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DEL TERCER TEMPLO

Por cristianogiv - 6 de Febrero, 2010, 22:13, Categoría: General

SEÑALES DE LOS TIEMPOS (14):

 

DEL TERCER TEMPLO

 

Gino Iafrancesco V.

Quisiera compartir con los hermanos, algo que ya en estos días sobre todo, hemos tenido presente, y en realidad tenemos que estar muy presentes. Es algo que los hermanos conocen, pero el Señor seguramente quiere enfatizar y traernos por lo menos algunos de los versos a nuestra conciencia, para tenerlos presentes, y de las cosas que están sucediendo al respecto, tenerlas claras; y también están siendo grabadas por si acaso algunos hermanos, a quienes Dios quiera llevar esta grabación, quizá algunos no sepan estas cosas ya están pasando. Entonces vamos a ponerle atención.

Vamos a hablar sobre el tercer templo; se le llama el tercer templo, porque el primero fue el que el Señor puso en el corazón de David levantar, para lo cual se dedicó a conseguir los materiales, y acerca del cual recibió de parte de Dios los planos; y eso nos lo informa el libro de Crónicas. Solo que Dios le había dicho a David que él había derramado mucha sangre y que él no le levantaría casa a Dios, pero que su hijo sí le levantaría casa, santuario al Señor. Entonces Salomón, en figura de Cristo, levantó aquel templo material, de lo cual tenemos testimonio tanto en Reyes como en Crónicas; aunque ciertamente el verdadero Hijo de David es Cristo, y el verdadero Templo de Dios es espiritual, es una casa espiritual que dice Pedro, es la Iglesia del Dios viviente, la suma de todos sus hijos e hijas comprados por Su Sangre y nacidos por su Espíritu, que conformamos un solo cuerpo y que debemos manifestar la unidad del cuerpo en cada localidad, en cada sitio donde estamos. La vez pasada, cuando estuvimos viendo lo relativo a Miqueas, nos acordábamos de la palabra final en Daniel 12 donde para el cumplimiento de las maravillas profetizadas en esa última perícopa de Daniel, que va desde el capítulo 10 hasta el 12, era necesario que se terminara la dispersión del pueblo Santo: cuando se acabare la dispersión del pueblo Santo, todas estas cosas serán cumplidas. Entonces Dios está trabajando con Su Pueblo y en relación a la dispersión, tanto en lo natural, Su Pueblo, que son como decir los descendientes de Abraham como el polvo de la tierra, como también los descendientes espirituales de la fe de Abraham que es la Iglesia como las estrellas del cielo; porque Dios comparó la descendencia de Abraham con las estrellas del cielo y con el polvo de la tierra; o sea que hay una descendencia celestial y una descendencia terrenal, una en figura de la otra, la celestial la Iglesia, la terrenal Israel, pero luego en el Mesías será otra vez una sola tanto la espiritual como la natural.

Entonces, ese primer templo fue destruido por infidelidad incluso de parte de Salomón, después vino la división del pueblo y por fin vino la destrucción del templo en la época de Nabucodonosor y fueron llevados cautivos setenta años a Babilonia; pero luego de cumplida esa profecía de Jeremías de lo cual estaba siempre muy pendiente Daniel, entonces vino de nuevo la reconstrucción del templo. Y ese templo que dice la profecía de Daniel, capítulo 9, de las setenta semanas, dice que sería reconstruida la plaza en tiempos angustiosos, eso es en tiempos de Nehemías; y antes de reconstruir la plaza y la ciudad fue reconstruido el templo con Zorobabel hijo de Josadac; entonces ese se llamó el segundo templo. Luego ese segundo templo Herodes lo quiso magnificar, y de hecho hizo unas grandes edificaciones, que hasta los discípulos estaban asombrados de ellas y le decían al Señor Jesús: “mira estas edificaciones”; y el Señor les dijo que en verdad no quedaría piedra sobre piedra. Entonces ese segundo templo comenzado a levantar por Zorobabel y Josué hijo de Josadac, y ampliado después por Herodes, sin embargo, destruido conforme a la profecía, no quedó piedra sobre piedra e Israel fue llevado cautivo y disperso a todas las naciones. Pero Dios prometió que traería de nuevo a Israel a su tierra y que levantaría de nuevo el templo.

Entonces vamos a ver esa profecía, aquí en Jeremías 30:18; todo el capítulo 30 e incluso el 31 de Jeremías nos habla del retorno de Israel. Aquí en otras ocasiones hemos visto algo de esto, pero hoy nos vamos a concentrar un poquito más en la reconstrucción de templo. Jeremías 30; lo que vamos a leer está en este contexto de la reconstrucción del templo y del retorno de Israel. El retorno de Israel está profetizado en muchos lugares; es asombroso ver cuánto espacio le dedicó Dios en la Biblia a este tema del retorno de Israel, mucho espacio; y yo pienso que Dios sabía el rechazo que habría en el mundo y especialmente en los pueblos de alrededor para que Israel fuera restaurado, un rechazo muy grande; entonces Dios confirmó de muchas maneras la profecía y hay muchos capítulos que en la biblia hablan del asunto. Unos de esos capítulos son estos 30 y 31 de Jeremías; pero en el corazón de estos capítulos, aquí en el 30:18 menciona el templo, y dice así: “Así ha dicho Jehová, leo de lo que venía hablando antes, en el 17: …Yo haré venir sanidad para ti, sanaré tus heridas dice Jehová; porque desechada te llamaron, con esa teología de reemplazo, como si Dios hubiera rechazado para siempre Israel. Dios no desechó para siempre a Israel; ciertamente el Señor Jesús dijo: el reino será quitado de este pueblo y será dado a otro pueblo que rinda los frutos de é;  y por eso el Señor se volvió a los gentiles, pero no dice que sería para siempre, porque eso ya lo había anunciado el Cántico de Moisés, de que Dios, como ellos lo habían provocado a celos adorando a otros dioses que no eran Dios, Dios también los provocaría a celos a ellos tomando un pueblo que no era pueblo. Entonces Dios tomó para sí un pueblo de entre los gentiles, y nos dio nada menos que la constitución de Iglesia; o sea que el pueblo que Dios ha salvado de entre los gentiles para llamar Su Pueblo es el pueblo que había prometido a Israel con el cual Dios tomaría otro pueblo y los provocaría a celos. Pero si usted sigue todo el Cántico de Moisés, usted se da cuenta de que Dios no decidió destruirlos, para que los enemigos no dijeran que Dios no había podido cumplir con Sus propósitos con ellos, sino que se volvería a ellos; y ahí mismo en el Cántico donde les anunció corrección, les anunció también restauración y sanidad. Y largo tiempo ha tenido Israel bajo la corrección de Dios y aún le viene el tiempo de angustia, pero ese tiempo de angustia es para dar a luz, es el momento del parto y de la restauración. Lastimosamente los seres humanos, no solo Israel, sino todos nosotros, a veces si no pasamos por la estrechez no nos damos cuenta de cuánto necesitamos depender del Señor.

Entonces en ese contexto ya del retorno, como dice en Lucas, las palabras del Señor, que serían esparcidos a los cuatro vientos de todas las naciones hasta que los tiempos de los gentiles se cumplieran,  por eso Pablo dice, hablando del misterio de Israel, que fueron endurecidos en parte, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan. Esas palabras de Pablo y que cita Lucas, provienen del Señor Jesús y provienen de la profecía. Entonces ahora es la hora en que Israel empiece a regresar, y ya comenzó en el siglo pasado que es el siglo XX, en 1948 ya la nación fue reconstruida, o sea nació en un día, volvió a ser una nación, volvió a ser un estado, se volvió a levantar la bandera de Israel; y en ese mismo momento, cuando eran solo unos 300 mil  colonos, le vinieron 1`200.000 soldados de las naciones de alrededor, de seis naciones, para borrar a Israel del mapa; y el Señor lo ha defendido, lo ha defendido conforme a las profecías que encontramos, por ejemplo, en Zacarías 12 y en otros lugares. Entonces aquí estas profecías del 30 y 31 de Jeremías nos hablan de ese retorno: “yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron,  ahí está incluida esa teoría del reemplazo, desechada te llamaron, diciendo: esta es Sión, de la que nadie se acuerda.” Pero Dios sí se acuerda. “Así ha dicho Jehová, no es cualquier hombre el que habla, ni siquiera es Jeremías, es Jehová, he aquí yo hago volver los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia,  y esa profecía ya comenzó a cumplirse, se ha cumplido delante de nuestros ojos y se sigue cumpliendo. Y ahora dice: “… y la ciudad será edificada sobre su colina, eso ya sucedió también, Jerusalem fue restaurada, ha sido levantada de nuevo. Pero fíjese, comienza por las tiendas de Jacob, así como en Zacarías dice que comenzaría también no por la ciudad capital sino por la provincia, para que los de la capital no se engrandecieran, entonces así mismo aquí menciona primero las tiendas y  después la ciudad; coinciden la profecía de Jeremías con la de Zacarías, y ahora dice así: y la ciudad será edificada sobre su colina, pero ahí no termina la profecía, tiene que ser levantado el templo. Cuando en el año 1967, cuando los Israelitas se tomaron Jerusalem, la recuperaron conforme a Zacarías 12, sin embargo, el propio Moshe Dayan que era de los líderes militares que participó en la recuperación de la ciudad, para evitar un mayor problema y para no ofender a los musulmanes, les devolvió el monte del templo a los Árabes, lo puso en manos del rey de Jordania, y el rey de Jordania después se lo pasó a Arafat, a la OLP; o sea que Dios estaba esperando todavía un tiempo, estaba dejando un poco más de tiempo para trabajar tanto con Israel como con la Iglesia, para que se vaya perfilando el panorama final. Pero dice la profecía en la última frase del verso 18, que tiene tres partes: “ yo hago volver los cautivos de las tiendas de Jacob, ahí dice Yo hago, o sea, lo que Dios ha hecho y sigue haciendo Dios, de sus tiendas tendré misericordia; o sea que muchos vienen aún sin conocer al Mesías, pero tendrá misericordia de ellos así como tuvo de nosotros que no éramos pueblo y se compadeció de nosotros y nos incluyó en su pueblo; hablo de los que vienen de la gentilidad; y ahora dice, “y Tendré misericordia, ahí está incluida la restauración de Israel, “y la ciudad será edificada sobre su colina, y el templo será asentado según su forma.” Noten esa profecía. El templo será asentado según su forma, dice esta traducción de Reina y Valera  revisión de 1960.

Ahora, aquí vemos que está demasiado claro que el templo tiene que ser restaurado. Pero también hay unas profecías que tienen que ver con el anticristo, donde es necesario también que el templo esté restaurado para que se cumplan esas profecías. Entonces yo voy a leer la síntesis de esas profecías primeramente en Pablo, y después veremos en quién se basa Pablo, que los hermanos ya lo conocen. Entonces vamos a considerar otra vez que en estos días pasados, que hemos considerado Tesalonicenses, vamos de nuevo esta vez a la segunda epístola de Pablo a los Tesalonicenses al capítulo 2, para ver por qué también tenía que estar levantado el templo. Entonces en 2 Tesalonicenses 2:1-4; “Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, aquí la palabra es parousía, venida; y nuestra reunión con él, aquí la palabra es episynagogê que es reunión en lo alto, o sea, lo recibiremos en los aires. Con respecto a esta venida, que es una sola,  os rogamos hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, o sea que hay un modo de pensar de los hermanos de la Iglesia primitiva que recibía del Señor Jesús, el Espíritu Santo y de los apóstoles, o sea de Dios. Ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. O incluso dice que ya llegó. Entonces dice Pablo que para cuando el día del Señor llegue debían cumplirse unas ciertas señales, que le preguntaron ya antes los discípulos: “Señor, ¿qué señales habrá de tu venida y el fin del siglo?” y él dio un serie de señales, entre esas señales terremotos, hambres, alborotos, pestes, la predicación del evangelio, la restauración de Israel cuando dijo: cuando viereis la higuera brotar, sabeis que el veranos está cerca,  y también dijo: cuando viereis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló Daniel (el que lee, entienda), todo eso está entre las señales, no sólo falsos cristos sino éste, el principal de ellos. Entonces sigue diciendo: “nadie os engañe en ninguna manera,  o sea en varias maneras podemos ser engañados, pero lo que el Señor dijo, y Pablo sostiene por el Espíritu: porque no vendrá, y viene hablando de la venida del Señor en los aires, de la Parousía: No vendrá, porque no dice aquí epifanía sino parousía, porque algunos han separado una primera venida secreta a que le llaman “paorusía”, y una venida gloriosa a que le llaman “epifanía”, mas la Palabra habla de la “epifanía de la parousía”, o sea de la manifestación de Su venida como la misma cosa. Y aquí nos damos cuenta de que está hablando de la “paorusía”; que antes de la “parusía”, que nadie os engañe de ninguna manera porque no vendrá, verso 3, sin que antes venga la apostasía, que fue lo que dijo el Señor, que el amor de muchos se enfriaría y habría falsos profetas y falsos cristos. Pero dice: y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,  o sea, se manifieste uno de los anticristos, el principal. El apóstol Juan en su primera epístola dice: vosotros habéis oído que el anticristo viene,  o sea que hay uno final, pero  ahora han surgido muchos anticristos; estaban en medio de nosotros, pero no eran de nosotros, porque si hubiesen sido de nosotros, hubieran permanecido con nosotros. Cuando Juan dice, que el espíritu de anticristo tiene esas características de que se movía en medio del ambiente de la cristiandad, pero que después sería la apostasía, mostraría que no era verdaderamente cristiano; él lo dice claramente,  salieron de nosotros, pero no eran de nosotros, porque si hubiesen sido de nosotros hubieran permanecido con nosotros. O sea que el espíritu de anticristo tiene esa característica de apostasía, o sea que son personas que apostatan de la fe, que salen de en medio de la cristiandad; eso se dice del espíritu del anticristo. Fíjense en que la propia bestia del anticristo y su sistema, es cabalgada por la mujer, que es Roma, no por el ateísmo, sino por la mujer que es Roma ¿se da cuenta?, y el espíritu de anticristo sale de personas que dicen ser cristianas pero que no permanecen, que a la larga se apartan demostrando que de verdad no lo eran; salieron de nosotros, salieron de la cristiandad. De hecho también, la otra falsa bestia de donde va a surgir el falso profeta, dice que sus cuernos son de cordero pero habla como dragón. Entonces ahora dice el Señor: nadie os engañe en ninguna manera porque no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, ya no es uno de los anticristos sino el anticristo final. El hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; o sea que él al principio no hace esto. Cuando estudiamos Daniel, vimos que eso es un proceso donde empieza pequeñito y se va engrandeciendo sobre sus compañeros, pero luego llega a engrandecerse sobre el ejército del cielo y las estrellas del cielo echa por tierra, hablando de espíritus y de su vinculación con el mundo espiritual. Dice que el dragón le dio su poder y autoridad por 42 meses; pero antes de esos 42 meses, antes todavía el dragón no le daba su poder; o sea que hay un proceso de apostasía. El cabalgamiento de la mujer sobre la bestia termina en satanismo, en manejo de Satanás; primero lo maneja la mujer, después lo maneja el dragón.

Entonces dice en el verso 4 de 2 Tesalonicenses 2; tanto, o sea tanto se levantará que dice: que se sienta en el templo de Dios como Dios, porque al tratar de hacerse una síntesis con todas las religiones, y tratar de modernizar el cristianismo y ponerlo como uno más de los que están en el mercado, y hacer una síntesis del mercado y tratar de hacer un consenso e incluso con las religiones, como lo está promoviendo también Tony Blair por medio de su fundación “Tony Blair” para la religión, se desemboca en panteísmo y autodivinización.. Pude entrar en el blog de Blair y el blog está abierto para que se unan a él, y muchas personas le escriben de muchas partes hablándole de la necesidad de la unión de las religiones; y ellos tienen  interés en lo práctico para el gobierno mundial de las élites y no en lo práctico para Dios y Su Cristo. A ellos les parece más práctico el eclecticismo y el globalismo para gobernabilidad mundial de parte de las élites; eso les parece más práctico que ser fieles a la verdad y poner la cabeza por la verdad. Pero el Señor vino por la verdad, no porque le sea práctico al diablo. Entonces por eso dice aquí: tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, porque la teoría de la Nueva Era, que es panteísta, que identifica a Dios con la naturaleza entonces hace que el hombre se sienta parte de la naturaleza y hace que se crea Dios, y llega a creerse Dios; a eso lleva la serpiente; eso fue lo que le propuso a Adán y Eva: seréis como dioses;  y la gente que sigue a la serpiente, pues, sigue con esa mentira. Esa era la mentira con que se engañó y se enloqueció Satanás diciendo que sería semejante al Altísimo, y esa es la misma locura que quiere meterle a todos los seres humanos. Que el Señor nos guarde en Su cordura. “El temor de Dios es el principio de la sabiduría”, en Su gracia.

Entonces dice aquí: ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Mientras estaba el imperio romano, no era el tiempo del anticristo, tenían que esperar, y aún en el tiempo de Pablo no sucedía, ni aún siquiera en el tiempo de Juan que sobrevivió bastantes años a Pablo, porque Pablo murió en el año 64, y Juan, 22 años después, en el año 86 escribe Apocalipsis, y aún Juan vuelve a hablar de los diez cuernos que le salen a la bestia de los cuales ya habla Daniel y que estaban en el tiempo de Juan en el futuro, porque él dice:  uno e,s pero el otro aún no ha venido,  o sea que el reino que seguiría a Roma sería el de los diez cuernos o diez dedos de la estatua, y entre esos es que surgiría ese anticristo. Entonces dice Pablo, no vendrá el Señor hasta que no venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado. Pero ya en el 2009, en el mes de noviembre fue escogida la persona para representar Europa, que era lo que había sido el imperio romano;  habían surgido  monarquías que representaban esos diez cuernos y la división de los países y de las culturas, e inclusive la planificación mundial de dividir el globo en diez partes; pero el liderazgo viene de allá, viene de la alianza de Europa con América, porque la otra bestia con cuernos de cordero, dos cuernos de cordero, es la alianza británico-americana, que han liderado a través de la Mesa Redonda, de los caballeros de la Mesa Redonda, y el CFR, y la Comisión Trilateral y los Bilderberg que han organizado el mundo; una de sus principales intenciones es unir Europa con América en alianza; ellos trabajan por esa alianza y restaurar la unidad de Europa. Cualquiera que haya leído los documentos de ellos, se va dando cuenta de que eso es lo que ellos han querido hacer. ¿Qué es lo que ha estado haciendo este personaje que fue nombrado ahora como presidente del Consejo de Europa? Ha estado haciendo lo que la Escritura dice, yendo a los reyes de la tierra para reunirlos; en eso se la ha pasado en estos dos meses, yendo a los reyes de la tierra, primero a los de Europa, para reunirlos; pero reunirlos ¿para qué? Para la batalla contra el Cordero; en eso es que van a terminar estas reuniones, estos parlamentos, estos globalismos, mundialismos. Entonces dice la Sagrada Escritura que este personaje se va a engrandecer hasta sentarse en el templo de Dios; o sea que estas profecías que está citando aquí Pablo, y que provienen también de Daniel, nos muestran que el templo también tiene que estar levantado.

Ahora regresemos a dos pasajes en Daniel, o a tres, como testigos de que eso que dice Pablo así estaba previsto. Vamos al capítulo 8 y subrayemos este aspecto. Entonces en este capítulo, ya viendo, no el cumplimiento típico con Antíoco Epífanes, sino el final del cual Antíoco era típico: Ese cumplimiento final, que es el del anticristo, dice en el capítulo 8 lo siguiente; vamos a leer desde que se engrandece ese personaje, ese cuerno que dice en el verso 10: y se engrandeció hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las pisoteó. Y estas estrellas son los ángeles de Satanás, o sea que llegó a tener poder del propio diablo, incluso sobre otros espíritus inferiores. Aún se engrandeció con el Príncipe de los ejército; por eso se llama anticristo, porque el Príncipe de los ejércitos es el Mesías, el Cristo. Y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra. Fíjese en lo que dice aquí, que por el fue echado por tierra el continuo sacrificio. Ya la profecía decía antes que Israel duraría muchísimos años sin sacrificio, sin terafines, como si no tuvieran Dios, casi; es una profecía que se lee en los profetas; que muchos años estaría Israel sin sacrificios, pero para el tiempo del anticristo es necesario que los sacrificios se restauren, pero para que haya la restauración del templo primero se tiene que restaurar el altar. Fíjense ustedes, si quieren verlo conmigo, en ell libro de Esdras para verlo; es necesario tener esto muy claro para ir entendiendo las cosas que están sucediendo.

Esdras 3, fíjenseen  que en el capítulo 3, a la primera parte, que va desde el verso 1 hasta el verso 7, la Sociedad Bíblica le puso este título al pasaje, o sea, ese es el tema: “Restauración del altar y del culto”. Cuando llegó el mes séptimo, y estando los hijos de Israel ya establecidos en las ciudades, se juntó el pueblo como un solo hombre en Jerusalem. Entonces se levantaron Jesúa hijo de Josadac y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios. Y colocaron el altar sobre su base, porque tenían miedo de los pueblos de las tierras. Note que fueron valientes, pues todos los pueblos de alrededor eran contra Israel; 70 años ya se habían enseñoreado de las tierras de ellos, los de alrededor, y ahora ellos regresan y restauran el altar. Claro, con miedo, pero con miedo ellos fueron valientes. Y lo mismo está pasando en estos días.

Y dice allí: …tenían miedo de los pueblos de las tierras, y ofrecieron sobre él holocausto a Jehová, holocaustos por la mañana y por la tarde. Entonces ustedes se dan cuenta de que a partir del verso 8 comienza otro pasaje que tiene otro título que le puso la Sociedad Bíblica: “Colocación de los cimientos del templo”. Y después, cuando comienza el capítulo 4: “Los adversarios detienen la obra”; capítulo 5: “Reedificación del templo”. Note que no fue fácil; primero se empezó con el altar y luego solamente con los fundamentos; y ya cuando apenas estaban con los fundamentos, ya empiezan los adversarios a oponerse: y sin embargo ellos con una mano edificaban y con otra defendían; edificación y guerra, el palustre y la espada. Levantaron el templo, después la ciudad y la plaza; el templo, el santuario y el muro de la ciudad.

Entonces, antes de levantar el templo, hay que poner los fundamentos en medio de oposición; como decía: en tiempos angustioso; sucedió en la primera venida del Mesías, desde las setenta semanas de Daniel, los septenarios de Daniel, las siete primeras semanas o septenarios fueron los 49 años en los que se levantó el templo en tiempos angustiosos; eso fue el segundo, pero ahora va a ser el tercero; y ahora ¿qué es lo que dice acá? Que ellos también tenían miedo, pero que en medio de la debilidad fueron valientes y levantaron el altar y ofrecieron los sacrificios, y después es que se echarían los fundamentos del templo, en medio de gran oposición, en tiempos angustiosos, como una tipología en el tiempo de Nehemías, en los tiempos de angustia de Israel para dar a luz. Pero ya en el capítulo 5 ya se reedifica el templo y se enfurecen contra Israel, porque se levantó el templo y después la ciudad y los muros.

Hermanos, esta es una tipología. Entonces volvamos de nuevo al capítulo 8 de Daniel, en el versículo 12. A causa de la prevaricación, ya en el once dice que fue quitado el continuo sacrificio, o sea que éste personaje del anticristo quitaría el continuo sacrificio; por lo tanto el continuo sacrificio debía ser restaurado, debía volverse a celebrar sacrificios. Y han pasado, hermanos, desde que en el año setenta Tito se tomó la ciudad de Jerusalem y destruyeron el templo,  todos estos años han pasado sin sacrificio los Israelitas, y lo más cerca que han podido llegar es al muro de los lamentos; es lo más cerca a que han podido llegar. Ya hubo algunos que quisieron subirse a la mezquita y hacer algo y fueron y los resistieron; y muchas cosas se están ocultando de lo que pasa en Israel. Por ejemplo, la noticia reciente del barco con 500 toneladas de armas pesadas, misiles, que mandó Hugo Chávez por Irán para Hizbolá. Dios dijo: Ahora cuidaré con mis ojos, ningún arma forjada contra ti prosperará; el que contra ti conspiraré delante de ti caerá. Y ese barco cayó allá en Chipre en manos de Israel, y esas armas que mandó Chávez para Hizbolá, un barco con 500 toneladas de armas pesadas y misiles y otras cosas, ahora están en manos de Israel. Chávez las envió para destruir Israel, y ahora están en las manos de Israel. ¿Se dan cuenta de lo que está haciendo Dios? Pero estas noticias tú no las escuchas en los noticieros, no lo escuchas en Caracol, RCN, radio net; inclusive la pararon de internet; pero yo y varios aquí la vimos con películas y fotografías, cómo los Israelitas tomaron el barco y abrían las cajas y mostraban todo lo que tenía. Una noticia que ha sido callada, y por eso le dije a Mechitas que vamos a grabar esto; y por eso no hagamos mucho ruido, porque esto puede subirse a internet; ¿me entienden, hermanos? Entonces estas cosas están frescas.

Ahora sigue diciendo aquí la palabra del Señor, después de que habla del continuo sacrificio, habla del santuario otra vez, habla de la profanación del santuario; entonces ya en el capítulo 9 se ve lo mismo. Vamos a Daniel 9, en la última semana, en el verso 27 que divide esa última semana, como ya estudiamos aquí ese verso 27 que está súper desglosado en todo el capítulo 11, donde estas dos partes de la semana están descritas con detalles; en el capítulo 11:31 se divide la semana en dos y se muestra lo posterior y lo anterior; aquí en Daniel nueve está resumido, pero la marca central de la mitad de la semana es este hecho. Daniel 9:27, y por otra semana confirmará el pacto con muchos, o sea antes de adelantar la semana  donde viene el anticristo desolador declarado, está haciendo pactos y pactos y pactos con muchos. Esto es lo que está haciendo hoy en día, por ejemplo, Herman Van Rompuy.

Y dice acá: …confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana, esta mitad de septenario o de siete años, hará cesar el sacrificio y la ofrenda. O sea que el sacrificio y la ofrenda tenían que ser restaurados, pero los haría cesar. Pero luego dice: Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, o sea el anticristo declarado. Hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. O sea, las siete tazas de la ira. Pero entonces nos damos cuenta de que el sacrificio continuo y la ofrenda deben ser restaurados; y luego, lo mismo dice en el capítulo 11:31, que es donde comienza esa mitad de la semana final, del septenario setenta. Entonces lo dice el verso 31; antes mostrará los pactos del anticristo, antes de declararse abiertamente anticristo; dice en la parte final del verso 30: …hará según su voluntad; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonen el santo pacto. ¡Se entenderá con ellos! La gente es tan ecuménica hoy en día que vende la verdad por el ecumenismo. Nosotros no podemos entendernos con el diablo; con las mentiras no nos entendemos, no hay acuerdo ninguno; ¿andarán dos juntos si no estuvieren de acuerdo? Yo sé que para la gobernabilidad del mundo de Satanás es muy práctico, pero no para el reino del Señor Jesús. Nosotros no podemos entendernos con los que abandonan el santo pacto, si ni siquiera podemos comer con un “hermano” que llamándose hermano es fornicario, avaro, etc. Pero el anticristo es tan práctico, tan ecléctico, que se entenderá con los que abandonen el santo pacto.

Entonces ahí dice: y se levantaran de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora, que es la imagen de la bestia. Él prefiere una religión ecuménica, una junta de todas las religiones del mundo en vez de la verdad de Cristo. Entonces vemos ahí que el templo tiene que estar levantado porque dice que lo profanarán y quitarían el continuo sacrificio.

En el tiempo de Antíoco Epífanes estas cosas tuvieron un cumplimiento parcial típico. Pero el Señor Jesús, cuando habló de la abominación desoladora, no contabilizó lo de Antíoco Epífanes como si fuera un cumplimiento definitivo, porque él lo volvió a colocar para el futuro; Él dijo: cuando viereis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel,  y lo puso en futuro. Inclusive vino después el año 70, y también aquello duró tres años y medio, que es una tipología de la gran tribulación. Pero 16 años después llegó el Apocalipsis y Juan vuelve a ponerlo en futuro; o sea que lo del año setenta fue también un cumplimiento típico, pero no fue el final. Entonces vamos a Apocalipsis 11, para ver la parte del templo; en este capítulo aparece este asunto.

Apocalipsis 11:1; entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, el altar, y a los que adoran en él. Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollaran la ciudad santa cuarenta y dos meses. La ciudad santa sería profanada, y también el templo por lo menos en la parte exterior, porque dice ahí: …pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles y ellos hollaran la ciudad santa cuarenta y dos meses. Entonces aquí Juan está hablando después del año setenta en el año 86, cuando ya había sido destruido hace 16 años antes el templo. Está hablando que estaría otra vez restaurado el templo pero que la parte de afuera sería hollada por los gentiles y la ciudad santa también cuarenta y dos meses. Entonces nos damos cuenta de que era necesario que el templo fuera restaurado; pero así como en el tiempo que aparece en el libro de Esdras, de Zorobabel, y Josué hijo de Josadac, comenzó por el altar, la restauración comienza por el altar para poder hacer el sacrificio continuo y poder hacer las ofrendas, porque sin consagración no hay casa de Dios, sin altar no hay ofrenda. Por eso el Señor Jesús le corregía a los fariseos que decían que lo importante era el oro y la ofrenda, pero Jesús dijo: el templo es el que santifica el oro, y el altar es el que santifica la ofrenda. Oro que no está en el templo no es oro santo, Dios no lo considera como propio; aunque Él es el dueño del oro y de la plata, Él quiere usar lo que se le consagra, Su servicio en Su casa; y lo mismo, ofrenda no puede ser ofrenda sin el altar; si algo no se sacrifica y se pone en el altar, no es ofrenda; entonces ¿qué es mayor? El altar que santifica la ofrenda. Esto es lo que enseña Jesús en Mateo 23.

Entonces, es necesario como lo hemos leído en Jeremías, en Tesalonicenses y en todo esto que estamos viendo acá, y  también en las propias palabras del Señor Jesús, cuando dijo: cuando viereis la abominación desoladora puesta en el lugar santo. Donde no debe estar; o sea que está hablando de que se tenía que restaurar el templo.

Ahora, hermanos, yo les mencioné la vez pasada, y esta vez lo voy a volver a mencionar complementando las cosas. Los judíos siempre esperaron eso, y dentro de los judíos hubo el tiempo de los pretanaítas, de los rabinos pretanaítas anteriores a la primera venida de Cristo; luego hubo los rabinos tanaítas de los primeros tres siglos de la Era Cristiana, los que escribieron la Mishná que comentaba el Antiguo Testamento; luego vinieron los rabinos Amoraítas que trabajaron del tres al siglo seis, hasta el período masorético cuando se empezaron a escribir los Textos de la Masorah característicos de la familia de  Ben Asher, y de la familia Ben Neftalí, etc. Fueron los Amoraím los que comentaron la Mishná y se formó la Guemará; y éstas dos formaron el Talmud que ha sido el libro sagrado de los Judíos ortodoxos; y ellos están esperando el templo. Después vinieron aquellos que escribieron comentarios a los libros Bíblicos, y también vino el apéndice al Talmud que fue la Toseftá, y los Midrashím o comentarios, y por fin, vinieron como decir esos grandes escolásticos, sabios, que fueron llamados los Gaones; y entre todos esos Gaones hubo uno muy famoso que fue el Gaón de Vilna, Vilna la capital de Lituania, donde hubo un gueto fuerte de los Judíos; incluso Antanas Mokus tiene esa descendencia, que fue alcalde de aquí de Bogotá Lituano-colombiano. Entonces el Gaón de Vilna tenía el don profético de entre los judíos y sus profecías se cumplían y por eso era muy respetado. Y él hizo una profecía y esa profecía tenía varias partes y todas esas partes anteriores se han cumplido hasta hoy; entonces se espera que el resto también se cumpla, porque sí se han cumplido las partes anteriores, y no se puede negar. Y la profecía era, más o menos así: él decía que se iba a levantar en Jerusalem; y ustedes podían ver, no sé si todavía pueden ver, (dice mi esposa que ya lo quitaron de internet, pero lo vimos varios aquí) la Sinagoga Hurva; él decía que se construiría la Sinagoga Hurva en Jerusalem, y se construyó la Sinagoga Hurva tal como él había dicho; pero él había dicho que los musulmanes destruirían esa sinagoga, y realmente vinieron los musulmanes y destruyeron la Sinagoga Hurva que fue construida una primera vez; pero él dijo que después de la destrucción de la Sinagoga Hurva, la primera destrucción por los musulmanes, sería levantada de nuevo, y de hecho se levantó de nuevo, y duró bastante tiempo hasta que otra vez, en las guerras, en los conflictos con los vecinos de Israel, fue destruida por segunda vez la Sinagoga Hurva como él dijo que sería destruida por segunda vez. Pero él dijo que volvería a ser levantada por tercera vez la Sinagoga Hurva y que cuando se terminara la Sinagoga Hurva por tercera vez de ser levantada, se comenzaría a levantarse por tercera vez el Templo de Jerusalem; esa fue la profecía. Aunque algunos lo niegan otros lo afirman públicamente desde el mismo Israel por los medios de comunicación en masa. Se construyó y fue destruida una vez, se volvió a construir y fue destruida una segunda vez; y ahora el gobierno de Israel la mandó a construir por tercera vez y el día de plazo para entregarla terminada es el 15 de Marzo de 2010; o sea en dos o tres mesecitos. A esa Sinagoga la vimos en fotos y ya casi está terminada, ya está lista, ya tú vez la fotografía hermosa; el mismo Estado de Israel la reconstruyó y se tiene que entregar el 15, de marzo. Por lo tanto, muchos de los judíos están esperando la reconstrucción, y el comienzo del Templo para el 16, comenzando por el altar y los sacrificios; y ellos no están esperando de una manera pasiva, sino que ellos han restaurado el Sanedrín y organizado la restauración del altar y el primer sacrificio; ya lo tienen todo listo. Los animales los tienen listos, ya están recogiendo las listas de las personas de Israel que se inscriben para ese sacrificio; los formularios ya están en internet y de cualquier parte del mundo cualquier judío puede participar y ellos dan siete shekels o siclos, la moneda que ellos dan, como unos dos dólares, que era, como se dice en el Antiguo Testamento, el siclo del santuario que hoy en día ellos lo están tomando con ese equivalente, y eso ya lo están recogiendo, ya la gente se está inscribiendo y ya los animales están todos listos, el altar ya lo hicieron con piedras no tocadas por mano humana no sacerdotal, ni hierro, sino con piedras que tomaron del mar Muerto; los sacerdotes ya prepararon el altar; el altar es móvil; ellos en cualquier momento o en cualquier situación lo van a subir allá para levantar el templo. Ya han tratado de hacer cosas antes. Hermano, en medio de toda esa situación, los otros les están exigiéndoles que se vuelvan a los tiempos de antes de 1967, que Israel devuelva lo recuperado legítimamente. Eso es lo que le exigen a Israel, que ceda Jerusalem oriental, pero Netanjahu se ha mantenido firme. Y hermano, ahora el 16 de marzo, justo cuando se termina el contrato del 15 de la Sinagoga Hurva, el 16 ya se establece el altar y se restablecen los sacrificios, según el deseo de los que están en eso según la profecía del Gaón de Vilna. Incluso hay quienes dicen que hasta los Rockefeller quieren participar aprovechándose de la situación.

Hermanos, muchos años, de los años setenta hasta aquí, como decía la profecía: pasará Israel sin sacrificio. Pero para el tiempo final tenía que ser restaurado el sacrificio continuo y la ofrenda para poder poner después los fundamentos y restaurar el templo. Y ya el templo está prefabricado; eso se puede hacer rápido y ya la cosa está para éste año, ni siquiera para final de año sino para el primer trimestre del año; nosotros estamos hoy terminando enero, febrero es más cortito, y después marzo, mes y medio, casi. Hermanos, ¿en qué tiempo estamos? Entonces ¿se dan cuenta cómo las profecías nos están mostrando lo que está pasando? y lo que está pasando en Israel y en Europa, cómo esas dos cosas están paralelas. Entonces amados, estamos en una hora súper avanzadísima en la cual debemos ocuparnos en el Señor y en la tarea del Señor, dar el testimonio; el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. Tenemos que estar ocupándonos del testimonio del Señor y Él se ocupará de nosotros. Amén hermanos, gracias por ésta oportunidad.

 

Transcripción de Patricita Iafrancesco A., revisada por el autor.

