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LA MESA DE LOS PANES DE LA PROPOSICION / 3

Por cristianogiv - 12 de Octubre, 2006, 14:16, Categoría: General

(...viene de atrás)

La propuesta de Dios


Volvamos allí un poco más a Éxodo 25. El número 2 ya vimos que significa testimonio; y si son dos hileras de seis, seis es el número de la humanidad, quiere decir que Dios quiere dar testimonio a los hombres. Ahora quiero llamarles la atención a otra cosa, )será que estamos a la altura de esto? )sabe cómo se llaman estos panes? panes de la proposi­ción. )Usted sabe que es una proposición? una proposición es una propuesta; o sea que esa es la clase de vida que Dios propone al mundo. Dios quiere mostrarle al mundo lo que Él propone. Porque el mundo está lleno de las propuestas de los hombres. Pero Dios tiene otras propuestas que hacer. Dios tiene otras propuestas. Y )quién va a encarnar la propuesta de Dios a los hombres? )Quién va aceptar el desafío de servir de propuesta a los hombres? Ya no sólo como personas, sino )quién va demostrarle al mundo la clase de vida social que Dios quería que se viviera en la tierra? la clase de vida comunitaria, sin conflictos de clase, sin conflictos de raza, sin conflictos de cultura, sino todos molidos y amasados interrelacionados, bien cocinados, ya no sólo a nivel personal, sino en cada localidad. Dios quiere que al mundo se le proponga una alternativa y esa alternativa tiene que ser la iglesia. )Será que la gente del mundo nos ve crudos, todos enteritos, nada de molidos, nada de cocinados? )será que nos van a aceptar como propuesta? )será que seremos propuesta para alguien? )será que la gente nos alabará grandemente como se alababa a la iglesia en Jerusalén?


Dice la Palabra que el pueblo alababa grandemente a la iglesia de Jerusalén. Ellos eran una propuesta de vida para el pueblo, alababan a Dios y tenían favor con todo el pueblo. Ellos realmente eran una proposición. Algo que Dios aprobaba. La clase de vida que Dios quería que se viviera en la tierra, se debe vivir en la iglesia; no esperemos eso de los políticos; los políticos no tienen la verdadera propuesta; la verdadera propuesta son los panes de la proposición, es la propuesta de Dios. )Será que estamos en la altura de entenderle a Dios? )de entender qué quiere Él que seamos entre todos? )será que entendemos lo que Dios quiere que seamos entre todos, que seamos propuesta para el mundo? )que seamos comida para el Señor, presentada delante de los hombres? que seamos mesa limpia reconciliados con Dios y entre nosotros. Si nos reconciliamos con Dios podemos reconciliarnos entre nosotros, y si nos reconciliamos entre nosotros podemos conformar una torta. La torta puede estar cruda, puede estar cocinada. Efraín fue una torta no volteada, estaba cruda y además quemada. Por un lado quemada y por otro cruda. Los corintios, bueno, eran una masa, eran todavía masa. Ahora, leudada, pero se podía sacar la levadura para hacer una nueva masa. Porque el pan que partimos es la comunión del cuerpo, y el pan se hace de muchos granos de trigo, que fueron molidos, que fueron amasados y que fueron horneados; ese es el pan. Esa es la propuesta de Dios. )Será que Dios se queda con las ganas de presentarle una propuesta suficiente al mundo? )no dice la Escritura que entre todas las señales de la venida del Señor lo último será que el evangelio del reino sería predicado a todas naciones, y entonces vendrá el fin?[1] Pero, ese evangelio del reino )no tiene que venir acompañado de todas las posibilidades de la Palabra? )no tenemos que ser panes de la propuesta de Dios? )Panes de la proposición? Dios nos ayude.

La cornisa, la moldura y los anillos

No sé quién se le mide a la cosa, pero si alguno sabe lo que Dios quiere, si alguno se arriesga, tenemos que empezar entre nosotros. Podemos empezar entre dos o tres, que nuestra comunión sea tan íntima, tan sincera, tan transparente, tan respetuosa, tan delicada, que realmente sea flor de harina. Pero si estamos consumiéndonos unos a otros, con celos, con ira, con contiendas, con egoísmo, con avaricia, que no importa lo que mi hermano sienta, lo que a mi hermano le falta; )será que podemos ser el pan de la proposición? )no seremos mas bien sal sin salar? Entonces dice acá, hermanos: A24Y la (a la mesa) cubrirás de oro puro@; sí, es de madera, pero la cubrirás de oro puro; es Dios el que nos provee lo necesario. Para que esto, que es imposible a la naturaleza humana, sea posible gracias a Cristo. AY le harás una cornisa de oro alrededor@. La cornisa para la mesa es como un seguro, es como un refuerzo y como un adorno; es como una cosa para confirmar para que la mesa no esté enclenque, que sea una mesa firme y no sea una mesa fatua. Dios quiere que las cosas sean realmente probadas, que sean firmes, que sean seguras. Por eso a la mesa se le adorna con una cornisa, y no sólo a la mesa, también se le pone una moldura; miren lo de la moldura: A25Le harás también una moldura alrededor@. )Qué es la moldura? La mesa tenía una saliente para arriba, ahí está el palmo mayor y el palmo menor; el palmo menor es este, el ancho de la mano era el palmo menor; la moldura de un palmo menor; o sea que la mesa, como iban ahí los panes, los seis platos y los otros seis platos, y las doce tortas, entonces tenían palmos así a lado y lado cubriendo. )No es esto muy bonito? Mire que cuando se está cocinando un pan hay un molde, una moldura; la moldura es la que le da la forma al pan. El pan empieza a cocinarse y llega hasta donde va la moldura, y la moldura es la que le da la forma al pan. Ahora )no estamos nosotros en las manos de Dios para ser configurados a la imagen de Cristo? Nosotros estamos en las manos de Dios para ser configurados a la imagen de Cristo. Estamos en Sus manos, por eso la moldura. Con el ancho del palmo menor; no un palmo mayor, no; no es mucho un palmo menor, pero estamos en Sus manos, para no salirnos, para no caernos, pero estamos en sus manos. Nadie os arrebatará de mi mano; yo conozco mis ovejas, dice el Señor, y oyen mi voz y me siguen, y nadie las arrebata­rá de las manos de mi Padre, ni de mi mano (Cfr. Juan 10:27-30). Nosotros estamos en las manos de Dios.


