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6 de Julio, 2006

ESCENA CELESTIAL PREVIA A LAS SIETE COPAS DE LA IRA

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 18:31, Categoría: General

 
Aproximación al Apocalipsis (53)


ESCENA CELESTIAL PREVIA

A LAS SIETE COPAS DE LA IRA


“Vi en el cielo otra señal, grande y admirable; siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios”. Apo. 15:1.

Consideraciones de crítica textual

Vamos a continuar con la aproximación al libro del Apocalipsis. Hoy llegamos al capítulo 15, que es la escena celestial que precede a las copas de la ira. Apocalipsis 15:1-8. Vamos a hacer, como acostumbramos, una lectura de crítica textual para que podamos examinar esta traducción que la mayoría tenemos aquí, que es la Reina-Valera, revisión de 1960; y vamos a leerla y a  compararla con el idioma original, con el griego, con los manuscritos más antiguos, en lo posible. Apocalipsis 15:1, comienza con la conjunción “Y”, kai. El traductor no la ha puesto quizá por la parte bonita, pero la conjunción le da continuidad.

“1Y vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios. 2Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían vencido de la bestia y de su imagen, y del número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con cítaras de Dios”. He hecho la corrección para adaptarla un poco más al original griego; la palabra que dice allí “y su marca” fue acrecentada por algunos escribas posteriores en algunos manuscritos tardíos; los manuscritos más antiguos no lo dicen; claro que como en el 13 y en el 14 se habló de la marca, quizá algún escriba se sintió movido a incluirlo también; pero en este pasaje los manuscritos más antiguos dicen: “y a los que habían vencido de (ek, es la palabra griega) la bestia y de su imagen, y del número de su nombre”; la palabra “marca” es solamente un acrecimiento de un escriba posterior en unos pocos manuscritos tardíos; el Textus Receptus lo incluyó, pero no está incluido en los más antiguos. Donde dice: “arpas”, la palabra griega es “kítaras”, o sea, “cítaras”.


“3Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas tus obras, (el verbo son fue, pues, suplido por el traductor, no está en el original) Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos los caminos tuyos, el Rey de las naciones”. La palabra es “etnias”, no agios; casi todos los manuscritos antiguos dicen etnias, o sea, las naciones; sólo algunos pocos tardíos dicen: “santos”, que es en los que se basó el Textus Receptus, que es en el que se basó Reina-Valera; pero los manuscritos más antiguos dicen: “Rey de las naciones”, y esa traducción concuerda más con el contexto, porque a continuación dice: “4¿Quién no temerá, (ese “te” también fue añadido por algunos pocos; no está en la mayoría ni en los más antiguos manuscritos) oh Señor, y glorificará tu nombre? Pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado. 5Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio; 6y del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, (algunos manuscritos dicen, no lino, sino lito, o sea, piedras; pero realmente es algo extraño; son unos pocos tardíos; la generalidad y los antiguos dicen “lino limpio y resplandeciente”) y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. 7Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos. 8Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles”. Este, entonces, es el texto más cercano posible al original griego.


Escena preliminar

Volvamos sobre nuestros pasos y examinemos el texto que acabamos de leer. En primer lugar, les llamo la atención a que siempre que va a haber una serie, ya sea de sellos, de trompetas, o de copas, esa serie es precedida por una escena celestial. Fíjense conmigo, recordando los capítulos 4 y 5 de Apocalipsis; esa es la escena en la que se enmarca la apertura de los siete sellos; se nos muestra el trono, se nos muestra a Dios en el trono, los seres vivientes, los ancianos, las criaturas adorándole por Su creación; después se nos presenta el Cordero siendo adorado por la redención, y entonces abriendo el libro para abrir los sietes sellos; o sea, los capítulos 4 y el 5 son la escena que precede a la apertura de los siete sellos. También en el capítulo 8, antes de comenzar la serie de las siete trompetas, vemos una escena celestial que precede al toque de las siete trompetas. Dice desde el verso 2 del capítulo 8: “Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas”. O sea que no aparece el Cordero abriendo los sellos, sin primero aparecer el Padre, sin que primero el Padre haga una pregunta: ¿Quién es digno? Y sin primero aparecer el Cordero como digno; y entonces Él sí puede abrir los sellos. Tampoco aparecen los ángeles tocando trompetas de pronto, que se les ocurrió a los ángeles tocar trompetas y empezaron a tocar trompetas; el cielo no se mueve sin la dirección de Dios; y aun lo que acontece en la tierra es presidido por el cielo. Por eso estos capítulos 4 y 5 aparecen presidiendo la apertura de los sellos, este inicio del capítulo 8 donde aparecen las oraciones, el incensario tirado a la tierra, y entonces ahora sí las siete trompetas. Lo mismo sucede aquí precediendo al derramamiento de las siete copas. Las siete copas no se derraman sin una orden especial del cielo; nada sucede en la tierra que el cielo no controle.

El cielo preside los acontecimientos de la tierra

Nosotros aquí en Colombia, que estamos viendo tiempos difíciles, accidentes, atentados y problemas, debemos tener presente siempre que el cielo gobierna en la tierra, y que ni siquiera una hoja de un árbol se mueve sin la voluntad de Dios. La palabra del Señor dice en Amós 3:6: “¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho?” ¡Miren qué pregunta! ¿Será que alguien pudo haber hecho algún mal y se le escapó a Dios? ¡Cuántos males han sido detenidos por Dios! Somos testigos de cómo Dios muchas veces ha impedido muchas cosas; pero a veces no impide ciertas cosas y las permite; entonces por eso dice: “¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho?” Eso lo dice claramente Dios por el profeta Amós; y también en Lamentaciones 3:37-38 dice así: “37¿Quién será aquel que diga que sucedió algo, que el Señor no mandó? 38¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?” No que de Dios salga el mal, sino lo que sucede, lo que nos pasa, como una cosa que tomamos como mala. “¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno? 39¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre”; no de lo que sucede en la ciudad. “Laméntese el hombre en su pecado”; si de algo tiene que lamentarse el hombre es de que es malo y de que es pecaminoso; pero Dios está administrando bien los acontecimientos en vista del pecado del hombre y en vista de la economía divina.

El cielo siempre preside los acontecimientos de la tierra; no hay nada que esté sucediendo en la tierra que el Señor no esté conociendo y no esté controlando; hay cosas que Él permite y hay cosas que no permite; y estos capítulos 4 y 5 nos muestran la presidencia del cielo en cuanto a la apertura de los sellos, donde Dios muestra de qué manera Él va a someter a Su Hijo todas las cosas, para que Su Hijo le someta también a Él, a su vez, todas las cosas. Lo mismo vemos que sucede en el cielo. Hubo unas oraciones de los santos, y hubo un comienzo de respuesta a esas oraciones de los santos, y se introdujo el juicio con las trompetas. No vinieron las trompetas sin orden del cielo; lo mismo sucede aquí en este capítulo 15; el capítulo 15 de Apocalipsis es también una escena celestial que precede y preside el derramamiento de las siete copas de la ira de Dios. Entonces, hermanos, aunque es terrible lo que se va a ver en esas copas, acordémonos de que la orden viene del cielo; el hombre no debe lamentarse por las copas de la ira; el hombre debe lamentarse por su pecado, que hizo necesario a Dios derramar las copas de la ira.


Entonces en ese contexto dice: “Y vi en el cielo otra señal, grande y admirable...”; ya esta es la tercera señal, porque ya había hablado primero de una señal grande (12:1,2), y era una mujer que estaba para dar a luz un niño varón, y gemía con la angustia del alumbramiento para dar a luz ese niño; esa era una señal grande; no dice admirable. Luego dice en Apocalipsis 12:3: “También apareció otra señal en el cielo”; esa ya no es grande ni admirable, solamente señal; un dragón con siete cabezas y diez cuernos y una cola terrible que arrastraba la tercera parte de los ángeles; ¿recuerdan? Y listo a devorar al niño tan pronto naciera; sin embargo el Señor lo libró. Esas son las dos primeras señales que están la primera en el 12:1,2, y la segunda en el verso 3-4; pero aquí dice: “Vi en el cielo otra señal...”. La primera señal mostró la mujer para dar luz el niño; esa es la parte positiva; la segunda señal, no grande ni admirable, mostró la parte negativa.


Las siete plagas postreras

Esta tercera señal (15:1), que es la que concluye, y la que permite que el reino sea establecido, ésta sí es llamada “grande y admirable”; ¿por qué? porque en ella Dios barre con todo lo negativo en la tierra y queda expedito el camino para el establecimiento del reino del Señor.

Entonces aquí esta señal no es solamente grande, sino “admirable”. ¿Cuál es esa tercera señal? “Siete ángeles que tenían las siete plagas postreras”; esta palabra “postreras” hace contraste con las trompetas.

Ciertamente que cuando vemos el inicio del juicio con las siete trompetas, esos son juicios de Dios, pero las trompetas solamente están iniciando el juicio; pero más adelante, cuando comparemos minuciosamente las copas con las trompetas, nos vamos a dar cuenta de que las trompetas simplemente introducen el juicio; las que consuman ese juicio son las copas; y por eso a estas plagas se les llama “postreras”, “siete plagas postreras”; van más allá de las trompetas; y ¿por qué postreras? “Porque en ellas se consumaba la ira de Dios”. Aquí en esta expresión de las siete plagas postreras de las siete copas que derraman los siete ángeles, que en ellas se consuma la ira de Dios, ahí nos damos cuenta de que estas siete copas pertenecen a la séptima trompeta.


Consumación de la ira en las siete copas

Recuerden que en la séptima trompeta, el misterio de Dios es consumado. Recordemos el texto de Apocalipsis 11:15-19; dice el versículo 18: “Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos y de dar el galardón a  tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra”. Vemos que la séptima trompeta, que consuma el misterio de Dios, abarca varias cosas; una de esas cosas es Armagedón: “Y se airaron las naciones”; esa es una de las cosas que está incluida en la séptima trompeta; la otra es “y tu ira ha venido”. La ira de la séptima trompeta es la consumación de la ira; ya en la primera trompeta hubo juicio, en la segunda, en la tercera, en la cuarta, en la quinta, en la sexta, hubo juicio; sin embargo, era apenas una introducción del juicio; incluso antes del séptimo sello, que incluye las siete trompetas, ya el sexto sello introduce la gran tribulación; pero cuando dice aquí en la séptima trompeta, “y tu ira ha venido”, se refiere a la consumación de la ira en las siete copas; o sea que las siete copas de la ira pertenecen a la séptima trompeta, y son el tercer ay; el primer ay es la quinta trompeta; el segundo ay es la sexta trompeta; y el tercer ay está incluido en toda la parte del juicio de la séptima trompeta, que es la que consuma el misterio de Dios hasta el final; pero lógicamente que una parte es el juicio de Dios, tanto el final, como el milenial, como el de la gran tribulación. Ahora, cuando dice aquí que consuma la ira de Dios, se refiere a la parte de la  gran tribulación, y se refiere a la expresión que Daniel, en el capítulo 9 de las setenta semanas, nos habla de esa consumación, de la ira referida no al infierno, ni al lago de fuego, sino referida a la gran tribulación.

La septuagésima semana de Daniel

Vamos allí a Daniel 9:27, donde se nos habla de las setenta semanas. Hablando de la semana setenta o septuagésima, dice: “Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después (a partir de  la segunda mitad de la semana setenta de la profecía de las setenta semanas de Daniel) con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, (ese es el reino del anticristo) hasta que venga la consumación, (esta consumación se refiere a esto que dice adelante) y lo que está determinado se derrame sobre el desolador”. ¿Qué es lo que se derramaría sobre el desolador, sobre el reino del anticristo? Las siete copas de la ira, que son las que consuman la ira de Dios, para la gente del Armagedón, para la gente de la gran tribulación, para el reino del anticristo. Entonces, en ese contexto se cumple la profecía de Daniel, porque en ellas, las siete plagas postreras, “se consumaba la ira de Dios”; no es todavía el juicio de las naciones en el Milenio, no es todavía el juicio del trono blanco antes del cielo nuevo y la tierra nueva, sino que es la ira en relación con la gran tribulación; porque cuando tú ves las siete copas, ni siquiera se menciona el juicio del trono blanco en ellas; por eso esta consumación de la ira de Dios es restringida a la gran tribulación, el juicio que Dios determinó que sobre el reino del anticristo hubiera al fin de los tiempos.

Apocalipsis 15:2: “Y vi también como un mar (esa palabra “como” está tratando de decir que es algo espiritual, algo sobrenatural; entonces lo está asemejando) de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían vencido de la bestia y de su imagen, y del número de su nombre, (claro que allí está tácitamente incluida la marca) en pie sobre el mar de vidrio, con cítaras de Dios”. Es interesante ver aquí este grupo de personas adorando al Señor. ¿Qué había dicho en el capítulo 14? Había presentado las primicias, y había presentado la siega, y había presentado la vendimia; o sea que en el capítulo 14 se ve que el Señor recogería en el tiempo de la tribulación un gran número de santos. Los ciento cuarenta y cuatro mil aparecen en el monte de Sion. Si ustedes recuerdan, ese monte de Sion está referido, como dice en Hebreos, a la Sion celestial. Lo recordamos en Hebreos 12:22: “Sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles”.


Los vencedores de la gran tribulación

En el tiempo, mientras la Iglesia está en la tierra, sin embargo, por la fe nos acercamos al Señor; nos acercamos a Jesús el mediador, a la sangre del pacto que habla más que la de Abel, como dice en el contexto, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Sion la celestial. Este monte de Sion se refiere al cielo en este contexto de Hebreos; por lo tanto, en el tiempo de la gran tribulación, dice la Palabra del Señor que los santos serían perseguidos y vencidos por el anticristo; no vencidos en el asunto de la fe, sino matados; no podrán desarrollar más su vida cristiana; cada vez la hostilidad contra todo lo que es de Cristo y todo lo que es cristiano será mayor; de tal manera que, como dijo el Señor Jesús, mientras tenemos luz aprovechemos, porque la noche viene cuando nadie puede trabajar; la hostilidad será tan grande, como ya ha sucedido en ocasiones anteriores, que ni siquiera los hermanos pueden cantar en voz alta; con la incursión del comunismo, los hermanos en la China tenían que reunirse y cantar en voz baja porque hasta el cantar a Dios era perseguido a muerte; cada vez la hostilidad será más terrible.

Entonces dice que el anticristo y las gentes perseguirán a la Iglesia en el tiempo del fin; a los cristianos, tanto de los que el Señor tome de los ciento cuarenta y cuatro mil de las tribus de Israel que aparecen en Apocalipsis 7, como junto con  los gentiles de toda tribu, lengua y  pueblo que salieron de la gran tribulación; éstos, los 144.000, están en el monte de Sion; sólo pueden estar en el monte de Sion después de haber sido sacrificados; lo mismo los demás santos son también sacrificados; cantidad de cristianos que son sacrificados; o sea, son martirizados, algunos a quienes el Señor les concede que mueran antes de que vengan otras cosas peores. Una de las bienaventuranzas del Apocalipsis, la segunda, dice: “Bienaventurados de aquí en adelante los que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”; quiere decir que en el tiempo final habrá una persecución y una matazón de cristianos como no la ha habido nunca, y ya ha habido millones de cristianos sacrificados; el tiempo del fin será el peor, y por eso vemos aquí a los ciento cuarenta y cuatro mil en el monte Sion, es decir, en la presencia de Dios esperando el día de la resurrección; y vemos aquí a estos que alcanzaron la victoria, o sea los vencedores; son los mismos que aparecen en el capítulo 20 y que son la primera resurrección; antes de éstos no ha habido otra resurrección, y la primera resurrección va junto con el arrebatamiento; el arrebatamiento es junto con la primera resurrección.


Dice 1 Corintios 15 y 1 Tesalonicenses 4 que a la final trompeta los muertos en Cristo resucitarán primero, luego nosotros los que quedemos seremos arrebatados juntamente con ellos; ¿cuándo? A la final trompeta; la final trompeta, que es la séptima, es el tiempo de dar el galardón a sus siervos los profetas, el tiempo de la resurrección, es el tiempo de la transformación; por lo tanto, estos hermanos que aparecen aquí en el capítulo 15 son los cristianos que han sido martirizados en el tiempo del anticristo y de la gran tribulación y que son los que en Apocalipsis 20 aparecen casi con el mismo lenguaje que acá, resucitando en la primera resurrección. No hay otra resurrección anterior; o si no, esta no sería la primera; y tampoco hay un arrebatamiento que preceda a la resurrección de los muertos, porque Pablo dijo: “no precederemos a los que durmieron”; lo que el Espíritu enseñó por Pablo es que no precederíamos a los que durmieron.


Un mar de vidrio mezclado con fuego

Entonces volvamos a Apocalipsis 15:2: “Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego”; eso representa que han pasado por el juicio de Dios. Acuérdense de que en el capítulo 4 se nos describe el trono, las siete lámparas con los veinticuatro ancianos y el mar de vidrio, el mar de cristal; pero todavía no está mezclado con fuego; esa es la escena celestial antes de que se abran los sellos, esa es la escena celestial que viene desde la eternidad; pero a Moisés se le dijo que hiciera las cosas conforme al modelo que le fue mostrado en el monte; aquí habla del templo del cielo, del templo del tabernáculo del testimonio que está en el cielo; ese fue el que vio Moisés, y de ese fue que él hizo un modelo en la tierra.¿Qué había? Estaba el arca; el arca se corresponde con el trono; estaba el candelero, que se corresponde con los siete Espíritus de Dios; pero estaba la fuente de bronce, que se le llama también el mar de bronce, que era donde se hacía el examen por el pecado, que estaba hecho con los espejos de las mujeres de Israel; con los espejos unos se reconoce a sí mismo. Antes de poder entrar a tener comunión con Dios, los sacerdotes tenían que limpiarse, como decir, verse a sí mismos, juzgarse a sí mismos, ser purificados por las aguas del mar de bronce; entonces sí podían ofrecer el sacrificio y entrar a ministrar en la presencia del Señor; no podían entrar a la presencia del Señor sin entrar primero por el mar de bronce.

Juicio de Dios al pecado

Siempre el Señor primero establece el juicio al pecado antes de tener comunión con Él. Si nosotros antes no juzgamos nuestros pecados, no podemos pretender venir a la presencia del Señor. Mientras Adán y Eva, y los hombres, no se arrepintieran, hay una espada flameante con querubines impidiendo el camino al árbol de la vida. Una persona que está en pecado y pretende acercarse a Dios, se va a encontrar con esa espada revolviéndose por dentro, y hasta puede quedar muy mal; no puede acercarse uno a Dios sin arrepentirse, sin pasar por el juicio, sin pasar por la fuente de bronce; el mundo tuvo que pasar por el diluvio, Moisés tuvo que pasar al pueblo de Israel a través del Mar Rojo; y así este mar de vidrio mezclado con fuego representa el juicio de Dios; pero estas personas fueron vencedores, no están metidos dentro del juicio; ahora están encima, están en pie. Por eso dice: “Vi también un mar de vidrio mezclado con fuego”; tenemos que hacer la analogía de ese mar vidrio mezclado con fuego que estaba en el lugar de la basia,  así como estaba el Mar Rojo, como estuvo el diluvio; o sea, se pasa por el juicio de Dios. Noé pasó a través del diluvio y salió al otro lado de la barca. Moisés pasó con Israel a través del Mar Rojo y salió al otro lado; por eso, cuando Moisés salió al otro lado, cantó el cántico de Moisés; y ahora éstos están ya no dentro, sino en pie sobre el mar de vidrio mezclado con fuego, y cantan el cántico de Moisés, que pasó a Israel por el juicio del mar, por el bautismo de aguas, y también el cántico del Cordero, que fue también el que nos introdujo en el juicio.

Las almas de los decapitados

Cuando somos bautizados en Cristo es como cuando nos metemos en el arca. Dice Pedro que el arca de Noé es figura del bautismo en Cristo; nosotros somos juzgados en Cristo y pasamos, en el bautismo, a través del juicio de las aguas que tipificaba el diluvio. Entonces esa misma analogía se aplica aquí a este mar de vidrio mezclado con fuego; ya no es sólo mar de vidrio; ahora es mezclado con fuego; ese es fuego de Dios, del juicio de Dios; pero dice: “2Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; (pero ¿a quién más?) y a los que habían vencido de la bestia, y de su imagen, (claro, al decir de la bestia y su imagen está incluida la marca) y del número de su nombre, (¿dónde estaban éstos?) en pie sobre el mar de vidrio, con cítaras de Dios”. Estos son los santos, los creyentes mártires que han muerto y ahora están en la presencia de Dios; pasaron por el juicio, a lo mejor fueron decapitados; de ellos, con este mismo lenguaje que dice acá: “los que habían alcanzado la victoria, o habían vencido de la bestia y su imagen, y el número”, dice también en el capítulo 20.

En Apocalipsis 20:4 se nos habla de estos que habían alcanzado la victoria: “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; (¿quiénes fueron?) y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos”. Esos son los vencedores del anticristo, los vencedores de la bestia, del falso profeta, de la imagen de la bestia, de la marca de la bestia, del número de la bestia; vencieron, aun poniendo sus vidas; fueron decapitados, pero son vencedores, y éstos son la primera resurrección, y no hay otros antes de éstos; y no precederemos a los que durmieron; éstos son los primeros; claro, los ciento cuarenta y cuatro mil  de las tribus de Israel están también en el monte de Sion, en la presencia de Dios, pero todavía no ha venido el Señor en gloria; eso es en el capítulo 19; aquí en el 15 es los santos en la presencia de Dios antes del regreso glorioso del Señor con todos los santos.


El cántico de Moisés

Volvamos al capítulo 15; aquí hay un asunto interesante; dice en el verso 3: “Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios”; ese cántico se cantó después de haber pasado los israelitas por el Mar Rojo. Vamos a leerlo en Éxodo 15, porque allí se nos muestra el espíritu de victoria, después de la gran persecución. Dice:

“1Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron: Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; ha echado en el mar al caballo y al jinete. 2Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré. 3Jehová es varón de guerra; Jehová es su nombre. 4Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo. 5Los abismos los cubrieron; descendieron a las profundidades como piedra. 6Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo”.


Esto que sucedió es una tipología; ahora es una nueva victoria, es el  nuevo Éxodo que hará el Señor en tiempos del fin y que ya hemos visto en ocasiones pasadas.


“7Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti. Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca. 8Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas; se juntaron las corrientes como en un montón; los abismos se cuajaron en medio del mar. 9El enemigo dijo: Perseguiré, apresaré, repartiré despojos; mi alma se saciará de ellos; sacaré mi espada, los destruirá mi mano. 10Soplaste con tu viento; los cubrió el mar; se hundieron como plomo en las impetuosas aguas. 11¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios? 12Extendiste tu diestra; la tierra los tragó. 13Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; lo llevaste con tu poder a tu santa morada. 14Lo oirán los pueblos, y temblarán; se apoderará dolor de la tierra de los filisteos. 15Entonces los caudillos de Edom se turbarán; a los valientes de Moab les sobrecogerá temblor; se acobardarán todos los moradores de Canaán. 16Caiga sobre ellos temblor y espanto; a la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra; hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, hasta que haya pasado este pueblo que tú rescataste. 17Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, en el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová, en el santuario que tus manos, oh Jehová, han afirmado. 18Jehová reinará eternamente y para siempre”.


Este es el cántico de Moisés, cántico de victoria, de gratitud, por haber conducido a su pueblo a través del mar y librándolo de sus enemigos. Bienaventurados de aquí en adelante, en el tiempo de la gran tribulación, los que mueren en el Señor, porque descansan de sus trabajos y sus obras con ellos siguen. Dice el Salmo 116:15 que “estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos”. Vemos aquí los problemas y las persecuciones, pero el Señor está hablando a Su pueblo en pie sobre el mar de vidrio, y a Sus primicias en el monte de Sion con el Cordero; ¿amén, hermanos? Entonces no tenemos que asustarnos de lo que pasa aquí; tenemos que saber para dónde vamos; ¿amén, hermanos? El Señor nos conduce a Su presencia gloriosa a través de la muerte, liberándonos de nuestros enemigos. El paso del Mar Rojo también fue un bautismo, como lo dice 1 Co. 10:2, tal como el Diluvio fue un bautismo, y como la persecución a muerte es ser bautizados con el bautismo con que Jesús fue bautizado, no sólo en el Jordán, sino en la cruz.


El cántico del Cordero

Sigue diciendo Apocalipsis 15:3: “y el cántico del Cordero”. La única vez en que se menciona un cántico de Jesucristo es en el día de la santa cena; dicen los evangelios que cuando el Señor partió el pan, entonces cantaron el himno y salieron; de ahí se fueron al monte de los Olivos; ese es el único cántico de Cristo que aparece en la Biblia; es el de la cena del Señor. Por medio de la muerte del Señor es que nosotros somos librados y somos introducidos en Su gracia y en Su reino. Entonces aquí estos dos cánticos tienen una identidad: identidad de liberación y de introducción en el reino, a pesar de que haya habido opresión y persecución; eso es temporal para nosotros. Los opresores serán castigados eternamente, pero el pueblo sufre sólo temporalmente, y es eternamente consolado. Entonces dice aquí: “3Y cantan (estos vencedores de la primera resurrección) el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: (aquí está una síntesis del espíritu de esos dos cánticos, el de Moisés, que leímos en Éxodo, y el del Cordero) Grandes y maravillosas tus obras, Señor Dios Todopoderoso; (aquí está como a Israel, Señor: nos pasaste por en medio de los abismos; ahora ellos están en pie sobre el mar de vidrio mezclado con fuego; no están sufriendo, están adorando, están con las cítaras de Dios, están en la presencia del Señor) justos y verdaderos los caminos tuyos, el Rey de las naciones”.

Aquí vemos a todo ese montón de redimidos. Porque en el capítulo 14 había presentado las primicias en el monte de Sión; luego había dado unos mensajes, y luego vemos que hubo una siega y una vendimia; pero ¿y dónde aparecen? Pues aquí aparecen, en el capítulo 15, sobre el mar de vidrio mezclado con fuego, con las cítaras de Dios y con esta confesión: “4¿Quién no temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; (lo mismo casi que decía Moisés con muchas palabras; aquí está la esencia) por lo cual (por Tu santidad) todas las naciones vendrán y te adorarán”; aquí estas naciones de que se habla, serán las que sean sobrevivientes del juicio y que entrarán en el Milenio, sobre las cuales reinarán los vencedores. Por eso, ellos ya están adorando, pero falta todavía que esas naciones entren a adorar. Entonces dice: “todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado”. Ellos tienen conciencia de lo que está pasando en el cielo; ellos hablan casi como en futuro; fíjense en que apenas desde el verso 5 es que se les dan las copas a los ángeles, pero ya desde el verso 1 aparece como si las tuvieran; la señal, siete ángeles que tenían las siete plagas. Juan está viendo ya el futuro; ahora empieza a desarrollarlo temporalmente, por escenas, por etapas.


El tabernáculo del testimonio del templo celestial

“5Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio”. Este pasaje nos identifica con la séptima trompeta; este pasaje es característico de la séptima trompeta. Miremos la séptima trompeta en el 11:19: “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo”. Ese es el templo del cielo de que habla Hebreos; el que habla aquí el 11:19, es el mismo que habla el 15:5-6,8.

Miremos un versículo antes de continuar adelante. Vamos a Jeremías 10:7; vamos a mirar allí unas palabra semejantes a las Apocalipsis 5:4. “¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Porque a ti es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones y en todos su reinos, no hay semejante a ti”. Apocalipsis tiene todas las terminales de la Biblia; eso que se había proclamado ya por Jeremías, ahora es proclamado por todos; primero fue por Jeremías, ¿verdad? Ahora es por todos estos santos.


Miremos también el Salmo 86:9-10; dice: “9Todas las naciones que hiciste vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre. 10Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas; sólo tú eres Dios”. Esa es la proclamación del Espíritu también por David. Primero David, después Jeremías, y ahora todos estos santos que vencen de la bestia y su imagen, etc. en la gran tribulación.


Ahora  sí llegamos aquí al verso 5: “Después de estas cosas miré, y he aquí fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio”; la palabra aquí es naos; se refiere al edificio del templo; el tabernáculo tenía Lugar Santísimo, lugar santo y atrio; pero la parte del lugar santo y del santísimo, no incluyendo el atrio, sólo el lugar santo y el santísimo, se llamaba el Naos, o el santuario; entonces es lo que dice aquí “el templo del tabernáculo”; es una expresión extraña, porque dice ¿cómo? El templo es una cosa, el tabernáculo es otra; aquí se refiere es al Lugar Santísimo; pero noten que aquí habla del tabernáculo; ¿por qué habla del tabernáculo? El tabernáculo es móvil, el tabernáculo es pasajero; después queda el templo definitivo; este templo del tabernáculo se refiere al Lugar Santísimo, pero no todavía la Nueva Jerusalén; en la Nueva Jerusalén no hay templo porque Dios y el Cordero es el templo de ella. Pero allá entonces ese es el definitivo; acá todavía no es lo definitivo, se necesita todavía que se aplique la ira, y luego que venga el Milenio, y luego el juicio del trono blanco, y luego sí el cielo nuevo y la tierra nueva; por eso usa la palabra tabernáculo, que es de peregrinación; todavía se está en la peregrinación; o sea que Dios todavía no ha terminado Su trabajo en el cielo; por eso usa la palabra tabernáculo; “fue abierto en el cielo el templo del tabernáculo del testimonio”. Esto nos identifica que estamos, como decía el 11:19, en plena séptima trompeta, que incluye la consumación de la ira.


Sacerdocio angelical transitorio

“6Y del templo (ese se refiere al templo del cielo, que ya hemos mencionado en otros lugares; no es la Iglesia todavía, es el templo del cielo de que habla Hebreos, de que habla Apocalipsis) salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro”. Antes de establecerse definitivamente el siglo venidero, antes del siglo venidero el sacerdocio lo ejercían seres angelicales; los veinticuatro ancianos que aparecen allí alrededor del trono, son seres angelicales; estos ángeles que están con ellos son seres angelicales; ellos tenían un sacerdocio también antes; así se habla del tabernáculo como de algo provisorio que será por fin sustituido por el templo definitivo que será Dios y el Cordero en la Nueva Jerusalén; pero aquí estos ángeles aparecen vestidos de lino fino y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro; eso es típico del sacerdocio; ese es el sacerdocio antiguo todavía en vigencia antes de que comience el nuevo; todavía nadie puede entrar al templo de Dios, al celestial, nadie puede ser arrebatado a la presencia de Cristo que está a la diestra del Padre, antes de que se cumplan las siete copas de la ira.

Sólo después de que se cumplan las siete copas de la ira, se cambia definitivamente el sacerdocio angélico, porque Dios no sujetó el mundo venidero a los ángeles, sino a la simiente de Abraham, que son los miembros de Cristo; entonces aquí vemos un momento de transición.


“7Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles”; los ángeles no hacen nada por sí mismos; no hay problema en la tierra sin que estos ángeles se muevan, pero estos ángeles no se mueven sin una orden del cielo. Cuando vemos algo sucediendo es porque el cielo dio una palabra. “Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos”. Fíjense en que ellos no actúan sin orden del cielo. Este pasaje es semejante al de Ezequiel capítulos 9 y 10; antes aquel varón vestido de lino, que es un ser angélico, selló en la frente a los que lamentaban por las abominaciones que sucedían en la ciudad; ¿recuerdan ese pasaje que está en el capítulo 9 de Ezequiel, de aquel escribano que tenía un tintero? Fíjense en que este escribano selló a los que eran de Dios, que no participaban de y sí reprobaban a las abominaciones en Jerusalén. Entonces Ezequiel 10:1: “1Miré, y he aquí en la expansión que había sobre la cabeza de los querubines como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se mostró sobre ellos. 2Y habló (¿quién habló? Habló el trono, el trono dio la orden) al varón vestido de lino, y le dijo: Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines, y llena tus manos de carbones encendidos de entre los querubines, y espárcelos sobre la ciudad. Y entró a vista mía”. Antes de que este varón vestido de lino hubiere esparcido esos juicios sobre la ciudad, él tenía que recibirlo de mano de los querubines por orden del trono; lo mismo sucede aquí en el capítulo 15 de Apocalipsis.


“7Y uno de los cuatro seres vivientes (sólo que aquí en Apocalipsis es un juicio definitivo; allá en Ezequiel el juicio era sobre la ciudad y fueron pasajeros. Ahora) dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos”. Este es uno de los muchos versículos que me hacen pensar a mí que la iglesia pasará por la gran tribulación, porque dice aquí en el verso 8: “8Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles”. Nadie podía entrar en el templo; el Señor les prometió a los vencedores de Filadelfia que Él los haría columnas en el templo, pero ni siquiera los vencedores de Filadelfia pueden entrar en el templo hasta que se cumplan las siete copas de la ira de Dios. Los 144.000 están en el Monte Sion, y los vencedores de la bestia en el atrio, en el mar de cristal, pero no dice en el Naos o Santísimo.


Si ustedes ven conmigo en la sexta copa, en el capítulo 16, estamos leyendo en plena sexta copa, miren lo  que dice el verso 12: “El sexto ángel derramó su copas sobre el gran río Eufrates”; por allá en Irak; algo se está acercando, estamos leyendo en plena sexta copa, pero la séptima empieza en el 17; pero en el verso 15 del capítulo 16, dice: “He aquí, yo vengo como ladrón”. ¿Lo ven, hermanos? Todavía está en plena sexta copa y todavía no ha venido como ladrón. “He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza”. Esa es la tercera bienaventuranza del Apocalipsis; o sea que todavía en la sexta copa el Señor no ha venido como ladrón. Pasó la primera copa, la segunda copa, es el juicio, la gran tribulación, la quinta copa, usted ve que ahí habla del trono de la bestia, en la quinta copa ya está el trono de la bestia, esa es la gran tribulación, ese es el anticristo, y todavía el Señor no ha venido, y dice: “He aquí yo vengo como ladrón”; la venida que Él anunció a Sus discípulos, a Sus apóstoles, que lo esperaran como a ladrón, esa es la venida que Él anunció; todavía no acontece en la sexta copa y tiene que pasar aún la séptima, porque, como dice 2 Tesalonicenses 2:3, “3no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 4el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.../... 8Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida”. Es el Señor el que destruye al anticristo cuando regresa; y esa venida es la venida como ladrón que está siendo anunciada durante la sexta copa, habiendo pasado ya las seis trompetas; estamos leyendo ya en plena séptima trompeta, que es la última y todavía no ha venido, pero ya casi. Entonces, ni los vencedores de Filadelfia, cuya promesa para ellos es que si vencen serán columnas en el templo de Dios, ni siquiera ellos, nadie, nadie podía entrar en el templo hasta que se hubieren cumplido las siete, no cinco, ni seis, sino las siete plagas de los siete ángeles.


La nube cubre el tabernáculo

Hermanos, este temor de Dios, esta reverencia santísima por la vindicación de la gloria de Dios, ya había sido tipificado antes. Miren conmigo Lamentaciones 3:44; allí hay una frase supremamente seria.

“Te cubriste de nube para que no pasase la oración nuestra”; como quien dice, ya no es hora de seguir prolongando la misericordia, ya es hora de consumar mi ira. “Te cubriste de nube para que no pasase la oración nuestra”. En el tiempo del juicio, Dios dice: como tú no me oíste cuando yo hablé, ahora tampoco yo te oigo cuando tú clames; eso es el juicio de Dios para con el mundo.


Pasemos a Éxodo 40:34-35, cuando Moisés terminó de edificar el tabernáculo. Noten, la edificación del tabernáculo es tipología de la edificación del cuerpo de Cristo. ¿Qué pasó cuando se edificó el tabernáculo? La nube de gloria lo llenó; lo mismo en el tiempo de Salomón; se hizo el templo y la nube de gloria lo llenó. “34Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. 35Y no podía Moisés (ni siquiera Moisés) entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba”. Significa que cuando el Señor llena el templo nadie puede entrar en él.


Algo semejante encontramos también en el tiempo de Salomón. Vamos a 1 Reyes 8:10-11: “10Y cuando los sacerdotes salieron del santuario, la nube llenó la casa de Jehová. 11Y los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar por causa de la nube, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová”. Ni los mismos sacerdotes que habían introducido el arca, no pudieron permanecer, y tuvieron que salir.


Cuando Isaías vio al Señor en Su gloria y que Sus faldas llenaban el templo, se sintió como muerto. Cuando Juan vio al Señor en cuyo pecho él se había recostado, pero lo vio en gloria, cayó como muerto. Hermanos, cuando Dios está aplicando juicio es para callarse la boca, y temblar. Moisés mismo, que fue convidado, estaba temblando en la presencia del Señor.


Entonces, hermanos, esto mismo se dice en 2 Crónicas 5:13-14; dos veces quiso el Señor que esto se registrara: “13Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una (vean eso, tocaban las trompetas, y después de tocar las trompetas viene el cántico de los sacerdotes, así como aquellos después de las seis trompetas, ahora están en la séptima y están cantando en la presencia del Señor) para alabar y dar gracias a Jehová, y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre; entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová.

14Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios”.

Ahora estamos leyendo aquí en Apocalipsis 15 el tiempo del fin. “8Y el templo se llenó de humo (eso es en el cielo, eso es antes de derramar las copas, eso es antes de la venida gloriosa de Cristo) por la gloria de Dios, (miren la misma frase: la gloria de Dios) y por su poder; (Él puede cambiar la faz de la tierra, dar vuelta a las cosas, y como dice la séptima trompeta, has tomado tu grande poder y has reinado, tu ira ha venido) y nadie podía entrar en el templo”; nadie, es absolutamente nadie, es la ira de Dios; hasta aquí él había callado, pero ahora Dios está juzgando; “y nadie podía entrar en el templo”; no sé entonces dónde estarían los primeros que dicen que se van antes de la tribulación; pero no va a ser en el templo; “nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles”. Y el verso 1 del capítulo 16: “Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios”.

Esto que hemos leído, el capítulo 15 y el verso 1 del capítulo 16, son la escena celestial que precede y preside las copas de la ira de Dios. El cielo gobierna todos los acontecimientos, y esta es la escena que está muy cerca de acontecer. Vamos a terminar acá y vamos a dar gracias al Señor. ☐


Continúa con: La primera copa de la ira.

LA PRIMERA COPA DE LA IRA

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 18:23, Categoría: General


Aproximación al Apocalipsis (54)


LA PRIMERA COPA DE LA IRA


“1Y oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios. 2Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen”. Apo. 16:1-2.

Comentario de crítica textual

Vamos a continuar con la aproximación al libro del Apocalipsis, y vamos al capítulo 16:1-2. Hoy estaremos considerando los dos primeros versos. Voy a leer los dos versos para hacer el comentario de crítica textual a esta traducción de Reina-Valera, versión de 1960.

Realmente es muy poco el comentario, solamente una pequeña cosa: “1Y oí una gran voz que decía desde el templo”; así lo dice la mayoría de los manuscritos antiguos: Naos, desde el templo; pero hay algunos pocos manuscritos tardíos que dicen: desde el cielo, no desde el templo, sino desde el cielo; así es que hay esa discrepancia en algunos manuscritos, pero la mayoría y los más antiguos lo dicen como se traduce aquí: “1Y oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios”. La palabra que aquí se traduce copa, puede dar la impresión, como lo recordaba Jorgito, de que es una copa pequeña; hay dos palabras que se pueden traducir: “copa”; la palabra poterion que se suele traducir “cáliz”, y la palabra fiala que se puede traducir “copa”, pero no una copa pequeña, sino como se traduce “taza” o “tazón”; así que aquí no se usa la palabra poterion; sino la palabra fiala, las siete fialas, o sea, las siete tazas de la ira; no es algo pequeño; la palabra “taza” es algo serio; como se dice: al que no quiere caldo se le dan dos tazas; bueno, esa palabra que aquí en Reina-Valera se traduce copa, es traducción de fiala, que se puede traducir apropiadamente “tazas” o tazones de la ira de Dios.


“2Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera...”; la palabra que aquí se traduce “úlcera” es la palabra elkos; se puede traducir de varias maneras; es una palabra bastante genérica que puede traducirse también herida, se puede traducir también llaga, a veces, incluso, algunos entienden la palabra como tumor; un tumor que puede llagarse; el cáncer, inclusive, está incluido en esa palabra elkos. Aquí se traduce la palabra “úlcera”, pero no es una úlcera definida, sino que varias clases de úlceras pueden estar comprendidas dentro de esa palabra elkos. “2Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen”.


Paralelo entre las trompetas y las copas

Hermanos, aquí empiezan ya a derramarse las copas, las tazas o tazones; aparecen en el tiempo final de la gran tribulación; ya ha habido tiempo en que el anticristo está funcionando, en que la marca de la bestia ha sido puesta y la gente está comprando y vendiendo a través de la marca de la bestia; o sea que esto se refiere específicamente hacia el final de la gran tribulación. Las siete trompetas introducen la tribulación, pero las siete copas consuman la tribulación. Cuando comparamos las siete trompetas con las siete copas, hay una correspondencia, no absoluta, pero sí relativa y bastante grande. La segunda trompeta va con la segunda copa, la tercera trompeta va con la tercera copa, la cuarta trompeta va con la cuarta copa, la quinta trompeta va con la quinta copa, la sexta trompeta va con la sexta copa; solamente hay unas pequeñas variaciones en la correspondencia de la primera trompeta y la primera copa, y la séptima trompeta y la séptima copa; la séptima trompeta incluye todas las copas, pero en las trompetas nosotros vemos solamente una introducción del juicio; el juicio de las trompetas, excepto la séptima, no es un juicio completo, pero en cambio el juicio de las copas sí es un juicio completo.

Cuando estudiamos la primera trompeta, vimos que en ella había tremendo granizo; la primera trompeta, ustedes lo pueden mirar en la Biblia, en el capítulo 8 era de granizo; verso 7: “El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde”. Aquí en las copas el granizo aparece al final.


En el libro de Job, ustedes recuerdan que se nos habla de granizo tanto en el inicio como en el final de la batalla; por eso aquí en la primera trompeta aparece granizo, y en la séptima copa aparece granizo como nunca lo hubo jamás; de una manera más terrible es el granizo de la séptima copa que el de la primera trompeta; solamente allí no hay una correspondencia entre trompeta y copa. Dios deja el granizo final para la séptima copa; y es muy interesante porque con las primeras trompetas Dios no tocó todavía al hombre mismo; las primeras trompetas solamente tocaban el ambiente del hombre. Si ustedes recuerdan, mirando allí el capítulo 8, al principio dice, granizo lanzado sobre la tierra, sobre los árboles, sobre la hierba verde; todavía no es al hombre. Dios antes de tocar al hombre va tocando las cosas que el hombre disfruta y que el hombre posee; Él llama la atención primero por los bordes; Dios no empieza con un castigo fuerte, Dios comienza por los bordes, comienza por los árboles; pero luego en la segunda trompeta ya es el mar; la tercera trompeta son las fuentes de las aguas; la cuarta trompeta es el sol, la luna y las estrellas; recién en la quinta trompeta es cuando cae la estrella del cielo, ¿verdad? Cuando la caída de Satanás a la tierra, ahí recién empieza a ser tocado el hombre. Los hombres son heridos por aquellos espíritus como langostas que salen del abismo y hieren a los hombres y los atormentan como tormento de escorpión, y por cinco meses están queriendo morir y no pueden morir; solamente los mártires son bienaventurados por morir y descansan de sus trabajos; los demás no pueden morir. Pero entonces aquí en las copas, ya empieza Dios tocando directamente al hombre, tocando la piel del hombre, porque ustedes recuerdan, y vamos a leerlo, lo que Satanás le dijo a Dios respecto de Job, y también miremos como empieza allí.


Juicio de Dios tocando directamente al hombre

Vamos al libro de Job y vamos a mirar el inicio del capítulo 2; vamos a mirar algo curioso que Satanás le dice a Dios respecto de Job: “1Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová. 2Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella. 3Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?” Satanás primeramente tocó sus cosas. En el capítulo 1 tocó su familia, sus propiedades, sus casas, etc., pero todavía no a él, pero “4Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida”. Quiere decir que Satanás conoce al hombre común, al hombre pecador; él no conocía al hombre fiel. Dios conocía a Job, pero Satanás pensaba que Job iba a ser igual que los demás, pero Jehová le dijo: “No hay otro como él en la tierra”.

Significa que los justos se diferencian de los pecadores. Satanás muy fácilmente se las arregla con los pecadores, pero él quiere arreglársela con los santos; y Dios le puso una prueba a Satanás, para que fuera abofeteado Satanás con la fidelidad de Job, o con la fidelidad de los santos; pero miren lo que decía: “piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. 5Pero extiende ahora tu mano, y toca (ya no sus cosas, ya no los árboles, ya no las casas, sino) su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia”. En las trompetas Dios empezó por los lados, pero en las copas ya no; en las copas Dios empieza el juicio tocando directamente al hombre; ya las trompetas fueron un anuncio suficiente de juicio; ya se esperaba arrepentimiento en las trompetas y no lo ha habido; entonces la trompeta es completada por la copa.


Entonces Dios comienza aquí por úlceras. Dice Apocalipsis 16:2: “Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen”. Ustedes recuerdan que hemos leído otros versículos que dicen que así como hizo con Israel, haría otra vez en el tiempo del fin.


Las úlceras

En el tiempo en que Dios libró a su pueblo Israel, castigó con plagas a Egipto; y entre las plagas aparecía esta plaga de las úlceras. Vamos a leerlo en Éxodo 9; allí se encuentran las plagas. Fíjense en cómo venían las plagas de afuera para adentro; en el capítulo 7 aparecen las plagas, la de sangre primero, eso toca las aguas; la de ranas, toca las aguas y los campos; la de piojos, ya pasa de los campos a las cabezas; luego ya son moscas, pasó de piojos a moscas y de moscas a ganado; pero hasta ahí Janes y Jambres pudieron hacer lo mismo; pero ahora hace Dios algo por Moisés que ya no pudieron imitar los falsos; y es la plaga de úlceras, que está desde Éxodo 9:8:
“8Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón; 9y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá salpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, (hasta aquí, bueno, no había tocado al hombre mismo, pero desde aquí empieza a tocar a los hombres) por todo el país de Egipto. 10Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo salpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias. 11Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del salpullido, porque hubo salpullido en los hechiceros y en todos los egipcios. 12Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los oyó, como Jehová lo había dicho a Moisés”.

