por medio de la fe”;
el evangelio es que somos salvos por la fe en el Señor Jesucristo, el Hijo
de Dios, quien murió por nuestros pecados, resucitó, ascendió y es el
Señor; la esencia del evangelio, por fe; “por gracia sois salvos por medio
de la fe”; ese es el piso, el fundamento de la salvación; “y esto no de
vosotros, pues es don de Dios”; pero explica: “no por obras, para que
nadie se gloríe”; o sea que las obras nuestras nada tienen que ver como
base de la salvación, pero ahí no terminó Pablo, porque ahí no terminó el
Espíritu; el Espíritu siguió hablando en el siguiente verso: “Porque somos
poema suyo (esta palabra
que aquí se tradujo hechura, es la palabra que en griego quiere decir: poema,
una obra maestra de Dios; lo que aquí se tradujo hechura es la palabra griega
que significa una obra maestra.
Entonces
miren lo que dice, vamos a traducirlo así; “somos obra maestra suya, creados
en Cristo Jesús (esa es la
salvación, creados en Cristo, pero ¿creados para qué? no por las buenas obras,
no por eso; sino que es por la fe, pero para…,) creados en Cristo Jesús para
buenas obras”; o sea, ningún hijo de Dios nació de nuevo sin sentido; cada
hijo de Dios nació de nuevo, y fue reclutado en la casa de Dios, en el ejército
de Dios, para la obra de Dios; y cada uno tiene su obra; entonces dice: “para
buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en
ellas”; entonces, fíjense en esa expresión: Dios preparó de antemano las
buenas obras de los salvos; no son buenas obras para que sean salvos; ¡no!;
sino que por ser salvos, ahora son
nuevas criaturas, fueron creados, son de la nueva creación, ya no de la
vieja, creados en Cristo,participantes de la nueva creación, pero la nueva creación tiene una función
que cumplir: creados para buenas obras; o sea que tenemos que hacer buenas
obras, pero no las buenas obras que a nosotros se nos ocurren. Bueno, podríamos
suponer, entonces ahora vamos a ir al África, vamos a empezar a dar leche a los
hambrientos; y en verdad puede ser que eso también se lo mande Dios a algunos;
pero aquí dice: “buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano…”; preparó,
preparó.
Preparado de antemano.-
Hermano,
cuando has caminado con el Señor un tiempo, y miras para atrás, te das cuenta de
que Dios había preparado todo, incluso hasta tus tiempos de incrédulo, incluso
hasta tus “metidas de pata” eran parte de la preparación; era Dios preparándote
para comprender mejor después, poema suyo, obra maestra suya, para buenas obras
que Dios preparó de antemano.Ningún
hijo de Dios ha sido improvisado por Dios. En el reino de Dios no existe la
improvisación; en el reino de Dios existe la predestinación; Dios te conoció
antes de la fundación del mundo, y que conocerías y recibirías a Cristo, y que por
eso nacerías de nuevo, que serías su hijo; te escogió y te destinó, te dio un
trabajo, un lugar en el plano, un lugar irreemplazable en la economía
divina, porque Dios no hace jabones en serie. Bueno, alguno podría pensar que el
hermano Gino es igual que el hermano Arcadio; que el hermano Arcadio es igual
que Alejandro; que Alejandro es igual que Germán; no, nada que iguales; cada
uno es cada uno, nadie tiene que ser igual a otro; tú no tienes que imitar a
otro; tú tienes que ser absolutamente auténtico, porque tú tienes tu propia
obra que es distinta de la del otro; claro que todas esas obras están asociadas
en la gran obra de Dios, y por eso no trabajamos sólo para nosotros; a veces
trabajamos para otras generaciones, a veces la obra tuya no se ve todavía, se
ve después; pero debes saber que Dios preparó una obra para ti, Dios no está
improvisando, tú tienes que decir: Señor, quiero conocer lo que tú has
preparado para mí; ¿acaso fue usted el que escogió nacer en el siglo XX y
después pasar al XXI, y nacer en Colombia? Quizás usted hubiera preferido nacer
en Miami, o quedarse usted por allá en la Costa Azul de Francia, o en Paris, o
Miami; pero no, Dios escogió que nazcamos en Colombia, y que nazcamos en esta
generación, y Dios escogió nuestros padres, nuestra raza,la clase social en la que nacimos, las
oportunidades o las no oportunidades que tendríamos; inclusive las no
oportunidades son oportunidades en otro sentido; fueron escogidas por Dios, ¿por
qué? porque Dios es un Dios que prepara, aún los caminos estrechos que tendríamos
que pasar; es una preparación de Dios. Si no pasabas por ahí, no estarías listo
para cumplir tu misión; todos los túneles y molinos por los que hemos tenido que
pasar son para prepararnos para cumplir una misión particular. Hermano, subrayo
la palabra “particular”, porque hasta aquí, la primera parte subrayaba la
palabra “general”; ahora voy a subrayar la palabra “particular”, porque dice: a cada uno su obra; y ¿dónde dice “particular”?
Miembros en particular.-
Vamos
allí a 1ª a los Corintios 12 para ver esa palabra: “particular”; lo particular
está dentro de lo general; lo particular no es contra particular; no, todos los
particulares de Dios son coordinados en lo general de Dios.Dice en el capítulo 12 de 1ª a los
Corintios, y primero voy a leer el verso 27 donde aparece lo de particular; y
luego leemos el contexto de nuevo. “Vosotros, pues, sois el cuerpo de
Cristo, y miembros cada uno en
particular”, noten esa expresión: miembros cada uno en particular; es
decir, tú fuiste planeado por Dios para hacer algo. Si un ingeniero, por
ejemplo mecánico, está haciendo un aparato, un motor, dice: bueno, el tornillo
es para esto, la tuerca es para esto, este tubito es para esto, este resortito
para esto, esta plaquita para esto; cada cosa la hace para una cosa; luego
dice: esto va con esto, esta tuerca va con este tornillo apretando esta
plaquita y en este punto; y este resortito va aquí, sube acá, baja acá,
enganchado aquí, y es para esto; y este tubito y este cablecito van aquí; cada
cosa tiene su lugar. Cuando tú ves una cosa suelta, tú no sabes para qué sirve;
es en la comunión del cuerpo donde tú te das cuenta para qué sirves; es en medio
de los demás que te das cuenta de que Dios te dio capacidad aunque sea de hacer
arepas; y esas arepas pueden servir para traer un hermano de Chile, o de
Brasil; qué importante entonces hacer arepas con amor y con propósito, ¿se dan
cuenta?
Hermano,
cada uno sirve para algo, cada uno tiene que hacer algo, Dios tiene una misión
para cada uno, y la tiene ya preparada, y Dios no ha improvisado con tu vida;
todo lo que usted ha pasado ha sido para formarlo a usted, para cumplir su parte,
la parte del motor que le toca a usted; tenemos que dejarnos ensamblar con los
demás; ensamblar con los demás no quiere decir que todos tenemos que ser como
el hermano Gino, que todos nos vamos a dejar la barba, que todos nos vamos a
dejar el bigote, que todos nos vamos a vestir así y así; no, no; Dios los
guarde a ustedes de ser como el hermano Gino; pobres de ustedes; ustedes tienen
que ser como Cristo, y yo también; usted tiene que mirar al Señor; pero dese
cuenta de que todos hacemos la misma obra, en lo general, y a la vez cada uno
hace la suya propia; pero la de cada uno debe estar en relación con la de Dios.
Usted tiene un llamamiento particular, usted es un miembro particular del
cuerpo; no es que Dios dice: bueno, todos los miembros son como cubitos, todos
los cubitos son iguales, se pone cubito con cubito y hacemos un montón de
cubitos; no, no, no; uno es pulmón, otro es hígado, otro es bazo, otro es el
estómago, o el esófago, o los dientes, o las muelas, o los ojos, o las
pestañas, o la hipófisis, o lo que sea; cada uno es particular. Usted no trate
de imitar a nadie, ni se mida por otro; imagínense a la hipófisis diciendo:
pero yo tan blandita, tan chiquita, escondida, nadie me ve, en cambio esos
brazotes durotes aparecen por todas partes; pero quítese la hipófisis, y
no le funciona ni los brazos; esa hipófisis pequeñita, escondidita, es muy
fundamental en el cuerpo; su función es producir una gotita nada más; pero esa
gotita que destila de la hipófisis pone a funcionar todo el metabolismo del
cuerpo; imagínense, afecta a todo el cuerpo esa gotita de la hipófisis; ella
sólo tiene que producir esa gotita, nada más, pero qué importante es esa
gotita.
Entonces,
hermanos, nadie, como dice este capítulo 12, piense: ah, como yo no soy mano,
no soy del cuerpo; no, usted no tiene que compararse con nadie; usted agradezca
que existe como usted es, agradezca donde usted nació, agradezca si es alto, si
es bajito, si es blanco, si es negro; agradezca, Dios lo hizo así con un
propósito; nadie puede tomar su lugar, usted tiene que hacer eso. Siempre suelo
contar a los hermanos el ejemplo de la mesa. Si a la mesa le falta una pata, se
derrama la sopa, no importa sí las otras tres estén; si falta la cuarta, se
derrama la sopa; la cuarta tiene que estar; pero si yo soy más o menos como el
otro, puedo decir, y no hago falta; no, no; usted tiene que estar ahí, porque
el otro hace una parte, el otro la otra; pero si usted no hace la suya, es como
dejar a los otros sin rueda; si usted es la rueda, los otros pueden ser el
resto del carro, pero el carro no va a andar sin las ruedas; usted puede ser
las manos; no debemos dejar al carro sin ruedas, ni al cuerpo manco; no debo
decir: porque está otro, yo no estaré; era necesario que usted estuviera para
que usted hiciera esa otra parte que el otro no puede; y no es contra usted, y
no es compitiendo uno con otro; ese espíritu de competencia es cuando no se
entiende el cuerpo; ¿cómo va a competir una rana con una tortuga? por ejemplo,
o con un león; cuando se necesita la tortuga, ahí está; cuando se necesita al
león ahí está; no hay que compararse; hay que aceptar la diversidad, hay que
aceptar la variedad, y hay que alegrarnos por la multiplicidad, por las diferencias;
Dios hizo distintas razas, distintas clases sociales, distintos temperamentos,
dio distintos dones, distintos talentos, distintas oportunidades, pero toda esa
variedad está controlada por un mismo Espíritu, un mismo Señor y un mismo Dios;
un mismo Dios, un mismo Señor y un mismo Espíritu está detrás de toda esa
variedad, y está detrás para ensamblar a uno con otro; no tenemos que ser
iguales, pero tenemos que ser complementarios; no somos iguales, somos
complementarios; las cosas las podemos hacer si cada uno hace su parte; uno
hace su parte, el otro la suya, el otro la suya; ahí está el cuerpo andando; es
Cristo ministrando Su Espíritu, Su Palabra, Su Nueva Alianza, a través del
cuerpo, todos trabajando, cada uno en particular.
Ustedes
ya conocen el capítulo 12; no se los voy a leer; sólo se los estoy llamando a
la memoria. No puedo decir:porque no soy ojo, no soy del cuerpo; ¿acaso
no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, dónde estaría el oído? Si todo
fuese oído, donde estaría el olfato? Si todo fuese olfato, donde estarían
las manos, etc. ¿se da cuenta? Entonces, usted no trate de ser otro; dele
gracias a Dios porque El lo amó con amor eterno, y lo planeó con amor, y le dio
un lugar inigualable e irremplazable que usted tiene que cumplir; y dice que Él
ordenó el cuerpo de tal manera para que no haya desavenencia; y eso sí lo voy a
leer, la parte final; ustedes después pueden repasar todo el capítulo 12 de 1ª
a los Corintios, pero voy a leer esta última parte, desde el verso 15 del
capítulo 12: “Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo; ¿no
será del cuerpo? Y si dijere la oreja, porque no soy ojo, no soy del cuerpo,
¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el
oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado
los miembros, cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso…”, y noten que
El hace eso conforme a Su carácter; Su carácter es justo, y es misericordioso,
y es práctico, y es amoroso, y también nos entrena. “Porque si todos fueran
un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros,
pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: no te necesito…”
Interdependencia
y complemento.-
Hermano,
eso que uno piensa, que no necesita a los otros, eso es pura paja; nadie puede
decirle a otro miembro: no te necesito, “ni tampoco la cabeza a los pies”; ni
siquiera los hermanos que el Señor pone para representar la autoridad de Dios
pueden menospreciar a los pies. Cristo, en cuanto Verbo divino, El no necesita
nada; pero El delega Su autoridad a personas; entonces, en este caso, las
autoridades delegadas son la cabeza de que habla aquí, la que necesita a los
pies; Dios no necesita, pero nosotros sí necesitamos. Y dice: “ni tampoco la
cabeza a los pies: no tengo necesidad de vosotros. Antes bien (noten) los
miembros del cuerpo que parecen más débiles…”, como les estaba diciendo,
por ejemplo, de la hipófisis, de la tiroides, digamos del corazón; ¿qué es más
duro? ¿El corazón o el fémur? Pero usted no puede vivir sin corazón, aunque
puede vivir sin fémur; hay mucha gente que perdió el fémur; entonces no se
preocupe por ser débil; lo importante es la función que Dios realiza aunque
usted sea débil; no se preocupe, la debilidad no es problema; al contrario,
dice la Biblia que me gloriaré en mis
debilidades, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte; cuando soy débil,
me doy cuenta de que necesito al Señor; entonces pido socorro, como decimos
aquí, pido “cacao”, y Dios nos ayuda en nuestra debilidad.
Decoro.-
Entonces
dice: “Antes bien, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los
más necesarios; y aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos
vestimos más dignamente”; ¿no es así? “Y los que en nosotros son menos
decorosos, se tratan con más decoro”. No todos tienen el mismo
decoro; y a veces decimos: parece que a estos hermanos como que los tratan con
más decoro; precisamente porque tienen que meterse con cosas más indecorosas;
lo que es indecoroso se cubre con más decoro. No a todos se les dice: General,
o se les dice: mi Teniente; no, porque no todos son tenientes; la mayoría son
soldados; pero ¿por qué se le trata con más decoro? Porque es necesario, por
causa de que le toca tratar con lo que es indecoroso; entonces por eso vean lo
que dice aquí: “aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos
vestimos más dignamente”.
Por
eso yo les contaba una vez a los hermanos que, cuando estando en Paraguay, me
ponía a observar a los que el Señor nos había puesto al frente, éramos los
peores de todos; y yo decía: pero nosotros somos los peores de todos, somos los
más malos, somos los más difíciles, los más complicados, tenemos unas pruebas
terribles, y Dios nos pone al frente; yo veía a aquellos otros hermanos tan
queridos, a estos otros hermanos así, y aquellos hermanos tan preciosos, ¿cómo
es que no están ellos al frente? Ahora entiendo porqué; porque a los
indecorosos El los cubre con decoro; no tenga envidia de los tratados con decoro,
porque ellos son los más indecorosos; no tenga envidia, usted no sabe la
verdad; Dios es el que sabe la verdad. Por eso dice: “y aquellos del cuerpo
que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente. Porque los que
en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad”.
Algunos
tienen unas necesidades que otros no tienen; no todos tienen la misma
necesidad; ¿qué les parece? “pero Dios, (¿Quién?), Dios ordenó el cuerpo”; no piense que el
cuerpo está desordenado, que si usted no lo cuadricula va a quedar
desordenado; usted no cuadricule el cuerpo, déjelo como el Señor lo hizo; no
trate de meter su mano; porque nosotros, a veces, tratamos de bajar al que está
arriba, subir al que está abajo, por nosotros mismos; tratamos de reorganizar
el cuerpo, y lo que hacemos es dañarlo. Todos tienen que ser iguales, decimos
nosotros, todos iguales; y lo que hacemos es dañarlo. ¿Cómo va a competir la
hipófisis con el fémur en una carrera? Dejemos que Dios haya repartido como El
quiere. Señor, pero ¿por qué me diste a mí un talento, y al otro dos, y al otro
cinco? Y ¿qué te importa a ti? ¿Y qué a ti? ¿acaso no le dijo el Señor eso a
Pedro? porque el Señor le dijo lo que le iba a pasar a Pedro; y Pedro, dijo: ¿Y
a Juan qué?. ¿Qué te importa lo que yo quiera con Juan? ¡sígueme tú!, ¡qué a ti!,
¿a ti que te importa mi relación con Juan? lo importante es que tú me sigas
como Pedro; Pedro es Pedro, y la relación del Señor con Pedro es con Pedro, con
Juan es Juan; no trates de comparar a uno con otro, porque eso no es sabiduría;
no es sabiduría compararse con nadie; esté, pues, agradecido de ser usted, esté
agradecido que usted existe, que Dios quiso que usted existiera, o si no, usted
no tendría conciencia de ser una persona; pero si usted tiene conciencia de ser
alguien, Dios quiso que usted existiera; y cuando lo quiso, lo quiso con amor,
con amor eterno, y lo planeó; usted es un plan eterno de Dios; y todo lo que
hizo Dios es bueno, nada es de desecharse; Dios hizo algo bueno cuando lo hizo
a usted; no se compare con nadie; simplemente descubra quien es usted para
Dios.
La recompensa de una piedrecita blanca.-
Escrito
está que, en el último día, cuando el Señor esté recompensando a los
vencedores, a cada vencedor le va a dar una piedrecita blanca con un nombre
nuevo escrito que ninguno conoce, sino aquel que lo recibe; o sea que sólo el
Señor y usted van a conocer el profundo significado de su nombre definitivo.
Este nombre que tenemos ahora es un nombre que nos pusieron nuestros padres; y
claro, Dios les dio el derecho temporal de ponernos el nombre; y a veces, ¡qué
nombrecito le han puesto a algunos! ¿verdad? Porque nosotros ponemos nombres
que nos parecen bonitos; que me perdonen los Sinforosos y todos ellos; pero
amados, si los padres tienen un derecho temporal de ponerte nombre, el que te
pone el nombre definitivo a ti es Dios; y en la Biblia el nombre no es un
sonido sin sentido; en la Biblia el nombre expresa el significado de la persona
para Dios; o sea, el nombre que Dios tiene para ti, es lo que tú, de manera
particular y distintiva, significas para el Señor; eso es lo que va a
significar tu nombre; por eso dice: y
nadie conocerá ese nombre, sino el que lo recibe. Todos podemos saber, este
es Pedro, este es Juan; pero qué significa tu nombre, quien eres tú para Dios,
ese algo es irremplazable, nadie lo conocerá sino Dios y tú, porque sólo
Dios sabe en tu intimidad qué relación tiene contigo, porque tú eres de una
manera distinta del otro, ¿se dan cuenta? Entonces, tu nombre verdadero es el
que vas a recibir cuando llegue la hora del tribunal de Cristo; entonces Dios
te va a decir: Esto eres para mí, y te dará tu nombre; y cuando oigas ese
nombre, vas a comprender qué significa ese nombre, y qué significas para Dios,
y cuál es tu lugar en Su reino, y conocerás como fuiste conocido. Y no es un
significado en el aire; sino qué significas para Dios, qué significas tú para
Dios; ese es el sentido del existir; estará expresado en ese nombre qué
significas para Dios; porque a veces queremos significar algo para esta persona,
pero no significamos lo que quisiéramos, y siempre estamos buscando significar
algo, y a veces nos podemos chiflar buscando significar algo para alguien en
esta tierra; resultamos pensando que somos “Napoleón”, o la reina “Elizabeth V”,
porque nos sentimos muy achantados por un lado, y tratamos de compensar ese
achante, y empezamos a creernos quien sabe qué, ¿verdad? Pero nadie te
comprende como el Señor; lo importante es quien eres tú para el Señor; como el
Señor le dijo a Moisés: te conozco; o
sea, tú eres alguien especial; no tienes que serlo para otro; sólo tú vas a
conocer ese nombre, sólo tú vas a saber porqué estás aquí en ese lugar, y cuál
es tu lugar, y tu función, y como Dios lo aprecia, aunque nadie lo aprecie;
aunque nadie se dé cuenta, Dios se da cuenta; aunque nadie te valore, Dios te
valora. Hermano, cada uno tiene su obra, cada uno tiene su nombre, cada uno es
miembro en particular.
La
palabra de Dios nunca nos dice que seamos homogenizados, todos así cuadriculados,
como si fuéramos al estilo bien comunista; no, no; Dios hizo personas; nosotros
no somos descendientes de los monos de Darwin; sino que somos seres humanos
creados a la imagen de Dios; aunque todos tenemos la misma naturaleza humana, y
somos salvados por el mismo Señor, por la misma sangre, y por el mismo
evangelio, y tenemos al mismo Dios, y pertenecemos al mismo cuerpo, sin embargo,
somos diferentes, y tienes que aceptarte con gratitud por todo lo que Dios te
hizo a ti; debes darle gracias a Dios; no te compares con nadie; Dios te quiso
a ti, y Él sabe lo que significas para Él, y Él quiere tener relación directa y
personal contigo, que tú andes cerca de Él, y tú hagas tu parte, la tuya, la
que nace de tu intimidad con Dios. En tu intimidad personal con Dios ha de
nacer una inspiración para ti; a ti el Señor te la mostrará, a ti te va a
impulsar a hacer algo; puede ser algo pequeño; a veces algo pequeño puede tener
significado grande. A veces una cosa pequeña puede producir un efecto grande
tanto en lo bueno como en lo malo.
Haga su parte.-
Yo
les conté que la primera guerra mundial comenzó por una bofetada que un hombre
le dio a otro; así empezó la primera guerra mundial. Un hombre abofeteó al otro,
y esa bofetada fue el comienzo de la primera guerra mundial. Uno pensaría: pero
¿qué hacer o no hacer? Usted dejó de hacer algo, y quedó un hueco, y nunca más
se hará lo que tú tenías que hacer, y eso siempre faltará; lo que haga otro es
después, y ya es en otra época. Entonces, hermano, usted está ahí para hacer lo
mejor que usted pueda, lo mejor que usted entienda; usted tenga intimidad con
Dios, y lo que el Señor ponga en su corazón, hágalo, hágalo usted; no piense:
pero si el otro no lo hace; cuando el otro haga, yo lo hago; no, no; hágalo
usted. Puedes decir: pero yo pido perdón cuando el otro pida. No! Más bien pida
usted; no piense en el otro; haga usted lo que debe hacer, haga lo mejor que
pueda, que eso está tendiendo un puente para la eternidad. Si usted hace lo
mejor que puede, usted no va a hacer todo, pero lo que usted haga es necesario;
otro hará otro pedazo, y otro hará otro pedazo, y ahí haremos entre todos lo
que Dios quería; pero si usted no hace, es, como les digo, quitarle la pata a
la mesa; si usted falta, se derrama la sopa; ¿me entienden, hermanos? Usted
tiene que estar ahí. A cada uno le dio su obra.
Leo
el verso 24: “los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad;
pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba”; o
sea, usted no se preocupe si a otro le dan más honor que a usted; a usted no le
falta, al otro le falta, a usted no. Y dice porqué lo ordenó de esa manera
Dios: “para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros
todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece,
todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros
con él se gozan”. ¿Será que
nos gozamos cuando otro recibe honra, o será que nos da rabia?¿Nos gozamos? Si estamos en el Espíritu, nos
gozaremos con cada miembro, con su especificidad, porque él es como él es, y tú
no lo puedes cuadricular a tu estilo; ¿verdad? ¡Gracias a Dios! Y dice: “Vosotros,
pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”.
Diversidad.-
Y
luego da algunos ejemplos de variedad: “Y a unos (no a todos, por eso
dice: la obra de cada uno), a unos puso Dios en la iglesia, primeramente
apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros,
después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don
de lenguas”. Ah! todos queremos ser apóstoles, pero ¿ayudantes? Eso de ser
ayudantes no nos parece tan hermoso como ser apóstol, ¿verdad? Pero se
necesitan muchos ayudantes para que la obra de Dios se haga. Usted va al
gallinero y encuentra un gallo y como 30 gallinas; ¿qué hace el gallo sin las
gallinas? Ni poner huevo puede, ¿se dan cuenta? Así que no envidiemos al gallo,
y más bien pongamos huevos; ¿amén?
Entonces
dice: “si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.
Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”; y
ahí aparecen los que ayudan, etc. “¿Son todos apóstoles?” No; “¿son
todos profetas?” No; “¿todos
maestros?” No; “¿hacen
todos milagros?” No; ¿Tienen todos dones de sanidad?” No. ¡Ay!
pero ¿por qué estos hermanos oran y las personas se sanan, y yo oro y siguen
enfermos? Dios sabe porqué con éste se sana; Dios es el mismo, y es por gracia;
no quiere decir que el otro es más poderoso y por eso se sana; No; es que usted
tiene otra función.
Entonces
dice ahí: “¿hablan todos lenguas?” No; “¿interpretan todos?” No. Yo pienso que cada
pregunta de éstas, aunque no está la respuesta explícita, la respuesta tácita
es No; no somos iguales, no debemos medir a uno por otro. Ah! pero allá me
gusta más, decimos; allá en esa iglesia cantan, allá echan demonios y todo;
bueno, está bien; es la misma Iglesia, no es otra Iglesia: la Iglesia es una
sola; todos los hijos de Dios somos una sola familia; no tenemos que ser como
la otra iglesia; No; nosotros somos la Iglesia con todos los hermanos; pero
usted sea como usted es; no trate de ser como otro; haga su parte, la que nace
del Espíritu, la que nace de su comunión con Dios, su comunión íntima con Dios;
haga lo que Dios puso en su corazón; hágalo usted, porque si usted no lo hace,
quizá otro no lo haga, ¿amén? Y dice: “Procurad, pues, los dones mejores.
Mas yo os muestro un camino más excelente”. Y ese camino es el amor.
Portero.-
Volvemos
a Marcos; todo esto era el comentario de esa frase que dice allí: “Y a cada
uno su obra”; y dio un ejemplo: “y al portero mandó que velase”. En
la familia de Dios hay porteros. Cuando había el templo, el templo tenía unas
puertas de cuatro alas, y había porteros; entonces hay personas a quienes Dios
les encarga ser los porteros; los porteros son las personas que disciernen
quienes entran y quienes salen, quienes son de adentro y quienes son de afuera;
los porteros comprenden cómo llevar una persona a Cristo para que entre, y
también, de una persona que no es de Cristo, saben que no es aún de adentro, y saben
que aún son de afuera. Hay hermanos que tienen que estar velando en la iglesia,
para no dejar entrar lo que no debe entrar, y abrir las puertas a quienes se
las tienen que abrir; porque a veces se las cerramos a quienes se las tenemos
que abrir, y a veces las abrimos a los que tenemos que mantenérselas aún
cerradas. Entonces, en la casa de Dios hay porteros. Cuando usted lee el libro
de Crónicas, usted ve la lista de los porteros; y aquí voy a decir algo: tanto en
el trabajo de los porteros, como en el de los músicos, como en cualquier otro
trabajo, Dios siempre puso al mayor con el menor; y esto lo digo a propósito,
para que la iglesia no se divida en iglesia de viejos y en iglesia de jóvenes;
Dios siempre quiere que todos estemos juntos. Si hay reunión de jóvenes, deben
también ser uno con todos los adultos. Me alegraría que los jóvenes, cuando
tienen reunión, o campamento, se alegren cuando se les cuelen los viejos; no se
molesten; alégrense cuando llegue un joven con arrugas, porque Dios quiere que
los jóvenes y los adultos estén juntos. Todas las instrucciones de Dios al
respecto son estas; siempre quiere que estén juntos; excepto cuando es
necesario tratar casos privados entre los ancianos o los obreros. Así que no
nos molestemos; tenemos reuniones para unos y para otro0,s por función; pero
eso no debe convertirse en motivo de división del cuerpo, porque en el cuerpo
tiene que ser un solo Espíritu; hay un solo cuerpo y somos miembros de un solo
cuerpo; entonces las reuniones normales sean abiertas, sean inclusivas; nadie
excluya a nadie, ¿amén hermanos?
Vigilia.-
Ya
terminando acá, dice el Señor: “Velad, pues, porque no sabéis cuando vendrá
el señor de la casa”; y aquí menciona las cuatro vigilias típicas romanas;
los judíos, no la Biblia, pero sí la tradición judaica posterior, dividía la
noche en tres vigilias de cuatro horas; pero los romanos la dividían en cuatro
vigilias de tres horas; y el Señor usó las vigilias de los romanos; noten,
aunque El era judío, usó en la parábola las vigilias de los romanos, y ahora
quedaron canónicas; el Señor las canonizó; ahora está en esta parábola la
vigilia que usaban los romanos; ¿por qué nos vamos a molestar? El Señor no es
sólo el Dios de los judíos; El es el Señor de todos. Entonces El menciona las
cuatro vigilias: “al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a
la mañana”. La primera
vigilia es desde cuando se pone el sol; por ejemplo, de seis a nueve de la
tarde o noche; la segunda, de nueve a doce; la tercera, de doce a tres de la
madrugada; y la cuarta de tres a seis de la mañana. En todas las vigilias es
necesario estar atentos al Señor, esperando Su venida. Es necesario esperarlo también
en la noche, porque es más fácil esperarlo de día; hay que esperarlo incluso cuando
es difícil, cuando hay oscuridad, cuando hay pruebas, cuando hay problemas,
cuando hay persecución, cuando hay malentendidos, cuando hay inflación, cuando
hay guerrilla, cuando hay subida y bajada de la bolsa, etc. etc. En la noche
hay que estar velando, esperando al Señor, y en cualquiera de las vigilias. El
Señor, a propósito de la segunda venida, no dijo la fecha; de la primera venida
sí dijo acerca de los 70 septenarios, las llamadas 70 semanas de Daniel; allí dice
del día de la visitación; y en el día exacto, Jesús entró en un burrito,
y nadie se dio cuenta, y entonces Él lloró: no
conociste el día de tu visitación; el día exacto en que se cumplían las 69
semanas de años, o septenarios, en ese día era la primera venida. Pero para la
segunda venida no hay día conocido, ni hora, y nadie sabe nada, sino el Padre.
Si aparece alguien por ahí diciendo que en tal año, en tal fecha, será la
segunda venida del Señor, usted sabe que
está hablando paja; nadie sabe el día exacto, ¿amén? Entonces Él quiere que
estemos listos a cualquier hora, y especialmente de noche.
Trabajad y velad todos.-.
El
Señor Jesús dijo así: Trabajad entre
tanto tenéis luz, porque la noche viene cuando nadie puede trabajar.
Hermano, trabajemos ahora, cooperemos ahora con la obra del Señor, pongámosle
ruedas al carro, pongámosle manos al cuerpo, cooperemos todos, ¿amén? Cada uno
haciendo su parte. Y dice: “para que cuando venga de repente…”; El Señor
viene de repente; es decir, cuando menos lo esperamos, es la hora; “no os
halle durmiendo”; este dormir no es el físico, sino que es el espiritual.
La novia en Cantares dice: Yo dormía,
pero mi corazón velaba; una persona puede estar en vela, atenta al Señor, y
descansando físicamente cuando se requiere descansar físicamente; pero cuando
llega la hora, como cuando el Señor estaba durmiendo en la barca, y luego como
que el diablo lo quiso hundir, y se armó aquello; ese lago de Galilea es
tranquilo; para que se arme algo tan grande tiene que ser un demonio que
provocó eso allí; y el Señor lo reprendió; estaba dormido, pero velando; este no
dormir es espiritualmente; nuestro espíritu tiene que estar alerta; no debemos estar
embotados, no estar perdiendo el tiempo, especialmente durante el mundial de
fútbol; hay que estar alertas; ¡Dios tenga piedad de nosotros y nos guarde! “Y
lo que a vosotros digo…”, o sea, a sus discípulos, “a todos lo digo”. Es decir, vosotros vais a enseñar
todo lo que yo os mando, a todas las naciones; “Y lo que a vosotros digo, a
todos lo digo”; lo que le dijo a los apóstoles es para que se le diga a
todo el mundo: “Velad”. Y cada uno a su obra; ninguno esté de vago;
descubra su lugar en el cuerpo, en la comunión con Dios. ¡Amén! Y en cuanto a
imitar a otros, imitemos solamente a los que, como Pablo, imitan, en Espíritu,
al Señor.
Los
Misterios del Reino de los Cielos en las parábolas del Señor Jesucristo (50)
LA
MUJER QUE ESTÁ DE PARTO
La
paz del Señor sea con los hermanos. Con la ayuda del Señor estamos llegando en
esta noche al último capítulo de la serie “Los misterios del reino de los
cielos en las parábolas del Señor Jesucristo”. Hoy vamos a considerar la última
de las parábolas dichas por el Señor antes de morir. Se encuentra solamente en
el evangelio según San Juan; de ella no nos dice nada Mateo, ni Marcos, ni
Lucas. Hubo dos parábolas finales que habló el Señor la misma noche después de
la cena, la santa cena, cuando salieron y descendieron esa noche hacia Getsemaní
en el monte de los olivos. Mientras El oraba, vino Judas Iscariote trayendo a
los que le iban a prender; y lo prendieron, lo llevaron ante los sacerdotes,
luego ante Pilatos, y luego lo crucificaron; o sea, ese jueves realmente ya
sería el viernes, porque desde las 6 de la tarde, desde el punto de vista
bíblico, hay el cambio de día; el día de la pascua era realmente ese viernes,
llamado día de la preparación, antes del sábado, porque el viernes no comenzaba
a las 12 de la noche, sino que empezaba a las 6 de la tarde; cuando se
ponía el sol en el jueves ya comenzaba el viernes. Realmente la pascua, todo
este proceso del Señor ser tomado en Getsemaní preso y ser llevado ante los
sacerdotes, todo eso aconteció en el viernes, si contamos desde el jueves a las
seis de la tarde. Después de la cena, el Señor mencionó dos parábolas: una que
ya mencionamos en un contexto temático, que es el de la vid y los pámpanos, que
correspondió a la misma ocasión, pero que ya lo tratamos en una vez pasada; y
ésta de hoy, de la mujer que está de parto, que es la última parábola que el
Señor dijo antes de partir.
Si
ustedes se dan cuenta, en el capítulo 14 de Juan, el Señor está hablando en el
cenáculo cuando llegó la noche; era el día de la preparación, que hoy se dice: jueves
santo, pero que realmente ya era el viernes. El comenzó a decir las palabras
que registra Juan en el capítulo 14, capítulo 15, capítulo 16 y capítulo 17; en
el cenáculo El habló las palabras del capítulo 14 de Juan. Luego el capítulo 14
de Juan termina con la siguiente frase: “Levantaos, vamos de aquí”; o
sea que ellos se levantaron del cenáculo donde habían celebrado la pascua ese
noche, que sería el jueves llamado santo, que era el viernes, la tarde
del viernes, porque empieza con la tarde y la mañana, empieza con la oscuridad
y se sale a la luz; así son los días de Dios. Entonces ellos se levantaron,
salieron de Jerusalén, comenzaron a descender hacia Getsemaní en el monte de
los olivos. Las últimas parábolas que consideramos también fueron dichas cuando
descendían de Jerusalén, bajaban al torrente de Cedrón, llegaban al pie del monte
de los olivos, y pasaban a veces la noche en el monte de los olivos, luego
volvían a Jerusalén.