Y luego dice lo de los anillos para llevar la mesa. Esta mesa es móvil, tiene que moverse, eso quiere decir que la cosa tiene que andar. Que tenemos que vivir así, y que debe ser así en Jerusalén, y debe ser así en Judea, y debe ser así en Samaria y debe ser así por toda la tierra. Esto no es para quedarse quieto en un lugar, es para que se mueva, esto es para llevarlo, para que sirva de ejemplo y de propuesta, de propuesta de vida. Nosotros, hermanos, debemos convertirnos en propuesta de vida para el pueblo. La manera comunitaria de vivir en el Espíritu, debe ser una proposición que está delante de Dios y de testimonio al mundo. El mundo va a ser destruido, pero el Señor le va a dar testimonio. Miren, lo que yo quería era esto, y van a ver un grupito acá que lo muestra, otro grupito allá que lo muestra y así por toda la tierra; tortas, panes de la proposición. Es la propuesta de Dios la vida de la iglesia. La vida de la iglesia en Cristo Jesús debe ser una propuesta para el mundo. Debe dar testimonio al mundo estando delante de Dios.

 

Dios obra en nosotros con nosotros


Abramos de nuevo en Éxodo 25: estamos en la porción de los versos 23 al 30. Es lo que hemos estado viendo, pero vamos a volverlo a digerir. A veces hay partecitas que las saltamos por hablar de otras. Entonces, inclinemos al Señor nuestro corazón y oremos. Volvamos a leer juntos así despacio, a ver qué hemos ido captando de este pasaje de Éxodo 25:23-30. Vamos a volver a leer, aunque ya lo hemos leído, ya lo hemos comentado, algunas cositas nos hemos saltado, y ahora al volverlo a leer vamos a degustar más, y vamos, confiando en el Señor, a digerirlo más. Dijo el Señor a su pueblo: AHarás@; te lo dice a ti, sí se lo dijo a Israel, pero )será que tú entiendes que cuando Él le estaba diciendo a Israel: Harás, también estabas tú ahí en la mente de Señor, para el llamamiento de hacerle juntos esto al Señor? Es duro hacer lo que el Señor pide. AHarás asimismo@, así como hiciste un arca, así como permitiste al Hijo de Dios formarse en tú corazón, así como hasta aquí habías hecho lo que te dije del arca, ponerla en el Lugar Santísimo, y el arca representa a Cristo; así como has recibido a Cristo Dios y hombre verdadero y Su obra expiatoria por ti y lo has recibido en tu corazón, y lo has puesto en tu corazón, y digámosle que Dios también lo ha puesto en tu corazón; Dios ha puesto en tu corazón a Cristo, tú también, Dios y tú, tú y Dios. Dios quiso hacerlo contigo, tú solo no puedes; Él solo sí puede pero no quiere sin ti. Por eso dice: tú harás. Pero claro que Él hace en nosotros todas nuestras obras, pero con nosotros. Él hace en nosotros pero no sin nosotros; Él hace en nosotros con nosotros, por eso dice harás. Bueno, ya tienes a Dios en tú corazón, ya tienes a Cristo entronizado, en el Lugar Santísimo del templo de Dios, la casa de Dios.  )Qué más hay que hacer? Bueno, lo siguiente es esto: A23Harás asimismo una mesa de madera de acacia@; tú mismo, tal como tú eres. Dios dice: Tú vas a cooperar, como tú eres, de madera de acacia; no eres un ángel, eres un ser humano lleno de problemas, como lo dijo Jorgito: Tan torcido y espinoso como la acacia, pero vas a cooperar para que esa acacia nos dé madera, nos dé madera para hacer también una mesa. Vamos a hacer también una mesa, donde se pueda comer, donde el Señor pueda comer con nosotros, donde nosotros podamos comer con el Señor, donde podamos comer juntos ante el Señor, y unos al lado de otros, en el Señor. Una mesa para tener comunión, para comer juntos; para participar. Eso es lo que quiere decir comunión, com-unión, común-unión, para comer juntos. La mesa expresa esa realidad espiritual.


ASu longitud será de dos codos@. Eso será un testimonio. Eso va a ser para que sirva de testimonio a los hombres, a las criaturas, incluso a los ángeles, incluso a los caídos, incluso a los que pecaron: esto va a ser algo que se va ver en los cielos y en la tierra; incluso los que van a estar en el lago de fuego van a ver esto que el Señor hace con nosotros y lo que nosotros hacemos por el Señor. Sí, claro que el infierno se va a levantar en contra de esto, pero vamos a hacer esto aun en las narices del infierno. Las fuerzas del Hades no prevalecerán contra la iglesia; vamos a hacer esto. AY de un codo su anchura@. Sí, no es fácil; el camino es estrecho. AY su altura de codo y medio@. Codo y medio es más o menos 60 o 70 centímetros; la altura de una mesa para comer. El altar de bronce era de tres codos, a la altura de Dios, era para satisfacer a Dios, pero aquí Dios y nosotros vamos a tener parte, vamos a sentarnos a la mesa y vamos a sentarnos a la mesa delante de nuestros angustiadores. A24Y la cubrirás de oro puro@. Yo sé que con lo meramente humano no podrás hacer nada, pero el Señor nos ha dado oro puro, la naturaleza divina. Si fuéramos a contar con lo meramente humano, no llegaríamos a ninguna parte. Ya muchos han intentado hacer algo con lo meramente humano y siempre es un fracaso. La madera sola se pudre, la madera sola se corrompe; muchas ideas humanas han comenzado bien; quizá había un anhelo de justicia cundo se comenzó, pero cuando se terminó era muy diferente. Lo sustituido resultó igual o a veces peor de lo que se sustituía; la revolución no dio los frutos que se esperaban porque era solamente cosas de hombres. El hombre solo no es suficiente garantía para ningún logro humano. Los logros humanos se realizan unidos con Dios, unidos con Cristo en el Espíritu de Cristo. A24Y la cubrirás de oro puro (para que no se corrompa y sea preciosa), y le harás una cornisa de oro alrededor@. Le harás, la mesa tiene que contar contigo, sí, madera de acacia, pero también con la ayuda que recibes de Cristo, y ese es el fin. La mesa no va ser enclenque, la mesa va ser algo firme; en la Palabra del Señor siempre se habla de confirmar; la iglesia no sólo debe ser establecida sino también confirmada, reafirmada, respaldada, asegurada; o sea que debemos hacer las cosas con la suficiente consistencia en el Señor, con la suficiente firmeza; por eso además de estar la mesa hecha se necesita afirmarla con una cornisa, también de oro.