Ahora aparecen aquí los mismos magos, los que habían imitado las primeras plagas a través de sus hechicerías, ahora ellos mismos aparecen afectados por las úlceras; ellos solamente pudieron imitar las primeras, después ya no pudieron imitarlas más y tuvieron que confesar que ese era el dedo de Dios. Y aquí comienzan las tazas con el dedo de Dios, las úlceras. Esta es una cosa que se va a repetir otra vez; las plagas que hubo en Egipto se repiten otra vez al final. Pero hay una cosa curiosa; cuando tú lees las plagas de Egipto, venía una plaga y ellos se arrepentían, pedían que la quitara; entonces Dios la quitaba por mano de Moisés y de Aarón, y entonces ellos seguían en lo mismo, y Dios enviaba otra plaga. Entonces cuando la estaban sufriendo y ya no soportaban más, allí pedían perdón, se arrepentían y le pedían a Moisés que se las quitara. Moisés se las quitaba y descansaban por un rato; después venía una tercera plaga; o sea que las plagas en Egipto fueron alternadas; no fueron juntas una con la otra; pero no va a ser así en las siete copas o en las siete tazas de la ira de Dios, porque fíjense conmigo en Apocalipsis 16:2; allí aparecen las úlceras malignas, ¿verdad? Pero si tú pasas al versículo 11, en el contexto de la quinta plaga, dice desde el 10: “10El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, 11y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por su úlceras...”. Vemos que mientras la quinta copa estaba sonando, la primera copa seguía en vigencia; la primera con la quinta estaban juntas; en cambio no así en Éxodo. En Éxodo eran alternadas, pero aquí las úlceras continúan durante la quinta copa; es decir que comienzan en la primera pero no terminan; parece que estas úlceras son incurables; claro que Dios puede curar todo, pero los hombres, si se las pudieran curar se las quitarían. Hay úlceras que permanecen en las personas hasta el día de su muerte.


Las úlceras de Lázaro

Tenemos un caso que lo podemos ver aquí en Lucas capítulo 16, que es un pasaje bien conocido de los hermanos, donde se mencionan las úlceras. Lucas 16:19: “19Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. 20Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, (esta palabra que aquí se traduce “llagas” es la misma que allá se traduce “úlceras”; la palabra elkos; la palabra elkos es una palabra genérica que abarca muchas clases de enfermedades cutáneas, dermatológicas; entonces aquí esta palabra “llagas” es la misma palabra que allá son úlceras) 21y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 22Aconteció que murió el mendigo”; o sea, murió de esta enfermedad, no fue sanado, fue una enfermedad que lo llevó a la tumba, pero él descansó. Job también tuvo llagas; ustedes recuerdan que fue tocado en su piel; dice que fue una sarna maligna desde la cabeza hasta los pies, y él se rascaba con un tiesto; era una cosa terrible la que sufrió Job; sin embargo, él era un hombre de Dios; aquí la sufrió Lázaro, pero también a él lo vemos en el seno de Abraham descansando. Bueno, si Job no fue eximido de llagas, si este mendigo que está descansando en el seno de Abraham no fue eximido de llagas, ¿será el mundo eximido de llagas? No lo será. Si Egipto, por no librar a Israel, recibió úlceras, ¿no las recibirá el mundo? Entonces el mundo tiene que recibir también estas úlceras, ¿amén?

Volvamos a Apocalipsis 16:2: “Fue el primero, (empieza ahora por el hombre; antes por las cosas, ahora por el hombre) y derramó su taza (su tazón, su copa) sobre la tierra, y vino una (herida, o llaga, o) úlcera maligna (no benigna; aquí está mostrando la gravedad de ese tipo de enfermedad, pero ¿a quiénes específicamente les viene esta enfermedad?) sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen”. Esa es la frase que nos indica que esta copa se derrama hacia el final de la tribulación, porque ya los hombres tienen la marca y ya los hombres adoran su imagen. Eso significa que ha pasado buena parte del gobierno del anticristo, y esto es hacia el final; las copas son la consumación de la ira, las trompetas la introducción; entonces dice aquí que los que recibían las úlceras eran los que tenían la marca y que adoraban su imagen; o sea que ellos se pusieron la marca de la bestia en su cuerpo, y Dios tuvo que mostrar también que Él no aprobaba esa marca, y lo hizo también en el cuerpo de ellos; puso también una señal. Caín mató a Abel y Dios le puso una señal, ¿recuerdan? Y ahora ellos se pusieron una señal, pero Dios les puso otra. Ellos se pusieron una señal para poder negociar, para poder comprar y vender, pero Dios les puso otra señal, otra marca diferente que fue estas úlceras, estos problemas.


El microchip

Ya una vez les conté, y este es el momento de volverlo a contar: que un ingeniero, no recuerdo el nombre ahora, que trabajó en la NASA (yo tengo ese artículo en la biblioteca), él trabajó en la creación y el desarrollo del microchip que debe ser implantado en las manos de las personas para ser controladas, como ahora son controlados los delfines, los patos; los científicos quieren saber donde está la manada de patos, y por medio del microchip que le pusieron al líder de los patos, pues, saben dónde están los patos, dónde están los delfines.

Pero ellos quieren hacer eso con los seres humanos; y decía este ingeniero que ese microchip funciona a través de una pequeña pila de litio; y el litio es un elemento que justamente produce úlceras. Hubo soldados a quienes hicieron el experimento, y resultaron ulcerados. Si hay una liberación de ese litio, produce úlceras en la persona; ya lo descubrió un ingeniero de la NASA; él estaba denunciado ese asunto; pero no solamente eso, también a través de ese microchip se puede matar a una persona por medio de una enfermedad. Un satélite puede entregar la orden de matar a esa persona; ya han matado perros desde satélites; desde un satélite se transmite la orden y lo desaparece. Así que una persona que esté marcada, que esté con un microchip en su cuerpo, que está siendo vigilada satelitalmente, no solamente está siendo vigilada, sino que puede ser matada; pero si no es matada, esa pila de litio que se está usando ahora, puede crear úlceras en las personas; y lo curioso es que aquí Apocalipsis hace la correlación de las úlceras con los que tienen la marca, los que tienen la marca de la bestia y adoran su imagen; esos son los que tienen estas úlceras.


Miremos Deuteronomio 28:15,27. La razón por la cual Dios tiene que cumplir las promesas que Él había hecho, lo que Él prometió aquí en Deuteronomio 28, es por lo que se está cumpliendo plenamente en esta primera taza, esta primera copa de la ira. Fíjense en esa promesa que Dios había hecho en Deuteronomio 28; si Dios había dicho esto, tenía que tener cumplimiento. Aquí en Deuteronomio estamos viendo la promesa, y en la primera copa estamos viendo el cumplimiento. Deuteronomio 28:15,27: “15Pero acontecerá, que si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir (puede ser que a veces desobedece, pero está procurando cumplir) para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán”; y desde el verso 16 comienza a desglosar esas maldiciones, pero llega al versículo 27 y dice así: “Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado”. Dios había hecho esa promesa clarísima: “Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado”.


El castigo con úlceras a los filisteos

Todos estos son problemas de tipo dermatológico. ¿A quién le sucedió esto? al que no oiga la voz del Señor; al que no procure cumplir sus mandamientos, le vendrán estas maldiciones. ¿No es eso lo que han desechado los hombres? ¿No tenía que cumplirse esta palabra de Dios? entonces en la primera copa vemos que se cumple este aspecto, este aspecto de los problemas dermatológicos, problemas de úlceras, de tumores, de sarna, de comezón. Ya Dios castigó con esto en el pasado, no sólo a los egipcios con aquella plaga que leímos, sino también a los filisteos. Vamos a ver ese castigo del Señor a los filisteos en 1 Samuel 5:

“1Cuando los filisteos capturaron el arca de Dios”; no es porque Dios no hubiera podido defenderse; porque vemos que aquí se va a defender muy bien, sino porque el pueblo fue infiel; entonces Dios permitió que, lo que el pueblo tenía, le fuera quitado al pueblo por otro. “1Cuando los filisteos capturaron el arca de Dios,  la llevaron desde Eben-ezer a Asdod”. Eben-ezer es de Israel, y Asdod es de Filistea, de Palestina; una de las cinco ciudades de la pentápolis filistea. “2Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón”. Porque ellos, bueno, querían honrarla; ellos eran politeístas, y así como adoraban a Dagón iban a adorar también a Yahveh, como si fuera igual, entonces lo pusieran al lado. “3Y cuando al siguiente día los de Asdod se levantaron de mañana, he aquí Dagón postrado en tierra delante del arca de Jehová; y tomaron a Dagón y lo volvieron a su lugar. 4Y volviéndose a levantar de mañana el siguiente día, he aquí que Dagón había caído postrado en tierra delante del arca de Jehová; y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral, habiéndole quedado a Dagón el tronco solamente”. Fue quebrantado; así oramos al Señor, que quebrante cualquier nombre que se levante para engañar a las gentes, especialmente en religión, como Mahoma, como Buda y otros. ¡Que sean quebrantados a los pies del Señor Jesús!


“5Por esta causa los sacerdotes de Dagón y todos los que entran en el templo de Dagón no pisan el umbral de Dagón en Asdod, hasta hoy”. ¿Se acuerdan de qué fue lo que pasó? pero miren el verso 6, que es al que quiero llamarles la atención: “6Y se agravó la mano de Jehová sobre los de Asdod”; noten, los israelitas no defendían el arca, era el arca la que defendía a los israelitas, y el arca se defiende sola; pero miren de qué manera se defiende: ese es el contexto de esta primera copa: “6Y se agravó la mano de Jehová sobre los de Asdod, y los destruyó y los hirió con tumores en Asdod y en todo su territorio”.

Empezaron todos a enfermarse y empezaron a acontecer cosas terribles para que se dieran cuenta de que habían tomado el arca indebidamente; si Dios no hubiera hecho nada, ellos hubieran pensado que tenían más poder que el arca, pero ellos tenían el arca ahí y parecía que el arca estaba quieta; pero la mano de Jehová empezó a moverse y se dieron cuenta. A veces las personas no se dan cuenta de qué es lo que está pasando; están en algo indebido y la mano de Jehová está encima.


Cinco tumores de oro

Hay que darse cuenta; y miren lo que hicieron ellos: “7Y viendo esto los de Asdod, dijeron: No quede con nosotros el arca del Dios de Israel, porque su mano es dura sobre nosotros y sobre nuestro dios Dagón”. Ahí se dieron cuenta de que no eran iguales, que uno solo es el Dios verdadero. “8Convocaron, pues, a todos los príncipes de los filisteos, y les dijeron: ¿Qué haremos del arca del Dios de Israel? Y ellos respondieron: Pásese el arca del Dios de Israel a Gat. Y pasaron allá el arca del Dios de Israel”. Pero Gat era otra ciudad de los filisteos de donde era Goliat, y de donde eran aquellos otros gigantes: Saf, Elhanán y el de 24 dedos. “9Y aconteció que cuando la habían pasado, (para que se dieran cuenta de que no eran coincidencias, sino que era la mano de Dios) la mano de Jehová estuvo contra la ciudad, (contra Gat) con gran quebrantamiento, y afligió a los hombres de aquella ciudad desde el chico hasta el grande, y se llenaron de tumores”. Esto no se refiere a tumores por dentro, sino por fuera, visibles. “10Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrón”, la tercera ciudad; eran de una pentápolis: Asdod, Gat, Ecron. En Ecrón, el dios de Ecrón era Beelzebú; así se llamaba: Baal-zebúb; Beelzebú era el nombre del dios de Ecrón; el señor de las moscas, que representan a los demonios. “10Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrón. Y cuando el arca de Dios vino a Ecrón, los ecronitas dieron voces, diciendo: Han pasado a nosotros el arca del Dios de Israel para matarnos a nosotros y a nuestro pueblo. 11Y enviaron y reunieron a todos los príncipes de los filisteos, diciendo: Enviad el arca del Dios de Israel, y vuélvase a su lugar, y no nos mate a nosotros ni a nuestro pueblo; porque había consternación de muerte en toda la ciudad, y la mano de Dios se había agravado allí. 12Y los que no morían, eran heridos de tumores, y el clamor de la ciudad subía al cielo”.

Varias veces ha sucedido esto en la historia, pero la peor situación es en las copas; y no es la última, sólo la primera. “1Estuvo el arca de Jehová en la tierra de los filisteos siete meses. 2Entonces los filisteos, llamando a los sacerdotes y adivinos, preguntaron: ¿Qué haremos del arca de Jehová? Hacednos saber de qué manera la hemos de volver a enviar a su lugar. 3Ellos dijeron: Si enviáis el arca del Dios de Israel, no la enviéis vacía, sino pagadle la expiación; entonces seréis sanos, y conoceréis por qué no se apartó de vosotros su mano”. Por no haber venido con expiación ante Dios. “4Y ellos dijeron: ¿Y qué será la expiación que le pagaremos? Ellos respondieron: Conforme al número de los príncipes de los filisteos, (era la pentápolis, cinco ciudades) cinco tumores de oro, y cinco ratones de oro, (parece que hubo una plaga de ratones que fue la que provocó todas esas úlceras por dirección de Dios) porque una misma plaga ha afligido a todos vosotro
Negritas y a vuestros príncipes. 5Haréis, pues, figuras de vuestros tumores, y de vuestros ratones que destruyen la tierra, y daréis gloria al Dios de Israel; (lástima que los del tiempo del fin no se arrepentirán; estos filisteos se arrepintieron y se les quitó la plaga) quizá aliviará su mano de sobre vosotros y de sobre vuestros dioses, y de sobre vuestra tierra. 6¿Por qué endurecéis vuestro corazón, como los egipcios y Faraón endurecieron su corazón? Después que los había tratado así, ¿no los dejaron ir, y se fueron? 7Haced, pues, ahora un carro nuevo, (los filisteos conocían la historia) y tomad luego dos vacas que críen, a las cuales no haya sido puesto yugo, y uncid las vacas al carro, y haced volver sus becerros de detrás de ellas a casa.

8Tomaréis luego el arca de Jehová, y la pondréis sobre el carro, y las joyas de oro que le habéis de pagar (joyas; eran tumores) en ofrenda por la culpa, las pondréis en una caja al lado de ella; y la dejaréis que se vaya”. Porque al principio abrieron el arca y miraron adentro; por eso fueron destruidos; entonces ahora fueron aprendiendo.


Un tumor de oro por cada príncipe

“9Y observaréis; (todavía tenían una duda; ¿será, no será?) si sube por el camino de su tierra a Bet-semes, él nos ha hecho este mal tan grande; y si no, sabremos que no es su mano la que nos ha herido, sino que esto ocurrió por accidente”. Todavía tenían duda e hicieron una última pruebita. “10Y aquellos hombres lo hicieron así; tomando dos vacas que criaban, las uncieron al carro, y encerraron en casa sus becerros. 11Luego pusieron el arca de Jehová sobre el carro, y la caja con los ratones de oro y las figuras de sus tumores. 12Y las vacas se encaminaron por el amino de Bet-semes, y seguían camino recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda, y los príncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el límite de Bet-semes”. Iban averiguando a ver si había sido Dios o no.  “13Y los de Bet-semes segaban el trigo en el valle; y alzando los ojos vieron el arca; y se regocijaron cuando la vieron. 14Y el carro vino al campo de Josué de Bet-semes, y paró allí donde había una gran piedra; y ellos cortaron la madera del carro, y ofrecieron las vacas en holocausto a Jehová. 15Y los levitas bajaron el arca de Jehová, (los levitas, no los filisteos) y la caja que estaba junto a ella, en la cual estaban las joyas de oro, y las pusieron sobre aquella gran piedra; y los hombres de Bet-semes sacrificaron holocaustos y dedicaron sacrificios a Jehová en aquel día. 16Cuando vieron esto los cinco príncipes de los filisteos, volvieron a Ecrón el mismo día. 17Estos fueron los tumores de oro que pagaron los filisteos en expiación a Jehová: por Asdod uno, por Gaza uno, por Ascalón uno, por Gat uno, por Ecrón uno. 18Y los ratones de oro fueron conforme al número de todas las ciudades de los filisteos pertenecientes a los cinco príncipes, así las ciudades fortificadas como las aldeas sin muro. La gran piedra sobre la cual pusieron el arca de Jehová está en el campo de Josué de Bet-semes hasta hoy”.

Pero ahora miren, a los de Bet-.semes se les fue la mano también, aunque eran de Israel. “19Entonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-semes, porque habían mirado dentro del arca de Jehová; (fueron atrevidos, se metieron a hacer las cosas) hizo morir del pueblo a cincuenta mil setenta hombres. Y lloró el pueblo, porque Jehová lo había herido con tan gran mortandad. 20Y dijeron los de Bet-semes: ¿Quién podrá estar delante de Jehová el Dios santo? ¿A quién subirá desde nosotros? 21Y enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearim, diciendo: Los filisteos han devuelto el arca de Jehová; descended, pues, y llevadla a vosotros”. Ahí fue cuando llegó a la casa de Obed-edom y ahí sí hubo bendición; o sea que el arca se defiende sola; no es el pueblo el que defiende el arca. Cuando Uza quiso defender el arca, él cayó muerto. Vemos aquí cómo la mano de Dios estaba para corregir o también para bendecir. Cuando estaba en casa de Obed-Edom fue bendición; por eso muchas personas, que abren su casa para el Señor,  reciben bendición; pero si hacemos las cosas equivocadas nos metemos en problemas. Pero hoy nos hemos detenido en un problema que es el de las úlceras; aún me falta un versículo más que habla de las úlceras; es uno del rey Ezequías; seguimos todo lo que en la Biblia nos habla de las úlceras porque está relacionado con esta primera copa. Hay úlceras en la primera copa porque los hombres han sido atrevidos contra Dios.


Enfermedad de Ezequías

Vamos a 2 Reyes 20:7. En el 7 es donde aparece cuál era la enfermedad: “7Y dijo Isaías: Tomad masa de higos. Y tomándola, la pusieron sobre la llaga, y sanó”. El verso 1 del capítulo 20 dice: “1En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. (Aquí no sabemos cual era la enfermedad, pero en el 7 sabemos que era una llaga, una llaga grave, un problema cutáneo) Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás. (Dios le dijo que moriría, no fue Isaías, Dios ha dicho) 2Entonces él volvió su rostro a la pared, y oró a Jehová y dijo:” ¿Qué leímos allí en Apocalipsis 16, en la quinta copa? Que no se arrepintieron a pesar de que mordían de dolor sus lenguas; no se arrepintieron. Lo que Dios buscaba era que se arrepintieran. Aquí tenemos el caso del que se arrepintió, que es Ezequías. “Volvió su rostro a la pared, y oró a Jehová y dijo: 3Te ruego, oh Jehová, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan”.

Recuerden que es el Antiguo Testamento, todavía era la justicia de la ley.  “Y lloró Ezequías con gran lloro. 4Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo: 5Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová”. Número de resurrección. Yo te sano. Así con esa llaga no podía entrar a la casa de Dios, pero fue sanado al tercer día, como quien dice en resurrección.

“6Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor a mí mismo, y por amor a David mi siervo. 7Y dijo Isaías: Tomad masa de higos”. Dios dijo: yo te sano, ¿verdad? “he aquí que yo te sano”; pero Dios usó un instrumento; es decir, a veces Dios sana directamente, a veces Dios sana usando instrumento. También vemos el caso de aquel ciego; Jesús le hubiera dicho: ve, y él hubiera visto, pero fue y le untó barro, y escupió en sus ojos, y le dijo que se bañara siete veces; le puso en ejercicio continuo de fe a ver si se mantenía en la fe todo el ciclo hasta recibir sanidad.


Sanidad de un arrepentido

A veces nosotros queremos que porque ya creí, tener la cosa ahora, pero hay que mantener la fe contra cualquier síntoma, contra cualquier problema; mantener esa fe hasta que se sane. Dios puede hacerlo directamente o usando un instrumento. Aquí el instrumento fue Isaías con su masa de higos. “Y tomándola, la pusieron sobre la llaga, y sanó. 8Y Ezequías había dicho a Isaías: ¿Qué señal tendré de que Jehová me sanará, y que subiré a la casa de Jehová al tercer día? 9Respondió Isaías: Esta señal tendrás de Jehová, de que hará Jehová esto que ha dicho: ¿Avanzará la sombra diez grados, o retrocederá diez grados? 10Y Ezequías respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados. 11Entonces el profeta Isaías clamó a Jehová; e hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de Acaz, diez grados atrás”.

Oí que cuando unos astronautas no podían bajar, pues fueron en cohete al espacio y no podían bajar porque regresaban, y había una falla que no les dejaba volver a la tierra sino que seguían, llamaron a nuestro hermano Christian Chen, que es físico nuclear; ha sido profesor de física nuclear en los propios Estados Unidos y en Brasil, donde también hay energía nuclear; él incluyó en las computadoras el tiempo cuando se detuvo el sol, en los días de Josué, y estos diez grados que aparecen aquí de que retrocedió la sombra, y cuando incluyeron eso en la computadora, pudieron bajar a los astronautas a la tierra; de ahí en adelante siempre tienen ese dato incluido.


Entonces, hermanos, en esos quince años agregados a Ezequías fue que nació Manasés. Manases fue muy malo, pero reinó mucho; los reyes buenos duraban mucho, los reyes malos duraban poco; pero Manasés duró mucho porque Dios sabía que al final se arrepentiría, y al final se arrepintió, y a través de Ezequías, por Manasés vino la genealogía del Mesías; o sea que el Señor Jesús vino a raíz de esos quince años agregados a Ezequías; aunque Dios le dijo: Morirás, Dios sabía que se arrepentiría; si no se hubiera arrepentido realmente hubiera muerto, pero se arrepintió y Dios le concedió no sólo gracia a Ezequías. Todos nosotros recibimos gracia de esos quince años, de esos diez grados que retrocedió la sombra, porque de allí vino el Mesías, de ese espacio añadido; de ahí viene nuestra salvación, de ahí viene la gracia del Señor y la llaga fue curada.


Entonces, hermanos, yo pienso que habiendo seguido en la Biblia los versos que nos hablan de las llagas, tenemos una imagen más clara del tiempo del fin, que es más grave. En Éxodo fue una plaga pasajera sin la otra, aquí son todas las plagas continuadas; y como no hay arrepentimiento, conducen a la muerte, como condujeron a la muerte a muchos. Dios nos bendiga.


Terminemos leyendo Apocalipsis 16:1-2: “1Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete tazas (copas) de la ira de Dios. 2Fue el primero, y derramó su taza sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres (aquí se refiere a los seres humanos: hombres y mujeres) que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen”.


El Señor nos guarde y nos mantengamos mejor como Ezequías, en la gracia, porque lo que buscan estas tazas es el arrepentimiento.

Vamos a orar.


Continúa con: La segunda copa de la ira.

LA SEGUNDA COPA DE LA IRA

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 18:05, Categoría: General


Aproximación al Apocalipsis (55)


LA SEGUNDA COPA DE LA IRA


“El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar”. Apo. 16:3.

Comentario de crítica textual

Vamos a leer, hermanos, lo relativo a la segunda taza, que aquí se traduce “copa”; pero como nos insistía nuestro hermano Jorgito, la palabra no es poterion, que es cáliz o copa pequeña, sino fiala, que es taza; pero vamos a hablar como aparece la traducción Reina-Valera, pero  sabiendo que esta copa es una taza, no es algo pequeño. Nos corresponde hoy considerar la segunda taza, que está descrita en un solo verso, Apocalipsis 16:3. Voy a leer inicialmente como está escrito aquí en Reina-Valera 1960, y después hacemos, como acostumbramos, un comentario de crítica textual para ajustar mejor la traducción al texto griego.

Dice aquí en Reina-Valera, 1960: “El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar”. Tremenda es esta segunda copa.

El comentario de crítica textual es el siguiente: La palabra “ángel” que suplió aquí el traductor, está tácita en el original griego, no es mencionada; dice: “deutero”, o sea el segundo. “El segundo derramó su copa”; claro que se refiere al segundo ángel, pero la palabra “ángel” no está en el griego; es solamente tácita, pero el traductor quiso hacerla explícita. “El segundo derramó su copa hacia el mar”, (eis), “hacia el mar, y éste” (egenetos), quiere decir: “éste llegó a ser”; aquí se tradujo: se convirtió; “egenetos” se puede traducir más exactamente: “llegó a ser”; la palabra “convertirse” puede ser algo inmediato; “llegar a ser” permite un proceso; puede ser también inmediato, pero incluye un proceso, puede tener un proceso; “y éste llegó a ser sangre como de muerto”; eimar, os, necrón, “sangre como de muerto; y murió toda alma viviente”, psiqué, zoe; y luego dice: “aquellas que estaban en el mar”; aquí se tradujo: “que había en el mar”; “aquellas que estaban en el mar”. Eso en cuanto a la crítica textual.


Quiero llamarles la atención a que aquí en esta segunda copa hay una correspondencia con la segunda trompeta; solamente que, como hemos visto en ocasiones anteriores, la trompeta introduce este juicio, en cambio la copa consuma el juicio. Siempre las trompetas tenían ese propósito de convocar, de llamar la atención, de introducir; entonces si ustedes comparan la segunda trompeta con la segunda copa, van a ver que la segunda trompeta es un tercio y la segunda copa es la totalidad.


Comparando la segunda trompeta con la segunda copa

Vamos a compararlo; la segunda trompeta está en el capítulo 8, que lo vamos a comparar con el capítulo 16; la segunda trompeta con la segunda copa. Apocalipsis 8:8-9; la trompeta decía: “8El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre”. La tercera parte; dos tercios del mar permanecieron sin ser afectados, pero la tercera parte se convirtió en sangre por el efecto de esta montaña ardiendo en fuego que cayó al mar y lo contaminó.

“9Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida”. Es la trompeta la que inicia el juicio, porque las trompetas son para convocar, para introducir; es decir, para declarar la guerra; pero son solamente un tercio del juicio; no es el juicio completo; pero en la séptima trompeta se dice que la ira del Señor ha venido; y se dice en el capítulo 15, como aquí lo estudiamos, que en las siete copas, o fialas, o tazas de la ira, se consuma la ira de Dios.


La ira no se consuma en las primeras seis trompetas, sino en la séptima trompeta, que consuma todo el misterio de Dios, incluida la ira de Dios; y la consumación de la ira de Dios son las siete copas; entonces en las copas es donde se consuma el juicio; en las trompetas simplemente se introduce. Volviendo al capítulo 16, ustedes ven el contraste perfecto. “3El segundo derramó su taza hacia el mar, y éste llegó a ser sangre como de muerto; y murió toda alma viviente”. Aquí ya no es la tercera parte, sino todo ser vivo que había en el mar; o sea, en la segunda copa de la ira es cuando se completa de manera total la profecía acerca de esto que el Señor ya había hecho antes también en el profeta Sofonías. Cuando mencionamos la segunda trompeta hicimos una alusión a Sofonías, pero diciendo que eso era apenas un inicio; el verdadero cumplimiento total de la profecía de Sofonías es la segunda taza de la ira.


Vamos a leer Sofonías, de los profetas del Antiguo Testamento. Sofonías 1:3; lo leemos desde el versículo 2 para tener el contexto más completo; dice el Señor: “2Destruiré por completo todas las cosas de sobre la faz de la tierra, dice Jehová. 3Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo y los peces del mar, y cortaré a los impíos; y raeré a los hombres de sobre la faz de la tierra, dice Jehová”. Aquí están esos castigos juntos; pero la parte que dice en el verso 3: destruiré los peces del mar, el pleno cumplimiento de esa profecía de Sofonías 1:3: “destruiré los peces del mar”, se cumple en la segunda copa de la ira. Se inicia de manera más fuerte en la segunda trompeta, pero se consuma en la segunda copa de la ira.


La progresión de la manifestación de Dios

Quiero llamarles la atención a algo para ver esa progresión; porque Dios no hace las cosas de golpe. Ustedes ven, por ejemplo, que las cosas vienen primero en sellos, luego después del primero, segundo, tercero, cuarto, quinto y sexto, el séptimo sello abre lugar a las trompetas. Es como esos fuegos artificiales: explota el primer fuego, luego el séptimo de ellos explota también en siete y el séptimo explota otra vez en siete. El séptimo sello son siete trompetas; de manera que las cosas que acontecen en los sellos son ya un inicio de dolores, ¿verdad? Pero el séptimo sello se desarrolla en siete trompetas, y esas siete trompetas introducen gran tribulación, porque los sellos no se refieren solamente a la gran tribulación; el sexto sello sí se refiere a la gran tribulación, pero los primeros sellos se refieren a la historia desde que el Señor Jesucristo ascendió a la diestra del Padre y recibió poder y autoridad sobre la tierra; está gobernando lo que acontece en la historia; y el objetivo es que el Padre le ponga todas las cosas debajo de Sus pies. Para eso comienza con el evangelio; pero también viene la guerra, viene el hambre, viene la muerte por distintos medios, viene el Hades; aunque los santos están debajo del altar esperando en el Paraíso la venida del Señor para resucitar, tomar sus cuerpos y traerlos a la tierra.

El sexto sello, ese sí es gran tribulación; en el sexto sello es el primer terremoto de nivel mundial, donde al final la gente se esconde y pregunta: ¿quién podrá estar en pie? y el capítulo 7 que continúa el sexto sello, responde sobre quiénes pueden estar en pie en la venida del Señor, y habla de los 144.000 de las doce tribus de Israel, y habla también de una multitud incontable de gente de todas las tribus, pueblos y naciones que el Señor viste con ropas blancas. El capítulo 7 responde la pregunta final del capítulo 6; pero resulta que después del sexto sello viene el séptimo. Ya al leer sólo el sexto sello es terrible; pero si el séptimo viene después del sexto, nos damos cuenta de que el sexto es apenas el inicio; como decir la inauguración de la gran tribulación; pero luego viene el séptimo que ya es, digamos, en propiedad, la introducción de la gran tribulación a través de las siete trompetas; pero luego se describe a las siete trompetas, y la séptima trompeta incluye las siete tazas, que ya no es una introducción, sino una consumación.


Azotes de corrección

Ahora, ¿cómo se llaman en la Biblia las cosas que están en esas copas? ¿en esas tazas de la ira? se les llama “plagas”. La palabra plaga, es una palabra que se puede traducir también, y de hecho en algunas versiones se traduce, “flagelo”. ¿Qué es un flagelo? Es un azote de corrección. El Señor Jesucristo fue flagelado. Ahora, lo curioso es que la palabra plaga es parecida a la palabra flagelo, y viene de la misma palabra griega; la misma palabra griega se puede traducir tanto plaga como flagelo. Entonces, al traducirse la palabra plaga como flagelo, usted ve que el Señor está corrigiendo a la humanidad con cosas leves al principio; y la humanidad no entiende; y Dios, que perdona setenta veces siete, llega al primer siete y la humanidad no se arrepiente; entonces llega el segundo siete, que es el de las trompetas; después del siete de los sellos, viene el de las trompetas; una trompeta, otra, otra, y vemos que ni aún así se arrepintieron de las obras de ellos ni dejaron de adorar a los demonios, ni de fornicar, ni de robar, ni idolatrar, etc. Dios estaba buscando con estas plagas, con estos flagelos, la corrección de la humanidad; el objetivo era llamar la atención de la gente para salir del pecado, para salir del mundo, salir de sí mismos y volverse hacia Dios; porque primeramente Dios envía la gracia, la misericordia.

Cuando el Cordero abrió el libro, lo primero que salió fue un caballo blanco para vencer; lo primero que el Señor establece a la diestra del Padre es que el evangelio se predique en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra, y es a través de la gracia que el Señor quiere someter a los hombres a Su reino; pero el problema es que los que rechazan la gracia no pueden permanecer sobre la tierra estorbando el reino de Dios; entonces por eso viene otro caballo después, el caballo rojo, que es el caballo de la guerra; entonces la gente a través de la guerra debería aprender a someterse a Dios; pero la guerra les es poco; entonces viene el hambre, y aún así no se vuelven al Señor. Vemos, pues, que el Señor va apretando las tuercas cada vez más, y la gente no se vuelve al Señor. Después vienen las trompetas; cada trompeta es una cosa tremenda, y luego vienen las copas, y ahora en las copas es donde se consuma. Ahí se usa la palabra “plaga”, la palabra “flagelo”; esa palabra ya se utilizó en el tiempo de Egipto cuando Moisés extendió su vara por orden de Dios, y las plagas vinieron de parte de Dios para castigar a Faraón, para librar al pueblo de Israel de Egipto; se usó la palabra “plagas”.


Mar convertido en sangre

Algunos hermanos, al leer cosas tan tremendas como dice este verso acá: “derramó su copa sobre el mar”, piensan otra cosa; es que el mar es una cosa inmensa; “y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar”; algunos hermanos piensan que este mar no se refiere a todo el mar, sino seguramente a algún mar en particular. El hermano Witness Lee, por ejemplo, dice que él piensa que se refiere solamente al Mediterráneo, que es donde está parado el anticristo. Bueno, eso piensa él, muy respetable, pero el anticristo estará reinando en toda la tierra. Otros dicen: este mar es solamente simbólico; esta mar se refiere a la parte, como dice Apocalipsis 17, a las naciones que se van a convertir en sangre como de muerto; pero ¿cómo va a ser eso? La cuestión está que esto, cuando sucedió en Egipto, fue literal, ¿o no? Hermanos, fue literal.

Aconteció en Egipto

Volvamos a algo que ustedes ya conocen en Éxodo capítulo 7, que tuvo un cumplimiento literal; entonces vale la pena recordar de nuevo cómo se dio esto, qué cosas produjo; porque lo que se viene sobre la tierra es un flagelo terrible. Éxodo 7:14-25; aquí es donde vale la pena recordar otra vez esto, porque es prácticamente lo que habíamos visto en Miqueas y en otros profetas que acontecería de nuevo como aconteció en ese tiempo. Vimos profecías acerca de eso en varias partes de la Biblia; entonces si eso se repetiría, hay que leer cuando aconteció por primera vez, para poder tener una base hermenéutica para interpretar si esto es literal, o esto es solamente simbólico. ¿Será local o será universal? “14Entonces Jehová dijo a Moisés: El corazón de Faraón está endurecido y no quiere dejar ir al pueblo. 15Ve por la mañana a Faraón, he aquí que él sale al río; y tú ponte a la ribera delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra, 16y dile: Jehová el Dios de los hebreos me ha enviado a ti, diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oír. 17Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: (noten, el objetivo de Dios es revelarse, porque el hombre insiste en no creer, no aceptar la gracia; el hombre menosprecia la gracia, se burla de ella, viene un problema pequeño y dice que es pura casualidad; durante el momento teme, pero luego se endurece de nuevo; entonces Dios tiene que hacer las cosas más grandes; pasar de los sellos a las trompetas y de las trompetas a las copas) he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre. 18Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río”. Imagínense solamente lo que era un río corrupto; ahora imagínense el mar, que es el que purifica los ríos; imagínense; eso es realmente para consumar la ira.

Después, hermanos, en el cielo nuevo y en la tierra nueva no habrá mar; eso lo dice claramente Apocalipsis; mirémoslo de una vez en el capítulo 21 antes de volver a Éxodo, porque no terminamos la lectura.

Apocalipsis 21;1: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más”.

Eso significa que en el cielo nuevo y en la tierra nueva ya no habrá mar; es en esta tierra vieja, en esta primera tierra donde el mar se convertirá en sangre como de muerto. Es una cosa terrible, porque sangre fresca es diferente a sangre como de muerto; la de muerto es sangre coagulada; imagínense el mar como sangre como de muerto; es una cosa horripilante. Yo pienso que es  el peor hedor que existirá; no hay nada que pueda compararse a eso, y es apenas la segunda taza; todavía hay más tazas.


Volvamos a Éxodo 7:18: “18Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y los egipcios tendrán asco de beber el agua del río. 19Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra”.


Lo local ilustra lo global

Esto fue una cosa milagrosa, porque no solamente la del río, sino la que estaba en los estanques sufrió lo de la sangre; esto fue una intervención milagrosa de Dios. Acordémonos de que los dos profetas que aparecen en Apocalipsis 11 tienen, de parte de Dios, el poder de herir la tierra con plagas cuantas veces quieran. De manera que la autoridad que el Señor le delegó a Moisés y a Aarón, se la delegará a estos dos profetas de Apocalipsis 11; ya no solamente a nivel local, sino global. De modo, pues, que esto local es solamente para ilustrarnos lo global; por eso lo leemos y lo releemos, porque es para una ilustración. “20Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre. 21Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. 22Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho”. Noten, se endureció, a pesar de plaga tan terrible, flagelo tan terrible, se endureció. “23Y Faraón se volvió y fue a su casa, y no dio atención tampoco a esto. 24Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río. Y se cumplieron siete días después que Jehová hirió el río”.

Entonces aquí se ve una intervención directa de la mano del Señor; se ven frases que muestran que no es una cosa meramente natural. Algunas personas pueden interpretar que esto se refiere a la polución que el mismo hombre ha provocado; sí, es verdad que el hombre ha provocado polución, pero esto es más que solamente una polución; esto es una corrección, es un flagelo, es un azote a la humanidad; uno más fuerte, uno más grande, uno que es para consumar la ira. Por eso la magnitud es terrible; el mar llegó a ser sangre como de muerto.


Hay otros versos que me gustaría leer también, si ustedes me permiten. Miremos una expresión en el Salmo 105:29, que hace referencia a lo mismo que sucedió en Éxodo, y lo dice en una forma literal: “Volvió sus aguas en sangre, y mató sus peces”. Hermanos, esta parte aquí es apenas el agua del mar; no es todavía la de los ríos. En la tercera trompeta ya hubo una contaminación con absinto de la tercera parte de las aguas de los ríos; pero las dos terceras partes no fueron contaminadas; y la tercera copa va a tratar el asunto de los ríos y de las fuentes de las aguas; la segunda copa sólo trata el asunto del mar. Entonces, es algo literal, como dice aquí el Salmo 105:29: “Volvió sus aguas en sangre, y mató sus peces”. Yo no creo que sea algo simbólico o algo que sucede en la humanidad; yo creo que sucedió literalmente en Egipto, y eso era solamente para castigar un reino; ¿cómo no será global para castigar un reino global que adora al dragón, que adora a Satanás, que blasfema de la gracia, rechaza al Señor, rechaza el profundo amor de Dios demostrado en la cruz de Cristo? Y lo hace el Señor con el fin de conducir al arrepentimiento; no es que el Señor no haya enviado primero el evangelio, no es que la gracia no llegue primero, y el Señor esté sorprendiendo con castigo a la gente, no; las copas vienen después de las trompetas y las trompetas vienen después de los sellos y los sellos vienen después del primer sello, que es el evangelio del Señor por toda la tierra, llevando la salvación a todos los hombres; y luego entonces la gente necesita de otros llamados de atención; esos llamados de atención primero no son llamados todavía flagelos; son los últimos los que son llamados flagelos.


Dios hace secar el mar

Miremos Isaías 50:2; allí hay una mención: “¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió?” Noten que antes del juicio está la pregunta de Dios; la gente no tiene en cuenta a Dios; la gente está ocupada en el materialismo, la gente lo que quiere es plata, shopping center, dinero, turismo, placeres; eso es lo que la gente quiere; se olvidan de Dios. Si Dios no los sacude, no se acuerdan de que tienen un destino eterno y  van hacia el infierno que se las pelan, como dice el dicho. Entonces Dios está haciendo algo, ¿verdad? “2¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir?” Yo puedo salvar. “¿No hay en mí poder para librar?” Claro, Yo puedo librar. “He aquí que con mi reprensión hago secar el mar”; esa frase me llama mucho la atención porque en la nueva tierra no habrá mar, y Dios habla de que con Su reprensión Él hace secar el mar, como lo hizo en Egipto; o sea que a partir de la segunda taza de la ira, la segunda copa, el mar se convierte en sangre como de muerto, y es en la nueva tierra donde no habrá mar.

Mi pregunta, no sé como resolver esa pregunta, se la pasó a ustedes a ver cómo buscan en la Biblia y en el Señor; ¿y durante el Milenio qué? porque el Milenio es todavía en la primera tierra; el Milenio no es en la nueva tierra. La nueva tierra viene después del Milenio; después del Milenio Satanás es suelto de la prisión y sale a engañar las naciones, a Gog y Magog, y se reúnen las naciones contra el campamento de los santos, y viene después fuego del cielo, y ahí sí ya desapareció el cielo y la tierra; no se halló lugar para ellos; y apareció el trono blanco; y el mar, la muerte y el Hades dieron los muertos que había en ellos. Significa que había muertos en el mar, y el mar entregó los muertos que había en él; eso está en Apocalipsis 20:11; allí dice: “11Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos”. Esto fue después del Milenio; el capítulo 20 al principio describe el Milenio, después la rebelión tras el Milenio, y después el juicio del gran trono blanco, desde el verso 11.“Y ningún lugar se encontró para ellos”; o sea, para la tierra y para el cielo; por eso fueron cielo nuevo y tierra nueva después. “12Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras”. Imagínense, cada uno tendrá su enciclopedia; porque todas tus obras están escritas, tus intenciones, tus palabras; por cada palabra daremos cuenta; imagínense, el libro de las obras será una enciclopedia; cada uno tiene una enciclopedia escrita, cada uno está escribiendo su propia enciclopedia. Ojalá podamos limpiar esa enciclopedia con la sangre del Cordero, y que sólo queden registradas las cosas que alegren al Señor.


Muertos en el mar

“13Y el mar entregó los muertos que había en él”; y lo menciona primero; antes que la muerte y antes que el Hades menciona el mar; es algo misterioso, pero la Biblia dice que hasta el día del trono blanco había muertos en el mar, había muertos en la muerte y había muertos en el Hades; y de esos tres lugares fueron entregados; la muerte y el hades pasaron al lago de fuego, pero y el mar, ya no existió más. “13Y el mar entregó los muertos que había en él; la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 15Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego. 1Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primero cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más”.

En la segunda copa de la ira, el mar se convertirá en sangre; ahí se consuma la ira; ahora, ¿será que cuando venga el Señor, el mar será recuperado pero sigue teniendo muertos? Una pregunta: ¿Qué acontece con el mar durante el Milenio? Porque ciertamente alguna cosa positiva va a acontecer con la naturaleza, aunque no es todavía el cielo nuevo y la tierra nueva; porque aquellas cuestiones de que el niño jugará con la serpiente y el cordero con el león pacerán juntos, puede ser que haya un arreglo hasta cierto punto por causa del Milenio, pero el hecho es que el mar sigue conteniendo muertos durante el Milenio, porque solamente en el juicio del trono blanco, después del Milenio y la última rebelión, es que el mar entregará sus muertos, y también la muerte y también el Hades; y hace diferencia entre estos dos: la muerte y el Hades. Significa que había muertos en la muerte; en regiones de sombra de muerte; muertos que había en el Hades, y muertos en el mar; o sea que en el Milenio, aunque puede seguramente por causa del reino de Cristo haber alguna modificación allí, sin embargo sigue habiendo muertos en el mar. Luego en la tierra nueva no habrá mar; y lo curioso es que en Génesis 1:2, cuando el Señor habla de la expansión de las aguas, las de arriba y las de abajo, no dice que es bueno; Dios calla. Tú ves que en el primer día Dios creó la luz, y vio que era buena. Cuando hizo la tierra, vio que era buena; salieron las plantas, y vio que era bueno, puso los astros en la expansión, y era bueno; hizo los monstruos marinos, las aves de los cielos, y era bueno; hizo los animales de la tierra, hizo al hombre, varón y mujer, y era bueno en gran manera; pero del día segundo, fíjese usted, no dice que es bueno. Desde el principio hay una correspondencia entre Génesis y Apocalipsis; al final de Apocalipsis no habrá mar, y en el principio de Génesis Dios no dice que una expansión es bueno; si hubiera dicho que es bueno, no lo quitaría, pero no dijo que era bueno.


La expansión del segundo día

En el capítulo 1 de Génesis, el segundo día comienza en el verso 6 y llega hasta el verso 8: “6Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 7E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8Y llamó Dios a la expansión cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo”.

Entonces Dios no dijo que era bueno, porque hay un misterio en el versículo 2; en el versículo 1 dice: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”; y luego dice: “Y la tierra estaba desordenada y vacía”; esta palabra que se traduce: “estaba desordenada y vacía”, esta palabra 25 veces se puede traducir y ha sido traducida en la Biblia como: se tornó o se volvió, o se convirtió. Por ejemplo, esa misma palabra que aquí se tradujo: “estaba”, en Génesis 19 aparece en el caso de la mujer de Lot. ¿Ustedes recuerdan el caso de la mujer de Lot? Dice Génesis 19:26: “Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal”. Esa expresión que dice: “se volvió”, es la mismo en hebreo que aquí dice estaba desordenada y vacía; “se volvió estatua de sal”. Es decir, algo aconteció en ella que resultó en estatua de sal; no era, pero algo sucedió en ella que hizo que eso sucediera.