Las
parábolas anteriores del Pequeño Apocalipsis Sinóptico se pronunciaron dos días
antes de la pascua; pero ésta se pronunció dos días después, o sea, durante la
misma noche de la pascua; ellos celebraron la cena del Señor que era la pascua
esa noche, y luego, cuando El dijo: -Levantaos,
vamos de aquí-, ellos de noche salieron, descendieron al torrente de Cedrón,
y llegaron a Getsemaní. Entonces, cuando ellos descendían de Jerusalén a
Getsemaní, El dijo primero la parábola de la vid, saliendo de la ciudad, y
luego ésta parábola, cuando ya se estaba despidiendo el Señor. Con ésta
parábola es que el Señor se despide.
Realmente,
la palabra “parábola” aparece solamente en los evangelios sinópticos: parabolé; pero la palabra “paraimía”, que
es la que utiliza el apóstol Juan, y la usa siempre de esa manera, se ha
traducido “alegoría”; las dos palabras pueden traducirse, si se considera de
una manera amplia y no muy restricta, también como “parábola”; porque Juan no
usa la palabra “parábola”, sino la palabra “paraimía”,
o sea un símil, una imitación; “imía”, de ahí viene la palabra “imitación”; y de “para”, paralela, al lado de; es decir,
parecido con. Entonces también se puede traducir de una manera amplia como
parábola, aunque aquí se le llama en el capítulo 16: “alegoría”. Cuando El dice:
-ya no os hablaré por alegorías-, la
de la mujer que está de parto fue la última que El dijo antes de no hablarles más
por alegorías. Dijo: -no hablaré más en
alegorías-; ésta última parábola, es ésta que vamos a estar considerando
hoy, y que se encuentra en el capítulo 16. El habló que el mundo aborrecería a
los cristianos, que no se extrañaran cuando estas cosas sucedieran; habló de la
obra que haría el Espíritu Santo, convenciendo al mundo de pecado, de justicia
y de juicio; y entonces comenzó a despedirse.
En
un campamento, hace ya varios años, en Melgar, el Espíritu Santo nos hizo
detenernos en este tema: “todavía un poco”; ese fue el tema del campamento:
“todavía un poco”; y en ese contexto es que aparece ésta parábola; entonces
vamos a considerarla para terminar la consideración de todas estas parábolas,
para que el Señor nos hable. Estas fueron prácticamente sus últimas palabras,
aparte de las que dijo a los sacerdotes, a Pilatos y en la cruz.
Leo
desde el capítulo 16, verso 16, y voy a leer hasta el verso 25. Primeramente
voy a leer de corrido; y luego, con la ayuda del Señor, consideraremos de nuevo
lo que leímos. “Todavía un poco, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me
veréis; porque yo voy al Padre .Entonces se dijeron algunos de sus discípulos
unos a otros: ¿Qué es esto que nos dice: Todavía un poco y no me veréis; y de
nuevo un poco, y me veréis, y, porque yo voy al Padre? Decían, pues: ¿Qué
quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo que habla. Jesús conoció
que querían preguntarle, y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto
que dije: Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis? De
cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se
alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá
en gozo. La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero
después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo
de que haya nacido un hombre en el mundo. También vosotros ahora tenéis
tristeza, pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os
quitará vuestro gozo. En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de
cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que
vuestro gozo sea cumplido. Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora
viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca
del Padre. En aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al
Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis
amado, y habéis creído que yo salí de Dios. Salí del Padre, y he venido al
mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.” Hasta aquí. Después ya hizo
la oración sacerdotal de Juan 17, y después, ya en el capítulo 18, estando ya
en Getsemaní lo arrestan, lo juzgan y lo crucifican y entonces resucita. Esta
parábola es entonces la última de las parábolas o alegorías habladas por el
Señor mientras estaba en la tierra. En el hebreo, esa palabra es “mashal”, tanto alegoría como parábola,
incluso proverbio; caben dentro de esa palabra: “mashal”. Esta fue la última; después de ésta ya no les voy a hablar
más así, porque me voy a ir, y va a venir el Espíritu Santo, que ya no va a
necesitar hablar por parábolas.
Empieza
aquí el Señor, en el capítulo 16, versículo 16, usando una expresión que, para
entenderla bien, necesitamos ver las otras ocasiones en que El usó esta misma
expresión. El Señor usó esta expresión: “todavía un poco”, en varias ocasiones
en esos mismos días; entonces podríamos considerar las otras ocasiones, para
que podamos entender qué es lo que el Señor quería decir.
Vamos
primeramente al mismo evangelio de Juan, al capítulo 7; vamos a mirar allí el
versículo 33; fue cuando el Señor se iba a levantar diciendo: -El que bebiere de esta agua, no volverá a
tener sed jamás-, el penúltimo día de la fiesta de las cabañas; o sea, unos
meses antes de esta otra ocasión. La ocasión de Juan 16 que estamos
considerando, es el día de la pascua; y la anterior, en Juan 7, fue el día de
los tabernáculos, que es la última fiesta del año; en cambio la pascua es la
primera, y hay una diferencia, más o menos, entre octubre y marzo o abril; o
sea que hay unos cinco o seis meses de diferencia entre estas dos fiestas. 5 ó
6 meses antes del día de la pascua, El empleó esa expresión, y lo dice así. Voy
a leer desde el 32 para tener el contexto: “Los fariseos oyeron a la gente
que murmuraba de él estas cosas…”; o
sea, si era o no el Cristo; que si lo era, se los dijera abiertamente; “…y
los principales sacerdotes y los fariseos enviaron alguaciles para que le
prendiesen”; noten, que lo prendiesen; observen que ya lo querían agarrar
preso desde meses antes. “Entonces Jesús dijo: Todavía un poco de tiempo
estaré con vosotros, e iré al que me envió. Me buscaréis, y no me hallaréis; y
a donde yo estaré, vosotros no podréis venir.” Es decir, El sabía que iba a
morir, sabía que en la próxima pascua El moriría; entonces cuando El dijo: -Todavía un poco-, se estaba refiriendo a
esos meses que le quedaban antes de morir.
Vamos
ahora al capítulo 12, verso 35, del mismo evangelio de Juan; el Señor anuncia
su muerte aquí cuando es ungido en Betania; los griegos lo buscan, y El dice
que es necesario que el grano de trigo caiga en tierra y muera para que dé
fruto; y anuncia su muerte. Entonces en el verso 35, cuando le dicen
ellos: - “Nosotros hemos oído de la ley que el Cristo permanece para
siempre. ¿Cómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del Hombre sea
levantado? ¿Quién es este Hijo del Hombre?”- Levantado tanto en la
cruz como en la resurrección. Ellos esperaban la primera venida del
Cristo como si fuera la segundara; ellos esperaban que viniera a establecer un
reino, la manifestación gloriosa del reino, sin necesidad de El morir y
resucitar. ¿Pero cómo iban ellos a ser perdonados? ¿cómo iban a recibir el
Espíritu Santo, y a ser transformados, y a ser gente del reino, sin primero el
Señor morir y resucitar? Entonces El decía que era necesario que el Hijo del
Hombre fuese levantado, tanto en la cruz, como en la resurrección; y entonces
dice el verso 35: “Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco…”; volvió a
decir eso; ya eran menos días que faltaban para su muerte, ya era apenas como
una semana, porque cuando Jesús fue ungido esta vez, ya faltaba poco tiempo;
después de esto El se reunió con los discípulos para lavarles los pies,
esa noche de la pascua. Fue en esos días inmediatamente anteriores que El
dijo esto: “Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto
que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en
tinieblas, no sabe a dónde va. Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz,
para que seáis hijos de luz”. El les decía: Entre tanto, aún por un poco;
entonces este primer poco, por este contexto nos damos cuenta de que está
acercándose al primer poco, a la hora de su muerte.
Otro
pasaje está en el capítulo 13, que fue ya la noche de la pascua, porque la
pascua abarcaba las primeras vigilias, que eran desde las 6 de la tarde hasta
medianoche, y luego las otras vigilias, desde medianoche hasta salir el sol, y
luego todo el día; ese era el día de la pascua; hoy sería jueves y viernes;
pero ese día era solamente el día de la
preparación, que se llamaría hoy “viernes”. En el capítulo 13, versículo 33, ya
en el contexto de la santa cena, cuando les lavó los pies, ahora les dice a los
discípulos, ahí mismo en la santa cena: “Hijitos, aún estaré con vosotros un
poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros…”,
noten: -como dije a los judíos-;
o sea que les está diciendo lo mismo; había dicho a los judíos; y ahora: -como dije a ellos, también se lo digo a ustedes.
“Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a
los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir”;
el Señor parece estarse refiriendo en ese primer poco, a su muerte.
En
el capítulo 14, verso 19, esa misma noche, todavía conversando en el cenáculo,
en el aposento alto donde celebraron la mesa del Señor, allí el Señor, hablando
en el contexto de la venida del Espíritu Santo, dice lo siguiente: “Todavía
un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo,
vosotros también viviréis”. Entonces aquí el Señor ya comenzó a adelantar
algo acerca de cuándo El sería visto; por el contexto vamos a darnos cuenta de que
el Señor está hablando en tres niveles. Los discípulos no tenían ni idea como
era eso de la segunda venida de Cristo; ellos, incluso resucitado, le
preguntaron: -¿restaurarás el reino a
Israel en este tiempo? Quiere decir que no habían entendido. Varios de los
discípulos le hacían preguntas. Por ejemplo, le preguntó Pedro, le preguntó
Tomás, le preguntó Felipe, le preguntó Judas Tadeo; todos tenían esa
preocupación; no entendían; y aun cuando el Señor está hablando por allá en el
torrente de Cedrón, y por Getsemaní, todavía ellos preguntaban entre ellos cómo
sería eso de la ida del Señor; ellos no lo entendían. Vamos a ver las preguntas
de ellos.
Primero,
la de Pedro la encontramos en el 13:36; todas estas preguntas fueron en el
cenáculo: “Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A
donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después.” Esa era
la pregunta de Pedro: ¿A dónde vas? No entendían; como decían los otros: El
Mesías va a venir para siempre, va a establecer un reino político, glorioso,
para siempre; ¿cómo es eso de que te vas? Los apóstoles también participaban de
esas preguntas. No habían entendido Miqueas 5:3, que Él debía dejarlos por un
tiempo hasta dar a luz la que debía dar a luz. La mayoría de los judíos hasta
hoy tampoco han entendido esto.
Más
adelante, en el capítulo 14, en el verso 5, del evangelio según Juan, el que le
pregunta es Tomás: “Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo,
pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y
la vida; nadie viene al Padre (porque El iba al Padre) sino por mi”. Bueno,
ya preguntó Pedro, y parece que Tomás todavía no entendió; ahora le pregunta
también Felipe, en el verso 8: “Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre,
y nos basta”; ya que estás hablando del Padre, queremos ver al Padre. “Jesús
le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido
Felipe?”
Luego
viene Judas Tadeo, y en el verso 22 del mismo capítulo 14, todavía en el
cenáculo: “Le dijo Judas (no el Iscariote),” o sea, Tadeo, uno de sus
hermanos menores, que era discípulo de entre los doce: “Señor, ¿cómo
es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?”. Noten, ellos estaban
confundidos, y esa misma confusión continúa, porque era en el mismo día; sólo
que salieron del cenáculo, fueron descendiendo después que les dijo la parábola
de la vid verdadera; al ir saliendo por las calles de Jerusalén, les fue
diciendo lo de la vid, y siguieron bajando al torrente de Cedrón, ya rumbo a
Getsemaní, y ahí fue cuando les dijo lo que dice el verso 17 del capítulo 16: “Entonces
se dijeron:…” Noten esta
pregunta: se dijeron. A veces nosotros hablamos entre nosotros, y consultamos
entre nosotros, y a veces no es suficiente. Si no invocamos al Señor mismo, si
no le preguntamos directamente al Señor, vamos a seguir confundidos aún entre
nosotros. Mientras sigamos sólo hablando entre nosotros, vamos a seguir en
oscuridad; hay que preguntarle al Señor mismo. Hermano, las dudas que tú tienes,
¿se las has preguntado al Señor mismo? Claro que se las podemos preguntar a
otros hermanos también, pero primeramente al Señor mismo. El Señor puede
utilizar a nuestros hermanos para respondernos, pero la pregunta hay que
hacérsela a El. Pero dice aquí: “Entonces se dijeron algunos de sus
discípulos unos a otros…” Es como cuando los teólogos empiezan a consultar
sobre un tema, y el uno cita al otro, y el otro al otro, y fulano dice así, y
el otro dice así, pero todavía no le preguntan al Señor. “Qué es esto que
nos dice: Todavía un poco y no me veréis; y de nuevo un poco…”. El habló de
dos pocos: “y me veréis; y, porque yo voy al Padre? Como quien dice: ¿Qué
tiene que ver con que El vaya al Padre, que haya otro poco, y que después, en
el segundo poco lo vamos a ver. ¿Y el primer poco, y el segundo poco, qué es
esto? No entendían.
Verso
18: “Decían, pues: ¿Qué quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo
que habla”; ellos seguían perplejos,
seguían confundidos; claro, porque el Señor era espiritual y ellos eran
carnales; hasta no nacer de nuevo eran carnales; la mente natural no puede
comprender las cosas que son del Espíritu de Dios. “Jesús conoció que
querían preguntarle”; no es que le preguntaron, no; querían preguntarle,
pero no le preguntaron; pero El, tan misericordioso, se les adelantó, “y les
dijo: ¿Preguntáis entre vosotros”; ese es el problema, no me preguntaron a
mí, se quedaron conversando entre ustedes; “Preguntáis entre vosotros acerca
de esto que dije: Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me
veréis?” Para que nos demos cuenta de
que el Señor está respondiendo algo muy profundo, El contesta con una parábola.
Si hubiera sido solamente, bueno, me voy a morir, pero voy a resucitar, está
bien; la resurrección ya fue un gozo; eso fue después, a los tres
días del primer poco; lo mataron, y resucita; ya es una gran alegría; pero
todavía tienen que recibir el Espíritu Santo, y todavía Cristo se tiene que
formar en ellos, y todavía Cristo tiene que volver. O sea que ese gozo es un
gozo que comienza con la resurrección, pero que se culmina con la segunda
venida; ese gozo comienza con la resurrección; estaban tristes, llorando, y
hasta escondidos por medio a los judíos, dice otro evangelista; pero resucitó y
comienza el gozo; de gozo no lo creían, dice. Ahí comenzó el gozo, pero todavía
apenas sopló el Espíritu Santo para que renacieran; pero les dijo que quedarían
en Jerusalén hasta que viniera Poder de lo Alto, hasta que fueran investidos
con el Poder de lo Alto, hasta que fueran bautizados con el Espíritu Santo; y
ahí el Espíritu Santo comienza a revelarles quien es el Hijo, y empiezan a ver
espiritualmente al Hijo; pero comenzar no es todavía comprender al Hijo.
Para
conocer al Hijo directamente hay que permitir que el Hijo se forme en nosotros,
que el Hijo, que entra en nosotros por el Espíritu, se forme; y en la medida en
que El se forme lo conocemos más y nos gozamos más, y somos más afirmados; pero
el gozo definitivo, el cumplimiento total, es cuando El venga, cuando seamos
transformados. Cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste, nosotros seremos
semejantes a El también; ahí se completará nuestro gozo; pero el gozo comienza
con la resurrección. Entonces ese poco puede ser los días entre las horas
porque ahora ya estaban en la pascua; esa madrugada ya El iba a tomar el
primer poco, que tiene el primer sentido entre los días de la muerte y la
resurrección; el segundo poco: entre la resurrección y la venida del Espíritu
Santo, que son cincuenta días. Luego, la vida aquí en la tierra mientras Cristo
se forma, y la venida del Señor Jesucristo, que viene en breve. Ese segundo
poco tiene, pues, tres niveles; por eso dice así: “Jesús conoció que querían
preguntarle, y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije:
Todavía un poco y me veréis, y de nuevo un poco y me veréis?” ¿Por qué no dijo las cosas así rápido: es que
me van a matar aquí en unas horas, pero al tercer día voy a resucitar? Porque
hay otras cosas implicadas; por eso es necesario hablar de nuevo en parábolas,
porque cuando venga el Espíritu Santo, entonces ya no me preguntaréis nada;
ahora entenderéis todo; pero todavía no había venido, ¿se dan cuenta?
Si
les hablaba claro, no entenderían, porque la mente natural no puede captar lo
que es del Espíritu; entonces les habla en parábolas para que el Espíritu les
recuerde, les dé el sentido, y ese sentido les ayude en todos los momentos, en
esos tres días, en esos cincuenta días, durante toda la historia de la iglesia,
hasta la venida del Señor. Entonces la parábola es útil para todas esas etapas.
Entonces
comienza El a explicar: “De cierto, de cierto os digo, que vosotros
lloraréis y lamentaréis…” Claro, cuando lo mataron, la gente llora; pero no
solamente llora porque lo mataron; porque aún después de que resucitó, mientras
se forma en nosotros, también lloramos. Eso es lo que El llama “la mujer con dolores de parto”, Si el
Señor habla de que lamentaremos y de que lloraremos, eso entonces no es algo
extraño en la vida de los cristianos. “vosotros lloraréis y lamentaréis”; así
que ninguno piense que no lloraría y que no se lamentaría. Mientras el mundo se
está alegrando, ustedes están sufriendo; incluso el mundo se puede alegrar en nuestros
sufrimientos, porque las sociedades bárbaras, como dice un hermano, se gozan en
el sufrimiento de los otros; solamente los civilizados se duelen del dolor
ajeno. El que se goza del dolor ajeno, de otro ser humano, o de un animal, ese
es un bárbaro, ese es un insensato. Una persona civilizada no se goza en el
dolor ajeno, verdad? se duele con el que se duele.
Entonces
dice aquí: “vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará”; o
sea, en ese primer poco, mientras el Señor se va, primero los deja porque ellos
estaban acostumbrados a vivir con El; estaban pensando: bueno, a tu derecha y a
tu izquierda nos vamos a sentar, Juan y Jacobo; ellos no entendían bien las
cosas como eran; entonces el Señor les habla del lloro y del lamento que
comienza a cumplirse cuando a El lo matan, lo crucifican, y ellos quedan
confundidos, y conversaban entre ellos: -nosotros
pensábamos que éste era el que iba a libertar a Israel, pero ya hace tres
días que lo mataron-., Ellos debían esperar. A pesar de que El les había
dicho que iba a resucitar, ellos no entendían que significaba eso de resucitar
al tercer día, ¿ven? Entonces hay oscuridad; la primera oscuridad es aquella de
ese primer poco de tristeza y de lamento; pero como también la formación de
Cristo en nuestro ser requiere el morir a nosotros mismos, entonces ese es el
lugar de los dolores de parto de la mujer que ha de alumbrar ese niño, del que
dice Jesús aquí, y del que dice Apocalipsis 12, que es lo mismo, que es el
cumplimiento de Génesis 3:15, una mujer, que al dar a luz la simiente de la
mujer, aplastará la cabeza del dragón. Habrá enemistad entre las dos simientes:
la simiente de la serpiente y la simiente de la mujer; y si habrá enemistad,
habrá lloro, habrá lamento, habrá tristeza. Nosotros los cristianos debemos
saber que nuestra vida debe pasar por ahí, debe, es necesario que pase por
tristezas. Dice Pablo, confirmando a las iglesias, no asustándolas: es necesario que a través de muchas tribulaciones,
entremos en el reino de Dios. Para que Dios reine en nosotros, debemos
pasar por estas tristezas, por estas angustias del alumbramiento.
Entonces
dice aquí: “lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque
vosotros estéis tristes…”; o sea que los cristianos experimentaríamos
tristeza en el hombre exterior; como dice Pablo, hay una tristeza que produce
fruto, en 2ª a los Corintios 7:10. Hay una tristeza del mundo que es para
muerte; pero hay una tristeza que es para bien en el nuevo hombre, para que el
hombre interior sea fortalecido. Dice: mientras
éste, nuestro hombre exterior se desgasta, el interior se renueva; porque
es que nosotros tenemos al Señor en el espíritu, y nos tenemos a nosotros
mismos en el alma; y cuando vivimos en nosotros mismos, no damos lugar a que el
Señor se exprese a través de nosotros; entonces Dios tiene que hacer un doble
trabajo en nuestras vidas: En cuanto al hombre interior, toda la intención de
Dios es fortalecer nuestro espíritu, que nuestro espíritu sea fortalecido, que seáis fortalecidos con poder en el
hombre interior por el Espíritu; pero en cuanto al hombre exterior, que es
el obstáculo para la manifestación del interior, le corresponde otro
tratamiento; el tratamiento para el hombre interior es aceite, pero el
tratamiento para el hombre exterior es la cruz, es la despabiladera.
El
sumo sacerdote tenía que hacer ese trabajo doble: tenía que añadir aceite a las
lámparas, y al mismo tiempo tenía que usar la tijerita, la despabiladera, para
quitar la parte seca del pabilo que no está ungida, que enrarece el ambiente,
que se quema, que echa humo; a esa parte del pabilo la tiene que cortar. Eso se
refiere a la parte de nuestro hombre exterior, a nuestra alma. Entonces respecto
a esa parte exterior, se dice que le convienen tribulaciones; y Pablo le llama
a esa tribulación de leve; él dice: esta
leve tribulación momentánea; la palabra tribulación se refiere a tribulación
misma, pero leve; como un sandwish:
por un lado leve, y por el otro lado momentánea; no se asuste diciendo: ¡qué
terrible!, No, no; es leve y momentánea; así era Pablo, animado; él entendía
que las tribulaciones, aunque terribles, eran leves y momentáneas en
comparación con la eternidad; ¿amén?
Sigue
hablando acá de “vuestra tristeza”; o sea, la de nuestra alma, la del
yo, la vuestra, “se convertirá en gozo; ese es el nuevo nacimiento, ese
es un niño; y empieza a dar el ejemplo del niño que está dentro de la madre, y tiene
que salir de adentro; y para salir, a la madre le duele; pero ese dolor es
pasajero, ya no se va a acordar de él cuando haya nacido el niño. Entonces Jesús
les va a explicar en el verso 21: “La mujer cuando da a luz, tiene dolor”; el
Señor, sabiendo que la mujer tipifica a la iglesia, por causa del pecado, y
como el pecado está en los miembros de la iglesia, dijo: con dolor dará a luz; por causa del pecado que hay en nosotros
debemos pasar por el dolor y la tristeza. “La mujer cuando da a luz, tiene
dolor, porque ha llegado su hora”. Dios tiene una hora para el nacimiento.
Al principio son unos dolorcitos; sí hay dolores en las preñeces, pero los
dolores serios son en su hora; la hora más terrible es la del nacimiento; el
nacimiento es el momento en que la tristeza se convierte en gozo; la mayor
tristeza termina cuando nace el bebé, y comienza el gozo. ¡Qué paradoja!
Que esté tan cerca la tristeza del gozo. Por eso no nos debe asustar ni la
tristeza ni el dolor; debemos presentir el gozo, ¿amén? “La mujer cuando da
a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz
un niño, ya no se acuerda de la angustia”; como dice el Señor: que no vengan
a vuestra memoria los días pasados; eso ya pasó; ahora estamos en el gozo, ¿amén?
La tristeza es pasajera, leve y momentánea. Cuando nace el niño ya no se
acuerda del dolor; cuando Cristo resucitó, cuando recibimos el Espíritu, cuando
Cristo se forme en nosotros y cuando venga el Señor Jesús, habrá alegría total.
Esa
alegría comienza con la resurrección, con la regeneración, con la configuración
a Cristo; y ello se completa definitivamente cuando seamos transformados en su
venida, y seamos como El, y entremos en el gozo de nuestro Señor, en el reino;
“ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre
en el mundo”. Noten, espero que eso sea lo normal. Hoy en día no quieren
que nazcan muchos niños; para ellos no es un gozo; pero el Señor dice: es un
gozo, un gozo que nazca un hombre en el mundo; es alguien que nace quien puede
llegar a conocer al Señor, ser casa y templo del Señor, y ser testigo de la
gloria de Dios; ¿cómo no va a ser un gozo? Eso es bueno sentirlo en estos
tiempos en que se habla del aborto “terapéutico”; y aquí les voy a contar esto:
Un profesor universitario le preguntaba a los alumnos: Miren, los padres eran
sifilíticos, y el primer niño nació con deformidades; el segundo, también; el
tercero, también; el cuarto, el quinto, el sexto, el séptimo y el octavo, todos
nacieron con problemas; y ahora viene el noveno; ¿qué dicen ustedes? Y la
mayoría del curso dijo: ¡Que aborte! Y les contestó el profesor: Acaban de
matar a Beethoven. ¡El noveno era Beethoven, qué cosa!
“El
gozo de que haya nacido un hombre…”; (es
un ser humano, este hombre puede ser mujer), “en el mundo. También vosotros
ahora…”, eso es ahora, gracias al Señor eso es pasajero, “ahora tenéis
tristeza; pero os volveré a ver…”, primero en la resurrección; cuando se les
apareció, lo volvieron a ver; pero también hay frases donde El da a entender
que también es cuando el Espíritu Santo venga y nos revele a Cristo; es también
otra manera de ver; primero resurrecto, pero El dijo: Bienaventurados los que no vieron y creyeron; quiere decir que es
más bienaventurado creer sin haberlo visto resucitado que haberlo visto, porque
ahora se le conoce espiritualmente; entonces, cuando le conocemos al Señor en
el espíritu, también hay gozo; y ese gozo nos establece y nos afirma; y cuando
El venga, ya no será por fe sino por vista, pues mucho más ese gozo será
cumplido.
Entonces
esta frase tiene tres niveles: “os volveré a ver”; primero la
resurrección; segundo la venida del Espíritu Santo y la formación de Cristo en
nosotros, y tercero la venida segunda de Cristo en gloria; porque “os volveré a ver”; cuando resucitó ¿no
lo volvieron a ver? Y cuando se forme en nosotros y lo estemos comprendiendo
desde adentro, ¿acaso no es que lo estamos también viendo, espiritualmente
hablando? y también cuando El venga en gloria y majestad. A veces una profecía
se cumple varias veces, de varias maneras; “os
volveré a ver”; aquí no dijo que sería solamente una sola vez, pero os volveré a ver se cumple de esas
varias maneras. “Os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón”; el
corazón es el que se entristece, porque el problema nuestro es en el corazón;
pero también en ese mismo corazón habrá gozo, “se gozará vuestro corazón, y
nadie os quitará vuestro gozo”; ¡Qué
maravilla! A veces cosas bobas nos quitan el gozo, pero cuando llegue este gozo
de “verlo”, nadie nos lo quitará.
Verso
23: “En aquel día no me preguntaréis nada”; eso significa entender
directamente las cosas; ahora preguntan, pero en aquel día no preguntaréis
nada. “De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en
mi nombre, os lo dará”. Con toda fe, Señor, listo, ahí está. Dice un
profeta: aún estará la palabra en su boca
y yo ya habré oído, dice Dios; en mi
nombre, lo que pidieren, lo haré, lo dará.
Verso
24: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre”; hasta aquí han sido
buenos judíos, han invocado a Yahveh el Padre, pero nunca han entendido que para obtener algo de Yahveh, hay que
basarse en los méritos del Hijo. El Hijo de Dios es el que ha venido. Parte del
gozo es las respuestas a nuestras peticiones; esa es parte de este gozo con que
nos gozaremos.
Verso
25: “Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os
hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre”. ¿Por
qué les hablas por parábolas? Para
que viendo no vean; el hombre exterior no entiende las parábolas, pero
viene la hora cuando ustedes vean que Cristo resucitó, cuando reciban su
Espíritu, cuando nazcan de nuevo, cuando Cristo se forme en ustedes y cuando
sean transformados a su imagen, de ahí en adelante, en todo ese proceso, me van
a conocer directamente. A los suyos les decía claramente todas las cosas. Así
comenzó esta serie; analizando esto: que El a los de afuera les hablaba en
parábolas, para que viendo no vieran, y oyendo no entendieran; pero a los suyos
en particular les declaraba todas las cosas. Así como comenzó, así termina: Ya no les hablaré por alegorías; ustedes captarán el sentido, entenderán
directamente las cosas espirituales instantáneamente, no necesitarán preguntar,
ustedes captarán y entenderán claramente las cosas, ya no por alegorías, sino claramente.
Vamos
ahora, hermanos, por unos minutos, a considerar Apocalipsis capítulo 12; hay
muchos otros versos donde se habla de esta mujer; comienzan en Génesis 3:15,
donde el Señor dice que la simiente de la mujer aplastaría la cabeza de la
serpiente. Normalmente no es la mujer la que tiene simiente; es el hombre el
que siembra la simiente en la mujer para que nazca un bebé; pero aquí el Señor
está profetizando que habría una mujer que daría a luz sin necesidad de la intervención
del hombre; y esa mujer también es la iglesia; primeramente fue María, como
parte del pueblo de Israel, que estuvo esperando al Mesías, y nació el Señor
Jesús. Nació de una virgen, ¿ven?, y esa mujer, María, tipifica a la iglesia. Primeramente,
ella es parte de Israel, ella es Israel, y representa a Israel; y ella es de la
iglesia, representa a la iglesia; ella es la mujer. La mujer en la Biblia
representa al pueblo de Dios, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Los
que serán la esposa del Señor, un solo cuerpo con judíos y gentiles, injertados
en el mismo olivo, esa es la mujer.
La
que aparece en Génesis 3:15 es la misma que aparece aquí en Apocalipsis 12, de
la que se dice: “Apareció en el cielo una gran señal:” ¿Por qué aquí el Señor revela con
señales o símbolos para interpretar? porque una imagen habla más que muchas
palabras. “Una mujer”; esta mujer es la que ha de ser la esposa del
Señor.
Noten
que en Cantar de los Cantares la esposa es considerada la misma madre. Dice,
hablando de Salomón, figura de Cristo, como hijo de David. Dice: Mirad al rey Salomón con la corona con que
lo coronó su madre en el día de su desposorio. En el día de su casamiento
con su esposa, en el día de su desposorio, su madre lo corona. Es una frase
mística. Mirad al hijo de David con la corona con que lo coronó su madre en el
día de su desposorio. Cuando ella y él se hacen uno, cuando nos hacemos uno con
el Señor, cuando el Señor se ha formado en nosotros, y nosotros permanecemos en
El, nos hacemos uno; ese es el día de la boda; ese es el día cuando su madre,
que es aquella que lo tiene en su vientre hasta que él se forme, lo corona. Cuando
él se forma en nosotros, ese es el día de la boda, y ese es el día en que El es
coronado por su madre; porque mientras
no somos uno con El, no lo estamos coronando; pero ¿qué era lo que se estaba
cantando al principio? “Te coronamos a Ti, Oh Señor Jesús”. Coronarlo es
reconocerlo como rey y someternos a su voluntad; es hacer lo que El quiere; es
conformarnos, configurarnos a El. Configurarse a El, ese es el desposorio, y
esa es la coronación de El. Cuando El se casa con su esposa, es lo mismo que la
madre coronándole a El. La madre es la Nueva Jerusalén; esa es la madre de
todos nosotros; esa es la madre que tiene a su niño formándose en su vientre.
La
mujer, cuando va a dar a luz, tiene dolores. El compara a la Iglesia con una
mujer. Vosotros ahora sois como esta mujer; y esta mujer tiene en su vientre a
un niño, lo está gestando, hasta que ese niño nazca para reinar. Bueno,
entonces, esa mujer representa a la iglesia, ¿se dan cuenta? Entonces, la
iglesia, como va a dar luz a ese niño, es la madre. Jesús habló que quien
hiciera la voluntad del Padre, ese era su madre, hermana y hermano. Cuando ella
se haga uno con El, es el día del desposorio; y por lo tanto, el día de su
desposorio su madre lo corona. Coronar al Señor es hacerlo rey de nuestras
vidas. Entonces, por una parte, somos la madre; y por otra parte somos la
esposa, porque la mujer es una figura de esta realidad espiritual.
Sigue
diciendo aquí: “una mujer vestida del sol”; el sol de justicia es el
Mesías, es Cristo; esa mujer revestida de Cristo tiene que ver con la parte de la
Iglesia; la parte de la iglesia, en esta mujer, es notada por la vestidura de
sol. Pero la parte del Antiguo Testamento, porque esta mujer es una sola, que
comienza desde los primeros justos en la época patriarcal, hasta el tiempo de
la segunda venida de Cristo. Dice: “con la luna debajo de sus pies”; ella estaba parada sobre la luna; y la luna es
la que refleja al sol; el sol es la realidad de Cristo en el Nuevo Testamento,
pero la luna es la tipología. El Antiguo Testamento era una tipología; y por lo
tanto, el Nuevo Testamento, Cristo y la iglesia, están parados sobre las
promesas y la tipología del Antiguo Testamento. Por eso la mujer aparece parada
sobre la luna, y la luna bajo sus pies. “Y sobre su cabeza una corona de doce
estrellas”. En cuanto a Israel, esas doce estrellas, como lo vio
José en su sueño profético, eran los hijos de Israel; pero ¿quiénes van a
reinar y a juzgar las doce tribus de Israel, y en las doce puertas, donde
estarán los nombres de los doce hijos de Israel? son los doce apóstoles. El Antiguo
Testamento se continúa con el Nuevo, y estas doce estrellas representan también
a los apóstoles que juzgarán a las doce tribus de Israel.
Pero
dice el verso 2: “Y estando encinta”; esta mujer ha estado encinta; de
este parto ya se hablaba; los profetas en el Antiguo Testamento ya hablaban de
el; Miqueas ya hablaba: hasta que dé a
luz la que ha de dar a luz; no sólo en el capítulo 5, sino también en el 4
ya lo había dicho. Israel era esta mujer en el Antiguo Testamento, esperando
que le naciera el niño, el Mesías; y luego la iglesia ahora continúa en las
labores de Israel; y Cristo se forma en la iglesia, y la iglesia también está
esperando que le nazca Cristo. Que Cristo se forme en nosotros, para que
estemos pronto a recibirlo en gloria y majestad. Por eso dice aquí: “Y
estando encinta, clamaba con dolores de parto”; clamaba, no son esas
molestiecitas primeras; no, clamó a gritos; son dolores fuertes, como sufrió
Israel, y también sufre la iglesia. Israel, hasta que viniera Cristo, y la
iglesia hasta que Cristo se forme para que El pueda venir. Porque cuando el
grano está maduro, entonces enseguida se mete la hoz porque la siega ha llegado;
la siega llega cuando el grano está maduro; nadie va a meter la hoz cuando el
grano todavía está verde y biche; cuando el grano está maduro, entonces se mete
la hoz porque llegó la siega. El grano maduro es cuando la vida del primer
grano, que es Cristo, entró y formó la espiga, y llenó la espiga de granos; la
espiga es la iglesia. Cuando la iglesia ha madurado en Cristo, ese es el día
del desposorio, es el día del nacimiento del niño varón, es el día de la
coronación, ¿amén? Entonces, aquí dice: “clamaba con dolores de parto, en la
angustia del alumbramiento”; para alumbrar, habrá dolores; para que el
reino del Milenio se establezca, tiene que haber los dolores de la gran
tribulación, de la persecución contra la iglesia, y de la maduración de la
iglesia en Cristo, para que esté lista para recibirlo y entrar en su gozo,
cuando El venga.