 

La misma mesa de Jerusalén

A25Le harás también una moldura alrededor@. Esa moldura es como para que lo que está en la mesa no se caiga; esa moldura es como una protección. ADe un palmo menor de anchura@. El palmo mayor es el de toda la mano. Hay medidas en la Biblia que son medidas del hombre. El codo va desde el codo hasta la punta del dedo, y el palmo es hasta donde va la palma; pero hay una medida que es desde la punta del dedo meñique hasta la punta, digamos, del otro dedo, y está el ancho de la mano, el ancho de la mano que es el palmo menor. O sea que la mesa, para que no se caigan los platos con los panes de la proposición, está resguardada por un palmo menor y otro palmo menor, y otro palmo menor, y otro palmo menor. Claro, es una moldura por los cuatro lados. Se nos muestra el cuidado del Señor; el palmo nos recuerda las manos del Señor; el Señor guarda Su propia obra, nosotros estamos en Sus manos. La Palabra del Señor nos dice: Mis ovejas conocen mi voz y me siguen, yo conozco mis ovejas por nombre, y yo las llamo, y yo voy delante de ellas, y ellas me seguirán a donde yo las llevo, y yo les doy vida eterna; nadie las arrebatará de las manos de mi Padre. El Padre que me las dio es mayor que todos, por eso nadie las arrebatará de las manos de mi Padre. Por el lado de los dos codos, moldura a lado y lado, por el lado de un codo, moldura a lado y lado de un palmo menor. Nadie las arrebatará de las manos de mi Padre, nadie las arrebatará de mis manos.[2] La obra del Señor, el pueblo del Señor está en las manos del Señor, y nadie nos arrebatará de Sus manos; ahí estamos seguros, ahí estamos protegidos, guardados.


Y eso no sin juramento; no es que estamos guardados así más o menos un poquito pero de pronto somos débiles y, ay, no nos guarda más; no. Para que tengamos certeza de que el Señor no solamente nos salva, sino que también nos concede perseverar en la salvación, que la salvación del Señor es segura y es firme, entonces no sólo le harás una cornisa a la mesa, no; también a la moldura; también la moldura tendrá una cornisa. Por eso dice: A25Le harás también una moldura alrededor, de un palmo menor de anchura, y harás a la moldura una cornisa de oro al rededor (Eso nos habla de la seguridad que tenemos en el Señor). 26Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas. 27Los anillos estarán debajo de la moldura, para lugares de las varas para llevar la mesa@. La mesa hay que llevarla, la mesa no es fija.

Lo que significa esta mesa es la voluntad de Dios que se dé en todas partes. A veces decimos: Bueno, hermano Gino, lo que pasó en allá Jerusalén, en la iglesia primitiva, bueno eso estaba muy bien allá. Yo a veces he leído las opiniones de algunos historiadores eclesiásticos e incluso teólogos que piensan que la iglesia primitiva recién salida del horno, recién ungida por el Espíritu Santo, piensan que se equivocó, que a lo mejor no fue conveniente que San Lucas se atreviera a ser tan comunista en el capítulo dos y en el capítulo cinco de los Hechos de los apóstoles; que quizá fue un error, y que eso no hay que repetirlo; que podemos dejar la mesa por allá en Jerusalén, pero llevársela para Judea, para Samaria y para lo último de la tierra, eso no; parece que no es muy práctico para algunas personas; pero Dios nos muestra que Él quiere que nos llevemos esa mesa para dondequiera que vaya el arca. El arca arrastra la mesa; cualquiera que siga el arca va con la mesa; no podemos pretender seguir el arca y dejar la mesa por allá en Jerusalén reservada para la primera generación como si hubiera sido un error cometido por los cristianos primitivos. Yo sé que mis hermanos están entendiendo espiritualmente. Todo lo que está en la Palabra de Dios ha sido establecido para siempre. Llevar la mesa, la mesa tiene que ser llevada. Ya fue establecida en principio, ya se dio, vamos a ver como era, vamos a recordarlo, ya se dio y ahora esa mesa tiene que ser llevada, tiene que ir a la siguiente estación detrás del arca; donde va la cabeza va el cuerpo. )Amas a Dios? ama también a tus hermanos. )Quieres tener comunión con Dios? tienes que tenerla también con tus hermanos. )Cómo puedes decir que amas a Dios a quien no has visto, y no amas a tu hermano a quien has visto?[3] No se debe tener el arca sin la mesa; claro que el arca es primero, no se puede tener mesa sin tener el arca primero; hay que tener primero el arca para tener la mesa. Hay que tener primeramente a Cristo para poder tener la comunión en Cristo del cuerpo de Cristo. Pero si uno sigue verdaderamen­te el arca, la mesa viene inmediatamente, no se demora mucho; allí donde va el arca, ahí atrasito en segundo lugar viene la mesa. La mesa es para ser llevada a todas partes, para que no falte nunca en medio del campa­mento del pueblo de Dios.

 

Las varas de madera de acacia


A28Harás las varas de madera de acacia@. Ah, para hacer este trabajo tan desafiante, se hará con varas de madera de acacia; también seres humanos cargarán sobre sus hombros con esta carga; la carga de la mesa de los panes de la proposición, va sobre los hombros de levitas muy humanos, muy falibles, llenos de defectos; porque Dios no cuenta sino con personas imperfectas, para llevar las cargas. Las cargas son de Dios, pero Dios no quiere hacer nada sin los hombres; Dios sólo cuenta con uno perfecto, el Señor Jesús; los demás, todos imperfectos, sin embargo con seres humanos imperfectos el Señor hace Su obra. El Señor pone Su carga sobre los hombros de personas imperfectas para que Dios haga una obra perfecta con los humanos imperfectos. Las varas con las que llevará la mesa serán también de madera de acacia, igual como todo lo del arca se hizo con madera de acacia; el tabernáculo se hará con madera, aun en el altar habrá madera, aun en aquel altar donde habrá fuego, sí habrá, habrá madera; habrá peligro de que se queme, pero como está cubierto de bronce, no se va a quemar gracias al bronce. Dice: Ay (a las varas) las cubrirás de oro@. Ahí está, esa es la misericordia de Dios, la cobertura de la gracia divina, de la capacitación divina; no que seamos competentes por nosotros mismos, varas de madera de acacia, pero nuestra competencia proviene de Dios, cubiertas de oro. Ahora dice: Ay con ella será llevada la mesa@. Con varas de madera de acacia cubiertas de oro será llevada la mesa.