En Isaías 45:18, Dios dice que Él no creó la tierra para que fuera despoblada, destruida y vacía. “18Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; (miren que el mismo que habla esto, que revela esto, es el propio Dios) él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; (o sea, que se descompuso y ahora la compuso, creó, hizo, compuso) no la creó en vano”; aquí donde traduce: “no la creó en vano”, ¿saben cómo traduce Ferreira de Almeida? “no la creó desolada y vacía”; aquí aparece “en vano”, pero si usted ve la traducción en Ferreira de Almeida en portugués, traduce conforme el hebreo; las palabras en el hebreo son: toju, vaboju, que quiere decir: “desolada y vacía”; aquí dice que no la creó desolada y vacía; y así lo traduce Ferreira de Almeida en portugués. Reina-Valera lo traduce: “no la creó en vano; para que fuese habitada la creó:  Yo soy Jehová, y no hay otro”. El Señor no creó la tierra en vano.


Los períodos de la tierra

Entonces cuando volvamos allí a Génesis 1, tenemos que ver la palabra “tierra” en tres niveles o tres períodos: la tierra en Génesis 1:1: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Esto era antes de la caída de Lucifer y de los ángeles; porque Lucifer estaba en el monte de Dios y tenía acceso a la presencia de Dios como adorador, y los ángeles con él; pero hubo una caída de Lucifer; él fue echado ¿de dónde? Él fue echado del monte santo, todavía no a la tierra; él cayó primero a los aires, a las regiones celestes, y de ahí va a caer a la tierra en la gran tribulación; y de ahí va a caer al abismo para ser sellado durante el Milenio; y de ahí va a pasar al lago de fuego que Dios preparó para el diablo y sus ángeles.

Entonces la caída de Satanás es por etapas; pero la primera etapa fue la caída de ese mundo espiritual, del monte santo donde él estaba en la presencia de Dios como un ministro de adoración, Lucero; y de ahí fue expulsado. Dice: saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumó; fue expulsado, entonces en la caída de Lucifer algo aconteció en el universo, y por eso aparece el verso 2: “Y la tierra se tornó desordenada”. Ahora, ¿Dios es desordenado? ¿Dios hace algún desorden? Entonces dice allí en Isaías: no la creó en vano, no la creó desordenada; vacía lo traduce la otra versión. Dios crea las cosas perfectas; todo lo que Dios hizo es bueno; pero entonces algo había pasado en el universo; y fíjense, ¿dónde quedó el príncipe de la potestad del aire? En el aire; o sea, en las regiones celestes; y el ángel del abismo ¿dónde quedó? En el abismo; y los abismos se refieren analógicamente a los mares; entonces ahí, estando Apolión en los abismos, estando Satanás, el príncipe de la potestad del aire, en las regiones celestes ¿cómo podía decir Dios que era bueno? no dijo que era bueno, se quedó callado; el segundo día no dijo Dios que era bueno.


Primer nivel de la tierra

Vamos a mirar los tres niveles de la tierra:  Primero en Génesis 1:1 dice: “En el principio (cuando no había nada, cuando sólo era el Verbo con Dios) creó Dios (Elohim; todo lo hizo por medio del Verbo; sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho) los cielos y la tierra”. Ese es el estado prístino, original, como las cosas salieron de la mano de Dios, la creación primera que existía. Satanás estaba todavía en ese tiempo como Lucero, como un querubín guardador; y por mucho tiempo, se dice que era perfecto en todos sus caminos; no existía el mal; entonces no podía haber nada desordenado, no podía haber caos; Dios no es un Dios de caos, Dios no es un Dios de desorden; al contrario, el que compuso este desorden fue Dios, el que puso orden en el caos fue Dios; entonces hay un misterio en el versículo 2 que está detrás de estas palabras que aquí se tradujo: “estaba”, pero que es la misma palabra hebrea que se tradujo 25 veces como se tradujo allí en el caso de la mujer de Lot, que se volvió estatua de sal; entonces se podría legítimamente traducir, como 25 veces se hace en el hebreo: “2Y la tierra se tornó [o se volvió] desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. Entonces fíjense en estas aguas a que se refiere acá; a veces nosotros cuando leemos descuidadamente sin atender el contexto, fácilmente podemos hacer una exégesis errada.

La formación del mar

Estamos hablando de las aguas, estamos en la segunda copa, que es el mar vuelto sangre; entonces dice aquí: las aguas. A veces cuando leemos las aguas, nosotros nos imaginamos el océano, y a veces, incluso la ciencia dice que había un océano primordial; pero esto que narra Génesis aquí es incluso anterior al océano, porque el océano aparece apenas en el tercer día; en el tercer día dice el verso 9 así:

“9Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno”. Eso es a partir del tercer día; en el tercer día, las aguas de abajo, o sea, las que pertenecían hacia el planeta tierra, se juntaron en los mares y luego se formó un solo continente, lo seco, a lo que Dios llamó Adama, de donde viene el nombre Adán. En Génesis 1:1, la palabra “tierra” es erets; la palabra tierra en el verso 10 es adama, de donde viene Adán. En el tercer día fue cuando las aguas de abajo se juntaron; eso significa que en el segundo día las aguas de abajo no estaban juntadas; era un estado pre-oceánico de la materia, o sea un estado de plasma o nebuloso; ¿se dan cuenta? Era un estado nebuloso, y eso estaba todo mezclado; es decir, lo que existía en el universo después de la caída de Satán era un estado de caos universal como de nebulosa, de cosas totalmente en caos, ¿se dan cuenta? Cuando dice: “y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo”, entonces dice que “el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”.


Segundo nivel de la tierra

En el libro de Proverbios dice que el movimiento de Dios es en círculo; y usted se da cuenta que el movimiento en círculo comienza a crear orden en el caos; empiezan a aparecer aquellas nebulosas, comienzan a girar por la densidad, empiezan a aparecer estrellas, empiezan a aparecer galaxias, empiezan a aparecer esos cuerpos estelares por medio del movimiento en círculo, como se dice que el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Estas aguas no se refieren al mar; se refieren a los elementos del plasma universal, se refieren a todos los elementos de los que se componen las nebulosas; porque dice:
“las aguas sobre los cielos”. Noten lo que dice en el versículo 6: “Haya expansión en medio de las aguas”. Primero no estaban expandidas.

“Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas”; noten que estas aguas no son todavía la forma de los océanos; los elementos que después conformaron los océanos estaban en otro estado antes de juntarse, estaban dispersos; por eso cuando dijo: “Júntense”, es porque no estaban juntos, estaban dispersos, y Dios comenzó a poner orden, y la materia que pertenece a los cielos, a esa la dejó dispersa, no la juntó; dijo: Haya expansión en los cielos y sepárense las aguas; o sea, las que llegaron a formar después los astros; o sea, las galaxias y todo lo que hay en el universo; y las de abajo fueron las que después se condensaron en los mares, pero en el tercer día; antes no estaban juntas; estaban dispersas las aguas; entonces cuando dice: “y separe las aguas de las aguas. 7E hizo Dios la expansión y separó las aguas que estaban debajo de la expansión”, o sea, las que nos vendrían a pertenecer, la materia que correspondería al planeta tierra, quedó separada de la que pertenecería al resto de astros. Todavía, fíjense, no estaba el sol, la luna y las estrellas; la materia estaba, pero no estaba condensada en la forma del sol, la luna y las estrellas; eso es en el cuarto día, cuando no dice que Dios creó, sino que formó las luminarias; o sea que a esa materia que ya estaba, Dios le dio la forma del sol; pero fíjense que el planeta que está más avanzado de todos es la tierra. No hay astro que sea más avanzado que la tierra; no lo hay.


Dice el verso 7: “Y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo”. Acabó el día segundo y no dijo Dios que era bueno. Dios sabía lo que había caído en la creación anterior y sabía que esos caídos estaban ahí. Ahí en ese caos era donde ellos estaban; y por eso Satanás llegó a llamarse el príncipe de la potestad del aire, y Apolión el ángel del abismo. Entonces el hombre era el que tenía que reinar sobre los peces del mar, y las aves de los cielos, pero los que estaban reinando eran otros; los que están en la atmósfera, los que están en los aires, inclusive no sólo en la atmósfera física, sino que también tienen acceso a otra atmósfera, a otro espacio, son aquellos espíritus malignos. Dios se quedó callado, no dijo que era bueno. ¿Por qué no dijo Dios que era bueno? Dios se quedó callado.


Las aguas de la expansión

El Salmo 148 se corresponde con Génesis. Salmo 148; vamos a los primeros versos del Salmo: “1Alabad a Jehová desde los cielos; (no dice: alabadle en la tierra; “desde los cielos”, o sea, las criaturas de Dios que están en los cielos) alabadle en las alturas. 2Alabadle, vosotros todos sus ángeles; alabadle, vosotros todos sus ejércitos”.

Esos son los que están en los cielos, en las alturas; luego empieza a bajar. “3Alabadle, sol y luna; alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas. 4Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos”. ¿Se dan cuenta? Sobre los cielos; son las aguas de la expansión; o sea, la materia que llegó a conformar después los océanos, antes de formarse estaba en un estado disperso, en un estado nebuloso. Hubo expansión, cosas se fueron apartando, y también movimiento en círculo, los astros formándose.


Tercer nivel de la tierra

Hasta el día de hoy, hasta el día del salmista, estas aguas sobre los cielos, son los elementos en estado de dispersión; el hidrógeno, por ejemplo, que forma el agua, está en estado de dispersión. ¿Se dan cuenta? El hidrógeno, el oxígeno, el nitrógeno, eso está en estado de dispersión; las de abajo también en el segundo día estaban en dispersión; o sea, la parte de materia que correspondería a la formación de este otro planeta, también estaba en dispersión como la anterior, sólo que se separó una y quedó la de acá; luego continuó en movimiento, y en Génesis 1:9, ahora sí en el tercer día, registra que:

“9Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así”. Entonces noten que primero dice “júntense las aguas”, y después “descúbrase lo seco”. Cuando dice: “Júntense las aguas”, ahí se forma el océano.

“10Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares, Y vio Dios que era bueno”. Recién aquí aparece el océano, recién, cuando dice: los mares. Shamayin llamó Dios a los cielos; Mayin a los mares. Las palabras son parecidas, shamayin y mayin; las aguas se llaman mayin, los cielos se llaman shamayin; estas palabras tienen la misma raíz, pero unas son condensadas y las otras son en expansión.


Un continente único

Entonces aquí aparece: “Júntense las aguas”; las aguas se juntaron en el tercer día; o sea, antes de juntarse la materia que hoy forma el mar, que no tiene solamente hidrógeno, sino muchas sales y elementos, esa materia estaba dispersa como en el resto del universo, y aquí se juntó y formó primero un océano acuoso, y después lo seco. Lo seco aparece de manera singular como un continente único; el primer continente que algunos llaman “pangea” y “gonduana” y “laurasia”, las partes del continente primigenio;  pero el Señor le puso nombre; es el que yo le doy, el que dice el Señor: Adama, o Adamá en hebreo; ese es el nombre de la tierra, lo seco.

Fíjese, por ejemplo, si usted tiene agua sucia con tierra y esa agua sucia con tierra va haciendo un remolino, ¿qué pasa cuando hay un remolino? Las cosas más leves quedan afuera y las cosas más densas forman en el centro un remolino; entonces claro, sobre el caos se movía el Espíritu de Dios en círculo; ese movimiento hizo que se separara un lado del otro; el otro quedó expandido y la parte de aquí se juntó por orden de Dios en océanos; pero todavía no aparecía la tierra; pero los elementos densos, cuando empiezan a girar, comienzan a acumularse estos elementos densos, y se forma un gran continente; era un gran continente único; se llama lo seco, o sea adama.


Después, en Génesis 10, dice que en los días de Peleg se partió la tierra. Después del diluvio, la tierra ya quedó en peligro, y dice el Salmo que amenaza ruina, fue quebrantada del todo la tierra. En Génesis 10:25 dice: “Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán”. Esta palabra que aquí se tradujo “repartida”, en el hebreo es quebrantada con violencia; no es partida, en el sentido de que a usted le toca tanto, a usted le toca tanto, no, no es repartida en ese sentido; es quebrantada con violencia; esa es la palabra que ha sido traducida en otras versiones.


Formación de los continentes

Entonces Génesis 10:25 muestra que fue quebrantada con violencia. Por eso a este hijo de Heber se le llamó Peleg; o sea, división, o quebrantamiento; es decir, los continentes comenzaron a quebrantarse; lo que era un continente se fue quebrando, la tierra se partió, se rajó, ha habido un gran diluvio, ha habido grandes terremotos, hubo fenómenos, cataclismos como en el tiempo de Josué, como en el tiempo del rey Uzías, que están en la Biblia y que se repetirán según Zacarías 14, que estudiaremos después con más detalle. Entonces ¿qué pasó? Ese movimiento de las aguas en círculo, reunió y formó los océanos, y siguió el movimiento y las partes densas formaron los continentes. Imagínense que la tierra es un globo y el continente está en un lado; a la medida que gira por causa de las leyes de Kepler, usted agarra un palito, agarra una cuerda y una bolita, y empieza a dar vueltas; la bolita no da vuelta en el círculo, sino que la parte de adentro gira más rápido y la parte de afuera va más despacio y forma una especie de hélice como la de las galaxias.

¿Qué pasó? A medida que la tierra va dando vueltas, digamos que el sol está allá, la tierra va hacia el oriente, después llega el mediodía, luego hacia el occidente, ese movimiento hizo que se fuera quebrantando la tierra y se fue separando. Se ve Brasil y se ve Africa que estaban juntos; se fueron separando; a medida que da más vueltas, la resistencia hace que se separe más. Como eso se separa, entonces se amontona en este lado. Por ejemplo, si yo agarro este mantel y lo empujo para acá, él se amontona allá; entonces, como se fue separando, se fue amontonando y aparecieron los Andes, y al otro lado apareció el Himalaya; ¿por qué? porque se fue separando; entonces las placas tectónicas subieron allá hacia el Himalaya y acá hacia Los Andes. ¿Se dan cuenta? Porque va dando vueltas la tierra.


Entonces, hermanos, hay algunas cosas que están en la Biblia medio ocultas, pero están en la Biblia, sólo que hay que buscarlas; están ahí. Entonces recién después que Dios hizo las aguas, estas aguas, las de abajo, eran buenas; pero las del segundo día cuando estaban todavía en caos, cuando pertenecían todavía al estado de juicio, al juicio que hubo sobre la caída de Lucifer y los ángeles, ese juicio creó un estado de caos, de desorden; porque Dios no hace nada desordenado, pero el juicio es lo que provoca desorden; entonces por eso Dios no dijo que era bueno ese estado. Después Dios compuso la tierra; ahora sí la tierra es buena, porque es para el hombre, las plantas son para el hombre, los astros son para el hombre; esa materia ya está condensada en los astros; no están tan evolucionados; no lo digo en el sentido de la evolución, que se llama de Darwin; no lo digo en ese sentido, y muy a propósito no lo digo en ese sentido; sino que cuando tú ves el estado de la tierra, la tierra tiene vida, mucha mayor complejidad que cualquiera de los astros que ha sido descubierto; aquello es menos complejo. Hay otros planetas más grandes, pero son gaseosos; pero la tierra en cambio está colocada según las medidas de Dios. Dios le preguntaba a Job: ¿Conoces tú las medidas de la tierra? Si estuviéramos más cerca del sol, estaríamos quemados; un poquito más lejos estaríamos congelados; si la inclinación del eje no fuera la que tenemos, no tendríamos las estaciones. Si nuestro eje fuera como el de Urano, aquí no habría vida. Urano va de para atrás así, y siempre presenta una misma cara al sol; si la tierra fuera así, sería para el lado del sol, sal, y para el otro lado hielo; pero en cambio ahora hay estaciones; esas son las medidas de Dios; el reloj, la maquinaria del sistema solar, y la maquinaria donde el sistema solar está, hacen que todas las fuerzas se combinen en beneficio para la tierra; la tierra recibe el beneficio de la conjugación de las fuerzas universales; entonces Dios hizo eso.


Juicio sobre el mar

Somos muy privilegiados mucho más de lo que imaginamos; luego vemos cómo termina este mar; hubo pecado; primero Dios hizo aquel juicio de los ángeles, pero luego ellos ¿a dónde vienen? Satanás y los demonios vienen a la tierra; ahora la tierra es corrompida; está Satanás en la tierra y los hombres adorando al dragón, adorando la bestia; entonces ¿qué sucede? Ahora viene el juicio sobre el mar. Primero una tercera parte en la segunda trompeta, luego juicio total en la segunda taza, en la segunda copa de la ira; y luego, no sabemos; dejamos eso a nivel de especulación, cómo hará el Señor con el mar en el Milenio; lo único que sabemos es que conservará muertos hasta el día del juicio; o no sabemos si esos muertos, lo fueron después del Milenio cuando habrá la rebelión. No sabemos en qué momento entraron en el mar los muertos que el mar entrega para el juicio del trono blanco; el hecho es que la Biblia revela que había muertos en el mar. Después desaparece el cielo y la tierra.

El mar entregó los muertos, la muerte entregó los muertos, el Hades entregó los muertos. Cuando dice “la muerte entregó”, “el Hades entregó” y aparece el mar entregando muertos, parece que se refiere a las almas, porque en el Hades están las almas; el Hades entregó los muertos, la muerte entregó los muertos, y eso aparece junto con el mar que entregó los muertos. Después ya no habrá más mar; ya en la destrucción del cielo y la tierra primera ya no hay más mar.

Cuando Dios hace un cielo nuevo y una tierra nueva, ya no hay mar, pero sí hay un lago de fuego y azufre donde está Satanás, sus ángeles y demonios, el anticristo, la bestia, y el falso profeta y los que le siguieron.


El río que sale del templo

Ese gran río que sale del trono; viene para alimentar la ciudad y luego sale de la ciudad a alimentar las naciones. Ese río que alimenta las naciones es el que va a purificar en algo al mar. La Biblia dice que las aguas en donde el río entrare sanarán; eso podemos leerlo en Ezequiel. Vamos a leerlo literalmente. Ezequiel 47: “1Me hizo volver luego a la entrada de la casa; (este templo aquí es el milenial, justamente; entonces ahí está segura la respuesta; como dice Nacho del asunto, mas no el río de la Nueva Jerusalén, sino el río que sale del templo milenial) y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa está al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar. 2Y me sacó por el camino de la puerta del norte, y me hizo dar la vuelta por el camino exterior, fuera de la puerta, al camino de la que mira al oriente; y vi que las aguas salían del lado derecho. 3Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. 4Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos. 5Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado. 6Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Después me llevó y me hizo volver por la ribera del río. 7Y volviendo yo, vi que en la ribera del río había muchísimos árboles a uno y otro lado.

8Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas”.


Ahí está. Habrá sanidad para las aguas; en  la segunda taza se vuelve el mar sangre como de muerto, pero luego en el Milenio este río sana las aguas. “9Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río. 10Y junto a él estarán los pescadores y desde En-gadi hasta En-eglaim será su tendedero de redes; y por sus especies serán los peces tan numerosos como los peces del Mar Grande. 11Sus pantanos y sus lagunas no se sanearán; quedarán para salinas. 12Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará porque sus aguas salen del santuario y su fruto será para comer, y su hoja para medicina”.


!Qué maravilla! Un buen final. Gracias al Señor. Después de leer esa segunda copa terrible, era bueno leer también la salida. ☐


Continúa con: La tercera copa de la ira.

LA TERCERA COPA DE LA IRA

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 17:56, Categoría: General


Aproximación al Apocalipsis (56)


LA TERCERA COPA DE LA IRA


“4El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y llegó a ser sangre. 5Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. 6Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. 7Oí al altar diciendo: Sí, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos”. Apo. 16:4-7.

Comentario de crítica textual

Vamos a estudiar hoy lo relativo a la tercera copa de la ira, que está en Apocalipsis 16:4-7. Como nos recuerda nuestro hermano Jorgito, la palabra no es poterion, copa pequeña o cáliz, sino fiala, taza. Voy a leer los cuatro versos tal como aparecen en la traducción Reina-Valera, revisión 1960, y después de leer la traducción, haremos los comentarios de crítica textual para poder ajustarnos un poco más, en lo que sea necesario, si lo es, al texto griego. Apocalipsis 16:4-7:

“4El tercero derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. 5Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. 6Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les ha dado a beber sangre; pues lo merecen. 7También oí a otro, que desde el altar decía:

"Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos”.


Hasta aquí la traducción de Reina-Valera, revisión de 1960.

Hermanos, en esta ocasión sí va a ser necesario considerar algunos ajustes al texto griego, porque a veces uno que otro escriba de los manuscritos tardíos acrecentó algunas palabras, y a veces el traductor hizo algo un poco más extenso de lo que realmente está en el texto griego. Entonces por favor, vayan siguiendo con sus ojos la versión Reina-Valera y vayan viendo los ajustes al texto griego que estamos haciendo. De la misma manera que aconteció en la segunda copa en donde dice: El segundo derramó su copa, la palabra ángel no está en el texto griego, esa es una palabra implícita, pero, claro, el traductor la hizo explícita; pero dice: “4El tercero derramó su taza sobre los ríos y sobre las fuentes de las aguas, y llegó a ser sangre”. Aquí en el verso 4, donde dice: “y se convirtieron (aparece el plural) en sangre”, hay una serie de manuscritos, los más antiguos, también los más numerosos, en que dice el verbo: “Egenetó”, en singular; “y llegó a ser (egenetó) sangre”; pero algunos escribas al decir: bueno, aquí está hablando en plural: fuentes de las aguas, ¿cómo vamos a dejar esto en singular? vamos a traducirlo en plural; entonces en vez de decir: egenetó, dijeron egenonto; o sea, lo pusieran en plural; pero realmente los manuscritos más antiguos y también muchos de los minúsculos dicen en singular: “y llegó a ser sangre”; claro que aquella gramatización los escribas la hicieron algo más gramática; pusieron el plural. Ya recuerdan que cuando comenzamos al principio a hablar del griego sui géneris de Apocalipsis, pues, estas cosas se adelantaron.

Luego dice el verso 5: “Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, el que eres y el que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas”. Esa expresión: “oh Señor”, es una expresión literaria del traductor; muy pocos manuscritos tardíos la tienen; la mayoría lo omite; no lo tienen; fue un acrécimo para embellecer. Algunos manuscritos, pocos y tardíos, acrecientan donde dice: “el que eres y el que eras”; algunos lo acrecientan con la frase: “y que has de venir”; porque así lo decía en el capítulo 1 y también en el 4; entonces por eso algunos escribas le añadieron eso; pero aquí gracias a Dios, que dejaron esa parte como está en los manuscritos más antiguos.

El verso 6: “Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les ha dado a beber sangre; pues lo merecen”. No tiene ninguna diferencia. El verso 7 sí tiene una gran diferencia; la mayor de todas las diferencias está en el verso 7. Aquí dice: “También oí a otro, que desde el altar decía; ese es un arreglo literario; lo que dice el texto griego es: Oí al altar diciendo”. Esa es la frase exacta en el texto griego: “Oí al altar diciendo: Sí, (o ciertamente) Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos”. Eso en cuanto al primer comentario de crítica textual.


Desarrollo gradual de los juicios

Ahora pasemos al comentario exegético: “4Y el tercero derramó su copa (o su taza) sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y llegó a ser sangre”. Aquí nos damos cuenta otra vez de cómo la tercera trompeta se desarrolla en la tercera copa o en la tercera taza. Comparémoslo. Vamos al capítulo 8 de Apocalipsis, donde aparece la tercera trompeta, y nos vamos a dar cuenta de que es también juicio al hombre en las aguas que el hombre bebe; solamente que en la tercera trompeta el juicio sobre el hombre en las aguas abarca la tercera parte de las aguas y no se convierten en sangre sino que se hacen amargas por causa de Absinto, aquel astro que cae. Entonces mirémoslo para compararlo y darnos cuenta de cómo la trompeta es un tercio de lo que es la copa; o sea que las trompetas convocan el juicio, y Dios no hace juicio de golpe, sino que Él va apretando la tuerca a los pocos; primero hace un juicio más pequeño; y si las personas no se arrepienten, tiene que hacer un juicio más fuerte; y así ustedes lo ven como aparece en Deuteronomio. En Deuteronomio ustedes recuerdan las bendiciones y las maldiciones; cómo el Señor le está hablando a Su pueblo, y les dice que si ellos no tienen en cuenta Sus estatutos y no le obedecen, les va a venir una cosa; pero que si aún así no obedecen, les va a venir otra cosa peor; y si aún no obedecen, cada vez los juicios son peores hasta que al final dice que, inclusive, llegarán a comerse sus propios hijos. Así sucedió ya cuando Tito, el general romano, tomó a Jerusalén en el año 70 d.C.; en el sitio de la ciudad llegó a haber tanta hambre, que las mujeres se comieron a sus hijos; el propio Flavio Josefo, historiador contemporáneo que vivió la situación y fue testigo ocular, él llegó a decir eso, que él escuchó a una mujer  diciéndole a la otra: Hoy nos comemos mi hijo, mañana nos comemos el tuyo. ¡Cosa horrible!

Comparando las trompetas con las copas

Miren que a veces Dios habla en gracia, habla en amor, pero la gente no entiende; entonces tiene que hablar más fuerte; no entienden; más fuerte, no entienden; ojalá algunos entiendan, ¿verdad? Por lo menos si la mayoría no entiende, que unos pocos entiendan, y valga la pena el método del flagelo de Dios, porque éste es un azote, una plaga, un flagelo. Miren lo que dice Apocalipsis 8:10-11 en cuanto a la tercera trompeta. Estos versos corresponden a la tercera trompeta, y los vamos a comparar con la tercera copa: “10El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo un gran astro, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre el tercio de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. 11Y el nombre de la estrella es Absinto, (traducido ajenjo) y el tercio de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas”.

Entonces aquí es la tercera parte de las aguas, ya no las del mar. La segunda copa se refiere también a la segunda trompeta; se refiere a las aguas del mar convertidas en sangre, y la vez pasada estuvimos leyendo la plaga de las primeras plagas que Dios trajo a Egipto por medio de Moisés, que era convertir las aguas en sangre. Sin embargo, la vez pasada recordamos eso en relación al mar, pero eso tiene mucho más relación con los ríos, porque realmente lo que se convirtió en sangre en aquella plaga en Egipto fue el río Nilo y las fuentes, inclusive las aguas que tenían en vasos de piedra, en vasos de madera; esas fueron las que se convirtieron en sangre. Si usted revisa Éxodo 7, se va a dar cuenta de que fueron las aguas del río Nilo; o sea que eso se corresponde más con la tercera copa.


Todos los ríos convertidos en sangre

Entonces dice acá, comparándola ahora con la tercera: “4El tercero derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y llegó a ser sangre (o se convirtieron en sangre)”, como traduce Reina-Valera. Aquí nosotros estamos viendo no una tercera parte, sino todo. Ahora, es una cosa gravísima, porque allí en la tercera trompeta dijo “la tercera parte de los ríos”. Bueno, no podemos beber de aquí porque las aguas están amargas; habrá que conseguir el agua carísima de cualquier otro lado; los que tienen el negocio del agua, que ahora está creciendo está en mano de los iluminati, el negocio del agua. En Europa ahora se compra más agua embotellada que gaseosa; los que tienen ese negocio, yo creo que van a hacer su agosto en aquellos días, trayendo agua importada de otras partes; pero ese negocio se les va a acabar  cuando se apriete un poco más la tuerca; ahora, en la tercera copa, es las aguas en general, ya no es la tercera parte, sino todas las aguas.

El ángel de las aguas

“5Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas”. En este caso, este ángel de las aguas, no es un ángel caído, porque está reconociendo al Señor y la justicia del Señor; aunque a veces Dios permite la intervención de ángeles caídos. Por ejemplo, ustedes recuerdan en la sexta trompeta que dice que en el Eufrates hay cuatro ángeles atados que van a ser desatados para destruir a la tercera parte de los hombres; esos ángeles son ángeles caídos. Este ángel de las aguas es un ángel fiel; y es interesante que exista un ángel de las aguas; o sea que en la administración de Dios, en la economía divina, Dios le encarga a un ángel cuidar de las aguas, administrar el asunto de las aguas. Hay otros pasajes donde se habla del ángel del fuego; en otros pasajes habla de los ángeles de los vientos. Entonces se ve que Dios delega a algunos de sus ángeles, para cuidar algunos de los elementos de la naturaleza. Vamos a ver eso, por ejemplo, en Apocalipsis 14:18, donde dice: “Y salió del altar otro ángel tenía poder sobre el fuego”; otro ángel tenía poder sobre el fuego; o sea que la naturaleza no está entregada al caos ni a sus propias fuerzas intrínsecas, sino que existe un control sobrenatural sobre la creación.

Los cuatro vientos de los cielos

Dios sustenta la creación y Dios controla la creación; y aquí aparece un ángel que tiene poder sobre el fuego, así como aparece aquí un ángel que tiene poder sobre las aguas; sobre los vientos está en el capítulo 7. Miren conmigo Apocalipsis 7:1: “Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol”. Son ángeles ejerciendo dominio sobre los vientos, deteniendo los vientos; pero como en la Biblia se habla de los cuatro vientos, entonces hay cuatro ángeles; o sea que cada ángel controla a uno de los cuatro vientos. ¿Recuerdan que una vez lo leímos en Zacarías 6? Vamos a recordarlo de nuevo; allí aparecen estos misteriosos ángeles. Zacarías 6:1: “1De nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos montes; y aquellos montes eran de bronce. 2En el primer carro había caballos alazanes, en el segundo carro caballos negros, 3en el tercer carro caballos blancos, y en el cuarto carro caballos overos rucios rodados”. Miren cómo Dios le muestra lo espiritual a Zacarías. “4Respondí entonces y dije al ángel que hablaba conmigo: Señor mío, ¿qué es esto? 5Y el ángel me respondió y me dijo: Estos son los cuatro vientos de los cielos, que salen después de presentarse delante del Señor de toda la tierra”. Aquí vemos que detrás de los vientos hay un control angelical; ellos se presentan delante del Señor y ellos dan cuenta delante del Señor de lo que les fue encargado a ellos (los vientos). Sigue diciendo acá: “6El carro con los caballos negros salía hacia la tierra del norte, y los blancos salieron tras ellos, y los overos salieron hacia la tierra del sur. 7Y los alazanes salieron y se afanaron por ir a recorrer la tierra. Y dijo: Id, recorred la tierra”. Les está hablando como a personas. “Y recorrieron la tierra. 8Luego me llamó, y me habló diciendo: Mira, los que salieron hacia la tierra del norte hicieron reposar mi Espíritu en la tierra del norte”.

Las Escrituras nos muestran, pues,  ángeles teniendo directa relación con los vientos, ángeles teniendo relación con el fuego; mejor, un ángel que tiene poder sobre el fuego; y  aquí en esta tercera copa aparece un ángel que tiene poder sobre las aguas; quiere decir que los espíritus angélicos, los que son de Dios, tienen esos poderes de parte de Dios, según Dios les encomendó a ellos; pero a veces los ángeles rebeldes y el mismo Satanás afectan también estas cosas. Veamos un ejemplo en Job.


Cuando Dios le da permiso a Satanás y sus ángeles

Vamos al libro de Job y veamos un asunto interesante allí, que una vez lo analizamos en un campamento cuando estudiamos el asunto de Edificación y Guerra; vamos a volver a verlo aquí. Job capítulo 1.

Ustedes saben que Satanás vino a presentarse como los demás ángeles se presentan; y los hijos de Dios, que son los ángeles, se presentaron delante de Dios, y cada uno daba cuenta; y Dios le preguntó a Satanás: ¿De dónde vienes? No es que Dios no sepa de donde viene Satanás, sino que cuando Dios le pregunta es para exponerle a él su propia condición; y él le dijo que de rodear la tierra y andar por ella; y ahí empezaron a hablar de Job. Y entonces Satanás quería acusar a Job; porque él es un acusador que de día y de noche está acusando a los hombres y a los santos de Dios delante de Dios; entonces Dios le dio permiso a Satanás para actuar sobre Job.

Satanás puede hacer eso porque Dios le da permiso; si Dios no le da permiso, no puede hacer nada; el control lo tienen aquellos ángeles obedientes a quienes Dios les encarga esos elementos de la naturaleza; pero como le dio permiso, actuó. Quiere decir que aquellos ángeles que tienen el control sobre el fuego, sobre los vientos, sobre el agua, se hacen de lado porque Dios le da permiso.


“12Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él”; y entonces le dio permiso; y el ángel encargado del fuego se hizo a un lado, y miren lo que dice Job 1:16: “Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia”. Fuego de Dios, decía aquel siervo de Job, cayó del cielo. Ahora, uno puede ver rayos que producen incendios y cosas, y uno pensaría que son solamente cosas naturales, pero fíjense en cómo detrás de fenómenos naturales se puede esconder el propio Satanás. Es curioso que cuando el Señor Jesús estaba durmiendo en la barca, se armó una tempestad; la Biblia no lo dice, pero yo me sospecho que Satanás, aprovechando que el Señor estaba durmiendo, quería ahogarlo a Él y a los apóstoles; entonces despertaron al Señor, y el Señor se despertó y reprendió a los vientos y a las aguas, y  se calmaron los vientos y se calmó el mar; probablemente detrás de esa tormenta, estaba interesado un personaje en la destrucción del Señor y los apóstoles, si no del Señor, por lo menos de los apóstoles.


Ahora, pasemos a unos versos más adelante, desde el 18, y miremos el informe del otro siervo de Job: “18Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito; 19y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia”. Significa que este viento fue un viento producido por Satanás. Eso nos dice que a veces Satanás actúa en los elementos del clima, de la meteorología; puede actuar a veces sobre las aguas, sobre el fuego, sobre los vientos, sobre la tierra; pero Dios tiene un ángel encargado del fuego, un ángel encargado de las aguas, cuatro ángeles encargados de los cuatro vientos; esos son los que la Biblia revela claramente.


Los ángeles en el libro de los Jubileos

Ahora, los judíos, en base a algunos versos de la Biblia, tenían una tradición todavía más amplia. En el Libro de los Jubileos, que es un libro muy famoso entre los judíos del período intertestamentario, en el capítulo 2 habla de los ángeles de la nieve, de los ángeles del granizo, habla del nombre de los ángeles del viento norte, del otro viento, etc.; vean cómo  esa idea que aparece en la Biblia bosquejada, fue desarrollada en el judaísmo, especialmente en ese libro de los Jubileos. Hay una mención que hace Champlin, un comentarista de la Biblia, diciendo que los judíos le daban el nombre de “Niconías” a este ángel de las aguas; y él cita a Yalkut Simeoni y cita la Misná, el tratado shekelim de la Misná, donde aparece que al ángel de las aguas le llamaban Niconías. Yo no tengo aún acceso al Yalkut Simeoni, pero sí tengo acceso a la Misná; fui y revisé la Misná para ver si realmente lo que decía Champlin era real; pero me encontré, desde mi punto de vista, con una mala interpretación de Champlin. Cuando leí en la Misná a quién se refería Niconías, en ese capítulo de la Misná, el tratado shekelim, o sea, siclos, no habla de ángeles, sino de sacerdotes; dice: El sacerdote tal era encargado de tal cosa, el sacerdote cual era el encargado de esta otra cosa; da los nombres; y el sacerdote Niconías era encargado de los pozos de las aguas; entonces me parece que cuando Champlin  leyó eso, no sé si en otro idioma, le dio otro sentido. Basado en el tratado shekelim de la Misná, él menciona como si Niconías fuera el ángel de las aguas; pero realmente es el sacerdote encargado de los pozos de las aguas.

Esto lo comento para que los hermanos, al leer este pasaje: “Oí al ángel de las aguas”, les llame la atención lo que hay detrás de eso; o sea que los elementos son encargados a ciertos ángeles; por lo menos los que aparecen en la Biblia; ya lo que dice Jubileos es como una aplicación más extendida. Yo no me atrevo a hacer esa aplicación canónicamente, pero por lo menos lo que la Biblia dice, hasta ahí lo tengo que aceptar.


Supuestos espíritus elementales

En Colosenses, me permiten los hermanos, hay allí un versículo que es muy curioso; porque la traducción de ese versículo ha sido motivo de controversias. En el capítulo 2 habla de los rudimentos del mundo, ¿recuerdan? Eso lo dice en dos partes; en el verso 8 y en el verso 20; en el verso 8 dice: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo”. La palabra que Reina-Valera tradujo “rudimentos”, en el griego es stoikeia, de donde viene la palabra “los estoicos”; stoikeia, que se puede decir: principios; algunos los llaman: “elementales”. Algunas personas hablan de los espíritus elementales que están en la naturaleza; especialmente la Nueva Era usa mucho ese asunto; entonces cuando se encontraron con esta palabra “stoikeia”, algunos traductores la tradujeron “los elementales”, y aquí se llama “rudimentos”, y “elementales”; sólo que aplicaron la palabra “elementales” a espíritus de la naturaleza. Esas son solamente discusiones que hay entre los eruditos para traducir esa palabra “stoikeia”; unos utilizan “principios”, otros utilizan “principios rudimentos”, otros traducen “elementales”, y otros llaman “elementales” a espíritus elementales que estarían en la naturaleza; y la gente ocultista generalmente está hablando de esos duendes que hay en las plantas, que hay en los bosques, etc.

En esto hay que tener mucho cuidado; no debemos especular más allá de lo que está revelado; amén. Debemos retenernos en lo que sí está revelado. Sí está revelado que hay ángeles, cuatro ángeles que detienen los vientos; hay un ángel que tiene poder sobre el fuego, hay este ángel de las aguas. Digamos que estos “stoikea”, filosofía según los elementales, pueden algunos ser espíritus de demonios, con doctrinas de demonios; no sabemos. Hay discusión de cómo traducir esa misteriosa palabra; vamos a dejarlo hasta aquí; les ruego no especulemos más de lo que está escrito, pero sí aceptemos lo que está escrito y sigamos examinando para que la Palabra nos hable.


Los juicios de Dios son verdaderos y justos

Entonces volvemos allí a Apocalipsis 16:5: “Y oí al ángel de las aguas que decía: (éste, por lo visto, es un ángel fiel, que no cayó) Justo eres tú, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas”.

En este contexto de un juicio tan terrible como de convertir los ríos y las fuentes de las aguas en sangre, aquí él utiliza dos palabras: Justo y Santo. Más adelante, en el verso 7, también el altar decía: “tus juicios son verdaderos y justos”. La gente cuando oye juicios tan terribles, como que tienen que beber sangre y no encuentran agua para beber, les parece que esto es muy terrible; pero aquí, quien está viendo y conociendo la realidad del pecado de los hombres dice: Eres justo y eres Santo; o sea, no toleras el pecado, no admites el pecado, lo tienes que juzgar, porque eres justo y tus juicios son justos y verdaderos. Los juicios justos se refieren a los principios del carácter del Señor, a Su naturaleza. Él es justo y Él es también verdadero.

Pero ¿por qué dice: Tus juicios son verdaderos? o sea que Dios había prometido juicios y esos juicios fueron cumplidos. Significa que Dios es verdadero cuando cumple sus juicios, y esos juicios son justos.


El quinto sello y la tercera copa: los mártires

Entonces dice: “porque has juzgado estas cosas”. Ahora, ¿cuáles son esas cosas qué has juzgado? Ese juicio vino porque Dios juzgó cosas.

Acuérdense de el quinto sello, porque el quinto sello tiene que ver estrechamente con la tercera copa. Vamos a recordar el quinto sello y ver la relación del quinto sello con la tercera copa. El quinto sello está en el capítulo 6 desde el verso 9. Vamos a leerlo de nuevo para que los hermanos podamos entender mejor la tercera copa, la tercera taza de la ira. “9Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar...”; este altar que aparece en el quinto sello es el mismo altar que aparece en el capítulo 8, y es el mismo altar que aparece en la tercera copa de la ira; es el altar de oro donde se presentan las oraciones a Dios; ese altar de oro del incensario se describe en el capítulo 8; vamos a ver también el 8, pero terminemos el 6: “9Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían”. Ellos habían estado hablando la palabra de Dios, testificando el evangelio de Dios, del amor de Dios, del propósito eterno de Dios, lo que hizo el Señor enviando a Su Hijo; de tal manera nos amó que murió una muerte expiatoria por nosotros, etc.; y en vez de ser recibido y agradecido, los mataron a ellos; y no a uno ni a dos; mataron millones de mártires. Ya hace tiempo que el solo martirologio de la inquisición era de 68 millones; así decían algunos; ese dato no es seguro, pero así recuerdo haber leído. Imagínense, cuántos hijos de Dios muertos cuando están presentando la palabra de Dios y el testimonio de Dios, y son rechazados. ¡Cómo el Señor todavía tiene paciencia! porque ellos dicen: “10¿Hasta cuándo, Señor Santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?”


Juicios para apresurar la venida del reino

Pero el Señor esperó, esperó y esperó para juzgar. “10¿Hasta cuándo no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra? 11Y se les dieron vestiduras blancas y se les dijo que descansasen (gracias a Dios estaban descansando, conscientes) todavía un poco de tiempo, hasta que se complete el número de sus consiervos y de sus hermanos que también habían de ser muertos como ellos”. Significa que Dios tiene un número de mártires que considera el colmo; y cuando la humanidad llegue a ese número, a ese colmo, Él va a juzgar; todavía descansen más, todavía no ha llegado el colmo; y ¡cuántos millones ya han muerto! y sin embargo, el Señor misericordioso puso un número muy alto; cuando llegue ese número ya Dios empieza a juzgar, empieza a responder las oraciones de debajo del altar de oro, porque es desde el altar de oro de donde suben las oraciones a Dios.

Apocalipsis 8:3: “Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono”. Fíjense en el principio; debajo del altar están los santos clamando a Dios para que Dios haga justicia, para apresurar el reino de Dios y la consumación del misterio de Dios; ese es el sentido de las oraciones. Señor, venga tu reino, hágase tu voluntad aquí en la tierra como se hace en el cielo; eso es lo que el Señor nos enseñó a pedir; entonces estos juicios son para apresurar la venida del Reino, la consumación del propósito de Dios y del misterio de Dios. Aquí en el 6 aparecen ellos orando debajo del altar, y aquí en el 8 aparece esta escena celestial; también el ángel ministrando esas oraciones de los santos; y dice en el verso 4: “4Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. 5Y el ángel tomó el incensario, (él no va a hacer algo por iniciativa propia, esta fue una dirección de Dios) y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; (cuando llegaron esas oraciones) y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto”. De ahí se les dieron las trompetas, y ahí empezaron a introducir el juicio con las trompetas, y lo consumaron con las copas.


Vamos allí de nuevo a la tercera copa de la ira. Entonces al final del verso 5, este ángel de las aguas que es el que permitió que las aguas se conviertan en sangre, porque fue un juicio celestial, dice: “Justo eres tú, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas”; y ya no dice “el que ha de venir”, porque está juzgando; “porque has juzgado”; ahora sí, has juzgado. “Señor, ¿hasta cuándo no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra?” Esperen un poco; pero cuando ya llegan al colmo, ahora sí has juzgado estas cosas; hasta aquí. Señor, ¿hasta cuándo no juzgas? Esperen un momento, descansen un poco más, tengan paciencia; pero ahora ya la ira consumada de Dios, que se consuma en siete tazas, ahora sí ha juzgado estas cosas; y explica qué fue lo que ha juzgado. ¡Ah! “6Por cuanto (esas son estas cosas) derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen”.


¿Por qué un juicio tan terrible?

Eso tan terrible que las aguas de los ríos y las fuentes se convertirán en sangre, es lo que los hombres merecen; no es un castigo exagerado; no, los hombres lo merecen. Beberán sangre porque han derramado la sangre de los santos y de los profetas; cada persecución es peor que la otra; y ¿cómo será la persecución final del anticristo, matando a los 144.000, matando a los santos de entre los gentiles; ¡como nunca lo ha habido!? Si las persecuciones de los romanos, de los césares, del papado, y de otros lugares que ha habido, del comunismo, del nazismo, han sido terribles, ¿cuánto más será la final, la de la iniquidad, la del anticristo? entonces Dios les dijo a las almas de los mártires: Bueno, descansen todavía. ¿Hasta cuándo no juzgas? Esperen; pero cuando llegó el colmo, sobrevino el juicio.

El colmo llega en la tercera copa

Así como le dijo a Abraham:  Mira, todavía no ha llegado al colmo la maldad de los amorreos; por tanto, ustedes van a esperar 400 años en Egipto; pero cuando llegue al colmo la maldad del amorreo, ahora sí voy a juzgar a los amorreos por medio de darles a ustedes la tierra; y fue con Josué que se tomaron la tierra de Canáan. El colmo, hasta que se complete el número. Ahora, hermanos, quiere decir que ya en la gran tribulación, apenas en la tercera copa, ha sido tal la persecución de santos, que ya el número fue completado; quizá siguió creciendo porque todavía no termina la tribulación. Entonces, has juzgado, ahora sí, estas cosas. “6Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre”. ¿Quieren ver sangre? Tomen sangre, beban sangre; ¡eso es lo quieren! Sangre, ¿no? entonces tomen sangre; bueno, lo merecen.

Vamos a ver tres versos donde este principio, de pagar lo que los hombres hacen, aparece bien descrito en la Biblia. Miremos 2 Crónicas 6:23; este principio que aparece en este versículo está íntimamente relacionado con lo que estamos viendo en la tercera taza: “23Tú oirás desde los cielos, (el incienso llegó a la presencia de Dios, ¿desde dónde? desde el altar, porque ellos clamaban bajo el altar y desde el altar subió el incienso, las oraciones) y actuarás, y juzgarás a tus siervos, dando la paga al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza”. ¿Cómo es que nosotros vamos a hacer las cosas sobre los otros y Dios no va a hacer nada? Él permite que hagamos muchas cosas, pero un día dirá: todo lo que ha salido de ti, vuelve sobre ti; ¿no es eso lo justo? ¿Cómo es que van a salir maldades, haciendo desastres? al final, todo lo que salió de ti, volverá sobre ti mismo. “Dando la paga al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo, al darle conforme a su justicia”. Qué versículo tan tremendo; íntimamente ligado con la tercera copa y el quinto sello.


Isaías 40:10: “He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro”.