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ISAGOGIA DE QOHELET

Por Gino Iafrancesco V. - 18 de Enero, 2010, 15:15, Categoría: General

ISAGOGIA DE QOHELET. El libro sagrado de “Eclesiastés” es de especial significado para mí, y le guardo un profundo aprecio, y gran gratitud a Dios por él, pues el Espíritu Santo lo utilizó conmigo de manera especial para preparar mi corazón para la evangelización, cuando era un estudiante de psicología, y me atosigaba con los libros de Freud, Nietzsche, Sartre y demás. Tengo la experiencia espiritual de haber sido tocado por Dios mientras estudiaba atentamente este libro. Aró la tierra en cuanto me despojaba de las falsas ilusiones humanistas con que nos engañamos a nosotros mismos debajo del sol; y tornó mi corazón hacia la búsqueda de Dios mismo. “Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aun esto era aflicción de espíritu. Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor…/…Después volví yo a mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necedad; porque ¿qué podrá hacer el hombre que venga después del rey? Nada, sino lo que ha sido hecho. Y he visto que la sabiduría sobrepasa a la necedad, como la luz a las tinieblas. El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro. Entonces dije yo en mi corazón: como sucederá al necio, me sucederá también a mí. ¿Para qué, pues, he trabajado hasta ahora para hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad. Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio…/…Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad…/…Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio?.../…Respecto de lo que es, ya ha mucho que tiene nombre, y se sabe que es hombre y que no puede contender con Aquel que es más poderoso que él…/…Yo, pues, dediqué mi corazón a conocer sabiduría, y a ver la faena que se hace sobre la tierra (porque hay quien ni de noche ni de día ve sueño en sus ojos); y he visto todas las obras de Dios, que el hombre no puede alcanzar la obra que debajo del sol se hace; por mucho que trabaje el hombre buscándola, no la hallará; aunque diga el sabio que la conoce, no por eso podrá alcanzarla. Ciertamente he dado mi corazón a todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios están en la mano de Dios…/…Me volví y vi debajo del sol, que no es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos…/…Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne. El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (Ecl.1:17, 18; 2:12-16, 19; 6:8ª,10; 8:16, 17; 9:1ª, 11; 12:12-14). Y esto, por ahora, solo respecto de la sabiduría debajo del sol, sin lo relativo a muchas otras cosas. Gracias a Dios que la moneda tiene dos caras: Si por una cara dice: “Vanidad de vanidades”, por la otra dice: “Cantar de los cantares”. Y el estilo y uso de las palabras es del mismo autor, como veremos; “Cantar de los cantares, el cual es de Salomón” (Cant.1:1); y una misma la inspiración y complementación dentro del contexto general de la revelación divina. A pesar de algunos cuestionamientos subjetivos aislados, el Eclesiastés ha sido reconocido tradicionalmente por el Judaísmo y por el Cristianismo como parte de las Escrituras Sagradas. El Señor Jesucristo, con su declaración general de que la Escritura no puede ser quebrantada (Jn.10:35b), incluye al Eclesiastés bajo Su cobertura. Lo mismo hace el Espíritu Santo con las declaraciones apostólicas (Rom.3:1, 2; 2Tim.3:16, 17). El hecho de que el Libro del Eclesiastés pertenezca al Canon de las Sagradas Escrituras inspiradas por Dios, tiene muchas implicaciones, no percibidas por el espíritu de escepticismo destilado sutilmente, y no tanto, por el modernismo liberal que se expande como un cáncer, arrastrando a la inconsecuencia y sus derivados nefastos. Por eso es necesario “cortar por lo sano”. Para el creyente en la inspiración de las Sagradas Escrituras, lo consecuente es atender cuidadosamente las declaraciones internas de ella misma. La hermenéutica debe ser acorde a la hermenéutica revelada intrínseca. En el juicio crítico acerca de cualquier documento, se debe presumir su autenticidad, hasta que no se demuestre fehacientemente lo contrario, habiendo oído con atención todas las ponderaciones y examinándolas exhaustivamente. El Eclesiastés, al igual que todas las demás Sagradas Escrituras, ha sufrido el ataque inmisericorde del modernismo liberal corrosivo y escéptico. Su verdadera base, la de los ataques, es la sin razón de su antipatía incrédula, vestida de aparente racionalidad; pero ese tipo de crítica ha sido, a su vez, sometida también a la crítica, como corresponde en todo juicio, y ha resultado falsa y nula, dejando a la tradición impertérrida, y sin razones para inmutarse. Según la evidencia interna, la autoría se atribuye a Qohelet ben David, rey en Jerusalem (1:1): “Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén”. “Yo el Predicador fui rey sobre Israel en Jerusalén. Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo…Miré todas las cosas que se hacen debajo del sol; …Hablé en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mi en Jerusalén; …y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría,…Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes…Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría, con retención de la necedad, hasta ver cual fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida. Engrandecí mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas; me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto. Me hice estanques de aguas, para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles. Compré siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve posesión grande de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén. Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y de cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música. Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; a más de esto, conservé conmigo mi sabiduría. No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno…Después volví yo a mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necedad; porque ¿qué podrá hacer el hombre que venga después del rey?” (1:12, 13ª, 14ª, 16ª, 17ª; 2:1ª, 3-10ª, 12ª). Y así continúa en primera persona, dándonos testimonio de su propia vida privilegiada de rey sabio hijo de David, con la intención manifiesta de ver y enseñar cuál fuese el bien de los hijos de los hombres en el cual ocuparse por el resto de la vida en la tierra. Primero se dedicó a la sabiduría, y entonces también a los placeres y a las riquezas, volviendo luego con reflexiones a la sabiduría, habiendo examinando los desvaríos y la necedad. “He visto…, Entonces dije yo en mi corazón…, Aborrecí, por tanto, la vida…, Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol,…Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría…Yo he visto…, Yo he conocido…He entendido…Vi más debajo del sol…y dije en mi corazón: al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y todo lo que se hace. Dije en mi corazón: es así, por causa de los hijos de los hombres, para que Dios los pruebe, y para que vean que ellos mismos son semejantes a las bestias… ¿Quién sabe…? Así, pues, he visto…Me volví y vi…Y alabé yo a los finados…He visto asimismo que…Yo me volví otra vez, y vi…Vi….Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. (Como también aprendió al final el sabio Job a cerrar la boca)…Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque Él no se complace en los insensatos.” (3:10ª, 12ª, 14ª, 16ª, 17, 18, 21ª, 22ª; 4:1ª, 2a, 3ª, 7ª; 5:1, 2, 4ª; Job 42:1-6). Con su volverse constante y progresivo, este rey sabio, hijo de David, y rey sobre todo Israel en Jerusalén, redescubre a Dios. Y por eso entonces aconseja, y por eso entonces continúa en los capítulos 5, 6 y 7 del Eclesiastés, con una serie de proverbios semejantes a los del Libro de los Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel (Prov.1:1ss). Ahora habla con inmenso realismo de lo que aprendió en el parto; tanto de la vanidad de la vida debajo del sol, como de la parte del bien debajo de ella, como también del sentido trascendente de la vida en Dios mismo. “Respecto de lo que es, ya ha mucho que tiene nombre, y se sabe que es hombre y que no puede contender con Aquel que es más poderoso que él” (6:10); “Mira la obra de Dios…” (7:13ª); “He aquí que esto he hallado, dice el Predicador, pesando las cosas una por una para hallar la razón…He aquí, solamente esto he hallado: Que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones” (7:27, 29). Y aquí el autor habla a la vez de sí mismo, tanto en primera como en tercera persona: he hallado; dice el Predicador; he aquí esto he hallado. Y sigue concluyendo: “Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia; y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no teme delante de la presencia de Dios” (8:12, 13). Y terminando el capítulo 9, y a lo largo del 10, vuelve al tipo de proverbios semejante al del Libro de los Proverbios de Salomón, como lo venía haciendo en los capítulos 5, 6 y 7; y ahora en el capítulo 11 vuelve a los consejos, también semejantes a los de aquel Libro. Concluye, pues, con la tercera persona, que ya había introducido antes, definida e indefinida, el Predicador, un Pastor, alternándola con la primera literariamente, tal como lo hacemos muchos autores; yo mismo varias veces; “Ahora, pues, hijo mío…Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque este es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (12:12ª, 13, 14). Y el mismo Libro asemeja el Eclesiastés a los Proverbios: “Cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios” (12:9). Cantares, Proverbios y Eclesiastés comienzan de manera similar, pero con contenido progresivo: “Cantar de los cantares, el cual es de Salomón” (1:1). “Los Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel” (1:1). “Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén” (1:1). Podríamos considerar a Cantares un Libro con los bríos de la juventud; a Proverbios un Libro de madurez; y a Eclesiastés un Libro de ancianidad. En Cantares el amor es más importante que el reinado, y en el inicio no se menciona el reinado, aunque en el interior sí; el nombre de Salomón es más importante que el título de rey. En Proverbios el nombre de Salomón se une al de su padre David y al título de rey, conforme a la majestad del apogeo. En Eclesiastés, conforme al espíritu íntimo del libro, aunque el autor se identifica como hijo de David y rey en Jerusalem, como también (v.12) rey sobre Israel, no obstante, prefiere ahora en la ancianidad, ya vuelto de sus andanzas vanas, ocultar humildemente el nombre tras la mera identidad del oficio de asambleísta congregador, lo cual se entiende del título Qohelet, traducido al griego en la Septuaginta como Eclesiastés. De la misma manera que Billy Graham, cuando fue convidado a lanzarse para la presidencia de los Estados Unidos, no se rebajaría de su condición de predicador para ser apenas presidente de la república. Es mejor la humildad del púlpito que la vanidad que rodea al trono. También Jacob, en su ancianidad, actuó de manera humilde y digna ante el faraón; como bien lo resalta Watchman Nee To Sheng en su libro “Transformados a Su semejanza”. Qohelet es una palabra que proviene de Qahal, la cual última significa: asamblea, congregación, grupo, en cuanto sustantivo de origen; en cuanto verbo nominativo, diferenciado del anterior por las señales masoréticas vocales, significa: convocar reunión. Otras palabras derivadas de la misma raíz son: Qehilâ (que también significa asamblea o congregación), como igualmente: Maqhël. La Septuaginta traduce el verbo hebreo Qahal al griego Ekkaleö. Por eso también asamblea se traduce iglesia, de ekklesía; y por tanto, Eclesiastés de Qohelet. Pero la Septuaginta también traduce en varias ocasiones Qahal por: Sinagoga; por lo tanto, podría incluir también: Sínodo. A su vez, Qahal provendría del verbo Qôl: hablar, como aparece principalmente en Ezequiel y en los Documentos del Qumram. La terminación de Qohelet es femenina, como también sucede en castellano con nombres femeninos de extracción masculina, tales como Amparo, Socorro, Pilar, etc. Así Qohelet puede decirse en castellano: asambleísta, con terminación en “a” como los femeninos, pero aplicable a los dos géneros. Viendo, pues, todas las aplicaciones raizales, no está equivocado que algunas traducciones traduzcan Qohelet por Predicador. Y a veces un nombre común se torna propio. Por lo cual, el Midrás Qohelet Rabbah habla de los tres nombres del hijo de David, rey de Israel en Jerusalem: Salomón, Jedidías y Qohelet (QoR.I:1.3.1.2). Es interesante notar que aunque la terminación hebrea de la palabra Qohelet tiene visos femeninos, no obstante, en el hebreo bíblico generalmente se conjuga con verbos en forma masculina, con apenas una excepción en Eclesiastés 7:27, que algunos sospechan ser quizás una separación equivocada de palabras. (Véase Jack P. Lewis de Memphis, en DITAT; J. Y. Campbell, “Orígen y significado del uso cristiano de la palabra “iglesia” ”; Nils A. Dahl de Darmstadt, “Das Volk Gottes”; F. Zimmerman, “La Raíz “qahal” en algunos pasajes de la Escritura”). El texto arriba referido del Midrás Qohelet Rabbah es el siguiente: “Se le llama de tres formas: Yedidías, Salomón y Qohelet. Rabí Yehosúa ben Leví sostenía en cambio que de siete: Agur, Yaqué, Lemuel, Itiel, más los tres mencionados son siete. Rabí Samuel bar Najmán decía a su vez que, en principio, los auténticos son tres: Yedidías, Salomón y Qohélet; admitía, sin embargo, los otros cuatro, siempre que se entendieran como apodo de Salomón, y que fueran dados con la intención de ser interpretados: Agur, porque había acumulado palabras de la Torá; Yaqué, porque vomitaba su discurso, como un cuenco que primero se llena y después se vacía; así Salomón aprendió la Torá primero para olvidarla después; Lemuel, porque habló contra Dios en su corazón al decir: yo puedo aumentar el número de mujeres sin pecar; Itiel, porque dijo: Dios está conmigo, así que puedo”. (Traducción castellana de la filóloga complutense Dra. Carmen Motos, del Midrás Qohelet Rabbah, publicado por la Biblioteca Midrásica, N.22, Navarra 2001). Las opiniones de los rabíes Yehosúa ben Leví y Samuel ben Najmán, de ser siete los nombres de Salomón, no me parece plausible, pues Agur ben Jaqué, Itiel I, Itiel II, Ucal y Lemuel (Prov.30:1; 31:1), son nombres de diferentes personajes: el primero, un sabio profeta; y el último, un rey; y los tres intermedios, los destinatarios de la profecía del primero mencionado. Salomón no solamente escribía, sino que también recopilaba la sapiencia de otros sabios (Prov.24:23; Ecl.12:9-11). Además, muchos de los Proverbios de Salomón, y de los que él recopilaba, fueron a su vez copiados en días del rey Ezequías de Judá (Prov.25:1). Los varones de Ezequías editaron, pues, tales colecciones, como también los Salmos davídicos y los Salmos asáficos (2Cr.29:30). Sirva de glosa al margen en este momento, la llamada de atención acerca de que toda esta labor escrituraria y editorial de David, Asaf, Salomón, Ezequías y sus varones, incorpora el trasfondo mosaico, como pudo verse, por ejemplo en este escrito, en las alusiones de Salomón a los mandamientos de Dios, al igual que a la Ley en los Salmos; lo cual refuta las hipótesis documentarias de tipo wellhausiano. (Al respecto, véanse de este mismo autor Gino Iafrancesco V., los libros: “Aproximación a Crónicas”, “Preliminares a una exégesis cosmogónica” y “Al Principio”). Los asuntos filológicos se verán, Dios mediante, más adelante. Retomando el asunto de los nombres de Salomón según el Midrás Qohelet Rabbah, el autor mismo anónimo del mencionado midrás, apenas parece reconocer tres: Jedidías, Salomón y Qohelet. El último aparece alguna vez en hebreo con artículo, rebajándolo de la categoría de nombre propio a mero título; aunque también ya dije que a veces nombres comunes se tornan propios. Examinando, pues, la evidencia interna, en lo que respecta a lo dicho por el mismo texto inspirado del Eclesiastés, su autor es Salomón Jedidías Qohelet, hijo de David, y rey de Israel en Jerusalem. Ciertamente que en el caso de libros judaicos no inspirados, y otros, algunas veces el autor asume un nombre que no es el propio, sino el de algún héroe bíblico; pero ese no puede ser el caso en un libro verdaderamente inspirado por el Espíritu Santo, según es el caso de Eclesiastés, de acuerdo a la enseñanza del Señor Jesús y sus apóstoles, pues se le estarían atribuyendo mentiras al Santo Espíritu. El autor de Eclesiastés fue hijo de David, rey de Israel en Jerusalem. La expresión simple “hijo de David”, ciertamente puede aplicarse no solamente a Salomón, sino también a otros hijos y nietos y descendientes de David, etc; pero la expresión “rey de Israel” solamente se puede aplicar a Saul, Is-Boset, David y Salomón, que fueron los únicos reyes de Israel que reinaron sobre las doce tribus. Pero como Saul e Is-Boset no fueron hijos de David, entonces solamente nos queda Salomón, que además fue rey de Israel en Jerusalem. Saul e Is-Boset no reinaron desde Jerusalem. El que Salomón diga que fue rey de Israel en Jerusalem, no significa que ya no lo sea cuando escribe, sino simplemente que lo ha sido, o que ha llegado a serlo. Por otra parte, el hecho de que el autor de Qohelet haya dicho que fue engrandecido mucho más que los que fueron antes de él en Jerusalem, no significa necesariamente, como algunos sostienen, que el plural implica no ser Salomón el autor. Pero debemos tener en cuenta que antes de David, padre de Salomón, que se tomó la ciudad por mano de Joab, ya existieron reyes jebuseos en la ciudad anteriores a David y a la toma de Joab, los cuales también son aludidos en el plural; igualmente debemos incluir a Melquisedec, figura de Cristo. Además, cuando Salomón se refiere a que fue engrandecido más que los que fueron antes de él en Jerusalem, no dice necesariamente que fueron reyes antes de él en Jerusalem, sino simplemente que fueron en Jerusalem antes de él, no necesariamente reyes; por lo cual la frase puede también referirse a todos los que existieron o vivieron en Jerusalem antes de él, sin necesidad de haber sido reyes. Las circunstancias reales que vivió Qohelet hijo de David rey de Israel en Jerusalem, fueron las típicas que vivió Salomón según lo dicho en otras de las Escrituras Sagradas que a él se refieren, como Reyes y Crónicas. No hay candidato mejor. Por lo tanto solo resta considerar los asuntos filológicos levantados imprudentemente por el modernismo escéptico liberal, refutados, no obstante, suficientemente por la erudición conservadora tradicional. Al igual que lo hasta aquí dicho, las consideraciones filológicas también constituyen evidencia interna. Debemos tener en cuenta, dentro de las consideraciones filológicas, que ha existido una historia arqueológica de descubrimientos lingüísticos, posterior a las críticas apresuradas del modernismo liberal, especialmente de Cornill, Delitzsch, Driver y sus émulos, las cuales han sido acalladas por la evidencia documental. Supuestos neologismos en el Texto sagrado, se demostraron más bien ser arcaísmos semíticos comunes al hebreo, arameo, babilonio y ugarítico arcaicos. También el codearse salomónico con la cultura fenicia, que ya había rodeado a Hiram (y por supuesto también a Salomón), ha sido puesto de manifiesto especialmente por Mitchell Dahood, James Muillemberg y Margoliuth; de donde se ve que los supuestos arameísmos tardíos alegados, ya eran arcaicamente empleados en las inscripciones fenicias, como las de Eshmunazar y Tabnith. Además, Gleason Archer corrige algunas especulaciones de M. Dahhod, haciendo mucho más claro el contexto fenicio histórico arcaico. Los 97 términos que Franz Delitzsch, desde la supuesta autoridad únicamente de Cornill, alistaba como arameísmos post-exílicos, fueron fácilmente reducidos a una decena por Hengstemberg ya en su propia época, y mucho más por Robert Dick Wilson y Gleason Archer posteriormente ("Investigación científica del Antiguo Testamento" de Wilson, y "Reseña crítica de una introducción al Antiguo Testamento" y "Enciclopedia de dificultades bíblicas" de Archer, respectivamente). Y nadie puede dudar de la solvencia académica y filológica de estos expertos profesores especialistas en lenguas antiguas (Wilson en 45 lenguas, y Archer en 26). El tratamiento de Wilson sobre cada uno de los supuestos y alegados arameísmos tardíos es minucioso y contundente. Véase también al respecto su colección de artículos sobre el tema publicados en 1925 en la Revista Presbiteriana. Por otra parte, los términos salomónicos que reconoce E. Young en Cantar de los cantares, son los mismos que reconoce Archer en Qohelet. La discusión filológica modernista, que a su vez ha sido sometida también a la crítica, ha devuelto, desde la academia y la más reciente arqueología, la bandera de la vanguardia, irónicamente en los tiempos del post-modernismo, otra vez a la tradición juedo-cristiana más conservadora. Gino Iafrancesco V., octubre de 2009, Bogotá D.C., Colombia.

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RETORNO DE ISRAEL (1)

Por Gino Iafrancesco V. - 7 de Noviembre, 2008, 22:46, Categoría: General

Pendón, Silbido, Señal y Trompeta

Mesías, Espíritu, Redención, Evangelio.

 

por: Gino Iafrancesco V.

 

 

RETORNO DE ISRAEL

 

Los misterios de Dios están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno de ellos es un capítulo necesario a la totalidad. No debemos olvidar ninguno de ellos, a la vez que no debemos considerar a ninguno de ellos aislado de los demás, ni sobredimensionarlo en detrimento de la armonía del cuadro completo. Claro está que no se puede tratar de todo al mismo tiempo, pero debemos prever que al considerar uno de los capítulos, al mismo tiempo se tengan también en cuenta los demás. La razón de este preámbulo es para que podamos considerar el misterio de Israel dentro del amplio contexto de los misterios de Dios. Éstos comienzan y terminan con Dios mismo: el misterio de Dios a consumarse, el misterio de Dios: Cristo, el misterio de la voluntad divina, el misterio de la economía divina, el misterio de la piedad, el misterio del evangelio, el misterio de la fe, el misterio de Cristo: la Iglesia, el misterio del matrimonio, el misterio de las siete estrellas en la diestra del Hijo del Hombre y de los siete candeleros, el misterio de la sabiduría divina oculta predestinada para la Iglesia, el misterio del reino de Dios, el misterio de Israel, el misterio de las naciones, el misterio de la mujer y de la bestia que la trae, el misterio de Babilonia, el misterio de la iniquidad, el misterio de la final trompeta.

 

En trabajos anteriores hemos dedicado tiempo a todos estos respectos, especialmente en los libros: “La Administración Apostólica de los Misterios de Dios” y “Los Misterios del Reino de los Cielos en las Parábolas del Señor Jesucristo”, además de consideraciones, exhaustivas o no, de varios de los aspectos fundamentales de la economía divina, y del lugar central de Cristo y la Iglesia en ella, que se pueden ver en los escritos exegéticos, teológicos, antropológicos, cristológicos, pneumatológicos, soteriológicos, eclesiológicos, escatológicos, filosóficos y poéticos de este autor. Por eso, al tratar ahora un poco más acerca del necesariamente contemporáneo misterio de Israel, remito a los lectores a la ambientación complementaria de todo lo que ya antes de esto se ha tratado. No consideraremos este misterio in vacuo ni aisladamente, sino como algo que tiene necesariamente un apropiado lugar en la revelación divina y que no debe ser ignorado. El apóstol Pablo, en su sobresaliente epístola a los romanos, después de tratar de asuntos de primera magnitud acerca del evangelio, y un poco antes de considerar aspectos prácticos de la vida del cuerpo de Cristo, se ocupó del misterio de Israel escribiendo: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos:…” (Rom.11:25a). Si, pues, alguno piensa y siente que puede seguir ignorando esto, permítame decirle que yo personalmente, en conciencia y comisión[1],  no puedo hacerlo. No quiero dejar de anunciar todo el consejo de Dios que me ha sido encomendado.

 

Así que pasaré inmediatamente, para esta hora coyuntural presente, a considerar el divino tema revelado de la elección de Israel, de su lugar en la estrategia divina, de su endurecimiento parcial en relación a la primera venida del Mesías en aras de la inclusión de los gentiles en el misterio de Cristo, y entonces, principalmente, por causa de la coyuntura presente, pasaremos a considerar de su restauración tras la trasgresión y defección, de su admisión tras la exclusión, y de su reinserción tras el desgajamiento. Ante el contexto complejo y completo del misterio de Israel en todas las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamentos, no podemos, basados en una interpretación in vacuo de la parábola mesiánica de los labradores malvados, pretender cerrar definitivamente el caso con una teología del reemplazo absoluto de Israel. Ciertamente el Mesías dijo: “Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él” (Mt.21:43); pero, por el contexto íntegro de las Escrituras, y por la sujeción del Mesías a ellas, debemos comprender también el status transitorio de tal declaración, y su objetivo aleccionador para Israel: para despertarlos a celos. Tal despertamiento es el objetivo de la declaración mesiánica, y no su exclusión definitiva de las irrevocables promesas divinas. Tales promesas es necesario considerar atentamente. Todas ellas eran las que el apóstol Pablo tenía presentes al escribir acerca del misterio de Israel a los gentiles en su carta a los romanos.

 

Escribía allí (Rom.11) Pablo: “Digo, pues…”, (ya que en el capítulo 10 había hablado de la contradicción parcial y temporal de Israel frente al evangelio); “¿Ha desechado Dios a Su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín”. (Es decir, las iglesias de Judea, Samaria y Galilea, y los convertidos cristianos regenerados de entre los judíos por toda la tierra y la historia, demuestran que el endurecimiento de Israel es apenas parcial y temporal). “No ha desechado Dios a Su pueblo, al cual desde antes conoció”. (Y aquí emplea Pablo la misma expresión que usa en relación a la presciencia divina, a Su conocimiento anticipado, para la elección y predestinación de la Iglesia). “¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado 7000 hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución; sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre”. (Tal pasaje proviene de un Salmo mesiánico, donde se profetiza que pondrían hiel por Su comida y que en Su sed le darían a beber vinagre, como aconteció con Jesucristo, Hijo de David. El Salmo 69:23b decía: “Y haz temblar continuamente sus lomos”; lo que Reina y Valera (1960) en Rom.11:10b traducen inconsecuentemente: “…para siempre”; pero debiera ser, como allá, apenas “continuamente”. Aunque claro está que los rechazadores del Mesías, en cuanto personas, perecen para siempre; mas Israel, como nación, tiene por gracia un remanente constante que desembocará, por fin, en la conversión de la nación). Sigue Pablo: “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su trasgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos”. (El tropiezo de la nación de Israel no es para caída definitiva de la nación, pues un remanente suyo ha recibido al Mesías; pero la trasgresión de rechazar al Mesías en Su primera venida, dio lugar a que Dios también los provocara a celos, abriendo la puerta de la salvación a los gentiles, tal como lo había prometido por medio del Cántico de Moisés en Deuteronomio 32:21: “Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; me provocaron a ira con sus ídolos; Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, los provocaré a ira con una nación insensata”; y muchas más cosas dice el Cántico de Moisés al respecto, añadiendo también allí que se retendría de raerlos por completo, para que sus enemigos no se vanagloriaran, y entonces se arrepentiría y haría expiación por ellos y los vengaría de sus enemigos, mandando a las naciones alabar a  Israel). Por eso continúa Pablo enseñando que la trasgresión de Israel resultó en la riqueza del mundo, y su defección en la riqueza de las naciones. Y evangelizaba también para provocar a Israel a celos para salvación. Y entonces exclama: “¿Cuánto más su plena restauración?” Si la trasgresión y la defección de Israel resultaron en riqueza para las naciones insensatas en su idolatría, ¡qué mejor será la plena restauración de Israel! Pablo, pues, espera la plena restauración de Israel, conforme al cuadro profético completo. Y añade: “Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?” Y asocia Pablo aquí la admisión de vuelta de Israel con el lenguaje profético de Ezequiel cuando Dios proclamó: “Así ha dicho Yahveh Adonai: He aquí Yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que Yo soy Yahveh, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que Yo Yahveh hablé, y lo hice, dice Yahveh” (Ezq.37:12-14), en el contexto de la Visión del valle de los huesos secos.

 

Vemos, pues, que Pablo hasta aquí ya ha hablado inspiradamente, y sobre la base de los profetas, de la admisión de Israel y su plena restauración. Por lo tanto, la teoría del reemplazo absoluto de Israel, no es consecuente con el tenor general de las Escrituras inspiradas. Continúa entonces Pablo hablando de la santidad de la masa restante de donde se tomaron las primicias, y de la santidad de las ramas, gracias a la raíz. No todas las ramas fueron desgajadas, pues debemos recordar el remanente constante; por lo tanto, mediante la fe, y por eso hablamos abiertamente delante de Israel, habrá una reinserción nacional, conforme a las promesas y al pacto de Dios para con Israel. El misterio de Israel tiene, pues, en su final, tres partes principales: (1) Por sus pecados, el pueblo escogido, Israel, sería endurecido en parte, y entonces corregido y esparcido; (2) Serían entonces provocados a celos cuando Dios tomase un pueblo para sí de entre los gentiles; (3) Israel sería entonces plenamente restaurado como nación, volviendo de la dispersión, admitido al recibir la vida que viene del Mesías por Su Espíritu, y reinsertado en el reino de Dios. Todo esto debido al llamamiento y don irrevocables de Dios, por causa de la promesa a los patriarcas, y del celo de Dios por Su propio Nombre.

 

En cuanto al actual retorno de Israel, que es la coyuntura presente, y lo que a esto sigue, debemos recordar varias profecías que atañen a la tercera parte del misterio referido. Por Isaías dice Dios claramente: “En aquel tiempo el renuevo de Yahveh será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel. Y acontecerá que el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén estén registrados entre los vivientes, cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación…/… Acontecerá en aquel tiempo que la Raíz de Isaí, estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y Su habitación será gloriosa. Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Yahveh alzará otra vez Su mano para recobrar el remanente de Su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín; sino que volarán sobre los hombros de los palestinos al occidente, saquearán también a los de oriente; Edom y Moab le servirán, y los hijos de Amón los obedecerán. Y secará Yahveh la lengua del mar de Egipto; y levantará Su mano con el poder de Su Espíritu sobre el río, y lo herirá en sus 7 brazos, y hará que pasen por él con sandalias. Y habrá camino para el remanente de Su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto…/… Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo llenará de fruto. ¿Acaso ha sido herido como el que lo hirió, o ha sido muerto como los que lo mataron? Con medida lo castigarás en sus vástagos. Él los remueve con Su recio viento en el día del aire solano. De esta manera, pues, será perdonada la iniquidad de Jacob, y este será todo el fruto, la remoción de su pecado; cuando haga todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, y no se levanten los símbolos de Asera ni las imágenes del sol. Porque la ciudad fortificada será desolada, la ciudad habitada será abandonada y dejada como un desierto; allí pastará el becerro, allí tendrá su majada, y acabará sus ramas. Cuando sus ramas se sequen, serán quebradas; mujeres vendrán a encenderlas; porque aquel no es pueblo de entendimiento; por tanto, su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó. Acontecerá en aquel día que trillará Yahveh desde el río Eufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno. Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Yahveh en el monte santo, en Jerusalén…/…Y los redimidos de Yahveh volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido…/…Del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. Diré al norte: Da acá; y al sur: no detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice…/…He aquí éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y éstos de la tierra de Sinimtus edificadores vendrán aprisaAlza tus ojos alrededor, y mira: todos éstos se han reunido, han venido a ti. Vivo Yo, dice Yahveh, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia. Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos. Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí que yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban éstos? Así dijo Yahveh Adonai: He aquí, Yo tenderé mis manos a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros. Reyes serán tus ayos, y sus reinas sus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que Yo soy Yahveh, que no se avergonzarán los que esperan en Mi…/…Ciertamente volverán los redimidos de Yahveh; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán…/…De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados…/…Dice Yahveh Adonai, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él sus congregados…/…Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas? Ciertamente a Mi esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Yahveh tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado. Y extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te castigué, mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia…/…Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones…/…Sacaré descendencia de Jacob, y de Judá heredero de mis montes; y mis escogidos poseerán por heredad la tierra, y mis siervos habitarán allí…/…¿Concebirá  la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos. Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? Dijo Yahveh. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? Dice tu DiosY pondré entre ellos señal, y enviaré a los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de Mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones. Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Yahveh…” (Is.4:2-4; 11:10-16; 27:6-13; 35:10; 43:5b-7; 49:12,17a,18-23; 51:11; 52:3b; 56:8; 60:4,8-10; 61:4; 65:9; 66:8b,9,19-20a).             

 

La Raíz de Isaí, Jesucristo, el León de la tribu de Judá, Heredero de todas las cosas, ya ha sido puesta por Dios como pendón a todos los gentiles, y por eso Su Iglesia se encuentra en todas las naciones. Una vez castigado Israel por sus pecados e incredulidad, el Mesías, cual pendón a las naciones, envía apóstoles a Occidente, al Norte de África, al Asia Menor, a Siberia, a Grecia, y a las costas lejanas, a publicar la gloria divina, y a portar la señal divina que indique que es la hora para que se recoja a los dispersos de Israel de nuevo a su tierra. Incluso los gobiernos de las naciones, amigos de Israel, han de colaborar en este asunto, para que los israelitas regresen a Israel desde Irak, Egipto, Eritrea, Etiopía, Asia Central, Kuwait, Siria, Líbano y ultramar, etc.. Los entendidos del plan divino deben cooperar para que las legislaciones contemplen el ayudar y apoyar al retorno de los israelitas a su tierra. Y no solo desde los ámbitos gubernamentales, sino también desde la filantropía civil. Entonces vuelven los dispersos de Israel a su tierra desde el Oriente, el Occidente, el Norte y el Sur, desde Sefarad y los principados de Tarsis, y desde la China y sus países vecinos, desde el Aquilón y desde el Austro. Las ciudades de Israel ya han sido reedificadas, y lo seguirán siendo. Palestina estará bajo la sombra de Israel, Jordania cederá, los gentiles ayudarán. La nación ya ha nacido, y no está más dividida en dos reinos, sino que es una sola, y acoge a sus hijos que vuelven desde todas las procedencias, circunstancias y mezclas. Dios corrige entonces a sus enemigos y opresores. Todo esto lo podemos comprobar de Isaías.

 

Ahora bien, en pleno tiempo de cautiverio y dispersión babilónica, también por Jeremías profetizó Yahveh: "Yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni serán menoscabadas, dice Yahveh. He aquí que vienen días, dice Yahveh, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En Sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y éste será Su nombre con el cual le llamarán: Yahveh, justicia nuestra. Por tanto, he aquí que vienen días, dice Yahveh, en que no dirán más: Vive Yahveh que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, sino: Vive Yahveh que hizo subir y trajo la descendencia de Israel de la tierra del norte, y de todas las tierras adonde Yo los había echado; y habitarán en su tierra…/…Porque he aquí que vienen días, dice Yahveh, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Yahveh, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán. Estas, pues, son las palabras que habló Yahveh acerca de Israel y de Judá. Porque así ha dicho Yahveh: Hemos oído voz de temblor; de espanto, y no de paz. Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! Tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice Yahveh sabaot, Yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a Yahveh su Dios y a David su Rey, a quien yo les levantaré. Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Yahveh, ni te atemorices, Israel; porque he aquí Yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante. Porque Yo estoy contigo para salvarte, dice Yahveh, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo. Porque así ha dicho Yahveh: incurable es tu quebrantamiento, y dolorosa tu llaga. No hay quien juzgue tu causa para sanarte; no hay para ti medicamentos eficaces. Todos tus enamorados te olvidaron; no te buscan; porque como hiere un enemigo te herí, con azote de adversario cruel, a causa de la magnitud de tu maldad y de la multitud de tus pecados. ¿Por qué gritas a causa de tu quebrantamiento? Incurable es tu dolor, porque por la grandeza de tu iniquidad y por tus muchos pecados te he hecho esto. Pero serán confundidos todos los que te consumen; y todos tus adversarios, todos irán en cautiverio; hollados serán los que te hoyaron, y a todos los que hicieron presa de ti daré en presa. Mas Yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Yahveh; porque desechada te llamaron, diciendo; Esta es Sion, de la que nadie se acuerda. Así ha dicho Yahveh: he aquí Yo hago volver los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia, y la ciudad será edificada sobre su colina, y el templo será asentado según su forma. Y saldrá de ellos acción de gracias, y voz de nación que está en regocijo, y los multiplicaré, y no serán disminuidos; los multiplicaré, y no serán menoscabados. Y serán sus hijos como antes, y su congregación delante de Mí será confirmada; y castigaré a todos sus opresores. De allí saldrá su príncipe, y de en medio de ella su señoreador; y le haré llegar delante cerca, y él se acercará a Mi; porque ¿quién es aquel que se atreve a acercarse a Mi? Dice Yahveh. Y me seréis por pueblo, y Yo seré vuestro Dios. He aquí que la tempestad de Yahveh sale con furor; la tempestad que se prepara, sobre la cabeza de los impíos reposará. No se calmará el ardor de la ira de Yahveh, hasta que haya hecho y cumplido los pensamientos de Su corazón; en el fin de los días entenderéis esto. En aquel tiempo, dice Yahveh, Yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellas me serán a Mí por pueblo. Así ha dicho Yahveh: el pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando Israel iba en busca de reposo. Yahveh se manifestó a mi hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas. Aún plantarás viñas en los montes de Samaria; plantarán los que plantan, y disfrutarán de ellas. Porque habrá día en que clamarán los guardas en el Monte de Efraín: Levantaos y subamos a Sion, a Yahveh nuestro Dios. Porque así ha dicho Yahveh: regocijaos en Jacob con alegría, y dad voces de júbilo a la cabeza de naciones; haced oir, alabad, y decid: oh Yahveh, salva a Tu pueblo, el remanente de Israel. He aquí Yo los hago volver de la tierra del norte, y los reuniré de los fines de la tierra, y entre ellos ciegos y cojos, la mujer que está encinta y la que dio a luz juntamente; en gran compañía volverán acá. Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por Padre, y Efraín es mi primogénito. Oíd palabra de Yahveh, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reunirá y lo guardará, como el pastor a su rebaño. Porque Yahveh redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él. Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Yahveh, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor. Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor. Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y Mi pueblo será saciado de Mi bien, dice Yahveh. Así ha dicho Yahveh: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron. Así ha dicho Yahveh: reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Yahveh, y volverán de la tierra del enemigo.  Esperanza hay también para tu porvenir, dice Yahveh, y los hijos volverán a su propia tierra. Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: - me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque Tú eres Yahveh mi Dios. Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud.- ¿No es Efraín hijo precioso para Mí? ¿No es niño en quien me deleito? Pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso Mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Yahveh. Establécete señales, ponte majanos altos, nota atentamente la calzada; vuélvete por el camino por donde fuiste, virgen de Israel, vuelve a estas tus ciudades. ¿Hasta cuándo andarás errante, oh hija contumaz? Porque Yahveh creará una cosa nueva sobre la tierra: la mujer rodeará al varón. Así ha dicho Yahveh sabaot, Dios de Israel: Aún dirán esta palabra en tierra de Judá y en sus ciudades, cuando Yo haga volver sus cautivos: Yahveh te bendiga, oh morada de justicia, oh monte santo. Y habitará allí Judá, y también en todas sus ciudades labradores, y los que van con rebaño. Porque satisfaré el alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida. En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fue agradable. He aquí vienen días, dice Yahveh, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal. Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, y trastornar y perder y afligir, tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Yahveh. En aquellos días no dirán más: los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera, sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera. He aquí que viene días, dice Yahveh, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron Mi pacto, aunque Yo fui como un marido para ellos, dice Yahveh. Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Yahveh: Daré Mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y Yo seré a ellos por Dios, y ellos Me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: conoce a Yahveh; porque todos Me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Yahveh; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado. Así ha dicho Yahveh, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Yahveh sabaot es Su nombre: Si faltaren estas leyes delante de Mi, dice Yahveh, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de Mi eternamente. Así ha dicho Yahveh: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también Yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Yahveh. He aquí que vienen días, dice Yahveh, en que la ciudad será edificada a Yahveh, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo. Y saldrá más allá el cordel de la medida delante de él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa. Y todo el valle de los cuerpos muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo de Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los caballos al oriente, será santo a Yahveh; no será arrancada ni destruida más para siempre…He aquí que Yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con Mi furor, y con Mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguramente; y Me serán por pueblo, y Yo seré a ellos por Dios. Y les daré un corazón, y un camino, para que Me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de Mí. Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo Mi corazón y de toda Mi alma. Porque así ha dicho Yahveh: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo. Y poseerán heredad en esta tierra de la cual vosotros decís: está desierta, sin hombres y sin animales, es entregada en manos de los caldeos. Heredades comprarán por dinero, y harán escritura y la sellarán y pondrán testigos, en tierra de Benjamín y en los contornos de Jerusalén, y en las ciudades de Judá; y en las ciudades de las montañas, y en las ciudades de la Sefela, y en las ciudades del Neguev; porque Yo haré regresar sus cautivos, dice Yahveh.       



[1] La segunda noche de la Conferencia de Contagem del año 2007, el Señor Jesús me visitó en sueños y me entregó una caja de herramientas sobre las que sobresalía una llave inglesa, y me dijo: - el retorno de Israel.- Entonces desperté. Pero, además, el ministerio del cuerpo de Cristo no puede ignorar el neotestamentario misterio de Israel (Rom.11:25), sino que debe anunciar todo el consejo de Dios (Hchs.20:27; .Is.66:19,20;  Jer.31:7-10).

EL SEÑOR Y SUS SIERVOS

Por Gino Iafrancesco V. - 29 de Mayo, 2008, 23:16, Categoría: General

Los Misterios del Reino de los Cielos en las parábolas del Señor Jesucristo (49)

 

EL SEÑOR Y SUS SIERVOS  

Por: 

Gino Iafrancesco V. 

 
 

Del Pequeño Apocalipsis Sinóptico.-

Hermanos, buenas noches. Que la paz del Señor Jesús sea con todos. Con la ayuda del Señor, llegamos hoy al penúltimo capítulo de la serie de los misterios del reino de los cielos en las parábolas del Señor Jesús. Hoy estaremos considerando la última parábola incluida en el llamado Pequeño Apocalipsis Sinóptico, que es aquel discurso escatológico del Señor Jesús, saliendo del templo de Jerusalén, descendiendo al torrente de Cedrón, y subiendo hacia el monte de los Olivos, donde se sentó y continuó respondiendo a sus discípulos.  Ese Pequeño Apocalipsis Sinóptico es llamado así porque se encuentra en los tres evangelios sinópticos: está en el capítulo 24 de Mateo, es también registrado en el capítulo 13 de Marcos, y como Lucas a veces organiza las cosas con un criterio más temático que cronológico, él tiene porciones en los capítulos 12, 17 y 21 de su evangelio. Lo que vamos a ver hoy, se encuentra solamente en Marcos; Mateo no lo menciona de la misma manera que Marcos, ni tampoco Lucas, sino que esta parábola se encuentra solamente en Marcos; pero fue pronunciada, como estamos diciendo, en la ocasión de este discurso escatológico llamado el Pequeño Apocalipsis Sinóptico, dos días antes de la pascua. Nos queda después una parábola, ya hacia el día mismo de la pascua; pero ésta que veremos, Dios mediante, hoy, fue dicha dos días antes, en el contexto que estamos diciendo. 

Vamos al capítulo 13 del evangelio de Marcos, y vamos a leer los últimos versos de este capítulo; voy a leer, para tomar el contexto, desde el versículo 31, y vamos a seguir hasta el versículo 37; podríamos llamarle: la parábola del Señor y sus siervos, para resumir; realmente merecería un título más largo, pero basta con éste. Leo primero de corrido, y con la ayuda del Señor después volvemos sobre nuestros pasos para comentar un poquito, para meditar un poquito en lo que leímos. 

Marcos 13, desde el 31 hasta el 37, leyendo el inmediato contexto: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero de aquel día (porque eso era lo que El venía diciendo durante todo el discurso escatológico; eso era lo que le habían preguntado sus discípulos, y ese era el tema, cuando sería su venida, qué señales habría de ella, etc.; y El estuvo explicándolo; entonces dice:) de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aún los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo”. El Hijo, en Su divinidad es omnisciente, sabe todas las cosas; pero debemos recordar que El se vació a Sí mismo, tomó forma de siervo, se hizo hombre, y se sometió a la condición de hombre, a la condición de siervo; entonces, El está hablando en este momento antes de Su glorificación, y está hablando en Su humillación.