 

Los panes no se manipulan


A29Harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones, con que se libará; de oro fino las harás@. Aquí el Señor se inventó unos utensilios, para que esos utensilios estuvieran íntimamente relacionados con los panes de la proposición. Unos platos; los panes no van a ir directamente en la mesa, sino en los platos; ni tampoco van a quedar destapados, no le van a venir moscas, ni ratones, ni polvo, no; van a tener una cubierta, y nada de manipular los panes con las manos, nada de eso; va a haber unas cucharas. Aquí esa palabra que dice cucharas, son cucharones grandes, como lo dice aquí en el hebreo que tengo abierto; son como unas cucharas planas, como una especie de paletas. Entonces los panes no se manipulan con la mano, los panes se manipulan con paletas; esas paletas toman los panes, los sacan del horno, y los deslizan suave­mente en el plato; nada de meter la mano humana. Cuando metemos la mano humana, o nos adelantamos, o nos atrasamos, o la embarramos. Dios va a tener sobre la mesa como un testimonio delante de Él, de los hombres y de los ángeles; porque somos espectáculo a los ángeles, al mundo y a Dios, como dice 1 Corintios 4, que nosotros, el pueblo de Dios, somos espectáculo, estamos a la vista; entonces estas cosas se tienen que tratar con ciertos cuidados; por eso los panes de la proposición se colocan sobre los platos, pero no se colocan sobre platos al contacto de la mano humana. No es ninguna mano humana la que puede poner los panes sobre los platos, son los cucharones, o palas, o paletas que dice acá de oro fino; es la mano de Dios, es la instrumentación divina.

Hay cosas que no se ven bien entre las actividades religiosas porque se hacen con la mano humana, con la manivela de la naturaleza humana; muchas cosas no se originaron en Dios; muchas cosas no provienen del fuego divino, sino del fuego humano; si no tuvieron su origen en Dios son solamente humanas. Muchas cosas religiosas se hacen solamente con el poder humano; lo que se hace con el poder humano no es cosa santísima, pero estos panes de la proposición y esta mesa son cosas santísimas; los panes no se manipulan. A veces nosotros quisiéramos forzar a la gente a vivir en comunidad; establecemos normas, ordenanzas para que las cosa resulten, pero a través de nuestras normas, de nuestras fuerzas, de nuestro artificio, no resultará. Los panes tienen que ser metidos y sacados del horno con paletas de oro fino, tienen que ser deslizados suavemente en los platos, con paletas de oro fino cada día de reposo. Cuando haya que renovar los panes también hay que sacar los viejos y poner los nuevos sin tocarlos con la mano humana, solamente con las paletas. Se debe ponerlos en platos y hay que cubrirlos, y también, como vamos a volver a leer sobre ellos, se pondrá incienso, y sobre ellos se libará. Hay unos tazones para libar; en esos tazones está el vino, porque con el vino es que se liba; a veces se derramaba el vino encima de los sacrificios y también encima de los panes, así como encima del sacrificio hay libación.

 

Los platos del ministerio


)Qué representan los platos? Ayer nos detuvimos un poco en lo que representan los panes, y hoy vamos a volver a rumiarlo una vez que hayamos leído bien en este pasaje en Éxodo 25, pues vamos a volver a leer Levítico 24, para que no nos falte ningún detalle. Fíjese en que los panes están en platos. )Para qué son los platos? )qué representan los platos? los platos son para servir, para eso son los platos; los platos representan el servicio, la diaconía, el ministerio. Porque cuando nosotros escuchamos la palabra ministro, parece que tuviere corbata y estuviese por allá arriba; pero cuando decimos sirviente, ah, eso sí no; yo soy un ministro pero sirviente, eso sí no; pero es lo mismo; sirviente es ministro. Un ministro es un sirviente. )Ustedes no han visto a Germancito corriendo para arriba y para abajo? Él es un ministro. )El Señor Jesús no es el ministro por excelencia del nuevo pacto? Pero se puso el delantal y les lavó los pies a Sus discípulos; eso es lo que quiere decir ministerio, eso es lo que quiere decir diaconía. Diaconía es ministerio, es servicio. Fíjese en que aquellos panes de la proposición descansan en el servicio, y son servidos por el servicio. Esos platos representan el ministerio, eso es lo que representan los platos, el ministerio que es servicio; la comunidad debe ser servida por el ministerio, pero el ministerio ayuda a servir el pan, a los que se lo tienen que comer. Así que la primera característica de la comunidad del nuevo pacto es que en ella se da el servicio que Dios quiere. Nadie puede participar en la comunidad del nuevo pacto sin ser servidor. La palabra más castiza para diacono, ministro, ministrador, es, digámonos sirvientes. Todos los hijos de Dios e hijas de Dios somos servidores, somos siervos del Señor. Lo que caracteriza a esa comunidad es el servicio, es el ministerio, el ministerio es el servicio.

Ahora ya escuchamos lo que significa los cucharones, las palas, las paletas; las paletas son para el santo manejo del pan. En esa comunidad las cosas se tienen que manejar limpiamente, las tortas se tienen que manejar santamente. )Saben cómo se les llama allí en Levítico? Se le llama poner en orden delante de Yahveh los panes de la proposición. Para poner en orden esos panes se requiere un manejo santo. En la comunidad del nuevo pacto, en la iglesia del Señor, en el pueblo del Señor, las cosas se deben manejar santamente. Todo manejo tiene que ser santo. Como decía Pablo en 2 Corintios 8:21: AProcurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres@. Nada de manejos turbios. Bueno, yo voy a usar este dinerito aquí; yo sé que los hermanos no se van a dar cuenta; la próxima semana yo lo repongo; claro, sí que iré a reponerlo; pero pasó la semana y no lo repuso, y pasaron quince días y espero a ver si me lo perdonan; eso no es manejo santo. Todas las cosas en la casa de Dios se tienen que manejar con santidad; cualquier cosa que no sea perfecta, va a perjudicar, va a volver inmundo ese pan. Tiene que haber manejo santo, tiene que haber servicio y manejo impecable. Manejo santo; todas las cosas se tienen que hacer santamente, con rectitud, con honestidad, con transparencia, con claridad, para que esté delante de Dios como una mesa que Él pueda llamar realmente como la llama allí, limpia. Una mesa limpia; Él puede decir de las otras mesas sí, que están sucias, están llenas de vómito, pero esta mesa sí, sí está limpia. En está mesa todo tiene que ser limpio, ningún manejo corrupto, ninguna cosa impura.