Verso
3: “También apareció otra señal en el cielo”; por una parte, se ve el
reino de Dios; por otra parte, se ve el otro reino: “he aquí un gran dragón
escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos”; y luego dice en
Apocalipsis 17 que esas cabezas son los reinos de la bestia; las cabezas del
dragón se refiere a los principados demoníacos que influyen en las llamadas
civilizaciones. En Daniel 7 aparecen esas bestias; en Apocalipsis 13 y 17,
aparecen también las siete cabezas de la bestia, que se corresponden con las
siete cabezas del dragón; las cabezas del dragón son los principados; como por
ejemplo, el príncipe de Persia, que es aquel principado demoníaco que influía
en la llamada “civilización persa”. Cuando cayó el imperio Persa fue porque
primero fue derribado el príncipe espiritual, y después vino el de Grecia; y
por tanto, surgió el imperio Griego; esas son las cabezas del dragón. Los
enemigos de la Iglesia son los enemigos de Cristo, son los imperios mundiales,
la corriente de este siglo; ese es el dragón con sus cabezas, que son el reino
espiritual de las cabezas de la bestia. La bestia es el aspecto político de la
llamada entre comillas civilización; pero el Señor no la llama “civilización”;
por eso digo yo entre comillas; el Señor le llama “bestias”, o sea, brutales,
civilizaciones brutales que el Señor las tiene que comparar a bestias; ese es
el mundo, esa es la historia universal, la historia de las bestias.
Pero
hay otra historia, la historia sagrada, la de esta mujer con angustia, con
dolores de parto, para dar a luz la simiente de la mujer: Cristo el Señor
formándose en nosotros, para que estemos listos para recibirlo en gloria y
majestad, porque El está a la diestra del Padre esperando que estemos listos.
Dice: Siéntate a mi diestra, dijo el
Padre al Hijo, hasta que ponga todos tus
enemigos por estrado de tus pies. Esto es lo que está haciendo el Señor.
Entonces dice allí: “y en sus cabezas siete diademas”. Eran coronados, así como el Señor es
coronado; estos príncipes son coronados; la gente les sigue a ellos la
corriente; los hombres les obedecen; por eso tienen diademas.
Verso
4: “y su cola”, que le sigue, esa cantidad de ángeles caídos, “arrastraba
la tercera parte de las estrellas del cielo”; las estrellas son figura de
los ángeles; “y los arrojó sobre la tierra”; cada vez la tierra estará
más inundada del infierno, más inundada de cosas malignas; ¿no se han dado
cuenta ya? Cada vez más, porque en la pelea celestial, esos ángeles caen a la
tierra. “Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a
fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.” Fíjense: cuando iba a
nacer Jesús, ahí estaba el imperio Romano representado en Herodes, y
mandó a matar los niños, ¿se dan cuenta? Entonces José, María y el niño
Jesús huyeron a Egipto; y después, cuando el niño había tenido unos añitos más,
tres años y medio después, regresaron a la tierra, y El llegó a ser el Mesías;
El lo era, pero llegó a ejercer su ministerio; ese es un primer aspecto.
Pero
ese niño, Cristo que nació de María en Belén, que vivió, murió y resucitó,
ahora vive en la Iglesia; por lo tanto, el mismo dragón que persiguió a Jesús,
persigue a la Iglesia. Nosotros tenemos que dar a luz en las narices de la
persecución, porque el dragón se paró frente a la mujer, con el objetivo de
devorar al niño cuando nazca. El mundo entero no sabe que está siendo dirigido
por Satanás; y el objetivo de Satanás es esa mujer y ese niño; lo que él más
odia es que Cristo se forme en nosotros, que Cristo tenga algo en la tierra que
El pueda considerar suyo, y que nosotros en verdad le honremos a El. Eso es lo
que menos quiere Satanás; y él va a hacer lo posible para lanzar su río y
arrastrar a la mujer; pueden ser ríos de ejércitos en la persecución, y puede
ser la corriente de este mundo que nos arrastre, porque ahí se habla de ese
río.
Verso
5: “Y ella dio a luz un hijo varón”. Cuando nació Cristo de María, que
representaba a Israel, nació para después cumplir su ministerio; entonces ascendió
a la vista de testigos y se sentó a la diestra del Padre. Por eso dice
aquí: “un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones. Pero el Cristo que ascendió, es el
mismo Cristo que nos sentó con El en lugares celestiales, es el mismo Cristo
que se está formando en nosotros, es el mismo Cristo que dijo: el que venciere, se sentará conmigo en mi
trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono. Lo
que se dio en Cristo, se está reproduciendo, y se tiene que reproducir en la Iglesia,
para que también nosotros nos sentemos con El; pero para eso es necesario
vencer.
Y
dice el verso 6: “Y la mujer huyó al desierto”, como María huyó a
Egipto, y también como cuando el imperio Romano iba a tomar Jerusalén, los
cristianos huyeron a Jordania; así también la Biblia dice que está reservado un
lugar en Jordania para que se esconda el pueblo de Dios de aquellas tierras durante
la gran tribulación. Si eso les parece raro, se los voy a leer por dos
testigos. Daniel capítulo 11. La gran tribulación comienza a ser descrita en el
capítulo 11 desde el versículo 31; allí se describe la segunda mitad de la
septuagésima semana o septenario de la profecía de Daniel 9. En Daniel 9 hay
setenta shabúas, sietes, semanas de años, o sea, septenarios, semanas de siete
años; la última semana se divide en dos: la segunda mitad de la semana es el
gobierno bestial del anticristo; o sea los últimos tres años y medio; eso es
descrito desde que se establece la abominación desoladora que está en el verso
31 de Daniel 11; allí dice: “Y se levantarán de su parte tropas que
profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y
pondrán la abominación desoladora”; o sea, el establecimiento de la
abominación desoladora, la imagen de la bestia, ese es el momento de la plena
gran tribulación, los tres últimos años y medio, la segunda mitad de la
septuagésima semana o septenario de los setenta de Daniel.
Verso
32: “Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto”; los infieles a
Dios serán seducidos por ese gobierno mundial, ese gobierno globalista hacia el
cual todo está siendo dirigido ahora; “mas el pueblo que conoce a su Dios…”,
gracias a Dios que, a pesar del anticristo, hay un pueblo que conoce a su
Dios, que no estará en el cielo, sino en la tierra, esforzándose y actuando.
Los que murieron sí estarán en el tercer cielo, pero aquí habla del pueblo que
está en la tierra mientras el anticristo está gobernando; y dice: “…el
pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. Y los sabios del pueblo
instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego…”; éstos todavía no están en el paraíso; los que
quedan, los santos que quedan, serán perseguidos por 42 meses; entonces dice: “caerán
a espada y a fuego, en cautividad (o sea cárcel) y despojo (los
bienes) Y en su caída, (la caída quiere decir en la persecución, en el
despojo, en la cárcel, en la muerte) serán ayudados de pequeño socorro, (o
sea, el Señor los protegerá con una mínima protección), y muchos se juntarán
a ellos con lisonjas (o sea, gente que no es fiel se mezclará, como pasó
cuando Israel salió de Egipto; muchos se mezclaron con ellos, y no eran
verdaderos, son sólo lisonjeros, apariencia) También algunos de los sabios
caerán para ser depurados (porque
se puede ser sabio y a la vez impuro; entonces hay que ser depurados) y
limpiados (porque se puede
ser sucio) y emblanquecidos (porque se puede ser sabio y manchado, y el
Señor en su misericordia permite esta persecución para depurar, limpiar y
emblanquecer), hasta el tiempo determinado; porque aún para esto hay plazo”.
¡Aleluya! Gracias a Dios
que hay plazo para ser depurados, limpiados y emblanquecidos. No nos preocupe
el método, nos interese el resultado, ¿amén?
Y
dice el verso 36: “Y el rey (o
sea, este anticristo, este gobernante mundial) hará su voluntad, y se
ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios;” como describe Pablo al
anticristo en 2ª a los Tesalonicenses capítulo 2, ¿verdad? “y contra el Dios
de los dioses hablará maravillas, y prosperará, (pero no para siempre) hasta que sea consumada la ira”;
hasta que Dios derrame las siete tazas de la ira.
Verso
37; “Del Dios de sus padres no hará caso”; puede ser un israelita apóstata, porque si los
judíos lo van a recibir como el Mesías, entonces tiene que ser uno de su pueblo;
pero que no será una persona que cree verdaderamente en Dios; será un ocultista
que cree en Satanás, un satanista, porque dice acá: “Del Dios de sus padres
no hará caso, ni del amor de las mujeres…”; eso puede ser que no le
importará que ellas lo amen o lo que ellas aman, lo que puede ser otra
interpretación; “ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se
engrandecerá”; él se presentará como si él fuese Dios.
Verso
38: “Mas honrará en su lugar…”; noten a quien va a honrar, al dragón, al
diablo; escrito está que el dragón le dará su poder a la bestia, como dice
Apocalipsis; y entonces dice acá en Daniel: “al dios de las fortalezas, dios
que sus padres no conocieron”, ese es lucífer, dios con minúscula, “lo
honrará con oro y plata, con piedras preciosas, y con cosas de gran precio. Con
un dios ajeno (o sea, Satanás) se hará de las fortalezas más
inexpugnables (porque Satanás ayuda a los que le sirven, por un rato;
después los tortura, pero mientras tanto los usa) y colmará de honores a los
que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra” .
Verso
39: “Pero al cabo del tiempo…” ¿por qué será que Venezuela y el tercer
mundo están tan molestos por Europa y Estados unidos? Noten por qué: “al
cabo del tiempo el rey del sur…”, corresponde al sur de Israel, que es el mundo
musulmán y el tercer mundo; “…contenderá con él”. No es que va a vencer a la
civilización del hemisferio norte, occidental, no, pero sí va a haber problemas,
resistencia, contienda; “y el rey del norte…” que ya es Rusia, porque al
norte de Jerusalén está Magog, y Mesec que es Moscú, “se levantará contra
él”; o sea, habrá el Armagedón. Por una parte está el anticristo, pero también
los del sur, los del norte y los de oriente (o sea China, Japón, Corea, etc.,)
contenderán con él; van a converger en Israel para el Armagedón. Entonces dice
allí: “se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a
caballos, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará”. Con
carros, gente de a caballo y naves.
Verso
40: “Entrará a la tierra gloriosa”; esa
es Israel; “y muchas provincias caerán…” y aquí vamos a llegar a lo que
les estaba diciendo: “mas éstas escaparán de su mano:” ¿Cuáles? ¿Cuáles
van a escapar de la mano del anticristo? “Edom” que es el sur de Israel;
ahí está todo el sur de Israel, que es Edom, “Moab”, que es la parte sur
de Jordania; miren donde está Moab, de ahí del Jordán a la izquierda, al
oriente; “…y la mayoría de los hijos de Amón”, que es al norte, donde
está Amán, que es la capital de Jordania. Estas provincias escaparán de
su mano: el sur de Israel, Moab y la mayoría de los hijos de Amón; o sea,
Jordania y el sur de Israel.
Ahora
vamos al profeta Isaías, segundo testigo. Isaías capítulo 16. Todo el capítulo
15 y el 16 es una profecía de Isaías acerca de Moab; entonces Moab, ya vimos
que es el sur de Jordania; entonces dice así en el capítulo 16, los primeros
versos; dice Dios por Isaías: “Enviad cordero al señor de la tierra”; pero
¿a quién va dirigida esta profecía? Dice: Profecía sobre Moab que comienza en
el capítulo 15; está hablando de Moab, el mismo Moab de que habló Daniel, ya hablaba
ya antes Isaías; y ¿qué dice? “Enviad cordero al señor de la tiera, desde
Sela del desierto al monte de la hija de Sion. Y cual ave espantada que huye de
su nido, así serán las hijas de Moab en los vados de Arnón”. Arnón es uno de
esos arroyos que descienden al Mar Muerto del lado oriental; y miren lo que le
dice al gobierno de Jordania: “Reúne consejo, haz juicio; pon tu sombra en
medio del día como la noche”; es decir, esconde, “pon tu sombra en medio
del día como la noche; esconde a los desterrados, no entregues a los que andan
errantes. Moren contigo mis desterrados, oh Moab; sé para ellos escondedero de
la presencia del devastador (ese
es el anticristo), porque el atormentador fenecerá, el devastador tendrá
fin, el pisoteador será consumido de sobre la tierra”. Por eso el Señor Jesús les
dijo: cuando vean Jerusalén rodeado de
ejércitos, huyan a los montes; y los cristianos, cuando vieron el ejército
de Tito y Vespasiano llegando, se fueron, ¿saben para dónde? Para Jordania;
cruzaron los vados del Jordán y llegaron a Petra y a Pella, y se escondieron
allá, ¿se dan cuenta?
Volvamos
a Apocalipsis 12, verso 6; todo esto es parte de la angustia y de los dolores
de parto de los tiempos finales: “Y la mujer huyó al desierto…” así como
hizo María, como hicieron los cristianos de la iglesia primitiva; también los
que estén por allá, viendo todas las cosas cumplirse, y claro que los sefarditas
estarán en el Neguev, que es lo que era Edom, y ustedes saben que me refiero a la profecía de Abdías. “Y
la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí
la sustenten por mil doscientos sesenta días”. El atormentador fenecerá,
escóndelos.
Verso
7: “Después hubo una gran batalla en el cielo”. Después, fíjense, esta
batalla donde aparece Miguel en Apocalipsis 12, es la misma dónde aparece
Miguel en Daniel 12. Después de que describió lo que acabamos de leer, de la
tribulación, a finales del gobierno del anticristo, no habrá antes un
arrebatamiento, sino después de la tribulación. Hacia el final de la
tribulación se levantará Miguel; y eso es lo mismo que dice Apocalipsis 12,
como Daniel 12, : “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y
sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero
no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado
fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual
engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron
arrojados con él. Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha
venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su
Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos”, como
Satanás que se presentaba a acusar a Job ante Dios, “el que los acusaba
delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos (nuestros hermanos) le han vencido por medio de la sangre del
Cordero (con la que sus pecados fueron limpiados) y de la palabra del
testimonio de ellos ( el testimonio que ellos dieron de lo que Dios es, lo
que les dio en Cristo y lo que somos en Cristo, cuando dieron la palabra del
testimonio, ellos confesando a Cristo y lo que Cristo hizo y lo que somos en
El) y menospreciaron sus vidas (la
de sus almas) hasta la muerte”. Estuvieron dispuestos a morir; esos eran
vencedores.
Verso
12: “Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos” (porque ya
la mayoría están allá) ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! (Ahí vienen las copas de la ira desde
el capítulo 15 y 16, “porque el diablo ha descendido a vosotros con gran
ira, sabiendo que tiene poco tiempo”. El sabe, él está engañando a la
gente, pero él sabe que tiene poco tiempo. “Y cuando vio el dragón que había
sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo
varón”, o sea, a Israel y a los cristianos.
Dice
el verso 14: “Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila” que
dice ahí, esa gran águila es el mismo Señor; dice que el Señor, como gran
águila, los tomó en sus alas, “para que volase de delante de la serpiente”, no
detrás; hay que adelantársele a la serpiente, porque dice: si muerde la serpiente antes de ser encantada, de nada sirve el encantador;
hay que adelantársele a la serpiente. Entonces dice: “para que volase de
delante de la serpiente al desierto”; puede ser en avión porque hay que
volar, “a su lugar, donde es sustentada por un tiempo (que es un año) tiempos (que
son otros dos años, van tres) y la mitad de un tiempo” tres años y
medio, la última semana y la segunda mitad de la última semana o septenario.
Verso
15: “Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer…”, noten lo que el
diablo quiere hacer, arrojar “agua como un río, para que fuese arrastrada
por el río”; puede ser persecución, o pueden ser las porquerías de este
mundo, que es la corriente de este mundo, un río para arrastrarnos. “Pero la
tierra (gracias a Dios) ayudó
a la mujer”; la tierra es nuestra aliada, incluso con terremotos; los
terremotos son nuestros aliados, porque miren lo que dice: “la tierra abrió
su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca. Entonces el
dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto
(el resto es el remanente, los últimos que quedan) de la descendencia de
ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de
Jesucristo”. Este es el momento del parto final de esta mujer, la angustia
de la mujer; dio luz a Cristo y ahora Cristo se forma en nosotros y nos espera
la gloria, pero pasando a través de estos dolorcitos previos y pasajeros.
Vamos
a dar gracias al Señor, no sólo por lo de hoy, sino porque hoy terminamos esta
serie.
Padre:
en el Nombre de Jesús, te agradecemos esta oportunidad que nos diste de
considerar estas cosas; concédenos masticarlas de nuevo, digerirlas, que
produzcan efecto espiritual en nuestra vida, que nos encaminen y que sean armas
de nuestro testimonio para presentarlo al mundo, a las naciones, a las demás
personas, en el Nombre del Señor Jesús; amén!.
Oración
de la trascriptora:
Padre
amado: Al finalizar hoy la transcripción de esta serie, yo también quiero darte
infinitas gracias por haberme concedido este privilegio, esta gracia, con el
deseo grande de que estos mensajes sean útiles para la edificación de Tu casa.
Te ruego que aprovechemos al máximo lo que nos has enseñado a través de ellos,
y que ésta, Tu palabra, corra y circule entre los demás miembros de Tu cuerpo,
para que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de
Dios. Sólo agradecerte, porque de ti viene la disposición y la fortaleza para
realizar este pequeño trabajo. Todo sea para Tu gloria y Tu alabanza, amén!
Vamos a estar considerando algo relativo a la obra de Dios, la obra del ministerio y la obra de cada uno; la obra de cada uno está dentro de la obra del ministerio y la obra del ministerio del cuerpo de Cristo está dentro de la obra de Dios.
La obra de Dios.-
Vamos a abrir la palabra de Dios en el libro de Hechos de los Apóstoles, y vamos al capítulo 13, el verso 41, que es una cita que hace el apóstol Pablo. Aquí en este capítulo 13 aparece el testimonio de Pablo y Bernabé en Pisidia, yaparece lo que él nos dice de una cita, en el contexto del testimonio del evangelio por parte de los apóstoles, por parte del cuerpo de Cristo al mundo, a los judíos primeramente, en una sinagoga judía en Pisidia; el apóstol utilizó un versículo que es de Interés. Entonces, dice el verso 41 del capítulo 13, que es una cita que está en el profeta Habacuc: "Mirad, oh menospreciadores…", porque cuando uno menosprecia, uno aniquila; pero Dios dice: Mirad; los que están menospreciando miren; ¿qué es lo que hay que mirar? "…asombraos, y desapareced"; oh! tres cosas: mirar, asombrarse, y si seguimos siendo menospreciadores, desaparecer. Ojalá no seamos menospreciadores, sino colaboradores, para no desaparecer, sino para permanecer. "Mirad, oh menospreciadores, y asombraos, y desapareced; porque Yo hago una obra en vuestros días, obra que no creeréis, si alguno os la contare". Es una cita interesante, donde Dios mismo habla en primera persona: Yo hago una obra; es la obra de Dios.
Sin ponernos de acuerdo Manolito sintió en el corazón leernos desde el comienzo un Salmo que hablaba de las obras y los hechos portentosos de Dios, y nuestro testimonio, y glorificaron a Dios por causa de sus obras y sus hechos portentosos. Entonces, hay una obra, desde la eternidad, que Dios viene haciendo; una obra que abarca todo lo que Él ha hecho, incluyendo Su amor eterno, presciencia y propósito, Su creación, Su providencia, la obra de la redención, Su reino, la glorificación de la iglesia, Su juicio, la conclusión de todas las cosas, el cumplimiento, la realización de Su propósito eterno. Todo esto es lo que se llama "la obra de Dios"; y la obra de Dios tiene varios capítulos; y uno de esos capítulos es la obra que Dios dice que haría en nuestros días; y Pablo refiere que esos días son a partir de la primera venida del Señor Jesús; porque él está testificando de la venida del Señor Jesús, de la obra de Cristo en la cruz, de la resurrección, del derramamiento del Espíritu,de la comisión dada a la Iglesia y del trabajo de Dios con la Iglesia. Entonces, esa es la obra de Dios, que Dios está haciendo en nuestros días; no podemos menospreciarla, aunque podemos también asombrarnos; y algunos pueden desaparecer. ¡Qué serio! ¿no?, que Dios relacione con Su obra en nuestros días esas tres palabras: mirar, asombrarse y desaparecer. La obra del Señor es para que nosotros desaparezcamos, y para que el Señor aparezca; esa es la obra de Dios.
La gesta de Cristo.-
Las fiestas solemnes de Israel nos recuerdan la gesta de Cristo, la obra del Señor, los distintos aspectos de Su obra. Dentro de estos aspectos de Su obra tenemos el de Su muerte expiatoria en la cruz, tal como aparece a nosotros, en el sentido objetivo, jurídico, exterior, en la fiesta de la Pascua; Él murió por nosotros. Pero también tenemos que comerlo, al Cordero sacrificado, y con panes sin levadura; entonces, por eso la fiesta de la pascua venía junto con la de los ácimos, y con la de las primicias, que habla de la resurrección. Entonces, hay el aspecto jurídico y el aspecto orgánico, lo que El hizo en sí mismo y lo que hace en nosotros; por eso aparece también luego la fiesta de Pentecostés, después de las primicias, a los cincuenta días, la obra del Espíritu, que es otro capítulo de la obra de Dios; pero después de Pentecostés, y cubiertos por la expiación, y en espera de la conclusión, está la obra de las trompetas, que significa a Cristo siendo anunciado. Recién entonces llega la fiesta de los tabernáculos.
La obra del ministerio.-
Hay, pues, una obra divina de creación, una obra divina de providencia, una obra divina de redención, y también hay una obra divina de inspirar las Sagradas Escrituras, de edificar el cuerpo de Cristo, de constituir el ministerio del cuerpo, de dar a la iglesia apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, para que edifiquen el cuerpo de Cristo, por medio de perfeccionar a los santos. Son los santos los que hacen en Cristo, por el Espíritu, la obra del ministerio. Entonces ahí podemos darnos cuenta de cómo, dentro de la obra de Dios, está ese gran capítulo de la fiesta de las trompetas, que es Cristo siendo anunciado, la Palabra siendo inspirada, siendo escrita, y siendo expuesta; porque, como dice inspiradamente el salmista: la exposición de las palabras de Dios alumbra. Esto es también parte de la obra de Dios; no es la única, pero es parte de la obra de Dios. Nos damos cuenta de que de la obra de Dios surge lo que se llama en la Palabra: "la obra del ministerio". La obra el ministerio es necesaria dentro de la obra de Dios, y es también parte de la obra de Dios. Aunque haya diversidad de dones, hay un mismo Espíritu; y aunque haya diversidad de ministerios, hay un mismo Señor que coordina todos los ministerios en el ministerio del Nuevo Pacto, del Nuevo Testamento, de la justificación, de la reconciliación, del Espíritu, de la Palabra, en el sentido completo del consejo de Dios. Entonces, pues, la obra del ministerio también es parte de la obra de Dios; es Dios mismo el que hace estas obras. Dice la Palabra que Cristo constituyó a Pablo ministro, según la gracia de Dios que le fue dada, y según la operación de Su poder. Entonces, la obra de Dios es la operación de Su poder en gracia, a través de todos los miembros del cuerpo. El trabajo del cuerpo de Cristo es parte de la obra de Dios, porque es la operación de Su poder en gracia; y es necesaria la obra del ministerio del cuerpo de Cristo para que la obra total de Dios tenga su culminación.
La apertura del primer Sello.-
El Hijo de Dios e Hijo del Hombre ascendió resucitado, y se sentó a la diestra del Padre, y se le fue dado el Libro de los Siete Sellos. El primer sello que Él abrió fue el del caballo blanco, con su jinete para vencer; y Él derramó Su Espíritu, constituyó apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; esa es la fiesta de las trompetas: Cristo siendo anunciado. Después de la fiesta de Pentecostés, viene la fiesta de las trompetas; esa es una obra de Dios. Alguien mencionó aquí a un personaje que se está oponiendo, realmente no a los evangélicos ni a los pastores meramente, sino a la obra de Dios. Si este menospreciador no mira, no se asombra, entonces desaparece en su ceguera; ese y cualquier otro. Hay algo que Dios mismo está haciendo en nuestros días. Una obra que Yo haré, dice el Señor, en vuestros días; y parte de esa obra es la obra del ministerio. Tal expresión: la obra del ministerio, que se usa en el Nuevo Testamento, ya había sido adelantada por el Espíritu Santo en al Antiguo Testamento de manera tipológica. No vamos a ver todos los pasajes, pero por lo menos alguno representativo en el libro 1º de Crónicas.
Tipología veterotestamentaria de la obra del ministerio.-
Vamos al primer libro de Crónicas, capítulo 23, porque es un capítulo tipológico; recordemos que en estos capítulos está siendo ordenado el servicio de la casa de Dios: los porteros, los levitas cantores, etc., etc. Entonces, en el capítulo 23, que las Sociedades Bíblicas titularon: "Distribución y deberes de los levitas", hay varias expresiones a lo largo del capítulo, que algunasconcentran la importante expresión, y que podemos leer desde el versículo 24 en adelante. Había mencionado una serie de personas, y dijo: "Estos son los hijos de Leví, en las familias de sus padres…"; notemos aquí que primero son personas; y estas personas están en una familia, y están corporativamente trabajando bajo el gobierno de Dios; "…jefes de familias según el censo de ellos, contados por sus nombres, por sus cabezas, de veinte años arriba, los cuales trabajaban (eso es plural) en el ministerio(eso es singular) de la casa de Yhaveh". Todos ellos trabajaban en ministerios diferentes; pero sus diferentes ministerios, funciones y actividades, formaban parte de una actividad o servicio colectivo que entre todos prestaban; ese servicio colectivo, donde las partes de todos y cada uno se juntaban y ensamblaban unas con otras, se llamaba "la obra del ministerio de la casa de Dios".
Podemos seguir leyendo; voy a saltarme el versículo 25, y dice en el verso 26: "Y también los levitas no tendrán que llevar más el tabernáculo y todos los utensilios para su ministerio". Ahora era el templo; entonces, habiendo pasado del tabernáculo, o de la tienda, al templo, ahora su ministerio se modificaba según las circunstancias; y ahora voy a leer el v.27: "Así que, conforme a las postreras palabras de David, se hizo la cuenta de los hijos de Leví de veinte años arriba. Y estaban bajo las órdenes de los hijos de Aarón (que representa el Sumo Sacerdocio que es Cristo) para ministrar en la casa de Yhaveh". ¿En qué lugares? "En los atrios, en las cámaras y en la purificación de toda cosa santificada, y en la demás obra". Todo lo que se hacía, por ejemplo, en los atrios, en las cámaras, lo que se hacía para purificar cada cosa, todo eso era parte de esta obra; y ahora dice: "… y en la demás obra del ministerio de la casa de Dios". Entonces noten como el Espíritu Santo estaba introduciendo en la tipología el concepto de la obra del ministerio del cuerpo de Cristo, el cual es hoy la casa de Dios, el pueblo de Dios, la Iglesia. Aquello era una figura; hoy es la realidad.
En el Nuevo Testamento.-
En el Nuevo Testamento, ya los hermanos conocen muy bien, tenemos aquella expresión; en Efesios, en el capítulo 4, aparece en el versículo 10: "El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos (¿para qué Él subió?) para llenarlo todo". (Siéntate a mi diestra hasta que Yo ponga a todos tus enemigos por estrado de tus pies…/… Toma el libro y abre sus 7 sellos… Cuando termines de abrir el Libro, los reinos del mundo vendrán a ser del Señor y de Su Cristo). Entonces Él se sentó a la diestra y comenzó a abrir el Libro; y lo primero que puso a cabalgar fue el caballo blanco. Ese jinete comenzó a cabalgar desde que Jesucristo se sentó a la diestra de Dios y comenzó a abrir el Libro. Escrito está: "…subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo dio(voy a traducir aquí con más exactitud, porque la palabra "constituyó" tiene aquí como una connotación un poco clerical, un poco eclesiástoide, pero no en el sentido bíblico sino en el sentido tradicionalista institucional; mas la palabra en el griego es edoken, o sea, dio Dios; de dar; es decir, Dios está regalando ciertas personas a la iglesia; no poniéndole opresores a los santos, sino haciéndole regalos; es muy diferente el sentir de la manera como Pablo habla; entonces por eso prefiero traducirlo así: "Y él mismo dio a unos, apóstoles, a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de…". Él dio; esa es parte de Su obra, de la obra de Él en nuestros días. ¿Para qué Él da esas personas?, ¿Cuál es el objetivo? ¿Que los dados se engrandezcan?, ¿Qué sean un clericado especial, un sacerdocio insufrible? ¡No!, el objetivo es un regalo a la iglesia, para la iglesia; dice: "…a fin de perfeccionar a los santos…". Dios le da personas a la iglesia con el objetivo de perfeccionar a los santos; el objetivo es los santos, que los santos hagan la obra del ministerio: Entonces la obra del ministerio no es hecha solamente por los apóstoles, por los profetas, por los evangelistas, por los pastores y maestros, sino por todos los santos, por todos los miembros del cuerpo de Cristo. Y si Dios dio ese regalo a la iglesia, no es para que sustituya el trabajo de la iglesia, sino para que lo promocionen, para que lo ajusten, para que lo perfeccionen. Entonces allí aparece esa expresión que habíamos leído allá en Crónicas, "la obra del ministerio"; aquí dice: "para la edificación del cuerpo de Cristo", que eso es lo que es la casa de Dios.
Decía que los levitas trabajaban juntos; eran muchos; había un censo; muchas personas; pero todas esas personas, de las que cada una tenía su particularidad, esa particularidad la debía realizar en la comunión del cuerpo; no perdía su particularidad, pero tampoco perdía su inclusión en el cuerpo. Y en esto necesitamos tener mucha claridad, y que el Señor, por su Espíritu, nos conceda mucho equilibrio.
La obra de cada uno.-
La misma Biblia que habla de la obra de Dios, y que habla de la obra del ministerio de todos los santos, habla también de "la obra de cada uno". Entonces existe la obra de cada uno. La obra de cada uno es una obra particular, tiene su sello particular, no es igual a la obra de otro; la obra del páncreas no es la misma que la de los pulmones, no es la misma que la del estómago, no es la misma que la de los ojos; pero, aunque no es la misma, está coordinada dentro de una sola obra de todo el cuerpo. Entonces todo el cuerpo cumple una función conjunta, colectiva, para el Señor; entonces la obra de cada una está insertada en la obra del ministerio, y la obra del ministerio del cuerpo de Cristo es una parte de la obra de Dios. Respecto de la creación, bueno, nosotros no tuvimos nada que ver; de la providencia tampoco tenemos mucho que ver, aunque Él nos use como instrumentos providenciales; la obra de la redención le tocó hacerla a Él solito en la cruz; pero de la obra del ministerio de edificar el cuerpo de Cristo nos tocó una parte a nosotros en el Espíritu, así como en la obra de la providencia le tocó también a los ángeles cuidarnos, evitar algunos accidentes, producir algunas de las que nosotros llamamos entre comillas "casualidades". Él usa ángeles para Su obra de la providencia, y de cuidado, etc. Él usa los miembros del cuerpo de Cristo para la obra del ministerio de la edificación del cuerpo de Cristo, que es la edificación de una esposa para el Hijo de Dios. Entonces la obra de cada uno está insertada, incluida, y es parte de la obra del ministerio colectivo. Entonces ahí necesitamos aprender un equilibrio.
Equilibrio y coordinación.-
El equilibrio es para no homogenizar demasiado, ni particularizar demasiado. En un extremo, a veces resaltamos tanto nuestra propia obra, que a veces nos olvidamos de que nuestra parte es apenas eso, una parte en el contexto de la obra de otros, y que debe encajar con la obra de otros. Pero podemos irnos al otro lado, y querer homogenizar, y pretender hacer a todo el mundo iguales a nosotros, cuando más bien el Señor estableció diversidad de ministerios, y dio diversidad de dones, y también está escrito que Dios realiza diversas operaciones; hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo; hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las obras en todos, es el mismo. Dios tiene que ver con la obra de cada uno, y también con la obra de los equipos que Él forma; y hay diversidad de operaciones, pero Dios hace todas las cosas en todos.
La obra de Dios es que el corazón palpite, y la obra de Dios es que los pulmones respiren, y obtengan el oxígeno, y se lo pasen a la sangre: y el aparato circulatorio tiene que hacer una cosa, y el nervioso otra, y cada uno tiene que hacer algo distinto. Entonces hay algo distintivo, que es la obra de cada uno; y a la misma vez, la obra de cada uno no es una obra aislada, no es una obra en contraposición a la de otros que son diferentes, y a veces hasta contrastantes. Aunque cada uno tiene su obra, esas obras son coordinadas por una cabeza: Jesucristo. Por eso en la Biblia se habla de la coordinación; pero no se trata de una coordinación que venga de la carne, y que pueda utilizar Satanás para estorbar con mucha astucia. ¡No!; se trata más bien de la coordinación que viene de la Cabeza, por el Espíritu, y que es sobrenatural, y que no tiene mano humana extraña. La Biblia dice: bien ajustados y coordinados en Cristo, el templo va creciendo para ser un templo santo en el Señor, edificados juntamente unos con los otros.