 

Por eso también, en el libro de Hechos de los Apóstoles, en el primer capítulo, cuando los discípulos le preguntan: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? El respondió: No os toca a vosotros saber los tiempos y las sazones, o sea los kronos y los kayrós, que el Padre puso en su sola potestad.

Entonces dice aquí en Marcos: “ni aún los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuando será el tiempo. Es como (o sea, en este contexto, ya terminando, según el testimonio de Marcos, este Pequeño Apocalipsis Sinóptico, El empieza con esta parábola: Es como, o sea, es semejante a, como El suele comenzar sus parábolas) Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad”.

 

Comenzando la parábola.-

Aquí el Señor da unos datos que no recordaron bien Mateo ni Lucas, aunque ellos recordaron otros aspectos; al leer esto, nos recuerda aquellos aspectos que recordaron Mateo y Lucas; pero aquí hay unos detalles que no aparecen en Mateo ni en Lucas, lo mismo que, viceversa, hay cosas que no aparecen en Marcos que sí aparecen en los otros; pero valdría la pena tomar éstos que aparecen en Marcos en este contexto. 

Vamos a comenzar de nuevo a masticar un poquito desde el verso 34, porque realmente allí es donde comienza la parábola; quise leer desde el 31, para tomar el contexto inmediato; pero la parábola propiamente, aunque aquí no es llamada parábola, por el hecho de decir: es como, ahí nos damos cuenta de que es una parábola.

 

Hombre yéndose lejos.-

“Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa”; lógicamente que este hombre es el Hijo del Hombre; es el Señor Jesús. La vez pasada recordábamos, viendo la profecía de Miqueas en el capítulo 5, especialmente en el versículo 3, que se nos habla de dos venidas del Mesías: una primera venida, pero que nos dejaría, ¿verdad?, hasta que diera a luz la que tenía que dar a luz; no nos dejaría para siempre, sino hasta que…; o sea, El volvería; está implícita la segunda venida del Señor allí. Es lo mismo que dice acá: “Es como el hombre que yéndose lejos”; realmente esta palabra “lejos”, es bien lejos, porque, en el caso del Señor Jesús, se fue a la diestra del Padre, a donde nadie puede llegar sino El mismo, y los que El mismo lleve y siente con El en Su trono, los vencedores; el lugar más lejos.

 

Dejando su casa.-

Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa”; lógicamente que esta casa aquí se refiere a la Iglesia; la Iglesia es la casa del Señor; entonces, El dejó Su casa; cuando El ascendió a la diestra el Padre, en la tierra quedó la Iglesia; y la Iglesia quedó en la tierra con una misión. El dijo: Padre, no pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal; ¿por qué que no los saques del mundo? porque Yo los he enviado al mundo, los he enviado al mundo; el Señor podría, tan pronto recibiéramos al Señor, inmediatamente llevarnos; y así lo ha hecho con algunas personas que a última hora lo reciben, y el Señor se las lleva; gracias a Dios son salvas, eternamente salvas, porque la salvación depende de la gracia del Señor, y no de las obras de ellos; ahí es la salvación la que está en el asunto.

Cuando se trata del reino, ya es algo diferente; ahí sí tienen lugar las obras de los salvos; los salvos no obran para salvarse, sino que porque son salvos, obran; y esas obras tendrán una recompensa adicional a la salvación. Y entonces aquí, al dejar Su casa, El dejó Su casa con una misión, que será recompensada; pero El aquí quiere llamarnos la atención a la vigilancia; y dice algunas cosas que tienen que ir juntas con la vigilancia; o sea, debemos vigilar haciendo ciertas cosas. Son varias las parábolas que nos hablan de la vigilancia. Vimos la parábola de los siervos vigilantes, que está en Lucas 12, la parábola que continúa, la del mayordomo fiel o infiel, la parábola de las diez vírgenes, la parábola de los talentos, y como ladrón en la noche, que aquí está también relacionada; y ésta del Señor y sus siervos.

 

Dando autoridad.-

Entonces dice: “dejó su casa y dio autoridad…”; es interesante que aquí mencionó la palabra “dejar” y luego “dar autoridad”; hubiera podido decir: dio autoridad a sus siervos y dejó su casa, ¿verdad? Pero realmente es como dijo el Señor Jesús; dice así: “yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos”. El, cuando estaba aquí, le dijo a la Iglesia: he aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones; id y predicad el evangelio a toda criatura, y todas esas cosas; pero les dijo: Esperad en Jerusalén hasta que seáis investidos de poder de lo Alto. Este orden que aparece aquí en la parábola es el mismo orden que aparece en Efesios capítulo 4; me gustaría que lo miráramos, porque se trata exactamente de lo mismo; lo que se habla en Efesios 4, y lo que habla esta parábola en Marcos 13, es exactamente lo mismo.  

Dice el capítulo 4 de Efesios, desde el verso 10:  “El que descendió…”, ese es el Verbo que se hizo carne y vino, descendió del cielo, de  la gloria, a la tierra,  y de la tierra bajó a las partes más bajas de la tierra, a las partes inferiores; o sea, al Seol, que es el Hades, y al Tártaro; y luego resucitó, apareció y ascendió a lo más alto, por encima de todos los cielos. Entonces dice: “El que descendió es el mismo que también subió por encima de todos los cielos…”; ese es el hombre que se fue lejos, “subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo (aquí en esta versión de Reina y Valera dice la palabra: constituyó; la palabra griega es edoken, o sea, dio, Dios dio, Cristo dio siervos a la Iglesia, y también dio autoridad a los siervos; entonces, la palabra es dar) él mismo dio a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la media de la estatura de la plenitud de Cristo”. Esto que dice Pablo aquí, se relaciona con lo que acabamos de leer del Señor Jesús: “Es como un hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos”; el Señor Jesús dio autoridad a sus siervos.  

Cuando apareció resucitado, nos cuenta Mateo en el capítulo 28, al final de su evangelio, y dice que El se apareció, aunque algunos dudaban; se los encontró El en Galilea, y les dijo: Toda potestad me es dada en los cielos y en la tierra. Id, por tanto, y haced discípulos a todas las naciones; o sea, toda potestad me es dada; ahora id, y por tanto, haced discípulos, bautizándolos en el nombre de Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; o sea, cuando el Señor nos da Su Nombre, quiere decir que nos da Su autoridad. Hay una distinción entre autoridad y poder. Autoridad es la representación del poder; el Señor tiene el poder, pero El nos delegó la autoridad, o sea Su Nombre.  

 

Autoridad y poder.-

Voy a darles un ejemplo: Un policía de tránsito se para en una esquina de una avenida; él no tiene poder para frenar una tremenda tractomula que llega al semáforo; pero él tiene la autoridad; es decir que él, por causa del uniforme,  está representando a la nación; y la nación sí tiene el poder; si esa tractomula pasa por encima del policía, ya no se va a enfrentar meramente a un solo policía, sino a muchos policías, y no solamente con un pito, sino con ametralladoras, con helicópteros; es decir, con todo lo que se haga necesario lo van a agarrar, y lo van a someter. Entonces aquel policía actúa con autoridad; él no tiene el poder, pero él tiene la autoridad; quien tiene el poder es aquel que le delegó la autoridad, ¿ven? El que le delegó la autoridad es el que tiene el poder; entonces el policía le dice al camión: pare, y el conductor del camión obedece a la autoridad, porque sabe que si desconoce a la autoridad, se encontrará con el poder; ¿se dan cuenta?

Y el poder no necesita aparecer todavía; el poder aparecerá después. Dios tiene poder para echar en el infierno, con cuerpo y con alma. Hoy casi todo el mundo rechaza a la autoridad, y se burla, y dice cualquier cosa; pero el Señor juró por Sí Mismo que delante de Él se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará Su Nombre; ahora ellos pueden hacer lo que quieren, burlarse, hacer sus señales diabólicas, etc.; pero, porque no han conocido el poder, están desconociendo la autoridad; un día se encontrarán con el poder; la mano dura del Señor vendrá; como dice, por ejemplo, que acontecerá con aquellos de la sinagoga de Satanás que menosprecian a la iglesia en Filadelfia; y el Señor dice: Yo haré que vengan y se postren delante de ti y reconozcan que yo te he amado; o sea, cuando la iglesia estaba dando testimonio, la iglesia en Filadelfia, aquella sinagoga de Satanás desconocía ese testimonio, desconocía la autoridad, y se burlaban; es porque Dios está callado, y en otros pasajes proféticos dice Dios: Hasta ahora he estado callado, pero gritaré como la que está de parto; o sea que Dios deja que los hombres hagan, pero no para siempre; un día El actuará. Entonces le dice a la iglesia en Filadelfia al respecto de la sinagoga de Satanás: Yo haré que vengan y se postren delante de ti y reconozcan que yo te he amado; ahí ahora el enfrentamiento será con el poder; o sea, cuando la mano de Dios viene sobre la cerviz de las personas. El sabe como doblegar nuestra cerviz, como quebrantarla; viene con poder y nos somete, y nos hace reconocer, y confesar lo que no queríamos; porque Dios juró, y juró por Sí Mismo que toda lengua confesará Su Nombre y toda rodilla se doblará delante de Él. Ese es el poder; pero antes de venir el poder, que es la palabra “dinamis”, viene la palabra “exousía”, que quiere decir en griego: autoridad; o sea, la delegación de autoridad.

Entonces dice aquí el Espíritu Santo, que el Señor envió a Sus siervos; o sea, a toda la Iglesia; porque no hay ningún miembro de la Iglesia que no sea siervo de Dios; los siervos de Dios no son sólo algunos; no son sólo los apóstoles, o los pastores, o los profetas; ¡no!; todos los hijos de Dios son siervos de Dios, y a todos Dios les dio autoridad; les dio, como decir, el uniforme de la policía para que represente el orden en la nación. Una cosa es el poder; a veces usted dice: pero es que no siento poder; es que usted tiene que entender que el poder es del Señor; a usted se le ha dado autoridad; usted tiene que tener fe, y hablar con autoridad que el Señor es el que tiene el poder; no es usted el que va a amarrar a los demonios; es el Señor el que lo va a hacer; pero El está esperando que usted lo diga. 

Un hermano, que se llama Roland Buck, escribió un libro llamado “Angeles en misiones especiales”; él escribe un testimonio, porque a él se le aparecieron ángeles, y dos ángeles que se le aparecieron a él, le contaron la anécdota de cuando ellos estuvieron en tiempos de Moisés; que Dios les había dado la orden a ellos, de que cuando Moisés dijera: Levántate Yahveh, y sean esparcidos tus enemigos, ellos entraran. Entonces, la clave era la palabra de Moisés; la palabra de Moisés era una palabra de autoridad; él decía: Levántate oh Yahveh, y sean esparcidos tus enemigos; y allí, detrás de la autoridad, entraba el poder; venían los ángeles y actuaban. Entonces, con Dios está el poder, y con nosotros está la autoridad.

Cuando tú hablas en el nombre del Señor, tú no tienes que gritar, o hacer fuerza, a menos que el mismo Espíritu te haga levantar, a veces, la voz; pero no es necesario forzarla, sino hablar en el mismo tono que te dé el Espíritu; el que respalda esa palabra es el poder de Dios; la autoridad es respaldada por el poder; inclusive por señales y maravillas que Dios hace; nosotros no hacemos milagros. ¿Quién les dio este poder?  preguntaba aquel Simón mago; y también los otros pensaban así; pero los apóstoles decían: ¿acaso piensan que fue con  nuestro poder que hemos hecho algo? No, no fuimos nosotros; el Nombre del Señor fue el que lo hizo; el que tiene el poder es el Señor; Suyo es el poder; pero El dio autoridad; la autoridad es la representación.

El dijo: el que a vosotros recibe, a Mi me recibe; y el que me recibe a Mi, recibe al que me envió; o sea, al Padre; y a la vez también dijo: el que a vosotros rechaza, a mi me rechaza; por eso es delicado rechazar a los hermanos, y rechazar la función del ministerio de los hermanos. A veces nosotros decimos: Este hermano no me gusta; ¡ay! Si Dios le dio algo a él, entonces hay algo de Cristo que no me gusta entonces; nosotros, a veces, tenemos nuestros favoritos; pero nuestro favorita debe ser la plenitud de Cristo, Cristo en plenitud en todo Su cuerpo; y recibir, y no menospreciar a ningún pequeñito. El Señor dijo: el que recibe un pequeñito en mi nombre, a mi me recibe; y El dijo: Y el que a vosotros rechaza, a mí me rechaza, y el que me rechaza a mí, rechaza al que me envió; entonces, el Señor dio autoridad a Sus siervos.  

 

En Su Nombre.-

Cuando El dijo: id y haced discípulos bautizándolos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, eso no es meramente una fórmula. Algunas personas se ponen a discutir; bueno, parece que Mateo 28 se contradice con Hechos 2:38, porque Mateo 28 dice que hay que bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y Hechos 2:38 dice que es en el nombre del Señor Jesucristo. No es una contradicción; Mateo 28 le habla a los que van a bautizar, a la iglesia; hacer discípulos y bautizarlos; o sea, está hablando de la autoridad que tiene la Iglesia; el Padre envió al Hijo en Su Nombre; el que recibe al Hijo, recibe al Padre; y luego el Hijo envió al Espíritu Santo, y a la Iglesia en su Nombre. El Espíritu Santo y la Iglesia, porque el Espíritu Santo está en el vehículo de la Iglesia; viene en el nombre de Jesucristo.

Entonces, el Padre tiene autoridad y poder, y envió  al Hijo que lo represente; y el Hijo es la exacta representación del Padre, es la hipóstasis, el carácter de Su hipóstasis, como dice Hebreos 1:3, la exacta reproducción de Su hipóstasis o subsistencia; y luego el Hijo a la vez dice: Padre, la gloria que me diste, yo les he dado; como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo; el que a vosotros recibe, a mi me recibe. Entonces, ahora, la Iglesia, por el Espíritu Santo, no viene en su propio nombre; la Iglesia viene en el nombre del Espíritu Santo, porque el Espíritu es el que mueve a la Iglesia, el Espíritu es el que arregló las circunstancias para que usted testifique; no es solamente usted el que está testificando; recuerde que usted lo está haciendo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; no es usted solo; es el Padre actuando a través del Hijo, y el Hijo actuando a través del Espíritu, y el Padre, el Hijo y el Espíritu, actuando a través de usted, a través de la Iglesia, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.  

En Hechos dice: Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre del Señor Jesucristo…; no hay contradicción; ahí ya no le está hablando a la Iglesia que va a bautizar, sino a los que van a bautizarse; los que se van a bautizar van a ser identificados en la muerte y resurrección de Jesucristo; van a ser bautizados en el nombre del Señor Jesucristo, para morir con Cristo y resucitar con Cristo; pero ¿quién tiene autoridad de hacer eso con la gente, presentarles el evangelio, el ministerio de la reconciliación? La Iglesia. Está escrito que nos fue confiado el ministerio de la reconciliación, como si Dios rogase por medio de nosotros: Os rogamos, en nombre de Cristo, reconciliaos con Dios.

La iglesia nunca debe olvidar que le fue dada autoridad, que le fue dado el Nombre del Señor, y que el Señor, cuando se compromete con algo, El está pendiente y El está atento a lo que usted está diciendo; y lo que usted está diciendo se le va a contabilizar en el día del juicio a esa persona; ¡Ay de esa persona que no se da cuenta de que Dios está hablando a través de usted! Ese fue el error que cometió Josías. El rey Josías fue un gran rey; y los reyes buenos duraron mucho tiempo, según la Biblia; pero Josías duró poco tiempo por un error; él no se dio cuenta de que Dios le estaba hablando por medio del faraón Necao. El faraón Necao le dijo a Josías, que salió aliado de Babilonia, a defenderla de Egipto; y le dice Necao de Egipto: ¿Qué problema tengo contigo Josías? Yo no vengo a pelear contigo; yo vengo a pelear contra Babilonia. Pero Josías no entendió que Dios le estaba hablando por medio de un pagano; porque a veces Dios usa a los paganos para reprender a los creyentes; porque los paganos, los incrédulos, esperan que los creyentes sí vivan como dicen; pero ellos no; los paganos quieren vivir como se les da la gana. A mí no me vengan con eso de no robar, no fornicar, no matar, no mentir; eso es para los creyentes; pero los paganos, los incrédulos, esperan que por lo menos los creyentes sí obedezcan eso; ellos saben que los creyentes tienen un testimonio que por lo menos ellos debieran obedecer; porque su conciencia les dice que si uno da un testimonio, debe ser consecuente con él.

Entonces, los creyentes tienen autoridad, tienen una representación. No es necesario que usted sienta algo raro, sienta que se le paran los pelos; a veces se le paran a uno los pelos; sí, a veces uno siente corrientazos y todo; pero eso no es necesario; eso, a veces, sucede; sí, pero es por la fe; usted, cuando hable, tiene que hablar en el Nombre del Señor; no es usted solo: Jesús dice: Os envío como ovejas en medio de lobos; vayan y hagan discípulos en las naciones, y bautícenlos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. O sea, no son ustedes solos los que lo están haciendo; es el Padre el que está haciendo eso; pero ¿cómo lo está haciendo el Padre? Por medio del Hijo; y ¿cómo lo está haciendo el Hijo? Por medio del Espíritu Santo: y ¿cómo lo está haciendo el Espíritu Santo? Por medio de la Iglesia, por medio de usted. 

Imagínese a un policía todo flaquito, al que una tractomula de esas lo dejaría como una estampilla; pero él sabe quién es, y lleva un uniforme, y cuando pita, cualquier chorrera de tractomulas tiene que parar; ¿se dan cuenta? Y la gente que tiene respeto a la autoridad, aunque sea flaquito el policía, ve que no se trata solo del policía, sino que es el orden del país el que está representado en ese policía. ¿Se dan cuenta de por qué es que hay que respetar al policía de tránsito y a todos? hay que respetar a la autoridad porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido constituidas. Entonces uno no debe confundirse con lo flaquito y bajito que es el policía; él está representando el orden en tu Patria. Y lo mismo acontece con la Iglesia; no eres tú solo, no importa cuán flaquito seas; lo que importa es en nombre de quien estás ahí; ¿acaso no dijo Jesús: el que reciba a un niño en mi Nombre, a mi me recibe?, y no quedará sin recompensa; y a la vez, el que lo rechaza, no sabe a Quien está rechazando.  

Cuando Dios envió a Samuel, y la gente rechazó a Samuel, ¿qué le dijo Dios a Samuel? Samuel, no te han rechazado a ti, sino a mi es a quien han rechazado; rechazar a Samuel era rechazar a Dios; eso quiere decir que Dios dio autoridad a Sus siervos; cada hermano debe comprender que, al nacer de nuevo, y ser un hijo de Dios, tiene la autoridad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo para testificar lo que sabe, aquello que creyó, que lo hizo salvo, que Jesús es el Hijo de Dios, que vino del cielo, y vivió una vida perfecta como hombre, y murió por nuestros pecados, resucitó, ascendió y va a volver; y por la fe en El, se es perdonado de los pecados. Algo que se dice en medio minuto, sin embargo es lo más valioso que se puede decir en la tierra. Eso es lo que todo el mundo necesita para ser salvo; y si no se reciben esas palabritas de 40 segundos, se van para el infierno eternamente. Usted puede ser la persona más simple, pero puede decir la verdad más grande en un minuto; y a veces no es necesario dar tantas vueltas, sino ir directo al grano. Ese paso que la persona va a dar parece el más pequeño, pero a la vez es el más grande. Creyó, aceptó, recibió al Señor, y casi no se dio cuenta; pero algún día va a comprender qué paso dio; a aquella vera del camino estaba hundido, pero aquí está salvo; aquella mitad se hunde, pero esta mitad está firme. Quien está en Cristo, fue trasladado al reino del Amado Hijo de Dios, y está firme; pero el que continúa en sí mismo, en sus pecados, está perdido para siempre.

Entonces, la Iglesia, hermanos, tiene autoridad; Dios le dio autoridad; esa es una primera parte; pero dice la parábola algo más: “dio autoridad a su siervo”; no hay siervo de Dios que no tenga autoridad; es un miembro de autoridad; y por lo tanto, tiene autoridad;  lo que ataréis en la tierra, será atado en el cielo; lo que desataréis en la tierra, será desatado en el cielo. Si dos de vosotros se ponen de acuerdo acerca de algo, eso que ustedes aten, Dios lo considera atado en los cielos; lo que ustedes desaten, Dios lo considera desatado en los cielos; eso es autoridad. 

 

Ilustraciones.-

Recuerdo una vez, y el Señor me pone a contarlo, que eran tiempos antiguos aquí mismo en Colombia; antiguos de mi vida, no de Colombia; estábamos por ahí por los años 1985 u ’86; orábamos un grupito de cuatro o cinco hermanos; nos reuníamos a orar por distintas cosas los sábados a la tarde; y a las tres de la tarde orábamos por ahí hasta las cinco o seis, pidiendo cosas. Hermanos, lo que pedíamos ese sábado, no necesitábamos esperar al otro sábado; ya en esa semana el Señor contestaba. Por ahí una vez le dijimos: Señor, no queremos que haya programas de brujos en la radio; atamos en el Nombre del Señor Jesucristo los programas de brujos; éramos solo como cuatro hermanos; el jueves siguiente a la oración, antes del otro sábado, la Alcaldía Distrital prohibió los programas de brujos en la radio; pero nosotros lo prohibimos primero orando, y después obedeció el Alcalde; nosotros tenemos la autoridad, el Señor tiene el poder y sucedió. Lastimosamente dejamos de orar por eso, y volvieron a aparecer después; así que hay que seguir cerrando muchas cosas. Por eso las reuniones de oración, ya sean de dos o tres, son importantes, porque la Iglesia tiene la autoridad.  

Recuerdo que una vez, no voy a decir el nombre, para no deshonrar a la persona, porque no es mi deseo deshonrar a nadie; pero había un político que era de esos terribles, de esos que hablan y encienden, queman, y destilan veneno de aquí para allá; una situación muy difícil; y nosotros dijimos: Señor, derribamos a este hombre; pero no pensamos que se iba a caer del helicóptero; nosotros pensábamos que lo íbamos a tumbar de la política, pero esa semana se cayó su helicóptero y murió; decíamos: Señor, te pedimos que pongas personas que teman a Dios allí, personas que tengan temor de Dios y amor de patria; pon a esos y quita a los otros; y el Señor fue respondiendo y haciendo cosas; la Iglesia tiene autoridad; en lo que dos o tres de vosotros se pongan de acuerdo en la tierra, en el cielo eso queda atado; y si se desata, queda desatado; eso es autoridad. 

 

La obra del ministerio.-

Ahora, hay otra cosa que también nos fue encomendada, además de autoridad; dice: “y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra”; esa es otra frase importante: “a cada uno su obra”. Hay la obra en general, o sea la obra del Señor en general, y la obra de cada uno; la obra de cada uno es parte de la obra en general. Acabamos de leer Efesios 4 donde decía que el que descendió, que es el Señor en Su encarnación, sepultura, viaje a ultratumba, El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo, y El mismo dio a unos apóstoles; a otros profetas; a otros evangelistas; a otros pastores y maestros; ¿para qué los dio? Para perfeccionar a los santos; y ¿para qué? ¿Perfeccionarlos para sus negocios, para su vida familiar, para su vida devocional? Sí, eso está incluido, pero no es sólo eso. Hoy muchos santos piensan que solamente los predicadores tienen que trabajar para Dios, y que les enseñen a ellos como ser buenos maridos, como ser buenas esposas, como ser buenos hijos, buenos ciudadanos; claro, eso está bien, eso también está incluido; tenemos que ser buenos ciudadanos, esposos, padres o hijos, patronos o trabajadores; tenemos que ser buenas personas; la palabra nos enseña eso; pero dice que el ministerio del Nuevo Pacto  ha sido dado a la Iglesia para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio. Los santos para la obra del ministerio; todos los santos, todos los hijos de Dios, están involucrados en la obra del ministerio; la obra del ministerio es una obra en singular, es la obra macro del Señor, que es la edificación de un cuerpo para Cristo; edificar el cuerpo de Cristo hasta la plenitud de Él; esa es la obra del ministerio; todos los hijos de Dios, todos los santos, estamos involucrados en esa macro obra; esa es la obra macro de Dios; por eso se habla en singular, la obra del ministerio; el Señor es uno solo, entonces el plano es uno solo, el Espíritu de Dios,  el agente, es uno solo, y por lo tanto, como el Señor es uno solo, y el Espíritu es uno solo, el cuerpo de Cristo es uno solo, y la obra del ministerio es una sola; no hay muchas obras en lo general; en lo general, la obra del ministerio es una sola. Cualquier persona que esté en Espíritu, y que esté en el ministerio del Nuevo Pacto, de la Nueva Alianza, en el ministerio del Espíritu, es una persona que va a colaborar con el propósito eterno de Dios, y con la edificación del cuerpo de Cristo, y no va a estar haciendo obras aisladas, desvinculadas del objetivo, desvinculadas de la comunión del cuerpo, y aisladas en división; ¡No!, sino vinculadas en Espíritu, edificando un solo cuerpo, velando para que ese cuerpo único sea edificado en todo lugar; todos los santos somos llamados a eso; y el trabajo de los apóstoles, de los profetas, de los evangelistas, de los pastores y maestros, es perfeccionar  a los santos para hacer la obra del ministerio, de edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos, que no pare, hay que seguir en esa obra, la obra en singular, la única obra que Dios está haciendo en la tierra; la obra de Dios, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; o sea, la obra de Dios consiste en llevar a todo el cuerpo de Cristo a la plenitud de Cristo; esa es la obra, y todos estamos involucrados en la misma obra, todos tenemos el mismo Señor, el mismo Espíritu, pertenecemos al mismo cuerpo, y hacemos la misma obra en lo macro; pero esa obra grande tiene obras pequeñas subordinadas a la grande.  

Digamos, si la obra de un arquitecto es construir una casa  para alguien que lo contrató para construirle  una casa, un arquitecto, un ingeniero, bueno, esa es la obra; hay que construir esta casa para este dueño; pero uno se encarga de sacar la tierra y poner los cimientos, otros se encargan de poner las piedras, otro se encarga de levantar los muros, las principales vigas, las principales planchas, otro se encarga de las paredes, otro se encarga de revocar, otros se encargan de pintar, otro se encarga de limpiar, otro se encarga de hacer las instalaciones eléctricas, poner los bombillos; es decir, la obra es una sola, pero uno es el electricista, otro es el plomero, otro es el maestro albañil, otro es el pintor, etc. etc. Entonces, así como la Biblia habla del reino de Dios, y el misterio del reino está compuesto por capítulos, el misterio el reino se compone de los misterios del reino, el misterio de Dios se forma de los misterios de Dios, y la obra de Dios, la obra del ministerio, de edificar el cuerpo hasta la plenitud de Cristo, está distribuida en la obra de cada uno; cada uno de los hijos de Dios, de las hijas de Dios, de los miembros del cuerpo, tiene una obra micro que está relacionada con la obra macro de Dios; cada cosa pequeña que yo hago tiene que hacerse en el Espíritu y en la trascendencia, vinculada con la obra macro; no debo hacer nada micro que contradiga o estorbe lo macro; lo micro que hago debe ser en virtud de lo macro; a cada uno le dio su obra.

 

La obra de cada uno.-

Entonces hice este preámbulo de la obra del ministerio, para que sirva de fundamento de la obra de cada uno; entonces la parábola lo que dice es: a cada uno dio su obra; esa palabra “dio”, ya la había dicho antes: “dio autoridad”; y está implícita; a cada uno su obra, a cada uno dio su obra. Entonces, hermanos, a cada uno dio su obra; puedes ponerte tu nombre, tu apellido, si quieres el segundo nombre, el segundo apellido, y la cédula; ese eres tú; tú particularmente tienes de Dios una obra que hacer.  

Dice la Escritura, y ustedes lo recuerdan, pero a los que no lo recuerdan, podemos leerlo en Efesios capítulo 2, por los más nuevos, y voy más despacio. Efesios, capítulo 2; vamos a leer desde los versos 8 al 10: “Porque por gracia…”, no es por obras, es sólo por gracia, “por gracia sois salvos por medio de la fe”; el evangelio es que somos salvos por la fe en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, quien murió por nuestros pecados, resucitó, ascendió y es el Señor; la esencia del evangelio, por fe; “por gracia sois salvos por medio de la fe”; ese es el piso, el fundamento de la salvación; “y esto no de vosotros, pues es don de Dios”; pero explica: “no por obras, para que nadie se gloríe”; o sea que las obras nuestras nada tienen que ver como base de la salvación, pero ahí no terminó Pablo, porque ahí no terminó el Espíritu; el Espíritu siguió hablando en el siguiente verso: “Porque somos poema suyo (esta palabra que aquí se tradujo hechura, es la palabra que en griego quiere decir: poema, una obra maestra de Dios; lo que aquí se tradujo hechura es la palabra griega que significa una obra maestra.

Entonces miren lo que dice, vamos a traducirlo así; “somos obra maestra suya, creados en Cristo Jesús (esa es la salvación, creados en Cristo, pero ¿creados para qué? no por las buenas obras, no por eso; sino que es por la fe, pero para…,) creados en Cristo Jesús para buenas obras”; o sea, ningún hijo de Dios nació de nuevo sin sentido; cada hijo de Dios nació de nuevo, y fue reclutado en la casa de Dios, en el ejército de Dios, para la obra de Dios; y cada uno tiene su obra; entonces dice: “para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”; entonces, fíjense en esa expresión: Dios preparó de antemano las buenas obras de los salvos; no son buenas obras para que sean salvos; ¡no!; sino que  por ser salvos, ahora son nuevas criaturas, fueron creados, son de la nueva creación, ya no de la vieja,  creados en Cristo,  participantes de la nueva creación, pero la nueva creación tiene una función que cumplir: creados para buenas obras; o sea que tenemos que hacer buenas obras, pero no las buenas obras que a nosotros se nos ocurren. Bueno, podríamos suponer, entonces ahora vamos a ir al África, vamos a empezar a dar leche a los hambrientos; y en verdad puede ser que eso también se lo mande Dios a algunos; pero aquí dice: “buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano…”; preparó, preparó.

 

Preparado de antemano.-

Hermano, cuando has caminado con el Señor un tiempo, y miras para atrás, te das cuenta de que Dios había preparado todo, incluso hasta tus tiempos de incrédulo, incluso hasta tus “metidas de pata” eran parte de la preparación; era Dios preparándote para comprender mejor después, poema suyo, obra maestra suya, para buenas obras que Dios preparó de antemano.  Ningún hijo de Dios ha sido improvisado por Dios. En el reino de Dios no existe la improvisación; en el reino de Dios existe la predestinación; Dios te conoció antes de la fundación del mundo, y que conocerías y recibirías a Cristo, y que por eso nacerías de nuevo, que serías su hijo; te escogió y te destinó, te dio un trabajo, un lugar  en el plano, un lugar irreemplazable en la economía divina, porque Dios no hace jabones en serie. Bueno, alguno podría pensar que el hermano Gino es igual que el hermano Arcadio; que el hermano Arcadio es igual que Alejandro; que Alejandro es igual que Germán; no, nada que iguales; cada uno es cada uno, nadie tiene que ser igual a otro; tú no tienes que imitar a otro; tú tienes que ser absolutamente auténtico, porque tú tienes tu propia obra que es distinta de la del otro; claro que todas esas obras están asociadas en la gran obra de Dios, y por eso no trabajamos sólo para nosotros; a veces trabajamos para otras generaciones, a veces la obra tuya no se ve todavía, se ve después; pero debes saber que Dios preparó una obra para ti, Dios no está improvisando, tú tienes que decir: Señor, quiero conocer lo que tú has preparado para mí; ¿acaso fue usted el que escogió nacer en el siglo XX y después pasar al XXI, y nacer en Colombia? Quizás usted hubiera preferido nacer en Miami, o quedarse usted por allá en la Costa Azul de Francia, o en Paris, o Miami; pero no, Dios escogió que nazcamos en Colombia, y que nazcamos en esta generación, y Dios escogió nuestros padres, nuestra raza,  la clase social en la que nacimos, las oportunidades o las no oportunidades que tendríamos; inclusive las no oportunidades son oportunidades en otro sentido; fueron escogidas por Dios, ¿por qué? porque Dios es un Dios que prepara, aún los caminos estrechos que tendríamos que pasar; es una preparación de Dios. Si no pasabas por ahí, no estarías listo para cumplir tu misión; todos los túneles y molinos por los que hemos tenido que pasar son para prepararnos para cumplir una misión particular. Hermano, subrayo la palabra “particular”, porque hasta aquí, la primera parte subrayaba la palabra “general”; ahora voy a subrayar la palabra “particular”, porque dice: a cada uno su obra; y ¿dónde dice “particular”?

 

Miembros en particular.-

Vamos allí a 1ª a los Corintios 12 para ver esa palabra: “particular”; lo particular está dentro de lo general; lo particular no es contra particular; no, todos los particulares de Dios son coordinados en lo general de Dios. Dice en el capítulo 12 de 1ª a los Corintios, y primero voy a leer el verso 27 donde aparece lo de particular; y luego leemos el contexto de nuevo. “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”, noten esa expresión: miembros cada uno en particular; es decir, tú fuiste planeado por Dios para hacer algo. Si un ingeniero, por ejemplo mecánico, está haciendo un aparato, un motor, dice: bueno, el tornillo es para esto, la tuerca es para esto, este tubito es para esto, este resortito  para esto, esta plaquita para esto; cada cosa la hace para una cosa; luego dice: esto va con esto, esta tuerca va con este tornillo apretando esta plaquita y en este punto; y este resortito va aquí, sube acá, baja acá, enganchado aquí, y es para esto; y este tubito y este cablecito van aquí; cada cosa tiene su lugar. Cuando tú ves una cosa suelta, tú no sabes para qué sirve; es en la comunión del cuerpo donde tú te das cuenta para qué sirves; es en medio de los demás que te das cuenta de que Dios te dio capacidad aunque sea de hacer arepas; y esas arepas pueden servir para traer un hermano de Chile, o de Brasil; qué importante entonces hacer arepas con amor y con propósito, ¿se dan cuenta? 

Hermano, cada uno sirve para algo, cada uno tiene que hacer algo, Dios tiene una misión para cada uno, y la tiene ya preparada, y Dios no ha improvisado con tu vida; todo lo que usted ha pasado ha sido para formarlo a usted, para cumplir su parte, la parte del motor que le toca a usted; tenemos que dejarnos ensamblar con los demás; ensamblar con los demás no quiere decir que todos tenemos que ser como el hermano Gino, que todos nos vamos a dejar la barba, que todos nos vamos a dejar el bigote, que todos nos vamos a vestir así y así; no, no; Dios los guarde a ustedes de ser como el hermano Gino; pobres de ustedes; ustedes tienen que ser como Cristo, y yo también; usted tiene que mirar al Señor; pero dese cuenta de que todos hacemos la misma obra, en lo general, y a la vez cada uno hace la suya propia; pero la de cada uno debe estar en relación con la de Dios. Usted tiene un llamamiento particular, usted es un miembro particular del cuerpo; no es que Dios dice: bueno, todos los miembros son como cubitos, todos los cubitos son iguales, se pone cubito con cubito y hacemos un montón de cubitos; no, no, no; uno es pulmón, otro es hígado, otro es bazo, otro es el estómago, o el esófago, o los dientes, o las muelas, o los ojos, o las pestañas, o la hipófisis, o lo que sea; cada uno es particular. Usted no trate de imitar a nadie, ni se mida por otro; imagínense a la hipófisis diciendo: pero yo tan blandita, tan chiquita, escondida, nadie me ve, en cambio esos brazotes durotes aparecen por todas partes;  pero quítese la hipófisis, y no le funciona ni los brazos; esa hipófisis pequeñita, escondidita, es muy fundamental en el cuerpo; su función es producir una gotita nada más; pero esa gotita que destila de la hipófisis pone a funcionar todo el metabolismo del cuerpo; imagínense, afecta a todo el cuerpo esa gotita de la hipófisis; ella sólo tiene que producir esa gotita, nada más, pero qué importante es esa gotita.  

Entonces, hermanos, nadie, como dice este capítulo 12, piense: ah, como yo no soy mano, no soy del cuerpo; no, usted no tiene que compararse con nadie; usted agradezca que existe como usted es, agradezca donde usted nació, agradezca si es alto, si es bajito, si es blanco, si es negro; agradezca, Dios lo hizo así con un propósito; nadie puede tomar su lugar, usted tiene que hacer eso. Siempre suelo contar a los hermanos el ejemplo de la mesa. Si a la mesa le falta una pata, se derrama la sopa, no importa sí las otras tres estén; si falta la cuarta, se derrama la sopa; la cuarta tiene que estar; pero si yo soy más o menos como el otro, puedo decir, y no hago falta; no, no; usted tiene que estar ahí, porque el otro hace una parte, el otro la otra; pero si usted no hace la suya, es como dejar a los otros sin rueda; si usted es la rueda, los otros pueden ser el resto del carro, pero el carro no va a andar sin las ruedas; usted puede ser las manos; no debemos dejar al carro sin ruedas, ni al cuerpo manco; no debo decir: porque está otro, yo no estaré; era necesario que usted estuviera para que usted hiciera esa otra parte que el otro no puede; y no es contra usted, y no es compitiendo uno con otro; ese espíritu de competencia es cuando no se entiende el cuerpo; ¿cómo va a competir una rana con una tortuga? por ejemplo, o con un león; cuando se necesita la tortuga, ahí está; cuando se necesita al león ahí está; no hay que compararse; hay que aceptar la diversidad, hay que aceptar la variedad, y hay que alegrarnos por la multiplicidad, por las diferencias; Dios hizo distintas razas, distintas clases sociales, distintos temperamentos, dio distintos dones, distintos talentos, distintas oportunidades, pero toda esa variedad está controlada por un mismo Espíritu, un mismo Señor y un mismo Dios; un mismo Dios, un mismo Señor y un mismo Espíritu está detrás de toda esa variedad, y está detrás para ensamblar a uno con otro; no tenemos que ser iguales, pero tenemos que ser complementarios; no somos iguales, somos complementarios; las cosas las podemos hacer si cada uno hace su parte; uno hace su parte, el otro la suya, el otro la suya; ahí está el cuerpo andando; es Cristo ministrando Su Espíritu, Su Palabra, Su Nueva Alianza, a través del cuerpo, todos trabajando, cada uno en particular.  

Ustedes ya conocen el capítulo 12; no se los voy a leer; sólo se los estoy llamando a la memoria. No puedo decir: porque no soy ojo, no soy del cuerpo; ¿acaso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, donde estaría el olfato? Si todo fuese olfato, donde estarían las manos, etc. ¿se da cuenta? Entonces, usted no trate de ser otro; dele gracias a Dios porque El lo amó con amor eterno, y lo planeó con amor, y le dio un lugar inigualable e irremplazable que usted tiene que cumplir; y dice que Él ordenó el cuerpo de tal manera para que no haya desavenencia; y eso sí lo voy a leer, la parte final; ustedes después pueden repasar todo el capítulo 12 de 1ª a los Corintios, pero voy a leer esta última parte, desde el verso 15 del capítulo 12: “Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo; ¿no será del cuerpo? Y si dijere la oreja, porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros, cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso…”, y noten que El hace eso conforme a Su carácter; Su carácter es justo, y es misericordioso, y es práctico, y es amoroso, y también nos entrena. “Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: no te necesito…” 

 

Interdependencia y complemento.-

Hermano, eso que uno piensa, que no necesita a los otros, eso es pura paja; nadie puede decirle a otro miembro: no te necesito, “ni tampoco la cabeza a los pies”; ni siquiera los hermanos que el Señor pone para representar la autoridad de Dios pueden menospreciar a los pies. Cristo, en cuanto Verbo divino, El no necesita nada; pero El delega Su autoridad a personas; entonces, en este caso, las autoridades delegadas son la cabeza de que habla aquí, la que necesita a los pies; Dios no necesita, pero nosotros sí necesitamos. Y dice: “ni tampoco la cabeza a los pies: no tengo necesidad de vosotros. Antes bien (noten) los miembros del cuerpo que parecen más débiles…”, como les estaba diciendo, por ejemplo, de la hipófisis, de la tiroides, digamos del corazón; ¿qué es más duro? ¿El corazón o el fémur? Pero usted no puede vivir sin corazón, aunque puede vivir sin fémur; hay mucha gente que perdió el fémur; entonces no se preocupe por ser débil; lo importante es la función que Dios realiza aunque usted sea débil; no se preocupe, la debilidad no es problema; al contrario, dice la Biblia que me gloriaré en mis debilidades, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte; cuando soy débil, me doy cuenta de que necesito al Señor; entonces pido socorro, como decimos aquí, pido “cacao”, y Dios nos ayuda en nuestra debilidad.