Y ahora viene otro utensilio: sus cubiertas. )Todos ustedes entienden esto? )para qué son las cubiertas? para guardar el pan, para cuidar el pan de la proposición, para eso es que son las cubiertas. Si el pan se queda destapado, se le entran las hormigas, se le paran las moscas o se lo roen los ratones, o le cae polvo o quién sabe qué otra cosa. Entonces al pan, como va a estar delante de Dios durante siete días, que representa la historia de la iglesia, entonces se le tiene que dar una cubierta, sobre cada uno de los platos. Esa cubierta representa el cuidado. Somos una comunidad donde nos cuidamos mutuamente, nos cuidamos; así como servimos, también nos cuidamos. Todos servimos; claro que hay diáconos que nos lideran en el servicio, pero todos servimos; claro que hay pastores que nos apacientan, obispos que nos supervisan, ancianos que nos gobiernan, pero todos cuidamos, todos protegemos que no se nos meta ninguna mosca. )Usted sabe lo que quiere decir Belcebú? quiere decir el señor de las moscas; así que necesitamos cubiertas sobre los panes de la proposición para que no nos visite Belcebú, para que no se nos cuele Belcebú; tenemos que estar cuidando, todos cuidando, todos supervisan­do; claro que mucho más los pastores, mucho más los ancianos y obispos; pero todos, y todos cubiertos, todos bajo la debida cobertura; porque al que no está cubierto se le cuelan las moscas. Hay muchas personas que andan por ahí solas, sueltas, no están en la comunión de los santos, nunca están orando juntos, nunca están consultándose juntamente, y por ahí resultan desviroladitos; resultan con delirios raros, por ahí resultan divagando. Se necesita que estemos juntos bajo la establecida cobertura del Señor sobre cada plato. La gente anda sola por ahí y vienen moscas y se le paran en la torta; pero estando todos juntos nos protegemos. Las puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia; no hay que estarnos solos, hay que estar juntos.

 

Los tazones para libar


Y los tazones para libar es el siguiente punto. A29Harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones, con que se libará; de oro fino los harás@. Todo, los platos son de oro, las paletas son de oro, las cubiertas o escudillas son de oro y los tazones para libar también son de oro. El Señor puso tazones para libar en la mesa de los panes; o sea que esos panes son libados. Vamos a leer un pasaje en el Nuevo Testamento que nos ayuda a entender el sentido de la libación. Vamos a leer Filipenses 2:12-18, para que veamos, pues, todo completo. En el 17 es donde aparece el tazón, pero el resto del pan ya viene desde antes. A12Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, (porque esto está es delante de Yahveh) sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, (eso es ejercicio, eso es servicio, y con temor y temblor, como con paletas, ahí hay platos y paletas) 13porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.  (Es Dios, ahí está el oro, ahí está la provisión divina) 14Haced todo sin murmuraciones, (sí, a veces hacemos algo pero con murmuración; sí servimos pero no servimos bien; ese plato no está limpio, no es de oro) 15para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha (ahora lo curioso es que no es en el cielo) en medio de una generación maligna y perversa, (ese es el testimo­nio que Dios quiere tener en este mundo, no allá en el cielo; claro que allá vamos a ser sin mancha, pero el Señor quiere que seamos irreprensibles, sencillos y sin mancha en esta generación) en medio de la cual resplande­céis como luminares en el mundo@. No por allá escondidos en un convento como si en ese convento no estuviese la carne de los escondidos, no; aquí en el mundo.  ANo ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal@,[4] en medio de una generación maligna y perversa, ahí, irrepren­sibles, sencillos y sin mancha, vosotros, la iglesia en..., puede ser en Magangué, puede ser en Villavicencio, en Facatativa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; porque la misma que es la mesa es el candelero, la iglesia es también un candelero y es también un pan de la proposición, es una propuesta de Dios; la iglesia es una propuesta que Dios extiende a los hombres por toda la tierra, una propuesta de vida, una propuesta de vida en comunión, sencillez, en pureza, en amor, en servicio, en cuidado de unos por los otros, en un buen manejo de todas las cosas. )No es eso una propuesta? )No necesita el mundo esa clase de propuesta? Son los panes que Dios propone, y nos pide que nosotros se lo hagamos; haréis esto, vosotros haréis esto.

Un hermano estaba orando por qué el Señor nos tiene aquí tratando acerca de esto. El Señor no está tratando del campeonato, la fiesta, el puente o el fin de semana o de la fiesta de San Pedro, sino que el Señor está tratando con nosotros acerca de esto. )No es una gran honra esto? )lo echaremos en sacos rotos? Entonces nos dice allí: Acomo luminares en el mundo; 16asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado@. )Para qué era el trabajo y la carrera del apostolado? para que esto esté en la tierra, en esta generación maligna y perversa delante de Dios; que el Señor pueda decir: Bueno, no voy a maldecir la tierra, voy a quitar la maldición de la tierra por causa de estos remanentes, estos lunares blancos. Generalmente las cosas son blancas y los lunares son negros; ahora es al revés, en la tierra todo está negro y los lunares son blancos. Candeleros y panes de la proposición, la propuesta de Dios como testimonio; no la van a aceptar, pero van a tener el testimonio y van a recibir la propuesta.