Autoridad.-
Vamos a ver ahora un poco más de la tercera parte: la primera, la obra de Dios; la segunda, la obra del ministerio; la tercera, la obra de cada uno. Vamos a ver otra Escritura donde se nos habla de la obra de cada uno; ese "cada uno" es usted; puede poner su nombre y su apellido, y si quiere su cédula.Vamos al evangelio de Marcos, hacia los últimos capítulos de su libro, al capítulo 13, versículos 33 en adelante, hasta el 37; allí donde el Señor está hablando: "Mirad"; bueno, hay que mirar, "velad y orad; porque no sabéis cuando será el tiempo. Es como (aquí está dando una figura, una parábola) un hombre (el Señor Jesús) que yéndose lejos (a la diestra del Padre) dejó su casa (esa es la iglesia aquí en la tierra; Él no se la llevó todavía, aunque nos sentó con El en lugares celestiales, pero en Espíritu) y dio autoridad(eso es en singular) a sus siervos (eso es en plural; o sea que Su autoridad, Su delegación, fue repartida entre Sus siervos, aunque ejercida colectivamente, mas también respetando y teniendo en cuenta las particularidades, pues ahora dice más:) y a cada uno su obra, y al portero (que tiene que hacer una obra específica) mandó que velase". Es decir, tiene que estar atento el portero, para que no se infiltre nada extraño y para que cuando su Señor llegue, se levante y le abra y anuncie. Entonces aquí el Señor Jesús habla de la autoridad divina, que es una sola, pues dijo Jesús: toda potestad me es dada en los cielos y en la tierra; por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que yo os he mandado; y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Se fue lejos, dejó por un tiempo Su casa, y dio autoridad a Sus siervos; la repartió entre ellos, pero a la vez la expresa en la comunión espiritual de ellos en acuerdo con el Espíritu; pero también añadió: "y a cada uno su obra".
Siervos ajenos.-
Por eso en 1ª a los Corintios 3, si ustedes quieren ver conmigo, volvemos a encontrarnos con esa expresión en el versículo 13, pero voy a leerlo desde el v.10: "Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima, pero (fíjense en esa frase) cada uno mire como sobreedifica". Acerca del fundamento, nadie puede poner otro que el que ya está puesto; pero sobre el fundamento cada uno tiene que hacer su parte. Si usted va a hacer su parte, para que sea una obra legítima, que no sea de paja, que no sea quemable, tiene que ser hecha en Cristo; producida por el actuar de Dios; como dice Pablo: El que actuó en mi; Dice: El que actuó en Pedro, actuó también en mi; también dice: me puso por ministro…/… según la operación de su poder. Para que la obra de cada uno sea legítima, tiene que ser producida en gracia por la operación del poder de Dios. Es el poder de Dios el que tiene que operar en cada persona, haciéndole entender a cada uno, así sea, incluso, que debe que recoger un papelito; esa también es parte de la obra de Dios; cada uno debe saberlo, pues tiene que nacer del soplo del Espíritu, tiene que ser una obra que tiene origen en Dios, que su origen es celestial, tanto la comisión, como la realización, como el objetivo; tiene que ser de Él, tiene que ser por Él, y tiene que ser para Él; entonces es parte de la obra de Dios, porque se originó en Él, se realiza por medio de Él, y se realiza para Él; esa es la marca de la verdadera obra de Dios: tiene que tener su origen en Dios, ser realizada espiritualmente, y tiene que ser para la gloria de Dios; de Él, por Él y para Él; así debe ser la obra en general, y la obra particular de cada uno.
Entonces aquí vuelve a hablar de la obra de cada uno; en el verso 10: "cada uno mire como sobreedifica";¿a quién le corresponde mirar como sobreedificar? ¿A quién le corresponde, en primer lugar, hacer lo mejor que sabe, y lo que le toca hacer particularmente? Cada uno mire; eso le toca a cada uno; por eso también da a entender la Escritura: ¿Quiénes somos nosotros para juzgar al criado ajeno? para su propio Señor es que está en pie, o cae; pero poderoso es el Señor para hacerle estar firme. El Señor tiene que decirnos como le dijo a Pedro, cuando estaba tan morbosamente interesado en la suerte de Juan; preguntó Pedro al Señor: ¿y qué de Juan? Como quien dice: Ya me dijiste lo que me va a acontecer a mi; pero, y a Juan ¿qué? Y el Señor le responde: ¿y qué a ti? Como quien dice: y a ti ¿qué te importa? Sí, es como una manera de decir: ¿qué te importa a ti?; ¿Con qué derecho quieres meter tus narices en todas partes? tú asegúrate de hacer tu parte, haz tú lo mejor que puedas, anda en el Espíritu, sí, haz tu parte, y hazla como te toca hacerla a ti, y nadie tiene porqué interferirte. Noten esto; es necesario tener equilibrio; no debemos homogenizar la obra del Señor, ni pretender controlar a los hermanos de una manera carnal, porque esa es una táctica que usa Satanás para estorbar la obra. Desgraciadamente a veces queremos homogenizar y controlar por medios naturales, y utilizamosa veces sistemas coercitivos, y establecemos cláusulas manipuladoras, y a veces hasta organizaciones que le quitan la autoridad al fluir del Espíritu, y la colocan en un carro de bueyes. El peso del Arca, de la llevada del Arca del Pacto, de la Palabra y de la gloria de Dios, tiene que pesar sobre el corazón de cada hombre escogido por Dios; no se trata de una cosa maquinal. La maquinaria conduce a mortandad.
A veces por nosotros mismos repartimos y decimos: esto te va a tocar a ti, esto me va a tocar a mí, esto le va a tocar a él; y hacemos las cosas según un criterio meramente humano y una organización humana; ese es el carro de bueyes que conduce a la mortandad; el carro de bueyes es cualquier mecanismo de fabricación humana que pretenda hacer la obra de Dios, metiendo la mano para manipular. Eso estorba la obra de Dios, la cual debe pesar espiritualmente sobre el corazón de cada uno de los escogidos por Dios mismo.
Una cosa es que cada uno, cada levita, cada sacerdote, que ahora en el cuerpo de Cristo lo somos todos los miembros del cuerpo, hombres y mujeres, hijos de Dios, cada uno tenga el peso del Arca sobre su corazón; y otra cosa muy diferente, aunque aparentemente mucho más fácil y práctico para lo meramente humano, es pretender hacer como hizo Montesquieu, repartirse los poderes, creando diversos aparatos, como el poder Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial, sin importarnos la vida y la disposición divina, pretendiendo usurpar por nosotros mismos una tajada en la torta de Dios. Creamos un aparato para maniobrar, pero ese aparato no tiene vida. Dios no comisionó aparatos, Dios no comisiona sistemas, Dios no comisiona estatutos, Dios comisiona personas escogidas por Él, personas que tienen el peso de Dios en su corazón, y que el Espíritu opera en ellas, por la operación de Su gracia y Su poder. Es por la gracia del Señor que una persona comienza a servir y a hacer lo que a esa persona le corresponde; y nos dice la Palabra a los demás, y todos somos los demás: ¿quién eres tú que juzgas al criado ajeno? Para su propio Señor está en pie o cae, pero poderoso es el Señor para hacerle estar en pie. Precisamente ese, el que tú y yo estamos criticando, ese es un siervo ajeno.
Entonces cada uno tiene una obra específica que hacer; y también les digo esto: cada uno de los que tenemos una obra particular, y cada uno la tiene, tiene que tener dos cuidados: por la derecha y por la izquierda; hay un querubín guardián en un extremo, y otro querubín guardián en otro extremo. Por un lado, tú no tienes que hacer tu obra particular de manera individualista, no tienes que desvincularte del cuerpo, debes saber que tu parte es con el cuerpo; por otra parte, no puedes permitir la homogenización, la enajenación de tu función particular, porque el Señor establece unos límites y dice: esta es la obra de uno, esta es la obra del otro; aunque la del uno y la del otro, son la obra del ministerio, esta es la obra de Dios. Dentro de la obra de Dios, está la obra del ministerio, y dentro de la obra del ministerio, está la obra de cada uno; y si hay la obra de cada uno, entonces hay la obra del otro, la tuya y la del otro.
La obra de otro, regla y medida.-
Vamos a ver donde habla de la obra del otro, pero debemos aquí todavía seguir hablando un poco de la obra de cada uno en la 1ª a los Corintios; no sólo en el verso 10 del capítulo 3, sino que el versículo 13 dice: "la obra de cada uno se hará manifiesta" ¿Amén? Así como en Marcos se habla de la obra de cada uno, en 1ª a los Corintios se habla también de la obra de cada uno.
Ahora veamos 2ª a los Corintios; como en la primera habló de la obra de cada uno, ahora también explica de la obra del otro, y de fundamento ajeno; es decir, puesto, de parte de Dios, por otro. Vamos a 2ª a los Corintios capítulo 10 verso 16; y voy a leerlo desde el verso 12 para tener el contexto: "Porque no nos atrevemos (porque eso sería un atrevimiento) a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; (no hay que contarse ni compararse con los que se alaban a sí mismos) pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos…" Uno, cuando está solito, encuentra que es el mejor, que es la última palabra, y como decimos: es la última coca-cola en el desierto, verdad?; entonces eso no es sabio, medirse a sí mismo por sí mismo, "y comparándose consigo mismos, no son juiciosos"; o sea, por ahí empiezan a "aflojársele las tuercas a uno"; por eso es necesario estar dentro de la comunión, sin perder la identidad entregada por el Señor, pero sin aislar la identidad individual de la identidad colectiva del cuerpo y de la obra colectiva. Entonces dice: "Pero nosotros…" ah! Pablo está haciendo diferencia entre algunos medio loquitos y (dice:) "nosotros"; ojalá estemos entre los cuerditos y no entre los loquitos; "pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente…"; aquí usa una palabra: "desmedido"; ¿qué quiere decir desmedido? No estar dentro de las medidas, quedarse corto o sobrepasarse, ir más allá de lo que le corresponde, o no ir hasta donde le toca. Entonces, cuando tú no vas hasta donde te toca, tú estás siendo irresponsable, y vas a afectar el cuerpo; y cuando te vas más allá de lo que te toca, también afectas al cuerpo. Entonces por eso se habla de una medida; no hay que desmedirse, ni por defecto, ni por exceso, "…sino conforme a la regla que Dios nos ha dado por medida". Hay algo en el Nuevo Testamento que se llama una regla dada por Dios para medir, para saber hasta donde tengo que llegar, y sólo hasta dónde puedo llegar; eso es lo que se llama una "plomada", una regla dada por Dios como medida; Dios da una regla; esa regla dice: hasta aquí puedo llegar y hasta aquí he de llegar, pero de aquí para allá no puedo sobrepasarme. Entonces, luego explica así: "la regla que Dios nos ha dado por medida, para llegar también hasta vosotros"; o sea que la regla tiene que ver con la llegada pionera hasta los otros.
Por ejemplo, Pablo llegó a Corinto enviado por Dios, y comenzó un trabajo en Corinto; entonces él tiene que poner de parte de Dios el fundamento en Corinto, pero no en Jerusalén, porque en Jerusalén le correspondió a Pedro, a Jacobo y a Juan; y también, cuando Pablo se iba a meter en Bitinia, el Espíritu Santo le dijo: no, no vayas a Bitinia; quien debía ir era Pedro; sí, a Pedro le correspondió ir a Bitinia. Quiere decir que Dios le entregó Bitinia a Pedro, y le entregó a Pablo, Macedonia. Si Dios le dice a Pablo: ven a Macedonia, y no vayas a Bitinia, y no te metas en Misia, quiere decir que hay un ambiente en el cual él va a ser útil, y otro en el que no. Pablo, yo sé, yo conozco a mis amados en Jerusalén, Pablo, no van a recibir tu testimonio en Jerusalén, yo te envío lejos a los gentiles; allá te voy a usar con los gentiles; en Jerusalén se va armar un problema; desde que llegues te van a hacer esto y aquello; ¿se dan cuenta?
Medidas, medidas; la obra de cada uno, la obra de otro, la medida apropiada de relacionarse, la obra del uno con la del otro, porque la obra de los dos, o de los tres, o de los cinco, es ya diferente, son diferentes, son particulares, son complementarias, no rivales, nunca debemos actuar de una manera rival, sino de una manera complementaria, porque el otro no va a ser como tú, ni tú como el otro, pero no son enemigos, son complementarios, pero en el complemento debemos aprender hasta donde yo puedo llegar, incluso hasta donde debo llegar, y donde no debo meterme, y donde debo aprender a retirar mi mano.
Dice así el verso 15: "No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos". Hay un alegrarse o gloriarse que es legítimo, pero hay uno que es desmedido; ¿qué quiere decir trabajos ajenos? Que Dios le encargó al páncreas hacer un trabajo; el hígado puede ayudarlo, pueden complementarse; pero no va a hacer el hígado el mismo trabajo del páncreas; y tampoco podemos decir: tienen que escoger; ¿o se van con el hígado o se van con el páncreas? ¡No!, sino que necesitamos al páncreas como el páncreas es, y necesitamos al hígado como el hígado es; necesitamos a los dos, no tenemos que ponerlos a pelear, dejémosle ser distintos, apoyarse, complementarse, no estorbarse, ¿se dan cuenta? Además, Dios entregó jurisdicciones a cada uno que no deben ser violadas. "No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos (porque en esto hay que tener mucha paciencia) que conforme crezca vuestra fe (o sea, cuando los hermanos sean más maduros, no ahora, sino después) seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla". Por ahora somos criticados, y no nos consideran apóstoles, dice Pablo; pero ahora en nuestros tiempos reconocemos a Pablo. Muchas veces, cuando se va a partir el pan, ni siquiera se usan las palabras de Jesús en los evangelios, sino las de Pablo. Muchas veces no se leen las palabras del Señor en Mateo, ni en Marcos, ni en Lucas, ni en Juan, sino que se lee casi siempre a Pabloen 1ª a los Corintios. Ahora honramos a Pablo, pero cuando Pablo estuvo en medio de ellos, fue tratado como si fuera un inferior, ¿se dan cuenta?
Sigue diciendo Pablo: "…sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla; y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la obra de otro…". No es que no pueda entrar, si se le convida, sino que enseña que no se debe entrar para gloriarse en lo que ya estaba preparado. Si de parte de Dios le correspondió tal jurisdicción a Pablo, con Timoteo, con Tito, con cualquiera de ellos, bajo su autoridad, y fundar la iglesia en Corinto, entonces son ellos los que deben poner las cosas en orden allí, son ellos los que deben nombrar a los ancianos, y auditar las situaciones; no le corresponde a los que fundaron la iglesia en Jerusalén, pero no la de Corinto; a Pablo no le corresponde hacer eso en Jerusalén, pero le corresponde hacerlo en Corinto. Y dice Pablo que él procuró no gloriarse desmedidamente en los trabajos ajenos; porque es muy fácil, cuando un árbol está plantado, sentarse a su sombra y comer de su fruto; lo que es difícil es plantar el árbol cuando no hay árbol, y regarlo, y cuidarlo hasta que esté grande, para que puedan venir las aves y hacer sus nidos allí. Por eso Pablo prefería anunciar a Cristo donde no hubiera sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno. Pero otros pretendían dizque predicar a Cristo, pero para sembrar animadversión contra Pablo, y apartar a los hermanos de él, para que éstos les sirvan a ellos, gloriándose en trabajos ajenos. La Palabra de Dios nos enseña cual es la ética ministerial del Espíritu Santo.
Sígueme tú.-
Entonces, todo esto quiere decir que existen en la Palabra de Dios ciertos cuidados y delicadezas del Espíritu Santo que debemos guardar. Pero al mismo tiempo, no debemos poner murallas demasiado altas como si fuésemos un corpúsculo independiente; eso sería un exceso por un lado; la obra del Señor, y la obra de cada uno, está vinculada con la obra de los demás; y tenemos que admitir con sabiduría, generosidad y prudencia a los demás, y tenemos que aprender a vivir dentro de las medidas; y al mismo tiempo, tienes que mantener tu identidad de función; tú no eres todo, eres solo una parte; y como otros son otros y funcionan distinto, ellos no tienen las mismas cargas que tú tienes; a ellos no les importan ciertas cosas, y quizá sientan menosprecio por lo que a ti te fue encomendado; entonces ahora tú no puedes decir: ya que a los otros no les gusta esto que yo hago, no lo voy a hacer más. No, sino que tú tienes que hacer lo que a ti corresponde, aunque otro no lo haga; a ti te tocó hacer esto; puede ser que el otro diga: yo no lo haría así, sino que yo lo haría asá. Bueno, es que tú eres otro miembro; haz lo tuyo en tu jurisdicción como mejor lo sepas hacer. Que cada uno trabaje libremente, pero no pretendamos cuadricular a los demás.
Tácticas infiltradoras y destructivas de Satanás.-
Vamos a ver un ejemplo en el libro de Nehemías, donde tenemos un precioso ejemplo de cómo Satanás es astuto para estorbar la obra del Señor. Ustedes recuerdan lo que dice el Libro de Nehemías después del trabajo de Sanbalat y de Tobías y Gesem; dice que paralizaron la obra, la estorbaron.En el capítulo 6, la Sociedad Bíblica puso este título: "Maquinaciones de los adversarios"; oh! Tenemos un adversario que es Satanás, con sus demonios, que tienen sus maquinaciones; y esas maquinaciones de él las infiltra en corazones de personas, a veces desapercibidas, y las maquinaciones de Satanás pasan a ser maquinaciones de seres humanos, que tienen en su corazón alguna animadversión; y Satanás usa esa animadversión para provocar problemas y estorbar la obra. Entonces es necesario tener mucho cuidado con las maquinaciones de Satanás. Dice el capítulo 6: "Cuando oyeron Sanbalat y Tobías y Gesem el árabe (que es llamado también Gasmú, porque está en árabe y en hebreo) y los demás de nuestros enemigos, que yo había edificado el muro, y que no quedaba en él portillo (aunque hasta aquel tiempo no había puesto las hojas en las puertas)…"; todavía no estaba todo bien hechecito, pero ya se estaba haciendo el muro para hacer separación entre lo santo y lo profano; ah! noten aquí la maquinaria "ecuménica"; noten aquí como Satanás utiliza aquí esa animadversión, esa rabiecita, esa cosita, para venir a crear un ambiente desanimador.
Verso 2: "Sanbalat y Gesem enviaron a decirme: Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono. Mas ellos habían pensando hacerme mal". O sea, lo que había en sus corazones era animadversión, pero por fuera parecía unidad, reunámonos, hagamos las cosas juntos; pero ellos querían estar allí para ejercer una presión no nacida del Espíritu, no nacida de la comisión divina, sino nacida de sus intereses particulares, de su animadversión. "Reunámonos, reunámonos". Hermanos, como les decía, Pablo dice en Filipenses: Algunos predican a Cristo sinceramente; pero hay personas, dice Pablo, que predican a Cristo no sinceramente, sino por contienda y pensando añadir aflicción a mis prisiones. Ellos le tenían "cosita" a Pablo; entonces anunciaban a Cristo, eso era lo bonito, eso era el caramelo por fuera, ah! es Cristo, no Pablo, es Cristo, no Pablo, decían; pero la obra de Cristo la estaba haciendo Cristo por Pablo; en cambio ellos se cobijaban bajo el nombre de Cristo para hacer su propia obra contra Pablo; eran las maquinaciones de su propio corazón; todas estas suceden, y las utiliza Satanás para estorbar la obra de Dios.
Debidas distancias.-
Sigue diciendo Nehemías acá: "Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros". Nehemías no cayó en la trampa de la homogenización, donde aquellos querían controlar, imponer su opinión y manejar las cosas, siendo que se le había encomendado a él específicamente hacer esto. Pero recordemos también lo que le pasó a aquel profeta joven que Dios le dio una comisión, pero por allá le llegó un profeta viejo y le dijo: Yo también soy profeta de Dios como tú; además soy más viejo y tengo más experiencia; ¿cómo es que no vas a comer y a beber aquí conmigo? ven, comamos y sentémonos aquí. Y el pobre profeta joven se dejó homogenizar, dejó enajenar su obra encomendada a él por Dios, y desobedeció la comisión directa que él recibió; la comisión era para que fuera, hablara, y se volviera sin comer ni beber nada de ese lugar, porque esa sería la manera de decir: no participo con vosotros en vuestro pecado, os anuncio el juicio. Pero el otro profeta viejo, astuto, "canchero", diplomático, político, le hizo desviar de su comisión a ese profeta joven, y el profeta joven desobedeció a Dios, y se sentó a comer, y descuidó su comisión, y murió. ¿Por qué murió? porque desobedeció; ya Dios no podía más contar con El. Cuando tú tienes una comisión que es de Dios, primero tienes que saber ser de Dios, y también el cuerpo debe examinar, pero en Espíritu, porque a veces hay supuestas "democracias", llamadas mejor "carnocracias", que crean ciertas presiones sociales sobre los hermanos para manipularlos, para controlarlos. El Espíritu Santo nunca hace eso; el Espíritu Santo siempre es respetuoso con cada persona; no trata de manipular, ni controlar. Cuando se quiere crear un ambiente coercitivo y "policiaco", entonces no veremos el ambiente espiritual apostólico de Pedro, Jacobo y Juan, sino el conspirativo y envidioso de Sanbalat, Tobías y Gesem el árabe, "apóstoles" de otro, "apóstoles" de las maquinaciones del adversario, ¿se dan cuenta?. ¿Cómo reaccionó Nehemías? Yo hago una gran obra, yo tengo que hacer lo que me ha sido encomendado, no pretendo que lo mío sea lo único, pero haré mi parte lo mejor que puedo, y tengo que honrar mi ministerio, como dijo Pablo; no voy a permitir que sea deshonrado, porque no se trata solo de mí, sino de la obra de mi Señor. Lo de Nehemías y Pablo, Moisés y Samuel, no era solo un asunto meramente humano de ellos, sino que era algo del Señor.
Ahora, cuando estamos en el cuerpo, tenemos que aprender a respetar el ministerio de los otros, y aprender a saber llevar a la coordinación, sin necesidad de la homogenización, y sin necesidad del aislamiento; no está bien el aislamiento, pero tampoco está bien que nosotros dejemos enajenar la obra del Señor por una presión que no nació del Espíritu, y que contradice la comisión. El libro de Nehemías sigue diciendo en el verso 4: "Y enviaron a mí con el mismo asunto hasta cuatro veces"; noten, ellos querían meterse en lo que otros estaban edificando, pero no para colaborar, sino para estorbar; no se daban cuenta de que su criterio estaba influido por Satanás; así lo suele hacer. Hay una gran diferencia, que se puede notar, cuando alguien está en un espíritu de colaboración, o cuando va a ser usado por Satanás para estorbar. ¿Verdad que se puede notar?
Sigue diciendo el verso 5: "Entonces…"; ah! ellos insistían e insistían; pero entonces ahora ya empezaron a mostrar las garras; primero Sanbalat era muy diplomático, "reunámonos"; pero ¿qué era lo que habría en el corazón de esa reunión? ¿De dónde habría nacido esa reunión? Hermanos, no piensen que hay que reunirse siempre. A veces hay personas que organizan reuniones con la intención de estorbar a otros; para eso algunos hacen reuniones, para estorbar a los siervos de Dios en su trabajo; no piensen que eso no sucede; sucede muchas veces. Dice aquí: "Entonces Sanbalat envió a mí su criado para decir lo mismo por quinta vez, con una carta abierta en su mano"; ahora empieza la presión más dura, ahora empiezan las acusaciones: te quieres engrandecer, quieren hacerse ustedes los más grandes, como le dijeron Coré, Natán y Abiram a Moisés y a Aarón; lo mismo le dijeron aquí a Nehemías: "Se ha oído entre las naciones, y Gasmú (que es el mismo Gesem, sólo que uno es en árabe y otro en hebreo) lo dice, que tú y los judíos pensáis rebelaros"; empiezan a acusarlos de rebelión; a quien no se somete a la maquinaria de la presión eclesiastoide, se le trata de rebelde; personas que tienen comisión de Dios a veces son tratados de rebeldes, porque los quieren manipular y ellos no se dejan, como dijo Pablo: no cedimos a los que diciéndose hermanos, entraron encubiertamente para estorbar la libertad que tenemos en Cristo, a los cuales ni por un minuto cedimos, para que la verdad de Dios permaneciese con vosotros. Pablo vivía y hablaba del cuerpo de Cristo, pero él no era tonto; él discernía el espíritu que se movía en la política eclesiástica. Sigue el libro de Nehemías: "dice, que tú y los judíos pensáis rebelaros; y que por eso edificas tú el muro, (las medidas, las reglas de Dios), con la mira (o sea, esas son tus intenciones) según estas palabras, de ser tú su rey (te quieres hacer el rey), y que has puesto profetas que proclamen acerca de ti en Jerusalén, diciendo: ¡Hay rey en Judá! Y ahora serán oídas del rey las tales palabras; ven, por tanto, y consultemos juntos". ¡Cómo quieren meterse en lo que no les corresponde!; eso es lo que se llama "impertinencia", meter las narices donde no se debe; y lo que es peor, con malas intenciones.
Verso 8: "Entonces envié yo a decirle: No hay tal cosa como dices, sino que de tu corazón tú lo inventas. Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada (eso era lo que ellos querían, o sea, Satanás, pero a veces él usa corazones humanos) Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos." Ay, después vino la presión por medio de falsas profecías; ahora le llegaron con falsas profecías: "Vine luego a casa de Semaías hijo de Delaía, hijo de Mehetabel, porque él estaba encerrado; el cual me dijo: Reunámonos en la casa de Dios, dentro del templo (como quien dice: oremos juntos) y cerremos las puertas del templo, porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán a matarte. Entonces dije: ¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré. Y entendí que Dios no lo había enviado, (noten: una cosa que parecía buena, orar juntos) sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado". Inclusohay personas que no se dan cuenta de que fueron sobornadas, porque los sobornadores son tan sutiles, que destilan frasecitas como las de Absalón, para poner en contra al pueblo contra David. Aquella persona actuó manipulada.
Hermanos, en la edificación de la casa de Dios, todos juntos hacemos una sola obra; esa sola obra general tiene muchas partes; cada uno tiene su parte, y cada uno tiene que hacer su parte con rectitud ante Dios, defender lo que le fue dado y hacerlo, no dejarse enajenar, ni intimidar, ni manipular, ni amedrentar, ni estorbar; más bien haga lo mejor que pueda. Como dijo el Señor: trabajad entre tanto que es de día, porque viene la noche cuando nadie puede trabajar. Mientras haya tiempo de hacer las cosas, hágalas, antes que se levanten contra ti para estorbar tu trabajo. Si Dios te dio algo que hacer, hazlo con diligencia, haz lo mejor que puedas, no hagas lo del profeta nuevo que se dejó engañar del viejo; pero al mismo tiempo acuérdate de que tu parte es sólo una parte del cuerpo, que tienes que complementarte con otros verdaderos de corazón limpio, que no importan las diferencias exteriores sino la identidad de espíritu; tenemos que convivir con los que de corazón limpio invocan al Señor, no aislarnos, sino estar con los demás hermanos genuinos para edificar el cuerpo; si eres páncreas, sé un buen páncreas, pero no trates de ser hígado-páncreas; deja al hígado ser hígado, y no trates de hacer al páncreas, hígado; y trabajen juntos en armonía, cada uno dentro de sus límites, dentro del reconocimiento mutuo, como Dios hizo que Pablo reconociera a Jacobo, Cefas y Juan, y también Dios hizo que Jacobo, Cefas y Juan reconocieran la gracia que le había sido dada a Pablo. Y al haber un reconocimiento mutuo debe haber decoro,decencia, cuidado, responsabilidad, sin irnos más allá, ni quedarnos más acá, ni en el extremo del aislamiento, ni en el extremo de la homogenización, de la manipulación, porque Satanás siempre intentará robar, matar y destruir; y con esto estoy terminando, aunque el Espíritu no me deja aún terminar, pues tengo que decir algo más: Satanás siempre quiere robar la obra de los que hacen el trabajo en el Espíritu. El Señor trabaja en y con los hermanos, y comienzan a evangelizar, se empiezan a reunir, se empiezan a multiplicar; entonces llega un "presidente de una misión", con su personería jurídica, ah!, saquemos a éste, planean, y pongamos al pastor de nuestro Instituto; pero ese "pastor"importado, que no nació allí, lo que hace es dañar lo que otro, el usado por Dios, había hecho; y al verdadero siervo de Dios le dan el codazo, y lo apartan, y entonces éstos arribistas vienen a cobijarse en el árbol ajeno, y a hacer estorbo; ¿se dan cuenta mis hermanos? Satanás siempre obra así, a través del aparato, a través del carro de bueyes, a través de una organización humana, motivada erradamente, con origen que no es celestial, metiendo la mano, "reunámonos", "consultemos juntos", hasta "oremos juntos", pero con tal de que usted no siga obedeciendo a Dios, sino a otro criterio; ¿se dan cuenta hermanos? En muchas obras de personas que comenzaron con Dios, después los hermanos cometen el error de entregar el trabajo que les fue encomendado, a X o Ydenominación o grupo, o a tal "pastor", o a tal organización, para que se haga cargo; pero éstos lo que hacen es desbaratar lo que Dios había hecho. Dios les había encomendado a unos ese trabajo, y les abrió la puerta a ellos, los usó a ellos, y por tanto son ellosquienes deben guardar esa obra, ponerle muros, ser porteros, y guardarla para el gobierno de Cristo, del Espíritu y de la Palabra, y no entregar irresponsablemente lo que les fue encomendado, en otras manos que tengan otros intereses.
En la política eclesiástica hay mucha gente que vive del modus vivendi eclesiástico. Es necesario tener cuidado con eso. Siempre aparecerán personas con piel de oveja diciendo: Hermano, veo que ustedes tienen muchos grupitos por las casas, yo estudié en el seminario tal, y he sido pastor en tal denominación, ¿por qué no me da uno de esos grupitos? Qué fácil, ¿verdad? ¿Por qué no empiezan ellos mismos a reunir personas en su propia casa para evangelizar y edificar? No les estoy diciendo cosas que no suceden, sino cosas que suceden muy a menudo en la cristiandad, por causa de que los hermanos no tienen claras estas cosas: la obra de Dios, la obra del ministerio y la obra de cada uno. Cada uno debe ser fiel al hacer su obra; no de manera aislada; no debemos pretender ser los únicos, sino estar en concordancia con los que de corazón limpio invocan al Señor, en un buen espíritu. Cuando veas otro espíritu, así como éste que promocionaron Sanbalat, Tobías y Gesem, guarda distancia, porque la Palabra del Señor dice: en vano se tenderá la trampa a los ojos del ave; y también dice la Escritura: huye como gacela del que arma lazos. Armar lazos implica aquellas presiones viles para enajenar tu obra. Entonces haz lo que tienes que hacer, pero como no eres solo, hazlo en la verdadera comunión del cuerpo, pero asegúrate de que sea la verdadera, asegúrate de que es algo del Espíritu, algo que el Espíritu organizó. El Espíritu colocó a personas diferentes juntas para complementarse, para amarse, para reconocerse mutuamente, para trabajar juntos; pero no para rivalizar, ni para estorbar, ni para enajenar, manipular, controlar; el control lo debe tener siempre el Espíritu Santo, porque es Él quien reparte a cada uno como Él quiere.
Disposiciones soberanas de Dios.-
Dios no reparte como a ti te parece. A veces nosotros alargamos con ligereza y atrevimiento nuestra mano, y queremos ser nosotros los que repartimos como a nosotros nos parece; y decimos: vamos a bajarle a éste, y vamos a subirle a aquel, como si fuéramos el Espíritu Santo. ¿Qué tal que los apóstoles hubieran dicho: "¿Cómo es posible que Pablo aparezca tanto en Hechos de los Apóstoles? Pero Tomás casi no aparece; vamos a cambiar el libro de los Hechos, rebajémosle páginas a Pablo, y démoselas a Tomás y a otros que no aparecieron tampoco. Pongamos un capítulo para Pedro, uno para Jacobo, otro para Andrés, y así sucesivamente; así seremos mejores". Pero, amados hermanos, no fue eso lo que el Señor inspiró. Más bien dijo el Señor: quitadle a aquel la mina, y dádsela al que tiene diez, pues al que tiene le será dado, mas al que no tiene, aún lo que tuviere le será quitado.
Cuando yo era joven, oía a los Beatles; y cuando iba a mirar la autoría de las canciones, veía: esta de Lennon-McArtney, esta de Lennon-McArtney, casi siempre; ah! esta por fin es de Harrison; pero continuaba Lennon-McArtney, Lennon-McArtney, casi siempre; por ahí, cada tercer disco, o más, una de Ringo; pero, ah!, yo con mi justicia propia quería que fuera una de Ringo, otra de Lennon, otra de Harrison, otra de McArtney, todos igualados con mi rasero; pero no es como nosotros queremos. Hermanos, tengan cuidado para no meter las manos para manipular la Iglesia del Dios Vivo como a usted le gustaría o como a otros les gustaría y lo utilizan a usted para presionar. Dios reparte como Él quiere; además, no somos nadie para juzgar la obra de otro. ¿Qué a mí? Debo hacer lo mejor que puedo, y debo tener la mejor relación que pueda con los otros hermanos, en cuanto de mi dependa; pero no debo permitir que lo que recibí del Señor, y tengo que hacer, sea enajenado. Sin aislarme del cuerpo, sino con el Espíritu, en comunión, con prudencia, sabiendo hasta donde se puede llegar, etc. etc. Yo confío en que el Espíritu Santo confirmará lo que sea de Él; y lo que sea meramente mío, ojalá también se los muestre Dios, para que se libren de lo meramente mío, y se queden con lo que es del Señor. Gracias hermanos.
Gino Iafrancesco V., 2/IX/2007, Bogotá, Colombia.
Transcripción de: Marlene Alzamora, revisada por el autor.
El
tema que vamos a tratar a continuación está íntimamente relacionado con lo que
estudiamos en el libro de Daniel. Lo que leímos de Daniel nos ayuda a entender
el capítulo 13 de Apocalipsis. Muchas cosas que aparecen acá tienen sus raíces
allá, Por eso era necesario ver esas raíces primero para poder tener las
herramientas necesarias para poder interpretar aquí. Entonces vamos a leer
Apocalipsis capítulo 13.
LA
BESTIA DEL MAR
En
esta versión dice: “Me paré sobre la
arena del mar…”; realmente ese es el verso 18 del capítulo 12; y no
dice “Me paré” sino “Se paró”; así lo dice en el idioma
griego del Nuevo Testamento; viene hablando del dragón que se paró sobre la
arena del mar; y luego dice: “…y vi subir
del mar una bestia”; ahí ya comienza el verso 1 del capítulo 13 en el libro
de Aproximación. En “Aproximación al
Apocalipsis” ya dimos cuenta de esto, y se puede probar en el idioma
griego. Vuelve con esta figura: “…y vi
subir del mar una bestia”; es la misma figura del capítulo 7 de Daniel, que
los vientos combatían en el mar, y ya había subido la primera bestia, ya
había subido la segunda, ya había subido la tercera, y entonces subió la cuarta
que es terrible; la última es esa misma que está viendo aquí Juan: “…y vi subir del mar una bestia que tenía
siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas…”. Entonces
aquí empezamos a darnos cuenta de que habla de los 10 cuernos que tiene la
bestia final. La bestia final aparece con 10 cuernos; y veíamos que a la cuarta
bestia de Daniel 7 también le salían 10 cuernos, y que la estatua que vio en
sueños el rey Nabucodonosor tenía 10 dedos. Entonces aquí en Apocalipsis 13 aparece
esta bestia final con siete cabezas y 10 cuernos.