 

Decoro.-

Entonces dice: “Antes bien, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; y aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente”; ¿no es así? “Y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro”. No todos tienen el mismo decoro; y a veces decimos: parece que a estos hermanos como que los tratan con más decoro; precisamente porque tienen que meterse con cosas más indecorosas; lo que es indecoroso se cubre con más decoro. No a todos se les dice: General, o se les dice: mi Teniente; no, porque no todos son tenientes; la mayoría son soldados; pero ¿por qué se le trata con más decoro? Porque es necesario, por causa de que le toca tratar con lo que es indecoroso; entonces por eso vean lo que dice aquí: “aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente”.  

Por eso yo les contaba una vez a los hermanos que, cuando estando en Paraguay, me ponía a observar a los que el Señor nos había puesto al frente, éramos los peores de todos; y yo decía: pero nosotros somos los peores de todos, somos los más malos, somos los más difíciles, los más complicados, tenemos unas pruebas terribles, y Dios nos pone al frente; yo veía a aquellos otros hermanos tan queridos, a estos otros hermanos así, y aquellos hermanos tan preciosos, ¿cómo es que no están ellos al frente? Ahora entiendo porqué; porque a los indecorosos El los cubre con decoro; no tenga envidia de los tratados con decoro, porque ellos son los más indecorosos; no tenga envidia, usted no sabe la verdad; Dios es el que sabe la verdad. Por eso dice: “y aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente. Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad”.

Algunos tienen unas necesidades que otros no tienen; no todos tienen la misma necesidad; ¿qué les parece? “pero Dios, (¿Quién?), Dios ordenó el cuerpo”; no piense que el cuerpo está desordenado, que si usted no lo cuadricula  va a quedar desordenado; usted no cuadricule el cuerpo, déjelo como el Señor lo hizo; no trate de meter su mano; porque nosotros, a veces, tratamos de bajar al que está arriba, subir al que está abajo, por nosotros mismos; tratamos de reorganizar el cuerpo, y lo que hacemos es dañarlo. Todos tienen que ser iguales, decimos nosotros, todos iguales; y lo que hacemos es dañarlo. ¿Cómo va a competir la hipófisis con el fémur en una carrera? Dejemos que Dios haya repartido como El quiere. Señor, pero ¿por qué me diste a mí un talento, y al otro dos, y al otro cinco? Y ¿qué te importa a ti? ¿Y qué a ti? ¿acaso no le dijo el Señor eso a Pedro? porque el Señor le dijo lo que le iba a pasar a Pedro; y Pedro, dijo: ¿Y a Juan qué?. ¿Qué te importa lo que yo quiera con Juan? ¡sígueme tú!, ¡qué a ti!, ¿a ti que te importa mi relación con Juan? lo importante es que tú me sigas como Pedro; Pedro es Pedro, y la relación del Señor con Pedro es con Pedro, con Juan es Juan; no trates de comparar a uno con otro, porque eso no es sabiduría; no es sabiduría compararse con nadie; esté, pues, agradecido de ser usted, esté agradecido que usted existe, que Dios quiso que usted existiera, o si no, usted no tendría conciencia de ser una persona; pero si usted tiene conciencia de ser alguien, Dios quiso que usted existiera; y cuando lo quiso, lo quiso con amor, con amor eterno, y lo planeó; usted es un plan eterno de Dios; y todo lo que hizo Dios es bueno, nada es de desecharse; Dios hizo algo bueno cuando lo hizo a usted; no se compare con nadie; simplemente descubra quien es usted para Dios.  

 

La recompensa de una piedrecita blanca.-

Escrito está que, en el último día, cuando el Señor esté recompensando a los vencedores, a cada vencedor le va a dar una piedrecita blanca con un nombre nuevo escrito que ninguno conoce, sino aquel que lo recibe; o sea que sólo el Señor y usted van a conocer el profundo significado de su nombre definitivo. Este nombre que tenemos ahora es un nombre que nos pusieron nuestros padres; y claro, Dios les dio el derecho temporal de ponernos el nombre; y a veces, ¡qué nombrecito le han puesto a algunos! ¿verdad? Porque nosotros ponemos nombres que nos parecen bonitos; que me perdonen los Sinforosos y todos ellos; pero amados, si los padres tienen un derecho temporal de ponerte nombre, el que te pone el nombre definitivo a ti es Dios; y en la Biblia el nombre no es un sonido sin sentido; en la Biblia el nombre expresa el significado de la persona para Dios; o sea, el nombre que Dios tiene para ti, es lo que tú, de manera particular y distintiva, significas para el Señor; eso es lo que va a significar tu nombre; por eso dice: y nadie conocerá ese nombre, sino el que lo recibe. Todos podemos saber, este es Pedro, este es Juan; pero qué significa tu nombre, quien eres tú para Dios, ese algo es irremplazable, nadie lo conocerá sino Dios y  tú, porque sólo Dios sabe en tu intimidad qué relación tiene contigo, porque tú eres de una manera distinta del otro, ¿se dan cuenta? Entonces, tu nombre verdadero es el que vas a recibir cuando llegue la hora del tribunal de Cristo; entonces Dios te va a decir: Esto eres para mí, y te dará tu nombre; y cuando oigas ese nombre, vas a comprender qué significa ese nombre, y qué significas para Dios, y cuál es tu lugar en Su reino, y conocerás como fuiste conocido. Y no es un significado en el aire; sino qué significas para Dios, qué significas tú para Dios; ese es el sentido del existir; estará expresado en ese nombre qué significas para Dios; porque a veces queremos significar algo para esta persona, pero no significamos lo que quisiéramos, y siempre estamos buscando significar algo, y a veces nos podemos chiflar buscando significar algo para alguien en esta tierra; resultamos pensando que somos “Napoleón”, o la reina “Elizabeth V”, porque nos sentimos muy achantados por un lado, y tratamos de compensar ese achante, y empezamos a creernos quien sabe qué, ¿verdad? Pero nadie te comprende como el Señor; lo importante es quien eres tú para el Señor; como el Señor le dijo a Moisés: te conozco; o sea, tú eres alguien especial; no tienes que serlo para otro; sólo tú vas a conocer ese nombre, sólo tú vas a saber porqué estás aquí en ese lugar, y cuál es tu lugar, y tu función, y como Dios lo aprecia, aunque nadie lo aprecie; aunque nadie se dé cuenta, Dios se da cuenta; aunque nadie te valore, Dios te valora. Hermano, cada uno tiene su obra, cada uno tiene su nombre, cada uno es miembro en particular.  

La palabra de Dios nunca nos dice que seamos homogenizados, todos así cuadriculados, como si fuéramos al estilo bien comunista; no, no; Dios hizo personas; nosotros no somos descendientes de los monos de Darwin; sino que somos seres humanos creados a la imagen de Dios; aunque todos tenemos la misma naturaleza humana, y somos salvados por el mismo Señor, por la misma sangre, y por el mismo evangelio, y tenemos al mismo Dios, y pertenecemos al mismo cuerpo, sin embargo, somos diferentes, y tienes que aceptarte con gratitud por todo lo que Dios te hizo a ti; debes darle gracias a Dios; no te compares con nadie; Dios te quiso a ti, y Él sabe lo que significas para Él, y Él quiere tener relación directa y personal contigo, que tú andes cerca de Él, y tú hagas tu parte, la tuya, la que nace de tu intimidad con Dios. En tu intimidad personal con Dios ha de nacer una inspiración para ti; a ti el Señor te la mostrará, a ti te va a impulsar a hacer algo; puede ser algo pequeño; a veces algo pequeño puede tener significado grande. A veces una cosa pequeña puede producir un efecto grande tanto en lo bueno como en lo malo.  

 

Haga su parte.-

Yo les conté que la primera guerra mundial comenzó por una bofetada que un hombre le dio a otro; así empezó la primera guerra mundial. Un hombre abofeteó al otro, y esa bofetada fue el comienzo de la primera guerra mundial. Uno pensaría: pero ¿qué hacer o no hacer? Usted dejó de hacer algo, y quedó un hueco, y nunca más se hará lo que tú tenías que hacer, y eso siempre faltará; lo que haga otro es después, y ya es en otra época. Entonces, hermano, usted está ahí para hacer lo mejor que usted pueda, lo mejor que usted entienda; usted tenga intimidad con Dios, y lo que el Señor ponga en su corazón, hágalo, hágalo usted; no piense: pero si el otro no lo hace; cuando el otro haga, yo lo hago; no, no; hágalo usted. Puedes decir: pero yo pido perdón cuando el otro pida. No! Más bien pida usted; no piense en el otro; haga usted lo que debe hacer, haga lo mejor que pueda, que eso está tendiendo un puente para la eternidad. Si usted hace lo mejor que puede, usted no va a hacer todo, pero lo que usted haga es necesario; otro hará otro pedazo, y otro hará otro pedazo, y ahí haremos entre todos lo que Dios quería; pero si usted no hace, es, como les digo, quitarle la pata a la mesa; si usted falta, se derrama la sopa; ¿me entienden, hermanos? Usted tiene que estar ahí. A cada uno le dio su obra.  

Leo el verso 24: “los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba”; o sea, usted no se preocupe si a otro le dan más honor que a usted; a usted no le falta, al otro le falta, a usted no. Y dice porqué lo ordenó de esa manera Dios: “para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan”. ¿Será que nos gozamos cuando otro recibe honra, o será que nos da rabia?  ¿Nos gozamos? Si estamos en el Espíritu, nos gozaremos con cada miembro, con su especificidad, porque él es como él es, y tú no lo puedes cuadricular a tu estilo; ¿verdad? ¡Gracias a Dios!  Y dice: “Vosotros, pues, sois el cuerpo de  Cristo, y miembros cada uno en particular”.

 

Diversidad.-

 Y luego da algunos ejemplos de variedad: “Y a unos (no a todos, por eso dice: la obra de cada uno), a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas”. Ah! todos queremos ser apóstoles, pero ¿ayudantes? Eso de ser ayudantes no nos parece tan hermoso como ser apóstol, ¿verdad? Pero se necesitan muchos ayudantes para que la obra de Dios se haga. Usted va al gallinero y encuentra un gallo y como 30 gallinas; ¿qué hace el gallo sin las gallinas? Ni poner huevo puede, ¿se dan cuenta? Así que no envidiemos al gallo, y más bien pongamos huevos; ¿amén?  

Entonces dice: “si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”; y ahí aparecen los que ayudan, etc. “¿Son todos apóstoles?” No; “¿son todos profetas?” No; “¿todos maestros?” No;  “¿hacen todos milagros?” No; ¿Tienen todos dones de sanidad?” No.  ¡Ay! pero ¿por qué estos hermanos oran y las personas se sanan, y yo oro y siguen enfermos? Dios sabe porqué con éste se sana; Dios es el mismo, y es por gracia; no quiere decir que el otro es más poderoso y por eso se sana; No; es que usted tiene otra función.

Entonces dice ahí: “¿hablan todos lenguas?” No;  “¿interpretan todos?” No. Yo pienso que cada pregunta de éstas, aunque no está la respuesta explícita, la respuesta tácita es No; no somos iguales, no debemos medir a uno por otro. Ah! pero allá me gusta más, decimos; allá en esa iglesia cantan, allá echan demonios y todo; bueno, está bien; es la misma Iglesia, no es otra Iglesia: la Iglesia es una sola; todos los hijos de Dios somos una sola familia; no tenemos que ser como la otra iglesia; No; nosotros somos la Iglesia con todos los hermanos; pero usted sea como usted es; no trate de ser como otro; haga su parte, la que nace del Espíritu, la que nace de su comunión con Dios, su comunión íntima con Dios; haga lo que Dios puso en su corazón; hágalo usted, porque si usted no lo hace, quizá otro no lo haga, ¿amén? Y dice: “Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino más excelente”. Y ese camino es el amor.  

 
Portero.-

Volvemos a Marcos; todo esto era el comentario de esa frase que dice allí: “Y a cada uno su obra”; y dio un ejemplo: “y al portero mandó que velase”. En la familia de Dios hay porteros. Cuando había el templo, el templo tenía unas puertas de cuatro alas, y había porteros; entonces hay personas a quienes Dios les encarga ser los porteros; los porteros son las personas que disciernen quienes entran y quienes salen, quienes son de adentro y quienes son de afuera; los porteros comprenden cómo llevar una persona a Cristo para que entre, y también, de una persona que no es de Cristo, saben que no es aún de adentro, y saben que aún son de afuera. Hay hermanos que tienen que estar velando en la iglesia, para no dejar entrar lo que no debe entrar, y abrir las puertas a quienes se las tienen que abrir; porque a veces se las cerramos a quienes se las tenemos que abrir, y a veces las abrimos a los que tenemos que mantenérselas aún cerradas. Entonces, en la casa de Dios hay porteros. Cuando usted lee el libro de Crónicas, usted ve la lista de los porteros; y aquí voy a decir algo: tanto en el trabajo de los porteros, como en el de los músicos, como en cualquier otro trabajo, Dios siempre puso al mayor con el menor; y esto lo digo a propósito, para que la iglesia no se divida en iglesia de viejos y en iglesia de jóvenes; Dios siempre quiere que todos estemos juntos. Si hay reunión de jóvenes, deben también ser uno con todos los adultos. Me alegraría que los jóvenes, cuando tienen reunión, o campamento, se alegren cuando se les cuelen los viejos; no se molesten; alégrense cuando llegue un joven con arrugas, porque Dios quiere que los jóvenes y los adultos estén juntos. Todas las instrucciones de Dios al respecto son estas; siempre quiere que estén juntos; excepto cuando es necesario tratar casos privados entre los ancianos o los obreros. Así que no nos molestemos; tenemos reuniones para unos y para otro0,s por función; pero eso no debe convertirse en motivo de división del cuerpo, porque en el cuerpo tiene que ser un solo Espíritu; hay un solo cuerpo y somos miembros de un solo cuerpo; entonces las reuniones normales sean abiertas, sean inclusivas; nadie excluya a nadie, ¿amén hermanos? 

 

Vigilia.-

Ya terminando acá, dice el Señor: “Velad, pues, porque no sabéis cuando vendrá el señor de la casa”; y aquí menciona las cuatro vigilias típicas romanas; los judíos, no la Biblia, pero sí la tradición judaica posterior, dividía la noche en tres vigilias de cuatro horas; pero los romanos la dividían en cuatro vigilias de tres horas; y el Señor usó las vigilias de los romanos; noten, aunque El era judío, usó en la parábola las vigilias de los romanos, y ahora quedaron canónicas; el Señor las canonizó; ahora está en esta parábola la vigilia que usaban los romanos; ¿por qué nos vamos a molestar? El Señor no es sólo el Dios de los judíos; El es el Señor de todos. Entonces El menciona las cuatro vigilias: “al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana”. La primera vigilia es desde cuando se pone el sol; por ejemplo, de seis a nueve de la tarde o noche; la segunda, de nueve a doce; la tercera, de doce a tres de la madrugada; y la cuarta de tres a seis de la mañana. En todas las vigilias es necesario estar atentos al Señor, esperando Su venida. Es necesario esperarlo también en la noche, porque es más fácil esperarlo de día; hay que esperarlo incluso cuando es difícil, cuando hay oscuridad, cuando hay pruebas, cuando hay problemas, cuando hay persecución, cuando hay malentendidos, cuando hay inflación, cuando hay guerrilla, cuando hay subida y bajada de la bolsa, etc. etc. En la noche hay que estar velando, esperando al Señor, y en cualquiera de las vigilias. El Señor, a propósito de la segunda venida, no dijo la fecha; de la primera venida sí dijo acerca de los 70 septenarios, las llamadas 70 semanas de Daniel; allí dice del día de la visitación; y en el día exacto, Jesús  entró en un burrito, y nadie se dio cuenta, y entonces Él lloró: no conociste el día de tu visitación; el día exacto en que se cumplían las 69 semanas de años, o septenarios, en ese día era la primera venida. Pero para la segunda venida no hay día conocido, ni hora, y nadie sabe nada, sino el Padre. Si aparece alguien por ahí diciendo que en tal año, en tal fecha, será la segunda venida del Señor,  usted sabe que está hablando paja; nadie sabe el día exacto, ¿amén? Entonces Él quiere que estemos listos a cualquier hora, y especialmente de noche.  

 

Trabajad y velad todos.-.

El Señor Jesús dijo así: Trabajad entre tanto tenéis luz, porque la noche viene cuando nadie puede trabajar. Hermano, trabajemos ahora, cooperemos ahora con la obra del Señor, pongámosle ruedas al carro, pongámosle manos al cuerpo, cooperemos todos, ¿amén? Cada uno haciendo su parte. Y dice: “para que cuando venga de repente…”; El Señor viene de repente; es decir, cuando menos lo esperamos, es la hora; “no os halle durmiendo”; este dormir no es el físico, sino que es el espiritual. La novia en Cantares dice: Yo dormía, pero mi corazón velaba; una persona puede estar en vela, atenta al Señor, y descansando físicamente cuando se requiere descansar físicamente; pero cuando llega la hora, como cuando el Señor estaba durmiendo en la barca, y luego como que el diablo lo quiso hundir, y se armó aquello; ese lago de Galilea es tranquilo; para que se arme algo tan grande tiene que ser un demonio que provocó eso allí; y el Señor lo reprendió; estaba dormido, pero velando; este no dormir es espiritualmente; nuestro espíritu tiene que estar alerta; no debemos estar embotados, no estar perdiendo el tiempo, especialmente durante el mundial de fútbol; hay que estar alertas; ¡Dios tenga piedad de nosotros y nos guarde! “Y lo que a vosotros digo…”, o sea, a sus discípulos, “a todos lo digo”. Es decir, vosotros vais a enseñar todo lo que yo os mando, a todas las naciones; “Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo”; lo que le dijo a los apóstoles es para que se le diga a todo el mundo: “Velad”. Y cada uno a su obra; ninguno esté de vago; descubra su lugar en el cuerpo, en la comunión con Dios. ¡Amén! Y en cuanto a imitar a otros, imitemos solamente a los que, como Pablo, imitan, en Espíritu, al Señor. 

Gino Iafrancesco V., 16/VI/2006, Bogotá D.C., Colombia.

Transcripción de Marlene Alzamora, revisada por el autor.

LA MUJER QUE ESTÁ DE PARTO

Por Gino Iafrancesco V. - 19 de Abril, 2008, 19:49, Categoría: General

 

Los Misterios del Reino de los Cielos en las parábolas del Señor Jesucristo (50)

 

LA MUJER QUE ESTÁ DE PARTO  

 

La paz del Señor sea con los hermanos. Con la ayuda del Señor estamos llegando en esta noche al último capítulo de la serie “Los misterios del reino de los cielos en las parábolas del Señor Jesucristo”. Hoy vamos a considerar la última de las parábolas dichas por el Señor antes de morir. Se encuentra solamente en el evangelio según San Juan; de ella no nos dice nada Mateo, ni Marcos, ni Lucas. Hubo dos parábolas finales que habló el Señor la misma noche después de la cena, la santa cena, cuando salieron y descendieron esa noche hacia Getsemaní en el monte de los olivos. Mientras El oraba, vino Judas Iscariote trayendo a los que le iban a prender; y lo prendieron, lo llevaron ante los sacerdotes, luego ante Pilatos, y luego lo crucificaron; o sea, ese jueves realmente ya sería el viernes, porque desde las 6 de la tarde, desde el punto de vista bíblico, hay el cambio de día; el día de la pascua era realmente ese viernes, llamado día de la preparación, antes del sábado, porque el viernes no comenzaba a las 12 de la noche, sino que empezaba a las 6 de la tarde;  cuando se ponía el sol en el jueves ya comenzaba el viernes. Realmente la pascua, todo este proceso del Señor ser tomado en Getsemaní preso y ser llevado ante los sacerdotes, todo eso aconteció en el viernes, si contamos desde el jueves a las seis de la tarde. Después de la cena, el Señor mencionó dos parábolas: una que ya mencionamos en un contexto temático, que es el de la vid y los pámpanos, que correspondió a la misma ocasión, pero que ya lo tratamos en una vez pasada; y ésta de hoy, de la mujer que está de parto, que es la última parábola que el Señor dijo antes de partir.  

Si ustedes se dan cuenta, en el capítulo 14 de Juan, el Señor está hablando en el cenáculo cuando llegó la noche; era el día de la preparación, que hoy se dice: jueves santo, pero que realmente ya era el viernes. El comenzó a decir las palabras que registra Juan en el capítulo 14, capítulo 15, capítulo 16 y capítulo 17; en el cenáculo El habló las palabras del capítulo 14 de Juan. Luego el capítulo 14 de Juan termina con la siguiente frase: “Levantaos, vamos de aquí”; o sea que ellos se levantaron del cenáculo donde habían celebrado la pascua ese noche, que sería el jueves llamado santo, que era el  viernes, la tarde del viernes, porque empieza con la tarde y la mañana, empieza con la oscuridad y se sale a la luz; así son los días de Dios. Entonces ellos se levantaron, salieron de Jerusalén, comenzaron a descender hacia Getsemaní en el monte de los olivos. Las últimas parábolas que consideramos también fueron dichas cuando descendían de Jerusalén, bajaban al torrente de Cedrón, llegaban al pie del monte de los olivos, y pasaban a veces la noche en el monte de los olivos, luego volvían a Jerusalén. 

Las parábolas anteriores del Pequeño Apocalipsis Sinóptico se pronunciaron dos días antes de la pascua; pero ésta se pronunció dos días después, o sea, durante la misma noche de la pascua; ellos celebraron la cena del Señor que era la pascua esa noche, y luego, cuando El dijo: -Levantaos, vamos de aquí-, ellos de noche salieron, descendieron al torrente de Cedrón, y llegaron a Getsemaní. Entonces, cuando ellos descendían de Jerusalén a Getsemaní, El dijo primero la parábola de la vid, saliendo de la ciudad, y luego ésta parábola, cuando ya se estaba despidiendo el Señor. Con ésta parábola es que el Señor se despide.

Realmente, la palabra “parábola” aparece solamente en los evangelios sinópticos: parabolé; pero la palabra “paraimía”, que es la que utiliza el apóstol Juan, y la usa siempre de esa manera, se ha traducido “alegoría”; las dos palabras pueden traducirse, si se considera de una manera amplia y no muy restricta, también como “parábola”; porque Juan no usa la palabra “parábola”, sino la palabra “paraimía”, o sea un símil, una imitación; “imía”, de ahí viene la palabra “imitación”; y de “para”, paralela, al lado de; es decir, parecido con. Entonces también se puede traducir de una manera amplia como parábola, aunque aquí se le llama en el capítulo 16: “alegoría”. Cuando El dice: -ya no os hablaré por alegorías-, la de la mujer que está de parto fue la última que El dijo antes de no hablarles más por alegorías. Dijo: -no hablaré más en alegorías-; ésta última parábola, es ésta que vamos a estar considerando hoy, y que se encuentra en el capítulo 16. El habló que el mundo aborrecería a los cristianos, que no se extrañaran cuando estas cosas sucedieran; habló de la obra que haría el Espíritu Santo, convenciendo al mundo de pecado, de justicia y de juicio; y entonces comenzó a despedirse. 

En un campamento, hace ya varios años, en Melgar, el Espíritu Santo nos hizo detenernos en este tema: “todavía un poco”; ese fue el tema del campamento: “todavía un poco”; y en ese contexto es que aparece ésta parábola; entonces vamos a considerarla para terminar la consideración de todas estas parábolas, para que el Señor nos hable. Estas fueron prácticamente sus últimas palabras, aparte de las que dijo a los sacerdotes, a Pilatos y en la cruz.  

Leo desde el capítulo 16, verso 16, y voy a leer hasta el verso 25. Primeramente voy a leer de corrido; y luego, con la ayuda del Señor, consideraremos de nuevo lo que leímos. “Todavía un poco, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Padre .Entonces se dijeron algunos de sus discípulos unos a otros: ¿Qué es esto que nos dice: Todavía un poco y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis, y, porque yo voy al Padre? Decían, pues: ¿Qué quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo que habla. Jesús conoció que querían preguntarle, y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis? De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. También vosotros ahora tenéis tristeza, pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre. En aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios. Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.” Hasta aquí. Después ya hizo la oración sacerdotal de Juan 17, y después, ya en el capítulo 18, estando ya en Getsemaní lo arrestan, lo juzgan y lo crucifican y entonces resucita. Esta parábola es entonces la última de las parábolas o alegorías habladas por el Señor mientras estaba en la tierra. En el hebreo, esa palabra es “mashal”, tanto alegoría como parábola, incluso proverbio; caben dentro de esa palabra: “mashal”. Esta fue la última; después de ésta ya no les voy a hablar más así, porque me voy a ir, y va a venir el Espíritu Santo, que ya no va a necesitar hablar por parábolas.

Empieza aquí el Señor, en el capítulo 16, versículo 16, usando una expresión que, para entenderla bien, necesitamos ver las otras ocasiones en que El usó esta misma expresión. El Señor usó esta expresión: “todavía un poco”, en varias ocasiones en esos mismos días; entonces podríamos considerar las otras ocasiones, para que podamos entender qué es lo que el Señor quería decir.  

Vamos primeramente al mismo evangelio de Juan, al capítulo 7; vamos a mirar allí el versículo 33; fue cuando el Señor se iba a levantar diciendo: -El que bebiere de esta agua, no volverá a tener sed jamás-, el penúltimo día de la fiesta de las cabañas; o sea, unos meses antes de esta otra ocasión. La ocasión de Juan 16 que estamos considerando, es el día de la pascua; y la anterior, en Juan 7, fue el día de los tabernáculos, que es la última fiesta del año; en cambio la pascua es la primera, y hay una diferencia, más o menos, entre octubre y marzo o abril; o sea que hay unos cinco o seis meses de diferencia entre estas dos fiestas. 5 ó 6 meses antes del día de la pascua, El empleó esa expresión, y lo dice así. Voy a leer desde el 32 para tener el contexto: “Los fariseos oyeron a la gente que murmuraba de él estas cosas…”;  o sea, si era o no el Cristo; que si lo era, se los dijera abiertamente; “…y los principales sacerdotes y los fariseos enviaron alguaciles para que le prendiesen”; noten, que lo prendiesen; observen que ya lo querían agarrar preso desde meses antes. “Entonces Jesús dijo: Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, e iré al que me envió. Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir.” Es decir, El sabía que iba a morir, sabía que en la próxima pascua El moriría; entonces cuando El dijo: -Todavía un poco-, se estaba refiriendo a esos meses que le quedaban antes de morir. 

Vamos ahora al capítulo 12, verso 35, del mismo evangelio de Juan; el Señor anuncia su muerte aquí cuando es ungido en Betania; los griegos lo buscan, y El dice que es necesario que el grano de trigo caiga en tierra y muera para que dé fruto; y anuncia su muerte. Entonces en el verso 35, cuando le dicen ellos: - “Nosotros hemos oído de la ley que el Cristo permanece para siempre. ¿Cómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del Hombre?”- Levantado tanto en la cruz  como en la resurrección. Ellos esperaban la primera venida del Cristo como si fuera la segundara; ellos esperaban que viniera a establecer un reino, la manifestación gloriosa del reino, sin necesidad de El  morir y resucitar. ¿Pero cómo iban ellos a ser perdonados? ¿cómo iban a recibir el Espíritu Santo, y a ser transformados, y a ser gente del reino, sin primero el Señor morir y resucitar? Entonces El decía que era necesario que el Hijo del Hombre fuese levantado, tanto en la cruz, como en la resurrección; y entonces dice el verso 35: “Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco…”; volvió a decir eso; ya eran menos días que faltaban para su muerte, ya era apenas como una semana, porque cuando Jesús fue ungido esta vez, ya faltaba poco tiempo; después de esto El se reunió con los discípulos para lavarles los pies, esa  noche de la pascua. Fue en esos días inmediatamente anteriores que El dijo esto: “Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va. Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz”. El les decía: Entre tanto, aún por un poco; entonces este primer poco, por este contexto nos damos cuenta de que está acercándose al primer poco, a la hora de su muerte. 

Otro pasaje está en el capítulo 13, que fue ya la noche de la pascua, porque la pascua abarcaba las primeras vigilias, que eran desde las 6 de la tarde hasta medianoche, y luego las otras vigilias, desde medianoche hasta salir el sol, y luego todo el día; ese era el día de la pascua; hoy sería jueves y viernes; pero  ese día era solamente el día de la preparación, que se llamaría hoy “viernes”. En el capítulo 13, versículo 33, ya en el contexto de la santa cena, cuando les lavó los pies, ahora les dice a los discípulos, ahí mismo en la santa cena: “Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros…”, noten: -como dije a los judíos-; o sea que les está diciendo lo mismo; había dicho a los judíos; y ahora: -como  dije a ellos, también se lo digo a ustedes. “Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir”; el Señor parece estarse refiriendo en ese primer poco, a su muerte. 

En el capítulo 14, verso 19, esa misma noche, todavía conversando en el cenáculo, en el aposento alto donde celebraron la mesa del Señor, allí el Señor, hablando en el contexto de la venida del Espíritu Santo, dice lo siguiente: “Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis”. Entonces aquí el Señor ya comenzó a adelantar algo acerca de cuándo El sería visto; por el contexto vamos a darnos cuenta de que el Señor está hablando en tres niveles. Los discípulos no tenían ni idea como era eso de la segunda venida de Cristo; ellos, incluso resucitado, le preguntaron: -¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Quiere decir que no habían entendido. Varios de los discípulos le hacían preguntas. Por ejemplo, le preguntó Pedro, le preguntó Tomás, le preguntó Felipe, le preguntó Judas Tadeo; todos tenían esa preocupación; no entendían; y aun cuando el Señor está hablando por allá en el torrente de Cedrón, y por Getsemaní, todavía ellos preguntaban entre ellos cómo sería eso de la ida del Señor; ellos no lo entendían. Vamos a ver las preguntas de ellos.  

Primero, la de Pedro la encontramos en el 13:36; todas estas preguntas fueron en el cenáculo: “Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después.” Esa era la pregunta de Pedro: ¿A dónde vas? No entendían; como decían los otros: El Mesías va a venir para siempre, va a establecer un reino político, glorioso, para siempre; ¿cómo es eso de que te vas? Los apóstoles también participaban de esas preguntas. No habían entendido Miqueas 5:3, que Él debía dejarlos por un tiempo hasta dar a luz la que debía dar a luz. La mayoría de los judíos hasta hoy tampoco han entendido esto. 

Más adelante, en el capítulo 14, en el verso 5, del evangelio según Juan, el que le pregunta es Tomás: “Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre (porque El iba al Padre) sino por mi”. Bueno, ya preguntó Pedro, y parece que Tomás todavía no entendió; ahora le pregunta también Felipe, en el verso 8: “Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta”; ya que estás hablando del Padre, queremos ver al Padre. “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido Felipe?” 

Luego viene Judas Tadeo, y en el verso 22 del mismo capítulo 14, todavía en el cenáculo: “Le dijo Judas (no el Iscariote),” o sea, Tadeo, uno de sus hermanos menores,  que era discípulo de entre los doce: “Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?”. Noten, ellos estaban confundidos, y esa misma confusión continúa, porque era en el mismo día; sólo que salieron del cenáculo, fueron descendiendo después que les dijo la parábola de la vid verdadera; al ir saliendo por las calles de Jerusalén, les fue diciendo lo de la vid, y siguieron bajando al torrente de Cedrón, ya rumbo a Getsemaní, y ahí fue cuando les dijo lo que dice el verso 17 del capítulo 16: “Entonces se dijeron:…” Noten esta pregunta: se dijeron. A veces nosotros hablamos entre nosotros, y consultamos entre nosotros, y a veces no es suficiente. Si no invocamos al Señor mismo, si no le preguntamos directamente al Señor, vamos a seguir confundidos aún entre nosotros. Mientras sigamos sólo hablando entre nosotros, vamos a seguir en oscuridad; hay que preguntarle al Señor mismo. Hermano, las dudas que tú tienes, ¿se las has preguntado al Señor mismo? Claro que se las podemos preguntar a otros hermanos también, pero primeramente al Señor mismo. El Señor puede utilizar a nuestros hermanos para respondernos, pero la pregunta hay que hacérsela a El. Pero dice aquí: “Entonces se dijeron algunos de sus discípulos unos a otros…” Es como cuando los teólogos empiezan a consultar sobre un tema, y el uno cita al otro, y el otro al otro, y fulano dice así, y el otro dice así, pero todavía no le preguntan al Señor. “Qué es esto que nos dice: Todavía un poco y no me veréis; y de nuevo un poco…”. El habló de dos pocos: “y me veréis; y, porque yo voy al Padre? Como quien dice: ¿Qué tiene que ver con que El vaya al Padre, que haya otro poco, y que después, en el segundo poco lo vamos a ver. ¿Y el primer poco, y el segundo poco, qué es esto? No entendían. 

Verso 18: “Decían, pues: ¿Qué quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo que habla”;  ellos seguían perplejos, seguían confundidos; claro, porque el Señor era espiritual y ellos eran carnales; hasta no nacer de nuevo eran carnales; la mente natural no puede comprender las cosas que son del Espíritu de Dios. “Jesús conoció que querían preguntarle”; no es que le preguntaron, no; querían preguntarle, pero no le preguntaron; pero El, tan misericordioso, se les adelantó, “y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros”; ese es el problema, no me preguntaron a mí, se quedaron conversando entre ustedes; “Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis?”  Para que nos demos cuenta de que el Señor está respondiendo algo muy profundo, El contesta con una parábola. Si hubiera sido solamente, bueno, me voy a morir, pero voy a resucitar, está bien; la resurrección ya fue un gozo; eso fue después,  a los  tres días del primer poco; lo mataron, y resucita; ya es una gran alegría; pero todavía tienen que recibir el Espíritu Santo, y todavía Cristo se tiene que formar en ellos, y todavía Cristo tiene que volver. O sea que ese gozo es un gozo que comienza con la resurrección, pero que se culmina con la segunda venida; ese gozo comienza con la resurrección; estaban tristes, llorando, y hasta escondidos por medio a los judíos, dice otro evangelista; pero resucitó y comienza el gozo; de gozo no lo creían, dice. Ahí comenzó el gozo, pero todavía apenas sopló el Espíritu Santo para que renacieran; pero les dijo que quedarían en Jerusalén hasta que viniera Poder de lo Alto, hasta que fueran investidos con el Poder de lo Alto, hasta que fueran bautizados con el Espíritu Santo; y ahí el Espíritu Santo comienza a revelarles quien es el Hijo, y empiezan a ver espiritualmente al Hijo; pero comenzar no es todavía comprender al Hijo.

Para conocer al Hijo directamente hay que permitir que el Hijo se forme en nosotros, que el Hijo, que entra en nosotros por el Espíritu, se forme; y en la medida en que El se forme lo conocemos más y nos gozamos más, y somos más afirmados; pero el gozo definitivo, el cumplimiento total, es cuando El venga, cuando seamos transformados. Cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste, nosotros seremos semejantes a El también; ahí se completará nuestro gozo; pero el gozo comienza con la resurrección. Entonces ese poco puede ser los días entre las horas porque ahora ya estaban en  la pascua; esa madrugada ya El iba a tomar el primer poco, que tiene el primer sentido entre los días de la muerte y la resurrección; el segundo poco: entre la resurrección y la venida del Espíritu Santo, que son cincuenta días. Luego, la vida aquí en la tierra mientras Cristo se forma, y la venida del Señor Jesucristo, que viene en breve. Ese segundo poco tiene, pues, tres niveles; por eso dice así: “Jesús conoció que querían preguntarle, y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: Todavía un poco y me veréis, y de nuevo un poco y me veréis?”  ¿Por qué no dijo las cosas así rápido: es que me van a matar aquí en unas horas, pero al tercer día voy a resucitar? Porque hay otras cosas implicadas; por eso es necesario hablar de nuevo en parábolas, porque cuando venga el Espíritu Santo, entonces ya no me preguntaréis nada; ahora entenderéis todo; pero todavía no había venido, ¿se dan cuenta?

Si les hablaba claro, no entenderían, porque la mente natural no puede captar lo que es del Espíritu; entonces les habla en parábolas para que el Espíritu les recuerde, les dé el sentido, y ese sentido les ayude en todos los momentos, en esos tres días, en esos cincuenta días, durante toda la historia de la iglesia, hasta la venida del Señor. Entonces la parábola es útil para todas esas etapas.  

Entonces comienza El a explicar: “De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis…” Claro, cuando lo mataron, la gente llora; pero no solamente llora porque lo mataron; porque aún después de que resucitó, mientras se forma en nosotros, también lloramos. Eso es lo que El llama “la mujer con dolores de parto”, Si el Señor habla de que lamentaremos y de que lloraremos, eso entonces no es algo extraño en la vida de los cristianos. “vosotros lloraréis y lamentaréis”; así que ninguno piense que no lloraría y que no se lamentaría. Mientras el mundo se está alegrando, ustedes están sufriendo; incluso el mundo se puede alegrar en nuestros sufrimientos, porque las sociedades bárbaras, como dice un hermano, se gozan en el sufrimiento de los otros; solamente los civilizados se duelen del dolor ajeno. El que se goza del dolor ajeno, de otro ser humano, o de un animal, ese es un bárbaro, ese es un insensato. Una persona civilizada no se goza en el dolor ajeno, verdad? se duele con el que se duele.

Entonces dice aquí: “vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará”; o sea, en ese primer poco, mientras el Señor se va, primero los deja porque ellos estaban acostumbrados a vivir con El; estaban pensando: bueno, a tu derecha y a tu izquierda nos vamos a sentar, Juan y Jacobo; ellos no entendían bien las cosas como eran; entonces el Señor les habla del lloro y del lamento que comienza a cumplirse cuando a El lo matan, lo crucifican, y ellos quedan confundidos, y conversaban entre ellos: -nosotros pensábamos que éste era el que iba a libertar a  Israel, pero ya hace tres días que lo mataron-., Ellos debían esperar. A pesar de que El les había dicho que iba a resucitar, ellos no entendían que significaba eso de resucitar al tercer día, ¿ven? Entonces hay oscuridad; la primera oscuridad es aquella de ese primer poco de tristeza y de lamento; pero como también la formación de Cristo en nuestro ser requiere el morir a nosotros mismos, entonces ese es el lugar de los dolores de parto de la mujer que ha de alumbrar ese niño, del que dice Jesús aquí, y del que dice Apocalipsis 12, que es lo mismo, que es el cumplimiento de Génesis 3:15, una mujer, que al dar a luz la simiente de la mujer, aplastará la cabeza del dragón. Habrá enemistad entre las dos simientes: la simiente de la serpiente y la simiente de la mujer; y si habrá enemistad, habrá lloro, habrá lamento, habrá tristeza. Nosotros los cristianos debemos saber que nuestra vida debe pasar por ahí, debe, es necesario que pase por tristezas. Dice Pablo, confirmando a las iglesias, no asustándolas: es necesario que a través de muchas tribulaciones, entremos en el reino de Dios. Para que Dios reine en nosotros, debemos pasar por estas tristezas, por estas angustias del alumbramiento.