Joel 3:7: “He aquí yo los levantaré del lugar donde los vendisteis, y volveré vuestra paga sobre vuestra cabeza”. Ese es el principio; puede que se demore mucho, puede que haya que orar mucho y decir: Señor, ¿hasta cuándo? Pero llegará un momento en que el Señor lo hace.


Jeremías 51:56; la última parte del versículo: “Porque Jehová”; y noten este título del Señor que a veces no nos acordamos de ese título; nos acordamos de otros títulos, pero miren otro título del Señor: “Jehová, Dios de retribuciones, dará la paga”.


La voz del altar

Llegamos a Apocalipsis 16:7, que es el último verso del pasaje, donde dice: “Y oí al altar diciendo:” El traductor aquí lo floreó; ¿cómo un altar va a hablar? Pero ¿cómo no va a hablar? ¿Acaso todas las oraciones de los santos no están pasando por el altar y subiendo en forma de incienso a la presencia del Señor? Acuérdense de por qué dice aquí: “Y oí al altar diciendo”; por qué no es un ángel, por qué no es una persona; acuérdense de lo que decía al final del capítulo 15, que cuando se llenó de humo el templo, nadie podía entrar en el templo hasta que se cumpliesen la siete copas; nadie podía entrar en el templo. Por eso no puede ser una voz de otras criaturas en el templo; es el altar; o sea, los santos que están debajo del altar son los que están clamando; por eso dice: “Y oí al altar diciendo:”. Ese es el altar de oro, el mismo del quinto sello, el mismo del capítulo 8 de Apocalipsis; ese es el mismo altar de oro siguiendo la secuencia.

Ahora sí, la voz que se oye en el altar es diferente; en el capítulo 6, cuando habla del quinto sello, Sellos dicen: Señor, ¿hasta cuándo no juzgas? Pero ahora dice: “Ciertamente”; o sea, está apoyando lo que el ángel de las aguas decía. ¿Qué decía el ángel de las aguas? “Has juzgado estas cosas”. ¿Hasta cuándo no juzgas? Bueno, en la tercera copa voy a juzgar. Entonces el ángel de las aguas dijo: “5Justo eres tú, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. 6Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen”.


Ahora los santos, los que estaban bajo el altar, cuando están viendo el juicio de Dios, dicen: “7Ciertamente, (están de acuerdo con lo que el ángel de las aguas dijo) Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos”. Verdaderos. El Señor había dicho: esperen, hasta que se complete el número. Bueno, los hombres quisieron ver la sangre de los santos derramada; ahora, a beber sangre; lo merecen; Él lo prometió; entonces lo cumplió; Sus juicios son verdaderos, justos; son justos, pues lo merecen. ¿Acaso no querían ver sangre y sangre y sangre? a beber sangre, no vino, ni whisky, ni aguardiente, ni agua potable, sino sangre. “Les has dado a beber sangre; pues lo merecen”.


Hermanos, ¡qué cosa tremenda! Nosotros también debemos decir como dijo el ángel de las aguas y como dijo el altar con las voces de los santos que han recibido respuesta a sus oraciones; tardó pero llegó; debemos decir nosotros lo mismo: Señor, has juzgado estas cosas. Justo eres tú, el que eres y que eras, el Santo. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, que puedes hacer lo que quieres, tus juicios son verdaderos y justos.


Vamos a parar aquí hermanos.


Continúa con: La cuarta copa de la ira.

LA CUARTA COPA DE LA IRA

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 17:45, Categoría: General


Aproximación al Apocalipsis (57)


LA CUARTA COPA DE LA IRA


"8El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. 9Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria". Apo. 16:8-9.

Comparación de la cuarta copa con la cuarta trompeta

Hermanos amados: Vamos a abrir la palabra del Señor en el libro de Apocalipsis 16:8-9, que corresponde a la cuarta copa de la ira, la cuarta taza de las siete que consuman la ira del Señor. La cuarta taza está descrita en estos dos versos, el 8 y el 9; son dos versos cortos pero que se relacionan con toda la palabra del Señor. Vamos a leerlo primeramente como está en esta traducción de Reina-Valera versión de 1960, que es la que tenemos la mayoría de los hermanos aquí, y luego hacemos el comentario de crítica textual para acercarnos un poco más al texto griego: "8El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. 9Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria". Ese es el contenido de la cuarta plaga, la cuarta copa; son muy pocos los comentarios; solamente dos, que quisiera hacer aquí. El verso 8 comienza también con la palabra "Y"; casi todos los versos del capítulo 16, con excepción del verso 6, comienzan  con la palabra "kai", "Y". "1Y oí una gran voz". "2Y fue el primero". "3Y el segundo". "4Y el tercero". "5Y oí al ángel de las aguas". "7Y oí al altar diciendo"; y el 8 comienza también con esa palabra "Y". "8Y el cuarto derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. 9Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron dándole gloria". La palabra "para" no aparece en el texto griego, sino que dice: "dándole gloria". Esos, pues, son los dos únicos aspectos que respecto de crítica textual tienen estos versos de la cuarta copa.

En primer lugar, quisiéramos que comparáramos, como lo hemos hecho todas las veces, la cuarta copa con la cuarta trompeta. La cuarta trompeta está descrita en Apocalipsis 8:12-13. La segunda trompeta y la segunda copa tienen que ver con el mar; la tercera trompeta y la tercera copa tienen que ver con las fuentes de las aguas; y ahora, la cuarta trompeta y la cuarta copa tienen que ver con el sol, aunque la cuarta trompeta tiene que ver también con la luna y con los astros; pero solamente con respecto del sol tiene que ver la cuarta copa. De la cuarta trompeta, dice Apocalipsis 8:12-13:

"12El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol" (la primera parte que se menciona en la cuarta trompeta es el sol, fenómenos que Dios dice que acontecerán en el sol.  Hoy vamos a detenernos un poquito más en el sol), y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de los astros, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche". Eso es lo que claramente dice la cuarta trompeta; es decir, cuando estas cosas estén sucediendo en los astros físicos; porque creemos que esta es una interpretación física como físicamente fue la plaga de oscuridad en Egipto, como físicamente fue la oscuridad en la muerte del Señor Jesús en la cruz; así también creemos que esto ha de ser físico; la tercera parte de la luz del día por causa de la tercera parte del sol; quiere decir que va a haber una disminución de la luz del sol. Ya en la próxima copa veremos una oscuridad total, pero Dios comienza oscureciendo una tercera parte del sol. Cuando eso esté sucediendo es el momento de la cuarta trompeta. La cuarta copa también tiene que ver con el sol; solamente que ahora no menciona nada de la luna, ni menciona nada de las estrellas, sino que se concentra en un fenómeno del sol. Al sol, dice, se le dará permiso, es decir, Dios concederá que el sol queme a los hombres con fuego. Le fue dado quemar a los hombres con fuego. ¿Cómo le fue dado? No está escrito, pueden haber varios cómos; quizás uno de los cómos es permitiendo que la capa de ozono sea desgastada por el pecado del propio hombre, por la avaricia de los hombres; ese es uno de los cómos por lo cual se le da al sol el quemar a los hombres con fuego; el hecho es que aquí dice: "8El cuarto derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego".


Señales en el sol

Quisiera que miráramos Lucas 21:25 donde de manera clara el Señor, cuando estaba en la tierra, anuncia que habrían señales en el sol.

"25Entonces habrá señales en el sol, (también) en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas"; pero quisiera detenerme en la primera frase del versículo: "entonces habrá", en el contexto de todo aquel capítulo; "habrá señales en el sol"; y usa la palabra "señales" en plural: "habrá señales en el sol". Veamos, por ejemplo, que la cuarta trompeta es una de las señales en el sol; la tercera parte del sol es oscurecida para que el día tenga una tercera parte menos; o sea, un día más corto y una noche más larga; esa es una primera señal.

Ahora, esta copa que aparece aquí, la cuarta copa, es otra señal; fijémonos en que Dios le pregunta a Job: ¿Has tomado tú las medidas de la tierra? ¿conoces las medidas de la tierra? Si uno se pone a estudiar eso, como lo han hecho algunos hermanos científicos, se da cuenta de que la ubicación de la tierra respecto del sol, es una maravilla de parte de Dios. Dios ha hecho que todo el "reloj", todo el mecanismo de nuestro sistema solar, que a su vez pertenece a un brazo de la galaxia de la Vía Láctea, todo eso se conjuga para que todo este beneficio se dé en la tierra; estamos en un equilibrio de fuerzas. A veces no nos damos cuenta de que la presencia de un planeta cambia la órbita de otro planeta. Así se descubrió Neptuno. Se veía que Urano tenía en su órbita una irregularidad; y si no existía otro planeta, ¿cómo iba a haber esa tal irregularidad? Entonces sospecharon, dedujeron matemáticamente que tenía que haber un planeta oculto que no se veía, que era el que provocaba la desviación de Urano, de su órbita normal; y claro, después descubrieron a Neptuno. Neptuno hacía que la órbita de Urano fuera como es; si no estuviera Neptuno fuera diferente. ¿Qué quiere decir eso? que el juego de las fuerzas en el sistema solar está calculado para beneficio de la tierra, para que en la tierra haya vida. Un poquito más cerca del sol y estaríamos quemados; un poquito más lejos y estaríamos congelados; sin la inclinación que tenemos no tendríamos las estaciones. La vez pasada les recordé que si giráramos como gira Urano, que gira de manera retrógrada, para atrás, presentando siempre un mismo polo hacia el sol, seríamos sal en la cara que da al sol, y hielo en la cara que da hacia la oscuridad. Realmente las medidas de la tierra son algo que Dios ha puesto. La Biblia dice que Dios le dijo al mar: hasta aquí llegarás y no pasarás; y hay muchas otras cosas que se podrían hablar, pero que no tenemos tiempo de considerar en esta noche, para mostrar que la mano soberana de Dios está detrás del mecanismo de las galaxias y de esta galaxia nuestra, la Vía Láctea, y de este sistema solar nuestro para que la tierra esté aquí, para que haya vida, para que el hombre esté, para que la Iglesia esté.


Ahora dice: "al cual le fue dado (no es una cosa sólo natural; es Dios el que da, es Dios el que tiene el control) quemar a los hombres con fuego". Habrá señales en el sol; primero una tercera parte se oscurecerá; segundo, le fue dado quemar a los hombres con fuego.

Hermanos, yo sé lo que eso significa; por el sol de Bogotá, todavía no el de la cuarta copa, ni siquiera el de la cuarta trompeta, tuve cáncer en el labio inferior; se me secó el labio, se me partió; el examen, el diagnóstico, dijo que era un carcinoma espino bien diferenciado, provocado por los rayos del sol; y me tuvieron que cortar el labio de abajo, hacerme un injerto con las papadas y con la mitad del labio de arriba; por eso me dejé la barba. Yo sé lo que significa ser víctima del sol. Y estas dos copas, la cuarta y la quinta, tienen que ver directamente con el sol. Hermanos, si ustedes analizan una cosa y se fijan, por ejemplo, en las plagas de Egipto, que cuando el Señor quiso mostrar Su poder, permitió que, por culpa de Faraón, fuera endurecido; claro, fue con permiso de Dios; por eso Dios asume la responsabilidad, y vemos que se endureció Faraón y Dios fue trayendo plaga sobre plaga. Si usted conoce la cultura egipcia, usted se da cuenta de que lo que los egipcios tenían por dioses, fue lo que el Señor permitió que se les convirtiera en plaga. Los egipcios adoraban animales, pero esos animales se les volvieron plagas; los egipcios adoraban la creación, eran idólatras, y la creación se les volvió plagas; y justamente aquí en esta cuarta copa de la ira sucede lo mismo.


Adoración al sol

Ustedes recuerdan que en el tiempo final la gente va a estar adorando al dragón y al anticristo. Y van a estar adorando a los demonios. Dice que no dejaron de adorar a los demonios; y la Biblia dice que en los postreros tiempos apostatarán de la fe oyendo a espíritus de mentira, engañadores (1 Ti. 4:1); y todas las profecías acerca de falsos profetas y del falso Cristo, el anticristo en el tiempo final. ¿Qué nos muestra eso? Nos muestra que la religión será falsa; las religiones falsas en vez de adorar al Creador, adoran la criatura; lo que dice claramente Romanos: dejaron de adorar al Creador y adoraron la criatura (Ro. 1:25). En la historia de la humanidad, y eso no ha dejado de suceder, sigue sucediendo todavía, la criatura que más ha sido adorada es el sol; casi todas las religiones paganas han adorado al sol; los chibchas adoraban al sol, los muiscas adoraban el sol, los incas adoraban el sol, los egipcios adoraban el sol; incluso, cuando hubo una época de monoteísmo en Egipto, el faraón Atón dijo que no había sino un solo Dios, pero dijo que era el sol. Ustedes se quedarían asustados si yo les dijera que una vez escuché a una hermana en Cristo que se fue metiendo en cosas de nueva era, hablando maravillas del sol; no voy a decir nombres propios. La nueva era le atribuye los grandes poderes al sol porque confunden la creación con el Creador; ese es el panteísmo, llamar al todo creado, Dios; y como el sol es tan especial para la tierra por causa de Dios, porque fue Dios el que lo puso allí a servir a Su causa y a Su propósito, entonces ¿qué pasa? los hombres no adoran a Dios, pero adoran al sol. Miren, pues, lo que Dios va a permitir que el adorado sol de los hombres les haga.
La Biblia menciona muchos versículos sobre este problema.

Empecemos por Deuteronomio 4:19; le dice Dios a Israel: "19No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado (¿por quién será? algún demonio), y te inclines a ellos y les sirvas, porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos". Las naciones son idólatras; el Señor se los concedió; les dio permiso a las naciones de ser idólatras hasta trabajar con Israel, luego con la Iglesia, y ahora sí ya no hay más excusa; pero mientras Dios trabajaba con Israel, a las naciones, que no conocían el testimonio de la revelación proposicional de Dios con Israel, les concedió adorar los astros. "20Pero a vosotros (en contraste Israel) Jehová os tomó y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad (no el pueblo del sol como los incas, no el pueblo de la media luna como los musulmanes, el mes de Ramadán, sino el pueblo de Jehová) como en este día".


Pasemos a Deuteronomio 17:2-6: "2Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehová tu Dios traspasando su pacto, 3que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido; 4y te fuere dado aviso, y después que oyeres y hubieres indagado bien, la cosa pareciere de verdad cierta, que tal abominación ha sido hecha en Israel; 5entonces sacarás a tus puertas al hombre o a la mujer que hubiere hecho esta mala cosa, sea hombre o mujer, y los apedrearás, y así morirán. 6Por dicho de dos o tres testigos morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo". ¿Quién debe morir? Quien adore al sol. Ahora la nueva era está adorando a la naturaleza en general.


Pasemos a 2 Reyes 23:5,11; una de las cosas positivas que el Espíritu Santo quiso que se registrara del rey Josías: "5Y quitó a los sacerdotes idólatras que habían puesto los reyes de Judá para que quemasen incienso en los lugares altos en las ciudades de Judá, y en los alrededores de Jerusalén; y asimismo a los que quemaban incienso a Baal, al sol y a la luna, y a los signos del zodíaco, y a todo el ejército de los cielos. 11Quitó también los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al sol a la entrada del templo de Jehová, junto a la cámara de Natán-melec eunuco, el cual tenía a su cargo los ejidos; y quemó al fuego los carros del sol". Cosas que sucedían en Judá; imagínense, no sólo en Israel, sino en Judá; cosas terribles. A veces uno no pensaría que una criatura fuera a ser usada por el diablo para rivalizar con el propio Señor; pero el Señor ha tenido que lidiar con la idolatría desde el principio. ¡Cosa terrible!


Pasemos a Isaías 17:7-8: "7En aquel día (cuando Dios juzgue) mirará el hombre a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel. 8Y no mirará a los altares que hicieron sus manos, ni mirará a lo que hicieron sus dedos, ni a los símbolos de Asera, ni a las imágenes del sol". Desgraciadamente hasta al sol se le hacen imágenes. Isaías 27:9: "De esta manera, pues, será perdonada la iniquidad de Jacob, y este será todo el fruto, la remoción de su pecado; cuando haga todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, y no se levanten los símbolos de Asera ni las imágenes del sol". Por alguna razón Dios permitió que los españoles conquistaran a los Muiscas, que en Sogamoso adoraban el sol; ellos tenían el templo del sol. Dios tenía que hacer espacio para Sí mismo; por eso Dios permitió que los españoles conquistaran a grandes pueblos como los aztecas, como los incas, como los chibchas, etc.


Pasemos a Ezequiel 6:4,6: "4Vuestros altares serán asolados, y vuestras imágenes del sol serán quebradas; y haré que caigan vuestros muertos delante de vuestros ídolos. 6Dondequiera que habitéis, serán desiertas las ciudades; y los lugares altos serán asolados, para que sean asolados y se hagan desiertos vuestros altares; y vuestros ídolos serán quebrados y acabarán, vuestras imágenes del sol serán destruidas, y vuestras obras serán deshechas". Continuemos en Ezequiel 8:16; algo que hacían los sacerdotes idólatras en el  propio templo del Señor, pero el Señor le abrió los ojos a Ezequiel, lo trajo en Espíritu y le mostró: "16Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová (dándole a las espaldas al Señor) y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente". Yo quería leer estos versículos para entender por qué Dios tiene que usar el sol para castigar a los hombres; porque los hombres han adorado el sol.


Quemados al calor de su propio dios

Miremos 2 Crónicas 34:4, referido a Josías, como decía Reyes: "Y derribaron delante de él los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también las imágenes de Asera, las esculturas y estatuas fundidas, y las desmenuzó, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido sacrificios". Ese fue el juicio de Dios por medio de rey Josías, un rey fiel. Estos versículos nos muestran que ha habido adoración al sol y  por tanto la Palabra dice: "8Y el cuarto derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado (¿cómo? Puede ser una, dos, tres, cinco, varias maneras) quemar a los hombres con fuego. 9Y los hombres se quemaron con el gran calor". Está profetizado un aumento del calor; ahora, eso puede traer otras consecuencias como los mismos científicos están diciendo; el efecto de calentamiento de la atmósfera por culpa del hombre, las emisiones de gas carbónico y otros asuntos, los aerosoles, los carros, van quemando la capa de ozono. También por el efecto invernadero, se aumenta el calor de la tierra; entonces los polos de hielo se van derritiendo, y va aumentando el nivel de las aguas. Países que eran islas planas, por ejemplo, Tuvalú, están siendo abandonados porque el mar está avanzando y les está quitando el país; ya está sucediendo. Los habitantes de Tuvalú están huyendo hacia Nueva Zelanda, que tiene ciertas montañas, que es otra isla del sur, más al sur de Australia; y están haciendo esto. El hermano Samuel Doctorian llegó a decir que él vio, que le fue mostrado, que incluso el océano Atlántico y el Pacífico se juntarían; él, hablando de Méjico, dijo eso. Ahora, si tú miras Centroamérica, ves que hay unas partes bajas; hay una parte en el Golfo de Méjico donde está Yucatán, y hay una parte baja también al sur de Nicaragua; hay un gran lago que entra, y hay un río que sale hacia el Atlántico, y es una parte muy baja; ahí también podrían juntarse. La propia Panamá es un lugar también muy bajo donde las partes montañosas quizá quedarían convertidas en islas; quién sabe cuántas costas serían totalmente cubiertas por el crecimiento del mar. Países como Holanda están bajo el nivel del mar. Ellos han hecho diques y han cerrado el mar y han sacado el agua, y el mar llega hasta un punto y la tierra está a un nivel más abajo que el mar mantenido por diques; si el mar sube destruiría completamente toda la tierra que le quitaron al mar. Eso lo hace simplemente el gran calor. El calentamiento de la tierra produce estos fenómenos llamados "del niño", "de la niña" y todo este desastre climatológico que ya estamos viendo. Este gran calor se viene todavía peor. Una cosa más grande.

La blasfemia de los hombres contra Dios

Quisiera que viéramos otros detallitos acerca de la blasfemia. "9Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios". Al sol adoraron, pero ahora blasfeman al Señor; al sol adoraron, pero al verdadero Señor blasfeman, el nombre de Dios que tiene poder sobre estas plagas; le fue dado ese poder al sol. Dios tiene poder; Dios es el que está controlando esas plagas. "Y no se arrepintieron dándole gloria". Los hombres siguieron en lo suyo. Veamos algunos versos relativos a la blasfemia. En Apocalipsis 13:6, se nos dice del anticristo: "Y abrió su boca en blasfemias contra Dios (quizá primeramente; el anticristo animó al resto de la humanidad a blasfemar de manera terrible), para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo".

Isaías 52:5 nos dice lo siguiente respecto de la blasfemia: "Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado injustamente? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día". ¡Cuántas cosas ha soportado Dios! "Continuamente es blasfemado mi nombre todo el día", dice el Señor.


Pasemos a 1 Timoteo 6:1: "Todos los que están bajo el yugo de esclavitud, tengan a sus amos por dignos de todo honor, para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina". Vemos que la doctrina  cristiana y principalmente el nombre del Señor, es blasfemado por el mundo, por causa de la mala conducta de los cristianos; si los cristianos no son un buen testimonio, provocan blasfemias contra Dios y contra la doctrina cristiana. Por eso dice acá, que incluso los siervos, que están bajo el yugo de esclavitud, deben tener a sus amos por dignos de todo honor; y dice para qué, "para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina".


Un verso más respecto a la blasfemia. Santiago 2:7: "¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros?" Los ricos del mundo, explotadores, blasfeman el nombre de Cristo que fue invocado sobre los cristianos pobres; por eso la responsabilidad de evitar que el nombre de Dios sea blasfemado por nuestra conducta cristiana, por nuestra causa.


Ahora, pasemos a ver otra serie de versos que tienen que ver con lo que dijimos al principio. Señales (plural) en el sol. El Señor va a hacer que la normalidad del sol deje de ser normal, porque si el sol sigue siendo como siempre ha sido, no hay ninguna señal; siempre fue igual; pero si dice: habrá señales en el sol, quiere decir que el Señor dice que varias cosas van a acontecer con el sol. Ya vimos la primera en el sexto sello, y la que está en la cuarta trompeta que dice que la tercera parte del sol será oscurecido, que la tercera parte del día será oscurecida; esa es una señal. Aquí en la cuarta copa de la ira vemos otra señal; ¿cuál? Que habrá calor, gran calor; cosas que antes no sucedían, porque Dios tiene las medidas de la tierra en su mano, ahora Dios va a permitir, se le va a dar al sol de distintas maneras, quemar a los hombres con fuego; una puede ser como dijimos, el asunto de la capa de ozono. "Le fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios"; por el gran calor. Ya existen en estos tiempos personas que en los veranos europeos mueren del calor. Una vez llegué en invierno al Brasil, en un mes de invierno, y eran 42 grados en la Ilha do Governador, en la Bahía de Guanabara. Ese año, el mar llegó hasta la avenida Atlántica en Copacabana, Río de Janeiro. Había personas que llevaban 30 años viviendo desde niños allí y dicen que nunca había sucedido esto que el mar llegara hasta la avenida Atlántica en Copacabana; es como el Señor dando avisitos. Las trompetas son avisos de las copas; es una parte, no se oscureció todo; en la quinta vamos a ver después que se oscurece todo, pero primero se oscurece una tercera parte, y aun así los hombres no se arrepienten ni le dan gloria; entonces Dios tiene que permitir más. Ahora, además de estas primeras señales va a haber otras señales más en el sol, que quisiera que viéramos.


Historia futura del sol

Va a llegar un momento en que el sol va a brillar siete veces más y la luna va a brillar como el sol. Veamos algunos  versos relativos a la futura historia del sol, ya que esta cuarta copa se centró en el sol. Empecemos con Isaías 30:26; dice la palabra del Señor así: "Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor, como la luz de siete días (¿cuándo?), el día que vendare Jehová la herida de su pueblo, y curare la llaga que él causó". Lo más probable es que sea para el Milenio, porque en la cuarta trompeta se oscurece la tercera parte, luego comienza a producir gran calor en la cuarta copa. En la cuarta trompeta se oscurece la tercera parte, en la cuarta copa hay gran calor; en la quinta copa hay tinieblas totales, y en el Milenio brilla siete veces más; ya en la Nueva Jerusalén no habrá necesidad de sol ni de la luna, porque la gloria propia del Señor alumbrará. Lo que vimos en ese verso anterior de Isaías cuando la luna brille como el sol y el sol siete veces más, habrá una protección del Señor porque será el día en que el Señor cura la herida de Su pueblo; y eso se complementa con este otro verso de Isaías que estamos viendo acá, 49:10, en el contexto de la restauración de Sion, como lo dijo en el verso anterior: "No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas". El Señor sabrá como protegernos del sol, aunque brille siete veces más; el Señor sabe lo que hace.

Pasemos a Isaías 60:19,20; ahora ya no se refiere al Milenio sino a la Nueva Jerusalén. "El sol (en el contexto viene hablando de la futura gloria de Sion) nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua, y  el Dios tuyo por tu gloria. 20No se pondrá jamás tu sol (¿cuál es nuestro sol? El sol  de justicia, Cristo, Jehová NUESTRA JUSTICIA, Yahveh-tsidkenu), ni menguará tu luna; porque Jehová te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados". Tu luna no menguará, pero en la cuarta trompeta, la tercera parte menguará.

Veamos en Apocalipsis 21:23, relacionado con lo que acabamos de leer en Isaías: "La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera"; y el 22:5: "No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos".

¿Para qué sirven las lumbreras?

Entonces, hermanos, hemos visto una pequeña historia del sol; sólo quisiera que viéramos un poquito del comienzo para terminar. Vamos a Génesis 1:14; porque si hemos visto la historia bíblica del sol, no podemos dejar el principio. "14Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche". Estaban los cielos y estaba toda aquella materia interestelar, todas aquellas nebulosas del caos; ya Dios había separado las aguas de arriba de las de abajo; las de abajo las había agrupado en océanos y había hecho brotar lo seco; ahora vuelve a ocuparse otra vez de la parte de las aguas que quedaron arriba en la expansión. "Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche, y sirvan de señales". Hermanos, en el original hebreo, dice así: primero, "sirvan para señales, para las estaciones, para los días y los años"; no dice solamente para señales para las estaciones, sino, "sirvan para señales". El sol, la luna y las estrellas fueron colocados para servir de señales; esa es una, y después viene la coma; y para las estaciones es otra cosa; porque si se traduce como dice aquí: "sirvan de señales para las estaciones", sin una coma intermedia, entonces se le está quitando a la revelación, porque es como si las señales fueran sólo para las estaciones; pero dice: "sirvan para señales," y luego dice:

"para las estaciones, para días y años, 15y sean por lumbreras en la expansión de los cielos"; y miren lo que dice aquí Dios: "para alumbrar sobre la tierra". ¿Quién iba a pensar que el objetivo de los astros, es la Tierra? Era lo que les estaba diciendo: aunque la tierra es un punto pequeño, es el que recibe el beneficio de toda la ecuación macrocósmica; y aquí dice Dios que era para alumbrar sobre la tierra, servir de señales. Van los marineros en el mar y ven las llamadas "Tres Marías" o el cinturón de Orión, o los distintos nombres que le han dado; si usted lo ve desde otro lugar no son tres estrellas en ese orden; una está más lejos de la otra, una  está más alta, otra está más baja, pero desde la Tierra, ellas tienen señales que dar a la Tierra.


Miren lo que dice el Salmo 19: "1Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos". Hay algo que Dios cuenta a través de cómo Él colocó los cielos. Él colocó los cielos para que cuenten algo acerca de Su gloria. Ahora la astrología cambió el verdadero mensaje de Dios y le puso otro mensaje; pero el verdadero mensaje de Dios es la gloria de Dios. ¿Qué es lo que cuentan los cielos? La gloria de Dios; empieza por Virgo porque Dios nació como hombre de la Virgen; y termina por Leo porque viene como León de la tribu de Judá; hablan de Cristo, hablan de la gloria de Dios; no de lo que los astrólogos tergiversaron, robaron y cambiaron. Los astros hablan de la gloria de Dios; y el firmamento anuncia. Hay un anuncio en el firmamento; pero ¿qué anuncia? la obra de las manos de Dios; pero el verso 2 dice todavía más: "2Un día emite palabra a otro día (el día de hoy, según la distribución de los cielos, está dando un mensaje para otro día que llega. ¡Qué misterioso! Pero es la Biblia. Yo no soy astrólogo, ni creo en la astrología babilónica, pero en estos versos de la Biblia sí creo), y una noche a otra noche declara sabiduría". No la declara solamente para ella misma, sino para otra noche; y un día lo declara para otro. "3No hay lenguaje (es una declaración, es un mensaje sin palabras), ni palabras, ni es oída su voz. 4Por toda la tierra salió su voz (una voz silenciosa) y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos (en los cielos) puso tabernáculo para el sol; 5y éste, como esposo que sale de su tálamo, se alegra cual gigante para correr el camino. 6De un extremo de los cielos es su salida, y su curso hasta el término de ellos; y nada hay que se esconda de su calor". ¡Qué cosa lo que dice la Palabra del Señor!


Pero sigamos otra vez en Génesis, a algo que quiero llamarles la atención a ustedes; no voy a predicar nada fuera de la Biblia; pero todo lo que la Biblia dice, sí se los voy a decir. Dice en Génesis 1:15: "Y fue así. 16E hizo Dios..." Ya no dice creó; cuando Dios dice: "hizo" es porque tomó el material que ya había hecho y le dio la forma; antes estaba en nebulosas intergalácticas hasta que fueron tomando el movimiento en círculo y  el Espíritu le dio forma de astros. "16E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor (noten esta frase) para que señorease en el día (¿hasta dónde le dio Dios señorío a la lumbrera mayor? Ahí es donde hay discusión, hasta dónde tiene ese señorío, hasta dónde influye; algunos le ponen menos, otros le ponen más; quisiéramos que la misma Palabra nos dijera cuál es la medida exacta del señorío o el dominio que Dios le dio al sol; y no sólo al sol), y la lumbrera menor para que señorease en la noche"; ¿o sea que hay también un señorío otorgado por el Señor a la luna para ejercer cierto nivel de señorío en la tierra? puede ser sobre las mareas, los mismos continentes; hay personas lunáticas que cuando la luna está en determinada posición, sufren ciertos efectos; no podemos negar que existe cierta medida de señorío otorgado por el Señor al sol, a la luna; "hizo también las estrellas. 17Y las puso Dios ( ahora, a las estrellas también) en la expansión de los cielos (¿para qué? para varias cosas) para alumbrar sobre la tierra (Dios tiene que dar mensaje a la tierra, aquí está el Norte, aquí el Occidente, aquí la Cruz del Sur, esta es la Estrella Polar, etc.; pero además de eso), 18y para señorear en el día y en la noche"; señorear. ¿Qué tipo de señorío le dio Dios a las estrellas? El hecho es que no podemos negar que la Biblia le da hasta un cierto nivel señorío dado a las estrellas, para alumbrar y señorear; o sea, ejercer influencia hasta cierto punto; no podemos decir que no hay nada, ni podemos decir que es un determinismo total; pero tenemos que buscar un equilibrio, decir lo que la Biblia dice. La Biblia dice que hay señorío de las estrellas en el día y en la noche también; en el día no vemos las estrellas, y eso es lo raro, que también, aunque no las vemos en el día, señorean de día; alumbran de noche, pero señorean de día. ¿Cómo señorean las estrellas de día? Dejémoslo en las manos de Dios, no especulemos demasiado, pero tampoco ignoremos lo que la Biblia dice. Fijémosnos en las distintas palabras: Para señales, para estaciones, para el día, para los años; y también dice: señorear el sol en el día y señorear la luna en la noche, y las estrellas las puso en la expansión de los cielos para varias cosas: una: alumbrar sobre la tierra; dos: señorear en el día y en la noche; tres: para separar la luz de las tinieblas. Al principio, cuando todo estaba en nebulosa no había ni día ni noche, todo era tinieblas, digamos; pero luego cuando se formaron los astros, los elementos que dan luz, radiaciones de luz, se juntaron en los astros; y los otros elementos son oscuros; entonces se separa el día de la noche. Fíjense en que Dios le llama día a la luz y le llama noche a la oscuridad, como lo pueden ver en Génesis 1:5: "Y llamó Dios a la luz Día (nosotros a veces llamamos día a otra cosa, pero a lo que Dios le llama Día es a la luz; o sea, donde hay luz hay día), y a las tinieblas llamó Noche". Entonces ¿a qué le llamó Dios día? A la luz; ¿a qué le llama Dios noche? A las tinieblas. Pero voy a otro verso mayor.


Palabras misteriosas en Job

Entre Génesis y Jueces vivió Job. Vamos a Job 3:2; hay unas palabras misteriosas de Job. Voy a decir que las dice Job; Dios inspiró que estén en la Biblia; son palabras de Job. "2Y exclamó Job, y dijo: Perezca el día en que yo nací, y la noche en que se dijo: Varón es concebido". Primero dijo: perezca el día; puede ser el 30 de febrero, que ya no es; y luego dice en el versículo 9: "Oscurézcanse las estrellas de su alba"; o sea que en el alba, en la madrugada del día de Job, había una cierta disposición de las estrellas. "9Oscurézcanse las estrellas de su alba; espere la luz, y no venga, ni vea los párpados de la mañana; 10Por cuanto no cerró las puertas del vientre donde yo estaba, ni escondió de mis ojos la miseria". ¿De quién dice que no cerró? Del día, de las estrellas de su alba; el día en que él nació tuvo unas estrellas de su alba, y él dice que ese día las estrellas de su alba no cerraron el vientre de su madre, y permitieron que él naciera y sufriera. Es una cosa misteriosa, pero está escrita. "10Por cuanto no cerró (¿quién? El día en que él nació) las puertas del vientre donde yo estaba, ni escondió de mis ojos la miseria". El día en que nació Job, a las estrellas del alba se les atribuye señorío, el haber dejado abierto el vientre de la madre de Job, y miserias en la vida de Job.

En Déborah

Pero hay otro verso de la Biblia al que les quiero llamar más la atención a ustedes. Llévese estos versos y haga lo que quiera con ellos; no les voy a hablar de astrología, pero sí les voy a hablar de la Biblia. Jueces 5; pero primero, para entender lo que dice el 5, veamos lo que dice el 4:14; Débora, la profetisa, por el Espíritu Santo, le dice así a Barac: "14Entonces Débora dijo a Barac: Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti?" Algo estaba entendiendo Débora; ella vio que Jehová fue delante de Barac, y dijo: Barac, "este es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti?  Y Barac descendió del monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de él". Noten las palabras de Débora; pero para entender mejor las palabras de Débora aquí, veamos el verso 20 del capítulo 5: "Desde los cielos pelearon las estrellas; desde sus órbitas (no necesitaron salir de sus órbitas) pelearon contra Sísara". ¡Qué versículo misterioso! Las estrellas, desde sus órbitas, pelearon contra Sísara; y ¿qué dice Débora? "Este es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti?" Parece que Débora entendió un mensaje de Dios a través de las estrellas y entendió que ese era el día en que Dios entregaría a Sísara en manos de Barac; y luego dice que la caída de Sísara se debió a una influencia de Dios; no quitamos a Dios; fue Dios el que hizo esto; ¿no va Jehová delante de ti? Pero dice el verso: "desde los cielos pelearon las estrellas"; no necesitaron las estrellas salir de sus órbitas; "desde sus órbitas" las estrellas ubicadas en ese día, estaban en contra de Sísara, y Débora se dio cuenta.


Los magos de Oriente

Y otro día: los magos de Oriente, mirando las estrellas descubrieron que había nacido el Mesías, el Rey de los judíos; y lo supieron mirando los cielos, y lo dice el apóstol Mateo. Hermanos, los cielos tienen un mensaje de Dios, cuentan la gloria de Dios; y el firmamento anuncia la obra de sus manos. ¿Qué va a hacer Dios? Va a entregar a Sísara en las manos de Barac, y lo anuncia, y Débora lo entiende, y ahora dice: "desde los cielos pelearon las estrellas, desde sus órbitas contra Sísara". No quería, hermanos, que ustedes ignoraran estos versículos. Hay cosas que son de Dios, y otras que el diablo las ha tergiversado y las lleva por otro lado; pero lo que el firmamento anuncia es las obras de Dios; el firmamento sí anuncia, pero ¿qué? Las obras de Dios; sí cuenta, pero ¿qué? la gloria de Dios; y un día sí emite palabra, un mensaje sin palabras, emite mensaje para otro día; y la noche también emite mensaje a otra noche y la voz sale, y ¿de qué hablan? De la gloria de Dios y de las obras de Dios. Una de esas obras que habló es que Sísara caería bajos los pies de Barac; ¿para qué? para libertar Dios a su pueblo. Son obras de Dios, pero que estaban anunciadas en los cielos. El poder de Dios se entiende por medio de lo que Dios hizo. ¡Qué cosa tremenda!, ¿no?.


Hermanos, cuando veamos el sol, la luna y las estrellas, sepamos que son creaciones de Dios que sirven a la causa de Dios. Adoramos a Dios, no a las estrellas; no vamos a ponernos a seguir horóscopos ni a consultar las estrellas; nosotros miramos al Señor, ¿amén? Para Él hablar a través de Su creación acerca de Su gloria, que es Cristo, y acerca de sus obras.  


Vamos a orar, hermanos; les dejo esa inquietud para que no le agreguen, pero que tampoco se ignore.


Continúa con: La quinta copa de la ira.

LA QUINTA COPA DE LA IRA

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 17:39, Categoría: General


Aproximación al Apocalipsis (58)


LA QUINTA COPA DE LA IRA


“10Y el quinto derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino de cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, 11y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras”. Apo. 16:10-11.

Comentarios de crítica textual

Vamos a dar continuidad a esta aproximación al Apocalipsis que estamos teniendo. Vamos a considerar Apocalipsis 16:10-11, donde aparece lo relativo a la quinta taza de la ira de Dios. Voy a leer el texto de esta quinta copa según la versión Reina-Valera de 1960, y luego haremos un breve, muy breve, comentario de crítica textual para luego entrar en la exégesis y en las conexiones de estos versos con otros de la palabra de Dios. Reina-Valera traduce: “10El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, 11y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras”. En cuanto a comentario de crítica textual, dice el verso 10: “Y el quinto derramó su taza sobre el trono de la bestia...”; la conjunción “kai”, “y”, también aparece aquí al comienzo: “Y el quinto”; la palabra “ángel” está apenas implícita en el texto griego; no es explícita; algunos traductores la explicitaron pero realmente el griego dice: “Y el quinto derramó su taza (fiala) sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus penas”; la palabra penas es más amplia que dolores; dolores son algunas de las penas; la palabra “penas” es una palabra más amplia, incluye dolores pero también incluye otra clase de penas; “y, por sus úlceras”. Y de nuevo aquí la palabra “elkos”, como en la primera trompeta, que incluye toda clase de llagas, incluido el cáncer y otros problemas cutáneos, etc., “y no se arrepintieron de sus obras”.

¿Se dieron cuenta de que también la quinta taza sigue teniendo  relación,  en parte, con el sol? No se agotó el asunto del sol en la cuarta copa o taza, sino que continúa en la quinta; en la cuarta hubo gran calor, y, claro, ese gran calor seguramente que produjo algunas de estas llagas, úlceras, cáncer de piel, otras cosas que después aparecen también aquí en la quinta copa. También habíamos visto esa clase de úlceras en la quinta trompeta; y, como estamos viendo, cada trompeta tiene cierta relación con su copa correspondiente; no de una manera exacta, puesto que la primera trompeta es granizo, pero la primera copa no es granizo; en ese caso de la primera y la última no hay exacta coincidencia, pero en las demás hay una gran coincidencia.

Entonces, para hacer la comparación, vamos a leer la quinta trompeta, y nos vamos a dar cuenta de que en la quinta trompeta ya hay un oscurecimiento pero por causa de humo. Comparémoslo: capítulo 9; los primeros 12 versos corresponden, como ya estudiamos, a la quinta trompeta: “1El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo” (es la caída de Lucifer). 2Y abrió el pozo del abismo (donde estaban encarcelados algunos espíritus específicos que el Señor mantenía encarcelados; no todos, pero unos sí), y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo”. En este caso, el oscurecerse del sol es por el humo del pozo.


Entenebrecimiento por nublado

En Ezequiel 32 hay un tipo de oscurecimiento por nublado; no oscurecimiento del sol en sí, sino oscurecimiento por nublado; pero también hay un oscurecimiento del sol en sí; entonces vamos a tener en cuenta esos dos tipos de oscurecimientos; o sea, el de la quinta trompeta sí es un oscurecimiento del sol, pero no como una operación en el sol, sino en la atmósfera de la tierra por causa del humo del abismo.

En Ezequiel 32:7-8, habla de este tipo de entenebrecimiento por causa del humo o nublado: “7Y cuando te haya extinguido, cubriré los cielos, y haré entenebrecer sus estrellas; el sol cubriré con nublado, y la luna no hará resplandecer su luz. 8Haré entenebrecer todos los astros brillantes del cielo por ti, y pondré tinieblas sobre tu tierra, dice Jehová el Señor”. Entonces este es otro oscurecimiento que se da en la tierra, el que acabamos de leer en Ezequiel, semejante al de la quinta trompeta. Luego, volviendo a la quinta trompeta, viendo cómo hay una relación del oscurecimiento con los dolores y achaques en los seres humanos. Seguimos leyendo en Apo. 9:3: “3Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. 4Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes”.  Los que sí lo tienen, es decir, que tienen el Espíritu Santo, el cual es el sello de Dios, ellos no serán atacados. “5Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. 6Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos”. Entonces vemos aquí cómo aquellas langostas diabólicas que suben de aquel humo del abismo, atacan a las personas como con tormento de escorpión; este es uno de los dolores, una de las penas; solamente que la quinta trompeta es apenas una introducción, pero la copa es una consumación. Teniendo, pues, la base de la quinta trompeta como un inicio, volvamos a la quinta copa o a la quinta taza.


Oscuridad sobre el reino de la bestia

Volvamos al capítulo 16:10: “Y el quinto (hay un orden de acontecimientos) derramó su taza sobre el trono de la bestia (estas cosas ocurren en pleno gobierno del anticristo y en plena gran tribulación); y su reino se cubrió de tinieblas”. Esto debe ser algo de manera literal; esto también se corresponde con una de las plagas de Egipto, la penúltima que se encuentra en Éxodo 10:21 en adelante. Vamos a leer la plaga de tinieblas que se cumplió literalmente en Egipto y que se corresponde con esta plaga que va a aparecer aquí en Apocalipsis en la quinta copa. Aquellos dos profetas de Apocalipsis 11 tienen poder para castigar a los hombres con plagas cuantas veces quieran, así como Moisés lo hizo, así como Elías lo hizo; así lo van a hacer estos dos profetas; y estamos viendo cómo Moisés trajo también tinieblas. Leámoslo en Éxodo 10:21: “Jehová dijo a Moisés: extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe”. Son unas tinieblas densas, muy densas. Cuando el hermano José Triviño me contó la experiencia de muerte que él tuvo antes de convertirse al Señor, cuando era joven, a los 17 años, él estaba en un campo cafetero allá en el Quindío; él me lo contó personalmente; y lo único que leía era a Marx, y nunca había oído nada de Dios; y tuvo un ataque al corazón mientras estaba trabajando en el café, y cayó muerto; y al principio él no entendió que era la muerte. Él cayó, se vio fuera del cuerpo; él vio su cuerpo ahí en la tierra con una camiseta roja; y dice que de pronto empezó a tragárselo la tierra; dice que empezó a bajar; y dice que había una oscuridad tan densa que parecía barro;  dice que bajaba y bajaba, y bajaba, y cada vez se hacía más caliente. Cuando él estaba experimentando eso, entonces pensó: Esta es la muerte, estoy muerto; ahí entendió. Mientras daba vueltas alrededor del cuerpo no entendió que estaba muerto, pero cuando empezó a ser absorbido por la tierra, se dio cuenta de que estaba muerto. Entonces me estoy yendo para el infierno; sí existe el infierno. Si existe el infierno, también existe Dios. Ahora, si yo hubiera sabido que había Dios, yo hubiera creído en Él. Tan pronto dijo eso, paró de bajar; tan pronto dijo: si yo hubiera sabido que había Dios, yo hubiera creído en Él, cuando dijo eso, paró de bajar; y dice que se encendió como un lucero, como una luz que lo atraía, y empezó a subir otra vez, a subir, a subir; no sólo salió de la tierra, sino que siguió subiendo, y ahí le pedía: Señor, dame siquiera una hora en la tierra para arrepentirme; y Dios le concedió. Y bajaba de lo alto y no terminaba de llegar, y bajaba, hasta que al entrar en el cuerpo, él sintió como una explosión; volvió a la vida y él se arrepintió; pasó la hora, un día, dos días, tres días; ya habían pasado 18 años cuando me contó su testimonio. Después buscó una congregación y se convirtió al Señor; hoy es un hermano muy querido, José Triviño.

Conté eso para ilustrar el caso de que él experimentara esas tinieblas tan densas que él decía que eran como si fueran de barro; y aquí Éxodo dice, en este caso de la plaga de Egipto: “tanto que cualquiera las palpe. 22Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. 23Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días (imagínense las tinieblas tan tremendas); mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones”. Sólo los hijos de Israel en Gosén; después aparece la razón de Faraón, y luego la de Moisés, y fue la penúltima plaga. De manera, pues, que ya aconteció de manera literal este oscurecimiento de tinieblas; también, cuando el Señor Jesús murió, ustedes recuerdan, hubo tinieblas en la tierra desde la hora sexta hasta la hora nona; o sea que hubo tinieblas literales, eso aconteció; inclusive, no sólo la Biblia cuenta eso. Hay un historiador de los samaritanos llamado Talo que también habla de esa oscuridad que aconteció en aquella época; Talo menciona esa oscuridad en la época de Cristo.