Ahora sí viene ya el último de los utensilios, los tazones para libar. A17Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros. 18Y asimismo gozaos y regocijaos también vosotros conmigo@. Es decir, aunque sea derramado en libación, gozaos. )Qué quería decir Pablo con ser derramado en libación? Que si después de servir al Señor y a la iglesia tengo que derramar mi vida hasta la muerte, y ser un mártir, que es lo que quiere decir testigo, mártir, sea; aunque sea derramado en libación. Significa que esta es una comunidad de mártires, o sea de testigos del derecho divino, de Dios; por eso es que no pueden faltar tazones para libar en la mesa; porque si las cosas llegan a su punto pero no estamos dispuestos a perder la vida, el testimonio queda incompleto. Se nos pide como a la iglesia en Esmirna, que seamos fieles hasta la muerte, que mantengamos la causa del Señor y el testimonio del Señor hasta la muerte, incluso en medio de persecución. Si es necesario dar la vida.[5] Fíjense en que el Señor no nos engañó; Él no nos dijo que todo sería color de rosa, no; Él dijo: Os digo la verdad, que viene la hora en que cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. )Ya no os lo había dicho? Cuando seáis perseguidos, acordaos que os lo había dicho. Esta no es una comunidad que va a vivir muy cómoda; es una comunidad que va a servir, se van a cuidar, van a tener un manejo honesto, transparente, sencillo, puro; y por eso mismo va a ser odiada hasta la muerte; pero ustedes me harán esto, dice el Señor, ustedes mi pueblo, los que de todo corazón, voluntariamente me entien­dan, dice Dios, harán esto para mí.

Dice Pablo por el Espíritu a los tesalonicenses: A6Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan@,[6] pero primero vosotros seréis atribulados. Por eso a pesar de ser servicio y de ser cuidado y amor y transparencia y rectitud, habrá también persecución junto con estos platos, con los panes de la propuesta divina de la proposición, cubiertos, bien manejados. Satanás se levantará con odio y os perseguirá, y seréis aborrecidos en toda la tierra, y si es necesario sellar con la sangre, hacer libación sobre el sacrificio y servicio de la fe, así sea. Seréis perseguidos, dice el Señor, algunos encarcelados, otros despojados. No será fácil; el mundo quiere que todos nos acomodemos al sistema de ellos, pero el sistema de esta mesa es tan distinto; porque el sistema capitalista dice: lo tuyo es mío y lo mío es mío; el sistema socialista dice: lo de ustedes es nuestro, si alguno tiene algo es nuestro. Pero nosotros los cristianos decimos: lo tuyo es tuyo, pero lo mío es tuyo, cuando lo necesites. Es una propuesta diferente que no se puede realizar sólo por medio del corazón del hombre, que es tan torcido y espinoso como acacia, pero si se le saca madera y se cubre de oro, se le puede hacer al Señor esta mesa.


Nosotros somos los panes de la proposición

Volviendo a Éxodo 25, dice el siguiente versículo: A30Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mi continuamente@. Esto es para que lo vea Dios; primeramente todas las cosas son para Dios. Claro que nosotros mismos seremos beneficiados, y también el mundo recibirá su testimonio y su ejemplo, pero las cosas deben hacerse para Dios, no sirviéndolo como a los hombres sino como a Dios. Y pondrás en la mesa el pan; el pan es para alimentar, el pan es para nutrir y se le llama el pan de la proposición, no de la propiciación; propiciación es la expiación, es el sacrifico de Cristo por nosotros. Entonces es el pan de la proposición; la proposición es la propuesta, es una propuesta. O sea que nosotros, Su pueblo, seamos una propuesta delante de Dios, y de los ángeles, incluso de los que se rebelaron y de los hombres; nosotros somos estos panes, somos nosotros los panes. Recuerde, el Señor hablaba de una tribu, de la media tribu de Efraín, y dijo que esa tribu era como una torta. )Quién era esa torta? la tribu; y )quiénes son las doce tortas? las doce tribus; o sea, los panes somos nosotros, el pueblo de Dios. Nosotros somos los panes. )Qué le dijo el Señor a la iglesia en Corinto? A)No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?@ (1 Corintios 5:6). )Quién es la masa? la iglesia, la iglesia es la masa con la que se hacen los panes. Claro que la de Corinto, pues, todavía era masa, se estaba preparando el pan; no puede haber pan sin masa, pero como tenía levadura se leudaba toda la masa.

Y entonces el Señor dice: A7Limpiaos, pues, de la vieja levadura para que seáis ()quién? vosotros iglesia en Corinto) nueva masa@. )Qué pregunta Pablo a los corintios? Les dice: AEl pan que partimos, )no es la comunión del cuerpo de Cristo?@.[7] Entonces, )que es el pan? la comunión del cuerpo de Cristo; la masa somos nosotros la iglesia en cada localidad, esta es la masa para hacer este pan de la proposición. Dios nos escogió para molernos, amasarnos, hornearnos y proponernos como este pan, y nos están mirando los ángeles y los demonios y el acusador, y Dios y el intercesor, el Hijo de Dios, y también los hombres nos están mirando. Si la sal se hace insípida, Ano sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres@.[8] Si no logramos dar el testimonio que Dios espera, nos hacemos ridículos y bajos a los ojos del mundo.


Miremos, hermanos, otra vez Levítico 24, y ahí vamos a hacer de la misma manera que hicimos el seguimiento en Éxodo. Levítico 24:5-9; porque ayer hicimos los comentarios de manera saltada, y ahora estamos haciendo el seguimiento. A5Y tomarás flor de harina, y cocerás de ella doce tortas; cada torta será de dos décimas@. Ya ayer hablamos que ese Ade efa@, no aparece en el original hebreo, pero claro, como las décimas de efa eran gomer, entonces el copista supuso que eran de efa, pero realmente son décimas de gomer, porque un efa son 37 kgs., dos décimas serían 7,4 kgs., y tener doce panes de 7 kilos cada uno en una mesita de un metro por medio metro, no serviría. Entonces esos décimos no son de efas; esa palabra efa no está aquí en el hebreo; cualquier hermano que quiera comprobarlo aquí lo puede hacer.