Dice
“…y en sus cuernos diez diademas; y sobre
sus cabezas, un nombre blasfemo.” O sea que todas ellas pretendían hacer
algo, porque es un nombre blasfemo, un nombre contrario a Dios. “Y la bestia que vi era semejante a un
leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le
dio su poder y su trono, y grande autoridad.” Entonces vemos que estas
figuras que se ven aquí, ya habían aparecido en Daniel 7; solo que Juan está
describiendo aquí como la vamos a ver durante los 42 meses finales, o los tres
años y medio, o tiempo, tiempos y medio tiempo; el tiempo de la tribulación del
fin. O sea que Juan en el Apocalipsis está mostrando a la bestia del fin, el
reino del anticristo; está mostrando cómo va a llegar a ser la “civilización”
humana al final, la bestia delanticristo; o sea, el cuerno blasfemo, y su base, de la cuarta bestia de
Daniel 7. Entonces nos damos cuenta de que en la genética de esta bestia final
están eclécticamente las características de las demás bestias; en el tiempo del
fin hay una amalgama, lo que llamamos un eclecticismo globalista de todas las anteriores
“civilizaciones” ahora todas mezcladas.
Al
principio, en Daniel 7, digamos, Babilonia viene siendo identificada; y Persia
viene identificada; Grecia viene identificada, separadas una de la otra; y Roma
viene identificada; pero ya al final, en Apocalipsis 13, vemos todo esto
amalgamado, globalizado, todo integrado en un eclecticismo final. Démonos
cuenta de que en la Biblia, en el libro de Daniel, aparecen los príncipes
espirituales que dirigieron los imperios naturales; por ejemplo, en el capítulo
10 de Daniel, aparecía el príncipe de Persia; yluego vendría el príncipe de Grecia; cuando cayó el príncipe de Persia,
cayó el imperio Persa; pero el príncipe de Persia del que habla Daniel 10 es
espiritual. O sea que Daniel y Pablo en Efesios 6 se están refiriendo a los principados,
a las potestades y a los gobernadores de las tinieblas de este mundo.Pablo, en Efesios 6, da a entender que son personajes
del mundo espiritual, principados o potestades que dirigen o influyen en
civilizaciones.
Entonces
dice la Escritura Sagrada que ahora el ángel iba a pelear contra el príncipe de
Persia; hablo del ángel en Daniel en el capítulo 10 de su profecía;que cuando terminara con el príncipe de
Persia, entonces el príncipe de Grecia vendría. Entonces, después de que el
imperio Persa cayó cuando el príncipe demoníaco Persa cayó, vino el príncipe demoniaco
de Grecia, y el imperio Griego subió. Pero luego vemos que en el capítulo 12 de
Apocalipsis se dice que el dragón es el que ha tenido esas siete cabezas.
Mirémoslo
un poco antes en el verso 3 de Apocalipsis 12: “También apareció otra señal en el cielo…”; note que es en el cielo,
en los lugares celestiales. “…He aquí un
gran dragón escarlata…” al que más adelante, en el verso 9, se le llama
diablo y Satanás: “…Y fue lanzado fuera
el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual
engaña al mundo entero”; entonces aquí el dragón es Satanás, la serpiente
antigua, y engaña al mundo entero; aquí se ve la influencia de Satanás
sobre el mundo; y por eso dice en Efesios 2:2 que Satanás es el príncipe de la
potestad del aire; el mundo opera según el espíritu de la potestad de este
siglo, el príncipe de la potestad del aire, que es Satanás. Y dice Apocalipsis
12:3 de este gran dragón “que tenía siete
cabezas y diez cuernos; y en sus cabezas siete diademas”; noten, a
diferencia del dragón, la bestia tenía diez diademas, pero las siete cabezas
tenían 10 cuernos. Así que en el mundo espiritual aparece Satanás teniendo
siete cabezas, como sus principales lugartenientes, como sus principados de
mayor potestad angelical, pero rebelde; principados, porque la Biblia habla de
principados, de potestades, de gobernadores de las tinieblas de este siglo en
las regiones celestes. Pablo toma todo este lenguaje precisamente de Daniel. Entonces
ahí nos damos cuenta de que esos principados que menciona, como el ejemplo que
vimos de Persia y de Grecia, son espirituales; y aparece aquí en Apocalipsis 12
el dragón con estas siete cabezas; o sea, estos siete principales
lugartenientes, los principados de los ángeles caídos asociados con Satanás;
esos son de mayor jerarquía que los demonios comunes; uno era príncipe de Persia,
otro era príncipe de Grecia; pero nos damos cuenta de que aquí son siete; eso
quiere decir que, aparte de los de Persia y Grecia, hay otros cinco que son
similares a los dos que menciona de manera especial; ya mencionó a Persia y a
Grecia; quiere decir que hubo otros imperios mundiales que han sido gobernados
por espíritus de la misma manera que Persia y Grecia. Uno ilustra lo otro.
En
el capítulo 13 de Apocalipsis, respecto a la bestia final, hay una diferencia;
“…que tenía siete cabezas”; o sea que
el gobernante mundial va a tener los siete espíritus que son del dragón
apoyando; solo que la bestia de Apocalipsis 13 es la parte política; las
cabezas de la bestia son los aspectos políticos de la “civilización”. En cambio
las cabezas del dragón son los aspectos espirituales en las regiones celestes,
pero que son gobernadores de las tinieblas de este siglo. Entonces este siglo, con
sus historias y “civilizaciones”, es el aspecto político; pero los gobernadores
de las tinieblas de este siglo, constituyen el aspecto espiritual, los líderes demoniacos
asociados con Satanás, que tienen a Satanás como su jefe, y con quien ellos son
jefes asociados; y son siete; y esos siete, en el caso espiritual, son siete
principados; pero en el caso de la bestia y sus cabezas, en el mundo
político son imperios. Pero el imperio final es un eclecticismo, un globalismo;
todas las tradiciones de las distintas “civilizaciones” se mezclan al final en
una sola; ¿por qué? porque Satanás es el engañador de la naciones; él es el que
a través de éste príncipe tenía éste imperio, a través de este otro tenía este otro
imperio, o a través de aquel otro tenía aquel otro imperio; él es el engañador
de las naciones, y él engaña a las naciones a través de estos príncipes y sus
huestes de maldad en las regiones celestes.
En
el capítulo 13 de Apocalipsis, haciendo el contraste con el capítulo 12, se
dice que las diademas, que son el símbolo de autoridad, la tenían los diez
cuernos; pero en Apocalipsis 12 se dice que las 7 diademas las tenían siete
poderes, aquellas siete cabezas demoniacas del dragón; ellos eran los que
tenían la autoridad. En cambio nos damos cuenta de que, en el caso de la bestia
final, son los diez cuernos quienes tienen las diademas. Los que tienen la
autoridad política son estos 10 cuernos, porque está escrito que estos diez cuernos
le dan su autoridad a la bestia. O sea que al final son diez los cuernos que
tienen la autoridad en la parte política para delegarla en la bestia.
Seguimos
en el capítulo 13 de Apocalipsis; se dice de “un nombre blasfemo”; es un reino en el que el anticristo se hace
pasar por Dios; el anticristo éste se levantará sobre todo y se sentará sobre
el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios; esto quiere decir que los títulos
que él va a arrogarse son blasfemos; siendo contrarias a Dios sus intenciones,
hablará palabras contra el Altísimo, y se arrogará la divinidad; entonces es un
nombre blasfemo.
Vemos
en el verso 2 de Apocalipsis 13 que todas esas influencias de las “civilizaciones”
pasadas, y todos esos espíritus, estarán asociados, ligados ahora en el tiempo
final. “La bestia que vi…”, ya es la
bestia final, digamos, el gobierno mundial final, “…era semejante a un leopardo…”. El leopardo es el que nos recuerda
el aspecto de la “civilización” griega; y fíjense en que justamente la “civilización”
griega es la que pasó a la “civilización” romana, y es la que ya ha pasado a la
“civilización” moderna; hoy en día se habla a través de la filosofía, y hay esa
influencia; pero “…tenía pies de oso…”,
de otra “civilización”, que era la “civilización” persa oriental; los persas eran
dualistas; pero al final usted los ve asociados acá. Ahora fíjense en un
detalle muy importante. En el tiempo final habrá una asociación de todos estos;
Grecia estará representada en lo que fue del imperio griego; eso estará mimetizado
ahí; pero también lo que fue del imperio persa, porque los pies de oso nos
recuerdan lo que fue el imperio persa, que es hoy Irán, asociado a los antiguos
escitas, la Rusia y los países del Asia central. Hoy en día el oso es la
alianza ruso-iraní y los países alrededor. Observemos a Irán y sus socios
inmediatos; pero al final lo veremos también fundido en acuerdo con lo que fue
el imperio de Grecia; y los veremos fundidos aún con Irak, lo que fue Babilonia.
Vemos aquí una extraña mezcla, una mezcla rarísima. Cuerpo de leopardo, y sus
pies como de oso, y su boca (el
hablar) como boca de león. Esa
era Babilonia, la línea de Babel, de la nueva era, de la astrología. “…Y el dragón le dio su poder y su trono, y
grande autoridad”; esta frase se relaciona con aquella de Daniel 11 y 2
Tesalonicenses 2, que dice que aquel rey se sentará en el trono haciéndose
pasar por Dios; sí, lo dice en 2da. Tesalonicenses Pablo, y también se habla en
Daniel 11, que dice con un dios ajeno, un
dios extraño, se hará de las mayores fortalezas y riquezas, y ese dios
extraño, que no conocemos, es el dragón, el diablo. Entonces vemos que el
diablo, a través del ocultismo, le da poder político a estos personajes, o sea,
a la élite; sí, al personaje principal y
a su elite; “…y el dragón le dio su poder
y su trono, y grande autoridad”.
Ahora
dice en Apocalipsis 13: “Vi una de
sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se
maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había
dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la
bestia, y quién podrá luchar contra ella?” Es por eso que muchos intérpretes
de la Biblia hablan del imperio romano revivido, o redivivo; son dos maneras en
que se acostumbra a usarse la palabra: revivido, o redivivo; quiere decir que lo
que fue el imperio romano al principio, como una de las cabezas de la bestia, volverá;
porque aquí vemos que son siete cabezas de la bestia que están asociadas hacia
el final; pero miremos que una cabeza está asociada con Grecia, el principado
era Grecia; otro principado era Persia; y ¿quién fue antes de Persia? Babilonia; y ¿quién vino a ser después de
Grecia? Roma; y en el capítulo 17 de Apocalipsis, se nos habla para entender
estas cabezas; allí nos va a adelantar varias cosas. Capítulo 17 verso 7 “¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio
de la mujer…”; el aspecto de la gran Babilonia es el aspecto religioso que
se sienta sobre la bestia; o sea, la religión manejando la política, la alianza
de la política y la religión, que aparecen desde el capítulo 17; y dice “…y de la bestia que la trae”; es decir,
la mujer cabalga sobre la bestia; la mujer es Babilonia, emborracha a la gente;
entonces aquí la religión está asociada con la política, y la bestia la trae, y
se dice: “…y de la bestia que la trae, la
cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos”; la bestia es la que tiene
las siete cabezas y tiene los diez cuernos.
Entonces
en el v.9 dice: “Esto, para la mente que
tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta
la mujer, 10y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y
el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. 11La
bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a
la perdición. 12Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes,
que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes
juntamente con la bestia. 13Estos tienen un mismo propósito, y
entregarán su poder y su autoridad a la bestia. 14Pelearán contra el
Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de
reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. 15Me
dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos,
muchedumbres, naciones y lenguas. 16Y los diez cuernos que viste en
la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y
devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; 17porque Dios ha
puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar
su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. 18Y
la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra”.
Vamos
aquí a ayudarnos con lo que explicó el Señor en el capítulo 17, para entender
un poco el 13, porque aquí está la misma bestia que aparece en el 17; es la que
describe en el 13; entonces, con la ayuda de Daniel 7, y con la ayuda de
Apocalipsis 17, podemos entender mejor Apocalipsis 13. Entonces ahí está
hablando de esas siete cabezas; pero Juan dice que, de esas siete cabezas,
cinco ya han sido, una es, y la otra ha de venir por breve tiempo; que el
anticristo es el octavo, pero que es de entre los siete. Entonces miren un
detalle, que las siete cabezas del dragón se corresponde con las siete cabezas
de la bestia, y ya vimos de esas dos al imperio Persa y al imperio Griego, y el
imperio persa dirigido por un príncipe de Persia, y el imperio Griego por un
príncipe de Grecia, que son aquellos principados aliados de Satanás. Entonces,
como sucede con esos dos, sucede con los siete; y el octavo, que es de entre los
mismos siete, es del mismo Satanás, hablando en el aspecto espiritual; pero
ahora dice aquí en el 17 que de esas siete cabezas, cinco ya fueron; que una es,
en el tiempo de Juan, y que la otra ha de venir. Entonces, la que es en el tiempo
de Juan era Roma; porque tenemos que entender una cosa, que cuando Daniel
habla, Daniel está viviendo en el tiempo de Babilonia, y él está hablando de
Babilonia para el futuro; entonces, desde Daniel, él habla de Nabucodonosor,
habla del imperio Babilónico, habla del imperio Persa que comenzó con Ciro,
Medo – Persia, habla del imperio Griego que comenzó con Alejandro Magno, y
habla del imperio Romano que comenzó con Julio César. Pero en cambio, a
diferencia de Daniel, Juan no habla solo desde Nabucodonosor, pues él mira
hacia atrás y ve mucho más que Daniel, quien solo miraba hacia adelante. Juan no está viendo las cosas desde Babilonia
para el frente, sino que Juan está viviendo en el tiempo de Roma, en el imperio
Romano, y Juan dice que cinco ya han caído, cinco fueron atrás, una es ahora en
su tiempo, y la otra todavía no había venido; o sea que Juan ve siete, en
cambio Daniel ve cuatro, y a la cuarta con los diez cuernos y el anticristo.
Entonces el ángulo desde donde cada uno mira la historia es un ángulo
diferente, Daniel mira desde Babilonia para el futuro, mientras que Juan mira
desde Roma para atrás, para el presente y para el futuro.
Dice
Juan: “uno es ahora”, la sexta, que
equivale a Roma; “cinco fueron”;
antes de Roma fue Grecia, antes de Grecia fue Persia, antes de Persia fue
Babilonia. Pero antes de Babilonia fue Asiria, y antes de Asiria fue Egipto; o
sea, los imperios que ha habido en la historia universal, los imperios antiguos
que ya fueron. Pero los Sumerios no fueron imperio; los Sumerios fueron apenas ciudades
estado que guerreaban entre sí; en cambio Egipto, el de los faraones fue un
imperio, y Asiria fue un imperio; y después del imperio de Asiria vino el
imperio Babilónico. Hubo un período solo de los Asirios, y otro con los Caldeos;
recordemos de Asiria, por ejemplo, a Assurbanipal, y antes de él a Sargón,
famosos entre otros; todos estos reyes
asirios tuvieron sucesores que luego llegaron a ser un ala junto con la otra de
los Caldeos, y formaron el posterior imperio Babilónico. Pero desde Nabucodonosor,
el imperio Babilónico era la cabeza de oro que vio Nabucodonosor e interpretó
Daniel; él vio desde Daniel para adelante. Esto fue, más o menos, en el siglo
VI a.C.; en cambio el imperio de los asiros fue muchos siglos atrás antes de
Babilonia.
Entonces
ya nos damos cuenta de que a esos imperios mundiales, o “civilizaciones”, Juan
los mira para atrás desde sí; en cambio Daniel cuenta desde él para adelante;
él ve tres, y el cuarto es Roma, porque Daniel está viendo desde él para
adelante; en cambio Juan está viendo desde Roma para atrás y demás; entonces
eso es necesario tenerlo en cuenta para entender acá.
Los
cinco imperios anteriores fueron esas cinco cabezas ya citadas, solo que, como se
decía también en Daniel, ya no están como poderosas reinando individualmente,
pero se les consideró por cierto tiempo; y la influencia de la historia de la “civilización”
humana aparece al final mezclada pero al final aparecen principalmente el
leopardo, el oso y el león, pero también aparecen los diez cuernos que
pertenecen a la cuarta bestia de Daniel 7; o sea, a Roma.
Pero
ahora, ya habiendo leído esto que vemos acá, nos damos cuenta de que esas siete
cabezas eran los siete montes en los que se sienta la mujer. Los montes en la
Biblia representan también imperios; por ejemplo, dice en Zacarías que ese
monte de su época sería arrasado delante de Zorobabel. En Apocalipsis 17 los
siete montes son siete imperios y son siete reyes; ahora, no podemos
interpretar estos siete reyes como 7 personas, sino como puestos de reyes, así
como lo explicamos esta mañana; por ejemplo, el rey de Babilonia, él es un rey,
pero son muchas personas; el rey de Persia son muchas personas que
representaron el reinado de Persia, lo mismo el de Grecia, y el de Roma. ¿Se da
cuenta de la mujer? ¿la religión? Vemos que la religión ha tenido una larga
historia; nosotros decimos del Papa como representante de la iglesia católica
romana, porque la mujer es Roma, porque la
mujer que has visito es la ciudad que reina, en el tiempo de Juan, es la ciudad que reina sobre los reyes de la
tierra; en el tiempo de Juan era Roma. Entonces Juan está mostrando la
parte religiosa, que es Babilonia, la gran ramera, y la parte política es el
imperio Romano que es una bestia.
En
Daniel 7 era la cuarta bestia, el imperio Romano político; solo que la religión
cabalgaba sobre la política. Fíjense en que Daniel está contando lo principal
del asunto, y los otros detalles los está completando Juan. Actualmente están
los siete montes Palatinos donde realmente la Ciudad de Roma está construida;
uno de esos es el Vaticano; esa es Roma en el sentido de montes físicos; pero
cada monte físico representa uno de los imperios; por eso dice que son siete
reyes, pero de esos reyes fueron cinco antes, uno era y otro vendría. Entonces,
cuando vemos los siete reyes tenemos que ver dos aspectos: el aspecto
histórico, cinco de estos ya fueron, o sea los imperios anteriores; uno es que
era Roma, que es el sexto; y uno no ha venido, que es lo que tiene que salir de
Roma, el imperio de los diez cuernos; después de Roma vienen los pies de la
estatua con los diez dedos en Daniel 2; entonces el séptimo de Apocalipsis 13 es
el reino dividido de los 10 dedos de la estatua de Daniel 2; o sea, el período
de los diez; pero estos diez le darán su poder y autoridad a la bestia; o sea que
de estos diez cuernos sale el octavo de Apocalipsis 17 que es de entre los
siete, el anticristo, que es de entre los siete, porque los cuernos le dan el
poder y la autoridad.
Entonces
vemos dos aspectos de los siete, el aspecto histórico, y luego toda la
influencia de todas las “civilizaciones” anteriores en el eclecticismo final.
Cinco fueron, aquellas “civilizaciones” que ya pasaron y tuvieron su tiempo,
pero su influencia sobrevive en el eclecticismo final, en el gobierno mundial
final que tendrá todo mezclado al final. Históricamente la “civilización”
griega tuvo su tiempo, la romana tuvo su tiempo, la egipcia, la babilónica, la
persa, tuvieron su tiempo; pero ahora en el fin, aunque ellos tuvieron su tiempo,
ahora en el fin estarán todos mezclados, todos juntos; es como si el diablo le
dijera al anticristo: bueno, ahora reina tú, ahora te toca a ti; al final todos
son engañados por el dragón que engaña a las naciones; solo que Dios permitió
un gobierno primero; y ese gobierno se levantó por la influencia de uno de los
espíritus aliados de Satanás; luego se levantó otro imperio, pero por la
influencia de otro de los aliados de Satanás; por los gobernadores de las
tinieblas de este siglo. Esa es la historia del mundo. Al final Dios le
permitirá al dragón entregar su reino al anticristo.
Ahora
volvamos al capítulo 13 de Apocalipsis: “3Vi una de sus cabezas como herida de muerte…”; uno de esos imperios
aparentemente iba como a caer definitivamente; no se trata de todos los siete;
es uno de ellos, una de sus cabezas, pero reviviría y toda la tierra se
maravillaría; entonces tenemos que ver cuál de esos imperios cayó y se volvió a
levantar; ha sido Roma; y por esos los hermanos hablaban de la Roma revivida o
rediviva, porque cuando el imperio Romano ya se había levantado, los Bárbaros
derribaron la Roma política; pero surgió de nuevo la Sacra – Roma, el Sagrado
Imperio Romano Germánico, y continuó Roma ahora de otra manera; parece que cayó,
pero revivió otra vez. Ya en figura analógica, o si pudiera decirse, en
tipología, Nerón fue considerado como una bestia terrible; pero luego apareció
Domiciano, que fue llamado un segundo Nerón. Esto era como un anticipo
mostrando la historia futura, y como el imperio reviviría. ¿Qué está pasando
ahora en Europa cuando surgió de nuevo la Unión Europea? La Unión Europea es el
nuevo reordenamiento de lo que fue el Imperio Romano; solo que la gente está
tratando de mirar solo la parte occidental; pero lo que estábamos tratando de
decir esta mañana es que debemos ver también la parte oriental; porque el
imperio Romano tenía dos piernas, la occidental, que tiene que ver con Europa,
la Unión Europea, y la oriental, cuya capital trasladó Constantino a lo que hoy
es Estambul, que era Bizancio, y después Constantinopla, pero que hoy es
Estambul. El Imperio Otomano fue la pierna oriental de la continuación del
Imperio Romano.
La
parte oriental está involucrando a Turquía e incluso un poco más allá; está
involucrando parte del mundo musulmán; y vemos que en la bestia final
aparece el oso, mezclando lo que había sido el imperio Persa, y la boca del
Imperio Babilónico, Vemos a Grecia que era del poniente, ¿Recuerdan que en la
profecía de Daniel 8 se decía que se levantaría el macho cabrío griego contra
el carnero persa?
Esto
quiere decir que la parte occidental y la oriental estarán mezcladas en el
gobierno final; por eso es que está mezclado el leopardo con el oso, con el
león, y con los diez cuernos. Eso es lo que estamos por seguir viendo ahora. ¿Qué
ha visto nuestra generación? ha visto el resurgir otra vez de Europa; y ahora
estamos viendo las señales dizque de paz y de alianzas con el mundo musulmán;
están queriendo que Turquía entre a la Unión Europea; pero Turquía es como la aguja
para que siga el hilo de los que están asociados con Turquía. ¿Se dan cuenta?
por eso les hablaba de ese libro titulado Eurabia, que muestra las
asociaciones de intereses que están habiendo ahora entre Europa Occidental y
el mundo árabe.
Vemos
los dos aspectos de los 10 cuernos, de los siete montes, de los siete reyes; un
aspecto histórico que tiene que ver con el pasado, y un aspecto moderno que
tiene que ver con la participación de la influencia de las “civilizaciones”
históricas y el eclecticismo globalista del final; eso hay que tenerlo en
cuenta.
Ya
una de estas cabezas, una de ellas, ya fue herida; aquí no dice eso del
anticristo sino de una de las cabezas. Y el falso profeta es también distinto
del anticristo. Vamos a llegar a lo del falso profeta en la segunda parte de
este capítulo, pero todavía estamos hablando de la bestia final. Aquí no dice
que es la bestia misma final la que fue herida, sino es una de sus cabezas. Entonces
no es necesario generalizar; porque algunos están diciendo que van a matar al
que será el anticristo, pero que va a resucitar; otros dicen que va a resucitar
Nerón; otros dicen que por medio del ocultismo va a revivir cierto personaje;
en el ocultismo hay muchas cosas; solo que como aquí la Palabra de Dios habla
de solo una de las cabezas, y éstas hacen referencia a reyes de los
imperios, entonces es mejor ver la historia del imperio. Hay mucha
interpretación ahí, pero es bueno tenerlo en cuenta, porque alguna cosa puede
tener de verdad. Dice Apocalipsis 13: “vi
una de sus cabezas…”; ¿se da cuenta ya que no es ella misma sola, sino una
de sus cabezas? A seis cabezas no les aconteció esto; pero la bestia final tiene
siete cabezas; la bestia final es una sola, es un imperio mundial, pero no es a
la bestia final a la que le pasó lo de la herida de muerte, sino solo a una de
sus cabezas; por eso es que hay que ir un poco más despacio.
Dice:
“pero su herida mortal fue sanada; y se
maravilló toda la tierra en pos de la bestia”; la gente se va a maravillar
ante una cosa que parecía ya terminada, ya acabada, y ahora aparece con un
poder tremendo sobre toda la tierra; claro que sí puede haber mezcla de
ocultismo, de política, de economía, de muchas cosas; de todas maneras en el
pasado ya pasó esto. El imperio Romano, que era una de las cabezas, revivió de
nuevo. El Vaticano y su ecumenismo es la mujer sobre la bestia; pero no se
trata solo del Vaticano; era el Sacro Imperio Romano Germánico; por eso se
habló del cesaropapismo, que es la alianza de la religión con el estado, el
Papado con el imperio, el Papa nombrando al emperador; el emperador representa
la parte política, y el papado la parte religiosa. ¿Se dan cuenta de que no es
solo la parte religiosa sino también la parte política? Entonces, lo que era el
imperio romano, que se pensaba que ya se había acabado, ahora surge de nuevo. Y
ahora, cuando surja al fin otra vez un líder de lo que fue el antiguo imperio
Romano, debemos tener cuidado. Cuando se pensaba que el Imperio Romano ya se
había acabado, entonces la gente va a darse cuenta de que hay algo más ahí.
Esta una de las siete cabezas herida es el imperio Romano histórico que fue
otra vez levantado para el tiempo del fin. Fíjate en que la Unión Europea
surgió a instancias del Tratado de Roma, auspiciado por el Vaticano, y se puede
hablar también del Club de Roma. Todo esto ha sido para producir un gobierno
mundial; eso es lo que ellos, Lo que busca el Club de Roma es un gobierno
mundial. Ellos quieren volver a tener autoridad sobre el mundo entero.
Ahora,
hay interpretaciones en las que a este personaje, el hombre que va a ser el
anticristo, lo matan y resucita; pero está escrito no que matan a la bestia,
sino a una de sus cabezas; y vemos que de esas 7 cabezas, cinco ya fueron, una
era en el tiempo de Juan, otra sería después, y luego el octavo de entre los 7.
Por eso me parece que identificar directamente al anticristo como a un
resucitado no es tan exacto; pero, de todas maneras, si algo así sucede, hay
que estar con los ojos abiertos. “3by se maravilló toda la tierra
en pos de la bestia, 4y adoraron al dragón que había dado autoridad
a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién
podrá luchar contra ella?” Esta frase es muy seria, porque dice que la
gente se va a resignar ante una cosa tan grande, ante un organismo mundial que
parece representar a la humanidad “civilizada”, según ellos. Dice que la gente
que va a adorar a la bestia dirá ¿quién
como la bestia? ¿ quién podrá luchar contra ella?, Si el dragón le dio su
poder, su autoridad, milagros por ahí de quién sabe qué cosas, porque si han
habido cosas durante la historia, ¿quién sabe qué cosas habrá en los tiempos
finales? las cosas finales más engañosas serán. El poder de Satanás es fuerte,
y en la gente opera con poder ocultista, poder político, poder militar.La gente podrá decir: ¿quién podrá contra la
bestia? ¿quién puede? El mundo dirá que hay que someternos; los adoradores de
Satanás se sentirán obligados, porque Satanás siempre gobernó por medio del
miedo, y hasta los mismos demonios tienen que obedecer porque entre ellos mismos
se torturan. Entonces la gente se va a someter; pero no son los redimidos; los
redimidos no adorarán a la bestia; los que tienen escrito su nombre en el libro
de la vida ellos no lo adorarán; los escogidos le son fieles al Cordero de Dios
Jesucristo.
Sigue
diciendo Apocalipsis 13:“5También se le dio boca que hablaba
grandes cosas y blasfemias”. Es el mismo cuerno blasfemos que habla
elocuentemente; es el mismo. “5by se le dio autoridad para actuar
cuarenta y dos meses”; esos son aquel tiempo, tiempos y medio tiempo; un
año es un tiempo, tiempos otros dos años, y el uno que había, tres; y con el
medio tiempo: tres y medio; tres años y medio son cuarenta y dos meses, porque
un año tiene doce; dos, serían veinticuatro; tres, treinta y seis; mas otros
seis, que es la mitad, sería cuarenta y dos; el gobierno del anticristo son
cuarenta y dos meses, que es el último septenario de los setenta de la profecía
de Daniel 9; se refiere a esa última mitad del septenario 70 del anticristo, a
la segunda mitad; “5by se le dio autoridad para actuar cuarenta y
dos meses. 6Y abrió su boca en blasfemias contra Dios”; noten,
aquí ya está hablando del anticristo final, porque dice en el verso cuatro: “4y
adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia”; fue herida una de
sus cabezas, pero el dragón le autoridad a la bestia con todas sus cabezas, o
sea el liderazgo del mundo entero; toda la “civilización” humana fue sometida;
y el dragón le dio la autoridad a la bestia final, ya no a una sola de sus
cabezas, sino a la bestia que tiene las siete cabezas. Hoy vemos a los grandes
siete, el G-7, queriendo gobernar el mundo, teniendo sus reuniones para
preparar la plataforma del gobierno del mundo.
Dice
más así: “6Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para
blasfemar de su nombre, de su tabernáculo (o sea de la iglesia, del cuerpo
de Cristo), y de los que moran en el cielo. (Los santos y los ángeles de
Dios) 7Y se le permitió hacer guerra contra los santos (como
decía en Daniel 7, que aquel cuerno hará guerra contra los santos y los vencerá),
y vencerlos.” Vencerlos no quiere decir que ellos dejaron de ser santos,
sino que los mató y ejerció una política de persecución total que no les dejó
espacio; por ejemplo, al que no se deje colocar la marca, lo van a matar “7bTambién
se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación”; el mundo
entero; ‘También se le dio autoridad
sobre toda tribu, pueblo, lengua y etnia (la palabra nación es etnia)’.
“8
y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban
escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio
del mundo.” O sea, todos los que no tenían su nombre en el libro de la vida
adoraron al dragón y a la bestia; pero ellos, no los cristianos; los hijos de
Dios que tenemos el nombre escrito en el libro de la vida del Cordero no lo
adoramos; por eso somos perseguidos.
“9Si
alguno tiene oído, oiga”. El que no tiene oído para oír la palabra de Dios,
va a ser engañado; pero los que tienen oído, porque han nacido de nuevo, el
Señor les habla al oído; por la palabra de Dios viene el oír; el oír es por la
palabra de Dios3; lo que nos da oído es la palabra de Dios; entonces
escapamos; por eso dice en el 14:9 “Si alguno adora a la bestia y a su
imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 10él también
beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su
ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del
Cordero; 11y el humo de su tormento sube por los siglos de los
siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su
imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.” Ellos van a dorar a la
bestia, pero van a entrar en tormento; el dragón es el engañador de las
naciones, él no tiene ningún aprecio por el ser humano; él lo que quiere
es juntarlos a todos contra Cristo.
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LA
OTRA BESTIA
Volvemos
al capítulo 13, y aquí en el v.11 aparece algo sobre lo que quiero llamarles la
atención “11Después vi otra bestia que subía de la tierra”; de la tierra, ya no del mar;
el mar representa a las naciones; el evangelio es como una red que se echa al
mar y se saca a la tierra; la tierra es como un lugar separado del mar. Esta
bestia, la otra bestia, que ya no está en el mar sino en la tierra; “tenía dos cuernos semejantes a los de un
cordero, pero hablaba como dragón”; es otra “civilización” que ha surgido
en presencia de la civilización europea continental. Tiene apariencia cristiana
porque sus cuernos son de cordero; solo que después nos da cuenta de que está
en lo mismo de la primera, pues habla como dragón. ¿Qué habló el dragón? que
quiere reinar, sobre las estrellas me
sentaré, dijo; lo que quiere es el gobierno mundial, globalismo,
patrocinado por naciones que llegaron a ser poderosas, y que tuvieron origen
cristiano. Aquí es donde tenemos que tener mucho cuidado, en la otra bestia;
porque cuando tú ves la historia universal, tú ves cuales han sido los imperios
del viejo mundo; bueno, estuvieron los egipcios, los asirios, los babilonios,
los persas, los griegos, los romanos, el imperio moderno actual, los de la
Europa occidental, los del Asia; pero ¿cuál es la bestia con cuernos de cordero?
¡Inglaterra y los Estados Unidos de América! Esas son las nuevas “civilizaciones”
que se levantaron en Occidente, aliadas de la Europa continental; ellos son la
Alianza Atlántica; están aliados con Europa; sirven a Europa en la misma causa
del mundo occidental; es otra bestia, otra cultura supuestamente cristiana,
porque Inglaterra era supuestamente cristiana, Estados Unidos supuestamente
cristiano, y llegaron a ser imperio; por eso dice que sus 2 cuernos son como de
cordero, pero habla como dragón aunque tiene cuernos como de cordero.
Ahora
les quiero llamar la atención a algo curioso; ¿qué otras civilizaciones en la
historia de la humanidad se han levantado luego del imperio romano?, ¿en la
historia de la humanidad cuáles ha sido los otros imperios que se han levantado?
Rusia pertenece a Gog y Magog, China a los reyes del oriente; entonces la otra
bestia no puede ser Rusia, ni puede ser el reino del sur que incluye al mundo
musulmán. Entonces los 2 cuernos como de cordero de la otra bestia son los Aliados
del Atlántico. Rusia es anticristiana, China también, los musulmanes no son
cristianos; pero ¿qué imperios se han levantado en la tierra diciendo ser
cristianos, que han sido poderosos en la tierra?, primero Inglaterra, que fue un
gran imperio, Londres era la City, considerada antes como la ciudad capital del
mundo; luego vino la independencia americana, pero ellos son aliados ahora.
Entonces ya tenemos claro cuáles son los imperios occidentales: los Estados
Unidos de América y su principal aliado Inglaterra; por eso ustedes ven hoy andando
juntos a George W. Bush y Tony Blair.