Entonces dice aquí: “lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes…”; o sea que los cristianos experimentaríamos tristeza en el hombre exterior; como dice Pablo, hay una tristeza que produce fruto, en 2ª a los Corintios 7:10. Hay una tristeza del mundo que es para muerte; pero hay una tristeza que es para bien en el nuevo hombre, para que el hombre interior sea fortalecido. Dice: mientras éste, nuestro hombre exterior se desgasta, el interior se renueva; porque es que nosotros tenemos al Señor en el espíritu, y nos tenemos a nosotros mismos en el alma; y cuando vivimos en nosotros mismos, no damos lugar a que el Señor se exprese a través de nosotros; entonces Dios tiene que hacer un doble trabajo en nuestras vidas: En cuanto al hombre interior, toda la intención de Dios es fortalecer nuestro espíritu, que nuestro espíritu sea fortalecido, que seáis fortalecidos con poder en el hombre interior por el Espíritu; pero en cuanto al hombre exterior, que es el obstáculo para la manifestación del interior, le corresponde otro tratamiento; el tratamiento para el hombre interior es aceite, pero el tratamiento para el hombre exterior es la cruz, es la despabiladera.

El sumo sacerdote tenía que hacer ese trabajo doble: tenía que añadir aceite a las lámparas, y al mismo tiempo tenía que usar la tijerita, la despabiladera, para quitar la parte seca del pabilo que no está ungida, que enrarece el ambiente, que se quema, que echa humo; a esa parte del pabilo la tiene que cortar. Eso se refiere a la parte de nuestro hombre exterior, a nuestra alma. Entonces respecto a esa parte exterior, se dice que le convienen tribulaciones; y Pablo le llama a esa tribulación de leve; él dice: esta leve tribulación momentánea; la palabra tribulación se refiere a tribulación misma, pero leve; como un sandwish: por un lado leve, y por el otro lado momentánea; no se asuste diciendo: ¡qué terrible!, No, no; es leve y momentánea; así era Pablo, animado; él entendía que las tribulaciones, aunque terribles, eran leves y momentáneas en comparación con la eternidad; ¿amén? 

Sigue hablando acá de “vuestra tristeza”; o sea, la de nuestra alma, la del yo, la vuestra, “se convertirá en gozo; ese es el nuevo nacimiento, ese es un niño; y empieza a dar el ejemplo del niño que está dentro de la madre, y tiene que salir de adentro; y para salir, a la madre le duele; pero ese dolor es pasajero, ya no se va a acordar de él cuando haya nacido el niño. Entonces Jesús les va a explicar en el verso 21: “La mujer cuando da a luz, tiene dolor”; el Señor, sabiendo que la mujer tipifica a la iglesia, por causa del pecado, y como el pecado está en los miembros de la iglesia, dijo: con dolor dará a luz; por causa del pecado que hay en nosotros debemos pasar por el dolor y la tristeza. “La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora”. Dios tiene una hora para el nacimiento. Al principio son unos dolorcitos; sí hay dolores en las preñeces, pero los dolores serios son en su hora; la hora más terrible es la del nacimiento; el nacimiento es el momento en que la tristeza se convierte en gozo; la mayor tristeza termina cuando nace el bebé, y comienza el gozo. ¡Qué paradoja!  Que esté tan cerca la tristeza del gozo. Por eso no nos debe asustar ni la tristeza ni el dolor; debemos presentir el gozo, ¿amén? “La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia”; como dice el Señor: que no vengan a vuestra memoria los días pasados; eso ya pasó; ahora estamos en el gozo, ¿amén? La tristeza es pasajera, leve y momentánea. Cuando nace el niño ya no se acuerda del dolor; cuando Cristo resucitó, cuando recibimos el Espíritu, cuando Cristo se forme en nosotros y cuando venga el Señor Jesús, habrá alegría total.

Esa alegría comienza con la resurrección, con la regeneración, con la configuración a Cristo; y ello se completa definitivamente cuando seamos transformados en su venida, y seamos como El, y entremos en el gozo de nuestro Señor, en el reino; “ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo”. Noten, espero que eso sea lo normal. Hoy en día no quieren que nazcan muchos niños; para ellos no es un gozo; pero el Señor dice: es un gozo, un gozo que nazca un hombre en el mundo; es alguien que nace quien puede llegar a conocer al Señor, ser casa y templo del Señor, y ser testigo de la gloria de Dios; ¿cómo no va a ser un gozo? Eso es bueno sentirlo en estos tiempos en que se habla del aborto “terapéutico”; y aquí les voy a contar esto: Un profesor universitario le preguntaba a los alumnos: Miren, los padres eran sifilíticos, y el primer niño nació con deformidades; el segundo, también; el tercero, también; el cuarto, el quinto, el sexto, el séptimo y el octavo, todos nacieron con problemas; y ahora viene el noveno; ¿qué dicen ustedes? Y la mayoría del curso dijo: ¡Que aborte! Y les contestó el profesor: Acaban de matar a Beethoven. ¡El noveno era Beethoven, qué cosa! 

“El gozo de que haya nacido un hombre…”; (es  un ser humano, este hombre puede ser mujer), “en el mundo. También vosotros ahora…”, eso es ahora, gracias al Señor eso es pasajero, “ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver…”, primero en la resurrección; cuando se les apareció, lo volvieron a ver; pero también hay frases donde El da a entender que también es cuando el Espíritu Santo venga y nos revele a Cristo; es también otra manera de ver; primero resurrecto, pero El dijo: Bienaventurados los que no vieron y creyeron; quiere decir que es más bienaventurado creer sin haberlo visto resucitado que haberlo visto, porque ahora se le conoce espiritualmente; entonces, cuando le conocemos al Señor en el espíritu, también hay gozo; y ese gozo nos establece y nos afirma; y cuando El venga, ya no será por fe sino por vista, pues mucho más ese gozo será cumplido.

Entonces esta frase tiene tres niveles: “os volveré a ver”; primero la resurrección; segundo la venida del Espíritu Santo y la formación de Cristo en nosotros, y tercero la venida segunda de Cristo en gloria; porque “os volveré a ver”; cuando resucitó ¿no lo volvieron a ver? Y cuando se forme en nosotros y lo estemos comprendiendo desde adentro, ¿acaso no es que lo estamos también viendo, espiritualmente hablando? y también cuando El venga en gloria y majestad. A veces una profecía se cumple varias veces, de varias maneras; “os volveré a ver”; aquí no dijo que sería solamente una sola vez, pero os volveré a ver se cumple de esas varias maneras. “Os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón”; el corazón es el que se entristece, porque el problema nuestro es en el corazón; pero también en ese mismo corazón habrá gozo, “se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo”; ¡Qué maravilla! A veces cosas bobas nos quitan el gozo, pero cuando llegue este gozo de “verlo”, nadie nos lo quitará. 

Verso 23: “En aquel día no me preguntaréis nada”; eso significa entender directamente las cosas; ahora preguntan, pero en aquel día no preguntaréis nada. “De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará”. Con toda fe, Señor, listo, ahí está. Dice un profeta: aún estará la palabra en su boca y yo ya habré oído, dice Dios; en mi nombre, lo que pidieren, lo haré, lo dará.  

Verso 24: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre”; hasta aquí han sido buenos judíos, han invocado a Yahveh el Padre, pero nunca han entendido  que para obtener algo de Yahveh, hay que basarse en los méritos del Hijo. El Hijo de Dios es el que ha venido. Parte del gozo es las respuestas a nuestras peticiones; esa es parte de este gozo con que nos gozaremos.  

Verso 25: “Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre”. ¿Por qué les hablas por parábolas?  Para que viendo no vean; el hombre exterior no entiende las parábolas, pero viene la hora cuando ustedes vean que Cristo resucitó, cuando reciban su Espíritu, cuando nazcan de nuevo, cuando Cristo se forme en ustedes y cuando sean transformados a su imagen, de ahí en adelante, en todo ese proceso, me van a conocer directamente. A los suyos les decía claramente todas las cosas. Así comenzó esta serie; analizando esto: que El a los de afuera les hablaba en parábolas, para que viendo no vieran, y oyendo no entendieran; pero a los suyos en particular les declaraba todas las cosas.  Así como comenzó, así termina: Ya no les hablaré por alegorías;  ustedes captarán el sentido, entenderán directamente las cosas espirituales instantáneamente, no necesitarán preguntar, ustedes captarán y entenderán claramente las cosas, ya no por alegorías, sino claramente.  

Vamos ahora, hermanos, por unos minutos, a considerar Apocalipsis capítulo 12; hay muchos otros versos donde se habla de esta mujer; comienzan en Génesis 3:15, donde el Señor dice que la simiente de la mujer aplastaría la cabeza de la serpiente. Normalmente no es la mujer la que tiene simiente; es el hombre el que siembra la simiente en la mujer para que nazca un bebé; pero aquí el Señor está profetizando que habría una mujer que daría a luz sin necesidad de la intervención del hombre; y esa mujer también es la iglesia; primeramente fue María, como parte del pueblo de Israel, que estuvo esperando al Mesías, y nació el Señor Jesús. Nació de una virgen, ¿ven?, y esa mujer, María, tipifica a la iglesia. Primeramente, ella es parte de Israel, ella es Israel, y representa a Israel; y ella es de la iglesia, representa a la iglesia; ella es la mujer. La mujer en la Biblia representa al pueblo de Dios, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Los que serán la esposa del Señor, un solo cuerpo con judíos y gentiles, injertados en el mismo olivo, esa es la mujer.

La que aparece en Génesis 3:15 es la misma que aparece aquí en Apocalipsis 12, de la que se dice: “Apareció en el cielo una gran señal:” ¿Por qué aquí el Señor revela con señales o símbolos para interpretar? porque una imagen habla más que muchas palabras. “Una mujer”; esta mujer es la que ha de ser la esposa del Señor.

Noten que en Cantar de los Cantares la esposa es considerada la misma madre. Dice, hablando de Salomón, figura de Cristo, como hijo de David. Dice: Mirad al rey Salomón con la corona con que lo coronó su madre en el día de su desposorio. En el día de su casamiento con su esposa, en el día de su desposorio, su madre lo corona. Es una frase mística. Mirad al hijo de David con la corona con que lo coronó su madre en el día de su desposorio. Cuando ella y él se hacen uno, cuando nos hacemos uno con el Señor, cuando el Señor se ha formado en nosotros, y nosotros permanecemos en El, nos hacemos uno; ese es el día de la boda; ese es el día cuando su madre, que es aquella que lo tiene en su vientre hasta que él se forme, lo corona. Cuando él se forma en nosotros, ese es el día de la boda, y ese es el día en que El es coronado por su madre;  porque mientras no somos uno con El, no lo estamos coronando; pero ¿qué era lo que se estaba cantando al principio? “Te coronamos a Ti, Oh Señor Jesús”. Coronarlo es reconocerlo como rey y someternos a su voluntad; es hacer lo que El quiere; es conformarnos, configurarnos a El. Configurarse a El, ese es el desposorio, y esa es la coronación de El. Cuando El se casa con su esposa, es lo mismo que la madre coronándole a El. La madre es la Nueva Jerusalén; esa es la madre de todos nosotros; esa es la madre que tiene a su niño formándose en su vientre.

La mujer, cuando va a dar a luz, tiene dolores. El compara a la Iglesia con una mujer. Vosotros ahora sois como esta mujer; y esta mujer tiene en su vientre a un niño, lo está gestando, hasta que ese niño nazca para reinar. Bueno, entonces, esa mujer representa a la iglesia, ¿se dan cuenta? Entonces, la iglesia, como va a dar luz a ese niño, es la madre. Jesús habló que quien hiciera la voluntad del Padre, ese era su madre, hermana y hermano. Cuando ella se haga uno con El, es el día del desposorio; y por lo tanto, el día de su desposorio su madre lo corona. Coronar al Señor es hacerlo rey de nuestras vidas. Entonces, por una parte, somos la madre; y por otra parte somos la esposa, porque la mujer es una figura de esta realidad espiritual.

Sigue diciendo aquí: “una mujer vestida del sol”; el sol de justicia es el Mesías, es Cristo; esa mujer revestida de Cristo tiene que ver con la parte de la Iglesia; la parte de la iglesia, en esta mujer, es notada por la vestidura de sol. Pero la parte del Antiguo Testamento, porque esta mujer es una sola, que comienza desde los primeros justos en la época patriarcal, hasta el tiempo de la segunda venida de Cristo. Dice: “con la luna debajo de sus pies”;  ella estaba parada sobre la luna; y la luna es la que refleja al sol; el sol es la realidad de Cristo en el Nuevo Testamento, pero la luna es la tipología. El Antiguo Testamento era una tipología; y por lo tanto, el Nuevo Testamento, Cristo y la iglesia, están parados sobre las promesas y la tipología del Antiguo Testamento. Por eso la mujer aparece parada sobre la luna, y la luna bajo sus pies. “Y sobre su cabeza una corona de doce estrellas”. En cuanto a Israel, esas doce estrellas, como lo vio José en su sueño profético, eran los hijos de Israel; pero ¿quiénes van a reinar y a juzgar las doce tribus de Israel, y en las doce puertas, donde estarán los nombres de los doce hijos de Israel? son los doce apóstoles. El Antiguo Testamento se continúa con el Nuevo, y estas doce estrellas representan también a los apóstoles que juzgarán a las doce tribus de Israel.  

Pero dice el verso 2: “Y estando encinta”; esta mujer ha estado encinta; de este parto ya se hablaba; los profetas en el Antiguo Testamento ya hablaban de el; Miqueas ya hablaba: hasta que dé a luz la que ha de dar a luz; no sólo en el capítulo 5, sino también en el 4 ya lo había dicho. Israel era esta mujer en el Antiguo Testamento, esperando que le naciera el niño, el Mesías; y luego la iglesia ahora continúa en las labores de Israel; y Cristo se forma en la iglesia, y la iglesia también está esperando que le nazca Cristo. Que Cristo se forme en nosotros, para que estemos pronto a recibirlo en gloria y majestad. Por eso dice aquí: “Y estando encinta, clamaba con dolores de parto”; clamaba, no son esas molestiecitas primeras; no, clamó a gritos; son dolores fuertes, como sufrió Israel, y también sufre la iglesia. Israel, hasta que viniera Cristo, y la iglesia hasta que Cristo se forme para que El pueda venir. Porque cuando el grano está maduro, entonces enseguida se mete la hoz porque la siega ha llegado; la siega llega cuando el grano está maduro; nadie va a meter la hoz cuando el grano todavía está verde y biche; cuando el grano está maduro, entonces se mete la hoz porque llegó la siega. El grano maduro es cuando la vida del primer grano, que es Cristo, entró y formó la espiga, y llenó la espiga de granos; la espiga es la iglesia. Cuando la iglesia ha madurado en Cristo, ese es el día del desposorio, es el día del nacimiento del niño varón, es el día de la coronación, ¿amén? Entonces, aquí dice: “clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento”; para alumbrar, habrá dolores; para que el reino del Milenio se establezca, tiene que haber los dolores de la gran tribulación, de la persecución contra la iglesia, y de la maduración de la iglesia en Cristo, para que esté lista para recibirlo y entrar en su gozo, cuando El venga.  

Verso 3: “También apareció otra señal en el cielo”; por una parte, se ve el reino de Dios; por otra parte, se ve el otro reino: “he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos”; y luego dice en Apocalipsis 17 que esas cabezas son los reinos de la bestia; las cabezas del dragón se refiere a los principados demoníacos que influyen en las llamadas civilizaciones. En Daniel 7 aparecen esas bestias; en Apocalipsis 13 y 17, aparecen también las siete cabezas de la bestia, que se corresponden con las siete cabezas del dragón; las cabezas del dragón son los principados; como por ejemplo, el príncipe de Persia, que es aquel principado demoníaco que influía en la llamada “civilización persa”. Cuando cayó el imperio Persa fue porque primero fue derribado el príncipe espiritual, y después vino el de Grecia; y por tanto, surgió el imperio Griego; esas son las cabezas del dragón. Los enemigos de la Iglesia son los enemigos de Cristo, son los imperios mundiales, la corriente de este siglo; ese es el dragón con sus cabezas, que son el reino espiritual de las cabezas de la bestia. La bestia es el aspecto político de la llamada entre comillas civilización; pero el Señor no la llama “civilización”; por eso digo yo entre comillas; el Señor le llama “bestias”, o sea, brutales, civilizaciones brutales que el Señor las tiene que comparar a bestias; ese es el mundo, esa es la historia universal, la historia de las bestias.

Pero hay otra historia, la historia sagrada, la de esta mujer con angustia, con dolores de parto, para dar a luz la simiente de la mujer: Cristo el Señor formándose en nosotros, para que estemos listos para recibirlo en gloria y majestad, porque El está a la diestra del Padre esperando que estemos listos. Dice: Siéntate a mi diestra, dijo el Padre al Hijo, hasta que ponga todos tus enemigos por estrado de tus pies. Esto es lo que está haciendo el Señor. Entonces dice allí: “y en sus cabezas siete diademas”. Eran coronados, así como el Señor es coronado; estos príncipes son coronados; la gente les sigue a ellos la corriente; los hombres les obedecen; por eso tienen diademas.  

Verso 4: “y su cola”, que le sigue, esa cantidad de ángeles caídos, “arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo”; las estrellas son figura de los ángeles; “y los arrojó sobre la tierra”; cada vez la tierra estará más inundada del infierno, más inundada de cosas malignas; ¿no se han dado cuenta ya? Cada vez más, porque en la pelea celestial, esos ángeles caen a la tierra. “Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.” Fíjense: cuando iba a nacer Jesús, ahí estaba el imperio Romano representado en Herodes, y mandó  a matar los niños, ¿se dan cuenta? Entonces José, María y el niño Jesús huyeron a Egipto; y después, cuando el niño había tenido unos añitos más, tres años y medio después, regresaron a la tierra, y El llegó a ser el Mesías; El lo era, pero llegó a ejercer su ministerio; ese es un primer aspecto.

Pero ese niño, Cristo que nació de María en Belén, que vivió, murió y resucitó, ahora vive en la Iglesia; por lo tanto, el mismo dragón que persiguió a Jesús, persigue a la Iglesia. Nosotros tenemos que dar a luz en las narices de la persecución, porque el dragón se paró frente a la mujer, con el objetivo de devorar al niño cuando nazca. El mundo entero no sabe que está siendo dirigido por Satanás; y el objetivo de Satanás es esa mujer y ese niño; lo que él más odia es que Cristo se forme en nosotros, que Cristo tenga algo en la tierra que El pueda considerar suyo, y que nosotros en verdad le honremos a El. Eso es lo que menos quiere Satanás; y él va a hacer lo posible para lanzar su río y arrastrar a la mujer; pueden ser ríos de ejércitos en la persecución, y puede ser la corriente de este mundo que nos arrastre, porque ahí se habla de ese río. 

Verso 5: “Y ella dio a luz un hijo varón”. Cuando nació Cristo de María, que representaba a Israel, nació para después cumplir su ministerio; entonces ascendió a la vista de testigos y se sentó a la diestra del  Padre. Por eso dice aquí: “un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones. Pero el Cristo que ascendió, es el mismo Cristo que nos sentó con El en lugares celestiales, es el mismo Cristo que se está formando en nosotros, es el mismo Cristo que dijo: el que venciere, se sentará conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono. Lo que se dio en Cristo, se está reproduciendo, y se tiene que reproducir en la Iglesia, para que también nosotros nos sentemos con El; pero para eso es necesario vencer.  

Y dice el verso 6: “Y la mujer huyó al desierto”, como María huyó a Egipto, y también como cuando el imperio Romano iba a tomar Jerusalén, los cristianos huyeron a Jordania; así también la Biblia dice que está reservado un lugar en Jordania para que se esconda el pueblo de Dios de aquellas tierras durante la gran tribulación. Si eso les parece raro, se los voy a leer por dos testigos. Daniel capítulo 11. La gran tribulación comienza a ser descrita en el capítulo 11 desde el versículo 31; allí se describe la segunda mitad de la septuagésima semana o septenario de la profecía de Daniel 9. En Daniel 9 hay setenta shabúas, sietes, semanas de años, o sea, septenarios, semanas de siete años; la última semana se divide en dos: la segunda mitad de la semana es el gobierno bestial del anticristo; o sea los últimos tres años y medio; eso es descrito desde que se establece la abominación desoladora que está en el verso 31 de Daniel 11; allí dice: “Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora”; o sea, el establecimiento de la abominación desoladora, la imagen de la bestia, ese es el momento de la plena gran tribulación, los tres últimos años y medio, la segunda mitad de la septuagésima semana o septenario de los setenta de Daniel.  

Verso 32: “Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto”; los infieles a Dios serán seducidos por ese gobierno mundial, ese gobierno globalista hacia el cual todo está siendo dirigido ahora; “mas el pueblo que conoce a su Dios…”, gracias a Dios que, a pesar del anticristo, hay un pueblo que conoce a su Dios, que no estará en el cielo, sino en la tierra, esforzándose y actuando. Los que murieron sí estarán en el tercer cielo, pero aquí habla del pueblo que está en la tierra mientras el anticristo está gobernando; y dice: “…el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. Y los sabios del pueblo instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego…”;  éstos todavía no están en el paraíso; los que quedan, los santos que quedan, serán perseguidos por 42 meses; entonces dice: “caerán a espada y a fuego, en cautividad (o sea cárcel) y despojo (los bienes) Y en su caída, (la caída quiere decir en la persecución, en el despojo, en la cárcel, en la muerte) serán ayudados de pequeño socorro, (o sea, el Señor los protegerá con una mínima protección), y muchos se juntarán a ellos con lisonjas (o sea, gente que no es fiel se mezclará, como pasó cuando Israel salió de Egipto; muchos se mezclaron con ellos, y no eran verdaderos, son sólo lisonjeros, apariencia) También algunos de los sabios caerán para ser depurados (porque se puede ser sabio y a la vez impuro; entonces hay que ser depurados) y limpiados (porque se puede ser sucio) y emblanquecidos (porque se puede ser sabio y manchado, y el Señor en su misericordia permite esta persecución para depurar, limpiar y emblanquecer), hasta el tiempo determinado; porque aún para esto hay plazo”. ¡Aleluya! Gracias a Dios que hay plazo para ser depurados, limpiados y emblanquecidos. No nos preocupe el método, nos interese el resultado, ¿amén?  

Y dice el verso 36: “Y el rey (o sea, este anticristo, este gobernante mundial) hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios;” como describe Pablo al anticristo en 2ª a los Tesalonicenses capítulo 2, ¿verdad? “y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, (pero no para siempre) hasta que sea consumada la ira”; hasta que Dios derrame las siete tazas de la ira. 

Verso 37; “Del Dios de sus padres no hará caso”;  puede ser un israelita apóstata, porque si los judíos lo van a recibir como el Mesías, entonces tiene que ser uno de su pueblo; pero que no será una persona que cree verdaderamente en Dios; será un ocultista que cree en Satanás, un satanista, porque dice acá: “Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres…”; eso puede ser que no le importará que ellas lo amen o lo que ellas aman, lo que puede ser otra interpretación; “ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá”; él se presentará  como si él fuese Dios.  

Verso 38: “Mas honrará en su lugar…”; noten a quien va a honrar, al dragón, al diablo; escrito está que el dragón le dará su poder a la bestia, como dice Apocalipsis; y entonces dice acá en Daniel: “al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron”, ese es lucífer, dios con minúscula, “lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas, y con cosas de gran precio. Con un dios ajeno (o sea, Satanás) se hará de las fortalezas más inexpugnables (porque Satanás ayuda a los que le sirven, por un rato; después los tortura, pero mientras tanto los usa) y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra” .

Verso 39: “Pero al cabo del tiempo…” ¿por qué será que Venezuela y el tercer mundo están tan molestos por Europa y Estados unidos? Noten por qué: “al cabo del tiempo el rey del sur…”, corresponde al sur de Israel, que es el mundo musulmán y el tercer mundo; “…contenderá con él”. No es que  va a vencer a la civilización del hemisferio norte, occidental, no, pero sí va a haber problemas, resistencia, contienda; “y el rey del norte…” que ya es Rusia, porque al norte de Jerusalén está Magog, y Mesec que es Moscú, “se levantará contra él”; o sea, habrá el Armagedón. Por una parte está el anticristo, pero también los del sur, los del norte y los de oriente (o sea China, Japón, Corea, etc.,) contenderán con él; van a converger en Israel para el Armagedón. Entonces dice allí: “se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballos, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará”. Con carros, gente de a caballo y naves. 

Verso 40: “Entrará a la tierra gloriosa”; esa es Israel; “y muchas provincias caerán…” y aquí vamos a llegar a lo que les estaba diciendo: “mas éstas escaparán de su mano:” ¿Cuáles? ¿Cuáles van a escapar de la mano del anticristo? “Edom” que es el sur de Israel; ahí está todo el sur de Israel, que es Edom, “Moab”, que es la parte sur de Jordania; miren donde está Moab, de ahí del Jordán a la izquierda, al oriente; “…y la mayoría de los hijos de Amón”, que es al norte, donde está Amán, que es la capital  de Jordania. Estas provincias escaparán de su mano: el sur de Israel, Moab y la mayoría de los hijos de Amón; o sea, Jordania y el sur de Israel.  

Ahora vamos al profeta Isaías, segundo testigo. Isaías capítulo 16. Todo el capítulo 15 y el 16 es una profecía de Isaías acerca de Moab; entonces Moab, ya vimos que es el sur de Jordania; entonces dice así en el capítulo 16, los primeros versos; dice Dios por Isaías: “Enviad cordero al señor de la tierra”; pero ¿a quién va dirigida esta profecía? Dice: Profecía sobre Moab que comienza en el capítulo 15; está hablando de Moab, el mismo Moab de que habló Daniel, ya hablaba ya antes Isaías; y ¿qué dice? “Enviad cordero al señor de la tiera, desde Sela del desierto al monte de la hija de Sion. Y cual ave espantada que huye de su nido, así serán las hijas de Moab en los vados de Arnón”. Arnón es uno de esos arroyos que descienden al Mar Muerto del lado oriental; y miren lo que le dice al gobierno de Jordania: “Reúne consejo, haz juicio; pon tu sombra en medio del día como la noche”; es decir, esconde, “pon tu sombra en medio del día como la noche; esconde a los desterrados, no entregues a los que andan errantes. Moren contigo mis desterrados, oh Moab; sé para ellos escondedero de la presencia del devastador (ese es el anticristo), porque el atormentador fenecerá, el devastador tendrá fin, el pisoteador será consumido de sobre la tierra”. Por eso el Señor Jesús  les dijo: cuando vean Jerusalén rodeado de ejércitos, huyan a los montes; y los cristianos, cuando vieron el ejército de Tito y Vespasiano llegando, se fueron, ¿saben para dónde? Para Jordania; cruzaron los vados del Jordán y llegaron a Petra y a Pella, y se escondieron allá, ¿se dan cuenta? 

Volvamos a Apocalipsis 12, verso 6; todo esto es parte de la angustia y de los dolores de parto de los tiempos finales: “Y la mujer huyó al desierto…” así como hizo María, como hicieron los cristianos de la iglesia primitiva; también los que estén por allá, viendo todas las cosas cumplirse, y claro que los sefarditas estarán en el Neguev, que es lo que era Edom, y ustedes saben  que me refiero a la profecía de Abdías. “Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días”. El atormentador fenecerá, escóndelos. 

Verso 7: “Después hubo una gran batalla en el cielo”. Después, fíjense, esta batalla donde aparece Miguel en Apocalipsis 12, es la misma dónde aparece Miguel en Daniel 12. Después de que describió lo que acabamos de leer, de la tribulación, a finales del gobierno del anticristo, no habrá antes un arrebatamiento, sino después de la tribulación. Hacia el final de la tribulación se levantará Miguel; y eso es lo mismo que dice Apocalipsis 12, como Daniel 12, : “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel  y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos”, como Satanás que se presentaba a acusar a Job ante Dios, “el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos (nuestros hermanos) le han vencido por medio de la sangre del Cordero (con la que sus pecados fueron limpiados) y de la palabra del testimonio de ellos ( el testimonio que ellos dieron de lo que Dios es, lo que les dio en Cristo y lo que somos en Cristo, cuando dieron la palabra del testimonio, ellos confesando a Cristo y lo que Cristo hizo y lo que somos en El) y menospreciaron sus vidas (la de sus almas) hasta la muerte”. Estuvieron dispuestos a morir; esos eran vencedores.  

Verso 12: “Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos” (porque ya la mayoría están allá) ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar!  (Ahí vienen las copas de la ira desde el capítulo 15 y 16, “porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”. El sabe, él está engañando a la gente, pero él sabe que tiene poco tiempo. “Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón”, o sea, a Israel y a los cristianos.

Dice el verso 14: “Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila” que dice ahí,  esa gran águila es el mismo Señor; dice que el Señor, como gran águila, los tomó en sus alas, “para que volase de delante de la serpiente”, no detrás; hay que adelantársele a la serpiente, porque dice: si muerde la serpiente antes de ser encantada, de nada sirve el encantador; hay que adelantársele a la serpiente. Entonces dice: “para que volase de delante de la serpiente al desierto”; puede ser en avión porque hay que volar, “a su lugar, donde es sustentada por un tiempo (que es un año) tiempos (que son otros dos años, van tres) y la mitad de un tiempo” tres años y medio, la última semana y la segunda mitad de la última semana o septenario.  

Verso 15: “Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer…”, noten lo que el diablo quiere hacer, arrojar “agua como un río, para que fuese arrastrada por el río”; puede ser persecución, o pueden ser las porquerías de este mundo, que es la corriente de este mundo, un río para arrastrarnos. “Pero la tierra (gracias a Dios) ayudó a la mujer”; la tierra es nuestra aliada, incluso con terremotos; los terremotos son nuestros aliados, porque miren lo que dice: “la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca. Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto (el resto es el remanente, los últimos que quedan) de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo”. Este es el momento del parto final de esta mujer, la angustia de la mujer; dio luz a Cristo y ahora Cristo se forma en nosotros y nos espera la gloria, pero pasando a través de estos dolorcitos previos y pasajeros.

Vamos a dar gracias al Señor, no sólo por lo de hoy, sino porque hoy terminamos esta serie. 

Padre: en el Nombre de Jesús, te agradecemos esta oportunidad que nos diste de considerar estas cosas; concédenos masticarlas de nuevo, digerirlas, que produzcan efecto espiritual en nuestra vida, que nos encaminen y que sean armas de nuestro testimonio para presentarlo al mundo, a las naciones, a las demás personas, en el Nombre del Señor Jesús; amén!.  

Oración de la trascriptora:

Padre amado: Al finalizar hoy la transcripción de esta serie, yo también quiero darte infinitas gracias por haberme concedido este privilegio, esta gracia, con el deseo grande de que estos mensajes sean útiles para la edificación de Tu casa. Te ruego que aprovechemos al máximo lo que nos has enseñado a través de ellos, y que ésta, Tu palabra, corra y circule entre los demás miembros de Tu cuerpo, para que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios. Sólo agradecerte, porque de ti viene la disposición y la fortaleza para realizar este pequeño trabajo. Todo sea para Tu gloria y Tu alabanza, amén!

 

Gino Iafrancesco V., 23/VI/2006, Bogotá D.C., Colombia.

Transcripción de Marlene Alzamora, revisada por autor.

LA OBRA DE DIOS, LA OBRA DEL MINISTERIO Y LA OBRA DE CADA UNO

Por Gino Iafrancesco V. - 27 de Enero, 2008, 2:43, Categoría: General

 

LA OBRA DE DIOS,

LA OBRA DEL MINISTERIO

Y LA OBRA DE CADA UNO 

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Vamos a estar considerando algo relativo a la obra de Dios, la obra del ministerio y la obra de cada uno; la obra de cada uno está dentro de la obra del ministerio y la obra del ministerio del cuerpo de Cristo está dentro de la obra de Dios. 

La obra de Dios.-

Vamos a abrir la palabra de Dios en el libro de Hechos de los Apóstoles, y vamos al capítulo 13, el verso 41, que es una cita que hace el apóstol Pablo. Aquí en este capítulo 13 aparece el testimonio de Pablo y Bernabé en Pisidia, y  aparece lo que él nos dice de una cita, en el contexto del testimonio del evangelio por parte de los apóstoles, por parte del cuerpo de Cristo al mundo, a los judíos primeramente, en una sinagoga  judía en Pisidia; el apóstol utilizó un versículo que es de Interés. Entonces, dice el verso 41 del capítulo 13, que es una cita que está en el profeta Habacuc: "Mirad, oh menospreciadores…",  porque cuando uno menosprecia, uno aniquila; pero Dios dice: Mirad; los que están menospreciando miren; ¿qué es lo que hay que mirar?  "…asombraos, y desapareced"; oh! tres cosas: mirar, asombrarse, y si seguimos siendo menospreciadores, desaparecer. Ojalá no seamos menospreciadores, sino colaboradores, para no desaparecer, sino para permanecer. "Mirad, oh menospreciadores, y asombraos, y desapareced; porque Yo hago una obra en vuestros días, obra que no creeréis, si alguno os la contare". Es una cita interesante, donde Dios mismo habla en primera persona: Yo hago una obra; es la obra de Dios.  

Sin ponernos de acuerdo Manolito sintió en el corazón leernos desde el comienzo un Salmo que hablaba de las obras y los hechos portentosos de Dios, y nuestro testimonio, y glorificaron a Dios por causa de sus obras y sus hechos portentosos. Entonces, hay una obra, desde la eternidad, que Dios viene haciendo; una obra que abarca todo lo que Él ha hecho, incluyendo Su amor eterno, presciencia y propósito, Su creación, Su providencia, la obra de la redención, Su reino, la glorificación de la iglesia, Su juicio, la conclusión de todas las cosas, el cumplimiento, la realización de Su propósito eterno. Todo esto es lo que se llama "la obra de Dios"; y la obra de Dios tiene varios capítulos; y uno de esos capítulos es la obra que Dios dice que haría en nuestros días; y Pablo refiere que esos días son a partir de la primera venida del Señor Jesús; porque él está testificando de la venida del Señor Jesús, de la obra de Cristo en la cruz, de la resurrección, del derramamiento del Espíritu,  de la comisión dada a la Iglesia y del trabajo de Dios con la Iglesia. Entonces, esa es la obra de Dios, que Dios está haciendo en nuestros días; no podemos menospreciarla, aunque podemos también asombrarnos; y algunos pueden desaparecer. ¡Qué serio! ¿no?, que Dios relacione con Su obra en nuestros días esas tres palabras: mirar, asombrarse y desaparecer. La obra del Señor es para que nosotros desaparezcamos, y para que el Señor aparezca; esa es la obra de Dios.

La gesta de Cristo.-

Las fiestas solemnes de Israel nos recuerdan la gesta de Cristo, la obra del Señor, los distintos aspectos de Su obra. Dentro de estos aspectos de Su obra tenemos  el de Su muerte expiatoria en la cruz, tal como aparece a nosotros, en el sentido objetivo, jurídico, exterior, en la fiesta de la Pascua; Él murió por nosotros. Pero también tenemos que comerlo, al Cordero sacrificado, y con panes sin levadura; entonces, por eso la fiesta de la pascua venía junto con la de los ácimos, y con la de las primicias, que habla de la resurrección. Entonces, hay el aspecto jurídico y el aspecto orgánico, lo que El hizo en sí mismo y lo que hace en nosotros; por eso aparece también luego la fiesta de Pentecostés, después de las primicias, a los cincuenta días, la obra del Espíritu, que es otro capítulo de la obra de Dios; pero después de Pentecostés, y cubiertos por la expiación, y en espera de la conclusión, está la obra de las trompetas, que significa a Cristo siendo anunciado. Recién entonces llega la fiesta de los tabernáculos.  

La obra del ministerio.-

Hay, pues, una obra divina de creación, una obra divina de providencia, una obra divina de redención, y también hay una obra divina de inspirar las Sagradas Escrituras, de edificar el cuerpo de Cristo, de constituir el ministerio del cuerpo, de dar a la iglesia apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, para que edifiquen el cuerpo de Cristo, por medio de perfeccionar a los santos. Son los santos los que hacen en Cristo, por el Espíritu, la obra del ministerio. Entonces ahí podemos darnos cuenta de cómo, dentro de la obra de Dios, está ese gran capítulo de la fiesta de las trompetas, que es Cristo siendo anunciado, la Palabra siendo inspirada, siendo escrita, y siendo expuesta; porque, como dice inspiradamente el salmista: la exposición de las palabras de Dios alumbra. Esto es también parte de la obra de Dios; no es la única, pero es parte de la obra de Dios. Nos damos cuenta de que de la obra de Dios surge lo que se llama en la Palabra: "la obra del ministerio". La obra el ministerio es necesaria dentro de la obra de Dios, y es también parte de la obra de Dios. Aunque haya diversidad de dones, hay un mismo Espíritu; y aunque haya diversidad de ministerios, hay un mismo Señor que coordina todos los ministerios  en el ministerio del Nuevo Pacto, del Nuevo Testamento, de la justificación, de la reconciliación, del Espíritu, de la Palabra, en el sentido completo del consejo de Dios. Entonces, pues, la obra del ministerio también es parte de la obra de Dios; es Dios mismo el que hace estas obras. Dice la Palabra que Cristo constituyó a Pablo ministro, según la gracia de Dios que le fue dada, y según la operación de Su poder. Entonces, la obra de Dios es la operación de Su poder en gracia, a través de todos los miembros del cuerpo. El trabajo del cuerpo de Cristo es parte de la obra de Dios, porque es la operación de Su poder en gracia; y es necesaria la obra del ministerio del cuerpo de Cristo para que la obra total de Dios tenga su culminación.

La apertura del primer Sello.-

El Hijo de Dios e Hijo del Hombre ascendió resucitado, y se sentó a la diestra del Padre, y se le fue dado el Libro de los Siete Sellos. El primer sello que Él abrió fue el del caballo blanco, con su jinete para vencer; y Él derramó Su Espíritu, constituyó apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; esa es la fiesta de las trompetas: Cristo siendo anunciado. Después de la fiesta de Pentecostés, viene la fiesta de las trompetas; esa es una obra de Dios. Alguien mencionó aquí a un personaje que se está oponiendo, realmente no a los evangélicos ni a los pastores meramente, sino a la obra de Dios. Si este menospreciador no mira, no se asombra, entonces desaparece en su ceguera; ese y cualquier otro. Hay algo que Dios mismo está haciendo en nuestros días. Una obra que Yo haré, dice el Señor, en vuestros días; y parte de esa obra es la obra del ministerio. Tal expresión: la obra del ministerio, que se usa en el Nuevo Testamento, ya había sido adelantada por el Espíritu Santo en al Antiguo Testamento de manera tipológica. No vamos a ver todos los pasajes, pero por lo menos alguno representativo en el libro 1º de Crónicas.

Tipología veterotestamentaria de la obra del ministerio.-

Vamos al primer libro de Crónicas, capítulo 23, porque es un capítulo tipológico; recordemos que en estos capítulos está siendo ordenado el servicio de la casa de Dios: los porteros, los levitas cantores, etc., etc. Entonces, en el capítulo 23, que las Sociedades Bíblicas titularon: "Distribución y deberes de los levitas", hay varias expresiones a lo largo del capítulo, que algunas  concentran la importante expresión, y que podemos leer desde el versículo 24 en adelante. Había mencionado una serie de personas, y dijo: "Estos son los hijos de Leví, en las familias de sus padres…"; notemos aquí que primero son personas; y estas personas están en una familia, y están corporativamente trabajando bajo el gobierno de Dios; "…jefes de familias según el censo de ellos, contados por sus nombres, por sus cabezas, de veinte años arriba, los cuales trabajaban (eso es plural) en el ministerio(eso es singular) de la casa de Yhaveh". Todos ellos trabajaban en ministerios diferentes; pero sus diferentes ministerios, funciones y actividades, formaban parte de una actividad o servicio colectivo que entre todos prestaban; ese servicio colectivo, donde las partes de todos y cada uno se juntaban y ensamblaban unas con otras, se llamaba "la obra del ministerio de la casa de Dios".  