Flor de harina. La flor de harina nos recuerda a Cristo; Cristo es el grano de trigo que fue molido por nuestros pecados para ser vuelto harina, y ahora al pueblo se nos pide tomar de Cristo, para que nosotros con Él y en Él seamos también molidos. Hermanos, esto no se logrará sin dolor, esto no se logrará sin la cruz. Si el grano de trigo no cae a la tierra y muere, se queda solo. Claro, es muy difícil vivir en comunidad si somos muy egoístas, porque para estar juntos se necesita pagar el precio, pero si no queremos ser tocados en nuestro ego, en nuestra avaricia, en nuestra manera personal, entonces nos quedamos solos. Como no nos podemos llevar con nadie, nos quedamos solos. Si el grano de trigo no cae a la tierra y muere, se queda sólo. Hoy en día la gente cree que quedarse sólo es bueno, no tiene tantos problemas, no tiene que llevar cargas de otros; ahí está uno sólito, nadie lo mira, nadie lo critica, nadie se da cuenta de uno; es tan fácil quedarse sólo. Cuando estamos solos, ah, somos los mejores del mundo, nadie se da cuenta de nuestros problemas estando solos. Es cuando estamos juntos, cuando empezamos a ser molidos; es cuando nuestras aristas empiezan a ser pulidas y nuestro ego comienza a aparecer horrible, y nos toca confesar nuestro pecado y humillarnos. Ahí es cuando empezamos a ser flor de harina; la comunión. Tomarás flor de harina; la flor de harina no resulta si no después de la molienda. Para que Dios pueda tener algo de valor en la tierra con Su pueblo, por lo menos el remanente debe estar dispuesto a ser molido, y entonces amasar y entonces hornear. La molida se refiere a tratar con el ego, a tratar con el yo, a tratar con el individualismo, a tratar con el subjetivismo; cuando estamos solos somos muy subjetivos, pero cuando estamos juntos resulta que el otro ve lo que yo no veía, y qué difícil es comprender todos los santos las medidas de Cristo. Cuando uno está sólo uno piensa que veía bien, pero cuando está con los demás, se da cuenta que no veía tan bien, que necesitaba aprender a ver con los demás, como está escrito en Efesios 3, comprended con todos los santos las medidas de Cristo. Flor de harina. Primero molidos para luego cocer doce tortas.


Cocerás de ella; o sea, de lo que resulta de la moledura que es Cristo el nuevo hombre, cocerás; es decir, esta es la masa, y meterla en el horno. Cocerás doce tortas; esas doce tortas representan inicialmente las doce tribus de Israel. En Israel cada tribu era una torta, pero las tribus de Israel representan el pueblo del Señor. Cuando nosotros leemos, por ejemplo, la epístola de Santiago, claro que él la dirigió a las doce tribus de Israel; pero )será que usted no piensa que esto se refiere a usted? Santiago empieza diciendo así: A1Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en dispersión: Salud. 2Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia@. (Ah! produce, porque si no produjera no sería necesario, pero es que produce, produce paciencia. A3Mas tenga la paciencia su obra completa@; porque es que aguantamos la moldura hasta aquí, pero ya cosas tan duras, tenga la paciencia su obra completa. Aleluya. APara que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna@.

 

Las tortas son la iglesia

Entonces, hermanos, cocerás de ellas doce tortas; esas doce tortas son el pueblo de Dios; eso es lo que debemos entender. Las tortas son el pueblo de Dios. En el Antiguo Testamento cada torta era una tribu; por eso el Señor habla de la tribu de Efraín como una torta que no está volteada, que está cruda, que no está bien cocinada. Pero en el Nuevo Testamento esas tortas son las iglesias, son Corinto. El pan que partimos, )no es la comunión del Cuerpo? Que seáis nueva masa, que un poco de levadura no leude toda la masa; esa es la iglesia de cada localidad. En el Nuevo Testamento estos panes son las iglesias, porque las iglesias son en el Nuevo Testamento el Israel de Dios. Así que, hermanos, tenemos que entender que estos panes que Dios quiere proponer, estos panes de la proposición somos nosotros la iglesia en cada localidad. Somos nosotros esos panes.

Entonces dice: A6Y las pondrás en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa limpia delante de Yahveh@. La mesa debe ser limpia y debe ser dos hileras de seis; el número 2 es el número de testimonio, y el número 6 es el número del hombre, el número de la humanidad; testimonio a los hombres y testimonio ante Dios. Testimonio por toda la tierra dispuesta, seis hileras de dos. Dos filas de a seis platos en cada fila, es decir testimo­nio de la iglesia, testimonio del pueblo de Dios en toda la tierra a toda la humanidad, a todos los hombres.


A7Pondrás también sobre cada hilera incienso puro@. Y me gusta que no hubiera dicho solamente sobre cada pan, sino sobre cada hilera, es decir que el incienso conecta todas las hileras como un solo organismo, y ese incienso en la Biblia representa las oraciones de los santos. Sobre los panes hay incienso, )por qué? porque es una comunidad que ora, es una comunidad que lucha espiritualmente, una comunidad que adora, y en esa alabanza, en esa adoración, en esa intercesión, estamos todos comunica­dos por toda la tierra; por eso es que el incienso va por toda la hilera. Cuando ya están los panes en la mesa se le pone incienso por toda la hilera. Esa es la comunión del Espíritu Santo, es la comunión universal de toda la iglesia, unidos en el Espíritu, unidos orando por todos los santos, con toda oración y súplica, orando por todas las iglesias, haciendo memoria de vosotros y de nosotros siempre delante de Dios. Por eso cuando los santos se reúnen tienen que tomarse su tiempo para alabar, para adorar, para interceder, para hacer memoria de los santos que están en Guayabetal, para hacer memoria de los santos que están en Facacativá, y de todas las iglesias del Distrito, y de los que están en la Costa, y de los que están en Costa Rica y en Holanda y en toda la tierra. Orando, una comunidad que ora, incienso sobre los panes de la proposición, sobre las hileras de los panes. Todos orando interconectados unos con otros mediante el Espíritu en oración, en alabanza, en intercesión.

AY será (el incienso) para el pan como perfume, ((qué lindo!, es un pan perfumado) ofrenda encendida a Yahveh@. Es lo que dice el apóstol Pablo: Llevando a todas partes el olor de su conocimiento; esa oración de Su pueblo es el perfume de Cristo. Cuado el Espíritu de Cristo se está moviendo guiando a la iglesia en oración, en alabanza, en adoración, el olor de Cristo se percibe en la iglesia y lo percibe Dios. Primero para que lo perciba Dios, pero también a veces nosotros los santos lo percibimos.