Ahora,
fíjense en que este capítulo va a decir que esta otra bestia hacía señales a
favor de la primera, y conducía al mundo al globalismo, hacía caer fuego del
cielo a la tierra, dirigía el sistema económico; pero a ésta otra bestia,
en Apocalipsis 19, más adelante se le llama el falso profeta. Por eso Apocalipsis
13 ahora dice en el verso 11 “11Después vi otra bestia que subía
de la tierra”; El evangelio llama a la gente a salir del mundo; e
Inglaterra colaboró en su tiempo con el movimiento misionero cristiano, gracias
al cual muchos salieron del mundo hacia el cristianismo. También América empezó
con los padres peregrinos, y surgió en la tierra; pero con el tiempo “ tenía
dos cuernos semejantes a los de un cordero”; parecía que era el poder de la
civilización cristiana occidental, dos cuernos semejantes a los de un cordero,
“pero hablaba como dragón.” Exactamente lo mismo que quiere el dragón,
el gobierno mundial, globalismo, lo mismo del dragón; ahora es aliada del
dragón; aparentemente, por fuera, es cristiana, su poder se basa en gente
cristiana, que son los que votan por ellos, pero ellos no hablan como el
Cordero, no hablan la palabra del Cordero, ellos se sustentan en la cristiandad
occidental pero su obra habla como dragón, están asociadas con el mismo
objetivo del dragón, asociados al gobierno mundial; el diablo es rebelde al
verdadero Cordero, pero esta otra bestia no es el anticristo, es otra bestia;
el falso profeta es otro personaje distinto al anticristo..
Entonces,
de esta “civilización” binaria, aparentemente cristiana, aliada con el gobierno
mundial, pero que no es la propia Europa continental asiento del antiguo
imperio romano, de ahí va a surgir el falso profeta.
Vamos
a ver una cosa en el capítulo 19 de Apocalipsis: “20Y la bestia
fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las
señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la
bestia, y habían adorado su imagen.” Entonces, aquí en el v.20, el que
aparece haciendo señales delante de la primera bestia es llamado el falso profeta. En el capítulo trece
aparece el aspecto del imperio, las bestias; pero la segunda resulta al final
un falso profeta. Digamos, así como la bestia es todo un imperio, pero está
gobernada por un personaje, así la otra bestia es otro desarrollo de lo mismo,
pero que apoya el globalismo, y que al final será dirigida tal otra bestia por
una persona. Entonces nótese la vinculación de la segunda bestia con cuernos como
de cordero pero que habla como dragón y el falso profeta. El falso profeta
proviene de la segunda bestia. Ahora mire lo que está sucediendo en estos días.
Tony Blair, que era el primer ministro de Inglaterra, el aliado de Bush, y
usted los veía a los dos como representando a los dos cuernitos, se le
ocurrió convertirse al catolicismo; esa es una cosa ecuménica; y después del 27
de junio de 2007, a él se le entregó la autoridad para buscar la paz en Medio Oriente.
Sí, él fue el encargado de la ONU, de la Unión Europea, de los Estados Unidos y
de Rusia para tales funciones. Miren el poder que se le concedió a este
hombre, representante de las Naciones
Unidas, la Unión Europea, los Estados Unidos y Rusia para firmar la paz en Medio Oriente. Y
es además un buen ecuménico; es decir, como un cuerno de cordero; dice que se
convirtió al catolicismo, pero habla como dragón, ecumenismo, globalismo, predica
la paz y la seguridad. Solo falta que consiga un acuerdo entre Israel y los
musulmanes. Quizá logrará que se levante de nuevo el templo de Jerusalem, ¿De
dónde viene la otra bestia con cuernos como de cordero?Ahora se está hablando de optimismo, de paz y seguridad;
estas cosas son proféticamente delicadísimas. Es necesario hacerle seguimiento
a estas noticias y hay que comunicárlas. Quien sepa algo nuevo envíelo a los
demás. ¿Saben una cosa? tan pronto dijeron esta noticia, yo iba a escribir en
la web; incluso estoy registrado en el Tiempo para publicar mis opiniones en
internet, pero tan pronto subí mi comentario, inmediatamente me lo borraron; y
apenas escribí un parrafito insinuando estas cosas, pero lo borraron, y no lo
dejaron circular. Es necesario estar con los ojos bien abiertos para ver quién
es éste Tony Blair, un inglés, anglicano ahora convertido a católico. Pero en
el anglicanismo hay obispos homosexuales y clérigos liberales modernistas que
ni creen en la Biblia. Sí, muchos de ellos no creen en la Biblia; tienen la
forma, pero realmente son ecuménicos y están más por el lado racionalista y
humanista; están buscando la paz del mundo, la “civilización” con contexto modernista,
como ellos lo piensan, pero eso no tiene nada que ver con Dios. El hombre estuvo
hablando con Kadafi de Libia buscando acuerdos. No siempre los intereses
humanistas son los mismos cristianos. Me parece muy sospechoso lo que está aconteciendo,
Yo no quiero ser dogmático como para decir fehacientemente que Tony Blair es el
falso profeta, pero los movimientos de él, los movimientos actuales, parece que
andan en ese espíritu por ahí cerca. Voy a decirlo así, como que está muy cerca;
yo no voy a ser dogmático, las cosas pueden cambiar, pero me es muy sospechoso que un
personaje que estuvo haciendo caer fuego del cielo sobre las naciones, esté
ahora en esto.
Porque
miren lo que habla la Escritura Sagrada de la segunda bestia “12Y
ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella”; o sea
que tiene autoridad representativa; pareciera que la autoridad la tiene él,
pero él no trabaja para su propia autoridad, sino para el anticristo; y ahí
está lo que era la Europa Occidental y lo que va a ser la plataforma del
anticristo; están viendo los movimientos de su aliado; ellos son aliados, “y hace que la
tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal
fue sanada”; o sea, al imperio Romano revivido. ¿Quién es el que hace esto?,
la otra bestia, que allá en el cap. 19 se le llama el falso profeta, que
trabaja en pro de un gobierno mundial, sin pretender ser él gobernante mundial,
Trabaja en pro de un gobierno mundial.
Sigue diciendo
Apocalipsis 13: “13También hace grandes señales, de tal manera
que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres”.
Si usted mira en la historia, cuál imperio ha hecho caer fuego del cielo, ¿no
ha sido el imperio angloamericano? Hiroshima y Nagasaki, ¿no fue América?; y en
la Segunda Guerra Mundial contra Hitler, ¿no fueron los Británicos con los
aliados, especialmente con Estados Unidos?; y ahora en Irak y Afganistán, ¿quién
hace caer fuego del cielo?; y aquí mismo en Panamá, ¿quiénes son los que han hecho
caer fuego del cielo?, ¿no son éstos?; se unen y van y bombardean; estos
trabajan para el gobierno mundial. El dragón está usando incluso a muchos
cristianos que no se dan cuenta; y ahora, otra cosa que dice: “14Y
engaña (es un engaño) a los moradores de la tierra con las señales que
se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando…”; note; si
usted se fija en quienes están dirigiendo hacia el gobierno mundial, la Comisión
Trilateral, la mayoría son americanos e ingleses, aunque hay socios globalistas
de otras partes del mundo; pero aquellos son los que lideran. La Escritura dice
que ellos mandarán “que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de
espada, y vivió.” Entonces aquí se habla de que ellos mandan que le hagan
una imagen a la bestia. En el ocultismo
siempre se hace hablar a las imágenes, que las imágenes lloran, que las
imágenes hablan en el ocultismo; pero ahora, con la tecnología mezclada con el
ocultismo, imagínese lo que no se puede hacer.
Pero hay que tener en
cuenta un detalle más; la imagen o icono es una representación; no es la bestia
misma; hay que tener en cuenta que la bestia es una cosa, y la imagen de
la bestia es otra; la imagen no es la misma bestia; la imagen es como decir la
abominación desoladora. Fíjense en un detalle: que la imagen de la bestia es la
representación de ella, no es ella misma; entonces a mi me hace pensar mucho
esta palabra “la imagen”, porque la imagen es la exacta representación; o sea
que el gobierno mundial se va a hacer representar; está la bestia que es ella
misma, pero está la imagen de ella, a la que el falso profeta manda que adoren;
quieren que se adore a la imagen de la bestia, porque así van a adorar al dragón,
a la bestia y a la imagen. Ahora, a mi esto me hace pensar en lo siguiente, aunque
no soy dogmático en esto; solo me hace pensar mucho lo siguiente: ¿dónde se
encuentra representado un gobierno?, en la preparación actual ¿dónde están
representadas las naciones?, ¿dónde están representados los que dan su voto a
favor de las políticas globales?, Porque incluso Bush y Blair no querían hacer
las cosas directamente, sino con la anuencia de la ONU, porque ¿qué es hoy la
ONU?, es la representación; no es la bestia misma; el mundo está representado
allí; la ONU está trabajando para el gobierno mundial. Entonces puede haber
muchas cosas debajo de la expresión “la imagen de la bestia”; puede haber
muchas cosas incluidas y relacionadas. Las órdenes de la imagen, que es la
abominación desoladora, pueden conducir a la muerte. No se descarta que se
incluyan proyecciones virtuales, Hay tantas cosas que pueden darse todas juntas;
pero esta imagen manda matar a todo el que no la adore. Se está levantando una
autoridad económica mundial, una
autoridad política, y una autoridad religiosa, pues está escrito: “15Y
se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, (la
representación) para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no
la adorase.” Entonces, al decir adoración, ahí está involucrada la
religión. “16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y
pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la
frente; 17y que ninguno pudiese comprar ni vender”; entonces ahí
no damos cuenta de que tiene autoridad política porque manda, religiosa y
económica; ahí vemos ecumenismo en lo religioso, vemos intercambio económico,
apertura económica, todo lo del asunto del globalismo político y económico
porque manda a toda la tierra que no pueden comprar ni vender sino los que
tengan esa marca; va a ser una representación que manda, o sea una
representación global que manda al mundo entero; esa imagen de la bestia es la
representación del gobierno mundial que manda sobre las naciones en el área
económica, en el área religiosa y en el área política.
Un
gobierno tiene una representación; por ejemplo, cuando comenzó a suceder esto
tipológicamente en la primera generación cristiana, en la que escribió Juan,
hacían estatuas del emperador y decían que era el segundo Nerón; y si ellos
querían demostrar que eran leales al imperio Romano tenían que adorar la
estatua de Domiciano. Entonces esto era una figura tipológica; en la época de
Daniel fue como decir una estatua; ahora Domiciano era como un segundo Nerón,
como una bestia sanada que volvió a vivir, y ahora se le hace la estatua a él
para ser adorado. Por ejemplo, en Irak, cuando fue derribada la estatua de
Sadam Husseim, se vió que había sido símbolo del gobierno, Por eso hay las
representaciones; son la parte simbólica, y puede incluir la parte
burocrática. Por eso, debajo de la palabra icono, debajo de la palabra imagen,
caben muchas cosas, se permite un contenido muy amplio. Puede haber algo físico,
porque en el tiempo de Domiciano hubo estatuas, iban a adorar estatuas, pero la
estatua solo está representando un poder espiritual, un imperio, que tiene una
opresión satánica, porque el dragón ejerce una opresión política, una opresión
económica y una opresión religiosa, que no es solo una cuestión exterior, no es
solamente un muñeco, porque ahora además se puede hacer una proyección virtual;
por ejemplo, hoy en día mientras yo estoy hablando me pueden filmar y me pueden ver en televisión, pero la
tecnología ya da para reproducir la
figura y aparece la figura en tercera dimensión.
Entonces
toda la tecnología va a estar al servicio de un gobierno mundial; yo pienso que
estas frases que la Biblia da, son las frases mínimas, pero que con esa imagen
mínima dice muchas cosas; al mostrar una bestia con mezcla de leopardo, de oso
y de león, ahí uno está viendo muchas cosas, uno está viendo el eclecticismo de
la “civilización”; la misma se ve acá.
Una
imagen que manda que se adore a la bestia, que sea adorada la imagen, que sea
una representación a la que se le permite hablar, infundir aliento, que se le
permite autoridad religiosa porque manda adorar, autoridad económica y
política, primero tiene que ser política para dirigir la economía, para que
nadie pueda comprar y vender; es decir, que va a controlar toda la economía del
mundo, que nadie pueda hacer un trueque entre nosotros, porque debe adorar una
imagen para poder comprar; imagínese este mundo a través de la tecnología, a
través del ocultismo, a través de la banca, a través de la política; la
jurisprudencia está involucrando política, economía y religión; ahí es donde
está el peligro. Ahora todo eso está representado al final en símbolos, como banderas,
señales, estatuas, proyecciones virtuales, y quien sabe qué más; el hecho es
que la idea básica es representación; eso es lo que quiere decir imagen,
representación.
Estas
frases aquí “15Y se le permitió infundir aliento a la imagen de
la bestia” entonces primero dice “14Y engaña (es un
engaño) a los moradores de la tierra con las señales” este es el falso
profeta que surge de la segunda bestia, de la otra bestia con cuernos como de
cordero; “mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la
bestia”; o sea, el falso profeta es el que promueve la creación de esta
representación mundial; incluso, si ustedes ven de donde surgió la creación la
Sociedad de las Naciones, y de las Naciones Unidas, fue también de ahí; y todo
tenía que ser según las Naciones Unidas. Ahora, yo creo que el anticristo va a
usar todo esto de las Naciones Unidas para realizar la plataforma de él; y todo
al final va a ser simbolizado de alguna manera, porque todo va a estar ahí
metido, todo. Y dice que “la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.”
Es una de las cabezas del anticristo porque el anticristo tiene esa cabeza; se
pude atribuir a él porque es una de las cabezas de la bestia final. “15Y
se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen
hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.” Se le permitió; es
Dios el que permite que haya este engaño, porque dice la Biblia en 2 Tesalonicenses
que a los que no recibieron el amor de la verdad para ser salvos “11Por
esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12a
fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se
complacieron en la injusticia”4; por eso dice: se le permitió; Dios permite que el
mundo viva cosas espectaculares ahora, todo a favor del globalismo mundial, que
no sabemos del todo qué es, pero que la idea básica está representada aquí; muchas
cosas caben debajo de estas palabras, porque es que aquí ya hay una historia
final moviéndose ahí:“… e hiciese matar a todo el que no la adoras” ¡que
autoridad! “16Y hacía que a todos”, era la imagen, por
eso es que tiene que ser una representación de gobierno mundial, no solamente
un muñeco; ahí está todo involucrado, porque es la imagen la que dice “e
hiciese matar a todo el que no la adoras. 16Y hacía que a todos,
pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca
en la mano derecha, o en la frente; 17y que ninguno pudiese comprar
ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número
de su nombre.” Entonces aquí vemos varias cosas, marca, la otra cosa es el
nombre y la otra es el número.
“18Aquí
hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues
es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.” Ya el
número seis, que es de lo que se llama sistema sexagesimal, se originó con los
sumerios, que fue la civilización de Nimrod, el primer tipo del anticristo.
Ahora el sistema sexagesimal es el que se utiliza para el control de las
mercaderías como código de barras; eso ya no se lo colocan solo a las
mercancías, también quieren colocárselo a las personas; eso ahí es un sistema
de control mundial donde cada persona va a tener un numerito, donde todos los
documentos se van fundiendo en uno solo; ahora ya tienes la cédula y el
pasaporte en uno solo, porque ya le pusieron al pasaporte el número de la
cédula; después ya te van identificando los demás documentos, ya van
confluyendo en uno solo, y al fin de cuentas va a terminar en la marca de la
bestia.
Ya
se han hecho estudios de que las partes más especiales para la
retroalimentación de ese chip son la frente y la mano, porque es donde cambia
más rápido la temperatura y puede retroalimentar el funcionamiento; los
ingenieros de la Nasa ya hablaron de eso; solo que algunos ensayos necesitan
una pila de litio; pero esas pilas de litio producen unas úlceras; y justamente
es eso lo que está profetizado aquí, que va a suceder eso.
Mirando
usted que ha sido de las Naciones Unidas, primero, después de la Primera Guerra
Mundial, surgió la Sociedad de las Naciones para representar el gobierno
mundial, para traer” la paz y la seguridad”; después eso se trasformó en las
Naciones Unidas tras la segunda guerra mundial; ahora las Naciones Unidas continúan
en manos de la masonería, de los iluminati, de los liciferianos, y van llevando
al mundo a la nueva era, al gobierno mundial, a una economía mundial. Todo esto
va tener un desarrollo en lo que será la imagen final; por eso es que digo que
no hay que ser muy simples al interpretar la imagen como una sola cosa, sino
hay que permitir muchas cosas, porque hay que ver de esta imagen, toda la
autoridad que tiene.
Será
la representación final, porque todo gobierno tiene que tener una
representación; y esa representación puede ser usando la tecnología, lo
que sea, pero ¿qué es? es un gobierno mundial; está la bestia y la imagen de la
bestia, que es la representación; y a ella se le permite ser infundida de
aliento para que mande matar al que no la adorase; ella manda que se adore a la
bestia y manda que se adore a la imagen, porque la adoración al dragón es adoración
a la bestia y adoración a la imagen; el que adora la imagen adora la bestia, y
el que adora a la bestia adora al dragón; porque se dice que el que adore a la
bestia, o su imagen, que es como una delegación, si todo es el símbolo de algo,
adorarás a eso que está simbolizado. Nosotros recibimos el símbolo del Señor cuando
adoramos al Señor; pero ellos lo hacen al contrario.
Entonces
¿qué significa una mano o frente marcada?, significa que tu trabajo y tu
pensamiento le pertenece al sistema mundial del anticristo y del diablo; claro
que puede haber una marca física, pero ¿cuál es el sentido de una mano marcada?
la mano es con la que tú trabajas; y una mano marcada quiere decir que tiene el
sello de propiedad de otro; todo tu trabajo es para el sistema mundial; como
decir, otra vez haciendo ladrillos para faraón; todo el mundo trabajando para
el sistema, el globalismo; esa es una mano marcada. Claro que puede tener algo
mínimo exterior, pero eso tiene un sentido espiritual, para quién trabajas,
para quién vives, para quién sirves; y la frente también marcada; claro que eso
puede ser un símbolo, una raya, un granito ahí, eso ¿qué significa?, a
quién le pertenece tu pensamiento, los paradigmas con los que tu interpretas el
mundo, eso es tener la mente marcada; y la mano marcada, eso puede ser una
marca física o electrónica, o virtual, pero ¿qué significa?, ¿cuál es la
esencia del asunto?, es a quién le perteneces, tanto tu pensamiento como tu
labor, conforme a quién piensas y para quién trabajas; esa es la esencia de
estas dos marcas, en la mano o en la frente, conforme a quién piensas y para
quién trabajas; la persona se envuelve en ese sistema global adorando al dragón
metido en la parte política, en la parte económica y en la parte religiosa, y
toda la interrelación de esas partes; que lo social, lo cultural, lo militar,
todo eso está ahí mezclado.
Entonces
el Señor siempre da imágenes simples, pero con un contenido riquísimo, Un
contenido que puede representar mucha cosa; esas son imágenes que son simples;
así, aquí en pocos versos, una imagen es de una mujer engendrando a un niño, la
formación de Cristo en la iglesia, es una cosa profunda, riquísima, pero en un
símbolo; otra señal, un dragón con siete cabezas y eso se va desarrollando,
aparece la otra bestia y luego aparece la imagen, pero miren quién es que da la
idea de la imagen; dice el verso catorce, viene hablando de la segunda bestia,
la de cuernos como de cordero, que se llama después el falso profeta “14Y
engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido
hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le
hagan imagen…” Entonces note que es el imperio occidental el que lidera todo
este proceso para la imagen; entonces la segunda bestia con cuernos como de
cordero, y falso profeta, manda que se le haga imagen a la bestia; y luego la
imagen de la bestia manda que se mate al que no la adore, y manda que todos
tengan una marca en la frente o en la mano y que nadie pueda comprar ni vender
sino tiene la marca, el nombre o el número; aquí podemos ver que es toda la
dirección del mundo, el mundo siendo influenciado, utilizando todas sus
oficinas, sus agregados, sus organizaciones, sus cosas para algo religioso,
para el diablo, y adorar al dragón y adorar a la bestia, y después a la imagen de la bestia, que es la
misma cosa, solo que uno representa al otro; o sea que el que adora la imagen
de la bestia es porque adora la bestia; si adora la bestia es porque adora al
dragón; esa es la trinidad satánica que viene a ser más una cuaternidad que una
trinidad, porque está el dragón, la bestia, el falso profeta y la imagen de la
bestia.
Cuando
dice: “16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres,
libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
17y que ninguno pudiese comprar ni vender”, quiere decir que la
economía mundial está siendo organizada mundialmente, inspirada por el dragón
que maneja a las personas de las multinacionales, de la banca internacional y
de los gobiernos, porque dice en el capítulo dieciséis que de la boca del
dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres
espíritus inmundos que van a los reyes de la tierra para reunirlos para la
batalla contra el Señor5 en el Armagedón.
Hay
una influencia tanto religioso ocultista, el aspecto político y el aspecto
económico de unificar el mundo, pero el objetivo es contra Cristo; ellos hablan
que es de paz y seguridad, ¿por qué?, porque el diablo los engaña, porque él es
el engañador; y la bestia también engaña, el diablo engaña y el falso profeta
engaña y hace pensar que todo va a ser para la paz, para la seguridad, para
resolver los problemas del mundo, el hambre del mundo, para distribuir a las
naciones, para racionalizar el agua, pero realmente el objetivo de Satanás es
reunir al mundo para resistir la segunda venida de Cristo.
Con
relación a los esfuerzos de las naciones en la estación espacial internacional
para detener asteroides, lo real es que pretenden desviarlos, porque es más
peligroso destruirlo porque se viene ese montón de aerolitos y arman un gran
problema; hay preparación para muchas cosas; ellos saben de que todo eso existe;
ya se ha hablado de algunos que vienen en dirección a la tierra, que van a
pasar cerca; de todas maneras la Biblia habla de una montaña ardiendo que cae
en el mar6, habla de abcinto o ajenjo, que va a contaminar a la
tercera parte de los ríos. Entonces lo que pasa es que está globalmente el
mundo engañado; dice la Escritura que cuando el diablo engañó a Eva le dijo:
seréis como Dios sabiendo el bien y el mal; le habló a Eva pero le hablo a
todos; el diablo quiere hablarle a toda la humanidad; la humanidad quiere hacerse
su propio dios por medio de la ciencia independiente de Dios; el hombre se
independiza de Dios y comienza a organizar el mundo a su manera y empieza a
defenderse, pero todos los argumentos ecológicos, los argumentos de
conservación de la tierra, argumentos ambientales, y también argumentos
económicos, todo eso es el engaño, pero el objetivo íntimo es los que dice aquí
en el v.19: “19Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra
(ahí están nuestros presidentes)y a sus ejércitos, (no es bueno meterse
en la milicia) reunidos para (¿para qué?, bueno ¿para la paz y seguridad?)
guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército”; es
contra Cristo, Satanás organiza el mundo con engaños, pero toda la
infraestructura después la utiliza contra el Señor porque Satanás sí sabe que
tiene poco tiempo, y engaña al mundo entero; esto es una guerra total que
empieza en el mundo espiritual, pero se expresa en todo el mundo material.
Yo
leí un libro escrito por un luciferiano, que se llama “el Cordón dorado”, de
Miguel Serrano, un ex – general chileno luciferiano que escribe libros
luciferianos; y en ese libro “el Cordón dorado”, que se refiere a la línea
luciferiana a lo largo de la historia, como decir, el filón de grana pero de la
línea de los luciferianos en la historia, ese es el tema del libro, él dice ahí
que los luciferianos están preparándose para recibir con bombas de neutrones la
segunda venida de Cristo; eso es lo que piensan ellos. Es una guerra espiritual
la de la economía, la religión, la fe y el dinero, la fuerza bruta, la
explosión todo, contra Cristo, todo. El Señor con Su palabra ha creado
galaxias, sopla y una bomba de neutrón es menos que un fosforito; pero como el
diablo los engaña, y sabe que tiene poco tiempo, pero él no se los dice a ellos.
La palabra de Dios nos lo dice a nosotros, pero él engaña, él les dice que van
a triunfar, pero Dios dice que él engaña al mundo entero, poder engañoso,
entonces dice: reunámonos para la paz, reunámonos para la seguridad, reunámonos
para defender el planeta; eso es, pero cuando se reúnen, agarran toda la
estructura para resistir a Cristo. Dice Dios que engaña al mundo entero; entonces
en el capítulo dieciséis: “13Y vi salir de la boca del dragón,(ese
es el diablo) y de la boca de la bestia,(ese es el anticristo) y de
la boca del falso profeta,(es el representante final de la política de
occidente pro-globalista; ¿qué vio salir?) tres espíritus inmundos a manera
de ranas;(demonios) 14pues son espíritus de demonios, que
hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo…”; son
espíritus, son tres; por eso estoy hablando de una influencia demoníaca, un
espíritu ecuménico, de globalismo económico, de globalismo político, porque el
objetivo de estos demonios ¿cuál es?, es este: “para reunirlos…”; para
reunirlos acá, el mundo piensa que se reúnen para la paz y la seguridad, pero
es “para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.”
O sea, Satanás engaña, la Biblia dice que engaña, que la bestia engaña, que son
todos armoniosos pero engañan; ellos van a usar cosas de la nueva era,
argumentos políticos, argumentos económicos e involucran la gente para trabajar
en pro del planeta, en pro de la humanidad, en pro de la civilización; esa es
pura paja; ellos están es a favor de ellos mismos, ellos son los dueños de las
multinacionales; los dueños de las petroleras son ellos; los que destruyen la
tierra; son una fachada. La Palabra de Dios nos permite una radiografía exacta
de la verdad, para que no nos dejemos engañar por los discursos, sino que
veamos las intenciones y quién está detrás de todo, porque dice la Escritura
cual es el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia7,
Satanás, el príncipe de este mundo, la potestad del aire, es del espíritu que
opera en los hijos de desobediencia. Entonces Satanás opera y de él salen tres
espíritus, específicamente tres, porque son tres áreas, con el objetivo de
reunirlos para la batalla de Armagedón, Lo que ellos no saben es que como la
ranita queda boba cuando la serpiente la hipnotiza para engullírsela, la ranita
boba, de la serpiente hipnotizada, es tragada; y eso es lo que el diablo está
haciendo con la gente; la gente está boba, está engañada; pero el Señor sí
muestra cuál es el objetivo del diablo, del anticristo y del falso profeta; el
objetivo es reunir al mundo contra el Señor.
Ahora
Bill Gates ha estado comprando aquellas plataformas rusas que eran para mandar
cohetes con bombas; ahora es para mandar satélites, para globalizar la
comunicación; todo eso va a parar a las manos del diablo, todo eso está en
manos de hijos del diablo, que tienen los deseos de su padre el diablo; eso lo
dijo así el Señor Jesús: “vosotros sois
hijos de vuestro padre el diablo y los deseos de vuestro padre queréis cumplir”;
pero los hijos de Dios quieren cumplir el propósito de Dios, y los hijos del
diablo, el propósito del diablo; los deseos del diablo son quererse hacer dios
y darle la autoridad a su hijo predilecto; el hijo predilecto de Satanás es el
anticristo. Entonces, estas frases bíblicas son figuras, que resumen de manera
simple el desarrollo del mundo. Hermano, esto es una cosa que tiene mucho
significado; y muchas cosas de la historia y de la modernidad se entiende en
estas imágenes cortas; son imágenes cortas, pero que te permiten entender la
modernidad, te permiten entender el globalismo, te permiten entender hacia dónde
va la religión, el ecumenismo, la unión “interplanetaria”, y tu vez el discurso
de la nueva era, y es eso. Y a quien no entre al cuento de ellos lo consideran
un retrógrado o un anticivilizado, pero realmente ellos son los que están
contra la humanidad, dirigen la humanidad al abismo, al Armagedón contra Dios,
y a la condenación eterna. Quien realmente está a favor de la humanidad es el
Señor Jesucristo, pero a través de Cristo, a través del evangelio. Entonces yo
digo que estas frases de aquí de la Biblia, que son simples, que son muy
profundas, sirven para entender muchas
cosas complicadas en el plano de la economía, el ocultismo, y todo eso con
señales. Vi una señal: una mujer gestando un niño; otra señal: el dragón; otra
señal: los vencedores; señales, señales, figuras, porque una figura habla más
que mil palabras; estas señales son las herramientas de interpretación de los
acontecimientos, de las señales de los tiempos; entonces por esto es que la
historia se puede interpretar con estas herramientas.
Termino
con una frase que no la comenté, cuando leíamos de la bestia; se decía que la
bestia era, y no es y será; entonces quiere decir que la bestia
era, ya hubo un cumplimiento típico de la bestia; por eso dice que una cabeza fue
herida y volvió a ser; ya hubo un cumplimiento típico; esa era; pero no era la
definitiva; no es todavía la definitiva; ésta ha de ser; o sea, en el futuro ha
de haber el cumplimiento definitivo; será como el cumplimiento magnificado de
lo que ya se cumplió tipológicamente en el pasado; tipológicamente muchas cosas
ya se han cumplido, la bestia era, pero no era la definitiva, no era el
anticristo definitivo, o cualquier otro precursor del anticristo de ahora en
adelante, no era el definitivo; el definitivo está en el futuro, pero conocemos
lo que ha de ser porque lo que ha de ser, fue ya tipológicamente; dice la
Biblia: lo que ha de ser fue ya, Dios
restaura lo que pasó; es decir, la historia se repite, ¿por qué?, porque el
objetivo de Dios no ha cambiado y el del diablo tampoco; entonces toda la
historia está marcada por lo que quiere hacer el diablo, solo que Dios no lo
deja hacer;, hace algo hasta un punto que sirve de tipología, para lo próximo
que va a hacer, pero habrá un momento en el que se le permitirá al anticristo
reinar por un tiempo, perseguir a los santos; a la imagen se le permitirá
infundir aliento, a la imagen de la bestia se le permitirá mandar matar; Dios permitirá muchas cosas porque el hombre
rechazó la verdad, “por cuanto no
recibieron el amor de la verdad para ser salvos, 11Por esto Dios
les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12a fin de
que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se
complacieron en la injusticia”. Entonces Dios nos concede estar en
el bando de Cristo y con estas herramientas que no están agotadas; son solo
instrumentos de interpretación de las señales de los tiempos; los siglos se van
desarrollando conforme a las predicciones proféticas; por eso digo que esas
frases son tan ricas que no solo una interpretación cabe ahí sino muchas cosas;
posiblemente caben ahí porque están relacionadas unas con otras.
Bueno,
hermanos, les agradezco su presencia y atención; pongámoslo todo en las manos
del Señor. Con relación a los familiares, uno les habla lo más que puede, e
intercede en oración por ellos; y ya Dios nos irá usando a nosotros mismos o a
otros instrumentos para hacer la obra.
Gino
Iafrancesco V., Facatativá, Cundinamarca, Colombia, agosto 25 de 2007.
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ADVERTENCIAS:
EL AUTOR DE ESTE BLOG NO ES RESPONSABLE POR EL CONTENIDO DE LAS PROPAGANDAS NI DE LOS ENLACES QUE LA EMPRESA DE BLOGS INSERTA PARA SU FINANCIAMIENTO Y EXTENSIÓN.
ROGAMOS AL LECTOR HACER DIFERENCIA ENTRE LOS VERDADEROS CONTENIDOS DEL AUTOR DEL BLOG, Y LOS OTROS DE LAS PROPAGANDAS O ENLACES.
EL VERDADERO PENSAMIENTO Y SENTIMIENTO DEL AUTOR SE ENCUENTRA SOLAMENTE EN SUS PROPIOS ESCRITOS.
SE ADVIERTE A LOS LECTORES QUE PERSONAS INESCRUPULOSAS HAN ESTADO USANDO INDEBIDA, FALSA E ILEGALMENTE EL NOMBRE DE ESTE AUTOR EN PÁGINAS PIRATAS PARA SOLICITAR DINERO, PROMOVER SEXO ILÍCITO, HACER DECLARACIONES ANTISEMITAS Y PRESENTARLO TERGIVERSADAMENTE COMO OCULTISTA, ESOTÉRICO, HERMÉTICO, CABALISTA, ETC.,
TODO LO CUAL ES FALSO.
ESTE AUTOR, GINO IAFRANCESCO V.,
SE DECLARA ABIERTAMENTECRISTIANO BÍBLICO,
ABIERTO AL DIÁLOGO CIVILIZADO CON TODOS LOS HOMBRES.
POR LO TANTO, ADVIERTE QUE TODA PÁGINA QUE LO PRESENTE
COMO SOLICITANDO DINERO,
COMO PROXENETA O PROMISCUO,
COMO ANTISEMITA,
O COMO OCULTISTA ESOTÉRICO CABALISTA HERMÉTICO,
ES FALSA.
Si desea consultar los blogs legítimos de este autor, puede verlos en:
El Libro de las Jornadas, con base en Números 33, trata de la
aplicación espiritual neotestamentaria, al pueblo cristiano de Dios, de la
historia y tipológica peregrinación del pueblo de Israel en el desierto, desde
Egipto hasta la tierra prometida, pasando por la península del Sinaí, y
bordeando Edom y Moab.Según la
enseñanza del Nuevo Testamento, tal peregrinaje sirve como ejemplo a nuestro
peregrinaje espiritual en Cristo, lo cual es la tesis del autor en estas
páginas.
El Libro de las Jornadas es, pues, la enseñanza en serie de Gino
Iafrancesco V. llevada a cabo las noches de los viernes en reuniones didácticas
de la obra, en la localidad de Teusaquillo, Bogotá, D.C., Colombia, América del
Sur, desde el 12 de noviembre de 1999 hasta el 28 de junio del año 2001.Se anteponen algunas previas aproximaciones
al tema realizadas anteriormente, las cuales son necesarias a manera de
introducción preparatoria.
La
hermana en Cristo, Marlene Alzamora, diaconisa de la iglesia en la localidad de
Teusaquillo, asumió voluntariamente la maratónica tarea de grabar íntegramente
las conferencias y transcribirlas una por una.Gracias a su inmensa labor que le agradecemos muchísimo, El Libro de
las Jornadas está ahora a disposición del público.Las transcripciones fueron revisadas por el
autor.Se presenta, pues, este legado
con el fin de ayudar al pueblo del Señor en su peregrinación espiritual hacia
la plenitud de Cristo.
En
la vida de la Iglesia
tanto como en la de todos y cada uno de sus miembros, existe un desarrollo, una
progresión gradual, semejante a la progresión de la revelación de Dios a través
de la historia, y es necesario que esa progresión espiritual, colectiva y
profética se vaya dando por etapas, jornadas, de acuerdo a la madurez de la Iglesia, como le ocurrió
al pueblo de Israel cuando peregrinaba por el desierto. Para Dios todo tiene su
tiempo.Leemos en 1 Corintios 10:6,11:
"6Mas
estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos
cosas malas, como ellos codiciaron... 11Y estas cosas les
acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a
quienes han alcanzado los fines de los siglos".
Aquí el apóstol Pablo declara algo muy importante,
refiriéndose al Antiguo Testamento, cuando el pueblo hebreo peregrinaba por el
desierto; a su salida de Egipto cruzaron el mar Rojo y luego experimentaron una
serie de pruebas.En el contexto
inmediato de la lectura bíblica, aparece en los versículos 6 y 11 la siguiente
expresión:"Mas estas cosas (esto
se refiere a todo lo que pasó el pueblo de Israel en su peregrinación) sucedieron
como ejemplo".No es
solamente como historia que estamos, leyendo sino como ejemplo para nosotros,
para que no codiciemos ni pequemos como ellos pecaron; yen el versículo 11 dice otra vez "y
éstas cosas les acontecieron como ejemplo para amonestarnos a nosotros".