Podemos seguir leyendo; voy a saltarme el versículo 25, y dice en el verso 26: "Y también los levitas no tendrán que llevar más el tabernáculo y todos los utensilios para su ministerio". Ahora era el templo; entonces, habiendo pasado del tabernáculo, o de la tienda, al templo, ahora su ministerio se modificaba según las circunstancias; y ahora voy a leer el v.27: "Así que, conforme a las postreras palabras de David, se hizo la cuenta de los hijos de Leví de veinte años arriba. Y estaban bajo las órdenes de los hijos de Aarón (que representa el Sumo Sacerdocio que es Cristo) para ministrar en la casa de Yhaveh". ¿En qué lugares?  "En los atrios, en las cámaras y en la purificación de toda cosa santificada, y en la demás obra". Todo lo que se hacía, por ejemplo, en los atrios, en las cámaras, lo que se hacía para purificar cada cosa, todo eso era parte de esta obra; y ahora dice: "… y en la demás obra del ministerio de la casa de Dios". Entonces noten como el Espíritu Santo estaba introduciendo en la tipología el concepto de la obra del ministerio del cuerpo de Cristo, el cual es hoy la casa de Dios, el pueblo de Dios, la Iglesia. Aquello era una figura; hoy es la realidad.  

En el Nuevo Testamento.-

En el Nuevo Testamento, ya los hermanos conocen muy bien, tenemos aquella expresión; en Efesios, en el capítulo 4, aparece en el versículo 10: "El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos (¿para qué Él subió?) para llenarlo todo". (Siéntate a mi diestra hasta que Yo ponga a todos tus enemigos por estrado de tus pies…/… Toma el libro y abre sus 7 sellosCuando termines de abrir el Libro, los reinos del mundo vendrán a ser del Señor y de Su Cristo). Entonces Él se sentó a la diestra y comenzó a abrir el Libro; y lo primero que puso a cabalgar fue el caballo blanco. Ese jinete comenzó a cabalgar desde que Jesucristo se sentó a la diestra de Dios y comenzó a abrir el Libro. Escrito está: "…subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo dio (voy a traducir aquí con más exactitud, porque la palabra "constituyó" tiene aquí como una connotación un poco clerical, un poco eclesiástoide, pero no en el sentido bíblico sino en el sentido tradicionalista institucional; mas la palabra en el griego es edoken, o sea, dio Dios; de dar; es decir, Dios está regalando ciertas personas a la iglesia; no poniéndole opresores a los santos, sino haciéndole regalos; es muy diferente el sentir de la manera como Pablo habla; entonces por eso prefiero traducirlo así: "Y él mismo dio a unos, apóstoles, a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de…". Él dio; esa es parte de Su obra, de la obra de Él en nuestros días. ¿Para qué Él da esas personas?, ¿Cuál es el objetivo? ¿Que los dados se engrandezcan?, ¿Qué sean un clericado especial, un sacerdocio insufrible? ¡No!, el objetivo es un regalo a la iglesia, para la iglesia; dice: "…a fin de perfeccionar a los santos…".  Dios le da personas a la iglesia con el objetivo de perfeccionar a los santos; el objetivo es los santos, que los santos hagan la obra del ministerio: Entonces la obra del ministerio no es hecha solamente por los apóstoles, por los profetas, por los evangelistas, por los pastores y maestros, sino por todos los santos, por todos los miembros del cuerpo de Cristo. Y si Dios dio ese regalo a la iglesia, no es para que sustituya el trabajo de la iglesia, sino para que lo promocionen, para que lo ajusten, para que lo perfeccionen. Entonces allí aparece esa expresión que habíamos leído allá en Crónicas, "la obra del ministerio"; aquí dice: "para la edificación del cuerpo de Cristo", que eso es lo que es la casa de Dios.

 Decía que los levitas trabajaban juntos; eran muchos; había un censo; muchas personas; pero todas esas personas, de las que cada una tenía su particularidad, esa particularidad la debía realizar en la comunión del cuerpo; no perdía su particularidad, pero tampoco perdía su inclusión en el cuerpo. Y en esto necesitamos tener mucha claridad, y que el Señor, por su Espíritu, nos conceda mucho equilibrio. 

La obra de cada uno.-

La misma Biblia que habla de la obra de Dios, y que habla de la obra del ministerio de todos los santos, habla también de "la obra de cada uno". Entonces existe la obra de cada uno. La obra de cada uno es una obra particular, tiene su sello particular, no es igual a la obra de otro; la obra del páncreas no es la misma que la de los pulmones, no es la misma que la del estómago, no es la misma que la de los ojos; pero, aunque no es la misma, está coordinada dentro de una sola obra de todo el cuerpo. Entonces todo el cuerpo cumple una función conjunta, colectiva, para el Señor; entonces la obra de cada una está insertada en la obra del ministerio, y la obra del ministerio del cuerpo de Cristo es una parte de la obra de Dios. Respecto de la creación, bueno, nosotros no tuvimos nada que ver; de la providencia tampoco tenemos mucho que ver, aunque Él nos use como instrumentos providenciales; la obra de la redención le tocó hacerla a Él solito en la cruz; pero de la obra del ministerio de edificar el cuerpo de Cristo nos tocó una parte a nosotros en el Espíritu, así como en la obra de la providencia le tocó también a los ángeles cuidarnos, evitar algunos accidentes, producir algunas de las que nosotros llamamos entre comillas "casualidades". Él usa  ángeles para Su obra de la providencia, y de cuidado, etc.  Él usa los  miembros del cuerpo de Cristo para la obra del ministerio de la edificación del cuerpo de Cristo, que es la edificación de una esposa para el Hijo de Dios. Entonces la obra de cada uno está insertada, incluida, y es parte de la obra del ministerio colectivo. Entonces ahí necesitamos aprender un equilibrio.

Equilibrio y coordinación.-

El equilibrio es para no homogenizar demasiado, ni particularizar demasiado. En un extremo, a veces resaltamos tanto nuestra propia obra, que a veces nos olvidamos de que nuestra parte es apenas eso, una parte en el contexto de la obra de otros, y que debe encajar con la obra de otros. Pero podemos irnos al otro lado, y querer homogenizar, y pretender hacer a todo el mundo iguales a nosotros, cuando más bien el Señor estableció diversidad de ministerios, y dio diversidad  de dones, y también está escrito que Dios realiza diversas operaciones; hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo; hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las obras en todos, es el mismo. Dios tiene que ver con la obra de cada uno, y también con la obra de los equipos que Él forma; y hay diversidad de operaciones, pero Dios hace todas las cosas en todos.  

La obra de Dios es que el corazón palpite, y la obra de Dios es que los pulmones respiren, y obtengan el oxígeno, y se lo pasen a la sangre: y el aparato circulatorio tiene que hacer una cosa, y el nervioso otra, y cada uno tiene que hacer algo distinto. Entonces hay algo distintivo, que es la obra de cada uno; y a la misma vez, la obra de cada uno no es una obra aislada, no es una obra en contraposición a la de otros que son diferentes, y a veces hasta contrastantes. Aunque cada uno tiene su obra, esas obras son coordinadas por una cabeza: Jesucristo. Por eso en la Biblia se habla de la coordinación; pero no se trata de una coordinación que venga de la carne, y que pueda utilizar Satanás para estorbar con mucha astucia. ¡No!; se trata más bien de la coordinación que viene de la Cabeza, por el Espíritu, y que es sobrenatural, y que no tiene mano humana extraña. La Biblia dice: bien ajustados y coordinados en Cristo, el templo va creciendo para ser un templo santo en el Señor, edificados juntamente unos con los otros. 

Autoridad.-

Vamos a ver ahora un poco más de la tercera parte: la primera, la obra de Dios; la segunda, la obra del ministerio; la tercera, la obra de cada uno. Vamos a ver otra Escritura donde se nos habla de la obra de cada uno; ese "cada uno" es usted; puede poner su nombre y su apellido, y si quiere su cédula.  Vamos al evangelio de Marcos, hacia los últimos capítulos de su libro, al capítulo 13, versículos 33 en adelante, hasta el 37; allí donde el Señor está hablando: "Mirad"; bueno, hay que mirar, "velad y orad; porque no sabéis cuando será el tiempo. Es como (aquí está dando una figura, una parábola) un hombre (el Señor Jesús) que yéndose lejos (a la diestra del Padre) dejó su casa (esa es la iglesia aquí en la tierra; Él no se la llevó todavía, aunque nos sentó con El en lugares celestiales, pero en Espíritu) y dio autoridad (eso es en singular) a sus siervos (eso es en plural; o sea que Su autoridad, Su delegación, fue repartida entre Sus siervos, aunque ejercida colectivamente, mas también respetando y teniendo en cuenta las particularidades, pues ahora dice más:) y a cada uno su obra, y al portero  (que tiene que hacer una obra específica) mandó que velase". Es decir, tiene que estar atento el portero, para que no se infiltre nada extraño y para que cuando su Señor llegue, se levante y le abra y anuncie. Entonces aquí el Señor Jesús habla de la autoridad divina, que es una sola, pues dijo Jesús: toda potestad me es dada en los cielos y en la tierra; por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que yo os he mandado; y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Se fue lejos, dejó por un tiempo Su casa, y dio autoridad a Sus siervos; la repartió entre ellos, pero a la vez la expresa en la comunión espiritual de ellos en acuerdo con el Espíritu; pero también añadió: "y a cada uno su obra". 

Siervos ajenos.-

Por eso en 1ª a los Corintios 3, si ustedes quieren ver conmigo, volvemos a encontrarnos con esa expresión en el versículo 13, pero voy a leerlo desde el v.10: "Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima, pero (fíjense en esa frase) cada uno mire como sobreedifica". Acerca del fundamento, nadie puede poner otro que el que ya está puesto; pero sobre el fundamento cada uno tiene que hacer su parte. Si usted va a hacer su parte,  para que sea una obra legítima, que no sea de paja, que no sea quemable, tiene que ser hecha en Cristo; producida por el actuar de Dios; como dice Pablo: El que actuó en mi; Dice: El que actuó en Pedro, actuó también en mi; también dice: me puso por ministro…/… según la operación de su poder. Para que la obra de cada uno sea legítima, tiene que ser producida en gracia por la operación del poder de Dios. Es el poder de Dios el que tiene que operar en cada persona, haciéndole entender a cada uno, así sea, incluso, que debe que recoger un papelito; esa también es parte de la obra de Dios; cada uno debe saberlo, pues tiene que nacer del soplo del Espíritu, tiene que ser una obra que tiene origen en Dios, que su origen es celestial, tanto la comisión, como la realización, como el objetivo; tiene que ser de Él, tiene que ser por Él, y tiene que ser para Él; entonces es parte de la obra de Dios, porque se originó en Él, se realiza por medio de Él, y se realiza para Él; esa es la marca de la verdadera obra de Dios: tiene que tener su origen en Dios, ser realizada espiritualmente, y tiene que ser para la gloria de Dios; de Él, por Él y para Él; así debe ser la obra en general, y la obra particular de cada uno.

Entonces aquí vuelve a hablar de la obra de cada uno; en el verso 10: "cada uno mire como sobreedifica"; ¿a quién le corresponde mirar como sobreedificar? ¿A quién le corresponde, en primer lugar, hacer lo mejor que sabe, y lo que le toca hacer particularmente? Cada uno mire; eso le toca a cada uno; por eso también da a entender la Escritura: ¿Quiénes somos nosotros para juzgar al criado ajeno? para su propio Señor es que está en pie, o cae; pero poderoso es el Señor para hacerle estar firme. El Señor tiene que decirnos como le dijo a Pedro, cuando estaba tan morbosamente interesado en la suerte de Juan; preguntó Pedro al Señor: ¿y qué de Juan? Como quien dice: Ya me dijiste lo que me va a acontecer a mi; pero, y a Juan ¿qué? Y el Señor le responde: ¿y qué a ti? Como quien dice: y a ti ¿qué te importa? Sí, es como una manera de decir: ¿qué te importa a ti?; ¿Con qué derecho quieres meter tus narices en todas partes? tú asegúrate de hacer tu parte, haz tú lo mejor que puedas, anda en el Espíritu, sí, haz tu parte, y hazla como te toca hacerla a ti, y nadie tiene porqué interferirte. Noten esto; es necesario tener equilibrio; no debemos homogenizar la obra del Señor, ni pretender controlar a los hermanos de una manera carnal, porque esa es una táctica que usa Satanás para estorbar la obra. Desgraciadamente a veces queremos homogenizar y controlar  por medios naturales, y utilizamos  a veces sistemas coercitivos, y establecemos cláusulas manipuladoras, y a veces hasta organizaciones que le quitan la autoridad al fluir del Espíritu, y la colocan en un carro de bueyes. El peso del Arca, de la llevada del Arca del Pacto, de la Palabra y de la gloria de Dios, tiene que pesar sobre el corazón de cada hombre escogido por Dios; no se trata de una cosa maquinal. La maquinaria conduce a mortandad.

A veces por nosotros mismos repartimos y decimos: esto te va a tocar a ti, esto me va a tocar a mí, esto le va a tocar a él; y hacemos las cosas según un criterio meramente humano y una organización humana; ese es el carro de bueyes que conduce a la mortandad; el carro de bueyes es cualquier mecanismo de fabricación humana que pretenda hacer la obra de Dios, metiendo la mano para manipular. Eso estorba la obra de Dios, la cual debe pesar espiritualmente sobre el corazón de cada uno de los escogidos por Dios mismo.  

Una cosa es que cada uno, cada levita, cada sacerdote, que ahora en el cuerpo de Cristo lo somos todos los miembros del cuerpo, hombres y mujeres, hijos de Dios, cada uno tenga el peso del Arca sobre su corazón; y otra cosa muy diferente, aunque aparentemente mucho más fácil y práctico para lo meramente humano, es pretender hacer como hizo Montesquieu, repartirse los poderes, creando diversos aparatos, como el poder Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial, sin importarnos la vida y la disposición divina, pretendiendo usurpar por nosotros mismos una tajada en la torta de Dios. Creamos un aparato para maniobrar, pero ese aparato no tiene vida. Dios no comisionó aparatos, Dios no comisiona sistemas, Dios no comisiona estatutos, Dios comisiona personas escogidas por Él, personas que tienen el peso de Dios en su corazón, y que el Espíritu opera en ellas, por la operación de Su gracia y Su poder. Es por la gracia del Señor que una persona comienza a servir y a hacer lo que a esa persona le corresponde; y nos dice la Palabra a los demás, y todos somos los demás: ¿quién eres tú que juzgas al criado ajeno? Para su propio Señor está en pie o cae, pero poderoso es el Señor para hacerle estar  en pie. Precisamente ese, el que tú y yo estamos criticando, ese es un siervo ajeno.

Entonces cada uno tiene una obra específica que hacer; y también les digo esto: cada uno de los que tenemos una obra particular, y cada uno la tiene, tiene que tener dos cuidados: por la derecha y por la izquierda; hay un querubín guardián en un extremo, y otro querubín guardián en otro extremo. Por un lado, tú no tienes que hacer tu obra particular de manera individualista, no tienes que desvincularte del cuerpo, debes saber que tu parte es con el cuerpo; por otra parte, no puedes permitir la homogenización, la enajenación de tu función particular, porque el Señor establece unos límites y dice: esta es la obra de uno, esta es la obra del otro; aunque la del uno y la del otro, son la obra del ministerio, esta es la obra de Dios. Dentro de la obra de Dios, está la obra del ministerio, y dentro de la obra del ministerio, está la obra de cada uno; y si hay la obra de cada uno, entonces hay la obra del otro, la tuya y la del otro.  

La obra de otro, regla y medida.-

Vamos a ver donde habla de la obra del otro, pero debemos aquí todavía seguir hablando un poco de la obra de cada uno en la 1ª a los Corintios; no sólo en el verso 10 del capítulo 3, sino que el versículo 13 dice: "la obra de cada uno se hará manifiesta" ¿Amén?  Así como en Marcos se habla de la obra de cada uno, en 1ª a los Corintios se habla también de la obra de cada uno.

Ahora veamos 2ª a los Corintios; como en la primera habló de la obra de cada uno, ahora también explica de la obra del otro, y de fundamento ajeno; es decir, puesto, de parte de Dios, por otro. Vamos a 2ª a los Corintios capítulo 10 verso 16; y voy a leerlo desde el verso 12 para tener el contexto: "Porque no nos atrevemos (porque eso sería un atrevimiento) a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; (no hay que contarse ni compararse con los que se alaban a sí mismos) pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos…"  Uno, cuando está solito, encuentra que es el mejor, que es la última palabra, y como decimos: es la última coca-cola en el desierto, verdad?; entonces eso no es sabio, medirse a sí mismo por sí mismo, "y comparándose consigo mismos, no son juiciosos"; o sea, por ahí empiezan a "aflojársele las tuercas a uno"; por eso es necesario estar dentro de la comunión, sin perder la identidad entregada por el Señor, pero sin aislar la identidad individual de la identidad colectiva del cuerpo y de la obra colectiva. Entonces dice: "Pero nosotros…" ah! Pablo está haciendo diferencia entre algunos medio loquitos y (dice:) "nosotros"; ojalá estemos entre los cuerditos y no entre los loquitos; "pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente…"; aquí usa una palabra: "desmedido"; ¿qué quiere decir desmedido? No estar dentro de las medidas, quedarse corto o sobrepasarse, ir más allá de lo que le corresponde, o no ir hasta donde le toca. Entonces, cuando tú no vas hasta donde te toca, tú estás siendo irresponsable, y vas a afectar el cuerpo; y cuando te vas más allá de lo que te toca, también afectas al cuerpo. Entonces por eso se habla de una medida; no hay que desmedirse, ni por defecto, ni por exceso, "…sino conforme a la regla que Dios nos ha dado por medida". Hay algo en el Nuevo Testamento que se llama una regla dada por Dios para medir, para saber hasta donde tengo que llegar, y sólo hasta dónde puedo llegar; eso es lo que se llama una "plomada", una regla dada por Dios como medida; Dios da una regla; esa regla dice: hasta aquí puedo llegar  y hasta aquí he de llegar, pero de aquí para allá no puedo sobrepasarme. Entonces, luego explica así: "la regla que Dios nos ha dado por medida, para llegar también hasta vosotros"; o sea que la regla tiene que ver con la llegada pionera hasta los otros.

Por ejemplo, Pablo llegó a Corinto enviado por Dios, y comenzó un trabajo en Corinto; entonces él tiene que poner de parte de Dios el fundamento en Corinto, pero no en Jerusalén, porque en Jerusalén le correspondió a Pedro, a Jacobo y a Juan; y también, cuando Pablo se iba a meter en Bitinia, el Espíritu Santo le dijo: no, no vayas a  Bitinia; quien debía ir era Pedro; sí, a Pedro le correspondió ir a Bitinia. Quiere decir que Dios le entregó Bitinia a Pedro, y le entregó a Pablo, Macedonia. Si Dios le dice a Pablo: ven a Macedonia, y no vayas a Bitinia, y no te metas en Misia, quiere decir que hay un ambiente en el cual él va a ser útil, y otro en el que no. Pablo, yo sé, yo conozco a mis amados en Jerusalén, Pablo, no van a recibir tu testimonio en Jerusalén, yo te envío lejos a los gentiles; allá te voy a usar con los gentiles;  en Jerusalén se va armar un problema; desde que llegues te van a hacer esto y aquello; ¿se dan cuenta?

Medidas, medidas; la obra de cada uno, la obra de otro, la medida apropiada de relacionarse, la obra del uno con la del otro, porque la obra de los dos, o de los tres, o de los cinco, es ya diferente, son diferentes, son particulares, son complementarias, no rivales, nunca debemos actuar de una manera rival, sino de una manera complementaria, porque el otro no va a ser como tú, ni tú como el otro, pero no son enemigos, son complementarios, pero en el complemento debemos aprender hasta donde yo puedo llegar, incluso hasta donde debo llegar, y donde no debo meterme, y donde debo aprender a retirar mi mano.  

Dice así el verso 15: "No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos". Hay un alegrarse o gloriarse que es legítimo, pero hay uno que es desmedido; ¿qué quiere decir trabajos ajenos? Que Dios le encargó al páncreas hacer un trabajo; el hígado puede ayudarlo, pueden complementarse; pero no va a hacer el hígado el mismo trabajo del páncreas; y tampoco podemos decir: tienen que escoger; ¿o se van con el hígado o se van con el páncreas? ¡No!, sino que necesitamos al páncreas como el páncreas es, y necesitamos al hígado como el hígado es; necesitamos a los dos, no tenemos que ponerlos a pelear, dejémosle ser distintos, apoyarse, complementarse, no estorbarse, ¿se dan cuenta? Además, Dios entregó jurisdicciones a cada uno que no deben ser violadas. "No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos (porque en esto hay que tener mucha paciencia) que conforme crezca vuestra fe (o sea, cuando los hermanos sean más maduros, no ahora, sino después) seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla". Por ahora somos criticados, y no nos consideran apóstoles, dice Pablo; pero ahora en nuestros tiempos reconocemos a Pablo. Muchas veces, cuando se va a partir el pan, ni siquiera se usan las palabras de Jesús en los evangelios, sino las de Pablo. Muchas veces no se leen las palabras del Señor en Mateo, ni en Marcos, ni en Lucas, ni en Juan, sino que se lee casi siempre a Pabloen 1ª a los Corintios. Ahora honramos a Pablo, pero cuando Pablo estuvo en medio de ellos, fue tratado como si fuera un inferior, ¿se dan cuenta?

Sigue diciendo Pablo: "…sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla; y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la obra de otro…". No es que no pueda entrar, si se le convida, sino que enseña que no se debe entrar para gloriarse en lo que ya estaba preparado. Si de parte de Dios le correspondió tal jurisdicción a Pablo, con Timoteo, con Tito, con cualquiera de ellos, bajo su autoridad, y fundar la iglesia en Corinto, entonces son ellos los que deben poner las cosas en orden allí, son ellos los que deben nombrar a los ancianos, y auditar las situaciones; no le corresponde a los que fundaron la iglesia en Jerusalén, pero no la de Corinto; a Pablo no le corresponde hacer eso en Jerusalén, pero le corresponde hacerlo en Corinto. Y dice Pablo que él procuró no gloriarse desmedidamente en los trabajos ajenos; porque es muy fácil, cuando un árbol está plantado, sentarse a su sombra y comer de su fruto; lo que es difícil es plantar el árbol cuando no hay árbol, y regarlo, y cuidarlo hasta que esté grande, para que puedan venir las aves y hacer sus nidos allí. Por eso Pablo prefería anunciar a Cristo donde no hubiera sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno. Pero otros pretendían dizque predicar a Cristo, pero para sembrar animadversión contra Pablo, y apartar a los hermanos de él, para que éstos les sirvan a ellos, gloriándose en trabajos ajenos. La Palabra de Dios nos enseña cual es la ética ministerial del Espíritu Santo.

Sígueme tú.-

Entonces, todo esto quiere decir que existen en la Palabra de Dios ciertos cuidados y delicadezas del Espíritu Santo que debemos guardar. Pero al mismo tiempo, no debemos poner murallas demasiado altas como si fuésemos un corpúsculo independiente; eso sería un exceso por un lado; la obra del Señor, y la obra de cada uno, está vinculada con la obra de los demás; y tenemos que admitir con sabiduría, generosidad y prudencia a los demás, y tenemos que aprender a vivir dentro de las medidas; y al mismo tiempo, tienes que mantener tu identidad de función; tú no eres todo, eres solo una parte; y como otros son otros y funcionan distinto, ellos no tienen las mismas cargas que tú tienes; a ellos no les importan ciertas cosas, y quizá sientan menosprecio por lo que a ti te fue encomendado; entonces ahora tú no puedes decir: ya que a los otros no les gusta  esto que yo hago, no lo voy a hacer más. No, sino que tú tienes que hacer lo que a ti corresponde, aunque otro no lo haga; a ti te tocó hacer esto; puede ser que el otro diga: yo no lo haría así, sino que yo lo haría asá. Bueno, es que tú eres otro miembro; haz lo tuyo en tu jurisdicción como mejor lo sepas hacer. Que cada uno trabaje libremente, pero no pretendamos cuadricular a los demás.  

Tácticas infiltradoras y destructivas de Satanás.-

Vamos a ver un ejemplo en el libro de Nehemías, donde tenemos un precioso ejemplo de cómo Satanás es astuto para estorbar la obra del Señor. Ustedes recuerdan lo que dice el Libro de Nehemías después del trabajo de Sanbalat y de Tobías y Gesem; dice que paralizaron la obra, la estorbaron.  En el capítulo 6, la Sociedad Bíblica puso este título: "Maquinaciones de los adversarios"; oh! Tenemos un adversario que es Satanás, con sus demonios, que tienen sus maquinaciones; y esas maquinaciones de él las infiltra en corazones de personas, a veces desapercibidas, y las maquinaciones de Satanás pasan a ser maquinaciones de seres humanos, que tienen en su corazón alguna animadversión; y Satanás usa esa animadversión para provocar problemas y estorbar la obra. Entonces es necesario tener mucho cuidado con las maquinaciones de Satanás. Dice el capítulo 6: "Cuando oyeron Sanbalat y Tobías y Gesem el árabe (que es llamado también Gasmú, porque está en árabe y en hebreo) y los demás de nuestros enemigos, que yo había edificado el muro, y que no quedaba en él portillo (aunque hasta aquel tiempo no había puesto las hojas en las puertas)…"; todavía no estaba todo bien hechecito, pero ya se estaba haciendo el muro para hacer separación entre lo santo y lo profano; ah! noten aquí la maquinaria "ecuménica"; noten aquí como Satanás utiliza aquí esa animadversión, esa rabiecita, esa cosita, para venir a crear un ambiente desanimador. 

Verso 2: "Sanbalat y Gesem enviaron a decirme: Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono. Mas ellos habían pensando hacerme mal". O sea, lo que había en sus corazones era animadversión, pero por fuera parecía unidad, reunámonos, hagamos las cosas juntos; pero ellos querían estar allí para ejercer una presión no nacida del Espíritu, no nacida de la comisión divina, sino nacida de sus intereses particulares, de su animadversión. "Reunámonos, reunámonos". Hermanos, como les decía, Pablo dice en Filipenses: Algunos predican a Cristo sinceramente; pero hay personas, dice Pablo, que predican a Cristo no sinceramente, sino por contienda y pensando añadir aflicción a mis prisiones.  Ellos le tenían "cosita" a Pablo; entonces anunciaban a Cristo, eso era lo bonito, eso era el caramelo por fuera, ah! es Cristo, no Pablo, es Cristo, no Pablo, decían; pero la obra de Cristo la estaba haciendo Cristo por Pablo; en cambio ellos se cobijaban bajo el nombre de Cristo para hacer su propia obra contra Pablo; eran las maquinaciones de su propio corazón; todas estas suceden, y las utiliza Satanás para estorbar la obra de Dios. 

Debidas distancias.-

Sigue diciendo Nehemías acá: "Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros".  Nehemías no cayó en la trampa de la homogenización, donde aquellos querían controlar, imponer su opinión y manejar las cosas, siendo que se le había encomendado a él específicamente hacer esto. Pero recordemos también lo que le pasó a aquel profeta joven que Dios le dio una comisión, pero por allá le llegó un profeta viejo y le dijo: Yo también soy profeta de Dios como tú; además soy más viejo y tengo más experiencia; ¿cómo es que no vas a comer y a beber aquí conmigo? ven, comamos y sentémonos aquí. Y el pobre profeta joven se dejó homogenizar, dejó enajenar su obra encomendada a él por Dios, y desobedeció la comisión directa que él recibió; la comisión era para que fuera, hablara, y se volviera sin comer ni beber nada de ese lugar, porque esa sería la manera de decir: no participo con vosotros en vuestro pecado, os anuncio el juicio. Pero el otro profeta viejo, astuto, "canchero", diplomático, político, le hizo desviar de su comisión a ese profeta joven, y el profeta joven desobedeció a Dios, y se sentó a comer, y descuidó su comisión, y murió. ¿Por qué murió? porque desobedeció; ya Dios no podía más contar con El. Cuando tú tienes una comisión que es de Dios, primero tienes que saber  ser de Dios, y también el cuerpo debe examinar, pero en Espíritu, porque a veces hay supuestas "democracias", llamadas mejor "carnocracias", que crean ciertas presiones sociales sobre los hermanos para manipularlos, para controlarlos. El Espíritu Santo nunca hace eso; el Espíritu Santo siempre es respetuoso con cada persona; no trata de manipular, ni controlar. Cuando se quiere crear un ambiente coercitivo y "policiaco", entonces no veremos el ambiente espiritual apostólico de Pedro, Jacobo y Juan, sino el conspirativo y envidioso de Sanbalat, Tobías y Gesem el árabe, "apóstoles" de otro,  "apóstoles" de las maquinaciones del adversario, ¿se dan cuenta?. ¿Cómo reaccionó Nehemías? Yo hago una gran obra, yo tengo que hacer lo que me ha sido encomendado, no pretendo que lo mío sea lo único, pero haré mi parte lo mejor que puedo, y tengo que honrar mi ministerio, como dijo Pablo; no voy a permitir que sea deshonrado, porque no se trata solo de mí, sino de la obra de mi Señor. Lo de Nehemías y Pablo, Moisés y Samuel, no era solo un asunto meramente humano de ellos, sino que era algo del Señor. 

Ahora, cuando estamos en el cuerpo, tenemos que aprender a respetar el ministerio de los otros, y aprender a saber llevar a la coordinación, sin necesidad de la homogenización, y sin necesidad del aislamiento; no está bien el aislamiento, pero tampoco está bien que nosotros dejemos enajenar la obra del Señor por una presión que no nació del Espíritu, y que contradice la comisión. El libro de Nehemías sigue diciendo en el verso 4: "Y enviaron a mí con el mismo asunto hasta cuatro veces"; noten, ellos querían meterse en lo que otros estaban edificando, pero no para colaborar, sino para estorbar; no se daban cuenta de que su criterio estaba influido por Satanás; así lo suele hacer. Hay una gran diferencia, que se puede notar, cuando alguien está en un espíritu de colaboración, o cuando va a ser usado por Satanás para estorbar. ¿Verdad que se puede notar?  

Sigue diciendo el verso 5: "Entonces…"; ah! ellos insistían e insistían; pero entonces ahora ya empezaron a mostrar las garras; primero Sanbalat era muy diplomático, "reunámonos"; pero ¿qué era lo que habría en el corazón de esa reunión? ¿De dónde habría nacido esa reunión? Hermanos, no piensen que hay que reunirse siempre. A veces hay personas que organizan reuniones con la intención de estorbar a otros; para eso algunos hacen reuniones, para estorbar a los siervos de Dios en su trabajo; no piensen que eso no sucede; sucede muchas veces. Dice aquí: "Entonces Sanbalat envió a mí su criado para decir lo mismo por quinta vez, con una carta abierta en su mano"; ahora empieza la presión más dura, ahora empiezan las acusaciones: te quieres engrandecer, quieren hacerse ustedes los más grandes, como le dijeron Coré, Natán y Abiram a Moisés y a Aarón; lo mismo le dijeron aquí a Nehemías: "Se ha oído entre las naciones, y Gasmú (que es el mismo Gesem, sólo que uno es en árabe y otro en hebreo) lo dice, que tú y los judíos pensáis rebelaros"; empiezan a acusarlos de rebelión; a quien no se somete a la maquinaria de la presión eclesiastoide, se le trata de rebelde; personas que tienen comisión de Dios a veces son tratados de rebeldes, porque los quieren manipular y ellos no se dejan, como dijo Pablo: no cedimos a los que diciéndose hermanos, entraron encubiertamente para estorbar la libertad que tenemos en Cristo, a los cuales ni por un minuto cedimos, para que la verdad de Dios permaneciese con vosotros. Pablo vivía y hablaba del cuerpo de Cristo, pero él no era tonto; él discernía el espíritu que se movía en la política eclesiástica. Sigue el libro de Nehemías: "dice, que tú y los judíos pensáis rebelaros; y que por eso edificas tú el muro, (las medidas, las reglas de Dios), con la mira (o sea, esas son tus intenciones) según estas palabras, de ser tú su rey (te quieres hacer el rey), y que has puesto profetas que proclamen acerca de ti en Jerusalén, diciendo: ¡Hay rey en Judá! Y ahora serán oídas del rey las tales palabras; ven, por tanto, y consultemos juntos". ¡Cómo quieren meterse en lo que no les corresponde!; eso es lo que se llama "impertinencia", meter las narices donde no se debe; y lo que es peor, con malas intenciones. 

Verso 8: "Entonces envié yo a decirle: No hay tal cosa como dices, sino que de tu corazón tú lo inventas. Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada (eso era lo que ellos querían, o sea, Satanás, pero a veces él usa corazones humanos) Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos." Ay,  después vino la presión por medio de falsas profecías; ahora le llegaron con falsas profecías: "Vine luego a casa de Semaías hijo de Delaía, hijo de Mehetabel, porque él estaba encerrado; el cual me dijo: Reunámonos en la casa de Dios, dentro del templo (como quien dice: oremos juntos) y cerremos las puertas del templo, porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán a matarte. Entonces dije: ¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré. Y entendí  que Dios no lo había enviado, (noten: una cosa que parecía buena, orar juntos) sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado".  Inclusohay personas que no se dan cuenta de que fueron sobornadas, porque los sobornadores son tan sutiles, que destilan frasecitas como las de Absalón, para poner en contra al pueblo contra David. Aquella persona actuó manipulada. 

Hermanos, en la edificación de la casa de Dios, todos juntos hacemos una sola obra; esa sola obra general  tiene muchas partes; cada uno tiene su parte, y cada uno tiene que hacer su parte con rectitud  ante Dios, defender lo que le fue dado y hacerlo, no dejarse enajenar, ni intimidar, ni manipular, ni amedrentar, ni estorbar; más bien haga lo mejor que pueda. Como dijo el Señor: trabajad entre tanto que es de día, porque viene la noche cuando nadie puede trabajar. Mientras haya tiempo de hacer las cosas, hágalas, antes que se levanten contra ti para estorbar tu trabajo. Si Dios te dio algo que hacer, hazlo con diligencia, haz lo mejor que puedas, no hagas lo del profeta nuevo que se dejó engañar del viejo; pero al mismo tiempo acuérdate de que tu parte es sólo una parte del cuerpo, que tienes que complementarte con otros verdaderos de corazón limpio, que no importan las diferencias exteriores sino la identidad de espíritu; tenemos que convivir con los que de corazón limpio invocan al Señor, no aislarnos, sino estar con los demás hermanos genuinos para edificar el cuerpo; si eres páncreas, sé un buen páncreas, pero no trates de ser hígado-páncreas; deja al hígado ser hígado, y no trates de hacer al páncreas, hígado; y trabajen juntos en armonía, cada uno dentro de sus límites, dentro del reconocimiento mutuo, como Dios hizo que Pablo reconociera a Jacobo, Cefas y Juan, y también Dios hizo que Jacobo, Cefas y Juan reconocieran la gracia que le había sido dada a Pablo. Y al haber un reconocimiento mutuo debe haber decoro,  decencia, cuidado, responsabilidad, sin irnos más allá, ni quedarnos más acá, ni en el extremo del aislamiento, ni en el extremo de la homogenización, de la manipulación, porque Satanás siempre intentará robar, matar y destruir; y con esto estoy terminando, aunque el Espíritu no me deja aún terminar, pues tengo que decir algo más: Satanás siempre quiere robar la obra de los que hacen el trabajo en el Espíritu. El Señor trabaja en y con los hermanos, y comienzan a evangelizar, se empiezan a reunir, se empiezan a multiplicar; entonces llega un "presidente de una misión", con su personería jurídica, ah!,  saquemos a éste, planean, y pongamos al pastor de nuestro Instituto; pero ese "pastor"  importado, que no nació allí, lo que hace es dañar lo que otro, el usado por Dios, había hecho; y al verdadero siervo de Dios le dan el codazo, y lo apartan, y entonces éstos arribistas vienen a cobijarse en el árbol ajeno, y a hacer estorbo; ¿se dan cuenta mis hermanos? Satanás siempre obra así,  a través del aparato, a través del carro de bueyes, a través de una organización humana, motivada erradamente, con origen que no es celestial, metiendo la mano, "reunámonos", "consultemos juntos", hasta "oremos juntos", pero con tal de que usted no siga obedeciendo a Dios, sino a otro criterio; ¿se dan cuenta hermanos? En muchas obras de personas que comenzaron con Dios, después los hermanos cometen el error de entregar el trabajo que les fue encomendado, a X o Y  denominación o grupo, o a tal "pastor", o a tal organización, para que se haga cargo; pero éstos lo que hacen es desbaratar lo que Dios había hecho. Dios les había encomendado a unos ese trabajo, y les abrió la puerta a ellos, los usó a ellos, y por tanto son ellos  quienes deben guardar esa obra, ponerle muros, ser porteros, y guardarla para el gobierno de Cristo, del Espíritu y de la Palabra, y no entregar irresponsablemente lo que les fue encomendado, en otras manos que tengan otros intereses.  

En la política eclesiástica hay mucha gente que vive del modus vivendi eclesiástico. Es necesario tener cuidado con eso. Siempre aparecerán personas con piel de oveja diciendo: Hermano, veo que ustedes tienen muchos grupitos por las casas, yo estudié en el seminario tal, y he sido pastor en tal denominación, ¿por qué no me da uno de esos grupitos? Qué fácil, ¿verdad? ¿Por qué no empiezan ellos mismos a reunir personas en su propia casa para evangelizar y edificar? No les estoy diciendo cosas que no suceden, sino cosas que suceden muy a menudo en la cristiandad, por causa de que los hermanos no tienen claras estas cosas: la obra de Dios, la obra del ministerio y la obra de cada uno. Cada uno debe ser fiel al hacer su obra; no de manera aislada; no debemos pretender ser los únicos, sino estar en concordancia con los que de corazón limpio invocan al Señor, en un buen espíritu. Cuando veas otro espíritu, así como éste que promocionaron Sanbalat, Tobías y Gesem, guarda distancia, porque la Palabra del Señor dice: en vano se tenderá la trampa a los ojos del ave; y también dice la Escritura: huye como gacela del que arma lazos. Armar lazos implica aquellas presiones viles para enajenar tu obra. Entonces haz lo que tienes que hacer, pero como no eres solo, hazlo en la verdadera comunión del cuerpo, pero asegúrate de que sea la verdadera, asegúrate de que es algo del Espíritu, algo que el Espíritu organizó. El Espíritu colocó a personas diferentes juntas para complementarse, para amarse, para reconocerse mutuamente, para trabajar juntos; pero no para rivalizar, ni para estorbar, ni para enajenar, manipular, controlar; el control lo debe tener siempre el Espíritu Santo, porque es Él quien reparte a cada uno como Él quiere.

Disposiciones soberanas de Dios.-

Dios no reparte como a ti te parece. A veces nosotros alargamos con ligereza y atrevimiento nuestra mano, y queremos ser nosotros los que repartimos como a nosotros nos parece; y decimos: vamos a bajarle a éste, y vamos a subirle a aquel, como si fuéramos el Espíritu Santo. ¿Qué tal que los apóstoles hubieran dicho: "¿Cómo es posible que Pablo aparezca tanto en Hechos de los Apóstoles? Pero Tomás casi no aparece;  vamos a cambiar el libro de los Hechos, rebajémosle páginas a Pablo, y démoselas a Tomás y a otros que no aparecieron tampoco.  Pongamos un capítulo para Pedro, uno para Jacobo, otro para Andrés, y así sucesivamente; así seremos mejores". Pero, amados hermanos, no fue eso lo que el Señor inspiró. Más bien dijo el Señor: quitadle a aquel la mina, y dádsela al que tiene diez, pues al que tiene le será dado, mas al que no tiene, aún lo que tuviere le será quitado.  