Mandato de vivir para Dios

Volvamos acá al tiempo del Apocalipsis y miremos algunas cosas más. Además del asunto de la oscuridad, quiero llamar la atención aquí a otros versos que nos hablan de esta oscuridad que vendría. Vamos a Eclesiastés 12:1-2. Leemos desde el versículo 1 para tener el contexto inmediato. Dice Dios especialmente a los jóvenes, porque aquí en este contexto le habla primero a los jóvenes: “1Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud (la juventud es para el Creador y no para el pecado), antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento; 2antes que se oscurezca el sol (Salomón ya sabía por el Espíritu Santo que se iba a oscurecer el sol), y la luz, y la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes tras la lluvia; 3cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres fuertes, y cesarán las muelas porque han disminuido, y se oscurecerán los que miran por las ventanas; 4y las puertas de afuera se cerrarán, por lo bajo del ruido de la muela; cuando se levantará a la voz del ave, y todas las hijas del canto serán abatidas; 5cuando también temerán de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito; porque el hombre va a su morada eterna, y los endechadores andarán alrededor por las calles; 6antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo; 7y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio”. Antes que se oscurezca el sol, la luna y las estrellas; ya Salomón había hablado de esta oscuridad; pero no solamente Salomón, sino después otros profetas hablaron también de esta oscuridad, como Isaías, Jeremías, Joel, y después como el mismo Señor Jesús.

Vamos a verlo en orden cronológico primero con Isaías. Isaías 13:9,10: “9He aquí el día de Jehová viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores”. Son los mansos los que heredarán la tierra. “10Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor”. Entonces aquí Dios está profetizando claramente por Isaías una oscuridad.

Imagínense, está la madrugada, las seis de la mañana saliendo el sol y se oscurece; y el sol parece que no sale, y sigue la oscuridad; las nueve de la mañana y oscuro; las 12 del día y sigue la noche; el sol se oscurecerá. Pasemos también en Isaías 24:23: “La luna se avergonzará, y el sol se confundirá (el sol tenía sus leyes normales y ahora salió de la normalidad), cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso”. Aquí habla de un avergonzamiento de la luna y confusión del sol.


Los cielos se oscurecerán

Ahora pasemos a Jeremías 4:23,27-28: “Miré a la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y a los cielos, y no había en ellos luz”. Miré a la tierra asolada y vacía, miré a los cielos y no había en ellos luz; una visión que le mostró Dios a Jeremías; y en los versículos 27 y 28: “27Porque así dijo Jehová: Toda la tierra será asolada; pero no la destruiré del todo. 28Por esto se enlutará la tierra, y los cielos arriba se oscurecerán, porque hablé, lo pensé, y no me arrepentí, ni desistiré de ello”. En la cuarta trompeta, la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas fue oscurecida, como avisándole a los hombres; ya era el segundo aviso, ¿por qué? porque en el sexto sello, antes del séptimo, antes de las siete trompetas y de las siete copas, ya ocurrió un primer terremoto mundial; y un primer oscurecimiento mundial; como decir, para comenzar la tribulación; como dice Joel: antes de aquel día; es decir, para iniciar el día de la tribulación, antes de aquel día acontece; luego viene un tiempo determinado, como, por ejemplo, el tiempo de las plagas en Egipto; el oscurecimiento fue de tres días; entonces va a haber un oscurecimiento en el sexto sello, antes del séptimo, antes de las trompetas, antes de las copas; ya hay un primer oscurecimiento que está en Apo. 6:12; es el primer oscurecimiento con el que comienza la gran tribulación Por eso dice: “antes del día grande y terrible de Jehová”; antes; y otros dicen, “y después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá”; o sea que habrá un oscurecimiento antes y un oscurecimiento después; el oscurecimiento antes es en el sexto sello. Apo. 6:12 dice: “Miré cuando abrió el sexto sello (todavía no es el séptimo) y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre”. Ayer 15 de mayo tuvimos un eclipse aquí. En el sexto sello ya hubo un oscurecimiento del sol; luego viene el séptimo sello. En el séptimo sello, como lo vemos en el capítulo 8, se les dan las siete trompetas, y en la cuarta trompeta es cuando se oscurece otra vez la tercera parte; o sea que hubo un oscurecimiento, digamos, momentáneo, como cuando el Señor Jesús murió; hubo un oscurecimiento total, una gran señal de los cielos, pero momentánea; como en el tiempo de Egipto hubo una oscuridad total de tres días; o sea que puede haber esa oscuridad temporal, y después vuelve a la normalidad; y a los hombres, cuando viene la cuarta trompeta y se oscurece la tercera parte, y ahí sí continúa en ese estado disminuido la tercera parte, entonces les recuerda el oscurecimiento que hubo al comienzo de la gran tribulación en el sexto sello.

Antes de que venga el día del Señor

Vamos a mirar unos versos en Joel para que ustedes vean que hay un oscurecimiento antes y otro después. Pasemos a Joel 2:10: “Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor”. Noten, aquí está hablando de un oscurecimiento delante del Señor. ¿Qué quiere decir delante de Él? Significa que antes de que Él venga, se le adelanta esto como una señal de que Él está llegando; ¿qué sucederá? “se estremecerán los cielos (no solamente la tierra; la tierra temblará); el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor”.

¿Ven?  Ahora pasemos a los  versos 30-31: “30Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo”. Ahí están sintetizadas las otras plagas, trompetas y plagas. “31El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová”. Fíjense en la palabra “antes”.


Antes de volver a Joel, vayamos a Mateo 24:29: “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días...”; noten la palabra “después de la tribulación de aquellos días”; ¿cuál tribulación? la que acaba de describir en lo que acaba de hablar en el capítulo 24. En Mateo 24 le preguntaron al Señor por señales, y Él habló de esas señales: Cuando veáis la abominación desoladora, y guerras, y rumores de guerra, señales en los cielos y en la tierra, ¿amén? Dice: “después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas”. Jesús está hablando en el mismo espíritu que habló Joel, porque era el Espíritu de Cristo el que habló por Joel, como lo enseñó San Pedro; entonces ahora está hablando Cristo las mismas cosas. Pero fíjense en un detalle: Aquí habla Joel de un oscurecimiento “antes”, y Mateo de un oscurecimiento “después”. ¿Se dan cuenta?


Ahora, Lucas 21 presenta las dos ocasiones. En Lucas 21:11 aparece la primera mención: “Y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo”. ¿Ven? “Grandes señales del cielo”; esta es una primera mención que hace Lucas; pero luego  Lucas continúa hablando, y en 21:25, dice: “25Entonces (después de los días de retribución, después de todo eso) habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; 26desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas”. Lucas menciona dos veces esto: en el verso 11 y en el 25. Joel dice: antes de aquel día y delante de Jehová; y Mateo dice: después de la tribulación de aquellos días.


Orden de acontecimientos

Volvemos a Apocalipsis. Hay en el sexto sello un primer oscurecimiento, que es el que viene antes del día de Jehová; es decir, antes de la gran tribulación; porque a) el sexto sello es el que introduce la gran tribulación; es como decir: la inauguración de la gran tribulación es en el sexto sello; b) luego en el séptimo sello se tiene siete trompetas, que son las que introducen el juicio; y c) la séptima trompeta tiene siete tazas, que son las que consuman la ira.

Entonces vemos un orden: el sexto sello inaugura la gran tribulación, con un gran terremoto mundial y con este primer oscurecimiento; pero luego viene el séptimo sello que, según el capítulo 8, son siete trompetas; en la cuarta trompeta se oscurece, ya de manera definitiva, la tercera parte del sol y se queda así; ya había habido una oscuridad, pero esa oscuridad fue temporal porque cuando llega la cuarta trompeta, que es en el séptimo sello, ya vemos que otra vez está alumbrando; entonces ahora sí se reduce a la tercera parte; cuando se reduce a la tercera parte, se acuerdan del oscurecimiento de la inauguración y se queda la tercera parte, y aun así no se arrepienten; tiene que llegar la quinta copa; y ahora sí, en pleno gobierno del anticristo, viene oscuridad, y esa oscuridad también con dolores, con penas, con enfermedades, con úlceras, con cáncer en la piel, con todo lo que ya había producido lo anterior.


Hay otros versos que hablan también de ese oscurecimiento. Joel 3:15: “El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor”. El verso 14 dice que es en el contexto del Armagedón; nos vamos a dar cuenta de que la próxima copa es Armagedón. Como la sexta trompeta es el inicio de Armagedón, la sexta copa o sexta taza, es Armagedón; pero antes de eso viene esta oscuridad. Dice el verso 14: “14Muchos pueblos en el valle de la decisión, porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión. 15El sol y la una se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor”. Esa es la oscuridad, tanto del sexto sello, que se repite después plena en la quinta taza; la oscuridad de la cuarta trompeta es parcial, un tercio, pero ya la oscuridad de la quinta taza de la ira es total; ellos estarán en oscuridad como estuvieron en oscuridad allá en Egipto; eso acontecerá de nuevo.


Volvemos a Apocalipsis 16:10: “Y el quinto derramó su taza sobre el trono de la bestia (el reino del anticristo); y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas”; o sea que estos dolores van a ser terribles, de tal manera que les hace morderse la lengua; si fuera un dolor pequeño, no causaría eso; pero el efecto, primero en la quinta trompeta de aquellas langostas que les producen dolores, es que ellos buscarán la muerte, y no pueden morir, durante cinco meses; aquí dice: “mordían de dolor sus lenguas”; y en el verso 11 quiero llamarles la atención al grado de maldad, porque se subió en un grado de maldad; fíjense en la comparación cómo el final de la cuarta taza es parecido con el final de la quinta taza, sólo que se subió de grado en la blasfemia. Comparen la cuarta taza con la quinta, y miren cómo es la cuarta taza en el 16:9: “Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria”. Lo que Dios buscaba era que se arrepintieran. Primero les envió el evangelio, no lo oyeron; está el testimonio de los profetas, no lo oyeron; está el testimonio de los 144.000, lo rechazan; está el testimonio de los santos, son martirizados; entonces ¿qué más testimonio va a dar Dios? Les da un tormento y no los deja morir para que no se vayan al infierno; que conozcan el infierno en la tierra, antes de irse definitivamente para ese lugar y no puedan salir; que lo conozcan cinco meses, pero no los deja morir para que se arrepientan; pero aun así no se arrepienten. Luego viene este gran calor y no se arrepienten, y blasfeman el nombre de Dios; pero luego, después de esta oscuridad y estas úlceras y dolores, dice ya en la quinta taza de la ira: “11Y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus penas y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras”. Pero fíjense en el grado; en la cuarta taza de la ira dice: “blasfemaron el nombre de Dios”; hablaron pestes de Dios, hablaron mal; pero en la quinta taza le hablaron mal a Él mismo; o sea, el grado de blasfemia aumentó.

Primero, blasfemaron el nombre de Él; hablaron mal de Su nombre; pero luego en la quinta, no sólo que hablaron mal de Él, sino que a Él mismo se dirigieron con palabras blasfemas. “Y blasfemaron contra el Dios del cielo”; ahora no es sólo contra el nombre de Él, sino contra Él mismo; no sólo hablaron mal de Él, sino que le hablan a Él, blasfemias, lo maldicen, etc. “Y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por su úlceras, y no se arrepintieron de sus obras”.


Tengo otro verso que quisiera que miráramos. Miqueas 3:6; ese es el tiempo de los falsos profetas del fin, y por eso, en el contexto del fin, en que una de las muchas señales es la del falso profeta y las de los falsos profetas. “Por tanto, de la profecía se os hará noche, y oscuridad del adivinar; y sobre los profetas se pondrá el sol, y el día se entenebrecerá sobre ellos”. Entonces aquí, hermanos, nos habla claramente de estas tremendas señales en el sol, otra de las señales.

¿Cuál fue la primera señal? La primera oscuridad temporal en el sexto sello. ¿Cuál fue la segunda señal?  La tercera parte disminuida de una manera más permanente. ¿Cuál es la tercera señal? El gran calor.

¿Cuál es la cuarta señal? La oscuridad ahora durante la quinta copa. Hay todavía otra sexta que tiene que ver con el sol, pero que no pertenece a la quinta taza, sino a la séptima, la cual estaremos viendo con más cuidado; por eso no quiero adelantar los versos, para que los podamos ver en aquella ocasión bien claro. Una séptima señal será en el Milenio, cuando el sol brille siete veces más, y la luna como el sol.


Pienso que con esto que hemos visto es suficiente para entender esta quinta taza de la ira. Lo que Dios está buscando con todo esto, es el arrepentimiento; pero los hombres se van endureciendo y endureciendo cada vez más; ahora están blasfemándole directamente al Señor. ¡Terrible! Entonces vamos a orar, hermanos, y pidámosle al Señor: gracia. ☐


Continúa con: La sexta copa de la ira.

LA SEXTA COPA DE LA IRA

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 17:29, Categoría: General


Aproximación al Apocalipsis (59)


LA SEXTA COPA DE LA IRA


“El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente”. Apo. 16:12.

Comentarios de crítica textual

Vamos, hermanos, a la palabra del Señor, al libro del Apocalipsis 16:12-16, relativos a la sexta copa de la ira, la sexta taza. Voy a leerlo inicialmente conforme a la traducción de Reina-Valera, versión de 1960, y luego, como acostumbramos, volveremos a un comentario de crítica textual para acercarnos al texto griego lo más posible. Leo, pues, según Reina-Valera:

“12El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. 13Y vi salir de la boca del dragón y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; 14pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. 15He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. 16Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón”.


Este el texto de Reina-Valera. Son pocos los comentarios de crítica textual que hay que hacer aquí; sin embargo, hay unos dos o tres, de los que quisiera llamarles la atención a los hermanos. El texto comienza con la expresión: “Kai”. “12Y el sexto  (la palabra kai no aparece en el original griego, solamente la traducción lo dice explícito; en el griego, es sólo implícito) derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del sol naciente (la palabra anatolé elion). 13Y vi de la boca del dragón” (el verbo salir no está en el griego, solamente fue suplido por el traductor), y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de batracio (la palabra en el griego es “batracio”; no sólo las ranas son batracios, aunque sí lo son; no sólo las ranas son batracios); 14pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van sobre (no “a”, sino “sobre”, “epi”; vienen encima de los reyes; esos espíritus vienen sobre los reyes; los ungen para una cosa maligna, sobre los reyes) los reyes de la tierra en todo el mundo”; (griego oikomene holes), o sea, de la tierra habitada; de donde viene la palabra “ecumenismo”, ecuménico; esa palabra “ecumenismo” está escondida quí donde dice: “reyes de la tierra en todo el mundo”; es oikomene holes; quiere decir: “todo”, de donde viene esa expresión muy actual de la nueva era, de lo holístico, de la medicina holística, las cosas holísticas; esas dos palabras que son muy actualizadas, “ecumenismo” y “holístico”, están aquí en esta expresión: “los reyes de la tierra”. En el griego no dice “de la tierra en todo el mundo”; la palabra mundo, cosmos, no está en el griego; la palabra tierra tampoco está; está la palabra “oikomene”, o sea todo lo ecuménico, el mundo ecuménico, el mundo holístico. La holística trata de unir todas las cosas, de poner todas las cosas en común y en ensamblaje; y ecumenismo también se refiere a eso; y es muy importante que esas sean las palabras griegas que están aquí debajo de esa traducción en el verso 14, “oikomene holes”, ecumenismo y holística, o sea, toda la tierra habitada. Y dice: “para reunirlos hacia la batalla (griego eis ton polemon) de aquel gran día del Dios Todopoderoso (el Pantocrator). 15He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. 16Y los reunió en el lugar que se llama hebraísticamente  (esa es la traducción más exacta), Armagedon”.


El Monte de Meguido

Armagedón en el griego no suena “gedón” sino “guedón”, aquí en esta expresión Armagedón. La palabra Armaguedón se encuentra en los manuscritos más antiguos y en la mayoría de los manuscritos. Existen algunos pocos manuscritos y tardíos que tienen algunas diferencias; hay algunos que no dicen: “Armaguedón”, sino solamente Maguedón, que se podría traducir “Meguido”; otros lo dicen con doble d “Armagueddón”;  otros lo dicen “Armeguedón”; otros lo dicen “Maguedom”, terminada con m; o sea que algunos copistas copiaron de diferente manera la expresión, de forma que cuando tú comparas los distintos manuscritos que hay,  hay algunos que lo dicen de esta manera, pero los más antiguos y también la mayoría, incluso muchos tardíos lo dicen así de la manera correcta, “Armagedón” que quiere decir: Monte de Meguido; aunque Meguido es un valle, sin embargo, tiene un pie de monte, se le llama también el monte de Josafat, se le llama también el valle de la decisión, se le llama también el valle de Esdrelón, otro de los nombres; es el mismo valle. Cuando ustedes vean en la Biblia: Esdrelón, Meguido, valle de Josafat, valle de la decisión, es el mismo valle; claro que ese valle tiene pequeños montes alrededor y por eso algunos lo llaman Armaguedón. La raíz “Ar”, quiere decir monte; Monte de Meguido. Hasta hoy existe la ciudad de Meguido; creo que algunos que han ido a Israel vieron ese valle hacia el norte de Jerusalén; un valle amplísimo donde se entrena el ejército de Israel en aviación, etc. Ahí se han peleado grandes batallas en tiempos pasados. Bueno, hermanos, eso en cuanto a comentarios de crítica textual.

El río Éufrates en la profecía

Ahora sí, pasemos al comentario exegético: “12Y el sexto derramó su copa sobre el gran río Éufrates”; otra vez aparece aquí el Éufrates en la sexta taza, como había aparecido en la sexta trompeta; ahí nos damos cuenta de que realmente las trompetas tienen una continuación, y podríamos decir no sólo continuación, sino consumación en las tazas. Para hacer la comparación vamos a Apocalipsis 9:13; vamos a ver allí, recordando la aparición del Éufrates en Armaguedón. Dice el segundo ay, que es la sexta trompeta: “13Y el sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, 14diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates”. Entonces notemos que antes de que las cosas se den de manera literal y física, primero ocurre algún acontecimiento en el mundo espiritual; primero acontece algo en el mundo espiritual que luego se refleja en el mundo material. ¿Qué es lo que acontece en el mundo espiritual para introducir esta sexta trompeta en la gran tribulación? como para introducir, o preparar, o inaugurar, podríamos decir el Armagedón, entonces acontece que cuatro ángeles, son ángeles de destrucción que estaban atados y están hasta hoy atados junto al gran río Éufrates, que queda en Irak, ellos van a ser desatados. Quiere decir que a partir de Irak comenzará en el mundo una guerra tan terrible, que no sólo va a alcanzar el Medio Oriente, sino que va a matar la tercera parte de los hombres, como lo dice aquí esta sexta copa, con tres plagas que aparecen en el verso 18 del capítulo 9: “18Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca”. Tres plagas: fuego, humo y azufre, para matar la tercera parte de los hombres; ¿a partir de dónde? De lo que se desata en Irak, junto al gran río Éufrates; cuatro ángeles de destrucción que Dios no les permite actuar; pero va a llegar el momento en que van a ser desatados, y van a provocar una guerra terrible. Este inicio del Armagedón, ¿dónde comienza? En el Éufrates.

Después ustedes ven en el capítulo 9, ahí en la sexta trompeta, que después de mencionar aquellos ángeles, él escucha el número del ejército que se acercaría; y dice en el verso 16: “Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número”. Juan primero vio espiritualmente, digamos en la atmósfera espiritual, en los aires; se le dio permiso a aquellos ángeles para actuar; y después ¿qué es lo que sigue? Él ve un tremendo ejército de doscientos millones preparándose para trabajar; eso es lo que ellos llaman trabajar; ese es el trabajo de ellos; y luego ya vimos esa sexta trompeta, de manera que no lo vamos a repetir ahora, sino  solamente para ver lo que tiene que ver con la inauguración o preparación de Armagedón y con la sexta taza, que es ya propiamente el Armagedón.


Volvamos de nuevo a Apocalipsis 16:12: “Y el sexto derramó su copa sobre el gran río Éufrates (primero son desatados aquellos ángeles y luego se seca el Éufrates), y el agua de éste se secó (y aquí dice cuál es el objetivo por el cual se secó el Éufrates), para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente”. Ya desde hace tiempo se ha estado haciendo, y no sé si ya se terminó una carretera que cruza el Asia, y viene desde la China, incluso pasa por Afganistán y llega hasta el Éufrates; ya existe lo que se llaman represas en el Éufrates; ya incluso hubo amenazas de volar esas represas durante la guerra pasada, la reciente, en el Golfo Pérsico, en Irak. Entonces ¿qué es lo dice aquí? Que el río Éufrates se va a secar; no solamente el río Éufrates, sino también que también se va a secar la lengua del mar de Egipto.


Preparando el camino a los reyes de Oriente

Vamos a leer otros versículos que nos hablan de esto mismo para completar esto que dice aquí. Pasemos a Isaías 11:15-16: “Y secará Jehová la lengua del mar de Egipto”; eso es por un lado, ya lo hizo en el Éxodo, cuando abrió las aguas para que cruzara el pueblo de Israel; ahora lo dice como algo futuro. “15Y secará Jehová la lengua del mar de Egipto (pero el mar de Egipto no es el Éufrates; el mar de Egipto es como decir el límite hacia el sur, pero el límite hacia el norte es el Éufrates que es conocido como el gran río o el río; así se le llama al Éufrates); y levantará su mano con el poder de su espíritu sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias”. Miren cómo dice claramente que herirá al río en sus siete brazos; es un río grandísimo que tiene siete brazos y los siete brazos serán heridos “Y hará que pasen por él con sandalias. 16Y habrá camino...”; esta “y”, quiere decir que además pasará el remanente; porque lo que dice Apocalipsis es para que pasen los reyes del oriente, pero el 11:16 dice: “y habrá camino para el remanente de su pueblo (esa es la otra parte), el que quedó de Asiria (en Irak) de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto”.

El Señor abrió el mar de Egipto para que pasara Israel, y ahora va a abrir el Éufrates para que el resto de Su pueblo, que está en Irak , vuelva, pero no solo, sino para que pasen también los reyes del oriente. ¿Cuáles son los reyes del oriente? Quizá los más notables por estos días sean China, Japón, Corea del Norte, Corea del Sur, Tailandia, Camboya, Vietnam, Laos, y otros países que corresponden al oriente. En estos momentos la mayor hegemonía es la de China, y ya en estos nuestros días, el ejército de China es de doscientos millones; sólo China, sin contar los demás, es de doscientos millones. Eso significa que Apocalipsis nos muestra la carta escondida que tiene China. Parece que China no se está metiendo, pero realmente China se va a meter. El armamento que se le encontró a Irak en esta pasada guerra, mucho era Chino; ellos están ayudando a muchos países; ahí cerca está Corea de Norte. Hoy se están reuniendo los presidentes Bush y no sé que otros presidentes allá en Camp Davis, para hablar de Corea del Norte. Ya estamos viendo cómo las cosas se van dirigiendo; es decir, ya están como tratando de despertar esos ángeles allá en Irak por un lado, esa cantidad de desastres que van a partir de ahí; pero también el Oriente; porque no creo que Corea del Norte se vaya a quedar sola; posiblemente tiene aliados que van a apoyarla; no dice que es un rey del Oriente, sino los reyes del Oriente; o sea que podríamos decir la confederación de los países que están con China. No sabemos al final Japón con quién se va a alinear.

Hoy lo vemos alineado con Occidente, pero no sabemos si en el momento de Armagedón siga alineado con Occidente; puede ser que se alinee con la propia China, con las propias Coreas, etc. El hecho es que la Biblia profetiza un ejército viniendo del oriente. En la sexta trompeta dice: oí el número, doscientos millones; sólo China tiene doscientos millones.


Noticias del Oriente en Daniel

Vamos al libro de Daniel, donde aparecen mencionadas las noticias del Oriente. Daniel capítulo 11; ustedes saben que más o menos desde el verso 31 de este capítulo ya se habla de la gran tribulación, del reino del anticristo. Daniel 11:31: “Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora”. Está hablando de la gran tribulación; a la mitad de la semana es quitado el continuo sacrificio, y se establece el desolador; se llama la abominación desoladora; desde el verso 31 comienza a ser descrito el gobierno del anticristo, la gran tribulación. “32Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. 33Y los sabios del pueblo instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo. 34Y en su caída serán ayudados de pequeño socorro; y muchos se juntarán a ellos con lisonjas. 35También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto (para purificar a los sabios) hay plazo. 36Y el rey (este anticristo) hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira (cuando las siete copas sean derramadas); porque lo determinado se cumplirá. 37Del Dios de sus padres no hará caso (posiblemente sea alguien de la raza israelita), ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. 38Mas honrará en su lugar (¿a cuál otro dios? A Lucifer, al diablo) al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio. 39Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables (¿quién es ese dios ajeno? El dragón. Apocalipsis dice que el dragón le dio su poder y su autoridad a la bestia), y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra. 40Pero (fíjense en cómo empiezan en pleno gobierno del anticristo a confluir los ejércitos para Armagedón) al cabo del tiempo el rey del sur...”; este es el mundo musulmán; ustedes saben que en el meridiano de Jerusalén hacia arriba está Moscú y hacia abajo está la RAU, o sea, las Repúblicas Árabes Unidas, incluido Egipto, incluido Arabia, y luego más abajo Sudán, Somalia y Yemen, y luego, Libia, y todo lo que es llamado “Países no Alineados”, guiados, o dirigidos, o liderados por el mundo musulmán, el tercer mundo; eso también corresponde al rey del sur. Venezuela, la OPEP, también ligada con los países exportadores de petróleo.

La participación del mundo musulmán

Fíjense en a quién estuvo visitando Hugo Chávez, el presidente venezolano: a Kadafi, a Sadan Hussein. El rey del sur es el tercer mundo, pero liderado por el mundo musulmán; ellos no estarán de acuerdo con la hegemonía del norte, el mundo capitalista y el antiguo comunismo soviético. Por eso se le profetiza resistiendo al anticristo, pero no solo él. “40Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte (Rusia y los países que están con él son el rey del norte; ahí está lo que se llama la comunidad de estados independientes, lo que era la antigua URSS; ese es el rey del norte) se levantará contra él como una tempestad (están viniendo los del sur, los del norte, el anticristo viene del occidente), con carros y gentes de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará y pasará. 41Entrará a la tierra gloriosa (el anticristo llegará a Israel; esa es la tierra gloriosa), y muchas provincias caerán; mas estas escaparán de su mano: Edom (que es el sur del Israel) y Moab, y la mayoría de los hijos de Amón (Jordania. Hoy Jordania está compuesta de lo que antes era Moab y Amón; y Edom es lo que se llama Nabatea, en el sur de Israel). 42Extenderá su mano contra las tierras, y no escapará el país de Egipto. 43Y se apoderará de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto, y los de Libia y de Etiopía le seguirán. 44Pero noticias del oriente (China y sus aliados; ahí está la Confederación del Oriente, pero no solamente del oriente) y del norte (Rusia y sus aliados; puede haber una alianza otra vez de China con Rusia, o no sabemos si con alianza o sin  alianza; el hecho es que van a convergir hacia la tierra de Israel, todos los ejércitos de la tierra) lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos. 45Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares (eso es en Israel; un mar es el Mediterráneo, otro es el mar de Galilea, otro es el Mar Muerto) y el monte glorioso y santo, (ese es el monte de Sion); mas llegará a su fin, y no tendrá quien le ayude”. Entonces vemos cómo Daniel presenta todas esas confederaciones finales; una del Sur; la del anticristo y la del falso profeta, que es en el Occidente; luego la del Norte y la del Oriente; todas convergiendo hacia Israel.

Las naciones en el valle de Josafat

Vamos al libro de Joel, donde esto se nos refiere también. Joel 3:9-15. Miren lo que nos dice la palabra del Señor: “9Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra. 10Forjad espadas de vuestros azadones (es decir, lo que se debía invertir en agricultura se invierte en armas), lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy”. Hasta los que no tienen fuerza se hacen los fuertes y se quieren meter en lo que no debieran. “11Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos; haz venir allí, oh Jehová, a tus fuertes. 12Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat (que es el mismo valle de Meguido, donde está el pie de monte de Armagedón); porque allí (en el valle de Josafat) me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor. 13Echad la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno, rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos. 14Muchos pueblos en el valle de la decisión (¿a quién van a seguir? Al dragón, la bestia y el falso profeta que los conducen a eso; ¿o van a seguir al Señor?); porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión. 15El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor”.

Esa fue la quinta copa; y este Armagedón va a juntar ejércitos; esa es la sexta copa.


Se secarán las profundidades del río Éufrates

Entonces, hermanos, volvamos a Apocalipsis 16:12: “Y el sexto derramó su copa sobre el gran río Éufrates”. Ya leímos la sexta trompeta que habla del Éufrates, la sexta copa que habla del Éufrates, Isaías que habla también del río que se secará en sus siete brazos.

Ahora vamos a leer Zacarías respecto también al río. Zacarías 10:11 dice así: “Y la tribulación pasará por el mar...”; ya hemos visto que algunas copas, por ejemplo, la segunda trata del mar, la segunda trompeta también trata del mar. “Y la tribulación pasará por el mar, y herirá en el mar las ondas”; o sea que el mar se volverá un poco más complicado, como lo dice el Señor Jesús: las gentes confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; aquí dice: “11Y la tribulación pasará por el mar, y herirá en el mar las ondas, y se secarán todas las profundidades del río (cuando se habla así en general del río, siempre se refiere al río Éufrates, porque ese era el ambiente de Israel, de Asiria); y la soberbia de Asiria (que es Irak) será derribada (ya lo hemos visto, pero continuará), y se perderá el cetro de Egipto. 12Y yo los fortalecerá en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová”. Eso se refiere al remanente que sacará de Egipto y de Asiria hacia Israel; pero el énfasis es la frase que está en medio del verso 11 de Zacarías 10: “y se secarán todas las profundidad del río”. En Zacarías se profetiza que se secan las profundidades del río; en Isaías secará el río en sus siete brazos, lo herirá, para que pasen por él con sandalias. ¿Qué dice? Que del Éufrates se desatarán cuatro ángeles, y luego la sexta copa que estamos viendo, dice: “Y el agua de éste (del gran río Éufrates) se secó, para que estuviere preparado el camino a los reyes del oriente”; es una confederación asiática, los reyes del Oriente, plural; por eso vimos en Daniel que se refería también al Oriente.


Ahora sí pasemos a Apocalipsis 16:13: “Y vi de la boca del dragón...”; desde allí es de donde comienza todo; o sea, el dragón es el inspirador de atacar a Israel y perseguir a los cristianos, y reunir a las naciones, supuestamente para resolver el problema del Medio Oriente, pero en realidad es una táctica satánica para después usar todos esos ejércitos contra la venida de Cristo. Es el oscuro trabajo que está engañando a las naciones; les hace creer que van a hacer justicia en Medio Oriente, pero cuando estén en Medio Oriente, los pone a todos contra Cristo.


El dragón, la bestia y el falso profeta

Vamos a ver eso aquí mismo en Apocalipsis 19:19: “Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra, y a sus ejércitos, reunidos...”; esta sexta taza es la que los reúne, ¿ven? Entonces cuando va a venir el Señor, dice:

“19Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos...”; ¿contra quién están enrolando a nuestros hijos? “19Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear (¿contra quién?) contra el que montaba el caballo, y contra su ejército”. Cuando estén todos reunidos, ahí Satanás realmente mostrará para qué los reunió; que los reunió contra Cristo, contra la venida del Señor. Aparentemente van a hacer justicia en el Medio Oriente, pero realmente no es eso; es Satanás reuniendo a los reyes de la tierra para conducirlos con engaño, contra Cristo; eso lo dice también Apocalipsis 17:12-14: “12Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia”. Esa es la Alianza     Occidental. “13Estos tienen un mismo propósito” (ese es el pacto con el anticristo, ese es el pacto que se hará por esa última semana), y entregarán su poder y su autoridad a la bestia”. Las naciones están siendo conducidas a ser obsoletas y entregar su responsabilidad a los entes multinacionales y globalistas; “y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. 14Pelearán contra el Cordero (miren ¿contra quién es la pelea de Satanás?), y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles”. Vemos aquí las naciones reunidas para pelear contra Cristo, pero al principio no parece que es contra Cristo; parece que van a hacer justicia en Oriente Medio. ¿Se dan cuenta? Ese es el engaño.


Dice Apocalipsis 16:13: “Y vi salir de la boca del dragón (el instigador primero de todo, es el dragón), y de la boca de la bestia (aquí la palabra “bestia”, tiene un doble sentido: el primer sentido en este contexto, es ya el anticristo, pero el anticristo lógicamente es la cabeza de todo un imperio, el imperio del fin, digamos de la Coalición Occidental que pretende tener dominio sobre la tierra; a pesar de que haya resistencia en el sur, en el norte, en el oriente, ellos pretenden un nuevo orden mundial; entonces no solamente es el anticristo, sino también el sistema que lo sostiene, que él lidera) y de la boca del falso profeta...”; aquí aparece por primera vez la mención “falso profeta”.


El falso profeta es la segunda bestia

Si no hubiera otro verso en el capítulo 19, no haríamos ninguna ligazón entre la segunda bestia y Apocalipsis 20, que tiene cuernos de cordero, pero que habla como dragón; ninguna relación haríamos de ella con este falso profeta, pero debido al capítulo 19:20, nos damos de cuenta que este falso profeta tiene íntima relación con la segunda bestia de Apocalipsis 13, la que tiene cuernos de cordero pero habla como dragón; ¿por qué? por lo siguiente. Dice Apocalipsis 19:20: “Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado (fíjense en que es un engaño) a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre”. Entonces aquí cuando dice: estos dos, se refiere a los dos líderes, o sea, al líder del gobierno mundial, es decir, el anticristo, y al que guía hacia el líder, que es como especie de Juan el Bautista, que es como el precursor del anticristo, que es el que le prepara el mundo y le pone a los pies el mundo al anticristo.

Entonces nos damos de cuenta que la Palabra del Señor nos habla en un lenguaje doble: En Apocalipsis 13 nos habla de esta manera: Apocalipsis 13:11: “Después vi otra bestia...”; primero, en el capítulo 13, versos del 1 al 10, describe la bestia final que es el anticristo, pero la describe de una manera misteriosa, la describe teniendo varias cabezas y la describe teniendo varios cuernos, y la describe semejante a leopardo, pies de oso, boca de león; o sea, todos estos símbolos, cabezas de la bestia, diez cuernos, quiere decir que son diez reyes; y luego dice que tiene cuerpo de leopardo, boca de león, pies de oso; estamos recordando con eso las bestias anteriores de Daniel 7. En Daniel 7 aparece Babilonia como un león, aparece Medo Persia como un oso, aparece Grecia como un leopardo; y ahora la sincronización, la síntesis, el eclecticismo de las civilizaciones humanas, seculares y paganas, están todas juntas en la bestia final; o sea que cuando comienza a describir la bestia con todos estos datos, nos damos cuenta de que no se está refiriendo únicamente al personaje que la dirige, o sea, a la persona humana del anticristo, sino a todo el sistema humano. Entonces cuando se habla de la bestia, cuando se usa la palabra “bestia”, esa palabra aunque incluye a su personaje que la dirige, que es propiamente el anticristo, implica todo el sistema.


Por ejemplo, la bestia que era semejante a un leopardo, era el imperio griego; la bestia que era semejante a un oso, era el imperio persa; la bestia que era semejante a un león, era el imperio babilónico. Cuando se habla de bestia es un imperio; claro que ese imperio tiene una persona que lo dirige y que lo caracteriza y que es personalmente la bestia; o sea que hay dos aspectos de la bestia: la persona que lo dirige y imperio que lo sustenta. Entonces cuando se habla de la bestia, se refiere al imperio; cuando se habla del anticristo, se refiere al personaje que también es la bestia, es el hijo de perdición, es el hombre de pecado; o sea, es el que detenta la autoridad en ese imperio. Lo curioso es que el Espíritu Santo nos habló de dos maneras; nos habló en el sentido del imperio y en el sentido del personaje final; y lo mismo que hace respecto de la bestia y el mundo globalista del imperio del anticristo, lo mismo hace respecto del falso profeta.


En el capítulo 13, la otra bestia, no se le llama todavía el falso profeta. Cuando llegamos al 16 aparece el falso profeta; y si no hubiera otros versículos, nosotros pensaríamos que no habría una relación entre la segunda bestia con cuernos de cordero que habla como dragón y el falso profeta; pero por el versículo que acabamos de leer, el 20 del capítulo 19, nos damos cuenta de que hay una relación entre el falso profeta y la segunda bestia; solamente que el falso profeta llegará en el fin a ser el personaje líder que dirige el mundo, preparándolo para el anticristo. No es el anticristo mismo el que hace el trabajo, es el falso profeta, pero lo curioso es que a ese falso profeta, antes no se le llamó falso profeta, se le llamó “bestia”.

Apocalipsis 13:11: “Después vi otra bestia...”; él ahora habla de bestia, o sea, está hablando de imperios, no está hablando solamente de una persona; es otra bestia, pero ya ha mostrado todos los imperios mundiales. Fíjense en que la bestia final tiene incluido el leopardo, tiene incluido el león, tiene incluido el oso, está también en Roma; pero ¿quién es esta bestia? Es el anticristo, pero también es el imperio mundial del anticristo; la bestia es todo el imperio. Cuando se usa la palabra “bestia”,  se habla también del imperio; pero ya pasó el imperio Egipcio, ya pasó el Asirio, ya pasó el Babilónico, ya pasó el Persa, ya pasó el Griego; el Romano es el último que queda en la Biblia, porque a esa cuarta bestia de Daniel 7 es a la que le salen diez cuernos, y a ese es el que le sale ese cuernito que es el anticristo, y después viene el reino de los santos del Altísimo. Pero ¿qué dijo Daniel? Que él había escrito lo principal del asunto, no todo; cuando dice que escribió lo principal del asunto, quiere decir que hay otras cosas que no dijo Daniel, pero que las dijo el Señor Jesús, la revelación por Juan en el Apocalipsis.

La alianza anglo-americana

Entonces dice ahora en el 13:11: “Después vi otra bestia que subía de la tierra (¿cuál otro imperio ha surgido después del romano en la historia? ¿Cuál otro imperio? Si ustedes ven la historia universal, saben cuales han sido los imperios, aparte de lo que de Roma llegó a ser Europa; pero aparte de Europa ha habido otro imperio en la historia, otro imperio, claro que sí, Inglaterra y Estados Unidos; esos son los siguientes imperios que ejercen autoridad en presencia de la que queda, o sea, aliados con Europa; entonces ustedes ven lo que dice acá); y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero (es un sistema que parece ser cristiano; son dos cuernos, o sea una coalición de dos; es la alianza anglo-americana, Gran Bretaña y Estados Unidos, dos cuernos de cordero,) pero hablaba como dragón”. ¿Qué decía? Que el falso profeta también habla como dragón. El dragón, la bestia y el falso profeta hablan globalismo; eso es lo que ellos hablan; después vamos a detenernos en eso. Entonces ¿qué aparece aquí? En el capítulo 13 aparece descrita la bestia, aparece descrito el imperio. La otra bestia, la de los dos cuernos de cordero que habla como dragón, “12ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada”. Toda la autoridad de la primera bestia. ¿Cuál es la primera bestia? El gran imperio histórico fue Roma; pero dice que ejerce toda la autoridad que ejerció Roma, la ejerce en presencia de Roma; pero no en contra de Roma, aliado con Roma. ¿Cuáles son las potencias mundiales aliadas de Roma? ¿No son Inglaterra y Estados Unidos? La propia Inglaterra queda en Europa, pero como isla; esos son la Alianza Occidental, Europa con Estados Unidos y Gran Bretaña; dos cuernos de cordero. Dicen ser cristianos, pero realmente hablan como dragón. ¿Qué es lo que habla el dragón? Globalismo; eso es lo que habla el dragón, el reino del anticristo.

La comisión trilateral

Entonces dice: “13También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres”. ¿Qué imperio ha hecho caer fuego del cielo en la historia? Roma, no; solamente el mundo anglo-americano: En Hiroshima, Nagasaki, Irák, Afganistán, Panamá y cuántos otros países, derribándolos con fuego del cielo; y ¿a qué es a lo que dirigen al mundo? Al globalismo. ¿Dónde se está planeando el gobierno mundial? ¿No son los de la mesa redonda? que son los que quieren darle al mundo anglófono el liderazgo mundial, los llamados caballeros de la mesa redonda, que fueron los que mandaron a algunos personajes como Allen Dulles, como los hermanos Huxley, como Bertrand Russell, para preparar aquí a Estados Unidos para eso, y los que manejaron el continente americano para eso. Hay muchas cosas que quiero mostrarles después a los hermanos; ahora estoy haciendo un resumen muy por arriba; pero esta es la otra bestia; solamente que cuando después se habla del falso profeta, ya se refiere no solamente al imperio, sino a un personaje específico del Occidente. Ahora estamos viendo la bestia, pero tenemos que estar preparados para que en lo que ahora es la otra bestia con cuernos de cordero pero que habla como dragón, va a surgir un líder; un líder que va a dirigir al mundo entero a un gobierno mundial, a un nuevo orden mundial, pero con sede en Europa, no con sede en América ni en Inglaterra; con sede en Europa.

Para eso se fundó la Comisión Trilateral. Antes la economía estaba dirigida por el pacto de Briton Wood, cuando el garante era Estados Unidos; pero la economía creció tan grande que ya Estados Unidos no puede ser el garante; entonces se hizo la Comisión Trilateral para unir Norteamérica con Europa, inclusive con los tigres del Asia; por eso se llama Trilateral; y poder establecer un gobierno mundial. La civilización está caminando hacia un gobierno mundial; y ¿cómo lo hace? A través de la guerra, porque las guerras destruyen las naciones, destruyen los gobiernos independientes y obligan a que haya una sociedad de las naciones; entonces unas Naciones Unidas, y entonces un nuevo orden mundial. El personaje que será de Occidente, es un líder que surgirá del Occidente, y que va a dirigir al mundo de una manera más descarada y más abierta, e incluso hasta carismática; y puede ser hasta milagrosa; porque el apóstol San Pablo no habla sólo de fuego físico; él dice: con señales y prodigios mentirosos; es decir, pueden ser cosas satánicas, parasicológicas; un personaje que va a ser como el Juan el Bautista del anticristo; ese es el falso profeta. Me tomé el tiempo para mostrar los dos aspectos: el falso profeta es un personaje; por eso dice, la bestia, el anticristo es un personaje; estos dos: la bestia y el falso profeta serán echados al lago de fuego. ¿Por qué relaciono el falso profeta con la segunda bestia, que es el imperio con cuernos de cordero, que habla como dragón? Por lo que dice el 19:20: “Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia”.

¿Cuál será el énfasis del falso profeta? La marca de la bestia; dirigirá el asunto hacia una economía unificada.


El ecumenismo holístico

Volvemos a Apocalipsis 16; y se van a dar cuenta en el verso 13: “Y vi de la boca del dragón (ese es el diablo), y de la boca de la bestia (ese es el anticristo con todo su imperio), y de la boca del falso profeta (ese es también un hombre, pero que va a estar respaldado también por un imperio nuevo, aliado con el otro, delante de él), tres espíritus inmundos a manera de batracios (en la Biblia los batracios se clasifican en Levítico entre los animales inmundos); 14pues son espíritus de demonios (por eso se les llama “batracios”, espíritus de demonios. Ahora, ¿qué es lo que hablan esos espíritus? Miren lo que dice el verso 14), que hacen señales, y van sobre los reyes de la tierra...”; aquí no es “a los” sino “epi”, “sobre reyes de la tierra” (oikomeni holes); es decir, del ecumenismo holístico; se traduciría, el mundo habitado, pero quise enfatizar la palabra “ecumenismo” y la palabra “holística” que están aquí debajo en el griego.

Esos tres espíritus, son tres; pero los tres hacen una misma cosa, pero cada uno tiene su función; no es uno solo; es decir, que están en tres, porque uno tiene que tomar un lado, otro el otro lado, otro el otro lado, pero los tres ¿qué vienen a hacer? Reunir, reunir al mundo, reunir los reyes de la tierra, reunir; los países están visitándose y poniéndose de acuerdo, y están definiendo que van a tomar decisiones globalistas, y no se dan cuenta de que están metidos con espíritus diabólicos. Estos espíritus, dice que son tres; ¿por qué? porque el ecumenismo holístico está principalmente en tres líneas: la línea económica, la línea política y la línea religiosa; el ecumenismo religioso trata de hacer una religión mundial, una política mundial y una economía mundial. El diablo siempre empieza por la economía, porque la gente vive con su estómago; entonces si él logra controlar la parte económica, fuerza la realidad económica interligada, y fuerza una política que representa esa nueva realidad; y cuando ya esté la parte política y la económica, lógicamente que la parte militar le obedece a la política; entonces viene la parte religiosa. Que todo el que no adorase a la imagen de la bestia, a la bestia y al dragón, va a ser matado.


La marca, o el nombre, o el número de la bestia

Volvamos al capítulo 13 para ver esa reunión en el aspecto económico. Dice Apocalipsis 13:14“Y engaña (esa es esta bestia con cuernos de cordero que habla como dragón) a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia (del anticristo que viene de Europa), mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. 15Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. 16Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre”. Alguna de las tres cosas: o la marca, o el nombre, o el número. Ahí Dios está trabajando con números; van a controlar a todo el mundo con ese número, y la persona que no tenga la marca, o el nombre, o el número, es engañado; no podrá comprar ni vender.