Lo que aconteció con Israel en sus jornadas en el desierto
no era solamente para que lo conozcamos y digamos, bueno, ellos pasaron por el
desierto, pero esto no tiene nada que ver conmigo.No, sino que providencialmente el Señor
estaba diciendo que aquellas jornadas se producían como ejemplo para
nosotros.Las jornadas en el desierto de
Israel, salidos de Egipto, el cruce del mar Rojo, todas las jornadas, eran un
ejemplo no para ellos sino para nosotros.Romanos 15:4 dice algo similar:
"Porque las
cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de
que por la paciencia y la consolación de las Escrituras tengamos
esperanza".
Con este preámbulo ahora sí vamos a hacer una larga
lectura que al principio sonará extraña, pero todos estos acontecimientos y
nombres tienen significado.No vamos a
entrar hoy en todos los significados;solamente vamos a entrar en los primarios, los básicos. Leamos en el
libro de Números33:1-49.
A primera vista estos versículos parecen, como decía, un
poco raros; para algunas personas tal vez aburridos y sin mucha
importancia.Pero tengamos en cuenta que
fueron inspirados por el Espíritu Santo y que están escritos para amonestarnos
a nosotros.Fueron escritos para que nos
demos cuenta de que las cosas no son tan rápidas ni tan fáciles, sino que
tienen su larga peregrinación.
“Estas son las jornadas";Dios hubiera podido decir “jornada”, en
singular; pero Dios usa el plural porque de todas maneras al andar una jornada
está usted en un proceso, y de pronto otra vez le toca caminar y caminar y
llega a otro punto, a otra situación un poco más avanzada, pero todavía no es
el final.
"Estas son
las jornadas de los hijos de Israel, que salieron de la tierra de Egipto por
sus ejércitos, bajo el mando de Moisés y Aarón. Moisés escribió sus salidas
conforme a sus jornadas por mandato de Jehová. Estas, pues, son sus jornadas
con arreglo a sus salidas".
Eso nos dice que cada jornada es una salida de algo y una
entrada a una nueva etapa. Algo viejo se tiene que dejar y algo nuevo debe
venir.Ramesés era una de las ciudades
donde ellos estaban esclavizados haciendo y cargando ladrillos y estaban
oprimidos por Faraón, y ahí comenzaron las jornadas, desde la esclavitud, por
etapas hacia la plena bendición.
"3De
Ramesés salieron en el mes primero, a los quince días del mes primero; el
segundo día de la pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a
vista de todos los egipcios(ahí comenzó la
salvación), 4mientras enterraban los egipcios a los que Jehová
había herido de muerte de entre ellos, a todo primogénito; también había hecho
Jehová juicios contra sus dioses. 5Salieron, pues, los hijos de
Israel de Ramesés, y acamparon en Sucot.6Salieron de Sucot y acamparon en Etam, que está al confín
del desierto. 7Salieron de Etam y volvieron sobre Pi-Hahirot, que
está delante de Baal-zefón y acamparon delante de Migdol. 8Salieron
de Pi-hahirot y pasaron por en medio del mar al desierto, y anduvieron tres
días de camino por el desierto de Etam, y acamparon en Mara".
Mara quiere decir aguas amargas. Allí fueron y fallaron
porque dudaron que Dios estaba con ellos; porque se sentían solos y
decían:¿Pero, por qué, Moisés, nos
sacaste de Egipto y nos trajiste a este desierto para morir de sed?
"9Salieron
de Mara y vinieron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta
palmeras; y acamparon allí". Dios les mostró que sí podía cuidarlos. "10Salieron
de Elim y acamparon junto al mar Rojo. 11Salieron del Mar Rojo y
acamparon en el desierto de Sin. 12Salieron del desierto de Sin y
acamparon en Dofca. 13Salieron de Dofca y acamparon en Alús. 14Salieron
de Alús y acamparon en Refidim, donde el pueblo no tuvo aguas para beber".
Allí otra vez el pueblo miró con ojos carnales sin
aprender a ver por fe al Invisible. ¿Qué estaba buscando Dios? Enseñarles a
confiar en El, y a obedecer.
"15Salieron
de Refidim y acamparon en el desierto de Sinaí.16Salieron del desierto de Sinaí y acamparon en
Kibrot-hataava.17Salieron de
Kibrot-hataava y acamparon en Hazerot. 18Salieron de Hazerot y
acamparon en Ritma. 19Salieron de Ritma y acamparon en Rimón-peres. 20Salieron
de Rimón-peres y acamparon en Libna. 21Salieron de Libna y acamparon
en Rissa. 22Salieron de Rissa y acamparon en Ceelata.23Salieron de Ceelata y acamparon
en el monte de Sefer. 24Salieron del Monte de Sefer y acamparon en
Harada. 25Salieron de Harada y acamparon en Macelot.26Salieron de Macelot y acamparon
en Tahat.27Salieron de Tahat
y acamparon en Tara. 28Salieron de Tara y acamparon en Mitca.29Salieron de Mitca y acamparon en
Hasmona. 30Salieron de Hasmona y acamparon en Moserot. 31Salieron
de Moserot y acamparon en Bene-jaacán. 32Salieron de Bene-jaacán y
acamparon en el Monte de Gidgad. 33Salieron del Monte de Gidgad y
acamparon en Jotbata. 34Salieron de Jotbata y acamparon en Abrona. 35Salieron
de Abrona y acamparon en Ezion-geber.36Salieron
de Ezion-geber y acamparon en el desierto de Zin, que es de Cades. 37Y
salieron de Cades y acamparon en el monte de Hor, en la extremidad del país de
Edóm".
Todas esta jornadas significan diversas experiencias las
cuales se indican por el nombre de los respectivos acontecimientos.
"38Y
subió el sacerdote Aarón al monte de Hor, conforme al dicho de Jehová, y allí
murió a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de
Egípto, en el mes quinto, en el primero del mes.39Era Aarón de edad de ciento
veintitrés años, cuando murió en el monte de Hor. 40Y el cananeo,
rey de Arad, que habitaba en el Neguev en la tierra de Canaán, oyó que habían
venido los hijos de Israel.41Y
salieron del monte de Hor y acamparon en Zalmona.42Salieron de Zalmona y acamparon
en Punón.43Salieron de Punón
y acamparon en Obot.44Salieron
de Obot y acamparon en Ije-abarim, en la frontera de Moab.45Salieron de lje-abarim y
acamparonen Dibón-gad.46Salieron de Dibón-gad y acamparon
en Almón-diblataim.47Salieron
de Almón-diblataim y acamparon en los montes de Abarim, delante de Nebo.48Salieron de los montes de Abarim
y acamparon en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.49Finalmente acamparon junto al
Jordán, desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim, en los campos de Moab".
En total 42 jornadas, salieron y acamparon, salieron y
acamparon.
Además de jornadas, hay también sazones
En Hechos de los Apóstoles vemos una expresión del Señor
Jesús, cuando los apóstoles le preguntaron si había de restaurar el reino de
Israel en ese tiempo;El les
contestó:"No os toca a vosotros
saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola
potestad" (Hechos 1:7).Así
que existe algo como lo que el Señor Jesús llamó “sazones”.La sazón es un punto especial en el proceso.
En la vida espiritual se tiene una sucesión de
experiencias, un cambio de circunstancias de tanto en tanto, lo cual se
significa con las jornadas; y éstas son según las sazones.Cuando ya se aprendió algo, entonces es
necesario avanzar.Por eso se habla en
el Pentateuco de"mudar el
campamento" de tanto en tanto. Cuando Dios juzga que ya se aprendió
una lección, ve que es la sazón para comenzar a aprender otra.Entonces se muda el campamento y comienza
otra jornada.Proverbios dice que "La
senda de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el
día es perfecto" (Prov.4:18).Se avanza poco a poco.No podemos
estar siempre en lo mismo.En Oseas se
nos dice que Efraín era como una torta no volteada.Es decir, muy cocinada por un lado, pero
cruda en el otro lado.A veces pasamos
años en lo mismo.Esa cara de la torta
ya esta requemada, y sin embargo hay otras cosas de Dios, de Su Palabra, de la
vida espiritual, en las cuales estamos todavía crudos a pesar de los años.Es por eso que llega el punto en que Dios
decide voltear la torta, cambiar a nuevas circunstancias y enseñarnos nuevas
lecciones.Jeremías 48 nos dice que
puesto que Moab estuvo siempre reposado y no fue trasvasado de vaso en vaso,
por eso quedó su olor en él y su sabor no cambió.Hay personas de mucho tiempo en las
congregaciones que siguen siendo niños en Cristoy no han madurado.Por eso Dios dice a Moab que le enviará
trasvasadores que romperán sus odres y lo vaciarán.Solamente así podrá madurar.Los odres viejos no sirven para el vino
nuevo.Las viejas estructuras
eclesiásticas amordazan al Espíritu.Por
eso el Señor, para poder dar vino nuevo a su pueblo, se ve precisado a romper
los odres viejos, y a trasvasar a Su pueblo hacia nuevas experiencias más
profundas.Quizá ésta es ya la hora para
muchos creyentes, en que sus odres se romperán, su campamento se mudará,
saldrán de estaciones viejas y comenzará una nueva jornada, con la torta
volteada para no quedar crudos en muchas otras cosas de Dios en las que todavía
no han entrado en sazón. Nuestro Dios es el Dios de las jornadas y lo hace así
con Su pueblo para madurarlo y darle el sabor y el olor de Cristo, hasta que el
día sea perfecto.o
[1]Enseñanza a la
iglesia en la localidad de Tunjuelito, Santafé de Bogotá, D.C., Colombia,
América del Sur, enero 31 de 1993.
Tipología veterotestamentaria para nuestra enseñanza
Tomamos la
lectura bíblica en el Antiguo Testamento, libro de los Números 9:15-23:
“15El día que
el tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el tabernáculo sobre la tienda del
testimonio; y a la tarde había sobre el tabernáculo como una apariencia de
fuego, hasta la mañana. 16Así era continuamente: la nube lo cubría
de día, y de noche la apariencia de fuego. 17Cuando se alzaba la
nube del tabernáculo, los hijos de Israel partían; y en el lugar donde la nube
paraba, allí acampaban los hijos de Israel. 18Al mandato de Jehová
los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días
que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados. 19Cuando
la nube se detenía sobre el tabernáculo muchos días, entonces los hijos de
Israel guardaban la ordenanza de Jehová, y no partían. 20Y cuando la
nube estaba sobre el tabernáculo pocos días, al mandato de Jehová acampaban, y
al mandato de Jehová partían. 21Y cuando la nube se detenía desde la
tarde hasta la mañana, o cuando a la mañana la nube se levantaba, ellos
partían; o si había estado un día, y a la noche la nube se levantaba, entonces
partían. 22O si dos días, o un mes, o un año, mientras la nube se
detenía sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él, los hijos de Israel
seguían acampados, y no se movían; mas cuando ella se alzaba, ellos partían. 23Al
mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían, guardando el
mandato de Jehová como Jehová lo había dicho por medio de Moisés”.
Tremendo pasaje. Yo sé que mis hermanos entienden que no solamente estamos
leyendo una historia del pasado; sí, claro, es historia del pasado; sí, claro,
es histórico, esto aconteció así;pero
la intención de Dios es empezar a poner orden en medio de Su pueblo y a enseñar
a Su pueblo a seguir la nube de Su presencia. Lo que aconteció en el pasado,
aconteció como un ejemplo para su pueblo en el futuro, en los días de hoy. Yo
creo que con unos dos o tres versos que pudiéramos leer en el Nuevo Testamento
comprenderíamos que estamos prácticamente obligados a interpretar este pasaje,
no solamente en el sentido histórico, lo cual sí es, mas también en el sentido
alegórico, de ejemplo, de tipología, lo cual es lo que nos toca hoy a nosotros
de manera muy directa. Así que vamos a leer dos o tres pasajes clásicos acerca
de esto en el Nuevo Testamento. Comencemos por ejemplo, en la epístola de Pablo
a los Romanos; vamos a entrar allí en el capítulo 15, uno de esos versículos
que nos obligan a tomar nosotros hoy muy en serio esta historia que estamos
leyendo del pueblo de Israel.Leemos en
Romanos capítulo 15:4:
“Porque las cosas que se
escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la
paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”.
Para eso se escribieron.En la
primera epístola a los Corintios, capítulo 10, también encontramos otro pasaje
que nos obliga asimismo a leer con sumo cuidado y con aplicación
neotestamentaria, o para nosotros, en la época del Nuevo Pacto, estos pasajes
del Antiguo que estamos leyendo.A lo
largo de todo el capítulo 10 de la primera carta a los Corintios, el apóstol
Pablo viene narrando los distintos pasos que tuvo el pueblo de Israel cuando
salieron de Egipto, cuando estuvieron bajo la nube, pasaron el mar, cuando
comían el maná en el desierto; con todas las cosas que les acontecieron en su
peregrinaje, especialmente registradas en este libro de Números que estamos
leyendo, y después de ir narrando y recordando aquellas cosas registradas
durante los Libros de Moisés, nos dice el versículo 6 de este capítulo
mencionado:
“Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para
que no codiciemos cosas malas como ellos codiciaron”, ni esto, ni lo otro, ni
lo otro, sigue diciendo hasta el verso 10 y en el verso 11, vuelve y dice: “y
estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a
nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos”. Me permito
recalcar que estas cosas acontecieron como ejemplos y están escritas para
nosotros, para amonestarnos a nosotros a quienes han alcanzado los fines de los
siglos.
Acompáñenme también a un tercer testigo de esto, en la epístola a los
Hebreos, en el capítulo 3, allí en los versículos 5 y 6 se nos dice lo
siguiente: “Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como
siervo”, y fíjense por favor en esta frase siguiente, la frase final del
versículo 5 de Hebreos 3: “Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de
Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir”, o sea,
la fidelidad de Moisés no tenía que ver solamente con su propia época:Dios estaba soberana y providencialmente
siguiendo cuidadosamente los pasos de Su pueblo Israel, juntamente con Moisés,
porque Dios estaba preparando en aquella época un testimonio para esta
época.Dios estaba trabajando el Antiguo
Testamento en función del Nuevo Testamento; por eso dice: “Moisés fue fiel
en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir”;
lo que se iba a decir, se tenía que decir ahora durante el tiempo del Nuevo
Testamento, pero utilizando como tipología, como alegoría, como ejemplo, como
figura, lo que aconteció con Moisés y con el pueblo de Israel en el Antiguo
Testamento.
El verso 6 dice: “Pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa
somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en
la esperanza”. Aquí el autor a los Hebreos está haciendo el traslado y
mostrando lo mejor, el Pacto Nuevo en relación con el Antiguo Pacto, del cual
dice que era solamente figura; lo mismo dice más adelante en el capítulo 9 y en
el capítulo 10 de la misma epístola a los Hebreos.
Miremos por ejemplo en el
capítulo 9; al principio dice: “Ahora bien, el primer pacto tenía ordenanzas
de culto y un santuario terrenal.Porque
el tabernáculo estaba dispuesto así...”; y comienza a describir con cierto
detalle lo que había en el Lugar Santísimo, el mobiliario que había allí: el
arca, el incensario, lo que había en el Lugar Santo: el candelero, la mesa de
los panes; lo que había en el atrio, y después de describir aquellas cosas,
aquellas disposiciones tipológicas, dice entonces en el versículo 8: “Dando
el Espíritu Santo a entender con esto que...”; es decir, con estas
disposiciones del tabernáculo, del mobiliario, etc., algo propio del Nuevo
Testamento.
La
sombra de las cosas verdaderas
La intención de Dios era
dar un testimonio para lo que hoy, en el tiempo de la gracia, de la Iglesia del
Nuevo Pacto, del Nuevo Testamento, debía decirse. Entonces aquellas
disposiciones antiguas eran para que el Espíritu Santo las utilizara hoy y nos
pudiera dar entendimiento con estas herramientas.
Unos versículos más
adelante, o sea en el 9, dice: “lo cual es símbolo para el tiempo
presente”, lo cual es símbolo. Estas cosas, acontecieron como ejemplo;
también dice que son figuras. En la página siguiente, en el versículo 23 de
Hebreos 9, dice:“Fue, pues,
necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas
así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que éstas”.
Entonces aquí el escritor a los Hebreos, por el Espíritu Santo, hace la
diferencia entre las figuras de las cosas celestiales y las cosas celestiales
mismas. Hoy en el Nuevo Testamento comienzan las cosas celestiales mismas que
estaban figuradas, simbolizadas, alegorizadas en el Antiguo Testamento.En Hebreos 10:1, dice lo mismo: “Porque la
ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de
las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente
cada año, hacer perfectos a los que se acercan”. La ley teniendo la sombra,
la ley teniendo la sombra, recalcamos, de los bienes venideros.
Hay muchos pasajes más sobre esto, hermanos; por ejemplo en la epístola de
Pablo a los Colosenses, capítulo 2, leemos en los versículos 16 y 17: “16Por
tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta,
luna nueva o días de reposo, 17todo lo cual es sombra de lo
que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo”.Todo lo cual, esas ordenaciones de comidas,
de bebidas, de lunas nuevas, de días de fiesta, de sábados, todo lo cual es
sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo, el cuerpo que es el que produce
la sombra, el cuerpo es de Cristo.
Sí, hay una luz que está proyectándose hacia el futuro, hacia delante,
algo, antes de que entre el cuerpo, la luz que lo está anunciando hace que el
cuerpo proyecte una sombra y primeramente llega la sombra. Cuando usted mira la
sombra, ustedsabe más o menos, qué
clase de cuerpo es el que se está acercando. Si pasa un perrito, usted mira la
sombra y dice, ahí va un perro; si es de un hombre, o es una mujer, o es un
niño, no es una bicicleta, porque usted la ve proyectada primeramente en la
sombra, pero después llega el cuerpo real.
Así el Antiguo Testamento con sus ordenanzas de comidas, de bebidas, de
sábados, de lunas nuevas, de días de fiesta como la pascua, como los ácimos,
como las primicias, como Pentecostés, como la expiación, como las trompetas,
como los tabernáculos, todas aquellas fiestas y ordenanzas eran sombra de lo
que había de venir; pero lo que había de venir, el cuerpo, la realidad de
aquellas sombras es Cristo. Hoy estamos en el Nuevo Testamento, estamos en la
época de la realidad de lo que aquellas sombras hablaban. Pero Dios quiso
hablar primero con sombras para que tuviéramos las herramientas para poder
entender a Dios y Dios quería que el mismo Señor Jesús, los apóstoles y la
Iglesia, utilizasen aquello de manera legítima como figura, como sombra, como
ejemplo, como alegoría.
En Gálatas, por ejemplo, nosotros también lo leemos. Si ustedes quieren
acompañarme en la lectura, cada uno de los hermanos en sus propias Biblias. Los
hermanos más antiguos saben que estas cosas son así, pero los hermanos más
nuevos necesitan irlo comprendiendo en sus Biblias.Entonces miren por favor, en Gálatas capítulo
4, versículos 21-24: “21Decidme (dice el apóstol Pablo),
los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley? 22Porque
está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava y el otro de la
libre.23Pero el de la
esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa”.24Lo cual es una alegoría”.
Claro que era una historia. La historia de Abraham, de Sara, de Agar, es una
historia real como la de Simón Bolívar, como la de Santander, como la de
Napoleón, incluso sagrada, no solamente secular.Sin embargo, Pablo no solamente está leyendo
una historia.Cuando Pablo lee la vida
de Abraham, Pablo por el Espíritu Santo está percibiendo una alegoría y por el
Espíritu Santo dice: “lo cual es una alegoría” y empieza a explicar la
alegoría, “pues estas mujeres son los dos pactos”; y empieza a explicar
que Sara representa el Nuevo Pacto, que Agar representa el Antiguo Pacto,
etc.De manera que esto nos da la clave
para hacer una lectura espiritual, posicionados en el Nuevo Testamento, en
Cristo, en el Espíritu, en la nueva creación, nos da esa posición para leer
desde allí el Antiguo Pacto.
Así que hay diferentes maneras, digamos, dos principales, de leer el
Antiguo Pacto. En la segunda carta a los Corintios, el capítulo 3, dice el
apóstol San Pablo que algunos cuando leen el Antiguo Pacto lo leen con un velo
sobre su entendimiento; pero hay otra manera de leer el Antiguo Pacto, sin el
velo, lo dice así el apóstol Pablo.Aunque todo el capítulo 3 se refiere a esto, sin embargo, leemos desde
el versículo 12:
“12Así que, teniendo tal esperanza, usamos de
mucha franqueza; 13y no como Moisés, que ponía un velo sobre su
rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello
que había de ser abolido. 14Pero el entendimiento de ellos (no es de todos, no el de
la Iglesia, no el de los redimidos en Cristo, sino el de los judíos que leían a
Moisés y el de los que leían como ellos) se embotó; porque hasta el día de
hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el
cual por Cristo es quitado. 15Y aún hasta el día de hoy, cuando se
lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. 16Pero
cuando se conviertan al Señor el velo se quitará”. Ahora que las personas
están en Cristo, ahora que las personas están en el Espíritu, entonces pueden
leer detrás del velo, comprender el sentido espiritual, el testimonio que Dios
está figurando y señalando.
Ahora vamos a ver en Romanos, porque es necesario que nosotros a la luz
del Nuevo Testamento y para la causa del Nuevo Testamento, debemos hacer uso
legítimo, no legalista, no judaizante, sino el uso legítimo, el uso neotestamentario
de los pasajes del Antiguo Pacto, como el que leímos al comienzo. Romanos
capítulo 16, versículos 25 y 26. Allí dice por el Espíritu Santo el apóstol
Pablo: “25Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la
predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido
oculto desde tiempos eternos, 26pero que ha sido manifestado ahora,
y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno,
se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe”.Por las Escrituras de los profetas, ese es el
Antiguo Testamento.
El misterio que antes había estado oculto en Dios es revelado en el Nuevo
Testamento por la predicación de Jesucristo y el Evangelio apostólico, pero con
el uso del Antiguo Testamento y por mandato de Dios.Por eso dice: “El misterio que se ha
mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora”;
ese ahora es el Nuevo Testamento, la revelación propia del Nuevo Testamento, el
misterio ha sido manifestado ahora, y por las Escrituras de los profetas, según
el mandamiento del Dios eterno. El Dios eterno mandó que haciendo uso de las
Escrituras de los profetas del Antiguo Testamento, hoy el misterio que había
estado oculto sea manifestado a los santos, a los gentiles para la obediencia a
la fe del Evangelio. Así que la predicación de Jesucristo y el Evangelio
apostólico del que Pablo dice “mi Evangelio”, revelan hoy el misterio que
estaba oculto, pero haciendo uso de las Escrituras de los profetas; o sea del
Antiguo Testamento y esto según el mandato del Dios eterno.El Dios eterno, Yahveh Elohim, Jehová
Dios, el único Dios verdadero, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, mandó que
hoy, en la época del Nuevo Testamento, el misterio que estaba oculto en Él,
seamanifestado a la Iglesia por las
Escrituras de los profetas; es decir, haciendo un uso legítimo del Antiguo
Testamento.
No estamos leyendo el Antiguo Testamento para someter legalistamente a los
hermanos a la ley como si ésta fuese el medio de salvación, sino queestamos leyendo el Antiguo Testamento para
discernir el ejemplo, la sombra, la figura, la alegoría, el testimonio de lo
que hoy había de decirse.
Todo esto se escribió para nosotros. Ahora, nos dice la Palabra del Señor
que Yahveh Elohim, Jehová Dios, comenzó a entrenar a su pueblo, cuando
su pueblo estaba esclavo en Egipto y fue libertado a través de la pascua, a
través de la muerte del cordero, del derramamiento de su sangre, de la
cobertura de la sangre del cordero y de comer el cordero con panes ácimos, sin
levadura y con hierbas amargas. El pueblo entonces salió libre de Egipto, fue
bautizado en el Mar Rojo, en la nube y en Moisés, como dice la primera carta a
los Corintios; pero salió como un tropel, todavía no como una tropa; por eso es
que después del libro del Éxodo no sigue todavía el libro de Josué, porque
había que hacer muchas cosas con el pueblo de Dios, para que el pueblo pudiera
realmente, como en el tiempo, de Josué, tomar posesión de la tierra y de ciudad
tras ciudad.
Construyendo el verdadero tabernáculo
Así en forma desordenada, como recién salidos, como cuando a un perrito lo
tienen amarrado mucho tiempo, de pronto le sueltan la correa y el perrito sale
corriendo para todas partes por un rato hasta que después se va calmando, se va
calmando y luego vuelve cerca de donde lo tenían amarrado, porque allí era
donde acostumbraba comer. Así, cuando el pueblo del Señor recién salió libre,
salió con mucha alegría, pero salió muy desordenado; cada uno hacía lo que bien
le parecía; entonces el Señor tenía que empezar a poner orden, poco a poco, en
medio de Su pueblo y para eso es que desciende la nube de la presencia de la
gloria de Dios, para poner orden en medio de Su pueblo.
Así como en el libro del Génesis dice que en el principio había un caos,
dice que la tierra estaba desordenada y vacía, después de que Dios creó el
cielo y la tierra, en Su Palabra dice que la tierra estaba desordenada y vacía,
pero dice que el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. El
Espíritu de Dios comienza a poner orden en el caos, en el desorden de las aguas
y comienza a separar la luz de la oscuridad, lo de arriba y lo de abajo, y
comienza a reunir las aguas en un lugar, esto va aquí y la tierra va aquí y
luego hace brotar las plantas y empieza a colocar en su lugar las lumbreras y
hace producir a las aguasanimales y
hace producir a la tierra plantas y animales y luego por fin va edificando una
casa, un tabernáculo que se llama el hombre para que Dios pueda, por fin,
reposar; y era un trabajo de Dios sobre el caos poniendo orden y ese orden
comienza primeramente con la luz.Cuando
hay luz, entonces sabemos donde está el día y donde está la noche.Al principio no había ni día ni noche, todo
era una confusión; después de que hay luz se sabe lo que es día y lo que es
noche; entonces Dios empieza a separar lo que es celestial de lo que es
terrenal.
Y así también hizo Dios con Su pueblo en el libro del Éxodo.El pueblo salió como un tropel, pero había
que poner en orden al pueblo; por eso por allá en Éxodo, Dios le dice a Moisés:
Moisés, háblale al pueblo que hagan un santuario para mí, conforme al modelo
que Yo te mostré en el monte. Cuando ellos estaban en Egipto, ellos tenían los
modelos del mundo en su mente y aunque habían sido salvados y libertados,
muchos de los parámetros, de los paradigmas de su entendimiento, eran conforme
a Egipto; ellos habían salido de Egipto, pero todavía Egipto no había salido
del todo de ellos.Dios tenía que
empezar a moverse, como se movía en medio del caos, sobre aquel tropel de su
amado pueblo para empezar a poner orden. Y empezó a decirles que debían
erigirle un santuario, un tabernáculo; y luego empieza el Señor a decir cómo
había que servir coordinadamente alrededor de ese santuario único; porque dice
ahí en Deuteronomio 12, donde el Señor habla del santuario único: “8No
haréis como todo lo que hacemos nosotros aquí ahora, cada uno lo que bien le
parece, 9porque hasta ahora no habéis entrado en el reposo y la
heredad que os da Jehová vuestro Dios”.No, cuando entréis en la tierra que Jehová juró a vuestros padres,
haréis esto y haréis aquello, derribaréis esto, derribaréis aquello, pero
levantaréis esto en nombre del Señor; Él establecerá un lugar, pondrá su nombre
en ese lugar, allí acudiréis, a ese nombre, ese lugar buscaréis y allí
ofreceréis los holocaustos, y cuidaos de no hacer esto que viereis. Ellos en
Egipto estaban acostumbrados a hacer las cosas a la manera de ellos, pero el
Espíritu de Dios que se movía también sobre Su pueblo, empezaba etapa tras
etapa, jornada tras jornada, sazón tras sazón, pisada tras pisada, a enseñarle
a Su pueblo como era que se iban a tomar la tierra. Por eso es que después de
Éxodo, no sigue Josué; sigue Levítico, porque en Éxodo está la orden de
levantarle un santuario y ejercer un sacerdocio. En el capítulo 25 y 26 de
Éxodo, Dios empieza a dar la orden de edificar un tabernáculo conforme al
modelo que Él quiere. Ahora, claro que Moisés fue fiel en toda la casa de Dios
como siervo para testimonio, pero hoy nosotros somos la casa de Cristo, aquel
tabernáculo era solamente figura del verdadero tabernáculo de Dios con los
hombres que es el cuerpo de Cristo; que es la casa de Dios, que es la Iglesia,
sin apellido, la Iglesia del Señor.
San Pedro dice: “Sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo[2]”.
Fíjense que San Pedro tenía en su mente Éxodo. En los capítulos 25 y 26 aparece
la edificación del tabernáculo y en los capítulos 27 y 28 aparece el
sacerdocio. Y él dice: “Sed edificados como casa espiritual y sacerdocio
santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo”. Y después en Éxodo, de contar lo de la casa y el sacerdocio,
cuenta lo del sacrificio y ahí aparece Levítico donde aparecen las distintas
variedades de los sacrificios, el sacrificio por las transgresiones, el
sacrificio por el pecado, el sacrificio de paz,la ofrenda mecida, el holocausto totalmente quemado, la ofrenda de
harina mezclada con aceite, la ofrenda de grano y todas aquellas clases de
ofrendas y sacrificios que representan los diferentes aspectos de la obra única
del sacrificio único del Señor Jesucristo hecho una vez para siempre. Pero es
tan rico, es tan profundo el sacrificio del Señor, que Dios el Padre tuvo que
simbolizarlo a través de muchas clases de sacrificios en el Antiguo Testamento;
y Dios está reuniendo a Su pueblo alrededor de Cristo
Recién cuando llegamos a Números, cuando ya Dios ha hecho levantar un solo
tabernáculo y un solo sacerdocio colectivo, el ministerio del Antiguo Pacto,
donde todos los ministros trabajaban en coordinación para edificar una sola
casa para Dios, eso era la figura; entonces ahí sí comienza el Espíritu de Dios
a poner orden en las tribus y a formar el ejército de Israel alrededor de la
casa única de Dios. Y ahora sí estaban al norte: el campamento de fulano, de
zutano y de mengano; al sur, el campamento de fulano, de mengano y de zutano;
al oriente, el campamento de zutano, de fulano y de mengano; al occidente el
campamento de fulano, de mengano y de zutano. Al norte, al sur, al este, al
oeste, así como en la Nueva Jerusalén, hay tres puertas al norte, tres puertas
al oriente, tres puertas al occidente, tres puertas al sur. Dios empieza a
poner orden en sus ejércitos para que pudieran después prepararse, alistarse, a
través de Deuteronomio, con todas las leyes para poder entrar a poseer la
tierra, conforme al modelo de Dios.
Entonces sí llega la hora de Josué cuando el pueblo del Señor empieza a
tomarse ciudad tras ciudad; pero si ellos hubieran seguido como un tropel y no
como la tropa que fue formada en Números, no se hubieran podido tomar la
tierra. De hecho, cuando no seguían al pie de la letra las instrucciones de
Dios, eran derrotados; cuando dejaban algún anatema, algo que ellos dejaban que
Dios no quería, pero ellos se hacían los tontos, o alguno de ellos lo mantenía
oculto; causaba perturbación y Dios señalaba Su desaprobación manteniéndose al
lado y dejando a Su pueblo que fuese derrotado.
Hermanos, como dicen las Escrituras, todas estas cosas les acontecieron
como ejemplo y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes hemos
alcanzado los fines de los siglos. Aquello era un testimonio de lo que se
habría de decir en el Nuevo Pacto, en el Nuevo Testamento, un símbolo, una
alegoría, una sombra, una figura, un tipo, tipología.
Hoy nosotros debemos comprender que Dios a lo largo de la historia conduce
a Su pueblo de triunfo en triunfo y de gloria en gloria. Primero hay que
triunfar en algo para estar listos para triunfar en algo más allá, para estar a
su vez listos para triunfar en algo mucho más allá. Su pueblo debe conocer
primero esta gloria, para estar preparados para conocer una gloria aún mayor.
Si somos fieles en lo poco, estaremos preparados para lo mucho, pero si no,
estaremos dando vueltas y vueltas en el desierto y nos habrá dejado la nube de
la presencia de Dios.
Es normal que un niño de un año ensucie los pañales; se permite que lo
haga hasta los dos años, pero a partir de los dos años el niño ya tiene que
aprender a controlar los esfínteres y lo que se le podía permitir al niño
cuando tenía un año, no se le permite al muchacho cuando tiene siete años,
mucho menos cuando tiene quince o veintiuno. Y así después de que se aprenden
las lecciones del primer grado, entonces viene el segundo; cuando se aprendió
la del segundo, se pasa al tercero y así sucesivamente. Por eso dice la Palabra
de Dios en un versículo que, creo que todos nosotros nos sabemos de memoria; es
el que está allí en Proverbios 4:18: “Mas la senda de los justos es como la
luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto”. La senda
de los justos es el camino, y el camino es el Señor Jesús que ha sido conocido y
comprendido por su Iglesia a medida que Él se va formando en Su pueblo y
conduciendo a Su pueblo de triunfo en triunfo y de gloria en gloria.
Las jornadas y lecciones del Señor
Parece que el Señor presenta jornadas. En el libro de Números, ustedes van
a ver una lista como de cuarenta y dos jornadas. En el capítulo 33 de Números
ustedes pueden fijarse que Dios mandó a Moisés que escribiese las jornadas del
pueblo de Israel; o sea que la intención de Dios no era que aquellas lecciones
se perdieran con ellos en el desierto y murieran con los que quedaron postrados
allí. La intención de Dios, era que se escribieran para amonestarnos a
nosotros; por eso dice allí en Números, en el capítulo 33, desde el versículo
1:
“1Estas son las
jornadas de los hijos de Israel que salieron de la tierra de Egipto por sus
ejércitos, bajo el mando de Moisés y Aarón. 2Moisés escribió sus
salidas conforme a sus jornadas por mandato de Jehová. Estas, pues, son sus
jornadas con arreglo a sus salidas”.
Leíamos allí en Números 9, el primer pasaje que leímos, que constantemente
el pueblo estaba saliendo y llegando y acampando. Durante un tiempo
permanecieron bajo la nube de la gloria, de la presencia de Dios. Dios mantenía
a Su pueblo en una determinada estación para aprender una lección. Cuando Dios
juzgaba que ya Su pueblo había aprendido esa lección, entonces la nube se
levantaba y el pueblo de Dios ya no sentía lo mismo que al principio; parece
que todo es lo mismo de siempre. Entonces la nube del Señor comienza a
dirigirse hacia la próxima estación; si el pueblo no ponía atención se quedaba;
el pueblo no podía adelantarse ni quedarse, sino que debía poner atención hacia
donde se dirigía la nube de Dios. Y cuando la nube se levantaba, los hijos de
Israel partían y cuando la nube se detenía los hijos de Israel acampaban. Al
mandato de Jehová partían y al mandato de Jehová acampaban.