Cuando yo era joven, oía a los Beatles; y cuando iba a mirar la autoría de las canciones, veía: esta de Lennon-McArtney, esta de Lennon-McArtney, casi siempre; ah! esta por fin es de Harrison; pero continuaba Lennon-McArtney, Lennon-McArtney, casi siempre; por ahí, cada tercer disco, o más, una de Ringo; pero, ah!, yo con mi justicia propia quería que fuera una de Ringo, otra de Lennon, otra de Harrison, otra de McArtney, todos igualados con mi rasero; pero no es como nosotros queremos. Hermanos, tengan cuidado para no meter las manos para manipular la Iglesia del Dios Vivo como a usted le gustaría  o como a otros les gustaría y lo utilizan a usted para presionar. Dios reparte como Él quiere; además, no somos nadie para juzgar la obra de otro. ¿Qué a mí? Debo hacer lo mejor que puedo, y debo tener la mejor relación que pueda con los otros hermanos, en cuanto de mi dependa; pero no debo permitir que lo que recibí del Señor, y tengo que hacer, sea enajenado. Sin aislarme del cuerpo, sino con el Espíritu, en comunión, con prudencia, sabiendo hasta donde se puede llegar, etc. etc.  Yo confío en que el Espíritu Santo confirmará lo que sea de Él; y lo que sea meramente mío, ojalá también se los muestre Dios, para que se libren de lo meramente mío, y se queden con lo que es del Señor. Gracias hermanos.  

Gino Iafrancesco V., 2/IX/2007, Bogotá, Colombia.

Transcripción de: Marlene Alzamora, revisada por el autor.

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LAS DOS BESTIAS DEL FIN

Por Gino Iafrancesco V. - 23 de Enero, 2008, 4:19, Categoría: General

LAS DOS BESTIAS DEL FIN

 

El tema que vamos a tratar a continuación está íntimamente relacionado con lo que estudiamos en el libro de Daniel. Lo que leímos de Daniel nos ayuda a entender el capítulo 13 de Apocalipsis. Muchas cosas que aparecen acá tienen sus raíces allá, Por eso era necesario ver esas raíces primero para poder tener las herramientas necesarias para poder interpretar aquí. Entonces vamos a leer Apocalipsis capítulo 13. 

LA BESTIA DEL MAR

 

En esta versión dice: “Me paré sobre la arena del mar…”; realmente ese es el verso 18 del capítulo 12; y no dice  “Me paré” sino “Se paró”; así lo dice en el idioma griego del Nuevo Testamento; viene hablando del dragón que se paró sobre la arena del mar; y luego dice: “…y vi subir del mar una bestia”; ahí ya comienza el verso 1 del capítulo 13 en el libro de Aproximación. En “Aproximación al Apocalipsis” ya dimos cuenta de esto, y se puede probar en el idioma griego. Vuelve con esta figura: “…y vi subir del mar una bestia”; es la misma figura del capítulo 7 de Daniel, que los  vientos combatían en el mar, y ya había subido la primera bestia, ya había subido la segunda, ya había subido la tercera, y entonces subió la cuarta que es terrible; la última es esa misma que está viendo aquí Juan: “…y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas…”. Entonces aquí empezamos a darnos cuenta de que habla de los 10 cuernos que tiene la bestia final. La bestia final aparece con 10 cuernos; y veíamos que a la cuarta bestia de Daniel 7 también le salían 10 cuernos, y que la estatua que vio en sueños el rey Nabucodonosor tenía 10 dedos. Entonces aquí en Apocalipsis 13 aparece esta bestia final con siete cabezas y 10 cuernos.

Dice “…y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.” O sea que todas ellas pretendían hacer algo, porque es un nombre blasfemo, un nombre contrario a Dios. “Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.” Entonces vemos que estas figuras que se ven aquí, ya habían aparecido en Daniel 7; solo que Juan está describiendo aquí como la vamos a ver durante los 42 meses finales, o los tres años y medio, o tiempo, tiempos y medio tiempo; el tiempo de la tribulación del fin. O sea que Juan en el Apocalipsis está mostrando a la bestia del fin, el reino del anticristo; está mostrando cómo va a llegar a ser la “civilización” humana al final, la bestia del  anticristo; o sea, el cuerno blasfemo, y su base, de la cuarta bestia de Daniel 7. Entonces nos damos cuenta de que en la genética de esta bestia final están eclécticamente las características de las demás bestias; en el tiempo del fin hay una amalgama, lo que llamamos un eclecticismo globalista de todas las anteriores  “civilizaciones” ahora todas mezcladas.

Al principio, en Daniel 7, digamos, Babilonia viene siendo identificada; y Persia viene identificada; Grecia viene identificada, separadas una de la otra; y Roma viene identificada; pero ya al final, en Apocalipsis 13, vemos todo esto amalgamado, globalizado, todo integrado en un eclecticismo final. Démonos cuenta de que en la Biblia, en el libro de Daniel, aparecen los príncipes espirituales que dirigieron los imperios naturales; por ejemplo, en el capítulo 10 de Daniel, aparecía el príncipe de Persia; y  luego vendría el príncipe de Grecia; cuando cayó el príncipe de Persia, cayó el imperio Persa; pero el príncipe de Persia del que habla Daniel 10 es espiritual. O sea que Daniel y Pablo en Efesios 6 se están refiriendo a los principados, a las potestades y a los gobernadores de las tinieblas de este mundo.  Pablo, en Efesios 6, da a entender que son personajes del mundo espiritual, principados o potestades que dirigen o influyen en civilizaciones.

Entonces dice la Escritura Sagrada que ahora el ángel iba a pelear contra el príncipe de Persia; hablo del ángel en Daniel en el capítulo 10 de su profecía;  que cuando terminara con el príncipe de Persia, entonces el príncipe de Grecia vendría. Entonces, después de que el imperio Persa cayó cuando el príncipe demoníaco Persa cayó, vino el príncipe demoniaco de Grecia, y el imperio Griego subió. Pero luego vemos que en el capítulo 12 de Apocalipsis se dice que el dragón es el que ha tenido esas siete cabezas.

Mirémoslo un poco antes en el verso 3 de Apocalipsis 12: “También apareció otra señal en el cielo…”; note que es en el cielo, en los lugares celestiales. “…He aquí un gran dragón escarlata…” al que más adelante, en el verso 9, se le llama diablo y Satanás: “…Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero”; entonces aquí el dragón es Satanás, la serpiente antigua, y engaña al mundo entero; aquí se ve la influencia de Satanás sobre el mundo; y por eso dice en Efesios 2:2 que Satanás es el príncipe de la potestad del aire; el mundo opera según el espíritu de la potestad de este siglo, el príncipe de la potestad del aire, que es Satanás. Y dice Apocalipsis 12:3 de este gran dragón “que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cabezas siete diademas”; noten, a diferencia del dragón, la bestia tenía diez diademas, pero las siete cabezas tenían 10 cuernos. Así que en el mundo espiritual aparece Satanás teniendo siete cabezas, como sus principales lugartenientes, como sus principados de mayor potestad angelical, pero rebelde; principados, porque la Biblia habla de principados, de potestades, de gobernadores de las tinieblas de este siglo en las regiones celestes. Pablo toma todo este lenguaje precisamente de Daniel. Entonces ahí nos damos cuenta de que esos principados que menciona, como el ejemplo que vimos de Persia y de Grecia, son espirituales; y aparece aquí en Apocalipsis 12 el dragón con estas siete cabezas; o sea, estos siete principales lugartenientes, los principados de los ángeles caídos asociados con Satanás; esos son de mayor jerarquía que los demonios comunes; uno era príncipe de Persia, otro era príncipe de Grecia; pero nos damos cuenta de que aquí son siete; eso quiere decir que, aparte de los de Persia y Grecia, hay otros cinco que son similares a los dos que menciona de manera especial; ya mencionó a Persia y a Grecia; quiere decir que hubo otros imperios mundiales que han sido gobernados por espíritus de la misma manera que Persia y Grecia. Uno ilustra lo otro.

En el capítulo 13 de Apocalipsis, respecto a la bestia final, hay una diferencia; “…que tenía siete cabezas”; o sea que el gobernante mundial va a tener los siete espíritus que son del dragón apoyando; solo que la bestia de Apocalipsis 13 es la parte política; las cabezas de la bestia son los aspectos políticos de la “civilización”. En cambio las cabezas del dragón son los aspectos espirituales en las regiones celestes, pero que son gobernadores de las tinieblas de este siglo. Entonces este siglo, con sus historias y “civilizaciones”, es el aspecto político; pero los gobernadores de las tinieblas de este siglo, constituyen el aspecto espiritual, los líderes demoniacos asociados con Satanás, que tienen a Satanás como su jefe, y con quien ellos son jefes asociados; y son siete; y esos siete, en el caso espiritual, son siete principados; pero en el caso de la bestia y sus cabezas, en el  mundo político son imperios. Pero el imperio final es un eclecticismo, un globalismo; todas las tradiciones de las distintas “civilizaciones” se mezclan al final en una sola; ¿por qué? porque Satanás es el engañador de la naciones; él es el que a través de éste príncipe tenía éste imperio, a través de este otro tenía este otro imperio, o a través de aquel otro tenía aquel otro imperio; él es el engañador de las naciones, y él engaña a las naciones a través de estos príncipes y sus huestes de maldad en las regiones celestes. 

En el capítulo 13 de Apocalipsis, haciendo el contraste con el capítulo 12, se dice que las diademas, que son el símbolo de autoridad, la tenían los diez cuernos; pero en Apocalipsis 12 se dice que las 7 diademas las tenían siete poderes, aquellas siete cabezas demoniacas del dragón; ellos eran los que tenían la autoridad. En cambio nos damos cuenta de que, en el caso de la bestia final, son los diez cuernos quienes tienen las diademas. Los que tienen la autoridad política son estos 10 cuernos, porque está escrito que estos diez cuernos le dan su autoridad a la bestia. O sea que al final son diez los cuernos que tienen la autoridad en la parte política para delegarla en la bestia.

Seguimos en el capítulo 13 de Apocalipsis; se dice de  “un nombre blasfemo”; es un reino en el que el anticristo se hace pasar por Dios; el anticristo éste se levantará sobre todo y se sentará sobre el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios; esto quiere decir que los títulos que él va a arrogarse son blasfemos; siendo contrarias a Dios sus intenciones, hablará palabras contra el Altísimo, y se arrogará la divinidad; entonces es un nombre blasfemo.

Vemos en el verso 2 de Apocalipsis 13 que todas esas influencias de las “civilizaciones” pasadas, y todos esos espíritus, estarán asociados, ligados ahora en el tiempo final. “La bestia que vi…”, ya es la bestia final, digamos, el gobierno mundial final, “…era semejante a un leopardo…”. El leopardo es el que nos recuerda el aspecto de la “civilización” griega; y fíjense en que justamente la “civilización” griega es la que pasó a la “civilización” romana, y es la que ya ha pasado a la “civilización” moderna; hoy en día se habla a través de la filosofía, y hay esa influencia; pero “…tenía pies de oso…”, de otra “civilización”, que era la “civilización” persa oriental; los persas eran dualistas; pero al final usted los ve asociados acá. Ahora fíjense en un detalle muy importante. En el tiempo final habrá una asociación de todos estos; Grecia estará representada en lo que fue del imperio griego; eso estará mimetizado ahí; pero también lo que fue del imperio persa, porque los pies de oso nos recuerdan lo que fue el imperio persa, que es hoy Irán, asociado a los antiguos escitas, la Rusia y los países del Asia central. Hoy en día el oso es la alianza ruso-iraní y los países alrededor. Observemos a Irán y sus socios inmediatos; pero al final lo veremos también fundido en acuerdo con lo que fue el imperio de Grecia; y los veremos fundidos aún con Irak, lo que fue Babilonia. Vemos aquí una extraña mezcla, una mezcla rarísima. Cuerpo de leopardo, y sus pies como de oso, y su boca (el hablar)  como boca de león. Esa era Babilonia, la línea de Babel, de la nueva era, de la astrología. “…Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad”; esta frase se relaciona con aquella de Daniel 11 y 2 Tesalonicenses 2, que dice que aquel rey se sentará en el trono haciéndose pasar por Dios; sí, lo dice en 2da. Tesalonicenses Pablo, y también se habla en Daniel 11, que dice con un dios ajeno, un dios extraño, se hará de las mayores fortalezas y riquezas, y ese dios extraño, que no conocemos, es el dragón, el diablo. Entonces vemos que el diablo, a través del ocultismo, le da poder político a estos personajes, o sea, a la élite; sí,  al personaje principal y a su elite; “…y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad”.

Ahora dice  en Apocalipsis 13: “Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” Es por eso que muchos intérpretes de la Biblia hablan del imperio romano revivido, o redivivo; son dos maneras en que se acostumbra a usarse la palabra: revivido, o redivivo; quiere decir que lo que fue el imperio romano al principio, como una de las cabezas de la bestia, volverá; porque aquí vemos que son siete cabezas de la bestia que están asociadas hacia el final; pero miremos que una cabeza está asociada con Grecia, el principado era Grecia; otro principado era Persia; y ¿quién fue antes de Persia?  Babilonia; y ¿quién vino a ser después de Grecia? Roma; y en el capítulo 17 de Apocalipsis, se nos habla para entender estas cabezas; allí nos va a adelantar varias cosas. Capítulo 17 verso 7 “¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer…”; el aspecto de la gran Babilonia es el aspecto religioso que se sienta sobre la bestia; o sea, la religión manejando la política, la alianza de la política y la religión, que aparecen desde el capítulo 17; y dice “…y de la bestia que la trae”; es decir, la mujer cabalga sobre la bestia; la mujer es Babilonia, emborracha a la gente; entonces aquí la religión está asociada con la política, y la bestia la trae, y se dice: “…y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos”; la bestia es la que tiene las siete cabezas y tiene los diez cuernos.  

Entonces en el v.9 dice: “Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, 10y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. 11La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. 12Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. 13Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. 14Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. 15Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. 16Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; 17porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. 18Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra”.  

Vamos aquí a ayudarnos con lo que explicó el Señor en el capítulo 17, para entender un poco el 13, porque aquí está la misma bestia que aparece en el 17; es la que describe en el 13; entonces, con la ayuda de Daniel 7, y con la ayuda de Apocalipsis 17, podemos entender mejor Apocalipsis 13. Entonces ahí está hablando de esas siete cabezas; pero Juan dice que, de esas siete cabezas, cinco ya han sido, una es, y la otra ha de venir por breve tiempo; que el anticristo es el octavo, pero que es de entre los siete. Entonces miren un detalle, que las siete cabezas del dragón se corresponde con las siete cabezas de la bestia, y ya vimos de esas dos al imperio Persa y al imperio Griego, y el imperio persa dirigido por un príncipe de Persia, y el imperio Griego por un príncipe de Grecia, que son aquellos principados aliados de Satanás. Entonces, como sucede con esos dos, sucede con los siete; y el octavo, que es de entre los mismos siete, es del mismo Satanás, hablando en el aspecto espiritual; pero ahora dice aquí en el 17 que de esas siete cabezas, cinco ya fueron; que una es, en el tiempo de Juan, y que la otra ha de venir. Entonces, la que es en el tiempo de Juan era Roma; porque tenemos que entender una cosa, que cuando Daniel habla, Daniel está viviendo en el tiempo de Babilonia, y él está hablando de Babilonia para el futuro; entonces, desde Daniel, él habla de Nabucodonosor, habla del imperio Babilónico, habla del imperio Persa que comenzó con Ciro, Medo – Persia, habla del imperio Griego que comenzó con Alejandro Magno, y habla del imperio Romano que comenzó con Julio César. Pero en cambio, a diferencia de Daniel, Juan no habla solo desde Nabucodonosor, pues él mira hacia atrás y ve mucho más que Daniel, quien solo miraba hacia adelante.  Juan no está viendo las cosas desde Babilonia para el frente, sino que Juan está viviendo en el tiempo de Roma, en el imperio Romano, y Juan dice que cinco ya han caído, cinco fueron atrás, una es ahora en su tiempo, y la otra todavía no había venido; o sea que Juan ve siete, en cambio Daniel ve cuatro, y a la cuarta con los diez cuernos y el anticristo. Entonces el ángulo desde donde cada uno mira la historia es un ángulo diferente, Daniel mira desde Babilonia para el futuro, mientras que Juan mira desde Roma para atrás, para el presente y para el futuro.

Dice Juan: “uno es ahora”, la sexta, que equivale a Roma; “cinco fueron”; antes de Roma fue Grecia, antes de Grecia fue Persia, antes de Persia fue Babilonia. Pero antes de Babilonia fue Asiria, y antes de Asiria fue Egipto; o sea, los imperios que ha habido en la historia universal, los imperios antiguos que ya fueron. Pero los Sumerios no fueron imperio; los Sumerios fueron apenas ciudades estado que guerreaban entre sí; en cambio Egipto, el de los faraones fue un imperio, y Asiria fue un imperio; y después del imperio de Asiria vino el imperio Babilónico. Hubo un período solo de los Asirios, y otro con los Caldeos; recordemos de Asiria, por ejemplo, a Assurbanipal, y antes de él a Sargón, famosos entre otros;  todos estos reyes asirios tuvieron sucesores que luego llegaron a ser un ala junto con la otra de los Caldeos, y formaron el posterior imperio Babilónico. Pero desde Nabucodonosor, el imperio Babilónico era la cabeza de oro que vio Nabucodonosor e interpretó Daniel; él vio desde Daniel para adelante. Esto fue, más o menos, en el siglo VI a.C.; en cambio el imperio de los asiros fue muchos siglos atrás antes de Babilonia.

Entonces ya nos damos cuenta de que a esos imperios mundiales, o “civilizaciones”, Juan los mira para atrás desde sí; en cambio Daniel cuenta desde él para adelante; él ve tres, y el cuarto es Roma, porque Daniel está viendo desde él para adelante; en cambio Juan está viendo desde Roma para atrás y demás; entonces eso es necesario tenerlo en cuenta para entender acá.

Los cinco imperios anteriores fueron esas cinco cabezas ya citadas, solo que, como se decía también en Daniel, ya no están como poderosas reinando individualmente, pero se les consideró por cierto tiempo; y la influencia de la historia de la “civilización” humana aparece al final mezclada pero al final aparecen principalmente el leopardo, el oso y el león, pero también aparecen los diez cuernos que pertenecen a la cuarta bestia de Daniel 7; o sea, a Roma. 

Pero ahora, ya habiendo leído esto que vemos acá, nos damos cuenta de que esas siete cabezas eran los siete montes en los que se sienta la mujer. Los montes en la Biblia representan también imperios; por ejemplo, dice en Zacarías que ese monte de su época sería arrasado delante de Zorobabel. En Apocalipsis 17 los siete montes son siete imperios y son siete reyes; ahora, no podemos interpretar estos siete reyes como 7 personas, sino como puestos de reyes, así como lo explicamos esta mañana; por ejemplo, el rey de Babilonia, él es un rey, pero son muchas personas; el rey de Persia son muchas personas que representaron el reinado de Persia, lo mismo el de Grecia, y el de Roma. ¿Se da cuenta de la mujer? ¿la religión? Vemos que la religión ha tenido una larga historia; nosotros decimos del Papa como representante de la iglesia católica romana, porque la mujer es Roma, porque la mujer que has visito es la ciudad que reina, en el tiempo de Juan, es la ciudad que reina sobre los reyes de la tierra; en el tiempo de Juan era Roma. Entonces Juan está mostrando la parte religiosa, que es Babilonia, la gran ramera, y la parte política es el imperio Romano que es una bestia.

En Daniel 7 era la cuarta bestia, el imperio Romano político; solo que la religión cabalgaba sobre la política. Fíjense en que Daniel está contando lo principal del asunto, y los otros detalles los está completando Juan. Actualmente están los siete montes Palatinos donde realmente la Ciudad de Roma está construida; uno de esos es el Vaticano; esa es Roma en el sentido de montes físicos; pero cada monte físico representa uno de los imperios; por eso dice que son siete reyes, pero de esos reyes fueron cinco antes, uno era y otro vendría. Entonces, cuando vemos los siete reyes tenemos que ver dos aspectos: el aspecto histórico, cinco de estos ya fueron, o sea los imperios anteriores; uno es que era Roma, que es el sexto; y uno no ha venido, que es lo que tiene que salir de Roma, el imperio de los diez cuernos; después de Roma vienen los pies de la estatua con los diez dedos en Daniel 2; entonces el séptimo de Apocalipsis 13 es el reino dividido de los 10 dedos de la estatua de Daniel 2; o sea, el período de los diez; pero estos diez le darán su poder y autoridad a la bestia; o sea que de estos diez cuernos sale el octavo de Apocalipsis 17 que es de entre los siete, el anticristo, que es de entre los siete, porque los cuernos le dan el poder y la autoridad.

Entonces vemos dos aspectos de los siete, el aspecto histórico, y luego toda la influencia de todas las “civilizaciones” anteriores en el eclecticismo final. Cinco fueron, aquellas “civilizaciones” que ya pasaron y tuvieron su tiempo, pero su influencia sobrevive en el eclecticismo final, en el gobierno mundial final que tendrá todo mezclado al final. Históricamente la “civilización” griega tuvo su tiempo, la romana tuvo su tiempo, la egipcia, la babilónica, la persa, tuvieron su tiempo; pero ahora en el fin, aunque ellos tuvieron su tiempo, ahora en el fin estarán todos mezclados, todos juntos; es como si el diablo le dijera al anticristo: bueno, ahora reina tú, ahora te toca a ti; al final todos son engañados por el dragón que engaña a las naciones; solo que Dios permitió un gobierno primero; y ese gobierno se levantó por la influencia de uno de los espíritus aliados de Satanás; luego se levantó otro imperio, pero por la influencia de otro de los aliados de Satanás; por los gobernadores de las tinieblas de este siglo. Esa es la historia del mundo. Al final Dios le permitirá al dragón entregar su reino al anticristo.

Ahora volvamos al capítulo 13 de Apocalipsis: “3Vi una de sus cabezas como herida de muerte…”; uno de esos imperios aparentemente iba como a caer definitivamente; no se trata de todos los siete; es uno de ellos, una de sus cabezas, pero reviviría y toda la tierra se maravillaría; entonces tenemos que ver cuál de esos imperios cayó y se volvió a levantar; ha sido Roma; y por esos los hermanos hablaban de la Roma revivida o rediviva, porque cuando el imperio Romano ya se había levantado, los Bárbaros derribaron la Roma política; pero surgió de nuevo la Sacra – Roma, el Sagrado Imperio Romano Germánico, y continuó Roma ahora de otra manera; parece que cayó, pero revivió otra vez. Ya en figura analógica, o si pudiera decirse, en tipología, Nerón fue considerado como una bestia terrible; pero luego apareció Domiciano, que fue llamado un segundo Nerón. Esto era como un anticipo mostrando la historia futura, y como el imperio reviviría. ¿Qué está pasando ahora en Europa cuando surgió de nuevo la Unión Europea? La Unión Europea es el nuevo reordenamiento de lo que fue el Imperio Romano; solo que la gente está tratando de mirar solo la parte occidental; pero lo que estábamos tratando de decir esta mañana es que debemos ver también la parte oriental; porque el imperio Romano tenía dos piernas, la occidental, que tiene que ver con Europa, la Unión Europea, y la oriental, cuya capital trasladó Constantino a lo que hoy es Estambul, que era Bizancio, y después Constantinopla, pero que hoy es Estambul. El Imperio Otomano fue la pierna oriental de la continuación del Imperio Romano.  

La parte oriental está involucrando a Turquía e incluso un poco más allá; está involucrando parte del  mundo musulmán; y vemos que en la bestia final aparece el oso, mezclando lo que había sido el imperio Persa, y la boca del Imperio Babilónico, Vemos a Grecia que era del poniente, ¿Recuerdan que en la profecía de Daniel 8 se decía que se levantaría el macho cabrío griego contra el carnero persa?

Esto quiere decir que la parte occidental y la oriental estarán mezcladas en el gobierno final; por eso es que está mezclado el leopardo con el oso, con el león, y con los diez cuernos. Eso es lo que estamos por seguir viendo ahora. ¿Qué ha visto nuestra generación? ha visto el resurgir otra vez de Europa; y ahora estamos viendo las señales dizque de paz y de alianzas con el mundo musulmán; están queriendo que Turquía entre a la Unión Europea; pero Turquía es como la aguja para que siga el hilo de los que están asociados con Turquía. ¿Se dan cuenta? por eso les hablaba de ese libro titulado Eurabia, que muestra las asociaciones de intereses que están habiendo ahora entre Europa Occidental y el  mundo árabe.

Vemos los dos aspectos de los 10 cuernos, de los siete montes, de los siete reyes; un aspecto histórico que tiene que ver con el pasado, y un aspecto moderno que tiene que ver con la participación de la influencia de las “civilizaciones” históricas y el eclecticismo globalista del final; eso hay que tenerlo en cuenta. 

Ya una de estas cabezas, una de ellas, ya fue herida; aquí no dice eso del anticristo sino de una de las cabezas. Y el falso profeta es también distinto del anticristo. Vamos a llegar a lo del falso profeta en la segunda parte de este capítulo, pero todavía estamos hablando de la bestia final. Aquí no dice que es la bestia misma final la que fue herida, sino es una de sus cabezas. Entonces no es necesario generalizar; porque algunos están diciendo que van a matar al que será el anticristo, pero que va a resucitar; otros dicen que va a resucitar Nerón; otros dicen que por medio del ocultismo va a revivir cierto personaje; en el ocultismo hay muchas cosas; solo que como aquí la Palabra de Dios habla de solo una de las cabezas, y  éstas hacen referencia a reyes de los imperios, entonces es mejor ver la historia del imperio. Hay mucha interpretación ahí, pero es bueno tenerlo en cuenta, porque alguna cosa puede tener de verdad. Dice Apocalipsis 13: “vi una de sus cabezas…”; ¿se da cuenta ya que no es ella misma sola, sino una de sus cabezas? A seis cabezas no les aconteció esto; pero la bestia final tiene siete cabezas; la bestia final es una sola, es un imperio mundial, pero no es a la bestia final a la que le pasó lo de la herida de muerte, sino solo a una de sus cabezas; por eso es que hay que ir un poco más despacio. 

Dice: “pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia”; la gente se va a maravillar ante una cosa que parecía ya terminada, ya acabada, y ahora aparece con un poder tremendo sobre toda la tierra; claro que sí puede haber mezcla de ocultismo, de política, de economía, de muchas cosas; de todas maneras en el pasado ya pasó esto. El imperio Romano, que era una de las cabezas, revivió de nuevo. El Vaticano y su ecumenismo es la mujer sobre la bestia; pero no se trata solo del Vaticano; era el Sacro Imperio Romano Germánico; por eso se habló del cesaropapismo, que es la alianza de la religión con el estado, el Papado con el imperio, el Papa nombrando al emperador; el emperador representa la parte política, y el papado la parte religiosa. ¿Se dan cuenta de que no es solo la parte religiosa sino también la parte política? Entonces, lo que era el imperio romano, que se pensaba que ya se había acabado, ahora surge de nuevo. Y ahora, cuando surja al fin otra vez un líder de lo que fue el antiguo imperio Romano, debemos tener cuidado. Cuando se pensaba que el Imperio Romano ya se había acabado, entonces la gente va a darse cuenta de que hay algo más ahí. Esta una de las siete cabezas herida es el imperio Romano histórico que fue otra vez levantado para el tiempo del fin. Fíjate en que la Unión Europea surgió a instancias del Tratado de Roma, auspiciado por el Vaticano, y se puede hablar también del Club de Roma. Todo esto ha sido para producir un gobierno mundial; eso es lo que ellos, Lo que busca el Club de Roma es un gobierno mundial. Ellos quieren volver a tener autoridad sobre el mundo entero.

Ahora, hay interpretaciones en las que a este personaje, el hombre que va a ser el anticristo, lo matan y resucita; pero está escrito no que matan a la bestia, sino a una de sus cabezas; y vemos que de esas 7 cabezas, cinco ya fueron, una era en el tiempo de Juan, otra sería después, y luego el octavo de entre los 7. Por eso me parece que identificar directamente al anticristo como a un resucitado no es tan exacto; pero, de todas maneras, si algo así sucede, hay que estar con los ojos abiertos. “3by se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 4y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” Esta frase es muy seria, porque dice que la gente se va a resignar ante una cosa tan grande, ante un organismo mundial que parece representar a la humanidad “civilizada”, según ellos. Dice que la gente que va a adorar a la bestia dirá ¿quién como la bestia? ¿ quién podrá luchar contra ella?, Si el dragón le dio su poder, su autoridad, milagros por ahí de quién sabe qué cosas, porque si han habido cosas durante la historia, ¿quién sabe qué cosas habrá en los tiempos finales? las cosas finales más engañosas serán. El poder de Satanás es fuerte, y en la gente opera con poder ocultista, poder político, poder militar.  La gente podrá decir: ¿quién podrá contra la bestia? ¿quién puede? El mundo dirá que hay que someternos; los adoradores de Satanás se sentirán obligados, porque Satanás siempre gobernó por medio del miedo, y hasta los mismos demonios tienen que obedecer porque entre ellos mismos se torturan. Entonces la gente se va a someter; pero no son los redimidos; los redimidos no adorarán a la bestia; los que tienen escrito su nombre en el libro de la vida ellos no lo adorarán; los escogidos le son fieles al Cordero de Dios Jesucristo. 

Sigue diciendo Apocalipsis 13:“5También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias”. Es el mismo cuerno blasfemos que habla elocuentemente; es el mismo. “5by se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses”; esos son aquel tiempo, tiempos y medio tiempo; un año es un tiempo, tiempos otros dos años, y el uno que había, tres; y con el medio tiempo: tres y medio; tres años y medio son cuarenta y dos meses, porque un año tiene doce; dos, serían veinticuatro; tres, treinta y seis; mas otros seis, que es la mitad, sería cuarenta y dos; el gobierno del anticristo son cuarenta y dos meses, que es el último septenario de los setenta de la profecía de Daniel 9; se refiere a esa última mitad del septenario 70 del anticristo, a la segunda mitad; “5by se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. 6Y abrió su boca en blasfemias contra Dios”; noten, aquí ya está hablando del anticristo final, porque dice en el verso cuatro: “4y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia”; fue herida una de sus cabezas, pero el dragón le autoridad a la bestia con todas sus cabezas, o sea el liderazgo del mundo entero; toda la “civilización” humana fue sometida; y el dragón le dio la autoridad a la bestia final, ya no a una sola de sus cabezas, sino a la bestia que tiene las siete cabezas. Hoy vemos a los grandes siete, el G-7, queriendo gobernar el mundo, teniendo sus reuniones para preparar la plataforma del gobierno del mundo. 

Dice más así: “6Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo (o sea de la iglesia, del cuerpo de Cristo), y de los que moran en el cielo. (Los santos y los ángeles de Dios) 7Y se le permitió hacer guerra contra los santos (como decía en Daniel 7, que aquel cuerno hará guerra contra los santos y los vencerá), y vencerlos.” Vencerlos no quiere decir que ellos dejaron de ser santos, sino que los mató y ejerció una política de persecución total que no les dejó espacio; por ejemplo, al que no se deje colocar la marca, lo van a matar “7bTambién se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación”; el mundo entero; ‘También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y etnia (la palabra nación es etnia)’.

8 y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.” O sea, todos los que no tenían su nombre en el libro de la vida adoraron al dragón y a la bestia; pero ellos, no los cristianos; los hijos de Dios que tenemos el nombre escrito en el libro de la vida del Cordero no lo adoramos; por eso somos perseguidos. 

9Si alguno tiene oído, oiga”. El que no tiene oído para oír la palabra de Dios, va a ser engañado; pero los que tienen oído, porque han nacido de nuevo, el Señor les habla al oído; por la palabra de Dios viene el oír; el oír es por la palabra de Dios3; lo que nos da oído es la palabra de Dios; entonces escapamos; por eso dice en el 14:9 “Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 10él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; 11y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.” Ellos van a dorar a la bestia, pero van a entrar en tormento; el dragón es el engañador de las naciones, él no tiene ningún aprecio por el ser humano; él  lo que quiere es juntarlos a todos contra Cristo. 

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LA OTRA BESTIA

 

Volvemos al capítulo 13, y aquí en el v.11 aparece algo sobre lo que quiero llamarles la atención “ 11Después vi otra bestia que subía de la tierra”; de la tierra, ya no del mar; el mar representa a las naciones; el evangelio es como una red que se echa al mar y se saca a la tierra; la tierra es como un lugar separado del mar. Esta bestia, la otra bestia, que ya no está en el mar sino en la tierra; “tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón”; es otra “civilización” que ha surgido en presencia de la civilización europea continental. Tiene apariencia cristiana porque sus cuernos son de cordero; solo que después nos da cuenta de que está en lo mismo de la primera, pues habla como dragón. ¿Qué habló el dragón? que quiere reinar, sobre las estrellas me sentaré, dijo; lo que quiere es el gobierno mundial, globalismo, patrocinado por naciones que llegaron a ser poderosas, y que tuvieron origen cristiano. Aquí es donde tenemos que tener mucho cuidado, en la otra bestia; porque cuando tú ves la historia universal, tú ves cuales han sido los imperios del viejo mundo; bueno, estuvieron los egipcios, los asirios, los babilonios, los persas, los griegos, los romanos, el imperio moderno actual, los de la Europa occidental, los del Asia; pero ¿cuál es la bestia con cuernos de cordero? ¡Inglaterra y los Estados Unidos de América! Esas son las nuevas “civilizaciones” que se levantaron en Occidente, aliadas de la Europa continental; ellos son la Alianza Atlántica; están aliados con Europa; sirven a Europa en la misma causa del mundo occidental; es otra bestia, otra cultura supuestamente cristiana, porque Inglaterra era supuestamente cristiana, Estados Unidos supuestamente cristiano, y llegaron a ser imperio; por eso dice que sus 2 cuernos son como de cordero, pero habla como dragón aunque tiene cuernos como de cordero.

Ahora les quiero llamar la atención a algo curioso; ¿qué otras civilizaciones en la historia de la humanidad se han levantado luego del imperio romano?, ¿en la historia de la humanidad cuáles ha sido los otros imperios que se han levantado? Rusia pertenece a Gog y Magog, China a los reyes del oriente; entonces la otra bestia no puede ser Rusia, ni puede ser el reino del sur que incluye al mundo musulmán. Entonces los 2 cuernos como de cordero de la otra bestia son los Aliados del Atlántico. Rusia es anticristiana, China también, los musulmanes no son cristianos; pero ¿qué imperios se han levantado en la tierra diciendo ser cristianos, que han sido poderosos en la tierra?, primero Inglaterra, que fue un gran imperio, Londres era la City, considerada antes como la ciudad capital del mundo; luego vino la independencia americana, pero ellos son aliados ahora. Entonces ya tenemos claro cuáles son los imperios occidentales: los Estados Unidos de América y su principal aliado Inglaterra; por eso ustedes ven hoy andando juntos a George W. Bush y Tony Blair.

Ahora, fíjense en que este capítulo va a decir que esta otra bestia hacía señales a favor de la primera, y conducía al mundo al globalismo, hacía caer fuego del cielo a la tierra,  dirigía el sistema económico; pero a ésta otra bestia, en Apocalipsis 19, más adelante se le llama el falso profeta. Por eso Apocalipsis 13 ahora dice en el verso 11 “11Después vi otra bestia que subía de la tierra”; El evangelio llama a la gente a salir del mundo; e Inglaterra colaboró en su tiempo con el movimiento misionero cristiano, gracias al cual muchos salieron del mundo hacia el cristianismo. También América empezó con los padres peregrinos, y surgió en la tierra; pero con el tiempo “ tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero”; parecía que era el poder de la civilización cristiana occidental, dos cuernos semejantes a los de un cordero, “pero hablaba como dragón.” Exactamente lo mismo que quiere el dragón, el gobierno mundial, globalismo, lo mismo del dragón; ahora es aliada del dragón; aparentemente, por fuera, es cristiana, su poder se basa en gente cristiana, que son los que votan por ellos, pero ellos no hablan como el Cordero, no hablan la palabra del Cordero, ellos se sustentan en la cristiandad occidental pero su obra habla como dragón, están asociadas con el mismo objetivo del dragón, asociados al gobierno mundial; el diablo es rebelde al verdadero Cordero, pero esta otra bestia no es el anticristo, es otra bestia; el falso profeta es otro personaje distinto al anticristo..

Entonces, de esta “civilización” binaria, aparentemente cristiana, aliada con el gobierno mundial, pero que no es la propia Europa continental asiento del antiguo imperio romano, de ahí va a surgir el falso profeta. 

Vamos a ver una cosa en el capítulo 19 de Apocalipsis: “20Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen.” Entonces, aquí en el v.20, el que aparece haciendo señales delante de la primera bestia es llamado el falso profeta. En el capítulo trece aparece el aspecto del imperio, las bestias; pero la segunda resulta al final un falso profeta. Digamos, así como la bestia es todo un imperio, pero está gobernada por un personaje, así la otra bestia es otro desarrollo de lo mismo, pero que apoya el globalismo, y que al final será dirigida tal otra bestia por una persona. Entonces nótese la vinculación de la segunda bestia con cuernos como de cordero pero que habla como dragón y el falso profeta. El falso profeta proviene de la segunda bestia. Ahora mire lo que está sucediendo en estos días. Tony Blair, que era el primer ministro de Inglaterra, el aliado de Bush, y usted los veía a los dos como representando a los dos cuernitos, se le  ocurrió convertirse al catolicismo; esa es una cosa ecuménica; y después del 27 de junio de 2007, a él se le entregó la autoridad para buscar la paz en Medio Oriente. Sí, él fue el encargado de la ONU, de la Unión Europea, de los Estados Unidos y de Rusia para tales funciones. Miren el poder que se le concedió  a este hombre,  representante de las Naciones Unidas, la Unión Europea, los Estados Unidos y  Rusia para firmar la paz en Medio Oriente. Y es además un buen ecuménico; es decir, como un cuerno de cordero; dice que se convirtió al catolicismo, pero habla como dragón, ecumenismo, globalismo, predica la paz y la seguridad. Solo falta que consiga un acuerdo entre Israel y los musulmanes. Quizá logrará que se levante de nuevo el templo de Jerusalem, ¿De dónde viene la otra bestia con cuernos como de cordero?  Ahora se está  hablando de optimismo, de paz y seguridad; estas cosas son proféticamente delicadísimas. Es necesario hacerle seguimiento a estas noticias y hay que comunicárlas. Quien sepa algo nuevo envíelo a los demás. ¿Saben una cosa? tan pronto dijeron esta noticia, yo iba a escribir en la web; incluso estoy registrado en el Tiempo para publicar mis opiniones en internet, pero tan pronto subí mi comentario, inmediatamente me lo borraron; y apenas escribí un parrafito insinuando estas cosas, pero lo borraron, y no lo dejaron circular. Es necesario estar con los ojos bien abiertos para ver quién es éste Tony Blair, un inglés, anglicano ahora convertido a católico. Pero en el anglicanismo hay obispos homosexuales y clérigos liberales modernistas que ni creen en la Biblia. Sí, muchos de ellos no creen en la Biblia; tienen la forma, pero realmente son ecuménicos y están más por el lado racionalista y humanista; están buscando la paz del mundo, la “civilización” con contexto modernista, como ellos lo piensan, pero eso no tiene nada que ver con Dios. El hombre estuvo hablando con Kadafi de Libia buscando acuerdos. No siempre los intereses humanistas son los mismos cristianos. Me parece muy sospechoso lo que está aconteciendo, Yo no quiero ser dogmático como para decir fehacientemente que Tony Blair es el falso profeta, pero los movimientos de él, los movimientos actuales, parece que andan en ese espíritu por ahí cerca. Voy a decirlo así, como que está muy cerca; yo no voy a ser dogmático, las cosas pueden  cambiar, pero me es muy sospechoso que un personaje que estuvo haciendo caer fuego del cielo sobre las naciones, esté ahora en esto.