 

Poniendo en orden las cosas


A8Cada día de reposo lo pondrá continuamente en orden delante de Yahveh@. Esto tiene que tener un cuidado permanente. Ustedes encuen­tran esa frase en la vida del ministerio del apóstol Pablo. Las demás cosas las pondré en orden cuando yo vuelva. )Qué hay que poner en orden? Por ejemplo los matrimonios, por ejemplo el asunto de la vida, el asunto de la idolatría, por ejemplo el asunto de la señal de autoridad sobre la cabeza, o el asunto de la reunión de la iglesia, el asunto de las lenguas, de la profecía; estas cosas se ponen en orden cada día de reposo. )Cuándo es el momento de poner las cosas en orden? el sábado, es cuando estamos en sábado. )Qué representa el sábado? el sábado representa el reposo en Cristo. Cristo es nuestro sábado. El Señor dijo: Ven a mí, y yo te haré descansar;[9] y la Biblia dice que los que hemos creído en Él entramos en el reposo y descansamos de nuestras propias obras. Cuando estamos en el reposo, cuando estamos en Cristo, las cosas se ponen en orden; pero es cuando estamos en la carne, en el ego, en la situación del alma que las cosas se ponen desordenadas. Si todos estamos en reposo movidos por el Espíritu, hay orden. Pero fíjense en que el orden se hace en el reposo. Mire lo que dice Santiago 3:18: AY el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz@. Los que de corazón limpio invocan al Señor siguen la justicia, la paz, el amor, la verdad, el corazón puro; invocando al Señor así, con eso sí se puede hacer algo. El fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. Es en el sábado que se pueden poner en orden las cosas. La mesa tiene que disponerse cada sábado, continua­mente. Hay que estar constantemente, semana tras semana, sábado tras sábado, poniendo en orden la mesa de los panes de la proposición.

Entonces dice: A8Cada día de reposo lo pondrá continuamente en orden delante de Yahveh, en nombre de los hijos de Israel, como pacto perpetuo@. En nombre de los hijos de Israel; o sea, esos panes ordenados representan para Dios el pueblo de Dios, pero el pueblo del pacto; por eso dice como pacto perpetuo, el pueblo que está en pacto con Dios, el pueblo que está en relación, en alianza con Dios, es un pueblo bien dispuesto, en orden.

El último versículo de este pasaje Levítico 24:9: AY será de Aarón@, que representa el sumo sacerdote. (Eso es muy bello! Yo pregunto, tú que eres redimido, )será que el Señor se merece esto? )será que el Señor sí se merece que le hagamos esto? Amén, entonces hagámoslo; harás esto, tomarás flor de harina y cocerás doce tortas, harás esto. Hagámosle estas tortas al Señor; hablo de estos panes de la proposición. Yo sé que los que están con su corazón en el mundo no entienden esto, y más bien como los de Jerusalén, no se juntaban con éstos; porque resulta para el ego muy mortificante estar en medio de la gente, pero el Señor lo merece. Será de Aarón, él es el propietario, él es el heredero, él lo merece. AY será de Aarón y de sus hijos, los cuales lo comerán en lugar santo@. El que oyere mi voz, dice el Señor. y abriere la puerta, entrare a él, cenaré con él y él conmigo. Comerán en lugar santo; comer juntos es una expresión de la comunión, de la participación, de la relación en lealtad, en amor, en comprensión, en rectitud. Esa es la comunidad que el Señor propone que seamos en toda la tierra, delante de esta generación maligna y perversa, mientras que Él viene. APorque es cosa muy santa para él, de las ofrendas encendidas a Yahveh, por derecho perpetuo. Noten esa palabra, derecho de Aarón y de sus hijos; eso es reconocer el gobierno del Hijo de Dios en la tierra. Él tiene el derecho de comer de este pan; )se lo preparamos?

 

La flor de harina molida, amasada y horneada


Para terminar hagamos dos lecturas en Hechos de los apóstoles. Hechos capítulo 2. Por ahí empezamos, entonces por ahí terminamos. Habíamos comenzado por el verso 41, volvamos allí. Este fue el día del Pentecostés; esta es la inauguración de la iglesia, la casa de Dios. A41Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; (ahí están las tablas de la casa, el tabernáculo, las barras, ahí están todos los elementos, y pasaron ahí por la vasija de bronce) y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42Y perseveraban (este era su camino constante) en la doctrina de los apóstoles, (eso es acerca de Jesucristo, acerca del Hijo de Dios, de Su persona y de Su obra, este es el arca) en la comunión unos con otros, (ahí está la mesa de los panes de la proposición, también perseveraban en la comunión unos con otros) en el partimiento del pan (esto es la realización de la vida de la iglesia, ese es el candelero) y en las oraciones@; este es el altar de oro con el incensario. Y ahora que lo mencionó en forma sintética, comienza a desglosarlo de la siguiente manera: A43Y sobrevino temor a toda persona; (porque ahora hay testimonio, ahora se está preparando un expediente para el día del juicio) y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. (Ahí comienza el Señor a moverse).44Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas@. Ahí está la flor de harina amasada y cocida como una sola torta, todos los granos de trigo molidos e interrelacionados en común, una comunidad del nuevo pacto; eso es una torta, es la comunidad de los granos de trigo. Tenían en común todas las cosas; esta es la propuesta de Dios, ese es el pan de la proposición. A45Y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46Y perseverando unánimes@. Esa palabra unánimes quiere decir que la almas habían sido tratadas; ya no sólo tenían al Espíritu en común, sino que también el alma vibraba en la misma onda, un solo corazón, y una misma alma; no sólo con el espíritu, sino también una misma alma, unánimes, homotimadòn, es la palabra en griego, un mismo sentir. A46Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, (o sea, sin levadura) 47alabando a Dios, (o sea, incienso sobre los panes de la proposición) y teniendo favor con todo el pueblo (servicio y testimonio). Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos@.

Ahora en Hechos 4:32: AY la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenia todas las cosas en común@. No era que no poseye­ran nada. Aquí no dice que ninguno no poseyera nada; lo que pasa es que lo que poseía lo poseía sin avaricia, sin ansiedad, sin angurria, sin ser angurriento; ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía. Sí poseía, pero no lo enfatizaba. Que el Señor tenga misericordia de nosotros.



[1]Cfr.. Mateo 24:14.

[2]Cfr. Juan 10:27-30

[3]Ver 1 Juan 4:20.

[4]Juan 17:14

[5]Ver Apocalipsis 2:10,11.

[6]2 Tesalonicenses 1:6

[7]1 Corintios 10:16.

[8]Mateo 5:13.

[9]Ver Mateo 11:28.

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