¿Qué quiere decir eso, que no podrá comprar ni vender, sino el que tenga la marca? Quiere decir que la economía mundial está siendo dirigida a un sistema globalista, de manera que nadie pueda subsistir sin el sistema de ellos, y todo el mundo va a tener que vivir del sistema, y el sistema va a exigir adoración; porque dice en el verso 15: “e hiciese matar a todo el que no la adorase”; es decir que exige adoración. Entonces el trabajo de estos tres espíritus es también religioso, porque busca adoración; es político porque va a los reyes de la tierra, y es económico porque quiere unificar el mundo y controlar la economía mundial; por eso son tres espíritus: el ecumenismo mundial mezclando todas las religiones en una, la nueva era; ese es el espíritu de la nueva era, juntar todas las religiones en una; la interdependencia económica, la apertura económica, todo eso; la transferencia electrónica de fondos, todo eso es para llevar a una unión global y una marca de la bestia. Primero había intercambio, después ya no intercambio sino una moneda de valor; después esa moneda se vuelve papel moneda, después se vuelve cheque, después tarjeta de crédito, luego todas las tarjetas de crédito se unifican en una y aparece el número; y después ese número se lo ponen a usted para que no se le pierda la tarjeta como al Presidente Uribe Vélez.


De manera que si se la ponen en la mano o en la frente ahí ya no se le va a perder; entonces aparecen las propagandas de que se tiene que sacar tarjeta, que cómo va a hacerle hacer la fila a los otros; pero la fila es por lo que compraron no por la tarjeta; más fila tiene que hacer si va a sacar tarjeta, porque tiene que llevar dinero, traer dinero, meter, sacar; más filas tiene que hacer si tiene tarjeta; todo eso va para allá, hermanos. Un espíritu de globalismo económico; los bancos grandes comiéndose a los pequeños; siempre en las manos de una élite minoritaria; grandes familias como los Rotschild, como los Warbour, dirigiendo al mundo en la parte económica, manejando las guerras, patrocinando el ecumenismo; eso es lo que está moviendo nuestros días y es lo que la Biblia veía que sucedería, y lo estamos viendo, hermanos. Las cosas van para allá.


Los espíritus malignos se preparan para Armagedón

Volvamos a Apocalipsis 16:14: “Pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van sobre los reyes del ecumenismo holístico (que aquí se traduce la tierra en todo el mundo, la tierra habitada, pero la tierra habitada en el sentido esparcida en ese ecumenismo, es bajo un solo gobierno) para reunirlos...”; ¿qué había dicho el Señor Jesús en la parábola del trigo y la cizaña? Que la cizaña sería atada en manojos para ser quemada; eso es lo que está sucediendo. El ecumenismo y el globalismo, la internacionalización, la llamada apertura, ¿es qué? atar la cizaña en manojos para ser quemada. Por eso dice que esos espíritus malignos van sobre los reyes de la tierra en toda la oikomeni holest, para reunir; eso es lo que habla el dragón: reunir, reunión humanística, no cristiana, humanista, y luego panteísta, y entonces satanista; porque así empieza. Empieza con el humanismo; el humanismo lleva al panteísmo, cuando la creación es llamada Dios, y el bien y el mal son mezclados en una misma cosa, y entonces aparece el liberador del hombre, el que le abrió los ojos, la serpiente, Satanás; como lo hace la masonería. En los primeros 11 grados la masonería establece el humanismo; en los segundos 11 grados el énfasis es el panteísmo, y el énfasis final es satanismo.

Primeramente leer a Carlos Gustavo Young; dice que el diablo no es sino proyecciones del subconsciente; ya cuando aceptan el mal que hay en el hombre y aceptan eso como natural, entonces después le dicen: bueno, sí, esas entidades sí existen y se llaman: Leviatán y Abraxas, y le ponen los nombres, y el jefe es Lucifer. Así van llevando el mundo al luciferianismo; pero empieza con humanismo, con panteísmo, con ecumenismo religioso; ahí está el papa con el imán, con el Dalai Lama, con los brujos de Togo, con la sacerdotisa de la diosa Shiva, ungiendo al papa en la frente, y el papa recibiendo el signo de adorador de Shiva en la frente. Yo tengo la fotografía. Hacen la misa ecuménica allá en Asis, quitan la custodia, ponen la estatua de Buda. No les estoy diciendo cosas inventadas, sino cosas que sucedieron. Ecumenismo religioso, filosófico y luego política; parlamento ya no nacional, sino parlamento andino, parlamento centroamericano, parlamento europeo; después va a ser el parlamento mundial; y los políticos están muy interesados en ser políticos del parlamento mundial. Podría dar muchos nombres. ¿A dónde van a parar? Van siendo engañados por Satanás para reunirlos en Armagedón, para destruirlos y para usar a los que pueda para resistir al Señor en Su venida; porque dice en este contexto: “para reunirlos a la batalla de aquel día del Dios Todopoderoso”; o sea, la venida del Señor.


El Señor anuncia Su venida como ladrón

Luego dice el verso 15, y les llamo la atención a esto. En este punto de nuestro estudio ya estamos en pleno Armagedón, en pleno gobierno de la bestia con el falso profeta, en plena gran tribulación, y todavía el Señor no ha venido como ladrón, todavía sigue anunciando Su venida como ladrón para después, e incrustado en esta sexta copa dice: “15He aquí, yo vengo como ladrón”, dice el Señor. Todavía no ha venido como ladrón, ya está el anticristo en la tierra, está el falso profeta en la tierra, se han derramado las copas, seis copas, las trompetas han sonado; la séptima está sonando con las copas y todavía no ha venido el Señor. Por eso digo que la Iglesia pasará por la tribulación. “15He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela” (velar; ¿en qué contexto está hablando de velar? En el contexto de la sexta copa, en el contexto de la gran tribulación, en el contexto del anticristo, de los milagros del falso profeta; velar es vigilar, no quedarse dormido, porque camarón que se duerme se lo lleva la corriente, como dice el dicho),  y guarda sus ropas (es decir, no se mezcla en la sopa que el diablo ha preparado, guarda sus ropas; es tan fácil manchar las ropas, porque el diablo ha preparado el sistema con el objetivo, y ese es un objetivo consciente que ellos tienen, que nadie pueda sobrevivir independiente del sistema de ellos; lo menos que ellos quieren es que haya gente que se pueda sustentar independiente de su sistema; entonces ellos no quieren que tengas tu finquita; van a tratar de hipotecártela, van a hacer todo lo posible para que no puedas sobrevivir sin el sistema de ellos, sin la marca de ellos) para que no ande desnudo, y vean su vergüenza”.

Miren en qué contexto quiere el Señor encontrarnos vigilantes y puros; en medio de esta generación maligna.


Termina diciendo: “16Y los reunió en el lugar...”; es un lugar físico, el valle de Josafat, el valle de Esdrelón, el valle de la decisión, el valle de Meguido, que está a los pies del monte de Meguido, que se llama el pie de monte, donde también es el valle, Armagedón. “Y los reunió en el lugar que se llama hebraísticamente Armagedón”. Armagedón se refiere al lugar donde convergerán estos ejércitos. Estos ejércitos son engañados por Satanás; la gente está entrando en ecumenismo, en nueva era; la gente está entrando en cuestiones de apertura económica, en cuestiones de interdependencia económica y está entrando en una política globalista, y la gente va a ser engañada; van a querer hacer justicia en el mundo entero, hacer justicia en el Oriente Medio; se quieren meter en el Oriente Medio, y, hermanos, la última cosa es lo que Dios va a hacer cuando todos ellos vengan contra Israel; ellos vienen contra Israel y contra la Iglesia, contra el Cordero y contra los que están con Él, el Israel que va a recibir al Cordero, los 144.000 de las tribus de Israel, y la Iglesia, por lo menos los vencedores, es para ser aborrecidos de todas las gentes. Tenemos que estar preparados, hermanos, porque el mundo ya está caminando para eso; en cualquier momento suceden cosas terribles que no nos imaginamos; nos encontramos ya metidos. Es mejor pedirle al Señor que nos dé discernimiento de cómo prepararnos. Por favor, aprenda a vivir lo más independiente posible que pueda del sistema para que después no le quede más difícil. Hoy es más fácil, mañana será más difícil.


Vamos a orar, hermanos. ☐


Continúa con: El tridente de Satanás.

EL TRIDENTE DE SATANÁS

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 17:00, Categoría: General



Aproximación al Apocalipsis (60)

Excursus:

EL TRIDENTE DE SATANÁS


"Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas". Apocalipsis 16:13.


La trinidad satánica

La Biblia nos habla de un propósito eterno que tiene Dios y que tiene su culminación en el libro de Apocalipsis, y cómo Dios en Su conocimiento anticipado había previsto la rebelión de un enemigo que también tiene sus deseos. El Señor Jesús habló de los deseos del diablo, del propósito del diablo, que está claramente revelado en la Palabra del Señor, de colocarse en el lugar de Dios y arrastrar al resto de las criaturas en su rebelión y en su locura; porque realmente es una locura; esa rebelión es el comienzo de la locura, de la enfermedad del diablo de hacerse  semejante a Dios. Esto es realmente la locura y la enfermedad; porque la cordura y la sanidad es reconocer a Dios Su grandeza y autoridad, y adorarlo y servirle.

Eso es la cordura. Para entender un poco mejor el aspecto apocalíptico, vamos a  usar una especie de parábola esquemática, porque vamos a hablar del tridente. Siempre al diablo lo han pintado con un tridente, y eso en el fondo tiene su simbología; en cambio al Señor se le pinta con Su cetro. Satanás ha pretendido convertir su cetro en un tridente. La Palabra del Señor nos dice que de la boca del dragón, de la de la bestia y de la del falso profeta salieron tres espíritus inmundos. Veámoslo en Apocalipsis 16:13:


"Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas".


Así como existe la Trinidad Divina, formada por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, tres Personas en un solo Dios, así también se habla de una trinidad satánica, integrada por el dragón, la bestia y el falso profeta; y como el diablo ha querido controlar con ese propósito y centrar la creación alrededor de sí mismo, ha utilizado principalmente tres áreas básicas, y las está utilizando en el día de hoy. Primero lo vamos a ver en forma general en su relación de una con la otra, y si Dios nos permite, tenemos que alertar de lo que en cada una de esas tres áreas básicas está haciendo Satanás; porque son tres áreas básicas que abarcan posiblemente otras, subyacentes en todo lo demás; para ello estaremos consultando parte de alguna documentación que nos informe al respecto. Es necesario que primero veamos la Biblia, y ver cómo la Biblia tiene cumplimiento, porque es la Palabra del Señor.


El hexagrama de Salomón

También elaboramos un diagrama que sirve mnemotécnicamente para recordar algunas cosas:  primeramente un triángulo equilátero con una punta para arriba, el cual incluso puede elaborarse en tres colores, así:  la punta de arriba con el color azul, para significar la religión; en el siguiente ángulo el color amarillo, para significar la economía, que es otra área en la cual también Satanás trabaja, y en el tercer ángulo el color rojo, para representar la política. Al Señor, que es la luz, que es quien armoniza todos los colores, le corresponde la luz blanca, porque la luz blanca se forma de la combinación de los diferentes colores.

Cuando la luz se descompone es cuando aparecen los colores, y de entre todos, hay tres colores básicos que son el amarillo, el azul y el rojo. Ya hemos dicho que usamos este gráfico mnemotécnicamente como una especie de parábola para recordar un poco este tridente de Satanás.


La intención de Satanás es invertir el gobierno de Dios, y por eso hemos puesto otro triángulo hacia abajo; de manera que en la gráfica aparece un triángulo equilátero hacia arriba y otro superpuesto pero hacia abajo, formando de esta manera lo que se ha dado en llamar últimamente la estrella de David; nombre que le han dado aproximadamente desde los últimos treinta años. Realmente este símbolo desde la antigüedad, e incluso desde antes de Cristo, se le ha conocido como el famoso hexagrama de Salomón, el cual se ha utilizado y se utiliza hasta el día de hoy en la magia negra, y en los trucos de la masonería cabalística. Este hexagrama fue siempre uno de los símbolos más malignos de la brujería.


Cuando los brujos van a practicar magia negra, hacen dos círculos; en un círculo colocan una estrella de cinco puntas, que llaman el pentáculo o pentagrama, y de ese modo ellos se sienten protegidos al colocarse dentro de ese pentagrama; en el otro círculo, donde aparece el hexagrama de Salomón, es donde les aparecen los principados con los cuales ellos hacen pacto y luego envían los demonios; de manera que este símbolo, aparte de la consideración de que aparece la estrella en la bandera de Israel, no lo estamos tomando en el sentido actual de la estrella de David, sino en el sentido tradicional de la magia negra. La Biblia dice en el primer libro de Reyes que Salomón apostató; y dentro de la tradición ocultista y hermética no solamente le han atribuido a Salomón los libros canónicos de la Biblia, sino también otros como La Llave Mayor de Salomón, La Llave Menor de Salomón, que son libros apócrifos, como también un llamado Testamento de Salomón, en el que supuestamente Salomón controla a los demonios; y esos libros o documentos apócrifos circulan dentro del ocultismo, y siempre los ocultistas han atribuido a Salomón una gran autoridad dentro de la magia a partir de la apostasía de Salomón, de la cual sí nos habla claramente la Biblia en el primer libro de Reyes. Ya en el libro de Crónicas, cuando vuelve a contar la historia de Salomón, no es necesario repetir de nuevo lo de la apostasía, pero sí está registrada por el Espíritu Santo en el primer libro de Reyes.


Esa figura forma seis puntas principales. Las básicas son: la religión en una punta, la economía en otra punta, y la política en la otra. Entre la religión y la política surge algo así como una alianza, como un color intermedio al mezclar el azul y el rojo, produciendo el color púrpura, un matrimonio entre la religión y la política, soberanos investidos de jefes religiosos y viceversa, y que también se identifica con lo cultural, que es otra área que Satanás trata de controlar. Entre el azul y el amarillo, que representan la religión y la economía, siempre que la religión está interesada en la economía, ha usado el brazo secular, cuando hay intereses de dominio y de posición. La religión utiliza el brazo secular, entre el azul y el amarillo, apareciendo en esa punta intermedia el color verde oliva, de lo militar, que es también usado por el enemigo. Aunque el estado es constituido por Dios, pero las personas a quienes se les ha encomendado el gobierno de las naciones, no han sido fieles a Dios, sino que ellos van entregando las naciones que les fueron encomendadas, a las sutilezas que el diablo está llevando a cabo para quedarse con el gobierno del mundo, y establecer un gobierno mundial. Entre el ángulo rojo y el amarillo está el ángulo anaranjado, y eso simboliza que entre la economía y la política está el aspecto social, que también es utilizado por Satanás.


Entonces en este hexagrama de Salomón, símbolo de la magia, no en el sentido de la estrella de David, existen esas seis principales áreas donde Satanás quiere gobernar: la religión, lo militar, la economía, lo social, la política y lo cultural. Inicialmente hemos hablado del tridente de Satanás, puesto que el diablo utiliza su poder principalmente en esas tres áreas:  la religión, la economía y la política, que son representados por los colores básicos, pero además están superpuestas tres áreas: lo cultural, lo militar y lo social. Hasta el momento hemos hablado de este diagrama simbólico en el sentido de que nos sirva como una técnica de memorización, pero es necesario ir directamente a los versículos de la Biblia, pues lo fundamental lo encontramos en las Sagradas Escrituras. La caída fue una sola, pero la tentación aparece en la Palabra descompuesta o desglosada en tres áreas principales. Eva fue tentada en tres áreas diferentes cuando el diablo se le presentó en el Edén. Para ello leamos en Génesis 3:6:


"Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer (primera), y que era agradable a los ojos (segunda), y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría (tercera); y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella".


El mundo está bajo el príncipe de la potestad del aire, según las Escrituras. El mundo que yace en el maligno, según las Escrituras comenzó cuando Adán y Eva empezaron a vivir y a multiplicarse después de la caída. Originalmente el hombre tenía que depender de Dios, vivir por Dios, alimentarse físicamente de los árboles del huerto y espiritualmente de la vida divina que estaba representada en el Árbol de Vida. La vida divina era el verdadero alimento para el hombre en su espíritu, porque el hombre no es solamente material, y por lo tanto necesita también alimento espiritual
.

El alimento espiritual del hombre es la vida divina, la vida de Dios, que estaba representada en el Árbol de Vida. Pero el hombre podía decidir vivir independientemente de Dios; tomar el ser que le había sido dado y basarlo en él mismo, sin contar con la vida de Dios, y actuar a su propia manera, independientemente, y al fin de cuentas eso fue lo que el hombre decidió.


El tridente en las cosas del mundo

Pero en Génesis 3:6 encontramos que esa tentación empieza a perfilarse en ese tridente de que estamos hablando. Los deseos de la carne. El árbol era bueno para comer. Dios fue el que inventó que el hombre comiera, que el hombre se alimentara. No tiene nada de malo el comer. Lo que está mal es que los deseos de la carne lleguen a gobernar al hombre y que el hombre se conduzca gobernado por los deseos de la carne. Pero justamente el mundo, esta llamada civilización, se ha desarrollado porque los hombres se preocupan solamente de satisfacer su carne, por una parte. Esto es lo que después se desarrolló en la economía.

El hombre tratando de satisfacer los deseos de su carne a través de muchos medios, entre esos la llamada oferta y la demanda, depende de la clase de sistema económico que sea. La economía se ha desarrollado de los intentos de los hombres de satisfacer los deseos de la carne. Primero las necesidades; pero los hombres no sólo quieren cubrir sus necesidades mínimas básicas, sino que quieren ir más allá, inclusive llegar a los extremos; quieren tener mucho más de lo que necesitan; aun a costa de los que padecen; aun a costa de aquellos a quienes se les quita. Leamos en 1 Juan 2:15-16:


"15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo".


En este pasaje el apóstol Juan establece también esto que hemos llamado el tridente de Satanás. El mundo es el tridente pero en su aspecto solitario. Cuando habla de las cosas que están en el mundo, ya se empieza a perfilar a los tres dientes del tridente; los mismos que aparecen en la tentación son los que aparecen aquí como las tres cosas que constituyen el mundo. Claro está que el mundo se compone de muchas cosas, pero básicamente son tres principales las que dice el apóstol Juan, en las cuales se agrupan las demás. El apóstol Juan subdivide lo que hay en el mundo en tres grupos principales, los cuales coinciden exactamente con esos tres aspectos de la tentación que hemos leído en Génesis.


JUAN                                       GÉNESIS

1. Los deseos de la carne        
1. El árbol era bueno para comer.
2. Los deseos de los ojos         
2. El árbol era agradable a la vista.
3. La vanagloria de la vida      
3. El árbol era codiciable para alcanzar 
                                                   
sabiduría, para conocer el bien y el
                                                              
mal y ser como Dios.

Las cosas del mundo en esas tres líneas básicas:  los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no proceden del Padre, sino del mundo. Detrás del mundo, detrás del sistema que gobierna el príncipe de este mundo, el príncipe de la potestad del aire, aparecen esas tres líneas básicas de tentación, para mantener sometido al hombre. Los deseos de la carne llevan a desembocar principalmente al área económica.

Jesús es tentado por Satanás

El Señor Jesús también fue sometido por Satanás a esta triple tentación; a Él también le llegó el diablo con este tridente; y para estudiar la tentación del Señor Jesús escogemos el texto de Lucas 4:1-13. ¿Por qué hemos escogido necesariamente a Lucas?  Marcos en 1:12,13 también habla de la tentación pero lo hace de una manera muy rápida; simplemente dice que el Señor fue tentado, sin desglosarlo. Mateo en 4:1-11 sí lo desglosa, y Lucas tenía en cuenta lo que había escrito Mateo, aspecto que se estudia en lo que se ha llamado la cuestión sinóptica, que trata de las relaciones entre los evangelios de Marcos, Mateo y Lucas:  qué cosas son propias, qué cosas tienen en común dos de ellos, qué cosas tienen en común los tres, y en qué cosas difieren. Lucas registra las tres tentaciones que aparecen en Mateo, con la diferencia de que le cambió un poquito el orden, y eso se debe a que uno de los propósitos que tiene Lucas es poner en orden las cosas; ya él lo había dicho en el prólogo.

Ya otros habían tratado de poner en orden las cosas, la historia que había sido ciertísima entre ellos allá, entonces Lucas movido por el Espíritu Santo dice que también a él le pareció importante poner en orden las cosas que habían sucedido. Entonces, es importante meditar que si Lucas conocía el texto de Mateo y no obstante cambió el orden de la tentación, es una razón poderosa para preferir leer a Lucas, puesto que no era el propósito de Mateo decirlo en ese orden, mas sí era el propósito de Lucas. Por lo tanto pienso que el orden de Lucas es un poco más coherente, inclusive para entenderlo mejor en el desglose que llevamos. Leamos:


"1Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto 2por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. 3Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan. 4Jesús, respondiéndole, dijo:  Escrito está:  No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios. 5Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. 6Y le dijo el diablo:  A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. 7Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. 8Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está:  Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás. 9Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo:  Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; 10porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden; 11y, En las manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. 12Respondiendo Jesús, le dijo:  Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios. 13Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo".


Desde el comienzo de este texto nos damos cuenta de que era necesario que el Señor Jesús fuese sometido a la misma tentación a la que fue sometido el ser humano, y fue el mismo Espíritu de Dios quien le permitió y colocó al Señor Jesús en la situación de ser tentado como la humanidad había sido y seguirá siendo tentada. El primer hombre cayó, pero el segundo hombre, el Señor Jesús, prevaleció cuando todavía era el postrer Adán. Por eso se le llamó el postrer Adán, para terminar en la cruz con todo lo viejo, y comenzar lo nuevo. En un sentido Él es el postrer Adán para terminar y el segundo hombre para comenzar de nuevo.


El Señor Jesús, después de cuarenta días de ayuno tuvo hambre; es decir, vemos allí al Señor sometido a las presiones normales, no pecaminosas. Normales en el sentido de las necesidades de la naturaleza, y el diablo se escondió detrás de esas necesidades naturales y legítimas del organismo, porque así obra la astucia, y quiso que el Señor Jesús actuara por sí mismo independientemente de Dios, del momento de Dios, de la provisión de Dios y por sí mismo actuara para satisfacer aunque fuera incluso por medio de un milagro, sus necesidades naturales.


El Señor Jesús fue sometido a la tentación de los deseos de la carne exactamente como Eva en el Edén cuando vio que el árbol era bueno para comer, pero con la diferencia de que el Señor Jesús aun teniendo legítimas necesidades, sin embargo no colocó esas necesidades antes que a Dios, sino que confió plenamente en Dios, que Dios sabía cómo satisfacer sus necesidades, pero no las iba a satisfacer en desobediencia a Dios. El iba a satisfacer sus necesidades naturales en comunión con Dios, según la guianza de Dios, porque la economía del Señor Jesús para las necesidades del hombre es dirigida por Dios, conforme a las predicciones de Dios, y conforme a la Palabra de Dios.

Repetimos los versos 3-4:

"3Entonces el diablo le dijo: Si eres hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan. 4Jesús, respondiéndole, le dijo:  Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios".

Vemos que el Señor se mantuvo en la Palabra de Dios y asimismo se mantuvo en la dependencia del Padre y no en el pan; el Señor comería pan cuando el Padre lo proveyere, y en el caso de que no hubiese pan, El confiaba en el Padre, y de que podría vivir sin pan por la Palabra del Padre. Qué diferente el caso con Eva, con los seres humanos en general y con el mismo sistema económico del mundo.

¿Saben por qué los hombres van a ser controlados por el anticristo?  Por lo económico, por sus estómagos, porque no dependen de Dios, sino que bajo ansiedad, cubiertos con las necesidades naturales, van a someterse a ese embrollo que el diablo les ha preparado, porque no van a poder comprar ni vender si no tienen la marca de la bestia.


Sin embargo la Palabra dice que los que son del Señor confían en el Señor; aquí está la fe y la paciencia de los santos. Los santos viven por la fe en el Señor y esperan con paciencia en el Señor, como lo hizo el Señor Jesús cuando venció la tentación. Esa misma tentación que apareció en el Edén es la que continúa en la historia del mundo, y es la misma que apareció intensificada en los tiempos finales, y es la misma que utilizará el diablo para reunir a la humanidad alrededor de sí y en contra de Dios. Esto hay que entenderlo bien, pues se trata de la economía, uno de los dientes del tridente: los deseos de la carne, lo cual es utilizado por Satanás, pero Jesús dijo:  "No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios".


Continuamos desglosando el versículo 5:  "Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra". Al avanzar la tentación se presenta ahora en otra área. Ahora Satanás no tienta al Señor en el área de la economía sino en el de la política. Le mostró los reinos del mundo, proponiéndole el ejercicio del poder.

El Señor iba a ejercer ese poder, pero aquí el diablo le propone ejercerlo por sí mismo; solamente tenía que ceder al diablo, y al hacerlo podría ejercer el dominio del mundo. Precisamente esto que el Señor rescató en la cruz, lo que todavía hoy digitan entre bambalinas en el mundo, estas diferentes áreas que hemos visto como la política internacional, como la economía mundial multinacional, como el ecumenismo religioso no sólo entre el cristianismo religioso sino también a nivel del ocultismo, están dirigidas entre bambalinas por personas que cedieron a la tentación del diablo; personas que ocupan los lugares más altos del mundo, que pertenecen a la sociedad luciferiana, los Iluminati (Iluminados), que es como una especie de sociedad secreta dentro de las sociedades secretas, una infiltración super-secreta de las sociedades secretas, integrada por satanistas. Los que están en los más altos cargos son los que digitan entre bambalinas, como titiriteros, la economía mundial, la diplomacia internacional, la ONU, y están en los más altos grados de la masonería y de los llamados Iluminados; lo que el Señor rechazó, ellos lo aceptaron. Dicen los versos 6-7:


"6Y le dijo el diablo:  A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. 7Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos".


Ellos hoy en día son satanistas, y hoy en día tienen el poder del mundo y el dinero del mundo y los planes de su padre el diablo; porque el Señor Jesús dijo:  "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer" (Juan 8:44). A la anterior propuesta de Satanás, en el verso 8 el Señor le responde:  "Vete de mí, Satanás, porque escrito está:  Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás". Como el diablo no pudo hacer que el Señor lo tuviera por centro a cambio del caramelo de los reinos del mundo, entonces el diablo fue más sutil, y no le dijo directamente después que fuera el diablo el centro, sino que fuera El mismo; o sea, que hiciera lo mismo que había hecho el diablo al principio, que lo imitara.

Eso es lo que dice el diablo. Si no me vas a dejar a mí ser el principal, entonces conviértete tú en el principal; sé tú. Aquí es donde vamos a entender el aspecto sutil y religioso de los deseos de los ojos, de la vista, de la experimentación, de la curiosidad, el por qué la gente se mete en el ocultismo y muchas otras cosas, actuando por sí mismos. Leemos de nuevo los versos 9-11:


"9Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo:  Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; 10porque escrito está:  A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden; 11y, En las manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra".

En esta nueva fase de la tentación usa otra táctica, como diciéndole:  Bueno, ya tú sabes que el mundo es mío, todos los reinos del mundo son míos; pero a Jerusalén Dios se la reservó para El, entonces vamos a Jerusalén. Mira, no te estoy mostrando las cosas de hoy; no te estoy mostrando las casas de citas, las orgías, las borracheras; nada de eso. Vamos a Jerusalén, vamos al templo, a ese que el mismo Padre dejó a David que le levantara, y le dio los planos, y David le preparó todo a Salomón, y luego Salomón lo construyó; y cuando el templo fue destruido, lo volvieron a reconstruir, y más tarde vino Herodes y lo requete-construyó más grande, lo agrandó y embelleció porque quería congraciarse con los judíos y ser tan famoso o más que el mismo Salomón.

Entonces Satanás le mostró al Señor lo más sagrado, la capital de la religión judía, que era la verdadera. Le llevó a Jerusalén y le puso sobre el pináculo del templo; como diciéndole:  Ahora el que está sobre el pináculo eres tú, ya no soy yo; ahora estás tú en lo alto; ponte tú, como decir, rebélate contra el Padre, actúa por ti mismo. Ahí está la sutileza, el actuar por sí mismo, el arriesgarte a caminar sin tomarte de la mano de Dios; a ver qué resulta.


"No moriréis", le dijo el diablo, porque quería matarlo. El diablo quería matar al Señor, insinuándole que se tirara del pináculo del templo; que probara, que actuara por sí mismo, que si El era el Hijo de Dios, entonces que actuara como lo que El era, nada menos que en Jerusalén. Que en vez de esperar la hora del Padre y pasar por la cruz, ¿por qué no aparecía el gran Mesías con una espectacular y tremenda planeada desde el pináculo del templo, en toda la plaza mayor? Perverso y astuto Satanás. Esas tentaciones, cuando uno las ve por primera vez, parecen cosas simples, pero son muy profundas.

Son las mismas áreas en que Satanás engaña, las mismas en que el mundo sigue pensando, las mismas por las cuales ya tiene sometido al mundo; son las mismas señaladas al Señor Jesús. Esta tentación es tan sutil, que hoy en día hay que entenderla, y luego debemos desglosar cada área con más detalle:  la religiosa, la económica y la política; y entonces, por ejemplo, encontramos la sutileza en el área religiosa, cuando Satanás viene utilizando las promesas de la Biblia, la teología de la prosperidad y del éxito; pero lo curioso es que esas promesas el diablo no se las conectó con las demandas, ni con toda la Palabra, ni con la intención de Dios; así el diablo nos hace tomar algunos versículos de la Palabra. Como le había dicho:  "Escrito está", y la segunda vez le volvió a decir:  "Escrito está"; entonces le vino con algunos pedacitos de "escrito está"; nótese la sutileza; pero no con todos, sino con algunos. Cuando Satanás le insinúa al Señor que se eche desde el pináculo del templo, le está insinuando sutilmente que compruebe, que actúe por sí mismo. Si eres Hijo de Dios, haz algo, comprueba algo por ti mismo. Ese es un principio sutil. ¿Por qué parece a primera vista que no tiene nada que ver con los deseos de los ojos?  ¿Qué impulsa los deseos de los ojos?  Los de la curiosidad, los de lanzarse en aventuras sin haberse tomado de la mano de Dios para ver qué resulta. Exactamente a esa tentación fue sometido el Señor Jesús. Muchas personas se meten en la parapsicología y empiezan a invocar espíritus y cosas, para ver qué resulta, como queriendo satisfacer una curiosidad malsana, en la cual el hombre se mete sin haberse tomado de la mano de Dios, sin caminar con Dios, sin esperar en Dios.

No estamos en contra de la ciencia; de lo que estamos en contra es de no tomarse de la mano de Dios y aprender la ciencia con Dios. La Biblia dice que Dios es quien le enseña al hombre la ciencia, y que buena es la ciencia con herencia (Eclesiastés 7:11a). Sin embargo, debe aprenderse de la mano de Dios. Donde está el peligro es en la curiosidad del hombre a espaldas de Dios. Y el mundo, la llamada civilización, se ha desarrollado por estos tres impulsos básicos, que no provienen del Padre. Satisfacer por sí mismo, sin necesidad de Dios, y para la gloria de sí mismo, para el poder de sí mismo; investigar por sí mismo lo que viene, satisfacer su curiosidad y avanzar solo y suelto, no tomado de la mano de Dios. De eso se rige el mundo; esas tres violaciones son las que han constituido a este mundo; y han aparecido los grandes imperios, y la Biblia dice que esas cabezas del dragón coinciden con las cabezas de la bestia. Los principios satánicos con los que el padre de la mentira se rebeló, se los envió a la humanidad; y ahora la humanidad ha desarrollado su histórica civilización, los distintos imperios, las distintas (siete) cabezas de la bestia, que son las mismas siete del dragón, con el desarrollo de la serpiente.


La que aparece como una simple serpiente en Génesis, esa misma aparece en Apocalipsis como un gran dragón con siete cabezas, y el dragón tiene siete diademas, y la bestia tiene siete cabezas y diez diademas. El mundo espiritual, los gobernadores de las tinieblas de este mundo (Efesios 6:12), hizo expresión en el mundo material; las llamadas grandes civilizaciones de la tierra no son sino el rastro de la serpiente. El curso de la historia se ha delineado con base en esos principios e independencia de Dios; el hombre colocándose en el lugar de Dios; satisfacer sus necesidades a su manera, para la gloria de sí mismo, y seguir investigando a ver a dónde llega por sí solo, sin necesidad de Dios. Ese ha sido el impulso del mundo, la tentación de Satanás, el tridente del diablo.


El diablo le dijo al Señor que se lanzara porque escrito está, a sus ángeles mandará, que te guarden. Ahí están las promesas. Le citó el salmo 91, tan querido por todos nosotros. Que actúe por sí solo, que compruebe que es capaz de ser Él, sin Dios. En esas tres tentaciones está pintada la humanidad; en esos tres terribles dientes del tridente de Satanás, está ensartado el mundo entero. La Iglesia no es del mundo; si se gobierna es con principios diferentes, según el Espíritu y la historia de Jesucristo, y por encima de la carne, del mundo y del mismo diablo. En el verso 12 dice:  "Respondiendo Jesús, le dijo:  Dicho está:  No tentarás al Señor tu Dios". Mateo lo dice más claro así:  "Escrito está también". Lucas omitió el también, pues quizá no le pareció tan importante. Pero gracias a Dios, el Espíritu Santo dijo también a través de Mateo; Marcos no dice nada al respecto. Cuando Mateo dice que escrito está también, está conectando esto con el resto de la Palabra. No te puedes tomar un versículo para desobedecer a Dios; hay que tener toda la Palabra, la suma de la Palabra, la cosmovisión según Dios, y es conectado con el propósito de Dios. El diablo le sacó la Palabra de su contexto y del propósito de Dios al darla. El Señor se la volvió a conectar con el resto de la Palabra y con el plan de Dios. Y entonces ahora el Señor sí usó bien la Palabra, pues el diablo la quiso usar mal.  Téngase en cuenta que esta es una tentación más bien de tipo religioso, con versículos y todo, buscando que el hombre actuara religiosamente, en forma independiente de Dios. Es esa precisamente la diferencia entre el cristianismo y la religión del mundo. El cristianismo es una revelación de Dios; es Dios viniendo al hombre.


En cambio las religiones del mundo son los hombres experimentando esa área misteriosa del mundo invisible, de ultratumba, del más allá, a ver a dónde llega, a ver qué comprueba, para ver qué se consigue. Es el hombre curioseando en el mundo religioso. Por eso es que pusimos los deseos de los ojos, el árbol agradable a la vista; una vez que hayamos develado realmente qué es lo que está detrás de esa tentación, lanzar al hombre a una gran aventura sin la mano de Dios; y la religión es entonces el esfuerzo del hombre por llegar a alguna parte. Pero el cristianismo es la venida del Hijo del Hombre, la venida de Dios al hombre, no la aventura del hombre hacia lo absoluto, desconocido y misterioso, no. Es la revelación de Dios al hombre. Por último dice en el verso 13 que "cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo".


«Unificación» alrededor de Satanás

Esa misma tentación, ese mismo tridente, también aparece en los últimos tiempos, porque se trata del mismo diablo, de los mismos deseos, sólo que ahora la estaba moderando con humilde apariencia. En Apocalipsis 16:13-14 dice:

"13Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; 14pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso".


En el Antiguo Testamento, las ranas no eran de los animales limpios, sino de los inmundos, y es por eso que representan a los espíritus inmundos. Son tres, no uno solo; aunque es el mismo dragón, sin embargo salen de su boca tres espíritus inmundos. ¿Qué hacen estos espíritus inmundos?  En el tiempo del fin, en el mundo se mueven tres espíritus de demonios. Los demonios son los autores de las doctrinas de error. Pablo le dice a Timoteo que "en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios" (1 Timoteo 4:1). Eso significa que el diablo está inspirando al mundo en tres áreas principales a través de sus líderes, con la intención de reunirlos contra Cristo. El Señor iba a los humildes, pero al diablo le interesa son los reyes, y el diablo siempre quiso reunir. Debemos distinguir cuál es la unidad legítima del Espíritu Santo, cuál es la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios de que habla la Biblia, cuál es la unidad verdadera y legítima del Cuerpo de Cristo, según la Palabra de Dios, cuál es la unidad propia del pueblo de Dios, y distinguirla de esa pretendida unidad, porque Babilonia también resultó de una aparente unidad. ¿No dijeron ellos, "hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de la tierra"? (Génesis 11:4). El pueblo era uno y trabajó para construir Babel; eso fue una unidad. Pero esa unidad no era conforme el propósito de Dios, porque el propósito de Dios es reunir todas las cosas alrededor de Cristo; sin embargo, Satanás también dice:

"13Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; 14sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo" (Isaías 14:13-14).

El diablo también está inspirando a nivel mundial en tres áreas principales, precisamente las mismas de la tentación: de la economía, de la política y de la religión; el diablo está inspirando la concordia del mundo para la "paz y seguridad", pero entre comillas, claro está, con ironía. Reunirlos, ¿para qué?  Para la batalla, para el gran día del Dios Todopoderoso. Debemos discernir lo que está pasando en el mundo acerca de reunirse las economías, la interdependencia de las naciones desde el punto de vista económico; programas de apertura económica para crear la interdependencia, y forzar, tras una realidad económica, una nueva situación política. Y luego cuando esa situación política forzada por los medios de la economía, cede lo político, entonces se utiliza el brazo secular para obligar la creación de una religión mundial; y el interés de eso se debe a que el diablo quiere ser adorado, pero para esto necesita el brazo secular, porque él no va a ser adorado de buenas a primeras; el diablo siempre busca usar los métodos de la inquisición. Para que la religión del diablo funcione, es necesario montar la política, y para que esta política se establezca, usa la economía. Ahí está de nuevo el tridente. El Señor empieza por lo religioso, luego lo representa en lo político y resulta una economía cristiana. ¿Por qué?  Porque todo resulta desde la revelación de Dios, y la revelación de Dios no solamente nos habla lo necesario para el hombre, para su vida religiosa, sino también para su vida normal, común. Dios establece los principios de conducta, de señorío sobre la tierra, y ahí surge lo que sería una legítima política, o una verdadera ciencia de administración de lo que Dios puso de Su creación en nuestras manos para señorear sobre los peces del mar, sobre las aves de los cielos, sobre las bestias y sobre todo esto. El hombre inspirado por Dios toma unas decisiones y establece un tipo de interrelaciones económicas justas, porque tuvieron su origen en Dios, según el propósito de Dios. En cambio el diablo obra al revés.


El diablo utiliza la economía para forzar la situación a través de un montaje creado adrede, por inspiración de esos demonios, creando una interdependencia económica y un vacío político, una necesidad imperativa, una nueva situación política internacional. Mientras Colombia siga siendo Colombia, Venezuela siga siendo Venezuela y Perú siga siendo Perú, hace falta un personaje que coordine a Colombia, Venezuela y Perú. Mientras Francia siga siendo Francia, Italia siga siendo Italia, Inglaterra siga siendo Inglaterra y Alemania siga siendo Alemania, hace falta un coordinador ejecutivo.


Pero cuando a través de la economía se integra Alemania con Francia, con Italia, con Inglaterra y con otras naciones y formar un Mercado Común Europeo, entonces los respectivos presidentes y representantes de las naciones en consecuencia establecen un consejo europeo; y cuando cada nación haya perdido su soberanía, llega el momento en que ese terreno común que todos cedieron se constituye en una base para una ley más grande, de mayor envergadura que simplemente nacional, o base para una ley internacional; entonces ese Consejo de Estado que representa a las naciones a través de sus presidentes, se llama Comisión Europea, la cual ya no se encarga de gobernar sobre las naciones, sino de gobernar sobre Europa; sobre todo el bloque. A esa Comisión tiene que dársele un presidente. Con esto nos estamos dando cuenta de cómo una interdependencia económica, una apertura económica, a través de los intereses no de los pobres, porque los pobres prefieren que se les queden las papas aquí y no que se las lleven a vender caras a Venezuela, sino tratándose de los intereses de las grandes multinacionales, ellos no quieren que haya aduanas, porque quieren los intercambios expeditos y fáciles, y prefieren derribar las fronteras, los aranceles, pues lo que las grandes multinacionales no quieren pagar en aranceles, ahora lo paga el pueblo con el IVA, con el impuesto a las ventas; y con eso quieren suplir el monto de los aranceles que pagaban los ricos de las multinacionales. A ellos se les rebajaron los aranceles, pero como el presupuesto de la nación tiene que funcionar, entonces hay que sacarlo de otro bolsillo. Si te vas a tomar un café tinto, entonces un poquito de café va a servir para cubrir lo que antes tenían que cubrir los aranceles, y eso significa que ahora los pobres tienen que subsidiar a los ricos.


A través de estas medidas globales y estas "uniones", se fomentan estas interrelaciones para facilitarle a los titiriteros sus negocios, sus votos, y en consecuencia se crea una nueva realidad, una "Tercera Ola", como dice Alvin Toffler, sobre el futuro de la civilización; habla del shock del futuro, la tercera ola y otras cosas. Ahora subsiste una nueva era, la Era Tecnotrónica, pues ya se superó esa etapa agraria e incluso la industrial; estamos en la etapa atómica y nuclear, tecnológica y tecnotrónica. Ahora no somos anticuados nacionalistas, ahora somos cosmopolitas; ahora desayunamos en Londres, almorzamos en París y cenamos en Berlín; ahora lo de las naciones es un asunto obsoleto; ahora es imperativo crear en vista de la nueva realidad económica en manos de los manágeres de las multinacionales, de la banca y de la industria. Ahora, dicen ellos, hay que crear una nueva situación política; entonces los países solamente darán un voto en la Organización de las Naciones Unidas; un voto fácil de comprar y fácil de controlar. Se crea una nueva situación política que transciende los compartimientos nacionales. ¿Qué era lo que Dios quería?. Cuando Dios deshizo la torre de Babel, estableció las naciones; pero ahora se dice:  Volvamos a la torre de Babel; otra vez volvamos a reunir lo disperso, pero no alrededor de Cristo. Vamos a reunir las religiones, vamos a reunir las economías; ahora lo deseado es la globalización de la economía, de la nueva diplomacia internacional; a través de lo económico se creó la situación para sentar una política, y una vez las naciones votan a favor de esos convenios internacionales, entregan su economía a esas instituciones globalistas, y luego, esas instituciones globalistas, con el poder y un lavado especial con los representantes de las naciones y haciendo ellos las cosas a espaldas del pueblo que no sabe lo que está pasando, con el aparato militar a su disposición, hacen cumplir las disposiciones globales.


Cuando ya se tiene lo militar al servicio de lo político global, se llega la ola de lo religioso, y es cuando se llega a lo que trata Apocalipsis en los capítulos 13 y 17; esos tres poderes, esos tres dientes del tridente:  La economía, la política y la religión, las cuales tiene sus intermedios:  lo cultural, lo social y lo militar, trabajando para entregar el poder al dragón y al anticristo. Echamos un vistazo al capítulo 13 de Apocalipsis; dice en los versículos 11-12:


"11Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón. 12Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada".


En el versículo 1 aparece una bestia política, con cuerpo de leopardo, pies como de oso y boca de león, la cual surge a la manera de una síntesis de las anteriores civilizaciones, pues eso era lo que representaban las bestias de la visión de Daniel que aparece en el capítulo 7 del libro de este profeta. El leopardo representaba el imperio griego, es decir, toda la herencia occidental aparecerá pero mimetizada con toda la religión babilónica y sus principios representados por el león, y con todo el poderío militar de los medos y los persas, representado por el oso persa; todo eso aparecerá sintetizado en esa bestia final.


Pero de acuerdo al verso 11, habrá otra bestia, y en eso debemos tener mucho cuidado nosotros los cristianos, porque ese otro poder que va a engañar al mundo para servir al poder político, es el religioso, y lo curioso es que tiene apariencia cristiana y se sustenta de poder cristiano, porque dice la Palabra que esa bestia tiene cuernos de cordero, y hacía que los moradores de la tierra le hicieran imagen a la primera bestia, y la adorasen; es decir, que la segunda bestia va a poner a la religión al servicio del globalismo del anticristo y el diablo; y eso indica que es un poder pseudocristiano. ¿Por qué?  Porque sus cuernos son de cordero, pero habla como dragón.

Entonces eso nos dice que en el cristianismo general o nominal, está sucediendo un fenómeno, y se trata de un fenómeno de secularización.


Ese fenómeno lo estamos viendo a los cuatro vientos, la religión al servicio de la política internacional, lo que involucra el movimiento del ecumenismo religioso y llevará a la gran apostasía que anuncia la Biblia en 2 Tesalonicenses 2. Pero, repetimos, el elemento de conversión es la economía unificada, el cual desemboca en la política globalizada y termina en la religión ecuménica. Ese es el tridente de Satanás. ☐


Continúa con: La séptima copa de la ira

LA SÉPTIMA COPA DE LA IRA

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 16:48, Categoría: General


Aproximación al Apocalipsis (61)


LA SÉPTIMA COPA DE LA IRA


“Y el séptimo derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está”. Apo. 16:17.