Porque miren lo que habla la Escritura Sagrada de la segunda bestia “12Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella”; o sea que tiene autoridad representativa; pareciera que la autoridad la tiene él, pero él no trabaja para su propia autoridad, sino para el anticristo; y ahí está lo que era la Europa Occidental y lo que va a ser la plataforma del anticristo; están viendo los movimientos de su aliado;  ellos son aliados, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada”; o sea, al imperio Romano revivido. ¿Quién es el que hace esto?, la otra bestia, que allá en el cap. 19 se le llama el falso profeta, que trabaja en pro de un gobierno mundial, sin pretender ser él gobernante mundial, Trabaja en pro de un gobierno mundial.  

Sigue diciendo Apocalipsis 13: “13También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres”. Si usted mira en la historia, cuál imperio ha hecho caer fuego del cielo, ¿no ha sido el imperio angloamericano? Hiroshima y Nagasaki, ¿no fue América?; y en la Segunda Guerra Mundial contra Hitler, ¿no fueron los Británicos con los aliados, especialmente con Estados Unidos?; y ahora en Irak y Afganistán, ¿quién hace caer fuego del cielo?; y aquí mismo en Panamá, ¿quiénes son los que han hecho caer fuego del cielo?, ¿no son éstos?; se unen y van y bombardean; estos trabajan para el gobierno mundial. El dragón está usando incluso a muchos cristianos que no se dan cuenta; y ahora, otra cosa que dice: “14Y engaña (es un engaño) a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando…”; note; si usted se fija en quienes están dirigiendo hacia el gobierno mundial, la Comisión Trilateral, la mayoría son americanos e ingleses, aunque hay socios globalistas de otras partes del mundo; pero aquellos son los que lideran. La Escritura dice que ellos mandarán “que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.” Entonces aquí se habla de que ellos mandan que le hagan una imagen a la bestia.  En el ocultismo siempre se hace  hablar a las imágenes, que las imágenes lloran, que las imágenes hablan en el ocultismo; pero ahora, con la tecnología mezclada con el ocultismo, imagínese lo que no se puede hacer.

Pero hay que tener en cuenta un detalle más; la imagen o icono es una representación; no es la bestia misma; hay  que tener en cuenta que la bestia es una cosa, y la imagen de la bestia es otra; la imagen no es la misma bestia; la imagen es como decir la abominación desoladora. Fíjense en un detalle: que la imagen de la bestia es la representación de ella, no es ella misma; entonces a mi me hace pensar mucho esta palabra “la imagen”, porque la imagen es la exacta representación; o sea que el gobierno mundial se va a hacer representar; está la bestia que es ella misma, pero está la imagen de ella, a la que el falso profeta manda que adoren; quieren que se adore a la imagen de la bestia, porque así van a adorar al dragón, a la bestia y a la imagen. Ahora, a mi esto me hace pensar en lo siguiente, aunque no soy dogmático en esto; solo me hace pensar mucho lo siguiente: ¿dónde se encuentra representado un gobierno?, en la preparación actual ¿dónde están representadas las naciones?, ¿dónde están representados los que dan su voto a favor de las políticas globales?, Porque incluso Bush y Blair no querían hacer las cosas directamente, sino con la anuencia de la ONU, porque ¿qué es hoy la ONU?, es la representación; no es la bestia misma; el mundo está representado allí; la ONU está trabajando para el gobierno mundial. Entonces puede haber muchas cosas debajo de la expresión “la imagen de la bestia”; puede haber muchas cosas incluidas y relacionadas. Las órdenes de la imagen, que es la abominación desoladora, pueden conducir a la muerte. No se descarta que se incluyan proyecciones virtuales, Hay tantas cosas que pueden darse todas juntas; pero esta imagen manda matar a todo el que no la adore. Se está levantando una autoridad económica mundial,  una autoridad política, y una autoridad religiosa, pues está escrito: “15Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, (la representación) para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.” Entonces, al decir adoración, ahí está involucrada la religión. “16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17y que ninguno pudiese comprar ni vender”; entonces ahí no damos cuenta de que tiene autoridad política porque manda, religiosa y económica; ahí vemos ecumenismo en lo religioso, vemos intercambio económico, apertura económica, todo lo del asunto del globalismo político y económico porque manda a toda la tierra que no pueden comprar ni vender sino los que tengan esa marca; va a ser una representación que manda, o sea una representación global que manda al mundo entero; esa imagen de la bestia es la representación del gobierno mundial que manda sobre las naciones en el área económica, en el área religiosa y en el área política.

Un gobierno tiene una representación; por ejemplo, cuando comenzó a suceder esto tipológicamente en la primera generación cristiana, en la que escribió Juan, hacían estatuas del emperador y decían que era el segundo Nerón; y si ellos querían demostrar que eran leales al imperio Romano tenían que adorar la estatua de Domiciano. Entonces esto era una figura tipológica; en la época de Daniel fue como decir una estatua; ahora Domiciano era como un segundo Nerón, como una bestia sanada que volvió a vivir, y ahora se le hace la estatua a él para ser adorado. Por ejemplo, en Irak, cuando fue derribada la estatua de Sadam Husseim, se vió que había sido símbolo del gobierno, Por eso hay las representaciones;  son la parte simbólica, y puede incluir la parte burocrática. Por eso, debajo de la palabra icono, debajo de la palabra imagen, caben muchas cosas, se permite un contenido muy amplio. Puede haber algo físico, porque en el tiempo de Domiciano hubo estatuas, iban a adorar estatuas, pero la estatua solo está representando un poder espiritual, un imperio, que tiene una opresión satánica, porque el dragón ejerce una opresión política, una opresión económica y una opresión religiosa, que no es solo una cuestión exterior, no es solamente un muñeco, porque ahora además se puede hacer una proyección virtual; por ejemplo, hoy en día mientras yo estoy hablando me pueden filmar y  me pueden ver en televisión, pero la tecnología ya da para  reproducir la figura y aparece la figura en tercera dimensión.

Entonces toda la tecnología va a estar al servicio de un gobierno mundial; yo pienso que estas frases que la Biblia da, son las frases mínimas, pero que con esa imagen mínima dice muchas cosas; al mostrar una bestia con mezcla de leopardo, de oso y de león, ahí uno está viendo muchas cosas, uno está viendo el eclecticismo de la “civilización”; la misma se ve acá.

Una imagen que manda que se adore a la bestia, que sea adorada la imagen, que sea una representación a la que se le permite hablar, infundir aliento, que se le permite autoridad religiosa porque manda adorar, autoridad económica y política, primero tiene que ser política para dirigir la economía, para que nadie pueda comprar y vender; es decir, que va a controlar toda la economía del mundo, que nadie pueda hacer un trueque entre nosotros, porque debe adorar una imagen para poder comprar; imagínese este mundo a través de la tecnología, a través del ocultismo, a través de la banca, a través de la política; la jurisprudencia está involucrando política, economía y religión; ahí es donde está el peligro. Ahora todo eso está representado al final en símbolos, como banderas, señales, estatuas, proyecciones virtuales, y quien sabe qué más; el hecho es que la idea básica es representación; eso es lo que quiere decir imagen, representación.

Estas frases aquí “15Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia” entonces primero dice “14Y engaña (es un engaño) a los moradores de la tierra con las señales” este es el falso profeta que surge de la segunda bestia, de la otra bestia con cuernos como de cordero; “mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia”; o sea, el falso profeta es el que promueve la creación de esta representación mundial; incluso, si ustedes ven de donde surgió la creación la Sociedad de las Naciones, y de las Naciones Unidas, fue también de ahí; y todo tenía que ser según las Naciones Unidas. Ahora, yo creo que el anticristo va a usar todo esto de las Naciones Unidas para realizar la plataforma de él; y todo al final va a ser simbolizado de alguna manera, porque todo va a estar ahí metido, todo. Y dice que “la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.” Es una de las cabezas del anticristo porque el anticristo tiene esa cabeza; se pude atribuir a él porque es una de las cabezas de la bestia final. “15Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.” Se le permitió; es Dios el que permite que haya este engaño, porque dice la Biblia en 2 Tesalonicenses que a los que no recibieron el amor de la verdad para ser salvos “11Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia4; por eso dice: se le permitió; Dios permite que el mundo viva cosas espectaculares ahora, todo a favor del globalismo mundial, que no sabemos del todo qué es, pero que la idea básica está representada aquí; muchas cosas caben debajo de estas palabras, porque es que aquí ya hay una historia final moviéndose ahí:“… e hiciese matar a todo el que no la adoras” ¡que autoridad! “16Y hacía que a todos”,  era la imagen, por eso es que tiene que ser una representación de gobierno mundial, no solamente un muñeco; ahí está todo involucrado, porque es la imagen la que dice “e hiciese matar a todo el que no la adoras. 16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.” Entonces aquí vemos varias cosas, marca, la otra cosa es el nombre y la otra es el número.  

18Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.” Ya el número seis, que es de lo que se llama sistema sexagesimal, se originó con los sumerios, que fue la civilización de Nimrod, el primer tipo del anticristo. Ahora el sistema sexagesimal es el que se utiliza para el control de las mercaderías como código de barras; eso ya no se lo colocan solo a las mercancías, también quieren colocárselo a las personas; eso ahí es un sistema de control mundial donde cada persona va a tener un numerito, donde todos los documentos se van fundiendo en uno solo; ahora ya tienes la cédula y el pasaporte en uno solo, porque ya le pusieron al pasaporte el número de la cédula; después ya te van identificando los demás documentos, ya van confluyendo en uno solo, y al fin de cuentas va a terminar en la marca de la bestia.  

Ya se han hecho estudios de que las partes más especiales para la retroalimentación de ese chip son la frente y la mano, porque es donde cambia más rápido la temperatura y puede retroalimentar el funcionamiento; los ingenieros de la Nasa ya hablaron de eso; solo que algunos ensayos necesitan una pila de litio; pero esas pilas de litio producen unas úlceras; y justamente es eso lo que está profetizado aquí, que va a suceder eso.

Mirando usted que ha sido de las Naciones Unidas, primero, después de la Primera Guerra Mundial, surgió la Sociedad de las Naciones para representar el gobierno mundial, para traer” la paz y la seguridad”; después eso se trasformó en las Naciones Unidas tras la segunda guerra mundial; ahora las Naciones Unidas continúan en manos de la masonería, de los iluminati, de los liciferianos, y van llevando al mundo a la nueva era, al gobierno mundial, a una economía mundial. Todo esto va tener un desarrollo en lo que será la imagen final; por eso es que digo que no hay que ser muy simples al interpretar la imagen como una sola cosa, sino hay que permitir muchas cosas, porque hay que ver de esta imagen, toda la autoridad que tiene.

Será la representación final, porque todo gobierno tiene que tener una representación; y  esa representación puede ser usando la tecnología, lo que sea, pero ¿qué es? es un gobierno mundial; está la bestia y la imagen de la bestia, que es la representación; y a ella se le permite ser infundida de aliento para que mande matar al que no la adorase; ella manda que se adore a la bestia y manda que se adore a la imagen, porque la adoración al dragón es adoración a la bestia y adoración a la imagen; el que adora la imagen adora la bestia, y el que adora a la bestia adora al dragón; porque se dice que el que adore a la bestia, o su imagen, que es como una delegación, si todo es el símbolo de algo, adorarás a eso que está simbolizado. Nosotros recibimos el símbolo del Señor cuando adoramos al Señor; pero ellos lo hacen al contrario. 

Entonces ¿qué significa una mano o frente marcada?, significa que tu trabajo y tu pensamiento le pertenece al sistema mundial del anticristo y del diablo; claro que puede haber una marca física, pero ¿cuál es el sentido de una mano marcada? la mano es con la que tú trabajas; y una mano marcada quiere decir que tiene el sello de propiedad de otro; todo tu trabajo es para el sistema mundial; como decir, otra vez haciendo ladrillos para faraón; todo el mundo trabajando para el sistema, el globalismo; esa es una mano marcada. Claro que puede tener algo mínimo exterior, pero eso tiene un sentido espiritual, para quién trabajas, para quién vives, para quién sirves; y la frente también marcada; claro que eso puede ser un símbolo, una raya, un granito ahí, eso ¿qué significa?,  a quién le pertenece tu pensamiento, los paradigmas con los que tu interpretas el mundo, eso es tener la mente marcada; y la mano marcada, eso puede ser una marca física o electrónica, o virtual, pero ¿qué significa?, ¿cuál es la esencia del asunto?, es a quién le perteneces, tanto tu pensamiento como tu labor, conforme a quién piensas y para quién trabajas; esa es la esencia de estas dos marcas, en la mano o en la frente, conforme a quién piensas y para quién trabajas; la persona se envuelve en ese sistema global adorando al dragón metido en la parte política, en la parte económica y en la parte religiosa, y toda la interrelación de esas partes; que lo social, lo cultural, lo militar, todo eso está ahí mezclado. 

Entonces el Señor siempre da imágenes simples, pero con un contenido riquísimo, Un contenido que puede representar mucha cosa; esas son imágenes que son simples; así, aquí en pocos versos, una imagen es de una mujer engendrando a un niño, la formación de Cristo en la iglesia, es una cosa profunda, riquísima, pero en un símbolo; otra señal, un dragón con siete cabezas y eso se va desarrollando, aparece la otra bestia y luego aparece la imagen, pero miren quién es que da la idea de la imagen; dice el verso catorce, viene hablando de la segunda bestia, la de cuernos como de cordero, que se llama después el falso profeta “14Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen…” Entonces note que es el imperio occidental el que lidera todo este proceso para la imagen; entonces la segunda bestia con cuernos como de cordero, y falso profeta, manda que se le haga imagen a la bestia; y luego la imagen de la bestia manda que se mate al que no la adore, y manda que todos tengan una marca en la frente o en la mano y que nadie pueda comprar ni vender sino tiene la marca, el nombre o el número; aquí podemos ver que es toda la dirección del mundo, el mundo siendo influenciado, utilizando todas sus oficinas, sus agregados, sus organizaciones, sus cosas para algo religioso, para el diablo, y adorar al dragón y adorar a la bestia,  y después a la imagen de la bestia, que es la misma cosa, solo que uno representa al otro; o sea que el que adora la imagen de la bestia es porque adora la bestia; si adora la bestia es porque adora al dragón; esa es la trinidad satánica que viene a ser más una cuaternidad que una trinidad, porque está el dragón, la bestia, el falso profeta y la imagen de la bestia. 

Cuando dice: “16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17y que ninguno pudiese comprar ni vender”, quiere decir que la economía mundial está siendo organizada mundialmente, inspirada por el dragón que maneja a las personas de las multinacionales, de la banca internacional y de los gobiernos, porque dice en el capítulo dieciséis que de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos que van a los reyes de la tierra para reunirlos para la batalla contra el Señor5 en el Armagedón.

Hay una influencia tanto religioso ocultista, el aspecto político y el aspecto económico de unificar el mundo, pero el objetivo es contra Cristo; ellos hablan que es de paz y seguridad, ¿por qué?, porque el diablo los engaña, porque él es el engañador; y la bestia también engaña, el diablo engaña y el falso profeta engaña y hace pensar que todo va a ser para la paz, para la seguridad, para resolver los problemas del mundo, el hambre del mundo, para distribuir a las naciones, para racionalizar el agua, pero realmente el objetivo de Satanás es reunir al mundo para resistir la segunda venida de Cristo. 

Con relación a los esfuerzos de las naciones en la estación espacial internacional para detener asteroides, lo real es que pretenden desviarlos, porque es más peligroso destruirlo porque se viene ese montón de aerolitos y arman un gran problema; hay preparación para muchas cosas; ellos saben de que todo eso existe; ya se ha hablado de algunos que vienen en dirección a la tierra, que van a pasar cerca; de todas maneras la Biblia habla de una montaña ardiendo que cae en el mar6, habla de abcinto o ajenjo, que va a contaminar a la tercera parte de los ríos. Entonces lo que pasa es que está globalmente el mundo engañado; dice la Escritura que cuando el diablo engañó a Eva le dijo: seréis como Dios sabiendo el bien y el mal; le habló a Eva pero le hablo a todos; el diablo quiere hablarle a toda la humanidad; la humanidad quiere hacerse su propio dios por medio de la ciencia independiente de Dios; el hombre se independiza de Dios y comienza a organizar el mundo a su manera y empieza a defenderse, pero todos los argumentos ecológicos, los argumentos de conservación de la tierra, argumentos ambientales, y también argumentos económicos, todo eso es el engaño, pero el objetivo íntimo es los que dice aquí en el v.19: “19Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra (ahí están nuestros presidentes)y a sus ejércitos, (no es bueno meterse en la milicia) reunidos para (¿para qué?, bueno ¿para la paz y seguridad?) guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército”; es contra Cristo, Satanás organiza el mundo con engaños, pero toda la infraestructura después la utiliza contra el Señor porque Satanás sí sabe que tiene poco tiempo, y engaña al mundo entero; esto es una guerra total que empieza en el mundo espiritual, pero se expresa en todo el mundo material. 

Yo leí un libro escrito por un luciferiano, que se llama “el Cordón dorado”, de Miguel Serrano, un ex – general chileno luciferiano que escribe libros luciferianos; y en ese libro “el Cordón dorado”, que se refiere a la línea luciferiana a lo largo de la historia, como decir, el filón de grana pero de la línea de los luciferianos en la historia, ese es el tema del libro, él dice ahí que los luciferianos están preparándose para recibir con bombas de neutrones la segunda venida de Cristo; eso es lo que piensan ellos. Es una guerra espiritual la de la economía, la religión, la fe y el dinero, la fuerza bruta, la explosión todo, contra Cristo, todo. El Señor con Su palabra ha creado galaxias, sopla y una bomba de neutrón es menos que un fosforito; pero como el diablo los engaña, y sabe que tiene poco tiempo, pero él no se los dice a ellos. La palabra de Dios nos lo dice a nosotros, pero él engaña, él les dice que van a triunfar, pero Dios dice que él engaña al mundo entero, poder engañoso, entonces dice: reunámonos para la paz, reunámonos para la seguridad, reunámonos para defender el planeta; eso es, pero cuando se reúnen, agarran toda la estructura para resistir a Cristo. Dice Dios que engaña al mundo entero; entonces en el capítulo dieciséis: “13Y vi salir de la boca del dragón,(ese es el diablo) y de la boca de la bestia,(ese es el anticristo) y de la boca del falso profeta,(es el representante final de la política de occidente pro-globalista; ¿qué vio salir?) tres espíritus inmundos a manera de ranas;(demonios) 14pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo…”; son espíritus, son tres; por eso estoy hablando de una influencia demoníaca, un espíritu ecuménico, de globalismo económico, de globalismo político, porque el objetivo de estos demonios ¿cuál es?, es este: “para reunirlos…”; para reunirlos acá, el mundo piensa que se reúnen para la paz y la seguridad, pero es “para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.” O sea, Satanás engaña, la Biblia dice que engaña, que la bestia engaña, que son todos armoniosos pero engañan; ellos van a usar cosas de la nueva era, argumentos políticos, argumentos económicos e involucran la gente para trabajar en pro del planeta, en pro de la humanidad, en pro de la civilización; esa es pura paja; ellos están es a favor de ellos mismos, ellos son los dueños de las multinacionales; los dueños de las petroleras son ellos; los que destruyen la tierra; son una fachada. La Palabra de Dios nos permite una radiografía exacta de la verdad, para que no nos dejemos engañar por los discursos, sino que veamos las intenciones y quién está detrás de todo, porque dice la Escritura cual es el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia7, Satanás, el príncipe de este mundo, la potestad del aire, es del espíritu que opera en los hijos de desobediencia. Entonces Satanás opera y de él salen tres espíritus, específicamente tres, porque son tres áreas, con el objetivo de reunirlos para la batalla de Armagedón, Lo que ellos no saben es que como la ranita queda boba cuando la serpiente la hipnotiza para engullírsela, la ranita boba, de la serpiente hipnotizada, es tragada; y eso es lo que el diablo está haciendo con la gente; la gente está boba, está engañada; pero el Señor sí muestra cuál es el objetivo del diablo, del anticristo y del falso profeta; el objetivo es reunir al mundo contra el Señor.

Ahora Bill Gates ha estado comprando aquellas plataformas rusas que eran para mandar cohetes con bombas; ahora es para mandar satélites, para globalizar la comunicación; todo eso va a parar a las manos del diablo, todo eso está en manos de hijos del diablo, que tienen los deseos de su padre el diablo; eso lo dijo así el Señor Jesús: “vosotros sois hijos de vuestro padre el diablo y los deseos de vuestro padre queréis cumplir”; pero los hijos de Dios quieren cumplir el propósito de Dios, y los hijos del diablo, el propósito del diablo; los deseos del diablo son quererse hacer dios y darle la autoridad a su hijo predilecto; el hijo predilecto de Satanás es el anticristo. Entonces, estas frases bíblicas son figuras, que resumen de manera simple el desarrollo del mundo. Hermano, esto es una cosa que tiene mucho significado; y muchas cosas de la historia y de la modernidad se entiende en estas imágenes cortas; son imágenes cortas, pero que te permiten entender la modernidad, te permiten entender el globalismo, te permiten entender hacia dónde va la religión, el ecumenismo, la unión “interplanetaria”, y tu vez el discurso de la nueva era, y es eso. Y a quien no entre al cuento de ellos lo consideran un retrógrado o un anticivilizado, pero realmente ellos son los que están contra la humanidad, dirigen la humanidad al abismo, al Armagedón contra Dios, y a la condenación eterna. Quien realmente está a favor de la humanidad es el Señor Jesucristo, pero a través de Cristo, a través del evangelio. Entonces yo digo que estas frases de aquí de la Biblia, que son simples, que son muy profundas,  sirven para entender muchas cosas complicadas en el plano de la economía, el ocultismo, y todo eso con señales. Vi una señal: una mujer gestando un niño; otra señal: el dragón; otra señal: los vencedores; señales, señales, figuras, porque una figura habla más que mil palabras; estas señales son las herramientas de interpretación de los acontecimientos, de las señales de los tiempos; entonces por esto es que la historia se puede interpretar con estas herramientas. 

Termino con una frase que no la comenté, cuando leíamos de la bestia; se decía que la bestia era,  y  no es y será; entonces quiere decir que la bestia era, ya hubo un cumplimiento típico de la bestia; por eso dice que una cabeza fue herida y volvió a ser; ya hubo un cumplimiento típico; esa era; pero no era la definitiva; no es todavía la definitiva; ésta ha de ser; o sea, en el futuro ha de haber el cumplimiento definitivo; será como el cumplimiento magnificado de lo que ya se cumplió tipológicamente en el pasado; tipológicamente muchas cosas ya se han cumplido, la bestia era, pero no era la definitiva, no era el anticristo definitivo, o cualquier otro precursor del anticristo de ahora en adelante, no era el definitivo; el definitivo está en el futuro, pero conocemos lo que ha de ser porque lo que ha de ser, fue ya tipológicamente; dice la Biblia: lo que ha de ser fue ya, Dios restaura lo que pasó; es decir, la historia se repite, ¿por qué?, porque el objetivo de Dios no ha cambiado y el del diablo tampoco; entonces toda la historia está marcada por lo que quiere hacer el diablo, solo que Dios no lo deja hacer;, hace algo hasta un punto que sirve de tipología, para lo próximo que va a hacer, pero habrá un momento en el que se le permitirá al anticristo reinar por un tiempo, perseguir a los santos; a la imagen se le permitirá infundir aliento, a la imagen de la bestia se le permitirá mandar matar;   Dios permitirá muchas cosas porque el hombre rechazó la verdad, “por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos, 11Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia”. Entonces Dios nos concede estar en el bando de Cristo y con estas herramientas que no están agotadas; son solo instrumentos de interpretación de las señales de los tiempos; los siglos se van desarrollando conforme a las predicciones proféticas; por eso digo que esas frases son tan ricas que no solo una interpretación cabe ahí sino muchas cosas; posiblemente caben ahí porque están relacionadas unas con otras.

Bueno, hermanos, les agradezco su presencia y atención; pongámoslo todo en las manos del Señor. Con relación a los familiares, uno les habla lo más que puede, e intercede en oración por ellos; y ya Dios nos irá usando a nosotros mismos o a otros instrumentos para hacer la obra.

Gino Iafrancesco V., Facatativá, Cundinamarca, Colombia, agosto 25 de 2007.  

 

bienvenido a ESCRITOS EXEGÉTICOS

Por Gino Iafrancesco V. - 19 de Diciembre, 2006, 19:20, Categoría: General

BIENVENIDO

A ESTE BLOG CRISTIANO:

 

 

 

ESCRITOS EXEGÉTICOS

 

Autor: GINO IAFRANCESCO V.

 

 

EN ESTE BLOG ENCONTRARÁ LOS SIGUIENTES LIBROS:

 

(1) EL LIBRO DE LAS JORNADAS (48 capítulos)

(2) LA CASA Y EL SACERDOCIO  (38 capítulos)

(3) EL TEMPLO DE DIOS  (23 capítulos)

(4) APROXIMACIÓN A CRÓNICAS  (7  partes)

(5) ROMA EN LA PROFECÍA DE DANIEL  (6 capítulos)

   (6) APROXIMACIÓN AL APOCALIPSIS  (85 capítulos)

 

Si desea acceder a todos los capítulos de este blog en depósito, y no solo a la primera vitrina, haga click en categoría "General".

 

 

ADVERTENCIAS:

 

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TODO LO CUAL ES FALSO.

 

ESTE AUTOR, GINO IAFRANCESCO V.,

SE DECLARA ABIERTAMENTE CRISTIANO BÍBLICO,

ABIERTO AL DIÁLOGO CIVILIZADO CON TODOS LOS HOMBRES.

POR LO TANTO, ADVIERTE QUE TODA PÁGINA QUE LO PRESENTE

COMO SOLICITANDO DINERO,

COMO PROXENETA O PROMISCUO,

COMO ANTISEMITA,

O COMO OCULTISTA ESOTÉRICO CABALISTA HERMÉTICO, 

ES FALSA.

 

Si desea consultar los blogs legítimos de este autor, puede verlos en:

 
Libros, ensayos y artículos  …        http://cristianogiv.zoomblog.com

Caminante……………                      http://giv.zoomblog.com

Escritos exegéticos……………          http://exegiv.zoomblog.com

Escritos filosóficos……………          http://filosofiagiv.zoomblog.com

Escritos poéticos……………            http://poemasgiv.zoomblog.com

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EL LIBRO DE LAS JORNADAS

Por Gino Iafrancesco V. - 19 de Diciembre, 2006, 19:00, Categoría: General

 

 

EL LIBRO DE

LAS JORNADAS

 

 por:


GINO IAFRANCESCO V.



 

PREFACIO

 

El Libro de las Jornadas, con base en Números 33, trata de la aplicación espiritual neotestamentaria, al pueblo cristiano de Dios, de la historia y tipológica peregrinación del pueblo de Israel en el desierto, desde Egipto hasta la tierra prometida, pasando por la península del Sinaí, y bordeando Edom y Moab.  Según la enseñanza del Nuevo Testamento, tal peregrinaje sirve como ejemplo a nuestro peregrinaje espiritual en Cristo, lo cual es la tesis del autor en estas páginas.

El Libro de las Jornadas es, pues, la enseñanza en serie de Gino Iafrancesco V. llevada a cabo las noches de los viernes en reuniones didácticas de la obra, en la localidad de Teusaquillo, Bogotá, D.C., Colombia, América del Sur, desde el 12 de noviembre de 1999 hasta el 28 de junio del año 2001.  Se anteponen algunas previas aproximaciones al tema realizadas anteriormente, las cuales son necesarias a manera de introducción preparatoria.

La hermana en Cristo, Marlene Alzamora, diaconisa de la iglesia en la localidad de Teusaquillo, asumió voluntariamente la maratónica tarea de grabar íntegramente las conferencias y transcribirlas una por una.  Gracias a su inmensa labor que le agradecemos muchísimo, El Libro de las Jornadas está ahora a disposición del público.  Las transcripciones fueron revisadas por el autor.  Se presenta, pues, este legado con el fin de ayudar al pueblo del Señor en su peregrinación espiritual hacia la plenitud de Cristo.

 


 

CONTENIDO

 

Capítulos:                                                                                                                                                                                                               

1.   Jornadas y sazones

2.   La mudanza del campamento

3.   La preeminencia del Arca del Pacto

4.   Introducción al Libro de las Jornadas 

5.   Ramesés

6.   Sucot

7.   Etam

8.   Pihahirot

9.   Mara

10.   Elim

11.   Mar Rojo

12.   Desierto de Sin

13.   Dofca

14.   Alús

15.   Refidim

16.   Desierto de Sinaí

17.   Kibrot-Hataava

18.   Hazerot

19.   Ritma

20.   Rimón-Peres

21.   Libna

22.   Rissa

23.   Ceelata

24.   Monte de Sefer

25.   Harada

26.   Macelot

27.   Tahat

28.   Tara

29.   Mitca

30.   Hasmona

31.   Moserot

32.   Bene-Jaacán

33.   Monte de Gidgad

34.   Jotbata

35.   Abrona

36.   Ezión-Geber

37.   Cades

38.   Monte de Hor

39.   Zalmona

40.   Punón

41.   Obot

42.   Ije-Abarim

43.   Dibón-Gad

44.   Almón-Diblataim

45.   Montes de Abarim

46.   Campos de Moab

47.   Epílogo

48.   Bibliografía   


JORNADAS Y SAZONES

Por Gino Iafrancesco V. - 19 de Diciembre, 2006, 18:59, Categoría: General

 

Primera aproximación

JORNADAS Y SAZONES[1]

 

Las jornadas del pueblo de Israel en el desierto

En la vida de la Iglesia tanto como en la de todos y cada uno de sus miembros, existe un desarrollo, una progresión gradual, semejante a la progresión de la revelación de Dios a través de la historia, y es necesario que esa progresión espiritual, colectiva y profética se vaya dando por etapas, jornadas, de acuerdo a la madurez de la Iglesia, como le ocurrió al pueblo de Israel cuando peregrinaba por el desierto. Para Dios todo tiene su tiempo.  Leemos en 1 Corintios 10:6,11:

"6Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron... 11Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos".

Aquí el apóstol Pablo declara algo muy importante, refiriéndose al Antiguo Testamento, cuando el pueblo hebreo peregrinaba por el desierto; a su salida de Egipto cruzaron el mar Rojo y luego experimentaron una serie de pruebas.  En el contexto inmediato de la lectura bíblica, aparece en los versículos 6 y 11 la siguiente expresión:  "Mas estas cosas (esto se refiere a todo lo que pasó el pueblo de Israel en su peregrinación) sucedieron como ejemplo".  No es solamente como historia que estamos, leyendo sino como ejemplo para nosotros, para que no codiciemos ni pequemos como ellos pecaron; y  en el versículo 11 dice otra vez "y éstas cosas les acontecieron como ejemplo para amonestarnos a nosotros".

Lo que aconteció con Israel en sus jornadas en el desierto no era solamente para que lo conozcamos y digamos, bueno, ellos pasaron por el desierto, pero esto no tiene nada que ver conmigo.  No, sino que providen­cialmente el Señor estaba diciendo que aquellas jornadas se producían como ejemplo para nosotros.  Las jornadas en el desierto de Israel, salidos de Egipto, el cruce del mar Rojo, todas las jornadas, eran un ejemplo no para ellos sino para nosotros.  Romanos 15:4 dice algo similar:

"Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras tengamos esperanza".


Con este preámbulo ahora sí vamos a hacer una larga lectura que al principio sonará extraña, pero todos estos acontecimientos y nombres tienen significado.  No vamos a entrar hoy en todos los significados;  solamente vamos a entrar en los primarios, los básicos. Leamos en el libro de Números  33:1-49.

A primera vista estos versículos parecen, como decía, un poco raros; para algunas personas tal vez aburridos y sin mucha importancia.  Pero tengamos en cuenta que fueron inspirados por el Espíritu Santo y que están escritos para amonestarnos a nosotros.  Fueron escritos para que nos demos cuenta de que las cosas no son tan rápidas ni tan fáciles, sino que tienen su larga peregrinación.

“Estas son las jornadas";  Dios hubiera podido decir “jornada”, en singular; pero Dios usa el plural porque de todas maneras al andar una jornada está usted en un proceso, y de pronto otra vez le toca caminar y caminar y llega a otro punto, a otra situación un poco más avanzada, pero todavía no es el final.

"Estas son las jornadas de los hijos de Israel, que salieron de la tierra de Egipto por sus ejércitos, bajo el mando de Moisés y Aarón. Moisés escribió sus salidas conforme a sus jornadas por mandato de Jehová. Estas, pues, son sus jornadas con arreglo a sus salidas".

Eso nos dice que cada jornada es una salida de algo y una entrada a una nueva etapa. Algo viejo se tiene que dejar y algo nuevo debe venir.  Ramesés era una de las ciudades donde ellos estaban esclavizados haciendo y cargando ladrillos y estaban oprimidos por Faraón, y ahí comenzaron las jornadas, desde la esclavitud, por etapas hacia la plena bendición.

"3De Ramesés salieron en el mes primero, a los quince días del mes primero; el segundo día de la pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a vista de todos los egipcios  (ahí comenzó la salvación), 4mientras enterraban los egipcios a los que Jehová había herido de muerte de entre ellos, a todo primogénito; también había hecho Jehová juicios contra sus dioses. 5Salieron, pues, los hijos de Israel de Ramesés, y acamparon en Sucot.  6Salieron de Sucot y acamparon en Etam, que está al confín del desierto. 7Salieron de Etam y volvieron sobre Pi-Hahirot, que está delante de Baal-zefón y acamparon delante de Migdol. 8Salieron de Pi-hahirot y pasaron por en medio del mar al desierto, y anduvieron tres días de camino por el desierto de Etam, y acamparon en Mara".

Mara quiere decir aguas amargas. Allí fueron y fallaron porque dudaron que Dios estaba con ellos; porque se sentían solos y decían:  ¿Pero, por qué, Moisés, nos sacaste de Egipto y nos trajiste a este desierto para morir de sed?


"9Salieron de Mara y vinieron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí". Dios les mostró que sí podía cuidarlos. "10Salieron de Elim y acamparon junto al mar Rojo. 11Salieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin. 12Salieron del desierto de Sin y acamparon en Dofca. 13Salieron de Dofca y acamparon en Alús. 14Salieron de Alús y acamparon en Refidim, donde el pueblo no tuvo aguas para beber".

Allí otra vez el pueblo miró con ojos carnales sin aprender a ver por fe al Invisible. ¿Qué estaba buscando Dios? Enseñarles a confiar en El, y a obedecer.

"15Salieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sinaí.  16Salieron del desierto de Sinaí y acamparon en Kibrot-hataava.  17Salieron de Kibrot-hataava y acamparon en Hazerot. 18Salieron de Hazerot y acamparon en Ritma. 19Salieron de Ritma y acamparon en Rimón-peres. 20Salieron de Rimón-peres y acamparon en Libna. 21Salieron de Libna y acamparon en Rissa. 22Salieron de Rissa y acamparon en Ceelata.  23Salieron de Ceelata y acamparon en el monte de Sefer. 24Salieron del Monte de Sefer y acamparon en Harada. 25Salieron de Harada y acampa­ron en Macelot.  26Salieron de Macelot y acamparon en Tahat.  27Salieron de Tahat y acamparon en Tara. 28Salieron de Tara y acamparon en Mitca.  29Salieron de Mitca y acamparon en Hasmona. 30Salieron de Hasmona y acamparon en Moserot. 31Salieron de Moserot y acamparon en Bene-jaacán. 32Salieron de Bene-jaacán y acamparon en el Monte de Gidgad. 33Salieron del Monte de Gidgad y acamparon en Jotbata. 34Salieron de Jotbata y acamparon en Abrona. 35Salieron de Abrona y acamparon en Ezion-geber.  36Salieron de Ezion-geber y acamparon en el desierto de Zin, que es de Cades. 37Y salieron de Cades y acamparon en el monte de Hor, en la extremidad del país de Edóm".

Todas esta jornadas significan diversas experiencias las cuales se indican por el nombre de los respectivos acontecimientos.

"38Y subió el sacerdote Aarón al monte de Hor, conforme al dicho de Jehová, y allí murió a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egípto, en el mes quinto, en el primero del mes.  39Era Aarón de edad de ciento veintitrés años, cuando murió en el monte de Hor. 40Y el cananeo, rey de Arad, que habitaba en el Neguev en la tierra de Canaán, oyó que habían venido los hijos de Israel.  41Y salieron del monte de Hor y acamparon en Zalmona.  42Salieron de Zalmona y acamparon en Punón.  43Salieron de Punón y acamparon en Obot.  44Salieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, en la frontera de Moab.  45Salieron de lje-abarim y acamparon  en Dibón-gad.  46Salieron de Dibón-gad y acampa­ron en Almón-diblataim.  47Salieron de Almón-diblataim y acamparon en los montes de Abarim, delante de Nebo.  48Salieron de los montes de Abarim y acamparon en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.  49Finalmente acamparon junto al Jordán, desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim, en los campos de Moab".

En total 42 jornadas, salieron y acamparon, salieron y acamparon.

 


Además de jornadas, hay también sazones

En Hechos de los Apóstoles vemos una expresión del Señor Jesús, cuando los apóstoles le preguntaron si había de restaurar el reino de Israel en ese tiempo;  El les contestó:  "No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad" (Hechos 1:7).  Así que existe algo como lo que el Señor Jesús llamó “sazones”.  La sazón es un punto especial en el proceso.

En la vida espiritual se tiene una sucesión de experiencias, un cambio de circunstancias de tanto en tanto, lo cual se significa con las jornadas; y éstas son según las sazones.  Cuando ya se aprendió algo, entonces es necesario avanzar.  Por eso se habla en el Pentateuco de  "mudar el campamento" de tanto en tanto. Cuando Dios juzga que ya se aprendió una lección, ve que es la sazón para comenzar a aprender otra.  Entonces se muda el campamento y comienza otra jornada.  Proverbios dice que "La senda de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto" (Prov.4:18).    Se avanza poco a poco.  No podemos estar siempre en lo mismo.  En Oseas se nos dice que Efraín era como una torta no volteada.  Es decir, muy cocinada por un lado, pero cruda en el otro lado.  A veces pasamos años en lo mismo.  Esa cara de la torta ya esta requemada, y sin embargo hay otras cosas de Dios, de Su Palabra, de la vida espiritual, en las cuales estamos todavía crudos a pesar de los años.  Es por eso que llega el punto en que Dios decide voltear la torta, cambiar a nuevas circunstancias y enseñarnos nuevas lecciones.  Jeremías 48 nos dice que puesto que Moab estuvo siempre reposado y no fue trasvasado de vaso en vaso, por eso quedó su olor en él y su sabor no cambió.  Hay personas de mucho tiempo en las congregaciones que siguen siendo niños en Cristo  y no han madurado.  Por eso Dios dice a Moab que le enviará trasvasadores que romperán sus odres y lo vaciarán.  Solamente así podrá madurar.  Los odres viejos no sirven para el vino nuevo.  Las viejas estructuras eclesiásticas amordazan al Espíritu.  Por eso el Señor, para poder dar vino nuevo a su pueblo, se ve precisado a romper los odres viejos, y a trasvasar a Su pueblo hacia nuevas experiencias más profundas.  Quizá ésta es ya la hora para muchos creyentes, en que sus odres se romperán, su campamento se mudará, saldrán de estaciones viejas y comenzará una nueva jornada, con la torta volteada para no quedar crudos en muchas otras cosas de Dios en las que todavía no han entrado en sazón. Nuestro Dios es el Dios de las jornadas y lo hace así con Su pueblo para madurarlo y darle el sabor y el olor de Cristo, hasta que el día sea perfecto.o



[1]Enseñanza a la iglesia en la localidad de Tunjuelito, Santafé de Bogotá, D.C., Colombia, América del Sur, enero 31 de 1993.

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