Es Dios mismo el que conoce las sazones de Su pueblo. Una vez los
apóstoles, cuando resucitó el Señor Jesús (y lo dice el capítulo 1 del libro de
los Hechos), le preguntaron al Señor Jesús: Señor, ¿restaurarás el reino a
Israel en este tiempo? Y el Señor Jesús les respondió: No os toca a vosotros
saber los tiempos y las sazones que el Padre puso ensu sola potestad.No es ningún hombre el que dice cuando el
pueblo parte y hasta cuando se queda en una situación; es Jehová; y Jehová lo
señala por el movimiento de la nube, por el movimiento de Su Espíritu, de Su
presencia y de Su gloria. “Al mandato de Jehová partían y al mandato de Jehová
acampaban”.
Dios está llevando a Su pueblo, poco a poco, etapa por etapa, de triunfo
en triunfo y de gloria en gloria como la luz de la aurora. Y el pueblo de Dios
pasa por diferentes etapas y Dios es el que conoce las sazones. Cuando una
señora está cocinando, ella da unas probaditas a ver si el arroz ya está. No,
todavía está durito, hay que seguirlo cocinando. ¡Ah! Le falta un poquito de
sal, o se me fue la mano en la sal; tengo que echarle un poco de agua; en fin,
la señora cocinera sabe cual es la sazón de su comida; así es también el Señor,
como un panadero, sabe si la masa ya está cocinada, porque si se cocina más de
la cuenta se le quema el pan, pero si la cocina menos de la cuenta, le queda
cruda.
Entonces el Señor conoce a Su pueblo. Las sazones y los tiempos están en
la sola potestad del Padre y por eso es que al mandato de Jehová que el pueblo
parte, y al mandato de Jehová que el pueblo acampa. ¿Por qué las sazones?Si ya está en alguna estación, si todavía tiene
que aprender algunas lecciones o si tiene que aprender lecciones, nuevas de
Dios, de la misma Palabra invariable de Dios, pero cada vez más profunda, Dios
sabe cuándo es la hora de que el pueblo parte; por eso se habla de jornadas, en
plural, de salidas y llegadas. Al mandato de Jehová partían.
Si ustedes echan una mirada panorámica a este capítulo 33 de Números, se
darán cuenta que dice: “De Ramesés...”. Allí en Egipto donde estaban
haciendo ladrillos para el faraón Ramsés. “De Ramesés partieron en el mes
primero...”. Luego en el verso 5 dice: “Salieron, pues, los hijos de
Israel de Ramesés y acamparon en Sucot”. Allí en Sucot acontecieron ciertas
cosas y el pueblo aprendió ciertas lecciones; pero luego dice: “6Salieron
de Sucot y acamparon en Etam”. Luego dice: “7Salieron de Etam
y volvieron sobre Pi-hahirot”, etc. Salieron de Pi-hahirot... salieron de
Mara.... Salieron de Elim.... Salieron del mar rojo.... salieron del desierto
de Sin.... Salieron de Dofca.... Salieron de Alus.... Salieron de Refidim....
Salieron del desierto de Sinaí.... Salieron de Kibrot-hataava..., etc.
Cada uno de esos extraños nombres era una estación a la que la nube de
Dios guiaba a Su pueblo. Dios guía a Su pueblo a tener cierto tipo de
experiencias para aprender ciertas lecciones, y cuando ya el grueso del pueblo
que ha de avanzar ha aprendido esas lecciones, la nube se levanta y los guía a
aprender otra lección y esto es necesario hacerlo así, porque si no nos va a
pasar una cosa: nos quemamos por una lado y nos quedamos crudos por el otro
lado.
Fíjense conmigo en una expresión de este tipo en el profeta Oseas,
capítulo 7, versículo 8. Allí dice Dios por la palabra profética la siguiente
expresión: “Efraín se ha mezclado con los demás pueblos; Efraín fue torta no
volteada”.Efraín fue torta no
volteada. Las señoras que hacen tortas saben lo que es una torta no volteada.
Cuando no se discierne el momento de pasar la torta de la parte de abajo a la
parte de arriba para que se cocine la otra parte de la torta, ¿qué sucede?se quema por un lado y se queda cruda por el
otro.
Entonces Dios hace que Su pueblo aprenda ciertas lecciones, que se vaya
cocinando, pero así como al pollo le dan vueltas y vueltas para que se cocine
por todos los lados, hermano, cada vez que pases por donde venden pollos,
acuérdate que Dios te está dando vueltas y vueltas, porque Dios quiere que
seamos perfectos en todas las cosas en Cristo Jesús. A veces te trata por la
izquierda y te cocina un poco, a veces te trata por la derecha y te cocina un
poco y así lo hace con cada persona y así lo hace con Su pueblo, como pueblo.
Efraín fue torta no volteada.
¡Oh Señor, Tú conoces cuando vas a dar vuelta a la torta!Cuando ya estamos cocinados en algunas cosas,
Dios empieza a trabajar en otras en las cuales estamos crudos y eso no lo
decides tú, ni lo decido yo, ni lo decide hombre alguno, porque en la potestad
única del Padre están los tiempos y las sazones; en su sola potestad. De pronto
nos encontramos atrapados en una situación nueva y no sabemos qué es lo que
pasó. Estaba acostumbrado a que las cosas fuesen así, pero ahora son de este
otro modo, y lo que pasa es que Dios está empezando a cocinar otra cosa que
estaba cruda en tu vida y en la de Su pueblo, y es una cosa grave si no se le da
vuelta a la torta.
Vamos al libro de Jeremías, capítulo 48, versículos 11 al 13. Así dice la
Palabra del Señor: “11Quieto estuvo Moab desde su juventud, y
sobre su sedimento ha estado reposado, y no fue vaciado de vasija en vasija ni
nunca estuvo en cautiverio; por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no se ha
cambiado”.
Por eso, y porque tiene el mismo olor de siempre, el mismo sabor de
siempre, parece que fuera nuevo todavía.Dice que tiene 30 años de ser creyente y todavía parece que sigue con lo
mismo de siempre. “12Por eso vienen días, ha dicho Jehová, en que
yo le enviaré trasvasadores que le trasvasarán; y vaciarán sus vasijas, y
romperán sus odres.13Y se
avergonzará Moab de Quemos, como la casa de Israel se avergonzó de Betel, su
confianza”.
Cuando no pasa nada en nuestras vidas, es cosa de pensar. Desde su
juventud estuvo quieto, reposado, no pasó por ninguna prueba; eso del camino
angosto, de llevar la cruz, son unos versículos por allá en el papel, pero nada
de ser experimentados; y por eso esa persona no ha sido transformada, y por eso
Su pueblo sigue con lo mismo de siempre. Entonces el Señor dice que va a tener
que trasvasarla, pasarla de un vaso al otro como los que están refinando el
vino. Primero machacan las uvas y sale el jugo, y luego dejan que se asiente el
sedimento y la parte de arriba la pasan a otra vasija, para que el sedimento no
se vuela a mezclar, y así continúan después con la otra vasija, con la
sedimentación, y cuando ya bajó todo lo que puede bajar, entonces la otra parte
de arribase trasvasa en otro vaso.
Y Dios lo lleva de una situación a otra, enseñándole una lección tras
otra, porque estamos en las manos de Dios y nadie nos arrebatará de Sus manos.
Pero en sus manos aprendemos una serie de lecciones y no eres tú, ni yo, ni
hombre alguno el que dice cuando empieza y cuando termina; es Dios el que
levanta la nube cuando Él quiere. A veces se queda un día, a veces dos días, a
veces una semana, a veces un mes, a veces dos meses, a veces un año, a veces
dos años quietos; y nosotros más o menos en lo mismo por un tiempo hasta que
Dios dice: aquí ya está cocinado, vamos a dar vuelta a la torta, vamos a
cambiarla de vasija, vamos a romper los odres, para que el pueblo no esté crudo
sino que cambie y sea transformado de gloria en gloria, de triunfo en triunfo,
como la luz de la aurora.
Yo pienso que estos versículos que hemos leído nos hacen pensar mucho de
nuestra propia vida.A veces parece que
el fuego está muy abajo, que el pollo está por alla arriba, pero de pronto se
va calentando la cosa, y de pronto se calienta mucho y parece que se va a
quemar; pero antes que se queme, el Señor nos sube y nos consuela y nos deja
por allá en las nubes un rato y luego volvemos a bajar al fuego y luego subimos
de nuevo a las nubes.El Señor sabe lo
que está cocinando, no creo que haya mejor cocinero que nuestro Dios.A Él no se le han quemado las tortas. El que
comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Vamos al libro de Números 4:5; vamos a mirar allí algunas expresiones
curiosas porque allí en esas expresiones Dios nos enseña la manera que Él tiene
de hacer las cosas: “Cuando haya de mudarse el campamento...”, entonces
Dios empieza a dar instrucciones de cómo es la manera en que se muda el
campamento; no se puede mudar el campamento de cualquier manera.Dios establece un orden; primero vienen los
sumos sacerdotes, que hacen determinadas cosas y las cubren, después vienen los
de Coat, los de Gersón, después los de Merari y después viene el pueblo.Primero debían ir los sacerdotes llegando
hasta el Jordán y ponerse en el fondo del Jordán para que se abra, y el pueblo
tenía que guardar distancia como de 2000 codos porque todavía no había pasado
por ese lugar; por eso los sacerdotes tenían que ir primero, despacio, y el
pueblo, cuando viera el Arca sobre los hombros de los sacerdotes, de los levitas,
de los coatitas, entonces el pueblo seguía el Arca porque nunca antes había
pasado por ese lugar, porque nadie nació aprendido, y la nube tiene que ir
adelante trabajando con unos primero, luego con otros, porque Dios ha puesto en
Su pueblo vanguardia, guardia y retaguardia, y nadie debe adelantarse ni
retrasarse.
Por eso dice “cuando haya de mudarse el campamento”; o sea que
muchas veces en la historia de la Iglesia, el campamento tiene que ser mudado a
una posición más avanzada, más adelantada; habíamos estado algunos años hasta
aquí, ha sido una gran bendición.Pero
Dios tiene que enseñarnos algo más, y Dios dice que el campamento debe mudarse
de una posición a otra más avanzada; pero no de cualquier manera, no con
desorden sino como dice Dios: primero esto, después esto... y Dios establece un
orden.Primero va el Arca, después va la
mesa y el candelero, después va el incensario y después van tales tribus de
primeras, tal tribu va de segunda, tal tribu va de tercera...Así es que se trasladan las cosas, hay un
orden de mudanza, hay un principio de traslado en la Palabra de Dios.Dios quiera que nuestros corazones estén
preparados por Dios para avanzar. Esto es para preparar nuestros corazones para
Dios, para que Dios pueda llevar a su pueblo de triunfo en triunfo y de gloria
en gloria como la luz de la aurora.
La misma Palabrade siempre pero
cada vez con más luz de Dios, para obedecer a Dios; porque Dios gobierna a
través de la visión de Su Palabra. Por eso dice el Apóstol Pablo “No fui
desobediente a la visión celestial”. Cuando Dios te muestra la visión de Su
propósito eterno, la visión de Su programa, de Su deseo, de Su manera, tú vas
siguiendo calmadamente sin ningún apuro, la mano, la nube, la gloria de Dios;
pero no se puede hacer de cualquier manera; no podemos tomarnos la tierra
prometida como un tropel desordenado, sino que tenemos que aprender a ser
movidos, ordenados por la nube de gloria, separando lo que es luz de lo que es
tinieblas, lo que es del cielo (de arriba) de lo que es de abajo, separando lo
precioso de lo vil, lo santo de lo impuro. Aprendiendo todos a respetar la
autoridad del Espíritu de Dios.
Muchas lecciones en el
libro de Números eran muy tristes. A veces se abría la tierra y se tragaba a
algunos; a veces el campamento tenía que esperar que le pasara la lepra a
Myrian; a veces había rebelión, a veces codiciaba el pueblo cosas malas.Muchas lecciones hay que aprender de jornada
en jornada. El Señor tenga misericordia y ponga orden en medio de su pueblo y
nos prepare como un ejercito para cuando llegue la hora de cruzar el Jordán y
tomar ciudades, las tomemos conforme al modelo de Dios, para que no salgamos
perdiendo.o
[1]Enseñanza a los
santos en el municipio de Sincelejo, departamento de Sucre, Colombia, América
del Sur, la tarde del 10 de agosto de 1997.
Números 4: 1-3.Que nos sirva este pasaje de
introducción.“1Habló
Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: 2Toma la cuenta de los hijos de
Coat de entre los hijos de Leví, por sus familias, según las casas de sus
padres, 3de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos
los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión”.
Fíjense cómo el Señor establece
aquí el requisito de los 30 años.Yo
pienso que a todos nos recuerda al Señor Jesús.Recuerden que en Lucas 3:23, allí donde aparece la genealogía del Señor Jesús,
dice:“Jesús mismo al comenzar su
ministerio era como de treinta años”; es decir, que Él esperó para
acercarse a servir en el ministerio público, y los 30 años representaba en
Israel la mayoría de edad; y los levitas no podían entrar antes de cumplir esa
edad;incluso estaban allí, pero no
participaban de ciertas labores que solamente a los 30 años se podían
realizar.De manera que estos 30 años de
Números y Lucas es diciente, y cuando leemos Números a la luz del Nuevo
Testamento mismo, y entendemos que lo que está diciendo el Espíritu para el
Nuevo Testamento, a través de Números, es que para servir al Señor hay que
estar en Cristo.
Cuando dice hasta 50 años, quiere
decir que el viejo hombre no participa legítimamente del servicio a Dios; hay
que participar entre 30 y 50, lo cual significa en novedad de vida; es
decir, en Cristo Jesús, en el nuevo hombre. Para entrar a servir en compañía en
la casa de Dios, hay que hacerlo de 30 a 50 años; pero en el Antiguo Testamento
era figura; hoy, en el Nuevo Testamento, no importa la edad de la persona,
puede tener ochenta años, pero si está en Cristo Jesús está en novedad de vida;
no tiene nada de viejo en sí.Con Cristo
no pasa nunca de 50 años. Dice que entra en compañía para servir en el
tabernáculo de reunión.Esta es una
palabra importante; el servicio del Señor en Su casa es en compañía, es en
comunión unos con otros. El Señor estableció compañías; por eso era que el
apóstol Pablo decía a los Corintios en la segunda carta: “Teniendo nosotros (plural)
este ministerio” (singular); ahí se refiere al ministerio del nuevo pacto,
al ministerio del Nuevo Testamento, al ministerio del Espíritu, al ministerio
de la justificación, al ministerio de la reconciliación, al ministerio de la
Palabra, al ministerio de la edificación del Cuerpo de Cristo, de la casa de
Dios.
Servir en
Cristo, en espíritu y en compañía
Entonces ese ministerio es un
ministerio corporativo; ningún miembro es suficiente en sí mismo; todos tenemos
que participar en la comunión del cuerpo de Cristo; por eso dice: entrar en
compañía para servir. ¡Qué curioso!Uno
diría:¿servir para entrar?Pero ¿entrar en compañía para servir en el
tabernáculo de reunión, al cuerpo de Cristo?Solamente se puede servir en compañía, en comunión; y este capítulo se
escribió para enseñarnos el orden de prioridades, las disposiciones divinas
para el avance del campamento de una etapa a otra.Por eso dice lo siguiente: El oficio de los
hijos de Coat en el tabernáculo de reunión, en el Lugar Santísimo, se ofrece en
el espíritu. El apóstol Pablo dice en Romanos 1.9: “Porque testigo me es
Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo”.
No solamente a quien sirvo, sino a
quien sirvo en mi espíritu, que son dos cosas diferentes.Servir en espíritu, servir en compañía y en
Cristo.Aquí tenemos tres requisitos del
legítimo servicio a Dios en Cristo, en comunión y en compañía; son tres centralidades
concéntricas, o sea que en el puro centro está Dios mismo, el Padre que mana
por Cristo para nosotros Su Espíritu a nuestro espíritu, y de ahí al cuerpo de
Cristo, la Iglesia.Dios mediante, de mi
parte, porque creemos que Dios nos dará otras partes con otros hermanos,
estaremos siguiendo una secuencia sobre estas tres centralidades: En Cristo, en
el Espíritu y en el cuerpo.Son tres
cosas que Dios estableció como requisito para servir. En Cristo de 30 a 50
años; en el Espíritu en el Lugar Santísimo, y en el oficio y en compañía.Entonces son tres cosas centrales que nunca
debemos olvidar, y que tenemos que tener siempre en el centro de nuestro
corazón.Dios siempre estará purificando
nuestro servicio para que no sea en la carne, sino en el espíritu, para que no
sea en Adán, sino para que sea en Cristo; que no sea en división, sino en
comunión, en el cuerpo.Trabajo legítimo
que el Señor merece, tiene que ser en Cristo, en el Espíritu, y tiene que ser
en el cuerpo de Cristo.
El caminar del
pueblo de Dios
Ahora también, aparece un orden de
prioridad en la marcha, y dice así:
“4Cuando
haya de mudarse el campamento, vendrán Aarón y sus hijos y desarmarán el velo
de la tienda, y cubrirán con él el arca del testimonio”.
El
campamento siempre se está mudando, siempre está avanzando; la nube guía al
campamento, y el Señor comienza a moverse en Su pueblo, y el Señor hace un
movimiento en una determinada dirección. La Palabra dice que cuando la nube se
levantaba, entonces el pueblo se levantaba.Yo sé que algunos hermanos ya conocen esto, pero otros todavía no lo
conocen; entonces vamos a honrarlos siguiendo estos versículos delante de
ellos.Estamos ahora en Números capítulo
9:15. Allí dice: “15El día que el tabernáculo fue erigido (la
casa de Dios, ese es el cuerpo de Cristo, la Iglesia), la nube cubrió el
tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde había sobre el
tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la mañana”.
Así como en
el día de Pentecostés, aquella Columna de Fuego se repartió en Lenguas de Fuego
sobre el verdadero tabernáculo, que es la Iglesia. “16Así era
continuamente:la nube lo cubría de día,
y de noche la apariencia de fuego.17Cuando
se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de Israel partían (había que
adelantarse); y en el lugar donde la nube paraba, allí acampaban los hijos
de Israel”.
Debían
parar, porque la nube guiaba la pueblo por varias estaciones.Estaban un tiempo en un lugar, mientras
estaban aprendiendo una determinada lección en ese lugar; y cuando el Señor
juzgaba que era hora de dar un paso adelante, entonces la nube los guiaba a
otra estación, a otro lugar.Entonces
por eso dice: “17Cuando se alzaba la nube del tabernáculo, los
hijos de Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba, allí acampaban los
hijos de Israel. 18Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían,
y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el
tabernáculo, permanecían acampados”.
Ese es el
caminar del pueblo de Dios.A veces la
nube se detenía por un período de tiempo en una estación hasta que Dios juzgara
que ya habían aprendido la lección; cuando el Señor juzga que esa sazón ya está
en su punto.Porque sólo en Su potestad
están los tiempos y las sazones. Cuando ya juzga que hay que darle la vuelta a
la torta porque ya está cocinada por un lado, ahora hay que cocinar el otro
lado; entonces la nube se levanta y baja a otro lugar que Él conoce y ahí en
ese lugar se comienza un nuevo proceso, porque lo que estaba crudo en otra
parte empieza a cocinarse.
“19Cuando
la nube se detenía sobre el tabernáculo muchos días, entonceslos hijos de Israel guardaban la ordenanza de
Jehová, y no partían.20Y
cuando la nube estaba sobre el tabernáculo pocos días, al mandato de Jehová
acampaban, y al mandato de Jehová partían.21Y cuando la nube se detenía desde la tarde hasta la mañana,
o cuando a la mañana la nube se levantaba, ellos partían; o si había estado un
día, y a la noche 1a nube se levantaba, entonces partían.22O si dos días, o un mes, o un
año, mientras la nube se detenía sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él,
los hijos de Israel seguían acampados, y no se movían; mas cuando ella se
alzaba, ellos partían”.
A veces
había que partir de día, a veces había que partir de noche, a veces al día
siguiente, a veces era después de un tiempo, dos días, un mes, un año; mientras
la nube se detenía en el tabernáculo sobre los hijos de Israel, seguían
acampados.Había que dejar al Señor
empollar esa situación, como la gallina empolla sus polluelos; no se levanta
antes de tiempo porque se le mueren los pollitos que están en los huevitos, y
quién sabe cuánto tiempo tiene que quedarse ahí sentada, y cuando ya es la
hora, los pollitos empiezan a picar y a abrir el huevito y ya nacen los
pollitos; entonces se levanta la gallina, empieza a andar y los pollitos
detrás.Así el Señor sabe cuánto es el
tiempo que tiene que empollar sobre nosotros.Él nos comparó con eso.Él dijo: “¡Cuántas
veces quise juntar a tus hijos, como la gallinaa sus polluelos debajo de sus alas, y no quisiste!”[2]
Poniendo orden en el caos
Porque es
que en el libro del Éxodo estaban acostumbrados a hacer cada uno como bien le
parecía.Además, después de ser esclavos
en Egipto, salieron en tropel; pero entonces Dios empezó a poner orden; así
como en el principio había también desorden y la nube del Señor, o sea el
Espíritu del Señor comenzó a moverse sobre la faz de las aguas y empezó a poner
orden, empezó a traer luz, separaba el día de la noche, separaba lo de arriba y
lo de abajo, y luego hacía brotar la vida y edificaba para Sí mismo una casa,
al hombre a Su imagen y semejanza; hízose el trabajo del mover del Espíritu de
Dios.
Cuando
Israel salió de Egipto parecía más o menos un caos, pero el Señor comenzó a
moverse sobre ellos, los liberó, comenzó a ponerlos en orden, les empezó a
pedir que le hicieran un Santuario con determinadas disposiciones, que Él iba a
morar en medio de ellos; y luego de que más o menos hicieron eso, entonces una
etapa tenía que ser seguida por otra; la del libro de Levítico; y ahí en
Levítico era necesario que el pueblo empezara a vivir en función de la casa de
Dios, conforme a los arreglos de santidad de parte de Dios, conforme a las
ofrendas establecidas por Dios, los distintos aspectos de la cruz de Cristo,
del sacerdocio del Señor, la coordinación del ministerio.De eso se habla precisamente en el libro de
Levítico. Cuando esa etapa ya estaba, entonces se llegaba al libro de
Números.Si usted compara la situación
del pueblo en Éxodo, cuando están recién saliendo y con lo que el Señor estaba
poniendo en orden en Su pueblo a través de sus distintas jornadas, puedes ver
que a través de cada nueva revelación, el Señor va trayendo luz para ir
poniendo en su lugar todas las cosas, para que todas las cosas estén en su
lugar.
Entonces en
este libro de Números se comienza a poner en orden al pueblo.Primero se iban para donde querían; pero
esperen, ustedes juntos van a hacerme un tabernáculo, y ese tabernáculo no se
va a mudar cuando ustedes quieran.Yo
les voy a decir cómo yo los voy a entrenar, cuándo levantarse y cuándo
quedarse.Al principio todo era un caos,
cada uno salía para donde quería; como en el libro de los Jueces, no había rey
en Israel, y cada uno hacía lo que bien le parecía; pero en Deuteronomio ya el
Señor le dice: no haréis más como habéis hecho vosotros hasta ahora, cada uno
como bien le parezca, sino en el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para poner
allí Su Nombre, allí iréis y le serviréis, allí ofreceréis los holocaustos; o
sea en Cristo, en el Espíritu y en el Cuerpo de Cristo.
Porque eso
es lo que representa el Santuario de Dios, donde Dios pone Su Nombre.Representa primeramente a Cristo, representa
también nuestro espíritu en el Lugar Santísimo y representa también la Iglesia,
que es el Cuerpo de Cristo.Un solo
santuario, y allí le serviréis; no haréis como lo habéis hecho hasta ahora;
cada uno como bien le parezca, sino como el Señor se va moviendo en medio de Su
pueblo, y va enseñando a Su pueblo el orden de marcha.Entonces, por eso dice aquí: “23Al
mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían, guardando la
ordenanza como Jehová lo había dicho por medio de Moisés”.
Esto es lo
que nos explica el capítulo 4 del libro de Números, verso 5, la frase en que
nos detuvimos, Números 4:5: "Cuando haya de mudarse el campamento",
porque e1 Señor sabía que hay jornadas de Su pueblo, había varias mudanzas del
campamento, todas dirigidas por el Señor; pero cada una era una etapa nueva, y
había que mudar el campamento cuando era la hora, cuando el Señor daba la señal
y la nube se levantaba y comenzaba a moverse en algún lugar, en algún sentido.
Orden en la mudanza
Entonces
había que levantarse, seguir a la nube en un orden establecido por Dios, y ese
orden es el que está aquí justamente en el capítulo 4 de Números; porque
Números es el libro que pone orden.Por
eso se llama Números, porque es para poner orden: primero, segundo, tercero,
cuarto, quinto.Lo de quinto no debe ir
primero, lo primero no debe quedar de once, lo séptimo no puede ir de cuarto;
lo primero es lo primero, lo segundo es lo segundo, lo tercero es lo tercero,
lo cuarto es lo cuarto, y luego lo que viene.Hay un orden en el que el Señor se está moviendo sobre Su pueblo.Su pueblo está un poco desordenado para
ponerlo en orden; entonces lo primero con lo que hay que tratar en el traslado
del campamento, es como lo dice el verso 5: “5Cuando haya de
mudarse el campamento, vendrán Aarón y sus hijos y desarmarán el velo de la
tienda, y cubrirán con él el arca del testimonio; 6y pondrán sobre
ella la cubierta de pieles de tejones, y extenderán encima un paño todo de
azul, y le pondrán sus varas”.
Vemos que
lo primero que tiene que ver es el velo.¿Se dan cuenta?Todo comienza por
el Lugar Santísimo; desarmar el velo para colocar allí los paños, el arca, y
cubrir el arca con paños azules y seguir avanzando.Es un orden establecido por Dios; lo primero
que se trata aquí es en re1ación con Cristo, incluso antes de la mesa de los
panes, incluso antes del candelero, incluso antes del incensario, es el asunto
del arca, es el asunto del Lugar Santísimo; comienza todo por el Lugar
Santísimo.“Vendrán Aarón y sus hijos
y desarmarán el velo”.Hay cosas que
están en una situación determinada, y hay que trasladarlas a una situación más
avanzada, porque hay que mudar el campamento, pues hay una manera de hacerlo
mudar, una manera que es la que está aquí en figura.
Dice: "Vendrán
Aarón y sus hijos", o sea, el sacerdocio; todo el pueblo del Señor es
sacerdote, pero aquí se está representando la autoridad delegada del sacerdocio
de Cristo, ydice: "desarmaránel velo de la tienda, y cubrirán con él el
arca del testimonio".Lo
primero es el arca, porque la parte que corresponde con la nube es primeramente
el arca.Es todo el tabernáculo, pero
primeramente el arca.Es todo el
mobiliario del tabernáculo, pero primero el arca.Cuando vemos en Éxodo 25, "y haréis
Santuario para mí", lo primero que describe es el arca; después
describe la mesa y el candelero, uno frente al otro.
Las cuatro cosas principales
Como en
Hechos de los Apóstoles dice en el capítulo 2 que la Iglesiaperseveraba primero en la doctrina de los
apóstoles, que era acerca de Jesucristo, enla comunión unos con otros y en el partimiento del pan, que se relaciona
con los panes de la proposición, el candelero, y en las oraciones; o sea en el
altar de oro y el incensario; es decir, que ese orden que aparece aquí, esas
cuatro cosas, el arca, la mesa, el candelero y el altar del incienso con el
incensario, es el orden.Son las
primeras cosas que se trasladan, y esas cuatro cosas se corresponden con
aquellas cuatro del libro de los Hechos de los Apóstoles.
Para los
hermanos que son más nuevos, vamos a leer esos versos.En Hechos 2:42 está el camino de la Iglesia;
aquello en que la Iglesia, desde que fue fundada, perseveraba en estas cuatro
cosas, en las cuales andaban; y dice: “Y perseveraban en la doctrina de los
apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las
oraciones”. Ahí están las cuatro cosas. Esas cuatro cosas empiezan por la
doctrina de los apóstoles. Ahora, ¿en qué consiste la doctrina de los
apóstoles? Aquí mismo en Hechos capítulo 5, verso 42 dice de los apóstoles: “Y
todos los días en el templo y por las casas, no cesaban de predicar y enseñar a
Jesucristo”. Claro que hablaban otras cosas, pero todo en relación con
Jesucristo; entonces era como si sólo hablaran de Jesucristo. Porque ninguna
cosa tiene ningún sentido si está separada de Jesucristo; no tiene ni sentido
ni valor. En Cristo las cosas tienen sentido y tienen valor, tienen
realización, tienen redención, porque ese es el centro de la doctrina de los
apóstoles, Jesucristo.
La primera centralidad es Cristo
Claro que
cuando nosotros leemos las cartas de ellos, ahí encontramos que hablan de
muchas cosas, pero en todas ellas está siendo revelado Dios por Jesucristo; o
sea que Jesucristo es el tema central de los apóstoles; Jesucristo siendo
enseñado y predicado.La palabra griega didaké
(enseñanza didáctica) y la palabra kerigma (proclamación), es la
enseñanza didáctica corriente ordenada de todo lo relativo al Señor Jesús, a Su
persona, a Su obra, a Su doctrina; lo esencial.La Iglesia no puede tener otro centro; la iglesia no puede estar girando
a través de ninguna otra cosa.La
iglesia tiene que tener esta primera centralidad; la Iglesia no debe ser
descuidada en nada de lo relativo a Cristo.El tesoro de la iglesia es Jesucristo; lo que la Iglesia tiene que
entender es a Jesucristo; a quien la Iglesia debe conocer es a Jesucristo; a
quien la Iglesia debe vivir es a Jesucristo; a quien la Iglesia debe testificar
es a Jesucristo; a quien la Iglesia tiene que glorificar es a Jesucristo; o sea
que la Iglesia está centrada en Jesucristo.
A veces nos
centralizamos en otras cosas; a veces organizamos algo en función de algo
particularista, donde el centro no es Jesucristo; pero aquí dice la Palabra del
Señor que los apóstoles, todos los días en el templo y por las casas, no
cesaban de hacer dos cosas: de enseñar (aspecto didáctico) en forma ordenada,
secuenciada, que es lo que está debajo de la palabra didaké, en forma
didáctica, que se traduce enseñanza, y también la palabra kerigma, que
quiere decir proclamación; es decir, aquel tema coyuntural de aplicación del
Señor Jesús a cualquier coyuntura, a cualquier necesidad.La Iglesia en cualquier momento debe predicar
a Jesucristo y presentar a Jesucristo como la solución para cualquier cosa que
se presente en el camino; pero no sólo se predica, sino que también se enseña;
y no solamente se enseña, sino que también se predica.
No podemos
quedarnos sólo con la enseñanza, porque constantemente tenemos necesidades
prácticas y olvidamos el depósito que nos fue encargado a la Iglesia, como un
consejo de Dios centrado en el misterio de Cristo para estar constantemente
recibiéndolo íntegramente, transmitiéndolo constantemente.Por eso se necesita que Jesucristo sea
enseñado y sea predicado.Ese es el
centro de la doctrina de los apóstoles; por eso es que cuando allí dice que la
Iglesia es el pueblo del Señor, su perseverar en su camino se centraba en esas
cuatro cosas, la primera de las cuales era la doctrina de los apóstoles; o sea,
que ellos eran cristocéntricos, porque los apóstoles enseñaban y predicaban a
Jesucristo.
En la
primera epístola a los Corintios, capítulo 15, vamos a ver cómo el apóstol
estableció esas prioridades, y entonces nosotros aquí tendremos estas
prioridades. La primera es Cristo, la segunda es el Espíritu, la tercera es el
Cuerpo de Cristo (la Iglesia).Dice en 1
Corintios, capitulo 15, los primeros versos:
“1Además
os declaro, hermanos (esta es una declaración apostólica
de lo que es el evangelio en su primera esencia), el evangelio que os he
predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2por
lo cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no
creísteis en vano.3Porque
primeramente (ahí está el orden de prioridad) os he enseñado lo que
asimismo recibí (es decir, que él también lo recibió de esta manera, de
Cristo, ahí está; lo primero es la persona, el Mesías, el Hijo de Dios): Que
Cristo (ahí está lo primero de esta declaración, lo que es el evangelio, la
doctrina apostólica: Cristo; segundo) murió por nuestros pecados, conforme a
las Escrituras (o sea, la muerte de Cristo según todas las riquezas de la
palabra de Dios, la persona de Cristo y la obra de Cristo en la cruz); 4y
que fue sepultado (sigue la secuencia de Cristo), y que resucitó al
tercer día, conforme a las Escrituras; 5y que apareció a Cefas y
después a los doce”.
Y
ahí sigue dando una lista de todas aquellas personas que fueron testigos
oculares de la resurrección del Señor Jesús.Entonces fijémonos, hermanos, que el apóstol Pablo había establecido un
fundamento, y nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual
es Jesucristo.Lo primero es Jesucristo.
¿Quién es
Jesucristo?El evangelio trata de
Jesucristo, de presentarnos a Jesucristo; depende de quién creamos ser
Jesucristo para nosotros, para llegar a aprovechar lo que seamos para Dios.Si Jesucristo es para ti sólo un personaje
histórico que pasó por la tierra y enseñó una ética más o menos parecida a la
rabínica, muy poco puedes disfrutar de lo que realmente Dios tiene para
ti.Todo lo que Dios tiene para
nosotros, lo tiene la persona, obra y doctrina de su Hijo Jesucristo, y en Su
Espíritu; amén. Entonces, hermanos, el Señor Jesús, lo que Él es, es algo
central.Los apóstoles, en lo relativo a
Jesucristo, eran muy cuidadosos.
Entre otras
cosas, nos dice Juan que no se les reciba en casa a determinadas personas, si
en relación con Jesucristo están tergiversando los asuntos; dice el apóstol
Juan en la segunda carta.“Si alguno
viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le
digáis: ¡Bienvenido!” (2 Juan 10). El que le dicebienvenido participa de sus malas obras.La Iglesia tiene que conocer Su persona.
Cristo, el fundamento del Evangelio
Vamos a
Romanos 1; allí nos dice 1o siguiente:
“1Pablo,
siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de
Dios”.Aquí Pablo
está memorizando aquel pasaje de Hechos 3:“Ap