Comentario de crítica textual

Vamos a continuar con la aproximación al libro del Apocalipsis, y vamos al capítulo 16, lo correspondiente a la séptima taza o copa de la ira. Apocalipsis 16:17-21. Les ruego que los que puedan seguir en sus Biblias, lo hagan por favor; son pocas las cuestiones de crítica textual en este pasaje; entonces, como es largo, no lo voy a leer dos veces, sino que lo voy a leer una vez, y hago los pequeños comentarios de crítica textual. Todos los cinco versos: 17, 18, 19, 20 y 21, comienzan con la palabra “kai”, que quiere decir “y”, o “igualmente”, ó “también”, o “además,” o “entonces”: “17Y el séptimo derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está”. La palabra “ángel” allí en griego es tácita en el griego, no es explícita como en esta traducción. “18Y hubo relámpagos, y voces y truenos, y hubo un sismo, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que hubo hombre sobre la tierra”. Ustedes notaron allí unas pequeñas variaciones; este verso 18 tiene en los manuscritos muchas variantes; los más antiguos, también los más numerosos, lo dicen en singular: “hubo”, donde dice: “un gran temblor de tierra”; la palabra es “sismo”; y vuelve y repite: “hubo”, lo dice tres veces: egeneto, o sea, llegó a haber, o hubo; pero entonces en la frase final, cuando dice: “los hombres”, dice la versión de Reina-Valera de 1960: “los hombres han estado sobre la tierra”; la verdad es “antropos” en singular, “desde que hubo hombre en la tierra”; entonces algunos manuscritos dicen: egenonto y otros dicen: egenetos; egenetos es llegó a haber o hubo en singular; egenonto es en plural, “hubieron”; pero lo curioso es que todos dicen en singular, “hombre”; entonces algunos dicen “desde que hubieron hombre”; otros dicen: “desde que hubo hombre”. Juan usó el singular; y algunos, como se repitió tres veces en el griego, aquí no se nota tanto porque los traductores lo embellecen, pero en el griego aparece tres veces. Pareciera un poco repetitivo: egeneto, egeneto, egeneto; entonces algunos escribas se tomaron la libertad de gramatizarlo un poquito más, y a eso se deben las variantes que hay. Entonces tomamos nota de esas variantes, pero es en singular: “desde que hubo hombre en la tierra”. “19Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. 20Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. 21Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande”.

La séptima copa consuma la ira de Dios

Hermanos, esta es la séptima taza de la ira; en las siete copas o siete tazas se consuma la ira de Dios. Con esta séptima taza se consuma la ira de Dios. Nosotros, sin embargo, vemos que después del capítulo16, aparecen el 17, el 18 y el comienzo del 19 que nos hablan de la gran ramera, el misterio de Babilonia y su sentencia; sin embargo, si ustedes se fijan en el inicio del capítulo 17 que dice: “1Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas”, ustedes se dan cuenta de que la condenación de la gran ramera es anunciada por uno de los siete ángeles que tenían las siete copas; quiere decir que la encomienda de derramar esas copas le fue dada a siete ángeles; pero como en la última copa se menciona la gran Babilonia, como lo dice el versículo 19 del capítulo 16: “y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios,” entonces el capítulo 17, el 18 y los primeros versos del 19 corresponden a una ampliación o a unos detalles que explican esta caída de Babilonia, el juicio sobre Babilonia, cuál es esa Babilonia de que está hablando aquí la última copa, pues, entonces a continuación la explica; pero no quiere decir que el capítulo 17, el 18 y la primera parte del 19 sean cronológicamente posteriores a la séptima copa, no; son una explicación más detallada de quién era esa gran Babilonia y cuál es la sentencia contra ella.

Recordemos que en el capítulo 14:8 dice: “Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la grande, que ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”. Ese anuncio del ángel, en el capítulo 14 es un anuncio; es el ángel diciendo cuál es el decreto del cielo; pero en el capítulo 16, ya no es solamente un anuncio mostrando ese decreto de Dios, sino que es el cumplimiento; lo que en el 14 se anuncia, en la séptima copa, capítulo 16, se cumple; y en los capítulos 17, 18 y comienzos del 19 se explica quién es esa Babilonia y por qué es juzgada. Entonces no tomemos el capítulo 17, el 18 y comienzos del 19 como algo que acontece posteriormente, sino como una explicación de lo que acontece en esta séptima copa, lo que se anunció en el 14, lo que se cumple en este verso 19 del capítulo 16: “y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios”; entonces esa memoria de Dios es la que aparece en el 17 y entonces en el 18 viene su castigo. ¿Amén, hermanos? Esto era solamente para comprender que la séptima copa consuma la ira de Dios. Esto que leímos no parece tan grave cuando se lee al principio, pero cuando comienzas a ver todas las implicaciones que tiene esta séptima copa, ustedes se van a dar cuenta esta noche de que es algo supremamente terrible, cuando veamos los versos con los que tiene conexión.


La séptima trompeta incluye la séptima copa

Empecemos la exégesis desde el verso 17: “Y el séptimo derramó su taza por el aire (primero las cosas acontecen en los aires. Dios juzga primeramente en el mundo espiritual y entonces también en el mundo material); y salió una gran voz del templo del cielo (ese templo del cielo aparece en muchos otros pasajes que en ocasiones pasadas los hemos considerado; entonces ahora simplemente los recordamos), del trono (es Dios el que dio la palabra), diciendo: Hecho está”. Gegoten, eso es lo que dice la palabra en el idioma griego que se puede traducir: ya está hecho, o hecho está, o ¡basta ya! También se puede traducir esa palabra gegoten, como quien dice: hasta aquí, basta ya, hecho está. Hubo un consumado del Señor Jesús para la salvación, pero hay un ¡basta ya! de parte de Él; como quien dice: Hasta aquí soporté a los hombres, ahora juzgo el día del hombre, juzgo el reino de los hombres, el reino del anticristo, y definitivamente establezco el reino de Dios.

Entonces, hermanos, por el aire fue que se derramó esta copa; las demás copas no se derramaron por el aire, pero esta fue por el aire. ¡Basta ya! “Y”, o “18Entonces (se puede traducir esa “kai”) hubo relámpagos (aquí si dice: egenonton; este caso porque es plural) y voces y truenos”; esto se refiere al juicio de Dios. Recuérdese de que la séptima copa y todas las demás copas pertenecen a la séptima trompeta; en la séptima trompeta, capítulo 11, se consuma el misterio de Dios; y dice en la séptima trompeta, en el capítulo 11, verso 18: “Y se airaron las naciones (eso es, todos los ejércitos reunidos en Armagedón), y tu ira ha venido (esas son las siete copas de la ira; eso está incluido en la séptima trompeta), y el tiempo de juzgar a los muertos (de la resurrección; todo eso está incluido en la séptima trompeta), y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra”. Entonces fíjense en lo que dice el verso 19, cómo termina la séptima trompeta y cómo el final de la séptima trompeta es similar, o incluye a la séptima copa, porque observen lo que dice el capítulo 11:19: “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo”.

Ustedes se dan cuenta de cómo la séptima trompeta incluye la séptima copa: “Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo”. Este terremoto grande aquí de la séptima trompeta y este grande granizo de la séptima trompeta y estos relámpagos, voces y truenos, son los de la séptima copa; pero la séptima copa está en la séptima trompeta, como lo hemos estudiado más detalladamente antes.


Volvamos allí a la séptima copa: “18Y hubo relámpagos y voces y truenos, un sismo (esa es la palabra griega), un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que hubo hombre sobre la tierra”. Este es el mayor terremoto mundial que va a acontecer; no es solamente un terremoto local, sino un terremoto mundial; de los que se describen en el Apocalipsis.


Un terremoto antes y otro después de la gran tribulación

En la Biblia se describen muchos terremotos locales, pero terremoto mundial se describe uno para comenzar la tribulación y otro para terminarla. El que la comienza está en el sexto sello; ustedes lo recuerdan. Vamos al sexto sello que está en el capítulo 6: “12Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto (ese terremoto también es mundial por lo que vamos a leer); y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; 13y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra (estrellas del cielo; la palabra estrella en el griego es “asteros”, que incluye no solamente a las estrellas, al sol, a los planetas, sino inclusive a los aerolitos, a los meteoritos), como la higuera deja caer sus higos verdes  cuando es sacudida por un fuerte viento. 14Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla”; porque los pergaminos eran enrollados; un pergamino que se enrolla quiere decir que se ve circular los astros; ya no están las estrellas fijas sino que al momento en que en la tierra cambia el polo magnético, inmediatamente se ven las estrellas como si fueran enrolladas. ¿Se dan cuenta? “14Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar”.

Este primer terremoto es el que inaugura la gran tribulación. Antes de las siete trompeta es el sexto sello; después del sexto sello es el séptimo sello que está en el capítulo 8; y el séptimo sello son siete trompetas. El séptimo sello contiene las siete trompetas, y la séptima trompeta contiene las siete copas o siete tazas de la ira. Entonces ¿se dan cuenta de que hay un terremoto antes para comenzar la tribulación, de nivel mundial, que es el sexto sello, y otro que es el que termina la gran tribulación? Este es el que remueve todo lo que es removible, para dejar el reino inconmovible del Señor establecido en el Milenio.


Vamos a detenernos un poquito más en este terremoto. Este terremoto es el peor, es inclusive peor que el del sexto sello; el del sexto sello es terrible, pero éste es peor, porque dice: “tan grande, cual no lo hubo jamás desde que hubo hombre sobre la tierra”. Hermanos, sobre este terremoto hay muchos versículos en la palabra del Señor que yo quisiera que miráramos unos. Yo me siento particularmente comisionado a hablar de esto, porque en una ocasión en Cabo Frío en el año 1994, el Señor directamente, de manera personal y directa, me habló de este terremoto mundial y me dijo que lo anunciara; no es un terremoto local, sino mundial; pero no quiero anunciarlo porque el Señor me lo dijo, sino porque está en la Biblia y me lo quiso decir; está bien, gracias a Dios, por algo me lo quiso decir personalmente, pero está en la Biblia y quiero hablarles es del que está en la Biblia.


La derrota de Gog

Entonces vamos a ver algunos versículos allí. Pasemos por ejemplo a Ezequiel 38:20 para que veamos un contexto de Armagedón. Acuérdense de que la copa anterior fue Armagedón, ejércitos de la tierra reunidos en Armagedón. Entonces cuando los ejércitos de la tierra están reunidos en Israel, en el Valle de Meguido, es contra Israel, contra los cristianos, contra el Cordero y los suyos; entonces es cuando acontece este terremoto mundial que desbarata completamente la civilización humana. Leamos, pues Ezequiel 38:19-23, para tener un contexto inmediato. 19Porque he hablado en mi celo, y en el fuego de mi ira (estas son las copas de la ira): Que en aquel tiempo habrá gran temblor sobre la tierra de Israel (esa es la que partirá el monte de los Olivos en tres, que vamos a llegar a esto); que los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo y toda serpiente que se arrastra sobre la tierra, y todos los hombres que están sobre la tierra, temblarán ante mi presencia; y se desmoronarán los montes, y los vallados caerán, y todo muro caerá a tierra (incluso éstos). 21Y en todos mis montes llamaré contra la espada, dice Jehová el Señor, la espada de cada cual será contra su hermano. 22Y yo litigaré contra él con pestilencia y con sangre (este él, se refiere a Gog y Magog); y haré llover sobre él, sobre sus tropas y sobre los muchos pueblos que están con él, impetuosa lluvia, y piedras de granizo (ahí vemos también granizo con el terremoto), fuego y azufre. 23Y seré engrandecido y santificado, y seré conocido ante los ojos de muchas naciones; y sabrán que yo soy Jehová”.

¿Cómo sabrán? Por ese tremendo terremoto; una parte tocará a Israel, pero el resto, el versículo 20 ya no habla solamente de Israel; y vamos a ver otros versos que nos muestran que no solamente se refiere a Israel.


Vamos a ver Isaías 40:4. Ojalá algunos hermanos puedan tomar nota de esos versos para que después los revisen de nuevo por sí mismos. Isaías 40:4 es una palabra que dijo Juan el Bautista. Juan el Bautista tenía que precursar al Señor; solamente que el Señor venía en dos partes: una primera venida, el día agradable, y una segunda venida, el día de venganza. Juan el Bautista precursó al Señor; él no sabía de una o dos venidas; fue el Señor cuando en Nazaret tomó el libro de Isaías 61 y leyó la mitad  del versículo, la  parte relativa al día agradable, dijo: Hoy se ha cumplido esta Escritura; después de la coma, donde decía el día de venganza no la leyó, porque si no, no hubiera podido decir: Hoy se ha cumplido, porque el cumplimiento de la segunda parte, el día de venganza, es en la segunda venida.

Entonces Juan el Bautista anunció la venida del Mesías, pero el Mesías venía dos veces; y miren lo que dice el verso 4: “Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane”. Claro, esto puede tener una aplicación espiritual; la soberbia tiene que ser humillada, los humildes  ser exaltados; pero Dios va a hacer esto, al final, para introducir el Milenio, de una manera literal.


Ahora pasemos al Salmo 46. Ese Salmo habla a los cristianos, para los creyentes: “2Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida (no es que no va a ser removida, va a ser removida, pero los que confiamos en el Señor no debemos temer aunque la tierra sea removida), y se traspasen los montes al corazón del mar”. Dice que los montes no fueron hallados. Vamos a ver la clase de cataclismo que se está avecinando.


Un terremoto mundial diferente

Entonces ahora sí empecemos a mirar algunos versículos. Vamos a Habacuc 3:11: “El sol y la luna se pararon en su lugar; a la luz de tus saetas anduvieron, y al resplandor de tu fulgente lanza”. O sea, el Señor es el que dirige el curso de los astros. Vamos a ver que la Palabra del Señor nos habla algo diferente de ese terremoto mundial, no local como esos que están habiendo en esta semana; ha habido como cuatro: Unos varios en Argelia, que son uno solo en varios; otros en Japón; otros en Lima; ayer en la frontera de Colombia y Panamá hubo uno de cinco grados; o sea, que la tierra en menos de una semana ha estado temblando; pero van a ver que este terremoto mundial se debe a algo que los científicos llaman la mudanza del polo magnético de la tierra. Los continentes están como flotando encima del magma, y hay una circulación eléctrica; con una determinada posición de la tierra en relación con los astros pueden provocar una mudanza del polo magnético de la tierra, y los polos se mudan, como seguramente aconteció en el diluvio. En el diluvio seguramente hubo una mudanza de los polos magnéticos; allá debajo de la Antártida hay vegetación tropical; o sea que en una época eso fue tropical, pero cuando hubo una mudanza de los polos magnéticos, hubo un cataclismo, y lo que era tropical llegó a ser helado. Eso volverá a suceder de nuevo.

Vamos a verlo en la palabra del Señor. Primero Habacuc; vieron lo que dijo Habacuc: “El sol y la luna se pararon”. ¿Eso qué quiere decir? Que la tierra sufre un cambio; porque realmente es en relación con la tierra, es hablando en un antropomorfismo en la tierra; vio que no siguió andando como se dice que anda el camino del sol, como sucedió en los días de Josué. Ya sabemos que la que gira es la tierra. Lo que sucedió en los días de Josué se va a repetir de nuevo. Vamos a leerlo en la palabra del Señor.


Vamos a verlo ahora en Jeremías 15:9. Pongan atención; acuérdense de lo que hemos leído en Habacuc; vamos acumulando los versos para que el rompecabezas se arme más claro. “9Languideció la que dio a luz siete (mi esposa dio a luz siete; Dios tenga misericordia de ella, de mí y de todos); se llenó de dolor su alma, su sol se puso siendo aún de día”; fíjense en lo que es siendo de día, el sol ponerse; quiere decir que el movimiento brusco del polo magnético de la tierra hace que siendo de día, el sol se ponga; significa que es un movimiento brusco; por eso se ven las estrellas como si se enrollaran como un libro; ¿se dan cuenta? “El sol se puso siendo aún de día”; esa frase es supremamente importante. Era de día y el sol se puso; ese es el movimiento brusco del planeta.


La tierra cambiará los polos magnéticos

Vamos a ver eso también en Amós 8:7-9. Después volveremos sobre Amós porque lo que dice Amós está confirmado en Zacarías; vamos por lo tanto a leerlo y después volveremos a él. “7Jehová juró por la gloria de Jacob: No me olvidaré jamás de todas sus obras. 8¿No se estremecerá la tierra sobre esto? ¿No llorará todo habitante de ella?” Miren aquí las ondas telúricas: “Subirá toda, como un río, y  crecerá y mermará como el río de Egipto”. El río, como es algo líquido, sube y baja; pero aquí dice que la tierra subirá y bajará, crecerá y mermará como el río de Egipto; o sea, las ondas telúricas en un desplazamiento de los continentes de una manera terrible. “9Acontecerá en aquel día, dice Jehová el Señor, que haré que se ponga el sol a mediodía”; el sol estaba a mediodía en un lugar, y en un momento está en el extremo; es decir, es exactamente la tierra cambiando los polos magnéticos, un cambio de noventa grados. “9Acontecerá en aquel día, dice Jehová el Señor (es Dios el que habla), que haré que se ponga el sol a mediodía, y cubriré de tinieblas la tierra en el día claro”. Era de día y de pronto quedó de noche; es decir, es un movimiento telúrico, un terremoto terrorífico, exactamente.

Se impone un juicio devorador a todas las clases sociales

Podemos mirar ahora Isaías 24. Vamos a leer todo el capítulo, porque todo este capítulo nos habla de esto: “1He aquí que Jehová vacía la tierra y la desnuda (por favor, lean en sus Biblias para que vean que no es sólo el hermano Gino hablando esto), y trastorna su faz (toda la geografía totalmente mudada), y hace esparcir a sus moradores. 2Y sucederá así como al pueblo, también al sacerdote (a todo mundo); como al siervo, así a su amo (no hay diferencia de clases en esto); como a la criada, a su ama; como al que compra, al que vende; como al que presta, al que toma prestado; como al que da al logro, así al que lo recibe. 3La tierra será enteramente vaciada y completamente saqueada; porque Jehová ha pronunciado esta palabra. 4Se destruyó, cayó la tierra, enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra (las grandes potencias). 5Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno. 6Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres”. Quedaron unos poquitos hombres para pasar al juicio de las naciones. “7Se perdió el vino, enfermó la vid, gimieron todos los que eran alegres de corazón. 8Cesó el regocijo de los panderos, se acabó el estruendo de los que se alegran, cesó la alegría del arpa.

9No beberán vino con cantar; la sidra les será amarga a los que la bebieren. 10Quebrantada está la ciudad por la vanidad; toda casa se ha cerrado, para que no entre nadie. 11Hay clamores por falta de vino en las calles; todo gozo se oscureció, se desterró la alegría de la tierra. 12La ciudad quedó desolada, y con ruina fue derribada la puerta. 13Porque así será en medio de la tierra, en medio de los pueblos, como olivo sacudido, como rebuscos después de la vendimia”. Esos rebuscos que son después de las primicias y la cosecha, son estas naciones que quedan y sobreviven para el Milenio, para que sobre ellas reinen los vencedores; esos son el rebusco, como en Levítico 23:22. “14Éstos alzarán su voz, cantarán gozosos por la grandeza de Jehová; desde el mar darán voces. 15Glorificad por esto a Jehová (glorificad, no blasfemad) en los valles; en las orillas del mar sea nombrado Jehová Dios de Israel. 16De lo postrero de la tierra oímos cánticos: Gloria al justo. Y yo dije: ¡Mi desdicha, mi desdicha, ay de mi! (eso dijo Isaías) Prevaricadores han prevaricado; y han prevaricado con prevaricación de desleales. 17Terror, foso y red sobre ti, oh morador de la tierra. 18Y acontecerá que el que huyere de la voz del terror (algunos huyen del terrorismo) caerá en el foso; y el que saliere de en medio del foso será preso en la red (¿cuál red será?); porque de lo alto se abrirán (windows, perdón) ventanas, y temblarán los cimientos de la tierra”. Oigan lo que dice aquí de la tierra: “temblarán los cimientos de la tierra. 19Será quebrantada del todo la tierra, enteramente desmenuzada será la tierra, en gran manera será la tierra conmovida. 20Temblará la tierra como un ebrio...”. Ustedes han visto pasando algunos de los satélites que no van directo, sino que van como para allá y para acá, así será con la tierra. “20Temblará la tierra como un ebrio, y será removida como una choza; y se agravará sobre ella su pecado; y caerá, y nunca más se levantará. 21Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto (por eso derramó la copa en el aire), y a los reyes de la tierra sobre la tierra. 22Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra (eso es en el Seol), y en prisión quedarán encerrados, y serán castigados después de muchos días”. Es decir, después del Milenio serán juzgados. “23La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso”. Entonces vemos que cuando todas las naciones se junten contra Israel, dice la séptima trompeta, los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; ¿pero cómo? A través de ese terrible terremoto. ¿Amén, hermanos?

Entonces estamos sumando; vimos Jeremías, vimos Habacuc, vimos Amós, vimos Isaías, vimos Salmos, vimos cómo todos hablan de este terremoto mundial; ¿verdad, hermanos?


Dios volverá a pelear contra las naciones

Ahora, pasemos a Zacarías capítulo 14, y vamos a irlo leyendo detenidamente, con mucho cuidado, porque aquí nos muestra cuál es el momento. Ya la sucesión de las copas nos muestra el momento.

¿Cuál fue la sexta taza o copa? Armagedón, las naciones reunidas contra el Señor y su Cristo en Armagedón, contra Israel, contra los cristianos, ¿verdad? Pelearán contra el Cordero y los que le siguen, ¿verdad? Entonces en el momento cuando todos se reúnen contra Israel, esa es la sexta copa, viene ese terremoto que incluye también piedras de granizo como de un talento, que es como 33.5 kilos; o sea, se juntan las gotas de hielo, se pegan unas con otras y forman unos tremendos bloques. Entonces fíjense en lo que dice Zacarías; después de la sexta copa viene la séptima, y ese mismo orden está aquí en Zacarías 14.


“1He aquí, el día de Jehová viene, y en medio de ti (de Jerusalén) serán repartidos tus despojos”. Porque esto era lo que decía el capítulo 11, que la ciudad será entregada y será tiempo de angustia para Jacob, como dice Daniel 12. “2Porque yo reuniré a todas las naciones (¿para qué sirven las Naciones Unidas? Para el Armagedón) para combatir contra Jerusalén (todos irán contra Israel); y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres, y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo (el remanente del pueblo, que es la misma palabra que se puede traducir resto, se puede traducir remanente) no será cortado de la ciudad”.

Noten el momento cuando todas las naciones vienen en el Armagedón contra Israel, contra Jerusalén, en ese momento; dice: “3Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla”. Ya en el pasado una vez Jehová peleó la batalla, pero dice que volverá a ser como, dice: “saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones (esa es la frase clave), como peleó en el día de la batalla”. Esta frase nos dice que ya antes sucedió esto, y que volverá a suceder; “como peleó en el día de la batalla”. ¿Cómo fue que peleó el Señor en el día de la batalla?


El día de la batalla

Vamos al libro de Josué; en el capítulo 10 vamos a ver cómo peleó Jehová en el día de la batalla. Vamos a leer desde el verso 10; vamos a entender esa frase de Zacarías 14. “10Y Jehová (noten: Jehová, en este caso no fue Josué, fue el propio Jehová) los llenó de consternación delante de Israel”; o sea, Jehová peleaba por Israel.

“10Y Jehová los llenó de consternación delante de Israel,  y los hirió con gran mortandad en Gabaón; y los siguió por el camino que sube a Bet-horón, y los hirió hasta Azeca y Maceda”. Note, Jehová, no Josué, ¿de qué manera fue que los hirió? Con grandes piedras del cielo, o sea, el granizo gigantesco. “11Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová (no fue Josué) arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada. 12Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: Sol, detente en Gabaón (como dice Habacuc, que el sol se va a detener); y tú, luna, en el valle de Ajalón”. Como dice Habacuc que sucederá otra vez, el sol y la luna se detendrían; ya lo hicieron una vez, pero sucederá de nuevo.

“13Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero. 14Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel”. Fíjense en esa palabra clave: “Jehová peleaba por Israel”.


Volvamos a Zacarías capítulo 14; noten lo que decía el verso 3: “Después saldrá Jehová”; ya en el tiempo de Armagedón, cuando se reúnen todas las naciones contra el Señor, contra Israel, contra los cristianos, contra Jerusalén, “saldrá Jehová, y peleará con aquellas naciones (¿cómo va a pelear?), como peleó en el día de la batalla”. Acabamos de leer cómo fue que peleó en el día de la batalla. ¿Qué cosas acontecieron en ese día? Algún acontecimiento cósmico; vemos que la rotación de la tierra se detuvo y un montón de piedras de granizo cayeron a la tierra. No sabemos exactamente qué fue lo que sucedió; quizá pasó un cometa cerca y hubo aquella vibración que retiene el girar de la tierra, la gravedad, y la cola del cometa, y todo ese montón de piedras de granizo cayeron a la tierra. Esos cometas que pasan por aquí, se van largo tiempo y luego vuelven otra vez. Otra vez volverá a suceder, porque Jehová peleará, “como peleó en el día de la batalla”.


El terremoto precede a la venida del Señor

Ya leímos que la séptima copa es un gran terremoto y también piedras de granizo; cuando esto sucede, que la tierra se frena, ¿qué sucederá? ¿Qué pasa si usted va en un carro y frena? Inmediatamente la fuerza de la inercia lo tira hacia adelante. Dice que los montes no fueron hallados, las islas desaparecieron, la geografía se mudó cuando el sol de mediodía se pone y de una manera brusca, estando de día, se pone, se vuelve de noche. ¿Qué sucede? Hay una tremenda frenada inmediata e inmediatamente toda la corteza terrestre se traslada, todas las ciudades caen, no quedará ningún muro. Será una cosa terrible; ahí está escrito. Entonces sigamos leyendo; después de ese terremoto entonces es la venida del Señor: “4Y afirmará sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente (antes de la venida del Señor, la séptima copa es justamente ese terremoto y esas piedras de granizo como en los días de Josué; sucederá de nuevo un desastre cósmico, y entonces ¿qué pasará en Jerusalén?); y el monte de los Olivos se partirá por en medio (ya la falla fue encontrada por los geólogos), hacia el oriente y hacia el occidente (claro, con semejante frenada, con ese brusco cambio de polos magnéticos, ese monte se abre), haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur”. Primero se parte de oriente a occidente y luego se traslada uno al norte y otro al sur; es un movimiento telúrico que el Señor se lo mostró a Zacarías.

“5Y huiréis al valle de los montes”; el remanente de Israel huirá a ese lugar que estaba oculto en el monte. Cuando se abrió el monte de oriente a occidente y se trasladó una parte al norte y otra parte al sur, se formó un valle muy grande; allí huyó el remanente de Israel. “5Y huiréis al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal; huiréis (ahora fíjense en esta frase, ¿cómo huiréis?) de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá (¿y qué pasará después de ese terremoto?); y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos”. Antes de la venida del Señor tiene que ser este gran terremoto; pero fíjense en la frase: “huiréis de la manera que (ya sucedió en el pasado) huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá; y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos”. Ya en el pasado sucedió un terremoto, y de esa misma manera volverá a suceder, no sólo como fue en los días de Josué, sino como fue en los días de Uzías rey de Judá.


Terremoto en los días de Uzías

Vamos de nuevo al libro del profeta Amós. Al inicio de la profecía de Amós. Amós 1:1: “1Las palabras de Amós, que fue uno de los pastores de Tecoa, que profetizó acerca de Israel en los días de Uzías rey de Judá, y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto”. Dos años antes del terremoto que ocurrió en los días de Uzías. Amós profetizo un terrible terremoto y ese terrible terremoto lo acabamos de leer aquí en el capítulo 8; pero dice que de la manera que se huyó por causa del terremoto en los días de Uzías, así huiría de nuevo Israel hacia el valle que se armará del monte de los Olivos abierto; o sea que aquello que sucedió en los días de Uzías, aquel terremoto que fue también de nivel mundial, sucedería de nuevo y de manera peor durante la séptima copa, porque no habrá otro peor. Entonces ¿qué sucedió en los días de Amós? Dos años antes del terremoto, Amós profetizó esto que leímos, una cosa terrible, y sucedió dos años después; pero esa profecía no era para que se cumpliera una sola vez, sino para que se cumpliera otra vez en el tiempo del fin.

Por eso volviendo al capítulo 14 de Zacarías entendemos el versículo 5: “huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá”; esa es la séptima copa, un terremoto tan grande cual nunca lo hubo mientras hubo hombre en la tierra, y después de eso ¿qué viene? La venida del Señor. “Y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos.” Pero ahora va a explicar un poquito más cómo va a ser ese día: “6Y acontecerá que en ese día (el día del terremoto, el día en que el sol estando a mediodía se pone, y donde estaba de día queda de noche) no habrá luz clara, ni oscura. 7Será un día, el cual es conocido de Jehová, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz”. Cuando era mediodía llegó la noche y cuando debía ser la noche llegó el día; es decir, la mudanza de los polos magnéticos del planeta tierra; esa es la séptima copa.

“Será un día, el cual es conocido de Jehová...”. El Señor ya lo conoce, por eso lo está describiendo, ya lo tipificó, ya aconteció terrible cosa en los días de Josué, otra cosa terrible en días de Uzías, dos años después de que profetizó Amós, y ahora se repetirá en la séptima copa de la ira. “8Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas (ahí se inaugura el Milenio; por eso en la séptima copa concluye la ira; ¡basta ya!, termina el Señor; viene Él y establece Su reino), la mitad de ellas hacia el mar oriental; y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno”. Regresemos de nuevo al verso 5: “Y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos”. Dios traerá con Jesús a los que durmieron en Él; el Señor viene con todos los suyos; los muertos en Cristo resucitan primero, y luego nosotros vamos a recibirlo en el aire. Eso ha sido enseñado en otros detalles que después lo pueden repasar.


La séptima copa es para castigar a Babilonia

Volvamos a la séptima taza de la ira o tazón; eso podemos decir es un tazón. Capítulo 16 verso 17: “17Y el séptimo derramó su copa por el aire (delante de Sus ancianos será glorioso, ¿se dan cuenta?); y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Basta, hecho está. 18Y entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un sismo” (aquí dice un gran temblor de tierra, un  terremoto tan grande, este es el terremoto de la séptima copa), tan grande, cual no lo hubo jamás desde que hubo hombre en la tierra. 19Y la gran ciudad (Roma es la que es llamada de gran ciudad; Jerusalén es llamada la santa ciudad; pero la gran ciudad, como lo vamos a ver explicado en el capítulo 17 que dice Juan, la ciudad que has visto, la que reina sobre los reyes de la tierra, vestida de púrpura, de escarlata, con un cáliz de oro, es Roma, la gran ciudad es Roma, esa es la Babilonia) fue dividida en tres partes (tal fue el terremoto que no quedaron solamente hendiduras pequeñas sino rajaduras inmensas, que un pedazo de la ciudad se fue para un lado toda destruida, otro pedazo se fue para otro lado toda destruida y otro pedazo se fue para otro lado toda destruida; y no solo Roma, sino que dice), y las ciudades de las naciones (Bogotá, incluido) cayeron (es que después de este tremendo movimiento ¿cómo no van a caer? ¿qué había dicho la otra profecía? Que todo muro caerá, parece que es mejor vivir como Abraham, en tiendas, como los gitanos); y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira”. La séptima taza o tazón de ira es para castigar a Babilonia, para que se cumpla el segundo mensaje del ángel, capítulo 14:  Ha caído Babilonia; ese fue el decreto del ángel en los cielos, ahora es el cumplimiento aquí en la séptima taza.

La plaga del granizo

“20Y toda isla huyó (los que iban a San Andrés Islas, quizá no lo encuentren más; puede ser que haya otra isla nueva, pero San Andrés ya no), y los montes no fueron hallados”. Como decía en la otra, se desmoronarán los montes, no fueron hallados; es decir, la configuración geográfica mudará totalmente para el Milenio. “21Y cayó del cielo sobre los hombres (porque no  sólo es  el terremoto, sino también es las piedras de granizo, como lo decía en el tiempo de Josué, ¿amén? ahora aquí está esa parte) un enorme granizo como del peso de un talento (algunos dicen que equivale a veinticinco, otros a cincuenta; aquí dice que es casi treinta y cuatro kilos; esas son las grandes piedras de granizo; como cayeron en tiempos de Josué, así será de nuevo); y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo (porque los del terremoto quedaron enterrados, pero a los que quedaron vivos les cayó encima granizo; porque su plaga fue sobremanera grande”.

Esta plaga del granizo se dio en una escala menor, digamos que profética, en el tiempo de Moisés en Egipto; hubo una plaga de granizo que se encuentra en Éxodo 9:24, que ustedes lo conocen; ahí está la plaga del granizo. Hubo otra plaga que fue la plaga de las ranas que no la vimos en Apocalipsis, aunque sí la vimos en ranas o batracios saliendo de la boca de la bestia, del falso profeta y del dragón.


Vamos a Éxodo 9:13; allí empieza lo del granizo: “13Entonces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón,  y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva”. Este Faraón es como una figura del anticristo.

“14Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra”. Para eso es, para que entiendan, porque es que no entienden. Viene el evangelio para que la gente se salve y no entendieron; viene la guerra, el caballo rojo, no entienden; viene el caballo negro, el hambre, no entienden; viene el caballo amarillo, la muerte y el Hades. “15Porque ahora yo extenderé mi mamo para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra. 16Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra”. Para eso lo permitió; lo dejó ser responsable pecador y le hizo el juicio. “17¿Todavía te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir?” Era contra el pueblo. “18He aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora. 19Envía, pues, a recoger tu ganado (miren la misericordia de Dios), y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerá sobre él, y morirá. 20De los siervos de Faraón, el que tuvo temor de la palabra de Jehová hizo huir sus criados y sus ganados a casa; 21mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus criados y sus ganados en el campo. 22Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto. 23Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar (ahí están los truenos)  y granizar, y el fuego  (ahí están los relámpagos) se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto. 24Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo (como en la primera trompeta, así en la séptima copa), tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada. 25Y aquel granizo hirió toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo destrozó el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país. 26Solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo”. Aunque se traspasen los montes a la mar no temeremos, porque Jehová es nuestro refugio. Amén. Entonces después sigue contando lo que sucedió, y cómo por fin Faraón entonces le pidió a Moisés que lo ayudara.


Tenemos otros versos que ver al respecto. Respecto a la caída de Babilonia, también respecto a la remoción de la Tierra y respecto del granizo. Vamos para ver lo relativo al granizo en Isaías 28:17. Dice así la palabra del Señor: “Y ajustaré el juicio a cordel, y a nivel la justicia; y granizo barrerá el refugio de la mentira, y aguas arrollarán el escondrijo”. Se esconderán en las cuevas, en los montes, pero el granizo derretido los inundará en las cuevas. “Granizo barrerá el refugio de la mentira”.


Lo mismo dice Ezequiel 13:11,13:  “11Di a los recubridores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia torrencial y enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la  romperá. 13Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia torrencial vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir”. Muy claro habló el Señor.


Pasemos de nuevo a Isaías 30:30: “Y Jehová hará oír su potente voz (ahí están los truenos, los relámpagos, las voces), y hará ver el descenso de su brazo; con furor de rostro y llama de fuego consumidor, con torbellino, tempestad y piedra de granizo”. Esos son los versos que hablan acerca del granizo.


Las potencias de los cielos serán conmovidas

Pero quisiera que miráramos otro verso que tiene que ver con el temblor de la tierra junto con el del cielo, porque dice: removeré no solamente la tierra, sino el cielo, y el Señor Jesús dijo: las potencias de los cielos serán conmovidas; y por eso entonces esa tremenda lluvia de astros sobre la tierra y esas piedras de granizo. Entonces vamos al libro de Hageo 2:21-22: “21Habla a Zorobabel gobernador de Juda, diciendo (Hageo le tenía que decir esto a Zorobabel): Yo haré temblar los cielos y la tierra; 22y trastornaré el trono de los reinos (ese es el anticristo, el trono de los reinos; al anticristo se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación), y destruiré la fuerza de los reinos de las naciones; trastornaré los carros y los que en ellos suben, y vendrán abajo los caballos y sus jinetes, cada cual por la espada de su hermano”. ¡Cosa tremenda! En otra parte, en el capítulo 2:7, dice que “haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones”. Eso era lo que decía el libro de Hageo 2:7.

Ahora pasemos a Joel 3:16-17. Eso es cuando todo mundo parece que va a arrasar a Israel de la tierra; han perseguido a todos los cristianos, matado a los 144.000 de las tribus de Israel, y está quedando un poquito de gente y dice: “16Y Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén, y temblarán los cielos y la tierra (lo mismo que decía por Hageo, lo dice por Joel); pero Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel. 17Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sion, mi santo monte; y Jerusalén será santa, y extraños no pasarán más por ella”. El Milenio es establecido.


Los misterios de la creación divina

Ahora pasemos al libro de Job, para ver lo relativo al granizo. Job 38:22-23. Ya hemos visto lo relativo al terremoto y estamos viendo lo relativo al granizo, ¿amén? Le pregunta Dios a Job; miren cómo le habla Dios a Job, y no sólo a Job, sino que Job lo escribió, y ahora nos toca a nosotros también oír: “22¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, o has visto los tesoros del granizo, 23que tengo reservados para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla?”  Miren cómo le habla Dios a Job, desde tiempos patriarcales. Job era entre Abraham y Moisés; tiempo antiquísimo . “Los tesoros del granizo, que tengo reservados para el tiempo de angustia (noten, tiempo de angustia se refiere a la gran tribulación, pero luego dice:), para el día de la guerra y de la batalla”. El día de la guerra es la primera trompeta, y el día de la batalla es la séptima copa; entonces están el día de la guerra y el día de la batalla; no lo dice para un solo día, sino que hay granizo en la primera trompeta y hay granizo en la séptima copa; entonces tanto la primera como la última se refieren al tiempo de angustia, la gran tribulación. “Los tesoros del granizo, que tengo reservados para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla”. Jehová peleaba por Israel; ese es el día de la batalla.

Regresemos ahora y vamos a ver Hebreos, epístola probablemente de Lucas. Leemos Hebreos 12:25 en adelante, para tener el contexto: “25Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.

26La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez (ya sucedió otra vez),  y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo”. Así como lo decía Joel, como lo decía Hageo; “conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. 27Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas (esa remoción de las cosas movibles como cosas hechas, es la séptima taza de la ira), para que queden las inconmovibles”; el reino de los santos del Altísimo. “28Así que, recibiendo nosotros (los santos del Altísimo) un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; 29porque nuestro Dios es fuego consumidor”. ¡Qué tremendo versículo de Hebreos!


El reino eterno de Dios

Ahora, para terminar, vamos a leer Daniel 2:44; éste es más consolador, y por eso lo dejamos al final; tiene que ver con Hebreos. Hebreos nos habló de la remoción de las cosas movibles y de las cosas hechas por el hombre, para que queden las inconmovibles. Entonces Daniel vio y en el capítulo 2 nos narra la historia de la humanidad, interpretándolo de aquel sueño que le descubrió Dios acerca del que había tenido Nabucodonosor, y termina el sueño así: “43Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas (eso es lo que está sucediendo hoy);  pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. 44Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido (por eso decía Hebreos: un reino inconmovible que hemos recibido), ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, 45de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey (eso fue a Nabucodonosor) lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación”. Este reino es el inconmovible. ¿Cuándo viene el reino inconmovible? Después de la remoción de las cosas físicas. ¿Cuál es el momento final de esa remoción? La séptima taza o tazón de la ira de Dios.

Entonces, hermanos, estemos advertidos; vivamos en el Espíritu para vivir sin temor, y cuando veamos estas cosas sucediendo, irgamos nuestras cabezas porque nuestra redención está cerca. ☐


Continúa con: La gran ramera y su sentencia.

LA GRAN RAMERA Y SU SENTENCIA / 1

Por cristianogiv - 6 de Julio, 2006, 16:26, Categoría: General



Aproximación al Apocalipsis (62)


LA GRAN RAMERA Y SU SENTENCIA


(PRIMERA PARTE)


"Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas". Apo. 17:1.

Una sola perícopa de una sola Babilonia

Vamos a empezar un poquito más temprano porque hoy nos corresponde  una perícopa  bastante larga. No sé si esta noche tenga que pedirle a los hermanos un poquito de esfuerzo; estamos comenzando un poquito más temprano porque la perícopa que nos corresponde abarca los capítulos 17, 18 y los primeros cuatro versos del 19. Acuérdense de que cuando el apóstol Juan escribió el Apocalipsis, él no lo dividió en capítulos ni en versículos; la división en capítulos viene del siglo XII, de Stephen Langdon, un arzobispo de Canterbury, Inglaterra; después se dividió en versículos; pero mis hermanos comprenden lo que es una perícopa; es una unidad de tradición, es un tema específico que tiene comienzo y un fin. La idea de la perícopa de la sentencia contra la gran ramera abarca todo el capítulo 17 desde el verso 1, todo el capítulo 18 y el capítulo 19 hasta el versículo 4; es decir, Apocalipsis 17:1 hasta 19:4 es una sola perícopa; es decir, es una unidad de contenido, que no conviene dividir. Algunos han dividido a Babilonia en dos, diciendo que son dos Babilonias, por causa de que algo aparece en el capítulo 17 y algo aparece en el 18; de manera que algunos intérpretes han dicho que el capítulo 17 se refiere a una Babilonia, y el 18 se refiere a otra.

Voy a dar las razones por las cuales pienso diferente de estos intérpretes, y es porque lo que se dice en el capítulo 17 tiene continuidad en el capítulo 18. Antes de leer el texto completo quisiera mostrar esa continuidad que tiene el capítulo 18 con el 17; es decir, que si fuera una Babilonia diferente, no tendría razón de decir las cosas que dice. Por ejemplo, (después lo leeremos minuciosamente) ahora solamente voy a llamarles la atención a algo en el capítulo 17; dice el versículo 4: "Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas"; esa es una cosa que dice el capítulo 17:4, y también el verso 2 dice: "con la cual (con la gran ramera) han fornicado los reyes de la tierra y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación"; y en el verso 5, a esta mujer, a esta gran ramera, se le llama Babilonia la grande; y entonces en el capítulo 18, si ustedes ven conmigo lo que dice el versículo 3: "Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites". Ustedes ven que esa frase del capítulo 18:3, coincide con la del capítulo 17:2-4. También más adelante, el verso 9 dice: "Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio"; estos reyes de la tierra que fornican con ella, se refiere a los mismos del 17:2: "con la cual han fornicado los reyes de la tierra".


Entonces, hermanos, cuando en el capítulo 18:10 dice: "parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia", ya había comenzado a hablar del misterio de Babilonia, había dicho ya al final del capítulo 17, en el verso 18: "Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra", y vuelve a hablar de esa gran ciudad de Babilonia. Vemos que viene hablando en continuidad. Por eso yo no veo razones para hablar de dos Babilonias, una en el 17 y otro en el 18, porque los versos del 18 son una continuidad y una relación de lo que se dijo en el capítulo 17. También el 18:12 dice: "mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata"; vemos que es exactamente como se viste la gran ramera del capítulo 17; por lo tanto, comparando los versos del 17 con los del 18, vemos que hay una continuidad de lenguaje, y que se le aplica a la Babilonia del 18, lo mismo que a la del 17. De ahí que, como Juan no hizo diferencia entre 17 y 18, sino que él comenzó hablando de corrido, por lo tanto, considero que es una sola Babilonia. Claro que abarca muchas cosas, pero no son dos Babilonias distintas, una del 17 y otra del 18, sino que la única Babilonia, el misterio babilónico, y su juicio que se hace contra ella, la sentencia contra ella, está descrita en todo el capítulo 17, el capítulo 18 y los primeros cuatro versos del capítulo 19. Esta es, pues, la perícopa que quisiera que empezáramos a considerar hoy.


Babilonia vino en memoria delante de Dios

Como solemos hacer cuando los versos son pocos, los leemos según la versión Reina-Valera de 1960, y luego hacemos los comentarios de crítica textual procurando ajustar la traducción lo más exacto posible al griego, hoy nos demoraríamos mucho leyendo los dos capítulos y poco; por lo tanto, voy a ir leyendo, y cuando encuentre el verso, introduzco el comentario de crítica textual en el momento oportuno.

Empecemos con la exégesis de esta perícopa que ocupa estos dos capítulos y los primeros cuatro versos del 19. Comienza con la palabra "kai";  esta letra "Y" que en Reina-Valera no aparece, pero que sí aparece en el griego, está ligando lo que se había dicho en la séptima taza de la ira. En la séptima taza se había mencionada a la gran Babilonia en el 16:19: "Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira". Entonces hay una frase clave que se dice en la séptima taza: "y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios". Aquí se necesitaba una explicación. ¿Cuál es esa gran Babilonia? Y ¿qué es lo que vino a la memoria de Dios respecto de esa Babilonia? Ustedes saben que cada uno de los ángeles a quienes se les dieron las siete copas para derramar las siete plagas, cada uno tenía una plaga; por lo tanto, la plaga donde se menciona Babilonia es la de la séptima taza; por lo tanto, uno de los siete ángeles que tenían las tazas, es decir, el séptimo que es el que trata de Babilonia, viene a hacer la explicación de lo que en la séptima taza era resumido. En la séptima taza se decía simplemente: "La gran Babilonia vino en memoria delante de Dios". Esa frase, el Espíritu Santo juzgó que era necesario explicarla; y aquel ángel que tenía el encargo de derramar la copa séptima fue entonces el que hizo la explicación que aparece en los capítulos 17, 18 y los primeros cuatro versos del 19. Por eso ese "kai" está relacionando lo que comienza a decirse en el capítulo 17 con lo que acaba de decir en la séptima taza.


Identificando la gran ramera

"Y vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas (aquí nos damos cuenta de que no es cualquier otro ángel, sino específicamente uno de los que tenían las siete copas, probablemente, digamos, el séptimo, porque es el que se refiere a la gran Babilonia), y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera". La palabra "fornicaria" es la palabra más exacta; o sea, lo que va a hablar en estos capítulos es precisamente eso. "Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera"; entonces ¿de qué trata esta perícopa? De la identificación de la gran ramera y de su sentencia.

Si ustedes van conmigo al capítulo 19, se dan cuenta de que en el versículo 2 dice: "porque sus juicios (los de Dios) son verdaderos y justos, pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella"; vemos que en el capítulo 19 se está hablando del juicio de la gran ramera; es decir, en el 17 se introduce, y en el 19 se termina; o sea que la perícopa abarba los capítulos 17, 18 y comienzos del 19. Después de hablar en el capítulo 18 de Babilonia y de su caída, y del convite al pueblo del Señor para salir de Babilonia, sigue diciendo en el 19 que ha juzgado a la gran ramera; es decir, vemos la continuidad de la gran ramera desde el 17, 18 y comienzos del 19; de eso es que trata esta perícopa, de la gran ramera y su sentencia; digamos que ese es el tema: La gran ramera y su sentencia. "Te mostraré la sentencia contra la gran ramera". Después empieza a explicar un poco para dar a entender quién es la gran ramera; ya va a decir que esta gran ramera es la misma Babilonia; ya se había referido a Babilonia antes.


El origen de la religión falsa

Entonces empecemos a darnos cuenta de las palabras que usa el Señor. Usa la expresión "fornicaria". Es una mujer que no vive para su marido, sino que está abierta a los hombres, se vende a ellos; la mujer representa en la Biblia a la Iglesia; de hecho, la Iglesia es comparada con una novia, la esposa del Cordero; pero cuando se habla de ramera, quiere decir que esta mujer no ha sido fiel al Señor; no es la esposa. Ella pretende ser alguien, porque de todas maneras es una mujer, pero no es fiel; aquí nos está hablando de la religión falsa. Esto abarca muchas cosas que se concentran después, en determinado momento, en Roma y en la iglesia falsa del tiempo del fin, apóstata; pero al decirse que es el misterio de Babilonia, se muestra que tuvo un origen en Babel, y que ese misterio tuvo continuidad a lo largo de la historia, y llega a ser juzgado en la séptima taza. En la séptima taza es donde vienen en memoria los pecados de Babilonia delante de Dios; y entonces Dios derrama esa taza y ese granizo, etc. La palabra "la gran ramera", nos está hablando de la religión falsa en el sentido más abarcante; personas que en lugar de tener una comunión directa con Dios, son falsos. Sí tienen religión, sí tienen relaciones espirituales, pero ilegítimas; o sea, fornicación espiritual. Si nosotros recordamos cuando se profetizó en el mensaje a Tiatira, allí esa era la característica, como lo podemos ver también en el capítulo 2:20: "Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos". Significa que esta Jezabel, que fue un personaje histórico en Tiatira, pero que proyecta una profecía sobre los desvíos que habría en la cristiandad, nos está preanunciando a la gran ramera. ¿Qué se dice de ella? Que seduce a los siervos de Dios a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos; o sea, la idolatría y la desviación espiritual, la infidelidad a Dios, estaba profetizada en esta Jezabel, que es la misma que aparece ya en detalle después aquí como la gran ramera.

Continúa diciendo el verso 1 del capítulo 17: "la que está sentada sobre muchas aguas"; la explicación, el mismo ángel se la dio en el mismo capítulo 17; esa explicación la podemos ver en el verso 15: "Me dijo también (es este mismo ángel, uno de los que tenía las siete copas, lo más probable es que sea el séptimo): Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas". Es la religión falsa que después va a ser bien identificada con su capital en Roma, pero con título de Babilonia, porque es heredera de la religión falsa desde sus comienzos, y que luego se junta como un todo ecuménicamente y eclécticamente en una iglesia apóstata que servirá al anticristo en el tiempo del fin; una iglesia ecuménica; entonces eso tiene su comienzo en Babel; por eso se le llama: "misterio Babilonia". Pero esa mujer es también Roma, porque miren lo que dice aquí en el verso 1 del capítulo 17: "la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas"; en el verso 15 dijo: "las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas"; pero el verso 18 dice: "Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra".


Cuando el apóstol Juan escribió el Apocalipsis era el tiempo del emperador Domiciano, que era uno de los césares de Roma; y el imperio que reinaba en el mundo era el imperio romano, y la capital del imperio que reinaba en el mundo, en el tiempo del apóstol Juan, era Roma; entonces Juan está identificando de manera completamente clara a Roma como la gran ramera. No podemos desviarnos de ahí porque es demasiado claro; la mujer que has visto es, ¿quién es? ¿A quién está identificando? Es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra. ¿Cuál era la gran ciudad que reinaba sobre los reyes de la tierra, que perseguía a los cristianos a muerte, etc.? Era Roma. Roma tuvo un período pagano antes de llegar el Cristianismo; y también Roma tuvo un período de mezcla del paganismo con el Cristianismo; por eso se llama "fornicación"; o sea, Roma continua hasta ser juzgada en la séptima copa; es decir, no se refiere sólo a la Roma pagana del pasado, como algunos intérpretes, especialmente católicos, quieren restringirlo. Sí, reconocen que es Roma, pero lo quieren restringir a la Roma pagana; pero aquí estamos viendo que esta mujer es la misma que aparece juzgada en la séptima copa; o sea que el misterio de la religión falsa, con sede principal en Roma, continúa.


Nimrod, fundador de Babel

Ahora, ¿por qué con sede principal en Roma? Vamos a ver qué dice allí: "5Babilonia la grande". Ustedes lo pueden ver allí en Génesis; Babilonia fue fundada por Nimrod; a Nimrod vamos a verlo allí en el capítulo 10 de Génesis; se nos dice en el verso 8: "Y Cus (uno de los hijos de Cam) engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra". Antes de Nimrod la humanidad vivía mucho en comunidad, y no aparecía una persona dominante y dictatorial sobre todas las demás; el primer dictador, digamos, el primer prototipo del anticristo, fue Nimrod. Entonces dice: "8Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra. 9Este fue vigoroso cazador delante de Jehová...", dice esta traducción; pero la palabra "delante" se traduce con más propiedad: "Enfrente de" o "en oposición a", delante de Él; no quiere decir que lo hacía con la aprobación de Dios, sino que lo hacía como en desafío al Señor, en oposición a Dios; "vigoroso cazador delante de Jehová"; o sea, "en oposición a Yahveh; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador en oposición a Yahveh". Ese era un proverbio que todo el mundo recordaba en la antigüedad. "10Y fue el comienzo de su reino Babel (el fundador de Babel fue Nimrod), Erec (lo que hoy se llama Warca o Uruk), Acad (de donde vienen los acadios), y Calne, en la tierra de Sinar". La tierra de Sinar fue donde estaba Babilonia; y como dice Zacarías, allí se pondría la iniquidad.

El efa de iniquidad llevado de regreso a Babilonia

Volveremos a Génesis, pero vamos por un momento a Zacarías. Vamos a una profecía de Zacarías 5:5 y siguientes: "5Y salió aquel ángel que hablaba conmigo, y me dijo: Alza ahora tus ojos, y mira qué es esto que sale. 6Y dije: ¿Qué es? Y él dijo: Este es un efa que sale (un efa es una medida de áridos, de harinas). Además dijo: Esta es la iniquidad de ellos en toda la tierra". En ese efa estaba la iniquidad de la tierra. "7Y he aquí, levantaron la tapa de plomo, y una mujer estaba sentada en medio de aquel efa. 8Y él me dijo: Esta es la Maldad; y la echó dentro el efa, y echó la masa de plomo en la boca del efa". Vemos la maldad representada en esa mujer, la levadura que leuda la harina del efa. "9Alcé luego mis ojos, y miré, y he aquí dos mujeres que salían, y traían viento en sus alas, y tenían alas como de cigüeña, y alzaron el efa entre la tierra y los cielos. 10Dije al ángel que hablaba conmigo: ¿A dónde llevan el efa? 11Y él me respondió: Para que le sea edificada casa en tierra de Sinar; y cuando esté preparada la pondrán sobre su base". Sinar es la tierra donde se levantó Babel. ¡Ojo con esas otras dos mujeres ecuménicas que levantan el efa de la iniquidad babilónica!

Nacimiento de la religión babilónica

Volviendo al capítulo 10 de Génesis, no se termina todavía en el verso 10 con respecto de Nimrod, sino que dice el verso 11: "11De esta tierra (de donde estaba Babel, lo que hoy es Irak, en la parte más al sur de los ríos Tigris y Eufrates) salió para Asiria (un poco más al nordeste), y edificó Nínive (también Nínive es edificada por Nimrod; la palabra Nínive viene de Nino, que es otro de los nombres de Nimrod; a Nimrod se le llamó también Nino en el tiempo antiguo), Rehobot, Cala, 12y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande". Ahí vemos que Nimrod fue el primero que fundó estas ciudades; estas ciudades llegaron a ser lo que fue la civilización de los sumerios, en la que luego, sin embargo cada ciudad-estado tenía su propio rey.

Cuando tú estudias la historia de los sumerios, ves que cada ciudad tenía un rey; a veces los reyes de los sumerios peleaban entre sí. Ur era una de esas ciudades, Lagash era otra, Kish era otra, y otras cuantas ciudades antiguas como éstas aquí.


Entonces no hubo un imperio sumerio, porque la civilización sumeria fue de ciudades-estado que peleaban entre sí; entonces no se puede hablar de un imperio sumerio, y no se puede contabilizar a los sumerios como cabezas de la bestia, porque no lo fueron; pero sí fue el prototipo del mal la fundación de Babel por parte de Nimrod; o sea, la ciudad que fundó Nimrod fue Babel; su esposa era Semiramis. Nimrod dirigía la parte política, y la mujer la parte religiosa; eso sucedía en el tiempo antiguo de la historia; Semiramis dirigía la parte de la religión. Cuando mataron a Nimrod, lo adoraron; por medio de espiritismo pretendidamente se comunicaron con su espíritu otra vez; y surgió la religión babilónica; inclusive, esa religión babilónica aparece en la bestia del tiempo del fin como la boca de león.


La bestia con boca de león

Vamos a Apocalipsis 13, porque vamos a encontrarnos con esos detalles más adelante. Apocalipsis 13, cuando estaba describiendo a la misma bestia que vamos a encontrar ahora en el 17, dice en el verso 1: "1Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos". Esta bestia es la misma sobre la que está sentada la mujer en el capítulo 17. Luego dice en el verso 2: "Y la bestia que vi era semejante a un leopardo (aquí nos está recordando a Daniel 7, donde el tercer imperio fue el imperio griego, que era semejante a un leopardo; o sea que la tradición de la llamada civilización griega aparecerá mimetizada, con otras, en el gobierno final del anticristo; por eso aparece con cuerpo de leopardo), y sus pies como de oso (que se refería al imperio medo-persa), y su boca (se refiere a su su enseñanza, su hablar) como boca de león". El león, en Daniel capítulo 7, ustedes recuerdan que era la primera de esas bestias, y era Babilonia; entonces vemos otra vez la continuación de la Babel de Nimrod de los sumerios, después de los caldeos, de los asirios; o sea, los caldeos y los asirios se juntaron e hicieron el imperio babilónico de Nabucodonosor; pero antes de Nabucodonosor habían estado los asirios, y antes los egipcios, y antes en Mesopotamia los sumerios; sólo que los sumerios no hicieron un imperio, sino muchas ciudades, excepto Nimrod. Nimrod comenzó y fundó eso, pero él murió antes de que llegara a ser un imperio mundial; esas ciudades pelearon unas con las otras; en cambio, mientras eso sucedía, hubo una influencia de la religión de Babilonia en Egipto.

Trasfondo histórico-mitologal

De hecho, hay escrituras antiguas que son una mezcla de jeroglíficos con escritura cuneiforme, mostrando la influencia de Mesopotamia sobre Egipto, la religión mesopotámica en Egipto; luego la religión de Egipto influyó en la religión de los griegos. La religión de los griegos influyó en la religión de los romanos; entonces ahí estamos viendo por qué se le llama a esta gran ramera: "misterio Babilonia", porque las religiones falsas que se originaron en Babel, a comienzos después del diluvio, pasaron al resto de Mesopotamia, pasaron a los heveos, a los heteos, a los egipcios, y luego, a través de la migración de algunos, como Aglaofamos y los de Orfeo, y otros, pasó a Grecia; y de Grecia la cultura politeísta con los mismos personajes mudó los nombres; por ejemplo, allá una se llamaba Isthar, otro se llamaba Astarté; o sea, Semiramis llegó a ser Isis, Istar, Astarté, Astarot, Ator, Afrodita, Venus, y luego lo aplicaron a la virgen María, exactamente, la reina del cielo, que es la misma Astarot, la misma Astarté; y Nimrod después llegó a ser Osiris, Baco, y Dionisio, y otros nombres de dioses que se le fueron poniendo, pero que era la misma religión babilónica.
Les recomiendo que se lean el capítulo 7 de mi librito "Perspectiva del hombre", donde ustedes ven todo ese desarrollo de las mitologías a partir de Babilonia; y luego, más a fondo, el libro "Las dos Babilonias" de Alexander Hislop, para que esto que les estoy diciendo lo puedan comprender mejor; aquí sólo podemos hacer un resumen.

Entonces, cuando el sumo sacerdocio de Babilonia se trasladó a Pérgamo, porque el imperio babilónico cayó con Ciro el persa, vinieron los persas y desplazaron a Babilonia como potencia mundial; el sumo sacerdocio de Babilonia, con ese título de sumo pontificado, inclusive con la misma mitra larga, que es de Dagón, como un pez, pasó a Pérgamo, y ahí estaba Esculapio, que era una serpiente. En Pérgamo adoraban la serpiente que se llamaba Asclepio, que es lo mismo que Esculapio; y después entonces, cuando el rey Atalo III de Pérgamo entregó el reino de Pérgamo a Roma, el sumo pontificado de Babilonia que había pasado a Pérgamo, donde está el trono de Satanás según Apocalipsis, de ahí pasó a Roma; y los césares eran el sumo pontificado de la religión pagana, y eran adorados; y la religión falsa hacía adorar a los césares como si fueran Dios; adoraban también a la diosa Roma, y adoraban al César como representante de la divinidad del Estado. Vemos, pues, que todo ese misterio de la Babilonia antigua, en la bestia final aparece con la boca de león, mostrando la presencia de la misma doctrina, de la falsa religión que viene desde la Babel de Nimrod, pasando por Egipto y Asiria, volviéndose una multitud de sistemas mitológicos, pero que todos tienen el común denominador de Babilonia; pasando después hasta la Roma pagana, y posteriormente mezclándose con la terminología cristiana en la era del Cristianismo, pero que es todavía el espacio del rey de Roma. Entonces vemos que el misterio de Babilonia, que tiene su sede en Roma, viene desde Nimrod, desde Babel, y continúa hasta que sea destruida en la séptima taza; y aquí está describiéndola, y también describiendo su juicio.


Fornicación de la política con la religión

Volvamos otra vez al capítulo 17 de Apocalipsis. Era necesario hacer este recuento muy rápido que sirve sólo para invitar a la investigación de los hermanos, pero eso ha sido ya comprobado; por eso les dije que se lean por favor eso que les recomendé. Ya sabemos que la gran ramera es Roma; ya sabemos que en Roma está toda la tradición pagana que vino desde Grecia, y toda la que vino desde Egipto, de Babel y de los sumerios; todo eso se fue pasando de una civilización a otra, y al final aparece mezclado tanto en el sistema político como en el religioso que está casado con el político- La religión siempre estuvo manipulando la política y valiéndose de la política, y la política valiéndose de la religión; por eso llegamos a Apocalipsis 17:2 donde dice: "Con la cual (con la gran ramera, que por eso representa la religión falsa en general, incluso la nueva era, sólo que el ecumenismo final lo dirige Roma, pero todo está mezclado, toda la religión falsa desde el principio hasta el fin) han fornicado los reyes de la tierra"; es decir, en vez de seguir a Dios, de obedecer a Dios, de representar el sentir de Dios, ellos fornican; es decir, los intereses políticos usan la religión y también los intereses falsos de la religión utilizan el poder político. Por eso se habla de una fornicación de la política y la religión; "con la cual han fornicado los reyes de la tierra"; es decir, es tradicional que haya ese concordato, porque esa es la palabra que se usa actualmente, ese pacto entre la política y la religión. Un concordato es fornicar. ¿Cuál es el presidente del cuerpo diplomático? Es el nuncio, llamado apostólico, de Roma; él es el que preside a todos los diplomáticos. ¿Cuál es el protocolo más elevado, que hasta los reyes tienen que prácticamente hacerle reverencia a la cabeza en Roma? Es el del Vaticano, que es la Roma hoy. Entonces sigue diciendo: "con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra (ha sido un engaño generalizado, no solamente en Italia, sino en toda la tierra, porque la religión falsa, que viene desde la antigua Babilonia, y que hoy pretende ser ecuménica desde Roma, ha engañado a toda la gente) se han embriagado con el vino de su fornicación". En vez de presentar la sangre del Cordero, lo que presentan es el vino de su fornicación, sus arreglos, sus componendas; esa ha sido la historia.

Una mujer sentada sobre una bestia

"3Y me llevó (este fue el ángel) en el Espíritu al desierto (la ciudad santa, la Jerusalén, se la muestra en el monte, cerca del Señor, una ciudad santa, separada para Dios; pero Babilonia no está en el monte, cerca de Dios, sino que está en el desierto; o sea, es diferente); y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata"; el color escarlata es el color rojo; o sea que es una bestia sangrienta, que ha derramado sangre, ¿verdad? Aquí describe la mujer sentada sobre la bestia, y la bestia llevando a la mujer, y la mujer cabalgando sobre la bestia; como dice el dicho: una imagen habla más que muchas palabras; en esta imagen de la ramera sentada sobre la bestia está mostrado realmente lo que ha sido la asociación de la religión con la política para manipular a los pueblos; por eso dice así: "vi una mujer sentada sobre una bestia escarlata"; sentada, o sea que la bestia la lleva, es decir, el Estado la sustenta, y a la vez ella también le sirve al Estado y fornica con los reyes de la tierra; y dice: "escarlata (mostrando la sangre que ha derramado) llena de nombres de blasfemia (muchos nombres de blasfemia; o sea, cosas que ofenden a Dios, pretendiendo ser la religión verdadera, y cuantas cosas que ofenden al Señor de muchas maneras; en este caso, no es uno solo sino muchos nombres de blasfemia; y luego dice de la bestia que traía a esta mujer), que tenía siete cabezas y diez cuernos". Esta bestia es el sistema político, que habiendo pasado a lo largo de la historia, culmina con el gobierno mundial; es decir que el gobierno mundial está representado también con una bestia de siete cabezas, como lo vimos en Apocalipsis 13; en el 13:1 dice: "y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos". La bestia con siete cabezas y diez cuernos es el gobierno mundial del anticristo; solamente que el gobierno mundial del anticristo hereda todas las civilizaciones anteriores llamadas así "humanas". Pero en el capítulo 17 de Apocalipsis, un poquito más adelante, aparece un orden de esas cabezas.

El orden histórico de las cabezas de la bestia

Veamos ese orden de las cabezas en Apocalipsis 17. "9Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, 10y son siete reyes: Cinco de ellos han caído (o sea que ya pasaron antes de Roma); uno es (que es el que sucedía en tiempo de Juan, que era Roma), y el otro aún no ha venido". Está mostrando que esos siete reyes, esas siete cabezas, fueron sucesivas; cinco fueron antes, una es, y otra será. Entonces tenemos que ver dos aspectos de las siete cabezas. Primero, el aspecto histórico, el aspecto sucesivo; ¿qué quiere decir? que los imperios se sucedieron uno al otro. Por ejemplo, después de que hubo el reino de los sumerios, por fin surgió un imperio que fue mundial en esa época que fue el de Faraón, que fue Egipto; después del imperio egipcio, vino el imperio de los asirios; después el imperio de los babilonios; después el imperio de los medos y los persas; después el imperio de Grecia; después el imperio de Roma. Recordemos que en Daniel 7 dice que la cuarta bestia allí es Roma; cuarta desde Daniel, porque Daniel desde Babilonia vio para adelante; él no habló de lo que fue antes de él, o sea, de Asiria y de Egipto. Daniel capítulo 7 habló desde Babilonia, o sea, desde la tercera, que para Daniel era la primera; entonces Daniel vio: Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma.

La cuarta bestia según Daniel 7 es Roma, que realmente es la sexta según Apocalipsis 17 y 13; a esa bestia le salen diez cuernos, que es el reino dividido; y después esos diez cuernos le dan su poder y autoridad a la bestia, que es el reino final del anticristo, que viene de entre los siete, pero que es el octavo. Vemos, pues, que la historia universal está representada en estas bestias; solamente que todo lo que pasó en la historia aparece en el eclecticismo, en la síntesis, en el ecumenismo político final; entonces también la bestia final, o sea, el anticristo que es una persona, sin embargo, aparece también teniendo al fin siete cabezas; es decir, la historia mundial mostraría la influencia suya, de lo que fue en la historia, apareciendo en el tiempo del fin también con siete cabezas. Hoy vemos principalmente siete grandes naciones que son las que están dirigiendo el mundo al globalismo; entre ellas, los mismos Estados Unidos de América; está también Inglaterra, Alemania, Italia, Japón, Francia y Canadá; creo que son siete principales que se llaman el G7, que son los que están dirigiendo, y muchas veces se reúnen con el Presidente de la Comunidad Económica Europea, que representa como una figura, como un tipo, preparándose para el anticristo, como un octavo de entre los siete; solamente que eso es en el tiempo del fin. Entonces hay que ver los dos aspectos; el aspecto histórico, porque el aspecto histórico aparece: cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y el octavo viene de entre los siete. Ahí está hablando en un orden sucesivo; pero en el 13 aparece como si en el tiempo del fin estuviese todo mezclado; están los siete, los diez cuernos, las siete cabezas, y está la mezcla de leopardo, la mezcla de oso, la mezcla de león; o sea, al final, todo lo que fue histórico se mezclará, y aparecerá en el gobierno final del anticristo en la situación final.


Características de la ramera

Volvamos al capítulo 17; por eso decía el verso 3 que esta bestia tenía siete cabezas y diez cuernos; en el capítulo 13 aparecen descritas como que la influencia de toda la historia aparecerá al final, en un eclecticismo final; pero más adelante explica el sentido histórico; por eso lo mencioné en los dos sentidos; en el histórico: cinco fueron, uno es, otro va a venir, etc.; y en el del capítulo 13:1 aparecen descritas como si fuera al final. Luego dice así el verso 4: "Y la mujer estaba vestida de púrpura"; hoy en día ¿en la religión mundial, dónde quedó eso de vestida de púrpura? O sea, el color morado; justamente el colegio episcopal romano hasta hoy se reserva el color morado, con su capelo morado, con su vestido morado; y el colegio cardenalicio, y el propio papa, usan el color rojo, el color escarlata. Ustedes lo ven; en las fotos aparece el papa con su capelo rojo que es el escarlata, y el colegio cardenalicio que son rojos, como el que ahora está usando Rubiano; desde que lo nombraron cardenal pasó a usar el rojo, el escarlata; y luego, después de ellos, un poquito más abajo viene en las fotos el colegio episcopal, los purpurados, los monseñores, arzobispos y obispos; y después aparecen ¿quiénes? los presidentes, los reyes con sus familias; o sea, la mujer sentada sobre la bestia; y después aparece la gran multitud; es decir, los mares en que la bestia se sienta; y la mujer en la bestia. Hasta en una foto usted lo puede ver; ve la multitud, y luego sobresalen en la multitud los reyes; y luego sobresale el colegio episcopal, y luego el cardenalicio, y después el papa, con esos colores de escarlata y púrpura. Eso no es original de la Roma papal; ya lo era de la Roma pagana. La Roma pagana tenía estos colores, y luego los adoptó la Roma papal. Cuando el emperador Graciano, uno de los descendientes de Constantino, que era cristiano, rehusó el título de sumo pontífice, entonces el obispo Damaso de Roma lo tomó, y desde ahí pasó al papado; y luego, por leyes de los Estados, era prohibido a los demás ciudadanos vestirse de escarlata y de púrpura; era exclusivo de la jerarquía romana.

Entonces, hermanos, ¿cómo escaparse de esa identificación? porque no estamos hablando sólo de la Roma pagana, porque esta Roma continúa hasta la séptima taza; entonces ¿dónde más en la tierra tú ves una institución que dice ser religiosa pero que está haciendo concordato con los reyes de la tierra y vestida de púrpura y escarlata? no hay otra, sino Roma. Ahora, San Juan dijo: la mujer es la ciudad que reina sobre los reyes de la tierra; es Roma. Entonces es Roma, hermanos; no podemos salir de ahí; es Roma. Y dice: "y adornada de oro (¿dónde están las riquezas? Principalmente allá), de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro (el cáliz con el que celebran la misa; ellos hablan de una transubstanciación diciendo que la ostia de harina es el propio Señor; y la gente adora el pan en vez de adorar al Señor; por eso la Biblia dice:) lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; 5y sobre su frente (aquí no es "en", sino epi, sobre) su nombre escrito (la palabra "un" no aparece), misterio"; esos artículos indefinidos "un" misterio y "un" nombre, no están en el griego; "sobre su frente nombre escrito, misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra".


Develando el misterio

Aquí el Espíritu Santo la está identificando claramente; ya dijo más adelante que esos pueblos son muchedumbres, que esa mujer es Roma; y ahora dice que es un misterio; es misterio: BABILONIA; o sea que la religión pagana está detrás de todas las mitologías, y las falsas religiones, y hoy la llamada "Nueva Era" que es la vieja era de nuevo, todas esas religiones que fueron pasando de un Estado a otro hasta ser absorbidas por la Roma pagana, luego la Roma papal las mezcló con el Cristianismo. Por ejemplo, para dar los ejemplos más notorios, se celebraba en diciembre la fiesta del sol invicto; entonces ahora dijeron: no, es el nacimiento de Jesucristo; pero Jesús nació en octubre, no el 25 de diciembre; otras fiestas, las saturnales, las cambiaron y las volvieron fiestas religiosas; los hábitos los continuaron; a la estatua de Júpiter Olímpico que tenía un rayo, le quitaron el rayo y ahora dicen que es San Pedro; está en el Vaticano, y ya tiene gastado el pie de tanto que le dan besos; y podrían decirse muchas cosas que en esos libros que les dije: "Las dos Babilonias" de Alexander Hislop, y otro, "Babilonia Misterio Religioso" de Ralph Woodrow, ahí están, los pueden ver. Una fundadora de la teosofía, Madame Blavaski, escribió un libro mostrando la identidad de los ritos católicos con los ritos de la masonería; todos ellos provienen también de esos misterios antiguos.

Entonces: "misterio: BABILONIA"; o sea que en Roma se encuentra todo eso mezclado; no quiero pasar sin decir esto; una vez ya lo mencioné, pero ahora es el momento de volverlo a mencionar. Tengo un libro en la biblioteca el cual se llama: "El Papa Juan Pablo II es un masón"; también tengo fotografías donde él está saludando con el saludo masónico; en cada grado los masones se saludan de una manera específica; tengo la foto donde está saludando de una manera masónica. Cuando él subió al papado, lo primero que hizo fue quitar la condenación a la masonería. Muchos altos clérigos católicos son masones; hay una pugna interna entre la masonería y el Opus Dei, entre ellos; y cuando el B"nai B"rith, que es  una agrupación de las principales logias masónicas exclusivamente judaicas, y que es un brazo de los iluminati, que la dinastía Rothschild maneja, y por eso pueden manejar el B"nai B"rith, ellos financiaron con el Vaticano el ecumenismo mundial; es decir, el B"nai B"rith junto con el Vaticano, (tengo las fotos del papa con el B"nai B"rith); ellos promocionaron el ecumenismo mundial en Asís, la ciudad de Francisco de Asís; pagaron, en trenes llevaron al Dalai Lama, obispos, pastores, musulmanes, rabinos, brujos del África, sacerdotisas de la diosa Shiva, etc.; los llevaron a adorar de todas las religiones del mundo; una mezcla, un ecumenismo donde todas las religiones están mezcladas. En el altar católico donde estaba la custodia, en lugar de la custodia, la cual sacaron, colocaron la estatua de Buda; y yo tengo la foto donde la sacerdotisa de Shiva, que es la diosa de la destrucción hindú, está ungiendo y marcando con la saval roja en la frente a Juan Pablo II como adorador de Shiva; o sea, un ecumenismo total, una mezcla de todas las religiones; es decir que el Vaticano está liderando el ecumenismo mundial, metiendo en una misma olla a todas las religiones, todas las falsedades.


En un libro que escribió Juan Pablo II, que se llama: "Signo de Contradicción", él dice más o menos estas palabras: No importa si el hombre quiere o no quiere, si sabe o no sabe, si cree o no cree, ya nace en un estado efectivo de redención. En ello está diciendo que la muerte de Cristo por todos los hombres es válida aunque no crean, aunque no quieran; es decir, están diciendo que en todas las religiones se salvan. Vemos, pues, que desde Roma, que es la principal, están mezclando todas las religiones en un ecumenismo mundial; eso es lo que quiere la nueva era; la nueva era eso es lo que considera civilizado; entonces por eso dije que esta gran ramera es toda la religión falsa, claro, liderada por Roma; porque Roma fue la que heredó todo el sumo pontificado de Babilonia por Pérgamo y luego pasó a Roma, y luego de Roma se mezcló con la cristiandad y abandonó el evangelio, y por eso es fornicaria, y por eso su cáliz es de abominaciones; por eso es un misterio.


Roma, madre de otras rameras

Ahora, esta mujer que es Roma, como lo dice la última parte del verso 5, ES LA MADRE; no es la única ramera, es la principal, es la más grande; de ella han salido otras menores, pero las otras que han salido de ella son llamadas por el ángel y por el Espíritu Santo, rameras, porque dice: Babilonia la grande, la madre de las rameras.

El misterio babilónico no abarca sólo a la madre, sino que el Espíritu Santo nos muestra que Roma es la principal, tanto la pagana que abarca la Babilonia antigua, (a la Roma pagana se le llamaba crípticamente por los cristianos, Babilonia), sino también la Roma papal que asumió el paganismo, mezcló el paganismo con la terminología cristiana, el mundo pagano. Entonces dice aquí que ésta, la grande, es la madre, pero ella ha tenido hijas; por eso dice: MADRE DE LAS RAMERAS; o sea que hay otras rameras que no son la madre, que salieron de ella; por eso ella es la madre, las otras son sus hijas, pero también son apóstatas, también son modernistas, también son ecuménicas, también están mezclando todas las cosas. Eso significa que la "iglesia" del tiempo del fin será una mescolanza terrible, y no será sólo Roma; Roma será la líder, pero ella tendrá hijas a las que también el Espíritu Santo las llama rameras; o sea que también son infieles a Dios, y en vez de recibir la palabra de Dios, reciben las palabras de los hombres y las doctrinas de los demonios; por eso las llama rameras; BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE; ella es la gran ramera y también la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra. Muchas cosas terribles han salido de ahí; no sólo pederastia, brujería, usura, feudalismo y un montón de cosas; aquí caben muchas clases de abominaciones, cosas que se hacen fuera de la voluntad del Señor. Seguimos diciendo, LAS ABOMINACIONES; no quiero extenderme, pero ustedes saben que allí hay muchas cosas; ahí cabe el nazismo, la teología de la liberación, etc.


La inquisición

"6Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos"; o sea, la persecución terrible. Tanto la Roma pagana como la papal han perseguido a los cristianos a muerte. En la Roma pagana, en los anfiteatros los echaban a los leones, los quemaban vivos, los decapitaban, etc., pero no sólo la Roma pagana; también después el llamado sacro imperio romano, a través de la inquisición mató muchos cristianos; entonces ellos decían que mataron judíos, mataron brujas, pero mataron también cristianos: "Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro". Claro, imagínense cuando el Señor le revela a Juan lo que eso es y sería, éste se queda admirado, asustado; lo que menos se iba a imaginar era que iba a pasar eso.

"7Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos". Este es otro de los misterios a ser administrados a la Iglesia: El misterio de Babilonia, el misterio de la mujer y de la bestia que la trae, el misterio de la iniquidad; eso por el lado negativo. Por el lado positivo está el misterio o los misterios de Dios: el misterio de Dios, Cristo; el misterio de Cristo, la Iglesia; el misterio de la voluntad divina; el misterio de la economía divina; el misterio de la piedad; el misterio del evangelio; el misterio de la fe; el misterio del matrimonio; el misterio de las siete estrellas y los siete candeleros; el misterio de la final trompeta; el misterio de Israel, el misterio del reino de Dios; y estos misterios negativos: el misterio de Babilonia, el misterio de la mujer y la bestia que la trae, y el misterio de iniquidad. "Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos"; y empieza hablando primero de la parte política.


"8La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo"; aquí él está hablando en el lenguaje de lo típico y lo definitivo: la bestia era; ya en el tiempo pasado apareció la bestia. Antíoco Epífanes cumplió las profecías de Daniel tipológicamente; también algo hizo Pompeyo; luego algo sucedió en el tiempo de Tito cuando quemaron Jerusalén; pero esa no era la bestia definitiva; la definitiva es el anticristo; pero ya había sido antes; o sea, la parte política ya estaba antes; por eso dice: "era"; no es todavía Roma; la Roma política no es todavía el anticristo. Sí, antes de Roma estuvo Grecia; en Grecia hubo uno de los reyes que fue Antíoco Epífanes, que fue una tipología que cumplió las profecías acerca de ese anticristo tipológico; entonces se puede decir que era, pero no es la definitiva. Esta Roma del tiempo de Juan no era todavía, sino que vendría después la que sería el anticristo final. Por eso dice: "8La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición (aquí se sabe claramente de la perdición de la bestia); y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será". Vemos que el mundo de los que no son los escogidos de Dios se quedará asombrado mirando ese tremendo gobierno mundial, una religión ecuménica, un poder globalista; el mundo entero diciendo: Paz y seguridad; pero ¿quiénes se asombrarán? Los que no tienen su nombre escrito en el Libro de la Vida.


Los siete montes son siete reyes

"9Esto, para la mente que tenga sabiduría. Las siete cabezas son siete montes..."; pero no son sólo siete montes; físicamente Roma está situada sobre los montes palatinos que son precisamente siete montes; así se llaman: los montes palatinos, allí está precisamente Roma y el Vaticano; están precisamente en los montes palatinos; son siete montes; claro, hay otras ciudades que tienen siete montes como Constantinopla, la misma Jerusalén también tiene siete montes, pero esta es Roma. Los montes físicos en la Biblia representan imperios; por ejemplo, aquel gran monte que llenará la tierra, es el reino del Señor; y se decía de Babilonia que era un gran monte; luego en Zacarías aparecen dos montes también que se refieren a los medos y a los persas; entonces los montes físicos figuran imperios. Por eso el verso 9 no termina en la palabra mujer, sino que termina en la palabra reyes, así está en el griego. "Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes". Estos reyes no hay que interpretarlos en el sentido de personas, como cuando habla de los Reyes en Daniel 7; dice que son cuatro reyes; o sea, el primer rey es el rey de Babilonia, pero Nabucodonosor fue rey de Babilonia, Nabonido fue rey de Babilonia, Belsasar fue rey de Babilonia; no es una persona, sino la cabeza de un imperio; varias personas son el rey de Babilonia; lo mismo el rey de Persia no es una persona, sino muchas personas que ocupan el puesto de rey de Persia; por ejemplo: Ciro el persa; primero fue Darío el medo, entonces Ciro el persa, Cambises, Darío Histaspes, Jerjes, Artajerjes, etc. fueron el rey de Persia, un segundo reino; el tercero fue Grecia, Alejandro magno y luego los otros reyes que le siguieron; ellos se dividieron en cuatro el imperio de Alejandro y también fueron reyes.

Después Roma; entonces aparece un personaje que es Julio César, le sigue César Augusto, Tiberio César, Calígula, Claudio, Nerón, Otón, Vespasiano, Tito, Domiciano, Valeriano, Marco Aurelio, Maximino, Diocleciano, en fin. Después Majencio y Constantino, Constancio, Juliano el apóstata, Justiniano, Teodosio; es decir, siguieron; y luego ese rey de Roma encarnado por los césares continuó con los papas, porque cuando el imperio romano pagano cayó, entonces surgió el sacro imperio romano por medio de Carlo Magno; y los descendientes de Carlo Magno, como Pipino el breve, le dieron al papa de Roma los Estados Pontificios; de manera que Roma llegó a ser rey político y no sólo religioso desde el imperio carolingio. El papado y el emperador: la mujer sentada sobre la bestia.


Ahí se ve claramente que la bestia que fue herida cuando la Roma pagana cayó, su herida mortal fue sanada cuando surgió la Roma papal y el sacro imperio romano hasta el final; ¿ven? Entonces por eso dice: "son siete reyes", no siete personas, sino siete imperios. No podemos interpretar el Apocalipsis diferente de cómo interpretamos Daniel, porque están hablando de la misma cosa; tenemos que interpretarlo como reinos. Yo pienso que algunos se equivocaron al ponerles nombres de emperadores; decir: bueno, era el emperador fulano, luego zutano; pero si no ha habido sólo siete emperadores, sino que ha habido muchísimos emperadores romanos, algunos que duraron más que Nerón, Diocleciano por ejemplo; entonces no se puede interpretar poniéndole nombres de los emperadores; ¿por qué? Porque esta bestia que aparece aquí en el 17 es la misma que aparece en el capítulo 13, y la que aparece en el capítulo 13 tiene las características de leopardo, las características del oso, las características del león; o sea que los imperios antiguos son los mismos a los que se refiere al final; por eso no se puede interpretar Apocalipsis sin tener en cuenta Daniel, y sí debemos interpretarlo de la misma manera que Daniel. Por otra parte, en el fin el G7 representa a las naciones más poderosas del fin que heredan el liderazgo mundial.


Roma imperaba en tiempos de Juan

Luego dice el verso10, porque ahí recién comienza el verso 10, porque "y son siete reyes", ahí termina el 9. "10Cinco de ellos han caído (cuando estaba Juan vivo, estaba el imperio romano); uno es". ¿Cuál es el que era en tiempo de Juan? El imperio romano; ¿cuáles fueron los cinco anteriores? Antes de Roma, fue Grecia, y en Grecia estaba Antíoco Epífanes; y por eso dice: era, no es, y será; ¿ven? El quinto era Grecia; de ahí salió Antíoco Epífanes, por eso la bestia era, pero no es, porque en tiempo de Juan era el imperio romano el que impedía la manifestación del anticristo que viene después. "Cinco de ellos han caído; uno es"; ¿cuál es? Roma que es el que está en tiempo de Juan; ¿cuáles son los cinco que han caído? Antes de Roma, Grecia; antes de Grecia, Medo Persia; antes de ellos Babilonia; antes de ellos Asiria, y antes de ellos Egipto. Esa es la historia universal. La única civilización que fue anterior a Egipto fue la civilización sumeria que no fue un imperio mundial, sino que eran ciudades-estado que peleaban una con la otra; entonces no pueden caber dentro de las cabezas de la bestia; ¿cuáles aparecen ahí? Egipto la primera, Asiria la segunda, Babilonia la tercera, Medo Persia la cuarta, Grecia la quinta y de ahí surge Antíoco Epífanes, la tipología, la bestia que era, pero no es todavía; entonces, una es; ¿cuál era? Roma; Roma es; y dice: "el otro"; esa letra "y", kai, no aparece en el griego. "Uno es, el otro aún no ha venido (en el tiempo de Juan, el que le seguía a la bestia no había venido); y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo".

¿Cuál es el reino que va a durar breve tiempo? El reino de los diez cuernos; porque dice el sueño de Nabucodonosor que la cabeza de oro era Babilonia, los pechos y brazos de plata eran Medo Persia, el vientre y los muslos de bronce era Grecia, y las dos piernas de hierro eran Roma; pero los dedos eran mezclados de hierro con barro y eran diez dedos; esos diez dedos eran el reino dividido; es decir que el reino dividido es el que sigue a Roma. A la cuarta bestia de Daniel 7 le salen diez cuernos; ese séptimo que dura breve tiempo es el reino dividido; y entonces esos diez se ponen de acuerdo y le dan su autoridad a la bestia; o sea, al anticristo que es el octavo de entre los siete y que los diez le dan su poder. Por eso aparece aquí: "el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo"; el que va a durar breve tiempo es el reino dividido, es decir, el de los diez cuernos.


El octavo de entre los siete

"11La bestia que era (ya había sido en Grecia con Antíoco Epífanes), y no es"; porque no era el imperio Romano, porque el imperio romano estaba impidiendo que surgiera el anticristo; es necesario que sea quitado el imperio Romano para que venga el anticristo. "La bestia que era, y no es, es también el octavo (de entre esos siete, el octavo es el anticristo, porque el anticristo surge del reino dividido; los diez cuernos le dan su poder a la bestia; entonces la bestia es el octavo); y es de entre los siete, y va a la perdición". Cuando dice: "y es de entre los siete," ahí vemos toda la recapitulación de la historia de la iniquidad humana concentrada en un eclecticismo final, en el anticristo; es de entre los siete, pero es el octavo; es el anticristo; por eso tiene al final todas las características de los anteriores; los anteriores es la parte histórica, pero como el octavo es de entre los siete, entonces al final aparecen también características similares.

Gabriel reveló a Daniel que de los diez cuernos quedarán siete con los que reinará el anticristo también. Por eso este personaje aparece en Apocalipsis 13:1 con siete cabezas.


Los diez cuernos

"12Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora (por eso dice: breve tiempo; ese es el reino de los diez, ese es el reino dividido) recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia". Al principio, estos diez llegarán a ser los que se pondrán de acuerdo para ser un gobierno mundial. Fíjense en que el imperio romano no solamente fue invadido por los bárbanos; pero las principales influencias fueron diez grupos bárbaros que puedo mencionarlos: los godos, los ostrogodos, los visigodos, los francos, los burgundios, los suevos, los vándalos, los normandos, los otomanos, y los hunos; esos fueron los que formaron la base de las nacionalidades que es lo que tiene a Europa dividido en naciones. Por eso el reino dividido será una mezcla de alianzas, pero estas alianzas ahora no son todavía el reino dividido de los diez cuernos, sino que son la base de la cual surgirán; eso es futuro; pero la base está preparada. Las invasiones bárbaras prepararon eso; ahora esas naciones de Europa fueron las que conquistaron el mundo, fueron las que conquistaron América; por eso se habla inglés, porque vinieron de Inglaterra; otros hablan español porque vinieron de España; otros hablan portugués porque vinieron de Portugal,  o se habla francés porque vinieron de Francia. Y también tomaron a África y Asia y Oceanía.

Diez grandes bloques

Vemos en la historia que el mundo fue conquistado por estas naciones de Europa, que eran Jafet.  Génesis dice que Dios engrandecería a Jafet, y el hijo de Cam sería siervo; las naciones camitas fueron conquistadas por las naciones jafetitas. ¿Qué pasa? Ahora el mundo entero, cuyo estado actual proviene de las colonias que vinieron de aquella preparación en Europa, ahora el mundo, según el plan del gobierno mundial, según la constitución del planeta tierra que ya está redactada pero no votada, para la que se está haciendo lobby para que se vote, en ella está dividido el mundo en diez reinos, que ellos llaman porciones o bloques. Por ejemplo:

1) Estados Unidos con Canadá es una; 2) Europa Occidental es la dos; 3) Rusia es la tres; 4) los países tigres del Asia la cuatro; 5) los países orientales de Europa son la cinco; 6) Latinoamérica es la seis; 7) luego los países del África Árabe son la siete; 8) los del África negra la ocho; 9) los del Asia Central la nueve, y 10) creo que las islas últimas son la diez. El mundo, el proyecto de constitución del planeta tierra, lo tiene dividido en diez; o sea que las invasiones de los bárbaros que destruyeron el imperio romano fueron preparando el terreno para las nacionalidades y conquistas del mundo, y para colocar al mundo en una federación de 10 macro-estados, de los que se dice que al final darán su poder a la bestia.


"13Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia". Cuando ellos se lo entreguen, ese es el pacto final; habrá un pacto, y con ese pacto surgirá ese anticristo. Dice: "Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia".


"14Pelearán contra el Cordero": ellos primero son anticristianos; persiguen a los cristianos, y también se preparan para recibir la venida de Cristo, como les dije la vez pasada, con bombas de neutrones, como lo dicen abiertamente los luciferianos. Y Apocalipsis dice: "y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles".


El juicio de Babilonia

"15Me dijo también: Las aguas que has  visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.16Y los diez cuernos que viste, y la bestia..."; no dice "en"  dice: "kai". "Y los diez cuernos que viste, y la bestia, éstos (la bestia y los diez cuernos) aborrecerán a la ramera"; o sea, como Daniel y Pablo dicen que el anticristo se exaltará sobre todo dios, que no respetará dios alguno, o sea que aborrecerá otro tipo de religión, perseguirá el Cristianismo, y las demás religiones también, y querrá una única religión en la que adoren al dragón y a él, el anticristo; entonces sigue diciendo la Biblia: "aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego"; o sea, se aprovecharán de todas sus riquezas; como siempre que ha habido rebelión, le quitan sus propiedades; la barrerán; ese es el juicio del Señor.

"17Porque Dios dio hacia sus corazones (así dice el griego; aquí dice en Reina-Valera: "ha puesto"; es una traducción literaria) ejecutar lo que él quiso: (Dios quiso que los mismos con los cuales ella fornicó se levantaran contra ella) ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios". Este reino dividido tendrá dos tareas principales: una, quemar a la ramera; otra, entregar su poder y autoridad a la bestia. Por eso dice 2ª a los Tesalonicenses capítulo 2 que entre tanto que está Roma, impide que venga el anticristo, pero cuando sea quitado de en medio el que ahora lo impide, entonces se manifestará aquel inicuo. ¿Quién va a hacer esa transición de quemar a Roma y preparar el anticristo? El reino dividido, ese es el trabajo de los diez cuernos; y dice: "hasta que se cumplan las palabras de Dios"; o sea, todo lo que Dios había hablado por Daniel, otros profetas y aquí mismo por Juan.


"18Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra". Esa es Roma; está totalmente identificada, es Roma.


Hermanos, por el tiempo sólo llegamos hasta el 17, porque si vamos a seguir con el 18 y los primeros cuatro versos del 19, no vamos a terminar hoy; yo pensé que íbamos a poder, pero no. Vamos a parar aquí y vamos a dar gracias al Señor. ☐


Continúa con: La gran ramera y su sentencia (segunda parte).

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